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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 01/08/16 (2) - ver ahora
Transcripción completa

-Buenos días...

¡Buenos días!Buenos días.

Parece que a mi cita de esta noche se le han pegado las sábanas.

Bueno...

-No habrás estado por ahí con otra, ¿no?Con tres.

¿Con tres?Con mis hijos.

Tienes suerte porque no soy celosa.

Eso sí, te quiero bien descansadito para esta noche.

Vale, lo estaré.

Lo único, Ortega, ¿no crees que a lo mejor, no sé,

trabajando juntos y si además quedamos fuera,

podríamos acabar hartos?

Herranz, ya estás comiéndote la cabeza, vamos a ver,

no nos vemos tanto, no compartimos pacientes, espacio solo a veces...

Pero si pueden pasar días sin que nos veamos.

Y además somos médicos.

O sea que entendemos eso de estar secuestrados en el hospital...

Mmm, un momento.

Que nos entendamos vale, pero fuera de estas cuatro paredes,

para mí no existe el trabajo, y lo sabes.

Teléfono

Me parece correcto.

Perdón.

Hola, Pepa.

Sí, estoy bien. Lo que pasa es que estoy un poco liado.

Sí, sí, claro. Te llamo luego....

Bueno, a ver, solamente es para decirte

que he visto que han repuesto ese Hamlet

para el que se agotaron las entradas hace un mes, ¿te acuerdas?

Y, bueno, ¿te apetecería verlo hoy?

¿Sabes lo que pasa? Que..., que te he hecho caso.

¿Tú hacerme caso a mí? ¿En qué, si puede saberse?

Le voy a dar una oportunidad a Ortega,

así que hemos quedado luego.

-Mmm..., nada, pues me, me alegro mucho.

Vale.

Bueno, que Hamlet está muy bien.

Así que, si quieres, vamos otro día, ¿vale?

Vale, pues espero que lo paséis muy bien.

¿Algo más? Nada.

Solo que..., bueno, te voy a dar mucha envidia.

¿Pepa?

-Hola, Pepa. -¡Hola!

-¿Qué tal? -¡Hoy es tu último día!

-Sí. -Te vamos a echar mucho de menos. -Gracias.

Oye, y gracias por tratarme con normalidad

porque, de verdad, tendrías que haberlo visto,

parecía mi último paseíllo.

Si hubieras visto a la gente mirándome con cara de pena,

sin decir nada, desde luego..., muy incómodo.

-A mí no me da ninguna pena.

Eres tan buen médico que se te van a rifar.

-Bueno, ahora en el trabajo no estoy pensando mucho, ¿sabes?

Los últimos meses me he dado cuenta

de que, que como que me cuesta ser protagonista de mi vida.

Bueno, es una cosa mía, no sé si sabes lo que te digo.

-Sí, sí, sí.

Si yo estoy dejando que otros sean protagonistas de la mía.

-Vaya... -Pero bueno,

has tenido mucha suerte en tu último día, ¿eh? -Yo, ¿por qué?

-Porque te ha tocado conmigo. -Ah, esa modestia...

-Bueno, Luis, encantada de haberte conocido.

Mucho ánimo, ¿eh?, de verdad.

Hala, ya verás, va a ir todo muy bien.

-Hasta luego. -Hasta luego.

Acostúmbrate a recibir hoy malas miradas.

Ha sido la última noche de Luis y también de mucha otra gente.

-Incluida tú.

Me gustaría haber buscado otra solución,

pero ha sido imposible. -Bueno, has hecho lo que has podido.

-Lucía, me voy a mi despacho

que tengo que preparar la declaración con el juez,

que tengo la cita esta tarde.

-¿Te ayudo?

-No, no hace falta. -A ver, Ramón, por favor.

Para mí es muy importante ayudarte y demostrar tu inocencia.

Para ti, para mí y para toda la familia.

-Vale, como quieras. Estaré por ahí.

-Paso luego, que tengo un paciente ahora.

La doctora Marco va a comenzar su ronda de visitas en planta.

Gema, la paciente que vamos a visitar ahora ha pasado por mucho.

Llegó con vómitos y mareos, síntomas de un tumor cerebral.

Un astrocitoma difuso de grado 2.

Fue diagnosticada por el doctor Mendieta

y, tras la cirugía, necesitó radioterapia.

Después apareció la neumonía,

por lo que ha tenido que permanecer ingresada.

Y hoy, por fin le voy a dar buenas noticias.

¿Qué tal? ¿Cómo está mi empollona favorita?

-Huy, la empollona favorita

está preparando las próximas matrículas de honor.

Nunca he tenido tantísimo tiempo en toda mi vida para estudiar,

es increíble. -Bueno, pues te leo, ¿eh? -A ver...

-Analítica en sangre, normal. Función respiratoria, normalizada.

Gases en sangre normalizados.

Radiografía de tórax, sin derrame ni condensaciones.

Eso significa ¿que...? -¿Que me puedo ir a casa?

-Exactamente. Ha ganado el caso, letrada.

-Doctora, yo, si no llega a ser por usted...,

no sé qué habría sido de mí.

Fue la que vio que mi caso podía ser un poquito más grave y...

Yo siempre se lo voy a agradecer, de verdad.

Se lo dirán todos los pacientes, pero para mí ha sido muy especial.

-Nada, Gema, es parte de mi trabajo,

igual que tú vas a ayudar a la gente también.

Además recuerda que el que encontró el tumor

fue el doctor Mendieta, no yo. -Ya.

-Bueno, pues nada, voy a empezar el papeleo para el alta.

No te hago esperar más. -Nada, yo voy a llamar a mis hijos

porque se van a poner supercontentos con la noticia, o sea que...

Y ya verás cómo tienen el cuarto... ¡Ay, Dios mío!

-Venga, te dejo tranquila entonces. -Gracias.

-Venga, hasta ahora.

Hace un año te habría dicho que era ama de casa y madre.

Ahora no,

ahora te digo que soy estudiante de Derecho

y también madre, por supuesto.

Sí, era un sueño que tenía por cumplir, así que...,

bueno, mis hijos ya estaban adolescentes,

ya cada vez querían más su espacio, y decidí que era mi momento.

Me matriculé en la Universidad a distancia

y al poco tiempo me detectaron el tumor.

Lucía se dispone a atender a un paciente

en su último día en el hospital.

-¡Hola!

-Hola, ¿qué tal, Lucía? -Bien. ¿Son para mí?

¡Muchas gracias! -Sí. Para ti.

-Y ¿a qué se debe esto? Porque no te estarás declarando, ¿no?

-No, no, no. no, ya sabe que estoy con una chica.

No, no me parece bien tener dos chicas.

-Era una broma. -Ah.

-Pero ¿a qué se debe, en serio?

-Bueno..., la verdad es que mi chica y yo hemos pensado

que, por agradecimiento te tendríamos que haber regalado algo.

Me has ayudado un montón, es tu último día...

Y bueno, me parecía bien.

Yo apostaba más por u regalo un poquito más práctico,

sin polen..., una... ¿Sabes? No sé, una funda de móvil...

-De verdad, que está genial. Me encantan las flores. -¿Seguro?

-Sí.

Sí, sí. Muchas gracias.

-Y como es tu último día pensaba que igual te podías animar un poco.

-¿Te puedo abrazar?

-¿Estás enferma?

-No. Es que... tengo un poco de alergia a las flores.

-¿Lo ves? Tenía que haberte comprado la funda.

-Que no, en serio... -No, está claro.

Tenía que haberte comprado la funda. -No, de verdad, está genial.

En serio. -Bueno, ¿te importa que te comente una cosa?

Ahora que es tu último día. Necesito comentarte un último tema.

-No, no, para nada. Siéntate, por favor.

Jaime Ferrer, también en su último día de trabajo en el hospital,

atiende a Carmen, que viene con la hermana Bárbara,

responsable de una casa de acogida cercana.

Carmen se queja de dolor en la pierna derecha.

-Bueno, lleva bastantes meses con dolores.

Pero empezó de repente, no hubo ninguna caída.

La llevamos al médico de cabecera

y le mandó unas radiografías pero no vio nada.

Nos dijo que igual eran dolores de crecimiento

o que la niña fingía la cojera. -Ya.

-Yo no miento, me duele la pierna de verdad.

-Claro que sí, Carmen, yo te creo.

Vamos a echar un vistazo a la pierna.

Los dolores de crecimiento durante la infancia

son dolores agudos y pulsantes

que suelen darse durante la noche.

Ahora bien, si el niño se queja

de un dolor persistente en las extremidades,

es necesario acudir al médico.

-Dime. -Eh, verás...

El...

A ver, es que bueno, sabes que estoy muy bien con mi chica

pero hay un tema que no está nada bien, no está solucionado.

-¿Has vuelto a tener problemas con el lindo gatito?

-No, no, no. No, con Gaslan está todo bien,

me llevo fantástico. No, no.

Es que bueno, mi chica y yo todavía no...

No, no nos hemos acostado, digamos.

-Bueno, tiempo al tiempo. -Ya, no,

es que tengo como una especie de reparo físico.

O sea, el contacto me genera mucha ansiedad.

Y no sé, me encanta estar con ella,

la quiero un montón pero no puedo evitar pensar

que, que es todo una fuente de enfermedades,

me parece todo como muy poco higiénico,

y si de repente nos contagiamos algo uno al otro,

o sea, sería horrible.

Muchas personas que sufren un trastorno obsesivo compulsivo

sienten las interacciones físicas como amenazas.

Por eso es muy importante hacerles entender

que en un entorno de confianza no tienen nada que temer.

-¿Tú ya la has besado? -Sí, sí.

Sí, sí. Sí si nos besamos todos los días varias veces.

-¿Y has notado algo malo?

¿Has sentido que te haya contagiado algo?

-No, no, no, no. Solo nos contagiamos... felicidad.

-A ver, Gonzalo, el sexo es una evolución natural de los besos.

Pero si realmente te preocupa mucho eso,

os podéis hacer unos análisis completos

y seguro que te quedas más tranquilo, ¿no?

-Sí, sí. Vale.

Vale, vale, sí, haremos eso.

La verdad es que te voy a echar mucho de menos.

-Y yo a ti.

-Bien, ahí. Bien...

Vamos a ver esta... -¡Fff!

-¿Ahí te duele? Vamos a ver.

Bueno, Carmen, te estás portando muy bien, ¿eh?

¿Cómo se llama tu muñequita? -Cristina. -¿Cristina?

Vamos a coger a Cristina,

bajamos de la camilla, un segundito...

Carmen lleva bastante tiempo con nosotras.

Y está a punto de cruzar esa línea que hace que las familias

no se atrevan a cogerla por su edad.

Pero bueno, parece que esta vez va a haber suerte

y podría haber una familia interesada.

-Vas a andar cinco pasitos hasta ahí, y luego vuelves, ¿de acuerdo?

Vamos a ver...

Vuelve...

Vale, tiene una ligera cojera.

Ya te puedes sentar, Carmen, gracias. Te has portado muy bien, guapa.

Vamos a usar unas maquinitas para ver tus huesitos por dentro.

-¿Me van a doler? -No, no duele nada.

Todo niño tiene derecho a poder vivir y desarrollarse

en un ambiente familiar adecuado.

Y no pasar su infancia en una institución.

Cada comunidad autónoma tiene un número de teléfono

para informar a aquellas familias que quieran ser acogedoras,

temporales o permanentes.

Bueno, Vicente, pues ya hemos acabado, ¿vale?

Te llevaremos a la UCI de nuevo.

Vicente,

ya hemos acabado con la prueba.

¡Enrique, trae carro de paradas!

Hora de la muerte...

Déjame un boli.

Vicente estaba ingresado porque tenía un cuadro de gripe A.

Pero lógicamente no era de esperar que pudiese evolucionar así.

Voy a esperar a los resultados de los cultivos

para saber qué ha podido pasar.

Esa sombra de ahí es compatible con isquemia,

por la obstrucción de los vasos sanguíneos.

Me inclino a pensar que Carmen tiene la enfermedad de Perthes

o necrosis de la cabeza del fémur.

Es una lesión de causa indeterminada que se da en niños.

Los síntomas son dolor moderado

y limitación de la movilidad de la cadera.

Aunque no hay deformidad en la cadera,

y la disfunción es leve, hay necrosis, o sea, muerte de tejido

-¿Y se va a quedar cojita? -A ver, es necesario operar,

pero yo creo que con el tiempo

podrá correr todo lo que quiera y mucho más.

Hola, Carmen, ¿cómo estás? -Bien.

Existen métodos más conservadores para enfrentarse a esta dolencia.

Pero los quirúrgicos permiten que, una vez consolidada la osteotomía,

el niño pueda hacer una vida normal, sin restricciones.

Y eso es lo que quiere Carmen, poder correr sin que le duela.

-Yo quiero que me operes tú.

-Es que es mi último día de trabajo en este hospital, Carmen.

Pero te prometo que el doctor que te opere

lo hará igual o mejor que yo.

-Bueno, ya se preocuparán del doctor cuando llegue el momento. -Sí.

Bueno, de momento voy a tratarla con antiinflamatorios,

analgésicos y reposo absoluto para las crisis de dolor, ¿de acuerdo?

Todo esto antes de la operación,

y ahora me gustaría hacerle unos análisis de sangre,

antes de que se vaya. -No, no. No me gustan las agujas.

-Carmen, te prometo que te compro una chocolatina

si le demuestras al doctor lo valiente que eres. -Vale.

-¿Sí? -Vale.

-¿Le importa que vayamos un momentito a comprarla?

-No, ningún problema.

Ahí, al final, en la sala de espera tienen una máquina. -Perfecto. Vamos.

-No, yo me quedo con el doctor Ferrer.

-¿Le acompañas toda la consulta entonces? ¿Le importa?

-Claro que sí, ningún problema.

-Muy bien. Carmen, pórtate bien, ¿eh? Y obedece en todo al doctor.

Yo vuelvo enseguida a por ti. Venga. -Hasta luego.

Tras perder a un paciente hace unas horas,

al doctor Herranz le han llamado por otra urgencia en la UCI.

Te he pedido que vinieras

porque me han dicho que has perdido un paciente esta mañana

con los mismos síntomas a los que me estoy enfrentando yo ahora.

Rosa ha ingresado por una angina de pecho.

Pero que haya empezado a presentar síntomas atípicos,

y sobre todo que una enfermera me haya dicho

que los síntomas coinciden exactamente

con los de un paciente del doctor Herranz,

han hecho que me decida a pedir su opinión.

Le he puesto antibióticos de amplio espectro,

pero es que hace unas horas y no estoy notando mejoría.

¿Te ha pasado lo mismo?

Sí, me ha pasado lo mismo.

Tenemos dos pacientes que no tienen las mismas dolencias

pero sí tienen los mismos síntomas

y además una nula respuesta a los antibióticos.

Tengo una sospecha, pero creo que lo mejor

es que tomemos muestras de todos los pacientes que tenemos ingresados.

Voy a avisar al laboratorio.

Llaman a la puerta

Bueno, ya estoy aquí, preparada para la declaración.

-Elena Rubio, la señora que ha interpuesto la demanda

ha sido paciente mía y durante el último año

ha acudido a mi consulta en una serie de ocasiones

para hacer una revisión debido

al diagnóstico de virus por el papiloma humano.

-Pero tienes que decir lo del historial. -¿Qué historial?

-Lo que te dijo el abogado.

Que habías tenido que mirar el historial

porque no te acordabas de ella,

que para ti era una paciente como otra cualquiera.

-Ya. Pero..., vamos.

Pero yo es que sí me acordaba de ella.

Yo la había invitado a un café.

-¿Por qué?

-Vamos a ver: un día coincidí con ella en la cafetería.

Estaba nerviosa, había llorado y la invité a un café.

-Y ¿por qué no me lo habías dicho antes?

-No sé, pues porque me...

Te lo estoy contando ahora.

Me acordé el otro día y ya está.

Además, ¿qué hubiera cambiado esto? ¿Hubieras confiado más en mí?

Porque parece que estés buscando una excusa.

-No me culpes a mí, ¿eh? No empieces ya con lo del otro día.

-¿Te duele, Carmen? Has sido muy valiente, ¿eh?

-¿Qué es esa tarjeta?

-Bueno, es una amiga

que no quiere que esté triste en mi último día de trabajo.

-¿Estás triste? -Un poquitín, porque no me quiero ir del hospital.

-Como cuando a mí me devuelve una familia.

Pero ahora tengo una familia nueva

y así que quiero que me quites la cojera.

Para que me quieran bien.

-Te van a querer igualmente, con lo guapa que tú eres...

Tras contrastar datos de sus dos pacientes,

el doctor Herranz y la doctora Ortega

concluyen que hay que actuar con rapidez.

Pero ¿qué bacteria puede ser?

¿Tú crees que podemos tener un brote infeccioso en el hospital?

Pues mira, no lo sé.

Pero llegados a este punto, hay que avisar a Landó.

Le llamo, ¿vale? -Sí.

-Herranz, dime.

¿Estás seguro de lo que me estás diciendo?

Vamos a ver, Diego. Es decir, a ver, recapitula.

Ha fallecido un paciente,

tienes a otro en la UCI con la misma sintomatología

y ¿ninguno de los dos entró al hospital con esos síntomas?

Vale, escúchame una cosa, en un par de minutos te llamo

y te doy órdenes de cómo actuar. -¿Qué está pasando?

-Diego Cree que hay una bacteria que ha infectado la UCI.

Debemos de valorar la situación

porque todo apunta a que hay una infección intrahospitalaria

que está afectando a los pacientes.

Se denomina infección intrahospitalaria

a la infección contraída por pacientes ingresados en un hospital.

Ya sea por la patología de fondo o por los propios procedimientos

a los que han sido sometidos en su ingreso.

Llaman a la puerta

¿Sí? -Disculpe, doctor,

hay un paciente en planta que está muy grave y es muy urgente.

Dos pacientes en la UCI, uno en planta con síntomas idénticos

que describen una infección bacteriológica.

Hay que tomar precauciones de manera inmediata.

Vale, muchas gracias.

Debemos avisar al Servicio de Alertas de Salud Pública

del Ministerio de Sanidad.

Tenemos que notificar que estamos ante un posible brote

y además hay que actuar el protocolo de aislamiento.

Ahora mismo necesito saber...

cuál es el cuadrante de horarios del personal.

Tenemos que designar responsables, evaluar daños,

crear zonas de aislamiento y sobre todo evitar

que el contagio se propague por todo el hospital.

Debería saber con qué pacientes

han estado en contacto en las últimas 48 horas.

A ver, bueno...

Herranz y Ortega se ocuparán de la UCI,

Mendieta y Marco de la planta 1, Ferrer que se ocupe de la 2,

yo me ocuparé de la 3.

La cuatro y la cinco...

-¿En qué puedo ayudar yo?

-Lucía, tú te deberías de ir a casa para evitar contagio.

Mira, yo me tengo que quedar porque soy el director

y además esta mañana estuve en la UCI.

Pero tú deberías marcharte.

-A ver, Ramón, por favor.

Yo sigo siendo personal de este hospital hoy.

Y quiero ayudar.

Y además en una situación así, de tanta tensión,

es bueno que haya una psicóloga.

-Bueno, quizás lleves razón. Vale, quédate.

En una situación límite, como esta,

se llegan a vivir momentos de muchísima tensión.

Y no sirven los pequeños trucos

que todos tenemos de mojarnos la cara o contar hasta diez.

A veces se necesita la ayuda de un psicólogo profesional.

Por eso yo creo que puede ser necesaria mi ayuda.

-Ya están listos los papeles del alta de Gema.

-Ah, perfecto, muchísimas gracias, Marta.

Teléfono

El director del Hospital, Ramón Landó,

acaba de activar el protocolo de aislamiento

por infección en el hospital.

-Hola. -Hola.

Hola.

Bueno, creemos que hay una posible infección en el hospital.

Creemos que puede ser grave.

Así que hemos decidido que nadie se mueva de planta

para evitar que se propague.

Lo que haremos será tomar muestras para establecer zonas limpias

y una zona de aislamiento.

De todas formas tranquilos,

porque en principio es una medida preventiva,

y no tiene por qué agravarse.

Tomaremos cultivos y haremos análisis de sangre.

Los familiares que no tengan síntomas, se podrán ir a casa.

En caso de que estén en casa y noten,

por ejemplo insuficiencia respiratoria, o diarrea,

les rogamos que, por favor, vuelvan al hospital y nos informen.

Tanto la doctora Ortega como yo estamos aquí para ayudarles

y continuaremos con el tratamiento como hasta ahora.

En ningún caso es aceptable que se retrase una prueba diagnóstica

o un procedimiento terapéutico

porque el paciente esté en estado de aislamiento.

Lo que hay que hacer es realizar esa prueba o ese procedimiento,

respetando las normas para que se cumpla el protocolo de aislamiento.

-Todavía no podemos deciros

hasta cuándo vamos a estar en esta situación.

Pero intentaremos que sea lo más breve posible.

Todo el hospital, y especialmente el laboratorio,

está trabajando muy duro para saber qué nos está afectando

y ponerle solución cuanto antes.

De todas formas, como les digo, tranquilos, ¿vale?

Y comenzaremos a tomar muestras ya, incluyéndonos nosotros mismos.

-Gracias.Gracias.

La batalla contra un brote bacteriológico

es una batalla contra el tiempo.

Cuanto antes se descubra de qué bacteria se trata,

antes se sabrá cómo se propaga,

menos contagios habrá y mejor se podrá combatir.

-Sí, sí, sí, no se preocupe.

Los que estamos aquí

podemos encargarnos perfectamente de la planta.

Doctor Landó, olvídese de que es mi último día.

¿De acuerdo? No pienso abandonar el barco en estas circunstancias.

Muy bien. Hasta ahora.

Muy bien, un poquito de atención por favor...

Nos enfrentamos a una infección nosocomial.

Aún no sabemos cuál es el microorganismo responsable,

pero el doctor Landó ha ordenado

que todo el mundo permanezca en la planta en la que está.

Para minimizar los riesgos de contagio

hasta que se solucione la situación. ¿De acuerdo?

Se acaba de activar el protocolo de aislamiento.

Lo primero que tenemos que hacer

es tomar la temperatura de todos los que estén en la planta,

sean pacientes, familiares, trabajadores...

Los que estén asintomáticos se pueden ir para casa.

Con la condición de que regresen inmediatamente

en caso de que presenten fiebre alta y repentina, malestar general,

tos, problemas respiratorios o diarrea.

En cuanto a los pacientes que estén ya ingresados aquí

pero no presenten esos síntomas, los derivamos a otro centro.

Yo me encargaré personalmente de los pacientes que están ingresados aquí.

Y la doctora Marco y el doctor de la Cuesta

harán el seguimiento de los familiares

que deban permanecer en planta por sospecha de infección.

Es muy importante, nos enfrentamos...

-Lo siento mucho, pero yo no voy a renunciar a mis pacientes.

Soy la que mejor los conozco

y creo que no tiene ningún sentido que tú te hagas cargo de ellos.

-Muy bien, de acuerdo.

Hay que tomar muestras para cultivo

y hacer análisis de sangre a todos los que estén en planta, ¿de acuerdo?

El paciente cero, el que ha desencadenado la alarma

estaba en la UCI pero repito:

no sabemos cuál es el microorganismo responsable.

¡Ah!, y muy importante.

Los primeros que tenemos que hacernos los cultivos y las analíticas

somos nosotros, el personal.

Doctora Marco, ¿le parece bien? ¿Da usted su visto bueno?

-Amores reñidos son amores...

El traumatólogo Jaime Ferrer,

ayudado por la enfermera Pepa Monteoliva,

recuerda al personal de planta el protocolo de aislamiento.

-Vamos a ver, lo primero es desalojar la planta de pacientes y familiares

que no tengan los síntomas de fiebre, sudoración y malestar general.

Pepa, por favor. -Vale.

La transmisión por contacto

generalmente se produce por las manos del personal sanitario,

que actúan como vehículo, si no se realiza una correcta higiene.

¿Preparada para marcharnos, señorita?

-No, yo me quiero quedar en el hospital.

-Tómale la temperatura primero.

Es que ha estado en la sala de Imagen. -Vale.

A ver...

Yo creo que cuando evacúe a la niña me voy a la UCI, ¿eh?

Soy más necesaria allí. -Perfecto.

Para controlar la planta necesito el equipo mínimo. -Vale.

Tiene fiebre.

-Carmen, te vas a tener que quedar un ratito conmigo. -Vale.

-¿Te apetece? ¿Sí? Bien.

¿Puedes avisar a la hermana Bárbara, por favor?

-Sí, la llamo por teléfono, mejor no me voy a ningún lado, ¿eh?

¿Te vienes conmigo?

Vas a ver una cosa superguay.

Cómo hago los cultivos y cómo le sacamos sangre al doctor. -¡Aaaa!

-Vale. -¿Sí?

-No toques nada ¿eh? -No.

¡Oye, perdona, perdona, no...!

Vamos a ver, ya se lo han dicho mis compañeros, por favor.

Cualquier síntoma que tengan, fiebre alta, vómitos,

diarrea o insuficiencia respiratoria,

vuelvan urgentemente, ¿de acuerdo?

Y ¿por dónde pasamos? Pues por aquí abajo, sí.

A ver, con cuidado. Usted igual.

Cualquier síntoma, por favor... vuelva urgentemente.

José Luis, ayuda, por favor.

A ver...

A pesar del aislamiento,

todo aquel que no presente síntomas ni riesgo de estar contagiado,

tiene que ser evacuado lo antes posible, incluidos los pacientes.

Estos últimos se derivarán a otros centros.

Disculpe, enfermera.Dígame.

Mire, es que estoy oyendo que hay que evacuar el hospital.

Pero yo he venido acompañando una niña y no me puedo ir sin ella.

Es que he bajado a la máquina para comprarle una chocolatina a Carmen,

la niña, que está arriba, en la consulta del doctor Ferrer.

¿No puedo volver con ella?

Pues mire, lo siento, no.

Porque no sabemos qué áreas están afectadas y cuáles no.

Y ¿por qué no han evacuado a la niña si no presentaba síntomas?

No le puedo decir.

Mire, lo que puedo hacer es hablar con el doctor Ferrer

y, en cuanto sepa algo vengo a visarle. ¿Vale?

De acuerdo, muchas gracias. Venga, hasta ahora.

Llaman a la puerta

-Adelante.

-¿Qué tal, Gema? ¿Cómo estás?

-Pues con muchas ganas de verla

pero con muchas ganas también de coger la puerta

y marcharme a casa, de verdad. -Ya.

-Que es mucho tiempo ya.

-Tengo que comprobar tu temperatura un momento.

-Sí, sin problemas. -Vale.

Y la presión arterial... Aproveche, ¿eh? Que me marcho ya...

Que si no me van a hacer la empleada del mes.

Bueno, la paciente del mes.

-Pero bueno, si aquí te tratamos estupendamente, no te podrás quejar.

-Sí. Casi mejor que en mi casa; pero que quiero llegar a la mía.

-Ya. Bueno, ya está. A ver.

Bueno, pues tienes 38,5. -Qué raro, ¿no?

-Lo siento mucho, Gema, pero vamos a tener que retrasar el alta.

-¿Por un poquito de fiebre no me puedo ir a casa?

-No, no, lo que pasa

es que se ha detectado una infección en el hospital.

Y lo mejor va a ser que te quedes ingresada.

-Ya. Que es algo serio, ¿no?

De todas formas, si yo me tomo unos antipiréticos y descanso,

hago reposo, si me tomo la temperatura y me reviso, tampoco...

-No, no, no, Gema, es que es lo mejor.

Tanto por ti, para que podamos atenderte lo antes posible

en el caso de que se demostrase que estás infectada,

como para evitar la propagación de la infección.

-Ya. Bueno, de todas formas

es que tampoco me voy a poner nerviosa porque es una tontería.

Yo apenas he salido de la habitación.

Yo seguro que no estoy contagiada, bueno... -Claro.

Pero bueno, lo mejor es prevenir

y vamos a activar el protocolo de aislamiento contigo.

Luego vuelvo a verte. -Vale.

Aunque todavía no sabemos

qué bacteria es la que ha provocado el brote infeccioso,

lo más probable es que se trate de un microorganismo multirresistente.

Y los propios trabajadores del centro

hemos podido ser portadores del mismo sin saberlo.

Lo siento...No, no.

Es que hace que no hago extracción de sangre desde la universidad.

Ya, ya lo veo, ya. Oye...

¿Pepa y tú habéis tenido algo, alguna vez?

A ver, hubo algo, pero luego se quedó en nada.

Yo creo que fue algo platónico.

Vaya. No esperaba yo que el santo del doctor Herranz

mirase a otras mujeres estando casado.

Pues ya ves.

De hecho, la única mujer con la que he estado es mi ex.

-¡Anda ya! ¿Solo has estado con una mujer?

A ver, he estado con más.

Me refiero a que la única relación larga ha sido con mi ex.

La conocí en la universidad, y, hasta hace poco.

Tú es que no dejas de sorprenderme.

Eres como un caballero del siglo XIX aquí en el hospital.

Un caballero del siglo XIX que me temo que se ha quedado sin cita.

Es verdad, pero me debes una, ¿eh?

Pero ¡Carmen!

Carmen, por favor, te dije que estuvieras quieta.

Ahora hay que repetir la toma de muestras.

Vamos a realizar esto de nuevo.

-No está en el pasillo. -¿Cómo que no está en el pasillo?

-No, no está.

-Vamos a dividirnos para buscarla por la planta, vamos, rápido.

Carmen...

¿Qué?

-No sé, tiene que estar en algún lado.

-Ya no queda ningún rincón por buscar.

Cuando hablaba de ser protagonista de mi propia vida...

Pues hablaba de ser padre.

-¿Tú qué te crees? ¿Que los padres biológicos no cometen errores o qué?

Yo en cambio soy una cobarde,

porque yo no dejo que nadie entre en mi vida.

-Tenemos ya las muestras para cultivo y de sangre...

-Solo faltan los de la doctora Marco y..., bueno, los suyos.

-¡Gema! Gema, ¿me escuchas?

Tose

¿Qué vamos a hacer?

¡Mira Ortega! Yo no tengo más ideas.

Si se te ocurre alguna idea brillante,

pues me la cuentas, ¿vale? ¿Puedo pasar?

Salgo, pero escúchame un momento, por favor.

-¡Sal o me tiro por la ventana! ¡Sal! -Que sí, que sí. Que salgo.

-Que quería saber cómo te encontrabas, nada más.

Que sí, que estoy bien, oye, muchas gracias por llamar.

Espero que tú también estés bien.

-Ahora, hablando contigo, me encuentro mucho mejor.

-¿Qué dices que le ha pasado a Mendieta? Parece que está infectado.

-Vete. Vete, por favor, que... No quiero que te contagies.

-No, no, no me voy a ir. No voy a dejarte en toda la noche.

-Pero de verdad. No hace ninguna...

-Que no, que quiero ver cómo evolucionas.

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Centro médico - 01/08/16 (2)

01 ago 2016

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas de los doctores.

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