La policía tenía orden de disparar, incluso a matar, al autor confeso del doble atentado en Noruega, que se cobró 76 vidas el pasado viernes, para neutralizarlo y poder detenerlo, según ha informado este jueves la agencia noruega NTB. Sin embargo, según fuentes de las fuerzas de seguridad citados por la agencia, los efectivos de la unidad de elite que acudieron a la isla de Utoya llegaron a apuntar con sus armas al autor de la masacre.