www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.12.2/js
4246405
No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 02/10/17 (2) - ver ahora
Transcripción completa

Laura llamó a la ambulancia después de que su hermano Rodrigo

empezase con dificultad respiratoria,

fiebre alta y debilidad muscular.

¿Qué tenemos?

-Barón, 18 años, insuficiencia respiratoria, taquicardia,

fiebre alta y alteraciones de la marcha.

A Reanimación.

Venga, Elsa, vete a tu sitio. -No...

Ya me encargo yo. Por favor, vete.

¿Qué ha pasado?

-Lleva unos días con muchísima fiebre y... le dolía la garganta.

Y ahora ha empezado a ahogarse.

Cálmate; ve a la sala de espera y te iremos informando.

¿Qué pasa? Tranquila.

¿Qué pasa?

-Es que es mi hermano pequeño.

Desde que murieron mis padres, me he hecho yo cargo de él

y le he sabido ayudar en todo hasta ahora, que no sabía qué hacer.

Bueno, tú tranquila, que ya nos encargamos nosotros, ¿vale?

Que está en buenas manos.

Mira, espera aquí en la salita,

y te venimos a avisar en cuanto podamos.

Rodrigo ha llegado en muy mal estado.

Hemos tenido que intubarle

para restablecer los niveles de oxígeno

y controlar la insuficiencia respiratoria.

Hasta que no tengamos los resultados de sangre y orina,

pues no sabremos a qué nos enfrentamos.

Hay que esperar a ver cómo evoluciona.

-¡Cariño!

Tranquila.

Cuéntame, ¿qué ha pasado?

-Pues estábamos desayunado y de repente se ha empezado a ahogar.

-Pero ¿así, de repente, o se ha atragantado con algo o...?

-Sí, sí, sí, sí. De repente. Lleva unos días muy débil pero...

Yo le estaba ayudando a desayunar y...,

y de repente me ha mirado y no podía, no podía respirar. No...

-Vale, ya está. Tranquilízate. Ya estamos aquí.

-Pero ¿cómo quieres que esté? ¡Es que tú no le has visto, Tomás!

Es que no... -Seguro que no es nada, Laura.

-Pero ¡que casi se muere! -Vale, tranquila.

Móvil

Espera. -Pero ¿quién es ahora?

-A ver. Es el casero, Laura. -Bueno, pues cógeselo.

-¿Y qué le digo? -Cógeselo, cógeselo.

-¿Tú has hablado con tu hermano?

-Pero ¡¿yo cómo voy a hablar con mi hermano?! ¿Tú no...?

Pero ¿tú te crees que es el momento ahora?

-Vale, vale, vale. Tienes razón, no es el momento.

Perdón.

El doctor quiere hablar con vosotros.

Pasad por aquí conmigo, por favor. -Vale.

-La verdad es que Rodrigo lleva unos días bastante mal.

Lleva unos días con mucha fiebre y...,

no sé, me decía que se notaba los brazos muy pesados,

las piernas, no...

No se podía levantar ni de la cama; yo..., yo lo veía muy débil.

La verdad, creía que era un resfriado.

Pero claro, cuando...

Cuando le ha pasado eso esta mañana, yo...,

si no llega a venir la ambulancia,

yo no sé qué habría pasado, la verdad.

La doctora Marco ha sufrido una caída en la calle

y es trasladada al hospital en ambulancia.

¡Uy! Pero si eres tú. ¿Qué te ha pasado?

-Nada, una caída tonta, Pepa; no tiene importancia.

-Bueno, pues vamos a llevarla a Triaje.

Por favor, avisa al doctor Mendieta. -Ahora mismo.

-¡No, no, no! Que no hace falta que me vea Álvaro.

Que me vea quien sea, Pepa. Que no es nada.

-Es el médico que está de guardia hoy, ¿m?

-¿Qué tal? ¿Cómo estás, qué ha pasado?

-Bien. Nada. Me he caído pero estoy bien.

Ha sido una tontería, Álvaro, tranquilo.

-Pero, ¿te has mareado, has tropezado?

-Pues no sé bien qué es lo que ha pasado.

Iba..., iba bajando rápido

las escaleras de la habitación y el salón,

y me he caído porque esas escaleras de tu casa son lo peor; y ya está.

-O sea, que ibas corriendo, ¿no?

-Iba corriendo porque me he dormido y llegaba tarde a ver a Aníbal.

-¿Cómo que te has dormido? ¿Por qué?

-Pues porque anoche me costó mucho dormir

y al final me tomé una pastilla.

Supongo que esta mañana todavía estaría un poco atontada

y he perdido el equilibrio en las escaleras.

No tiene más. -Sí.

Y también ha perdido el conocimiento por un rato. -¿Sí?

-Mm. -¿Cuánto, cuánto tiempo?

-Pues habrán sido unos minutos, pocos. No sé.

-Sí. Al parecer estaba sola. -Bueno, me marcho que...

-No, Silvia... -Ir a ver al niño.

-¡No, no, no! No te puedes levantar. ¿De acuerdo? Estás en observación.

Por lo que sabemos podrías incluso

haber convulsionado mientras estabas inconsciente.

-¿Voy a estar en observación? -Sí, sí.

-¿Me lo estás diciendo en serio? -Sí. Tranquila, ¿de acuerdo?

Aníbal está bien, ahora voy a hablar con los de Neonatos

y les explico la situación.

Venga, vamos a explorar.

Ante una caída con traumatismo craneal y pérdida de conciencia

siempre debemos acudir al servicio de Urgencias de un hospital

para que hagan la exploración

y valoren la presencia de hemorragia interna u otras lesiones.

Bueno.

Pues la auscultación cardiopulmonar es normal

y parece que no hay déficit motor ni sensitivo.

-La tensión perfecta, 12-7 y tiene 90 pulsaciones.

-Muy bien. ¿Os quedáis más tranquilos ya?

-Pepa, ¡uy! -Arriba.

-Toma.

-¿Ya? ¿Mejor?

Bueno. -¿Estás bien?

-Vamos a hacerte un TAC craneal también. ¿De acuerdo?

Y así nos quedamos tranquilos.

-Pero..., ¡pero que ha sido

porque tengo el estómago revuelto por los nervios, Álvaro!

-Silvia, Silvia, por favor. Descansa.

-¿Mejor, eh?

Rodrigo presentaba una fuerte insuficiencia respiratoria,

taquicardia y tenía la tensión y fiebre altas.

Hemos tenido que intubarlo y, bueno, está conectado a una máquina.

-Tomás, que lo han intubado. -¿Y se puede saber qué es o...?

-Pero ¿se va a poner bien? Bueno, haremos todo lo posible.

Todavía está en la UCI y bueno, y espero que se estabilice pronto.

Si se presenta dificultad respiratoria,

hay que llamar inmediatamente a Emergencias.

En España es el número 112.

Mientras esperamos a la ambulancia,

nunca hay que dar a la persona ni comida ni bebida.

Tampoco es conveniente moverla

si hay alguna lesión en el pecho o en las vías respiratorias,

salvo que sea absolutamente necesario.

Los resultados de los análisis son normales.

Así que, o bien hay que esperar

a que haya alguna alteración en la analítica

o buscar datos que nos orienten a una posible causa.

Ahora es importante que me digas con detalle

cómo fue la evolución de su estado de salud durante los últimos días.

Pues los últimos días, la verdad es que estaba bastante cansado,

no tenía fuerzas ni para caminar, ni hablar...

Le tenía que ayudar yo a comer.

Estaba muy débil. No... ¿Ha vomitado algún día?

-No. No, no. No ha vomitado.

Lo único, que se ha tomado paracetamol para la fiebre.

Cuando hay fiebre, siempre pensamos en algún proceso infeccioso.

Sin embargo las analíticas, de momento, no indican nada de eso.

Ante los síntomas que presenta Rodrigo,

lo mejor es empezar

por hacer un estudio del líquido cefalorraquídeo por punción lumbar.

Sirve para medir el índice de sustancias químicas

presentes en el líquido

que rodea y protege el cerebro y la médula espinar.

Esta prueba es de gran utilidad

para diagnóstico de enfermedades infecciosas,

neurológicas y oncológicas.

Ampliaremos el estudio con un cultivo

para ver si hay algún microorganismo que esté causando estos síntomas.

De momento le tendremos con sueroterapia

y antibióticos de amplio espectro

para intentar frenar la posible infección. ¿De acuerdo?

-Vale. Pues muchas gracias, doctor. No hay de qué.

Y, en cuanto sea posible, podréis pasar a verle.

-Vale. -Gracias.

-Yo me tengo que ir a trabajar. -Yo...,

Tomás, te querría pedir que, por favor,

no le contaras nada a...,

a Rodrigo de lo del piso.

-Vamos, que no le has dicho nada todavía.

-No.

-Es que para ti nunca es buen momento.

-No es que nunca sea buen momento, Tomás.

Pero es que, con todo lo que tengo encima

y lo malo que ha estado estos días, pues...,

pues no he visto el momento.

Además, sabes que es muy sensible y que no se lo va a tomar nada bien.

-Pero es que no..., no entiendo qué quieres que hagamos.

O sea: ¿tenemos el bebé y luego ya vemos, o qué?

-No. ¡Que es que estoy de tres meses, Tomás;

estás exagerando un poquito, ¿no?!

Creo que, con todo lo que, todo lo que nos ha pasado estos días,

que me agobies... -Vale, vale, vale...

-¡No, es que...! -Tranquila, Laura.

Luego nos vemos, ¿vale? -Vale.

A la doctora Marco se le está realizando un TAC

al haber sufrido una caída

y ante la sospecha de posibles lesiones internas.

-He visto a Aníbal. Está para comérselo.

-Ya. A ver si le dan pronto el alta porque yo supongo

que, si hubiese habido algún problema,

se lo habrían dicho a Álvaro, ¿no? -Claro que sí, mujer.

Hombre, tranquila; que no pasa nada, ¿m?

-Mh. -Oye, te voy a decir un secreto.

No te lo debería decir yo, sino Mendieta.

Pero cuando te lo diga tú hazte de nuevas, ¿eh?

-Pero ¿el qué?

-Pues que hoy ibais a empezar el piel con piel.

El piel con piel

es el contacto directo de la mamá con el recién nacido.

Y es positivo tanto para bebés nacidos a término

como para bebés prematuros.

Entre otras cosas,

porque favorece el mantenimiento de la temperatura,

la estabilidad cardiorrespiratoria, estrecha los lazos afectivos

y es positivo para la lactancia materna.

Bueno, tú descansa, ¿m?

Venga.

-Vale. -Venga.

-Gracias, Pepa. -Hasta luego.

-Hola. -Hola.

-Silvia. ¿Qué tal?

Bueno, tenemos ya los resultados del TAC. -¿Y?

-Está todo bien.

Y, para alegrarte el día, tengo una sorpresa para ti.

Verás, te dijimos de venir más pronto hoy porque...

-Porque vamos a empezar a hacer piel con piel con Aníbal.

-Sí. Sí, ¿cómo...?

Pepa.

-No, no. No le digas nada,

porque lo ha hecho para alegrarme el día, igual que tú.

-Muy bien, muy bien.

En fin... Mira, yo salgo en 20 minutos.

Si quieres, me puedo esperar un poquito más y...,

y vamos juntos.

Solo estás en observación.

Yo soy tu médico y esto no implica salir del hospital.

Así que podemos empezar ya el piel con piel.

-Ya, pero Álvaro, es que casi prefiero que no

porque hoy estoy muy cansada

y, cuando lo haga, quiero hacerlo bien.

-Vale, tranquila.

En cuanto te encuentres mejor. ¿Vale?

Si necesitas cualquier cosa me llamas, ¿de acuerdo?

-Gracias. -Hasta luego.

Un tiempo después,

tras haber mejorado de sus síntomas y salir de laUCI,

el doctor Blanco ha decidido realizarle un TAC craneal a Rodrigo.

-¿Y Tomás?

-Pues trabajando.

Ha dicho que ahora cuando acabe pasará a verte.

-Ya.

-Oye, no me pongas esa cara.

Que ya sabes que él se preocupa muchísimo por ti.

-¿Y el piso? ¿Qué tal lo lleváis? ¿Habéis encontrado algo?

-Aaa, ¿a qué te refieres? -Laura, que no soy tonto, ¿eh?

Que vi el otro día en el ordenador las páginas web de búsqueda de pisos.

Y llamó una señora de la inmobiliaria.

-Vale; vale. Cuando estemos en casa tranquilos lo hablamos.

¿Te parece?

-Mira, creo que deberías pensarte mejor

con quién vas a ir a vivir y con quién vas a tener un hijo.

-¿Ya estamos otra vez?

Estoy cansada de tener siempre la misma discusión contigo, Rodri.

No puedo más; no puedo más. -Vale.

-Pues resulta que nuestros padres fallecieron hace años ya,

tuvieron un accidente de moto.

Y desde entonces yo me he hecho cargo de mi hermano, de Rodrigo.

A él no le cae bien Tomás, yo lo puedo llegar a entender.

Pero es que él también tiene que comprender

que yo quiero hacer mi vida con él. Es mi pareja y le quiero.

¿Cómo te lo explico?

Tomás es mi pareja; le quiero

y es normal que queramos tener una familia, hacer planes juntos...

-Laura, ¡no me fío de él!

Hay algo en él que no me encaja; desde el principio.

-¡Pues me da igual que no te encaje! ¡Me da lo mismo! ¿Vale?

Tomás es mi pareja y tú eres mi hermano y nada va a cambiar.

Pero es que...

-¿Cómo has podido sobrevivir tanto tiempo sin darte cuenta de lo que es?

-Que no me he dado... Pero vamos a ver:,

pero ¿por qué estás tan celoso? Rodri, de verdad, no te entiendo.

-Ya, celoso...

Hola. -Hola.Hola.

-No. ¿Dónde vas ahora?

-Me voy al baño. Venga, despacito.

-¡Ay! ¡Cuidado, cuidado!

¡Bueno...! ¡Cuidado!

¿Qué pasa?, que parece que te han hecho un penalti.

-La rodilla. -Rodri, anda, ven aquí, ven.

A ver. -Venga.

-Las..., las piernas no me han respondido.

Bueno, los resultados del TAC no indican nada, nada nuevo,

pero es evidente que hay una debilidad.

Vamos a hacer unas pruebas, ¿de acuerdo?

Voy a ampliar el estudio con una resonancia magnética

y un electroencefalograma para medir con más precisión

la actividad eléctrica en el cerebro.

Espero empezar a tener resultados.

El doctor Mendieta se dirige a ver a la doctora Marco,

que sigue en observación después

de haber perdido el conocimiento momentáneamente tras una caída.

-¡Vaya!

Parece que es la hora del aperitivo, y yo sin enterarme.

-Muy gracioso, Álvaro, es lorazepam. -Ah... Muy bien.

Pensaba que solo lo tomabas de vez en cuando, para dormir.

-Sí, lo tomo muy de vez en cuando para dormir,

y sobre todo lo tomo como relajante muscular.

Porque sabes que tengo la espalda llena de contracturas desde el parto.

-Y también es ansiolítico, y sedante.

Silvia, ¿estás bien, de verdad?

Oye, mira, lo digo porque, desde que diste a luz,

estás nerviosa, estás descolocada y...

Y también te noto un poquito triste, la verdad.

-Ah, que estoy triste. -Sí, sí, sí. No sé.

Me gustaría equivocarme,

pero podría ser que fuera el inicio de una depresión puerperal.

-¿De una depresión puerperal?

-Mm... -¿Qué lo dices? Por decir algo, ¿no?

-No. No es por decir algo. ¿Vale? Lo digo porque tienes síntomas.

Y porque además es algo bastante frecuente.

Hasta un 23% de las mujeres la sufren, después del parto.

Pero no pasa nada.

Es algo que se acostumbra solucionar,

una vez se normalizan los niveles hormonales.

-Álvaro, me encantan tus máster class.

Pero te recuerdo que no estás aquí como mi psiquiatra,

sino como neurólogo.

-Mm. -¿Me vas a hacer el TAC de control?

-Sí, sí. Te voy a hacer el TAC de control,

porque hay que comprobar que no haya un sangrado,

para poder darte de alta y que empecemos ya el piel con piel.

Por favor, Silvia, te lo pido, no te pongas a la defensiva.

Tal y como esperábamos, el TAC nos ha permitido comprobar

que no ha habido complicaciones a raíz de la caída.

Así que le hemos dado el alta a la doctora Marco,

con la recomendación

de que guarde reposo relativo durante unos días,

y que esté muy atenta a la aparición de posibles síntomas de alarma.

Bueno, Clara, ¿y cuándo pensabas contarlo? ¿Eh, guapa?

¿A qué te refieres? Vamos a ver,

que vas a presionar a la doctora Romero

para que acepte todas las propuestas

de la Asociación de Enfermeras en esta misma semana.

Pero ¿tú de dónde has sacado eso?

A ver.

Por favor, no le eches la bronca a la chiquilla.

Si es que es muy pequeña. Y muy inexperta.

Vamos a ver, ¿me quieres decir que Elsa te ha dicho

que yo voy a presionar a Natalia? Vamos a ver,

el otro día fuimos a tomar algo después del trabajo.

Y hablando y hablando, pues... Al final se le escapó.

Quiero que sepas una cosa,

he hablado con un grupo bastante grande, y todos estamos contigo.

Pensábamos que ibas a esperar un poco más.

Pero, que sepas que esta táctica tan agresiva es un puntazo.

Ya. Eh..., Luz, ¿sabes qué pasa? Que tengo mucho lío, ¿vale?

Muy bien. Luego hablamos.

Fenomenal. Adiós.

Rodrigo ha sido sometido

a un electroencefalograma y a una resonancia magnética,

para intentar dar con la clave de su debilidad muscular.

Te cuento, los resultados no son concluyentes.

Así que es hora de hablar con Neurofisiología.

Vamos, que no tenéis ni idea.

Después volvemos.

Oye, perdona, ¿puedes decirle a mi hermana que no quiero que entre?

¿Que quiero estar solo? No te preocupes. Claro que sí, ¿eh?

Oye, y cualquier cosa que necesites, ya sabes dónde estoy. ¿Vale?

Gracias.

-¡Huy...!

Pero bueno, ¿te das a la fuga? ¿O te han dado el alta?

-Aquí tienes mi alta firmada por Mendieta.

Conoces su firma de memoria.

Pero si no, puedes preguntárselo a él,

no tengo ningún problema. -Silvia, es una broma.

Tranquila, de verdad, estás muy nerviosa.

Toma.

-Perdona, Pepa, es que Álvaro me saca de los nervios últimamente.

-Ah, ¿sí? ¿Últimamente?

-Es que ahora le ha dado por decir que tengo una depresión posparto.

¿Qué te parece? -Silvia, me extraña mucho

que un neuropsiquiatra te haya dicho, tan pronto,

que tienes una depresión posparto.

¿No te habrá dicho puerperal?

Sabes perfectamente que no es lo mismo.

-Pepa, ¿tú crees que si yo tuviese una depresión posparto

iría con las ganas que voy ahora a ver a mi niño?

-¿Vas a ver al niño? -Sí.

-Me alegro mucho.

¿Cuándo vais a empezar el piel con piel?

-Pues ahora mismo, en cuanto le vea.

-No, tranquila, habrá que avisar a Mendieta primero, ¿no?

-Pepa, el piel con piel hoy es con la madre.

Y yo necesito estar...

Estar a solas con mi niño para poder empezar...,

empezar a ser madre.

-Vale.

Vale.

Venga.

-Pepa, ¿tú me acompañarías?

-Claro.

El neurofisiólogo ha considerado

realizarle un electrocardiograma a Rodrigo,

para estudiar su sistema nervioso

y poder diagnosticar una posible patología neuromuscular.

Rodrigo podría tener el síndrome Guillain-Barré.

Es una enfermedad autoinmune que conlleva una debilidad muscular

causada por la lesión de los nervios.

Sin embargo, todavía no podemos descartar otras enfermedades.

Vamos a hacerle una biopsia.

-Y ¿cuándo le van a hacer la biopsia a mi hermano?

Ah, no te preocupes, que se lo hacemos rápido, ¿eh?

Es que no entiendo cómo no saben qué tiene todavía.

A ver, lo que sí sabemos es que tiene una afectación muscular.

Solo falta saber si es por un proceso miopático o no.

De ser así, podrían ser hereditarios y no hereditarios.

Y si fuera genético, solo afectaría al género masculino.

-Pero entonces, ¿puede afectar al bebé?

Ah, pero ¿que estás embarazada? Sí, de... De tres meses.

Pues no se te nota nada, ¿eh?

Tendrías que haber visto cómo estaba yo con tres meses.

¡Bueno! Bueno, existe...

Existe la posibilidad de que el bebé heredara la enfermedad,

siempre y cuando tú la tuvieras.

Pero eso depende del diagnóstico definitivo. ¿M?

De hecho, todavía no sabemos si Rodrigo,

la enfermedad que tiene es genética.

¿Y cuándo lo sabrán? -Bueno, Tomás: ¡Ya está bien!

-No, no está bien. ¿Es que no te das cuenta de lo que dicen?

-¡Hombre, pues claro que me doy cuenta de lo que están diciendo!

Me estás poniendo más nerviosa todavía.

Me estás asustando.

-Solo estoy preguntando. ¿Vale? Nos han traído aquí para eso, ¿no?

Solo quiero saber si ella se lo puede pasar a mi hijo.

Bueno, habría que hacer un estudio genético.

Vamos a ver, Laura tiene razón, ¿eh?

Que todavía, yo creo

que es muy precipitado hablar de estas cosas, ¿vale?

Estoy de acuerdo.

Lo mejor es que vayáis a casa, descanséis. ¿De acuerdo?

No tendremos los resultados de la biopsia

hasta dentro de un par de días. -Vale.

Hasta luego. Hasta luego.

Adiós.

-Voy a por el coche y te espero en la puerta.

-Tomás, Tomás, que..., que no. Que yo me quedo aquí, ¿vale?

-Tu hermano está aquí bien, tranquilízate.

-Bueno, yo estoy tranquila, pero no lo quiero dejar solo.

-Pero tendremos que ir a casa

y hablar de todo lo que nos ha contado el doctor.

-No, no, no, no, no quiero ir a casa. Yo me quiero quedar aquí, Tomás.

-Laura, por favor. -¿Qué? ¿Por favor, qué?

-Que tendremos que hablar de todo lo que nos ha contado.

-Dime, ¿de qué quieres hablar? -Por favor. Vámonos.

-Dilo. No.

-Laura.

-Quieres que aborte. -Laura, por favor.

-No. Quieres que... -Laura...

-No, no. ¿Quieres que termine con el embarazo? Dilo claro. Dilo.

-A lo mejor..., a lo mejor estamos a tiempo.

-¿Que estamos a tiempo? -Sí, a lo mejor, todavía hay tiempo.

Laura.

¡Laura!

El doctor Mendieta ha acudido a la consulta

del psicólogo Alejandro Naya para consultarle sus dudas

ante la posible depresión posparto de la doctora Marco.

-No sé, es como... Como si me estuviera evitando.

No sé cuánto tiempo le ve, ni siquiera si le ha visto.

Me da la sensación que...

Que no quiere que le ayude, ni que participe.

-Pues... parece bastante evidente.

-Ya. Ya, pero...

-¿Hay algo más?

-Sí. Sí.

El parto no es el único cambio importante que ha habido últimamente.

Le he pedido a Silvia que se case conmigo.

-Ya, y...

Piensas que a lo mejor no es una depresión posparto, sino...

Postpedida. -Sí.

-No. Estos son los primeros síntomas de una depresión puerperal.

Que sí es cierto que puede derivar en una posparto.

La buena noticia es que, si la tratamos ahora,

estamos a tiempo de que no vaya a más.

-Gracias.

-Ah...

-¿Estás bien? -Sí.

Sí, tengo muchísimas ganas de cogerle, Pepa.

Qué bien que estás aquí conmigo.

-Vas a ser una madre estupenda. Ya verás. ¿M?

-Gracias. -Que sí.

Mira...

-Hola. -Hola.

-Bueno, pues aquí está Aníbal.

¡Mira! ¡Vamos con mamá! ¡Vamos con mamá! ¡Ven, chiquitín!

Toma. Cógelo.

Así.

Os dejo.

Hasta luego. -Hasta luego.

¡Qué buena pareja hacéis! ¿Eh? Hola...

-Pepa, ¿no te parece que está un poco inquieto?

Llanto del bebé

-Que no, hombre, que eso es normal. Es normal. Al principio es normal.

¿Por qué no te sientas un ratito? Venga.

Seguro que cuando lleguéis a casa, todo mejor...

-Pepa, que no..., que no está bien conmigo.

Cógelo tú, por favor. -Que sí está.

Siéntate un poquito. Venga. Siéntate...

-Que no, cógelo tú, por favor.

-A ver, Aníbal, chiquitín. A ver...

Ya estás aquí. Ya estás.

Ya, ya. ¡Ya! Ay... Ya.

No llores.

Vamos a ver, ¿a ti cómo se te ocurre decirle a nadie

que iba a presionar a Natalia esta semana?

No te pongas así, que no es para tanto.

¿Que no es para tanto?

Pero ¿cómo no va a ser para tanto

que mi hija vaya poniendo en mi boca cosas que no he dicho?

Y que, además, no pienso hacer.

Bueno, lo siento.

Simplemente estábamos tomando algo, con Luz y las otras enfermeras,

y salió el tema, y les dije

que, como Natalia justo acababa de entrar en Dirección,

era un momento perfecto para reivindicarnos, mamá.

Para... Para proponer cosas nuevas.

Y seguro que para quitarse un problema acepte, es perfecto.

No me lo puedo creer.

O sea, que ¿pensabas aprovecharte de que la directora es nueva

y ha heredado un montón de problemas de la gestión anterior?

Claro. ¡Es perfecto!

¡Hay que ver el punto débil del enemigo, mamá, y atacar!

Atacar. Pero ¿qué enemigo? Que Natalia no es mi enemigo.

¡Que es mi amiga! Sí.

Pero también es la directora del centro.

¡Y es la que nos da el presupuesto!

Mira, te digo una cosa, Elsa.

Yo respeto tu actitud, ¿vale? Pero no la comparto para nada.

Y eso no te disculpa de que vayas diciendo por ahí

que la idea de presionar a Natalia ha sido mía.

Pero si lo he hecho por ti, para darte un mérito.

¡Que les encantó la idea, mamá!

¡Pero que yo no necesito que tú me des ningún mérito, niña!

Además, ¿qué te crees? ¿Que Natalia es tonta?

En cuanto se entere que la intentamos presionar,

¡nos corta la cabeza! No puedo.

Mira ¿Sabes qué te digo?

Que no hace falta que me acompañes a ningún sitio,

que ya me voy sola a casa hoy. Adiós.

¡Hala! Qué dramática eres, mamá. ¿Dramática?

¿Qué haces aquí?

Me había dicho Mendieta que te habías caído y estabas en observación.

-Pues, como puedes ver, ya me han dado el alta.

-Silvia, ya está bien. ¿Eh?

Se acabó lo de estar distanciadas.

Me he enterado de lo del piel con piel.

¿Por qué no me has dicho que te sentías mal todo este tiempo?

-No lo sé, Marta.

Porque es que no sé qué es lo que me pasa.

-A ver, Silvia, a mí me lo puedes contar. ¿Vale?

Un marido, en un momento dado, pues se puede reemplazar

pero una amiga, no.

-¡Ha sido todo tan complicado, Marta, y me siento tan cansada!

-A ver, si quieres un consejo, no soy médico,

pero deberías hacerte un análisis hormonal.

Y deberías visitar también a Lucía o a Naya.

-O sea que tú también crees que tengo una depresión posparto.

Muy bien.

Pues me voy a hacer esos análisis

para demostrarte a ti y a todos que estoy bien.

-Lo sé, Silvia, lo sé.

Pero creo que deberías ir aunque sea solamente una vez, por favor.

Rodrigo espera los resultados de la biopsia muscular,

que confirmen la enfermedad que tiene.

¿Ya se sabe lo que tiene? Tiene una miopatía mitocondrial.

-¿Y eso qué es?

A ver, es una enfermedad que se produce por un fallo bioquímico,

y que está relacionado con la fuerza muscular.

Lo recomendable ahora será hacer un estudio genético molecular,

para saber si es hereditario,

y también para ver si podrías transmitírselo al bebé.

-¿Tiene cura?

A ver, en tu caso,

se podría decir que has tenido suerte,

ya que no has presentado síntomas hasta ahora.

Lo normal en los bebés que nacen con el gen heredado,

pues es que muestren los síntomas desde muy pequeños.

-Pero ¿tiene cura?

A ver, existen una serie de tratamientos que te podrían ir...

-¿Qué síntomas voy a tener a partir de ahora?

Vamos a ver, Rodrigo, yo creo

que no es momento de hablar de eso, de verdad.

Existen tratamientos sintomáticos que puede que a ti te funcionen.

Y que no llegues a presentar ningún síntoma ni nada.

¡Le estoy preguntando por los síntomas!

Deterioro de las funciones mentales.

Alteraciones motoras, fatiga crónica,

intolerancia al ejercicio, accidentes cerebrovasculares.

-Vale. Gracias.

¿Pueden dejarme un momento a solas, por favor?

Tú también, Laura, por favor.

Ya hablaremos tranquilamente.

¿Qué tal, Laura? ¿Cómo estás?

Pues preocupada, la verdad. Y bastante asustada por...

el bebé y por mi hermano.

Es que como...

Como el bebé tenga esa enfermedad, yo...

Mujer, no puedes ponerte en lo peor.

Si todavía no hemos hecho el estudio genético, ¿eh?

Confía, ya verás cómo va a salir todo bien, ¿vale?

Ya, pero es que no es fácil, ¿sabes?

Lo sé.

Bueno.

Venga. Muchas gracias.

De nada.

Laura lo está pasando muy mal,

así que tú decides.

Finalmente, la doctora Marco se hace un análisis de sangre

para comprobar que los cambios hormonales

no le están provocando una reacción depresiva puerperal.

Sin embargo, tras conocer los resultados,

ha accedido a tener una charla con el psicólogo Alejandro Naya.

-Alejandro, aquí están los resultados de los análisis hormonales.

Como puedes ver, está todo normal, cortisol, estradiol, progesterona...

Todo normal.

-Y entonces, ¿por qué está así? -Pues no lo sé.

-Dime una cosa, Silvia,

¿qué sentiste cuando tuviste a tu hijo en brazos?

-Pues me sentí feliz,

pero desbordada.

-¿Y eso, por qué?

-Porque le vi tan...,

tan vulnerable que se me pasó por la cabeza

que se me pudiera caer o que pudiese hacerle daño sin querer...

¿Tengo que seguir?

-No lo sé. ¿Quieres seguir?

-Alejandro, siento mucho decírtelo,

pero eres el típico psicólogo de libro.

-¿Y eso es bueno, o es malo?

-Pues no sé.

No creo que sea lo más importante ahora mismo, ¿no?

-Como quieras.

¿Quieres seguir contándome?

Silvia, sé que hay algo más.

-Cuando lo cogí,

y él...

estaba tan agitado,

como tan...,

como tan inquieto,

eso es porque él sabe que no está bien conmigo, ¿verdad?

Porque se siente inseguro.

Porque sabe que voy a ser una madre horrible. -No.

Sabes que eso no es verdad.

La doctora Marco no tiene depresión posparto.

Pero podría tenerla si no permite que se le ayude.

Su caso no es hormonal.

Pero podrían existir problemas de percepción

en el ejercicio de su maternidad.

Percibiendo su entorno familiar, social o económico como hostil.

Después de confirmarse la enfermedad de Rodrigo,

este espera a que le den el alta.

-Oye, Rodri, que...

Que mira, que por ahora las cosas se van a quedar como estaban, ¿vale?

No... No me voy a mudar. -¿Y eso?

-Pues porque lo hemos estado hablando y...

pensamos que es lo mejor para los tres.

-Preferimos esperar y ya se verá.

-¿Y el bebé?

-Mira, Rodrigo, tenga el gen o no, nos da igual.

Tenemos muchas ganas de ser padres y...

Y eso tiene que poder con todo.

-Además, ¿dónde iría yo sin ti? ¿Eh?

-Dame un abrazo. -Claro que sí.

-Hola.

-¿Qué? Llegas tarde. -Ya, ya.

-Y no me digas que la cafeína no pega con lorazepam, ¿eh?

-No, tranquila.

Si me esperas un momento, voy a por uno.

-Que no, Álvaro, que este es para ti.

Que sí, que yo me he traído otro. -¿M? Gracias.

-¡Como puedes ver, estoy en todo! -Ya.

Bueno, ¿qué? ¿Qué tal? ¿Cómo te ha ido con Naya?

-Bien. Me ha hecho muchas preguntas,

pero a cambio también me ha dado algunas respuestas.

-Ah... ¿Por ejemplo?

-Pues, para empezar,

hemos pensado que, para que me sienta mejor,

igual sería conveniente que volviese a trabajar.

En principio sería solamente a media jornada,

y luego ya lo iríamos viendo.

¿Qué te parece?

-Bien. Bien, bien.

Si es lo que quieres y te sientes preparada, adelante.

-Genial.

Y... también he decidido que no quiero seguir viviendo en tu casa.

Porque, además de esas escaleras odiosas,

que a Aníbal le iban a venir fatal,

Álvaro, lo que yo realmente quiero es volver a mi piso.

-Silvia, por favor, esa idea es una locura.

¿Qué..., qué pasa con Palacio?

-Marta, hace semanas que está buscando otro piso

porque ese no lo puede pagar.

Álvaro, me gustaría muchísimo que viviésemos allí los cuatro.

Aníbal, mi madre, tú y yo.

-Muy bien. Muy bien, de acuerdo.

Yo solo quiero que tú seas feliz y estés bien.

Y si te sirve de consuelo, yo también estoy un poquito cagado.

-Eso es porque tú también eres humano, ¿no?

-Sí, será eso.

-Mañana Aníbal va a estar por fin con nosotros en casa.

Y ya verás que vamos a ser unos padres estupendos. -Sí.

Yo desde luego, además, con estos casos que estoy teniendo...

Ay, mira. Ya está ahí Elsa.

-¡Hola!

-Hola.

Bueno, Elsa, otra vez será, chiquilla. ¿Vale?

No nos rendiremos.

Bueno, chicas, nos vemos. Venga.

-Hasta mañana. Hasta mañana, Luz.

Adiós. Adiós.

¿Qué pasa? Pues nada,

que les he dicho que entendiste mal un comentario que hice,

y pensabas que iba a presionar a Natalia

y a hacer lo que al final no hacía. Así que... nada.

Pero, de todas maneras,

como he visto que tu teoría parece que calaba entre todo el personal,

pues la hemos sometido a votación entre los más veteranos.

Y adivina qué ha salido.

Pues que no.

Efectivamente, que no estamos por la labor de presionar a Natalia.

Así que... Bueno, mamá.

Yo, igualmente, lo siento por..., por haberte metido en todo el lío.

Mmm... ¿Vale?

Dame un abrazo, anda.

¡Dame un abrazo, dame un abrazo, ay...!

¡Mamá! ¿Qué te pasa? ¿Que qué me pasa?

Pues que hoy he tenido una paciente, así, de tu edad,

y la pobrecilla tiene una encima que para qué. De verdad.

No, ahora te cuento.

Vaya panorama.

Llanto del bebé

-¿Estás llorando? -No.

-Esto tenía que haber pasado mucho antes.

Se merecen ser felices.

Llanto del bebé

-Mi padre.

Le duele mucho, mucho, la cabeza. -¡Ah!

-Sí. Yo soy su cuidadora. Es que tiene Alzheimer.

-Por favor, que venga un celador aquí para...

-Silvia. Silvia: Perdona.

Parece un caso de Neurología, así que me ocupo yo. ¿De acuerdo?

Tú... Tú ve a pasar consulta. Vamos.

Síganme. Por aquí. -Tranquilo. Tranquilo.

-Mire a la luz, por favor. -Ah, ah, quite eso de ahí.

Quite, hombre, déjeme en paz.

¡Déjeme en paz, que me molesta la luz, hombre!

-Soy la doctora Marco.

Soy adjunto de Medicina Interna,

y me presento porque, a partir de ahora, voy a ser yo su médico.

-¿Se puede saber qué estás haciendo?

-Álvaro, estoy jugando tu juego. El juego sucio, claro.

Tú me quitaste al paciente,

así que ahora te lo quito yo y estamos en paz.

No hay nada más de qué hablar.

-Posible intoxicación etílica,

y también presenta dolor y distensión abdominal.

-Rubén, puede que el cinturón

haya ocasionado un daño mayor de lo que pensábamos.

-Quiero que acabe esto ya. -¿Rubén?

Venga, suero a chorro, y prepara todo para hacer una transfusión.

-Enseguida. -¡Rápido!

-¿Tú qué te traes con este?

-Se lo tendría que contar a Basir.

-Si lo de Basir es por hacerle un favor,

no le debes ninguna explicación.

Es decir, tú puedes hacer lo que quieras,

con quien quieras, como quieras... Porque...

lo de la boda con Basir es por un favor, ¿no?

Que no sientes nada por él.

  • Centro médico - 02/10/17 (2)

Centro médico - 02/10/17 (2)

02 oct 2017

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

ver más sobre "Centro médico - 02/10/17 (2)" ver menos sobre "Centro médico - 02/10/17 (2)"
Programas completos (713)

Los últimos 726 programas de Centro médico

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios