El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha anulado esta noche el decreto que subió el precio de los principales combustibles hasta en un 82%, tras la ola de protestas que vivió el país andino estos días y ante las amenazas de más movilizaciones desde el lunes. En un mensaje poco antes de la medianoche en Bolivia, Morales ha dicho que ha decidido dejar sin efecto la normativa, después de haberse reunido estos días con sindicatos y organizaciones indígenas que le dijeron que el aumento del coste de carburantes era "inoportuno".