Binario PLAYZ

Binario

A partir del 31 de mayo

¿Sabías que el 58% de los jóvenes españoles tienen una calidad de semen anormal? ¿O que los menores de edad condenados por violencia de género han aumentado en casi un 50% en el último año? Son datos impactantes por sí solos pero, ¿quién y qué hay detrás de ellos?. 'Binario', una serie documental de 7 episodios que pone el foco en las historias personales que se ocultan tras la frialdad de las estadísticas; retratando la realidad de sus protagonistas de forma dinámica, irrevente y BINARIA. Porque la realidad siempre tiene dos caras. El objetivo es hacer visibles realidades ignoradas por la inmensa mayoría de los jóvenes, rompiendo con las creencias erróneas y falsos mitos más generalizados.

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4668210
Transcripción completa

¿Te has parado a pensar dónde vivían tus abuelos

y dónde vives ahora tú?

El mundo es cada vez más urbano.

Casi el 80% de los españoles se concentra en las ciudades.

En los años 50, el área metropolitana de Madrid

tenía 1,7 millones de habitantes.

Hoy son ya 6,1 millón.

La capital lleva años ganando población

a costa de otras comunidades, sobre todo de las dos Castillas.

En la última década unas 70.000 personas,

eso es más que todas las que viven en Zamora,

han emigrado de Castilla y León a Madrid.

La consecuencia, claro, es la despoblación rural.

Más de la mitad de nuestros municipios

están en peligro de extinción.

Muchos de ellos tienen ya menos de 100 habitantes.

Pero también hay jóvenes que van a contracorriente

y apuestan por abandonar la ciudad.

Algunos huyen de las aglomeraciones y la contaminación.

Otros simplemente creen que los sueldos de la capital

no son suficientes para vivir allí.

¿Es irreversible la concentración urbana?

¿Quiénes son los jóvenes que hoy en día apuestan por el campo?

¿Compensa realmente la vida en la capital?

Me llamo Leticia Arias, tengo 26 años y he apostado por el campo.

Quería haber hecho algo del Ejército, la oposición,

no salió en su debido momento.

Me animaron los de la familia,

mi novio, y al final pues...

Nos vemos con cabras.

Me llamo Diego, tengo 23 años, soy ganadero

y vivo aquí en El Barraco.

A mí me viene de familia, yo soy la quinta generación

de ganadero de caprino. Se dice pronto.

(SILBA)

Prácticamente a todas las distingo.

Por nombres no las llevas, pero sí que sabes la cabra que hay,

la que falta, la que está, la que no está.

Ganadería hay mucha, pero jóvenes muy pocos.

Este tema para los jóvenes es duro.

Luego tampoco es que esté muy bien remunerado.

Pero a medida que han pasado los años,

cada día tengo más ganas, más ilusión, me gusta más.

Y estoy más a gusto en el pueblo y estoy feliz.

Me llamo Juan, tengo 21 años,

y vengo de Nava de la Asunción.

Me vine a Madrid hace cuatro años

porque quería estudiar Arte Dramático.

Hice las pruebas, entré y mi sueño se hizo realidad.

Soy Álvaro,

llevo en Madrid desde el año 2014, desde verano.

Soy de Valencia.

De la ciudad de la playita.

Aquí trabajo como director de actividades

para traer a estudiantes extranjeros a aprender español.

Me llamo Sara, tengo 24 años.

Estudio un grado en lenguas modernas y sus literaturas.

Y después decidí venirme a Madrid a estudiar un máster.

Vengo de Asturias, de una villa pequeña que se llama Pola de Siero.

Y allí es también donde está mi pareja.

Al principio tenía un poco de miedo, porque yo nunca había vivido

en una ciudad tan grande con tantísima gente

y encima en el centro, todo el mundo me decía: "Ya verás".

A mí Madrid, a día de hoy,

es la ciudad que más me gusta de España,

me parece que es el sitio perfecto para desarrollarte,

tanto personal como profesionalmente.

Todo el contacto de gente que puedes hacer aquí.

La diversidad de personas que hay, de gustos, de la vida cultural.

Siempre he visto películas pues de Almodóvar

que sacaba aquí en Madrid, es que era Madrid.

El ambiente en general que se respira me encanta.

Y por eso me está enganchando, la verdad.

El Barraco tiene en torno a unos 2.000 habitantes.

Un pueblo muy bonito.

Además, famoso por los ciclistas.

Que teníamos a Chava Jiménez y a Carlos Sastre.

Hay comercios, hay bares, hay de todo un poco.

Pero bueno, no es que vaya a más habitantes cada vez.

Al revés, cada vez tiene menos habitantes.

Gente de mi edad sí que hay,

pero es verdad que la gente de mi edad se va fuera.

La mayoría de gente encuentra trabajo en la ciudad,

como en Ávila, Madrid, más facilidad de empleo.

La ocupación del territorio de la población en España,

no de ahora, desde prácticamente la Reconquista,

es bastante distinta a la del resto de Europa.

Hay muchísima parte del territorio que no está poblado.

Se concentra muchísimo en unos cuantos núcleos de población

y además esa tendencia se acentúa,

en todo el mundo

se produce una urbanización creciente de la población.

Pero España es bastante extrema en eso.

Si uno ve los mapas de retícula,

lo que ves es en cada km2 cuánta gente está empadronada

y lo que ves es muy distinto al resto de Europa,

es la España vacía de la que hablamos siempre.

Aquí, nada, aquí si te cruzas con alguien es de milagro.

Teruel está a 100 kilómetros, lo más cerca.

Guadalajara, que es nuestra capital, está a 160.

Pues estamos como en el culo del mundo un poco.

A Molina se le llama la Siberia española,

porque tiene una densidad de población comparado a Siberia,

muy poca gente. Y cada vez menos.

¿Por qué? Porque al final no hay oportunidades.

No hay a lo mejor tanto trabajo, porque hay una frutería,

una panadería, dos plazas de maestros.

"Desde el momento primero yo fui en decir que la difunta..."

Por mi profesión, yo creo que donde me tengo que quedar es en Madrid.

La Gran Vía está dividida

como en tres inspiraciones arquitectónicas.

Por suerte o por desgracia, es verdad que siempre he tenido

trabajos cualificados en Madrid.

Mi idea es ponerme a trabajar bien aquí en Madrid,

porque hay mucha más oferta para mi campo,

o en otro sitio, pero va a ser ciudad, seguro.

Las salidas que tiene todo lo que yo he estudiado

tiene mucho que ver con relaciones internacionales,

traducción, pero en un pueblo pequeño

la única salida que va a tener es el turismo.

La ubicación en el territorio

está regida claramente por el trabajo.

Las migraciones siempre son laborales en su inmensa mayoría,

y eso quiere decir que es gente joven

que de allí de donde se marchan suelen dejar una situación

de saldo vegetativo reproductivo muy precaria y allí adonde van

no solo acumulan una pareja más, sino que van a tener hijos luego.

Con lo cual antiguas poblaciones con muy pocos habitantes

van a desaparecer o lo han hecho ya.

De 20 a 30 personas jóvenes seremos. De momento aún resiste.

La comarca tiene algo de vida, pero ha decaído mucho.

Se ha notado mucho que la gente ha emigrado.

Muchos amigos se han ido a Madrid.

Porque es que no hay nada de trabajo, cada vez menos.

Pues también me molesta que un chaval aquí en un pueblo

donde no hay mucha gente, que se quiere quedar

y quiere empezar con la agricultura, le pongan tantas trabas.

Qué pena que te vas, pero parece que nos están concentrando

a todo el mundo en la ciudad y es una pena.

Uno de los motivos por el que tantos jóvenes emigran a Madrid

es que hay mejores salarios que en sus lugares de origen.

La ecuación tiene un nombre técnico: prima salarial urbana.

Las grandes áreas metropolitanas tienen un coste de vida mucho mayor

que los municipios menores y deberían compensarse

con salarios más altos.

Sin embargo, Madrid es una excepción,

tiene una de las primas urbanas más bajas del mundo.

Si la diferencia de salarios entre grandes y pequeñas ciudades

en Estados Unidos es del 30%, en España apenas llega al 5%.

Esto hace que muchos incluso trabajando a tiempo completo

no puedan permitirse vivir en la capital.

Me llamo Michael, mi pueblo se llama Cabeza del Buey.

Llevo aquí dos años y poco en Madrid.

Estoy ya un poquito cansadete.

El trabajo no está muy bien,

te pagan lo justo

y entrando antes, saliendo después y todo por un mismo sueldo.

Aquí en Madrid la vida está muy cara y los sueldos no suben.

Los alquileres suben, pero no llegas a fin de mes,

por mucho que quieras.

Entré en un piso con dos chicas

y la casera nos informó el otro día que nos iba a subir el alquiler,

los están subiendo una barbaridad.

Pagas 1.200 o 1.300 euros, incluso 1.400 por una casa

que no tiene ni siquiera calefacción.

Los alquileres en El Barraco están en torno a unos 250-270 euros.

Pago 450 por mi habitación.

Y una casa a lo mejor de 80 m2, una cosa así, lo normal.

Yo estoy pagando 1.100 euros.

Y por una casa de las mismas características en Madrid

son unos 1.500 euros.

Nosotros estamos pagando de alquiler 150 euros.

Que no vea esto mi casero, porque entonces me va a pegar un tute.

Es verdad que es una ciudad que tiene más oportunidades,

pero por otro lado también sacrificas mucho más.

Sí, vale, coges experiencia, tal, pero tengo pensamiento

en un futuro de irme porque tampoco renta.

Está demasiado caro para los sueldos tan bajos.

Para vivir con lo básico, un mínimo de 1.200 euros.

Estamos ya raspados con 1.200 euros.

1.200-1.500.

Para vivir.

Aunque aquí se gane menos, creo que también ahorras más.

Yo, cuando he ido a Madrid, o preparas 50 o 70 euros

o mejor que no vayas, porque en cuanto sales,

te vas a gastar mínimo eso.

Allí los sueldos están más bajitos, pero el nivel de vida

está muy barato. Los que están allí y tienen su trabajo

viven muchísimo mejor que aquí.

Aquí con 800 euros me da y me da para ahorrar.

Si las condiciones de vida en una ciudad pequeña o media

son iguales o mejores que las de Madrid,

¿por qué no vamos a vivir a otros sitios?

Especialmente los que hemos nacido ahí.

Porque es que el mercado laboral no nos ofrece esas ocasiones

muchas veces, así que el problema es de distribución del empleo.

Y eso también podría tener que ver con que esa prima del urbanita

no sea tanta en España como en otros lugares.

Hoy vamos a trabajar el tema del etiquetado nutricional.

Para que sepas interpretar las etiquetas

cuando vayas a hacer la compra.

Soy nutricionista,

trabajo pasando consulta online y presencial,

haciendo talleres, charlas...

Miramos la lista de ingredientes,

el primero que aparece es el que más cantidad tiene.

Yo la mayoría de la gente que tengo es de ciudad.

¿Por qué? Porque al final la gente de las ciudades no tiene tiempo.

"Oye, a las 20:30 es cuando llego a casa.

-Vale, perfecto, yo hago mis cosas y a las 20:30 pasamos consulta".

Nací en Madrid y ahí estudie todo el colegio y la universidad.

Me fui a Londres. Siempre han sido entornos urbanos,

pero me dije: "Voy a probar una temporada aquí en Molina".

Dudas de si voy a estar aquí a gusto, todo el mundo me decía:

"Ya verás como se te va a hacer duro".

Y todo lo contrario.

De momento, aquí me quedo.

Yo creo que las zonas no urbanas tienen ventajas

que irán incrementando su valor en el futuro.

Empieza a haber juventud incluso que ve oportunidades de vida

y no están pensando en las actividades agrarias

o ganaderas tradicionales.

La gente que vuelve, pues al final se reinventa.

Intenta buscar otras alternativas, cosas que faltan en Molina.

Tienes que emprender, tienes que empezar desde cero.

Porque empresas como tal aquí no hay.

Y hay mucha gente que le da miedo.

A mí me han ayudado en todo y me siguen ayudando.

La gente quiere que te quedes.

Y te da las fuerzas de seguir adelante.

Eso a mí me parece increíble.

Pues mi pueblo, que están en la provincia de Segovia,

tiene 2.800 habitantes.

Tampoco es un pueblo de 300 habitantes, que eso es nada.

Pues aquí somos unos 200 habitantes.

Pero bueno, a mí se me queda pequeño.

¿Ahora me cuesta más volver? Sí.

Pero lo que ha sido mi adolescencia

y mi época del instituto ha sido buenísima.

Tengo 18 años, soy de Molina de Aragón.

Y, bueno, ahora estoy estudiando la selectividad

y el año que viene la carrera.

O a Granada o a Madrid.

En Molina quedaremos 50 o algo así.

Cuando eres pequeño, te da igual.

Sales, tus padres, nada, ya llegarás a casa y tal.

Es verdad que conforme te vas haciendo un poco mayor

se te queda muy pequeño, o sea, ya es más necesidad de salir.

Una de las cosas malas es que las mentes están cerraditas.

Como hagas una cosa, a las dos horas lo sabe la mitad del pueblo.

Gente que te juzga por condición sexual, raza, género...

Madrid me ha dado eso, el anonimato y estar mucho más libre,

mucho, mucho, mucho más libre.

A mí ahora meterme en una ciudad no me apetece nada.

Es llegar a Madrid y ya ahí con los coches...

No me veo yo levantándome ahí en un piso, la contaminación,

todo eso no me gusta nada.

Todo con prisas, nadie va tranquilo.

Que no se va a acabar el día, hombre, que hay mucho día.

Si venís aquí a El Barraco y preguntáis por mí,

todo el mundo me conoce. No me importa, al revés, me gusta

salir a la calle y que la gente te dé los buenos días.

Pero en Madrid no te conoce nadie.

Al revés, parece que estorbas.

Yo es lo que digo siempre, no vivo en Valencia

porque me gusta tener un sitio al que volver.

Me gusta respetar esa zona para descansar.

Y, luego, al final, el día a día es mucho mejor la ciudad,

porque lo tienes todo a mano.

A mis amigas de Madrid les encanta venir a Molina,

pero me dicen que no podrían vivir aquí.

Les digo que por qué. Y me dicen: "Porque es muy pequeño".

"¿Pequeño? Pero luego, ¿en Madrid qué haces?, ¿en qué te mueves?".

Al final te mueves en tu barrio y entre semana,

posiblemente, ni eso. Yo creo que hay que probarlo.

Binario - Capítulo 7 - Tú a Madrid y yo a Molina de Aragón

19 jul 2018

Los últimos 16 programas de Binario

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios