Lola es una abogada madura que decide retomar su carrera profesional tras unos años apartada del ejercicio para cuidar de sus hijos Sonia, Dani y Pepa. Para ello se asocia con Ramón, un amigo de su marido Enrique y se especializan en causas matrimoniales.

Para llevar a cabo su actividad, alquilan un piso en el centro de Madrid, propiedad de la anciana Doña Trini, tras el fallecimiento de la hermana de ésta que oponía resistencia a permitir que en su propiedad se tramitaran causas de divorcio (si bien estaba dispuesta a permitir, en un equívoco inicial, que Lola ejerciese la prostitución).

La serie, estrenada en Televisión española el 7 de octubre de 1983, se escribió y rodó poco después de que en España se aprobase una reforma del Código Civil por la cual se introducía en la legislación del país la figura del divorcio. Se abordan también otras cuestiones delicadas en el momento como el adulterio, la homosexualidad o el aborto.

Anillos de oro pretende ser un reflejo de esa realidad social de la España de la década de los ochenta del siglo XX, con sus contradicciones y sus esperanzas.

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No recomendado para menores de 12 años Anillos de oro - ¿Por qué has tenido que hacerme esto - Capítulo 13 - ver ahora
Transcripción completa

¿Dígame?

Sí, es este número, pero no está en España.

Su socio soy yo y lamento no poder atenderle tampoco,...

...es que hemos cerrado el bufete.

Un colega, sí, cómo no, yo le recomiendo uno.

¿Tiene con qué tomar nota?

Ramón Serratacó.

(ASIENTE)

Barquillo 26.

2-1-2-0-1-8-7

De nada.

-¿Lo tomamos aquí para que pueda seguir recogiendo?

Aquí mismo, Trini, mientras me fumo un cigarrillo.

-Así... (RÍE)

Sin ceremonias.

Sin ceremonias.

-Ay...

Pues les voy a echar mucho de menos.

No crea que no.

Prescindir de este ingreso, ¿no le creará mucho trastorno?

-No, hija.

No, si ya tengo un matrimonio mayor.

Funcionarios jubilados, los dos. Sin hijos.

Aquí tendrán a su disposición la casa entera.

Yo, con mi alcoba, mi gabinete y el mirador...

...ya tengo todo lo del mundo.

Pero les voy a echar mucho de menos.

Les había tomado cariño.

Oh, por cierto...

¿Y Ramón, sabe algo?

Nada.

Escribió una vez nada más marcharse pero...

Luego nunca más nada. Ya sabe cómo es.

-Pero bueno, ¿y usted qué va a hacer?

Mucho preguntarme a mí, pero... ¿y usted,...

...que tiene más problemas?

Hace años gané unas oposiciones.

Estoy pensando en pedir el reingreso.

Aún no he hecho ninguna gestión porque...

Bueno, porque estoy un poco aturdida, no sé.

No tengo ganas de pensar en nada.

-Menudo disgusto nos dio la dichosa foto.

¿Qué te costaba habérmela dado?

-Era un recuerdo mío.

¿Cuántos años tenía?

-¿Ahí?... Diez.

Diez añitos.

¿La quieres?

¿Ahora sí me la das?

-Sí, hija, ahora sí.

¿Quieres más café? Ya no tienes.

Lola, tú eres muy joven.

Tienes que salir,... distraerte.

No te preocupes, ahora cuando trabaje...

...no tendré más remedio que salir todos los días.

-Ya, pero tú me entiendes. Sí.

Y tú a mí también.

-¿Han venido los del piso? Sí, esta tarde.

-¿Y qué...? Nada, que dicen que sí.

Que nos lo pagan todo al contado.

-Entonces ya está. Bueno...

Yo he quedado en contestar mañana.

Quería hablarlo antes contigo. -Sabes que estoy deseando.

Muy bien...

Pues mañana cuando llamen, diré que sí y firmaremos.

-Ahora, lo que tenemos que hacer...

...tranquilamente es buscar un piso pequeño, en el centro...

Tranquilamente no.

Lo quieren disponible dentro de un mes.

-Pues en un mes... no encontramos nada.

De momento podemos ir a casa de la abuela, lo hablé con ella.

-¿A casa de la abuela?

¿Te parece mal? -A mí no.

Ya sabes que yo tengo debilidad por la abuela, pero tú...

¿Yo qué? -¿La vas a aguantar?

Dani, yo a tu abuela la quiero mucho.

Son muchos años de llevarnos mal.

Tú no sabes lo que eso une.

Además sería un arreglo momentáneo, después, tranquilamente,...

...podemos buscar algo recogidito para nosotros tres.

Aunque debería decir para nosotras dos, porque lo que es tú...

...como hagas como hizo tu padre, bien poco vivirás conmigo.

-Hasta mañana.

(HABLAN EN INGLÉS ENTRE ELLOS)

Risas de los demás.

Pero bueno, ¿qué te pasa?

Música rap.

(HABLAN EN INGLÉS)

-¿Por qué les has dicho que podían venir?

Yo no. -Entonces diles que se vayan.

No te preocupes. Yo les echo.

Música rap.

(HABLAN EN INGLÉS)

(LOS MÚSICOS CANTAN Y TOCAN CANCIONES DE BLUES)

Llantos de bebé.

-Sonia, viene tu madre. (CON DESGANA) -¿Otra vez?

-Mujer no lo digas en ese tono.

-Si va a venir todos los días. -Todos los días no viene. Sonia...

Tu madre está muy sola. -Ya, pero...

-Cuánto bueno por aquí.

A ver a mi nieto y a daros la lata. -Tú no das la lata.

Tú eres siempre bien recibida.

Dame un beso, ¿no, cardo? -Hola, qué hay.

¿Qué le pasa a mi niño? -Déjale que tiene que dormirse.

Llantos del niño. ¿No será que le molesta...

...esta cosa encima? (EL BEBÉ LLORA)

-Le diré a Isabel que estás aquí. No te molestes,...

...ya le diré "hola" antes de irme. -¿De irte?

Tú comes aquí. No, yo estoy un rato y me voy.

-¿Por qué? ¿Dónde comerás? En mi casa, ¿dónde va a ser?

-¿Tú sola? Ni hablar. Me cuido, hoy me he hecho crepes.

-Lo que sea lo dejas para la noche. No puedo.

A la noche están mis fieras y esos pretenden cenar en serio.

-Y si no, lo tiras, avisaré a mi mujer.

Sonia, está llorando. -Pues déjalo llorar, ¿vale?

¿Y Carlos, no está?

-No, no viene, tenía un examen a las tres.

Llantos del bebé. Ah...

Estáis bien aquí, ¿verdad, hija? -Sí, muy bien.

Ya parece que empieza a hacer fresquito.

-A ver, para el tiempo que vamos, qué va a hacer.

¿Qué tal llevas eso? -Regular...

Debo pegarle un buen repaso. ¿Crees que lo sacarás?

-Como no me decida a encerrarme en una habitación, creo que no.

Cuando salgo a tomar el aire, me interrumpe uno y si no otro.

Voy a ver a Isabel. (EL BEBÉ SIGUE LLORANDO)

-Perdona que te moleste, ¿no tendrás vino?

Soy un desastre para la compra, siempre se me olvida lo importante.

Vino sí tengo, de milagro, porque los muebles se quedan en casa.

Lo demás está vacío, me voy esta noche.

-He visto a tu hijo con el camión de mudanzas.

¿Qué lo quieres blanco para guisar?

-Yo no llevo tanta floritura,...

...yo lo más complicado que sé guisar son espaguetis.

Que es lo que me estoy haciendo. Entonces querrás tinto.

-Tinto. Y a ser posible bueno.

-Mujer, conque sea bebible.

Toma y este es bebible. -¡Guau!

Cómo te cuidas. De milagro, ya te digo.

Sabe Dios el tiempo que llevará ahí, espero que no esté picado.

-¿Sabes qué? No vamos a comprobarlo.

Es que a mí los espaguetis se me dan fatal...

...y no comerás sola con la casa vacía y como no tengo a Pepe...

¿Qué te parece si nos vamos a comer por ahí?

¿Eh...?

Pues yo también tengo mi historia, estoy divorciada.

¿Tú? ¿Entonces... Pepe?

-Pepe es mi segundo marido.

Huy con el primero... fatal.

Pero fatal, fatal, no te lo puedes ni figurar, de suicidio.

Todo el tiempo que fuimos novios, un montón de años, felicísimos.

Pero cuando empezamos a convivir... un espanto.

Un espanto. Hay veces que, al principio,...

...la convivencia es difícil. -Oh, sí.

Eso son los primeros 50 años, luego uno se acostumbra.

-Hasta llegamos a tirarnos cosas a la cabeza.

Como en los chistes.

Y luego, pues ya sabes.

La cama, las reconciliaciones cobardes...

Y hasta la próxima vez.

Oye, y palabra que íbamos de buena fe.

Lo intentamos todo, incluso eso de separarse...

...por un tiempo para luego volver a empezar.

Pero en cuanto volvíamos a empezar...

¡Zas! El infierno otra vez.

No cabe duda de que ahora eres feliz.

Respiras felicidad.

-Es que con Pepe ha sido justo al revés.

Desde el primer día... felicísimos.

Yo no sé si es que ya vengo rodada...

¡Ah!, y ahora con mi ex, con Miguel,...

...pues tan amigos.

Ni un problema, ni una discusión. Con Miguel. Con el primero.

¿Es que le ves mucho? -¿Que si le veo?

Soy su enfermera de quirófano.

Está clarísimo que como no funcionábamos para nada...

...era como pareja, pero como profesionales y como amigos...

Fenomenal.

¿Qué miras? ¿Te choca? A mí no, ¿por qué?

¿Le choca a tu marido? -¿A Pepe?

Pepe es un tío genial.

Y sabe que estoy loca por él.

Además, no puede permitirse reparos contra mi ex,...

...porque le debe la vida.

Mujer, ¿la vida? Tampoco exageres. -No, si no lo digo por mí.

Es que es verdad, le debe la vida.

Le operamos nosotros, a vida o muerte.

Así fue como le conocí.

Y mira, hasta hoy.

Más felices que unas pascuas.

Y es que es verdad, el matrimonio, cuando sale bien,...

...es un buen invento.

Se lo digo todo el día a mi ex:

"Que te tienes que casar.

Que no se puede vivir tan solo. Que es muy triste".

Perdona. No, ¿por qué?

-Pepe y yo nos instalamos pocos días antes...

...de que muriera tu marido.

Por eso no pasamos.

Nos dio no sé qué. Como no teníamos confianza...

Es natural. -¡No! ¿Cómo va a ser natural? No.

Deberíamos ser... menos convencionales.

Más solidarios los unos con los otros.

La vida... La vida es feroz.

Sí. -¿Sabes lo que deberías hacer?

Volverte a casar. ¿Tú también?

No oigo otra cosa.

-Si es que es verdad.

Yo ya sé que tu marido y tú erais un matrimonio modelo...

No digas tonterías.

¿Qué es un matrimonio modelo? ¿Algo que se ajusta al patrón tipo?

¿Tranquiliza las conciencias? ¿Qué es?

Enrique y yo éramos...

Enrique y yo. Sin modelos.

-Ya lo sé.

Y también sé que le querías mucho.

No lo entiendes. No es que le quería,...

...es que aún le quiero.

No necesito a nadie para que me acompañe...

...al médico o me lleve al cine.

Ni para que traiga dinero a casa y me proteja de los ladrones.

Todo eso lo puedo hacer muy bien yo sola.

Tampoco necesito a un señor cualquiera,...

...para llevármelo a la cama.

Yo no necesito un marido.

Necesito a Enrique.

Necesito a Enrique.

Música de orquesta.

(GRITA EN INGLÉS)

-Mmm...

Morning. -Morning.

Do you want some coffe? -Yes.

(HABLA EN INGLÉS)

Are you O.K.?

Are you sure? Yes.

-Really sure?

What a hell is he doing here?

(HABLA EN INGLÉS) Annie.

-Come on! -Hey!

-Get out! Annie...

(HABLAN EN INGLÉS)

(HABLAN EN INGLÉS)

-¿Pero qué le he hecho? Déjala, no te preocupes.

-Take this... and this. Now, get out.

-What's your problem? -This not a problem.

I just want it out of my house right now.

O.K., Annie.

Vete y no me compliques más las cosas.

Espérame abajo.

-¡Hey! Venga, lárgate.

-¿Qué pasa? ¿Has visto lo que pasa?

Menuda bronca.

-Pero si... Por no hacer las cosas...

...como quiero. Esta no es mi casa.

-Bueno... No es mi casa.

No quiero más problemas. ¡Déjame!

-¿Hasta cuándo...? Ahora me voy...

...que no llego a clases. -¡Espera!

Teléfono.

-Hello? Hello, Annie.

-Hi, Ramón!

Me alegro que me hayas llamado.

Annie, escúchame, que tengo mucha prisa.

-¿No vas a venir? No puedo.

-¿Pero por qué no puedes venir, cariño?

Porque me voy de viaje.

-¿Pero adónde vas?

A Madrid. -¿Para cuánto tiempo?

¿Ramón? Para siempre.

-O.K.

Annie, te llamaba para decirte que te agradezco mucho...

...lo que has hecho por mí.

Que no se me va a olvidar nunca y que te quiero mucho.

-Yo también.

Estoy segura de ello.

Adiós, Annie, adiós.

-Que tengas buen viaje.

¿Sí? Hombre, ya era hora que te encontrara.

¿Cómo dices? Perdone un momento.

(BAJA EL VOLUMEN DE LA TV)

¿Oiga? ¿Con quién hablo?

¿No vive ahí Lola Martínez Luque? Lola Martínez Luque.

Ah, se ha mudado.

¿No sabe usted adónde?

Ya.

No, era un amigo.

Buenas noches y perdone, ¿eh? Adiós.

-¿Todavía parado o qué?

-Claro, quieres que los meta solo y estás ahí una hora fumando...

...y ahí enrollándote.

-Nada, nada. -Pero no te enrolles conmigo.

-Adiós. -Te estás enrollando demasiado.

Oiga, ¿qué ha pasado aquí? -Una obra.

¿No está Pepe?

-Yo no conozco a Pepe. Pepe, el dueño.

-El dueño no se llama Pepe. ¿No es el restaurante de Pepe?

-Lo ha sido, pero estamos en obras.

No sé quién es el dueño.

Pase dentro y hable con ese señor. Quizá pueden decirle quién es.

-¡Pero Ramón! ¿De dónde sales?

¿Pero no estabas en América?

¡Qué alegría verte!

¿Cómo estás? Ya ves, he vuelto, como Colón.

¿Qué es esto? ¿Qué estás haciendo? -Hay que renovarse.

Vamos a hacer aquí algo moderno con una discoteca en el sótano.

Se murió una de mis tías y me dejó todos sus ahorros.

¿Qué te parece? Lo siento.

-Era una de las tías del pueblo. La veía poco.

No lo siento por ella, sino porque cambies esto.

-Tú siempre estás igual.

Siento no poder darte un café porque mira cómo está todo esto.

Aquí estaba la cafetera.

¿Te acuerdas? Claro.

-¿Has visto a la gente? Qué va. No encuentro a nadie.

Está todo tan cambiado. Estoy como aturdido.

¿Y tú estás en contacto? -A veces voy por el pub.

¿Qué es de Alberto?

-¿Alberto Barrera? Están en París.

Está de agregado de algo.

¿Con Elsa? -Claro.

¿Y Lola? ¿Dónde está que no la encuentro?

-No sé nada de ella.

La última vez que la vi fue en el entierro de Enrique.

Es que se ha mudado y no tengo su teléfono.

-Pregunta a su madre.

¿A qué madre? -A la de Enrique.

¿De críos no vivíais en la misma casa?

Timbre. -¿Abro yo, abuela?

-No, hija, no, espera.

Tú sola nunca debes abrir la puerta.

Te lo tengo dicho.

-Puede ser mamá.

-No, hija, no. Tu madre vendrá hoy más tarde.

Anda, tú sigue los deberes, ¿eh? Y merienda.

Señora, paquete de Nueva York.

-¡Pero hijo! ¿Cómo está?

-¿Cuándo has llegado? Hace unos días. ¿Qué tal?

-¡Pepa, mira quién está aquí! Pero bueno, ¿está ahí la Pepa?

¡Pero bueno, qué grande estás!

¿Qué pasa, que no me conoces?

¿No sabes quién soy, eh?

¿Sí o no?

-Hola, Ramón. ¡Hola!

-Oye, ¿eres tú quien ha pedido el expediente de Millán?

¿Yo? Qué va, no.

-¿No? Pues alguien lo habrá pedido.

Pues yo no, desde luego.

-Ya que me he atravesado todo el patio,...

...podríamos bajar a tomar café. (TOSE)

¿Ahora?

Es que tengo que... -Mujer, si sólo son 10 minutos.

No, no, es que... -Oye, tú tienes fiebre, ¿eh?

Sí. Deberías tomarte una aspirina. No, yo ya...

-¿Y has quedado con alguien para... para comer?

He quedado.

-Bueno, pues otro día será.

Eso, otro día.

-¿Y el sábado por la noche no podríamos...?

Mi niña.

-¿Y...?

Bueno.

Hola, milady.

¿Eres tú de verdad, cerdo?

¿Qué más? En año y medio, habrá pasado algo más.

¿Te parece poco? Sí. A ver, ¿qué has hecho tú?

¿Yo? Bueno, pues ya lo has visto.

¿Eso es todo?

Pues sí.

¿Piensas quedarte en casa de Carmen toda tu vida?

No, si compramos un piso en la zona norte.

Un piso pequeñito, monísimo.

Nos íbamos a mudar hace varios meses,...

...pero como Dani se fue a vivir con esta chica, pues ahí se quedó.

De vez en cuando voy, clavo un clavo, lo limpio y me voy.

Carmen me está liando para que lo alquile.

Y tú te estás dejando liar porque así sigues durmiendo...

...en el cuarto de Enrique y sufriendo.

No es eso, es que me da pena dejarla.

La niña se lleva con ella de maravilla...

No me extraña, y el perro.

¿Trasto? Sí.

Ya no lo tenemos.

¿Está con Sonia en el campo? No.

Duró apenas seis meses, pobrecito.

Fíjate. Siempre habíamos creído que ese perro era de Dani,...

...pero resultó que no.

¿Te puedo decir una cosa?

Estás feísima.

¡Hombre!

Pareces una refugiada.

Pues será que lo soy.

¡Oye, y ya está bien!

Acabas de llegar y me estás insultando.

Iba a invitarte a cenar, pero con esa pinta...

Esta pinta está muy bien para tus tugurios.

Esta noche, precisamente, te iba a invitar a un tugurio tuyo.

Bueno, pues me voy a casa, me cambio y me pongo rímel.

Pues tienes una hora exactamente, ni un minuto más.

Hora y media. En una hora no hago yo milagros.

Bueno, hora y media pero quedamos en el restaurante.

Sí, si todo eso está muy bien.

La Estatua de la Libertad, el ferry el puente de Brooklin...

Esos edificios tan típicos que tiene la ciudad.

Y ya que estás allí lo ves.

Pero, en el fondo, no son nada más que postales, postales.

Por cierto, que os las mandaba por talegos, ¿os llegaban?

¿Por talegos? Mandaste una nada más marcharte y otra por Navidad.

Bueno, está bien, no vamos a empezar a discutir ahora.

¿Y... por dónde iba?

"Lo importante no estaba en museos ni en monumentos..."

Sí, ya verás. Es que Nueva York no tiene nada que ver con nada.

No es una ciudad, es un campo de experimentación, un laboratorio.

Tú no te puedes ni imaginar lo que se cuece.

Ni en la sopa en la que estamos todos.

Es como una carrera donde se batieran los récords...

...de velocidad, en obstáculos y en fondo.

¿Tú sabes que ya hay gente que viven en s. XXI?

¿Para eso has vuelto, para reencontrarte con el XIX?

No te rías que no es geografía. Pues de qué.

De visión del mundo. Y sí, he vuelto por eso.

Yo también quiero vivir en el siglo XXI, pero en mi casa.

¿Conseguiste aquel título? No, al final dejé de ir a clase.

Había otras cosas que me interesaban más que un título.

¿Qué? Pues eso, precisamente, la gente.

Esa gente tan fantástica que ha decidido ganar la carrera...

...pase lo que pase.

Aunque se le revienten los pulmones o se vuelvan locos.

¡Pues qué bien! Claro que sí.

A esa otra gente que se queda sentada,...

...no se quiere enterar que también lleva un n,...

...a esa se le caen las gradas de un momento a otro.

Bueno, basta de rollo filosófico por hoy, ¿no?

Aunque te prometo que seguiré.

¿Dónde podíamos tomar una copa?

¿Me vas a contar ahora que tienes mañana trabajo, ir a la compra?

¿A la compra ahora?

¿Te apetece oír un poco de música?

Música pop.

¿Esto es el siglo XXI? ¿Qué?

Que si esto es el siglo XXI, yo paso.

Esto es la Edad de Piedra.

El s. XXI es un siglo silencioso y tranquilo,...

...amante de la naturaleza, donde los hombres hablan y piensan.

¿Entonces por qué me has traído aquí?

Siempre he creído que eras de la Edad de Piedra.

Pues me gustaría evolucionar.

Pues por qué no, para empezar a evolucionar, vienes a mi casa,...

...tomamos la última copa, te doy mi regalo y te recoges.

¡Chinchín! ¡Chinchín! Pero la última.

Que yo mañana trabajo.

Me tomo esto, me das de una vez mi regalo y me voy.

¡Vaya, ya salió la interesada!

Mejor. Mi regalo, venga. Ya te he dicho que son dos.

Mira. Este de orden práctico.

Y este otro es una memez que se me ocurrió y a lo mejor te gusta.

Pero, Ramón... Es preciosa.

¿A esto le llamas tú de orden práctico?

No es para lo que estás haciendo.

¿No es para ponérsela? Pero no así.

Pues cómo.

¿Te acuerdas que antes de irme te dije que te quitaras esto?

Que a Enrique no le haría gracia que te lanzaras a la pira.

Y yo te dije... Que no querías separarte de ello.

Concretamente me dijiste que los querías tener cerca del corazón.

Pues tu amigo Ramón se acordó de eso y, como sabía que no ibas...

...a solucionar nada, mira lo que te ha traído.

Así.

Y acto seguido, señorita... Acto seguido, escúchame tú a mí.

Voy a decirte algo que...

Que te estoy queriendo decir toda la noche.

Y si no lo hago ahora no lo haré nunca. Así que...

Oye, ¿qué pasa? ¿Hay alguna cosa que yo no sepa?

No, qué va a pasar.

Bueno, no me mires. Cómo quieres que no te mire.

Cómo me vas a hablar si no.

Venga, larga, suelta, cuál es el problema.

Es que... no sé cómo entrar en materia.

Pues a lo bestia. Directamente, que es como mejor sale.

¿A lo bestia?

¿Tú te querrías casar conmigo?

Espera.

No digas nada.

Todavía no. Primero escúchame.

Yo creo que será un arreglo bueno. Para los dos, quiero decir.

Tú necesitas a alguien que te cuide. No digas que no.

Y una casa donde ir por las noches.

Una casa de verdad, no este camerino.

Y comer caliente y...

Y tener la ropa limpia y dispuesta cuando la busques.

Ya sé que yo soy mucho mayor que tú y que...

¿Qué te llevo?

¡Yo qué sé, un disparate!

Pero eso también tiene su lado bueno porque eres independiente.

Y como yo ya vengo de vuelta de muchas cosas.

Fíjate si lo iba a entender.

Cualquier cosa.

Y no me salgas con que tú prefieres vivir solo. Porque es...

Eso no es más que una cosa.

Nadie quiere estar solo.

Si alguna vez yo te hubiera oído la más mínima intención...

...de buscar una chica buena y formar una familia de esas...

Celular. Ya me entiendes.

Poner casa, tener niño y niña, comprarse un coche de 4 puertas...

Yo, seguramente, ni se me hubiera pasado por la cabeza pero...

Como yo sé que eso tú ni borracho, pues pensé que...

Pensé que...

Y al fin y al cabo: por qué no.

Eso, que sería un buen arreglo.

Di algo.

Ahora sí, di cualquier cosa.

Por qué has tenido que hacerme esto.

No sé.

Porque todo el mundo se empeña en que me tengo casar.

Y no soporto ver a nadie en el puesto de Enrique.

Por qué coño me has tenido que hacer esto a mí.

¿Nadie que no fueras tú? ¡Qué idiotez!

Oye, Lola, tú no puedes ir como un gatito diciendo:

"Por favor, recójame. Tengo frío, sea bueno".

Ni tú ni nadie. ¡Eso se acabó, se acabó!

Y el puesto de Enrique no lo sustituye nadie,...

...aunque te cases 12 veces,...

...porque las personas son irrepetibles.

Además, eso de los puestos se acabó.

El mundo ya es de otra manera.

¿Qué coño me estás diciendo de que me planches las camisas?

Que les den a las camisas.

Y no se dice familia celular, tarada,...

...se dice familia nuclear.

Lo cual no deja de tener gracia, si te pones a pensar.

Y se refieren a esos hombres y mujeres que se aman,...

...que se pasan la vida pensando en cosas muy raras.

Queriendo a niños que los aman.

Rodeados de vecinos que también los aman.

Que cualquier día van a saltar por los aires...

...sin haber llegado a vivir.

Y es eso lo que tienes que pensar, en vivir, Lola.

Así que deja de asfixiar a tus hijos colgándote a su cuello.

Y si algún día te cuelgas del cuello de algún señor,...

...que sea para decirle: "Que te quiero...

...y quiero vivir contigo", no para gimotear:

"Soy un gatito herido, ¿quiere ser mi esparadrapo?".

¿Cuánta gente ha venido a ese museo de cera...

...donde teníamos el despacho?

Y nos contaban que tenían la vida destrozada.

Aunque les dieran de comer y les tuvieran la ropa lista.

¿Cuántas con su casa preparada, con su coche de cuatro puertas,...

...cuántos?

¿Y tú me vienes a mí ahora a contar...?

Anda, váyase usted a la mierda, señora.

Eres un tío estupendo.

(SUSURRA) De verdad.

¿Querrás olvidarte de todo lo que te he dicho esta noche?

No.

Hombre, he pedido humildemente perdón.

Mira, hay canalladas que no se pueden olvidar.

Sí, señor.

Sí, señor.

¿Te he dicho que me alegro mucho de que hayas vuelto?

No.

Pues es verdad.

Me alegro mucho de que hayas vuelto.

Eh, mi regalo.

Tómalo y lárgate.

Déjame que lo abra, ¿no?

No, lo abres en el coche o en tu casa.

Ahora, por favor, te largas que ya te he aguantado bastante.

¿Me llamarás para comer otra vez cualquier día de estos?

No, me llamas tú a mí, cuando quieras verme realmente...

...a mí, quiero decir, no al médico.

Sí, señor... Sí, señor.

Portazo.

(LEE) Me hacía falta salir un poco de casa...

...y ver mundo, que le dicen, para llegar a una conclusión.

Me gustaría entablar con usted, milady,...

...una conversación que no acabara nunca.

Podríamos establecer pausas para comer, hacer el amor...

...y tres o cuatro gestiones más de vez en cuando.

Si esta proposición le pareciera bien,...

...como estaré frente a usted cuando la lea,...

...diga sólo sí o no al alzar los ojos.

Ramón Sanjuán y Soler. Abogado.

En uno pone Lola en el otro no.

¿Qué pone en el otro?

Pone que me abras la puerta y que me dejes entrar.

¿Eh, qué pasa, que no sabes conducir tu coche?

¡Pues claro que sí! ¿Entonces qué haces?

¡Eh! (RÍE)

¿Qué es lo que me tenías que decir?

Te quiero y...

Te quiero...

Y quiero vivir contigo.

Así sí, milady, así sí.

¿Acepta usted a este esparadrapo por compañero...

...en la dicha y en la desgracia y etc.?

¿Acepta usted que esta cretina le amargue a vida...

...de ahora en adelante?

Sí, acepto, qué le voy a hacer.

En el tuyo pone Ramón, como verás,...

...soy de lo más vulgar.

¿De verdad crees que acabaremos por saltar por los aires?

Yo creo que gente maravillosa como tú y yo y la Pepa...

...conseguiremos evitarlo.

Anda, llévame a casa.

A casa.

Anillos de oro - ¿Por qué has tenido que hacerme esto - Capítulo 13

30 dic 1983

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