Capacitados La 2

Capacitados

2012 y 2015

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
3227123
Capacitados - José Mota - Ver ahora
Transcripción completa

Me llamo Emilio Gavira y mis amigos me conocen por Emilio.

Tengo 50 años y soy actor.

Yo soy de los que piensan que no hay papel pequeño

y entonces he hecho ópera, zarzuela,

teatro, cine, series, series de internet... De todo.

Lo que sí puedo decir es que midiendo 1,28

estoy muy satisfecho de la carrera que he hecho.

Yo creo que el reto ha sido intentar

despojarme de todas esas ataduras que se fueron aprendiendo.

Yo creo que cuando he empezado a sentirme feliz en mi profesión

es cuando he abandonado inseguridades

o no me ha dado pudor mostrarme cómo soy.

Hoy voy a compartir un día con dos personas con acondroplasia

y me van a explicar.

La verdad es que tengo muchísima ilusión.

Yo llevaba mucho tiempo intentando conocerte,

porque nos une un amigo en común, Álex de la Iglesia,

que has hecho tú cosas con él también.

Yo no sabía que tú eres paisano.

Sí, yo soy de Alcázar de San Juan, de La Mancha.

¿Y de dónde eres tú? De Sevilla capital.

Me gusta mucho la imitación, la interpretación,

y ya he grabado varias cositas. Con ilusión vamos a todas partes.

Estamos obligados a perseguir los sueños en la vida.

¿Ustedes saben que yo tuve que ir a tallarme?

-Yo también. -Yo tuve que ir a tallarme.

-Llamando por nombre, dice: "Emilio Gavira", paso por el medio

de una nave enorme en Ciudad Real y dice el coronel médico:

"¿Y usted qué alega?" y todos: "Ja, ja, ja".

Se puso rojo como un tomate y dice: "¡A tallarse!",

porque me dijo: "¿Usted qué alega?" y yo, ¿qué le voy a decir?

-Es muy curioso, porque era como el atril de una iglesia

donde el cura lee lo que es el Evangelio

y decían: "Que pase el siguiente".

Estaba un señor detrás de mí, "Pase", y el señor haciendo así.

Señalándote a ti.

Se asoma así, mira y digo: "Tome usted", "¿Usted qué alega?",

"¿Qué alego? ¿No lo estáis viendo?".

Para mí es un placer que me hayáis permitido estar aquí,

porque yo creo que lo bonito del mundo, de la vida,

es que hay muchos mundos y cuando te acercas a otra gente

que vive la vida desde otro punto de vista

por circunstancias es muy enriquecedor.

Para mí es muy bonito.

Midiendo 1,30 se ve el mundo desde una perspectiva muy diferente.

Por eso digo. Se ve diferente.

Yo creo que ahora me ponen a mí con 1,80 metros y me mareo,

porque estoy acostumbrado ya con 40 años que tengo a lo bajo.

A mí lo que me jode es que un niño con seis años diga:

"Mira, papá, un enano" y el padre se ríe con él y le sigue la gracia.

Ha llegado a pasar.

No le eches cuenta y el niño: "Mira, un enano.

Mira, un enano" y el padre pasa del tema.

-Es una cuestión de educación. El otro día aquí,

en Madrid, en la calle, una niña también dijo: "Un enano",

entonces la madre se adelantó y me dijo: "Perdone,

es que mi hija nunca ha visto un señor como usted.

¿No le importaría que se la presentara?".

Después le dije a la señora: "Olé, eso es lo que tendrían que hacer

los padres cuando pasa una cosa así.

Que la niña se sorprenda no pasa nada,

porque tiene derecho a sorprenderse, pero los padres...

Y nosotros también tenemos la obligación

en el entorno cercano de educar a la gente.

-Totalmente, exactamente.

Quiero pensar en positivo y que esto cada vez se irá normalizando,

como es evidente y normal. Sí.

Antes hablábamos de "Juego de Tronos",

del personaje que hace Tyrion.

Eso está muy bien, porque eso se visualiza,

la gente ve a alguien diferente y se acerca.

-He tenido la suerte de poder interpretar su papel con una peluca,

de caracterizarte igual que él, y la verdad que me siento

muy orgulloso de poder hacer su papel.

-Habría que ponerte unas rodilleras y que te pusieras de rodillas,

que fueras al supermercado...

Le habéis dado la vuelta a pedir las cosas.

Que fueras al supermercado o a un cajero,

a una taquilla de Renfe a comprar un billete,

que te acerques a una barra...

Tú eres del 65.

Del 64, ¿tú del 65? Soy del 65.

Yo del 64.

Mira, José, el problema de las escaleras.

Yo subo este peldaño que separa una escalera normal,

que es de las que te encuentras, y tengo la dificultad de la altura

del peldaño y la huella, la profundidad de huella.

El ancho de pisada.

Tengo que poner el pie aquí, volver,

dar un pequeño pasito y así es como yo subo normalmente las escaleras.

Así siempre. Procuro, para no hacerme daño.

¿Y si no tienes esto qué haces? Lo paso bastante mal.

Aquí tenemos la suerte,

para que tú veas la diferencia, que tenemos estos dos peldaños,

que serían un equivalente más o menos.

Como para mí. Es incomodísimo.

Esto son dos.

Esto son 2, pero imagínate que tienes 40 o que tienes

que subir las escaleras del metro, que es lo que tienes.

Sería como subir esto continuamente en las casas y en todas partes.

Aquí tenemos un cajero. Y allí hay otro.

Tenemos aquí otro. Este cajero es de los cómodos.

Es como si yo tengo que sacar dinero aquí, ¿no?

Exacto.

Como si yo tuviese los teclados aquí por lo menos.

Hay gente que realmente lo tiene imposible.

Sí, pero este me dices que es de los más bajitos.

Sí, este es de los bajos.

Este sí está preparado para silla de ruedas.

La Gran Vía para ti es la gran Gran Vía.

La gran Gran Vía.

Y luego me has hablado de que te has comprado una bicicleta.

Me he hecho una bicicleta a medida.

Y ahí vas cómodo totalmente. Totalmente. Estoy feliz.

En las bicicletas comunes...

¿Vamos a verlas? Sí, vamos a verlas.

Esto son 18-19 centímetros

cada biela y yo la que tengo hecha mide 11 centímetros.

La distancia entre el sillín y el pedal también es más corta.

Es más corta. Esta es automática.

Deberían ser las bicis más pequeñas.

Esto hace imposible manejarlo.

A mí me encantaría poder tener estas.

No las he probado yo.

Tú quieres una Coca Cola. Cógela.

Yo abro y cojo la Coca Cola. Ahora ponte de rodillas y cógela.

Ahora me pongo de rodillas y la cojo.

Estaríamos a una altura parecida.

Ahí viene la dificultad. ¿Qué haces?

Normalmente si hay alguien le pides por favor que te lo dé

y si no a veces haces auténticos malabares.

Hola, buenos días. Yo quería una botella de agua.

¿Tú qué quieres? Agua del tiempo, si puede ser.

Gracias.

Espera un momento, ponte de rodillas.

Ahora coge tu botella y tu vaso.

Siempre pensando que incluso mis brazos...

Son largos.

Claro, pero aun así...

¿Es cómodo? Es muy poco cómodo.

Así es esto, este es el tema.

Pasa igual cuando vas a Renfe y vas a sacar un billete.

Tienes que estar luchando contra la altura.

Y no es lo mismo llegar a taquilla vacía,

que no haya nadie, a pesar de esto, que rodeado de gente.

Es un muro al fin y al cabo.

Cuando grabé con Romay, que vino a mi programa,

hicimos un "sketch" donde yo hacía de un vigilante en el plató

y él estaba viendo un "sketch" que en pantalla se ve como en "off".

Él lo está mirando

y el policía llega a pedirle un autógrafo.

Era una cosa muy incómoda, porque yo no sé por dónde le llegaré yo.

Le puedes llegar por ahí.

Yo el otro día coincidí con él en Cáceres.

¿Y qué sensación tienes? Yo le llego por aquí, te lo juro.

¿Esa sensación se acentúa todavía más con él?

Es desmedido.

Hola, Emilio. -Buenos días.

-¿Qué tal estás? -Muy bien, ¿tú qué tal?

-Bien, aquí a visitar El Prado, ¿no? -A que me cuentes cosas.

-Cosas del cuadro de Velázquez, "El niño de Vallecas".

Me imagino que lo habrás visto mil veces.

-Sí, lo he visto un montón de veces. La Asociación Crecer editó

un libro de los enanos en el arte y entonces entre ellos estaba este.

-Entramos en la sala donde se ubican los bufones de Velázquez.

A mí este es uno de los cuadros que más me gustan,

es "El niño de Vallecas".

Se trata de un bufón de la Corte de Felipe IV

y la función principal de estas personas

era la de entretener a los reyes y a los príncipes

del tedioso trabajo que debían tener en la Corte.

Eran personajes muy valorados, de hecho,

los cortesanos para diferenciarse de otras casas les gustaba tener

en sus dominios en palacio cosas que fueran diferentes.

Estas personas formaban parte de la servidumbre de Felipe IV,

de la Corte, y estaban muy de moda en las Cortes europeas

porque eran muy especiales para ellos.

Ellos eran funcionarios y les pagaban muy bien, vivían bien.

-Estaban en nómina de palacio. -Exacto.

Estaban muy mimados.

"El niño de Vallecas" seguro que acompañaba al rey Felipe IV

y a su hijo, Baltasar Carlos.

Observamos que las manos no están definidas.

-Como si fuera un boceto.

-Utiliza esta técnica para dibujar a estos personajes

que pertenecen a un rango muy bajo de la escala social,

porque son servidumbre.

-Pero a lo mejor lo que te está diciendo Velázquez es

que no eran de un rango inferior en la escala social.

-Aquí lo diferente es el tratamiento que Velázquez les da.

Los está dignificando.

-¿Sabes lo que pasa? La palabra que los dignifica a mí no me gusta,

no me convence. No me gusta, porque por el hecho de ser enano

no hay que dignificar nada.

A lo mejor Velázquez no está dignificando,

porque si tú dices dignificar me da la impresión de que Velázquez

los está haciendo mejor de lo que eran.

-Pero yo no creo que porque sean enanos,

es porque son servidumbre.

-Al ser personas tan de confianza parece que no eran muy peligrosos,

aunque sí lo eran, porque hubo un bufón,

no te voy a decir exactamente cuál es de estos tres,

que tuvo duelos a muerte por una amante de un noble.

-¿Ah, sí?

-¿No sabías eso? -No.

-Los estamos viendo con la óptica de hoy día, del siglo XX.

Cuando llegaron los Borbones,

todos los enanos de la Corte salieron.

Los Borbones no querían enanos en palacio.

Ellos, en su medida, yo estoy convencido

de que esa mirada, que es inteligente,

yo creo que no la tiene él, por ejemplo,

él tampoco tiene una mirada inteligente,

pero estos dos personajes tú ves cómo miran

y te están diciendo muchas cosas.

Yo creo que en aquel entonces se veía con más importancia

y más respeto que incluso se ve ahora a los enanos,

que es el problema que se tiene, que mueve a risa.

Yo no estoy tan convencido de que estos personajes

movieran tanto a risa y yo creo que la sociedad nuestra de ahora,

la gente que estudia los cuadros, yo creo que se queda aquí,

en cómo se ve hoy día a los enanos que a lo mejor Egipto.

Hay un escriba que está con su mujer y, no sé si la conoces,

hay una estatua del Antiguo Egipto, del Imperio Medio,

de la época de mayor esplendor, de un escriba enano, acondroplásico,

sentado con su mujer a su lado, de talla normal, y sus dos hijos.

Es escriba y en el Egipto de la época

no era cualquiera un escriba.

Yo creo que está reflejando una realidad.

A mí me gustaría saber la gente que escribe sobre estos cuadros,

interpreta a los bufones, a los enanos,

a cuántos enanos conoce, qué relación tiene con los enanos.

Me gustaría saberlo.

-Siguiente, por favor. Hola, buenos días.

Buenos días.

Hemos estado revisando su currículum.

Usted es el señor José Mota.

Sánchez Mota, de segundo Mota y de primero me parece

que había ensaladilla rusa.

Usted es de los graciosos, ¿no? Trataba de hacer una broma.

Copia y pega.

-¿Nos callamos? -Sí.

-Cuando mande un currículum, por favor,

mándelo con todos los datos correctamente, ¿entiende?

Si no, no me parece serio. La verdad es que usted

no ha especificado nada de que usted fuera especial.

No entiendo. Sí, especial.

A ver cómo me explico yo para no ofenderlo...

Demasiado extenso. -Tan elevado.

-Tan alto.

¿Alto? No me ha parecido oportuno detallar esa pequeña circunstancia.

¿Cree usted

que su altísmo le podría influir en su rendimiento en el trabajo?

-¿Se cansa usted más? No.

¿Con esas manos tan grandes podría usted manejar un teclado?

Perfectamente.

¿Y el tema del agua? ¿Cuánta agua consume usted al día?

Vamos a poner una mañana del mes de agosto.

Me estoy moviendo entre litro o litro y medio.

¿Litro o litro y medio? La empresa no está

para gastarse litro o litro y medio de agua en usted.

Mi colega y yo con un cuarto tenemos bastante,

así que vamos a poner un cuarto para usted.

-Un vaso de chupito, hombre.

-Cuénteme usted porqué cree que deberíamos contratarle.

Yo soy un enfermo del teatro. Me encanta.

Aparte de ser director teatral y actor, es mi vida.

Amo este trabajo y para mí sería una gran oportunidad

el poder estar trabajando en su compañía.

Les aseguro que no se van a arrepentir.

¿Sabe inglés? "Yes, of course".

Dese la vuelta, por favor.

Bien, dese la vuelta, por favor.

Hemos estado debatiendo mi colega y yo

y hemos decidido contratarle a pesar de su altismo.

Hemos confiado en sus dotes como actor, como director,

como guionista, y le vamos a dar el puesto de trabajo, es más,

hemos decidido ampliar

y subir todas las puertas de nuestras oficinas

para que usted se pueda mover con mayor facilidad.

Muchísimas gracias.

Bienvenido a esta empresa que espero que sea la suya.

Muchas gracias.

Enhorabuena y solo le pido que haga buenas obras de teatro

y que no gaste mucha agua. Gracias de corazón.

¡La puerta!

-A mí se me ha hecho corto, José.

A mí un poquito más largo. Exactamente, a nosotros más corto.

Hemos echado un ratito muy bueno y creo que has aprendido

un poquito todo lo que conlleva el tema de la acondroplasia.

Para mí ha sido un placer.

El mundo tiene tantos mundos dentro que no puedes estar a todo.

Y no conocemos.

Pero hoy para mí ha sido un regalo,

porque he tomado conciencia de otro mundo que está también.

Ahora nos deberíamos de ir tres por dos calles.

Está complicado. O nos vamos como peleados,

uno pegado aquí, otro allí y otro por allí.

Me parece que nos pilla de camino a los tres para allá,

así que arreando.

Detrás de la envoltura física que tengas

hay una persona con ganas de contar cosas,

de compartir, de vivir,

de ser feliz y de ser productivo en cualquier labor

que desempeñes y en ficción que vaya habiendo gente

que tiene aptitudes de actor o actriz que son fantásticas.

La integración de los enanos habría que hacer una labor en las escuelas,

en los medios... El que hace de Tyrion,

Peter Dinklage, es muy importante, porque te lo meten en tu casa

y todos los días la gente que sigue la serie

mete en el salón de su casa a un señor que es enano

y que tiene unas vivencias y unas tramas

que son las que más seguimiento tienen por parte del público.

Lo está haciendo cercano y eso es importantísimo.

El resultado es positivo

y que a la gente se le meta en la cabeza

que un enano no es para divertir a nadie.

-Ha sido una experiencia muy buena y al lado de José Mota

cómo se ha adaptado un poquito

a lo que es la vivencia de todos nosotros,

de todas las personas que padecemos esta enfermedad.

Tengo amigas que son abogadas, ejercen la carrera de Derecho,

tengo amigas trabajando en instituciones públicas

que son como yo también y no tienen ningún tipo de problema,

hacen sus oposiciones,

y otras trabajan en la Junta de Andalucía también.

No servimos para hacer reír.

Quizá, en mi caso, transmitir simpatía,

cómo soy y ser aceptado en la sociedad como uno más,

porque todos iguales creo yo.

Yo creo que lo que le falta a la gente en la calle

o nos falta es un poco toma de consciencia.

Esta persona cuando va a subir al autobús

y le queda alto pensar en ellos también,

pensar en facilitarle el entorno

y hacer un hueco en el mundo gigante,

que es para ellos que haya un mundo más pequeñito, físico,

preparado para ellos.

Que eduque a sus hijos en eso, porque él nunca sabe.

Esto es una lotería que te toca y no sabe si mañana su hijo

va a tener un hijo acondroplásico, por eso esos niños,

esa abuela que viene a presentarte a su nieto de seis años,

un niño que no tiene conciencia todavía,

no sabe a lo que se enfrenta, por esos niños hay que hacer

que esto se vea y que la gente lo vea con normalidad.

Pueden mirar con curiosidad, pero sin ofensa.

Tú puedes preguntarme: "¿Qué pasó en tu familia?",

a mí eso no me ofende, a mí me ofende la risa.

Yo no sé si habréis visto el trabajo de Emilio en la escena.

Me parece uno de los mejores actores de España, de verdad.

Es un tío con una personalidad arrolladora, bárbara.

Yo me he arrodillado para quedarme a la altura de Emilio,

pero Emilio dice: "Imagínate todo esto

rodeado de una muralla humana de gente

y que tú te tengas que abrir paso",

porque, de repente, están, y antes solo los veías pasar,

pero ahora están en tu vida y eso está muy bien.

  • José Mota

Capacitados - José Mota

25 jul 2015

Emilio García, actor 50 años y Jose Manuel Valero administrativo y actor, 40 años, entrarán en contacto con José Mota, para mostrarle el mundo desde otra perspectiva, donde el actor se implicará en la transmisión del respeto por las personas que padecen condroplasia.

 

ver más sobre "Capacitados - José Mota" ver menos sobre "Capacitados - José Mota"
Programas completos (26)

Los últimos 28 programas de Capacitados

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

Añadir comentario ↓

  1. Rosa

    No lo había visto y la verdad muestra lo que es nuestra vida día a día, yo hubiera puesto más casos,pero Emilio me ha parecido un crack. Espero que vuelven a hacer más capítulos.

    09 ago 2017