Buenas noticias TV La 2

Buenas noticias TV

Domingos a las 09.15 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.14.0/js
4245171
Para todos los públicos Buenas noticias TV - Prioridades en la vida cristiana - ver ahora
Transcripción completa

Hola, amigos y amigas,

muy bienvenidos a "Buenas noticias TV".

A veces es fácil dejarnos llevar por la inercia de las costumbres

y, sin darnos cuenta, caer en trampas

que nos atan y roban la felicidad en la vida.

Cuando no estamos alerta a mantener las prioridades claras,

el fracaso está a la vuelta de la esquina.

Hoy vamos a hablar sobre las prioridades

de la vida cristiana en la entrevista

que José Pablo Sánchez, director de este programa,

va a hacerle al escritor José Luis Navajo,

que también es pastor evangélico y escritor.

Te invitamos a compartir tu opinión en nuestro Facebook o Twitter

respondiendo a esta pregunta.

¿Qué te ha ayudado a ti a descubrir tus prioridades reales?

Cuéntanos también en Facebook cómo este programa te está ayudando.

Es importante para nosotros conocer, incluso esos pequeños detalles

de cómo Dios está usando este programa en tu vida.

Nos lo puedes contar por Facebook o por WhatsApp

en el teléfono 673 466 366.

Bien, pues os dejo ya con la entrevista con José Luis Navajo.

José Luis, muy bienvenido. -Muchísimas gracias, un placer.

-Me alegra mucho de que podamos compartir este rato

y que podamos hablar.

-También para mí es una alegría estar con vosotros.

-Estaba leyendo uno de tus libros, este que tengo aquí,

"Desde la sala de espera de mi viejo pastor".

Has escrito este y también has escrito, ¿cómo se llama?

-Ese es el libro de más reciente publicación

y cierra una trilogía que comienza con:

"Lunes con mi viejo pastor", "Todo es por gracia" es el segundo

y "Desde la sala de espera de mi viejo pastor" es el tercero

y es el broche de esa trilogía.

-Lo que veo es que estás tratando en esos diálogos

con un pastor anciano, pues lo que son las prioridades

para el obrero cristiano, pero que yo creo que también

son prioridades para cualquiera que quiera seguir

y vivir una fe equilibrada y digna.

Por ejemplo, uno de los temas que hablas

es que la gracia de Dios a veces viene envuelta en desgracia.

¿A qué te refieres?

-Eso es cierto y, efectivamente, no solo afecta en término positivo

a cualquiera que esté como obrero

o persona de influencia en la Iglesia,

sino a cualquier creyente.

A veces la gracia, a veces su gracia, viene envuelta en desgracia.

Y olvidar esto nos priva de enormes bendiciones.

Lo cierto es que todos, sin excepción, a lo largo de la vida

enfrentamos dificultades, adversidades,

lo que llamamos desgracias.

No es mía la frase que voy a decir ahora

y, sin embargo, necesito decirla.

No podemos elegir lo que nos tocará enfrentar,

pero sí podemos decidir con qué actitud vamos a enfrentarlo.

Esa frase la dijo Viktor Frankl, un médico psiquiatra, judío,

y que por esa razón, la de ser judío, pasó varios años de su vida

en los peores campos de exterminio nazis,

Auschwitz, Dachau.

Sobrevivió milagrosamente a esa experiencia y él declaró:

"No podemos elegir lo que nos tocará enfrentar,

pero sí podemos decidir con qué actitud vamos a enfrentarlo".

¿Y por qué a la gente buena le ocurren cosas malas?

Os confieso que no he encontrado una respuesta

plenamente satisfactoria para esa pregunta

y por eso hace tiempo que dejé de preguntarme

por qué llega este dolor y comencé a preguntarme

para qué sirve este dolor.

Y entendí de pronto que Dios jamás desperdicia una pena,

sino que las convierte en riqueza

y que el dolor no tiene por qué ser un verdugo, puede ser un maestro.

El dolor y los golpes de la vida no tienen por qué incapacitarnos,

pueden estar capacitándonos.

Así que me di cuenta de que no depende

de lo que yo viva, sino de la actitud con que viva eso

que viene a mi vida.

Y he descubierto entonces que muchas, muchas veces,

su gracia viene envuelta en desgracia.

-Pues esa sería una prioridad,

otra es también personas que viven con pasión su fe,

que se entregan por servir a los demás,

servir en la Iglesia, pero que se pueden meter

en una dinámica de trabajo y estar más pendientes

de las cosas de Dios que de su relación personal con Dios, ¿no?

¿Qué peligro hay ahí?

-Hay un peligro y por eso es una prioridad esencial entender

que más que la obra de Dios, se trata del Dios de la obra,

porque es posible cocinar tanto para Dios

que saquemos a Dios de la cocina.

Me lo dijeron hace tiempo y procuro no olvidarlo nunca, me dijeron:

"José Luis, ama el ministerio que desempeñas,

pero no te enamores del ministerio, sino del Dios al que ministras".

Porque me he dado cuenta de que actividad sin intimidad

conduce al activismo,

y la actividad nos ocupa, pero el activismo nos preocupa.

¿Qué le diría entonces a una persona que con toda la buena fe

se está aplicando excesivamente en trabajar para Dios,

pero se está olvidando de él?

Pues le daría un consejo que a mí me dieron

hace muchísimo tiempo cuando yo pregunté:

"Quiero ministrar con más efectividad,

quiero ser más efectivo en lo que hago".

Me dijeron: "Si quieres ministrar de manera eficaz,

siéntate cada día a los pies de Jesucristo

y luego cuéntale al mundo lo que has visto".

Y he descubierto que eso sin más ha cambiado la proyección

de mi servicio, enamorarme de él y amar su obra, pero primero él.

-Bueno, pues es importante, ¿no?

¿Y dónde encontrar el equilibrio entre complacer a Dios

y complacer a los hombres?

Porque, bueno, uno esta ahí sirviendo a los demás,

intentando cumplir lo que tiene en su corazón de agradar a Dios,

pero a veces uno también se mete en una dinámica

donde quieres quedar bien con las personas

y no siempre esas dos posibilidades están de acuerdo.

¿Cuál sería el equilibrio?

-Ojalá fuera posible conjugar siempre ambas posibilidades,

pero es cierto, y esta es otra prioridad muy importante.

Vuelvo a insistir, primero Dios, después las personas,

las personas sí, pero primero Dios.

Y he descubierto en el ejercicio de liderazgo eclesial

que hay dos opciones en el liderazgo,

está el liderazgo de influencia, que busca servir,

y el liderazgo de complacencia, que busca complacer

y a través de complacer, ganarse a las personas.

El liderazgo de influencia busca servir cubriendo necesidades,

el liderazgo de complacencia, en aras de ganarse a la persona,

no cubre necesidades, sino que complace caprichos.

Y eso es un error porque deja de ser útil

para ser utilizado, deja de servir y pasa a ser servil.

Yo tengo que asumir algo,

y es que no voy a gustar a todas las personas, es imposible,

ni aunque fuera un billete de 200 E gustaría a todos.

No faltaría quien me reprochara que no sea un billete de 500 E.

Así que si yo me enfoco en servir para ganarme a las personas,

muy pronto voy a descubrir que ya no soy útil,

estoy siendo utilizado,

y eso genera una tremenda frustración.

Así que para ordenar estas prioridades,

para intentar casar esas dos opciones,

servir con honestidad e intentar complacer

a los que lo necesitan, debo recordar:

"Mi llamado es a cubrir necesidades y no a complacer caprichos".

-Conozco, conozco a personas también que viven su fe

entregándose a la Iglesia, a los demás,

y llega un momento en que también hay un conflicto con la familia, ¿no?

Es decir, que estás trabajando tanto por involucrarte,

por dedicarte, por ayudar, que estás siendo negligente

con la responsabilidad que tienes como esposo, como esposa.

¿Qué le dirías a aquellos que probablemente sienten

que están cayendo en ese problema?

-Pues les diría con toda honestidad y con toda determinación,

atentos a esto, porque esto sí que es una prioridad esencial.

Hay un correcto orden de prioridades, hemos dicho ya primero Dios,

pero después la familia y después lo demás,

la Iglesia, el trabajo, todo lo demás.

Pero fíjate, alterar este orden de prioridades

es francamente peligroso.

En este caso, el orden de los factores

sí que altera el producto, lo altera muchísimo.

Como persona que soy, que está dedicada al ministerio,

tengo que recordarme cada día que la "M" de ministerio

nunca puede ir por delante de la "M" de matrimonio.

El ministerio no puede robar al matrimonio, a la familia,

el lugar que le corresponde. Y es fácil hacerlo.

Y mira, hay determinados síntomas que podemos percibir

para darnos cuenta de que estamos alterando esas prioridades.

Por ejemplo, cuando mi esposa y yo dejamos de dormir solos en la noche

porque montones de personas con montones de problemas

se instalan entre ambos y, entiéndeme,

estoy hablando en sentido figurado. -Claro, entiendo perfectamente.

-Cuando llega la circunstancia de que mis oídos llegan a casa

tan cansados de escuchar problemas, de escuchar confidencias,

que en casa ya no son pacientes para escuchar,

cuando mis manos llegan a casa en la noche tan agotadas

de posarse en otros hombros, de estrechar otras manos,

y estas manos en casa ya no son pródigas en caricias,

cuando eso llega, las prioridades se han alterado.

Es necesario, es esencial, fundamental,

hacer un alto en el camino, reevaluar las prioridades,

reorganizar las prioridades.

Porque al fin y al cabo,

yo he llegado a entender que la Iglesia

no funciona gracias a mí, sino a pesar de mí

y por la inmensa gracia de Dios, pero mi familia me necesita,

así que dar a la familia la prioridad que le corresponde

no solo es necesario, es absolutamente sabio.

-Todo lo que estamos hablando creo que está muy interconectado

porque según los temas que vamos tratando,

vemos las relaciones.

Pienso también, y a veces precisamente la negligencia

en cuidar a la esposa, el llegar demasiado cansado,

todo eso sucede por una frase que tú mencionas también en tu libro:

"Remar en muchos barcos y sostener demasiadas riendas".

¿Qué podemos hacer cuando estamos en medio de tantas riendas

y tantos barcos, cómo salir del enredo?

-Tienes razón que lo anterior es una consecuencia de esto,

el cabalgar a lomos de demasiados caballos.

A un maestro bien sabio le preguntaron en una ocasión:

"¿Cómo se sabe que un hombre o una mujer,

cómo se sabe que una persona ha madurado?"

Y el sabio contestó: "Cuando es capaz de pasar del 'y' al 'o'".

Y enseguida lo aclaró:

"Cuando es capaz de decir: 'voy a hacer esto y esto y esto',

y pasa a decir: 'voy a hacer esto o esto'".

El secreto de la concentración está en la eliminación.

La Biblia desborda con un mensaje tremendo

y es: "Una cosa hago, solo una cosa es necesaria".

Cuando yo me aboco a remar en demasiados caballos,

a remar en demasiadas barcas, a galopar en demasiados caballos,

es fácil que las barcas se hundan,

es muy fácil que los caballos se desboquen.

Es fundamental recordar que he sido creado con un propósito.

Hay momentos en la vida en los que tengo que hacer varias cosas,

es inevitable, pero cronificar esa situación,

convertir en crónico ese hecho es peligroso.

No pasa nada por ser teólogo,

pero hay un gran peligro en ser "todólogo",

quien quiere hacerlo todo,

quien quiere estar presente en todos los frentes.

Eso no solo me desgasta,

sino que me convierte en el perejil de todos los platos,

estaré decorando todo, pero no estaré nutriendo a nadie

y estaré desfondando mi vida.

Cuando yo era un niño, yo quería ser astronauta, policía,

bombero y futbolista y escritor, pero cuando maduré,

me di cuenta de que era mejor enfocarme en una cosa,

así que el secreto de la concentración

está en la eliminación.

Y de ese modo, yo podré enfocarme con serenidad,

con sosiego y con efectividad.

Porque cierro esta respuesta si me permites diciendo,

la Real Academia de la Lengua Española dice:

"Activo es quien hace cosas,

efectivo es quien hace las cosas correctas".

Puedo estar activo sin ser efectivo, puedo estar haciendo cosas,

pero puedo estar haciendo las cosas correctas.

Yo creo que es mejor ser efectivo que abocarnos a la actividad alocada.

-Bueno, yo tenía más preguntas para hacerte, José Luis,

pero se nos fue el tiempo.

La verdad es que creo que hay para mucho más,

hay más prioridades, y espero que tengamos ocasión

de continuar hablando sobre ellas en otra ocasión,

así que muchas gracias, José Luis.

-Siempre será un placer, muchísimas gracias.

Queremos animarte a leer la Biblia,

por eso las iglesias evangélicas regalan este evangelio de San Juan.

Llámanos ahora al teléfono 91 743 44 00

y te lo haremos llegar gratis.

Repito, el teléfono es 91 743 44 00.

Para los que formáis parte del Club de Amigos,

en esta ocasión vamos a sortear este libro titulado:

"Un verano en Villa Fe", del escritor José Luis Navajo,

que nos ha acompañado hoy.

Un libro que te ayudará a ver desde los ojos de la fe

las noches más oscuras.

Si te gusta nuestro programa y crees que estamos realizando

una buena labor, únete al Club de Amigos.

Necesitamos gente como tú que ama la Biblia

y que desea promoverla con nosotros.

Mándanos un mensaje de WhatsApp al teléfono 673 466 366

y te informaremos.

Gracias por vuestra atención y, no lo olvides,

tú vales mucho para Dios.

  • Prioridades en la vida cristiana

Buenas noticias TV - Prioridades en la vida cristiana

01 oct 2017

A veces es fácil dejarnos llevar por la inercia de las costumbres y sin darnos cuenta caer en trampas que nos atan y roban la felicidad en la vida. Cuando no estamos alerta en mantener las prioridades claras, el fracaso está a la vuelta de la esquina.

ver más sobre "Buenas noticias TV - Prioridades en la vida cristiana " ver menos sobre "Buenas noticias TV - Prioridades en la vida cristiana "
Clips

Los últimos 529 programas de Buenas noticias TV

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios