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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

-Tú no has ido a la imprenta.

Ni siquiera puedes hacerlo por Marcos.

-No tengo cojones, Marce, ¿qué quieres que haga?

¿Que llore y le pida perdón a mi hermana y a Marcos?

-No te lo tomes así. -¿Cómo que no? ¡Venga, hombre!

Soy un cobarde, joder. -Un monumento, padre.

Pero que un monumento. -no hables así de Inés.

Es una amiga y las amigas no son monumento ni nada.

-Porque es padre y no se puede casar que si no...

-Pero si no se le nota nada. -Es la verdad.

Y si no le ingresamos en un pabellón...

...para tuberculosos y recibe tratamiento...

...los médicos dicen que no saldrá adelante.

-Ay, Dios...

-¿Cómo que no es vuestro?

-Este panfleto no está impreso por el partido.

-A mi amigo le detuvieron por ser del partido.

-No lo dudo, pero ni lo que dice el texto,...

...ni la impresión, ni la hoz y el martillo son nuestros.

-Quizá necesita más tiempo y calma para analizarlo.

-No necesito nada más.

Me paso media vida en ese sótano para sacar papeles a millares.

No es nuestro.

-¿Entonces cuánto le puede caer? -Le digo que depende del juzgado...

...que le toque, de si el juez quiere darle un escarmiento,...

...de la habilidad del defensor en el desempeño de sus funciones...

Pero con todo y con eso, en el mejor de los casos...

...8 ó 9 años no se los quita nadie.

-¿Tanto?

-La situación política es la que es, amigo.

El régimen no admite disidentes ni opositores ni agitadores, claro.

-Sé que la pasión no es lo que va a distinguir...

...nuestro matrimonio. Nos distinguiremos...

...por un montón de cosas pero no precisamente por la pasión.

Aún así, espero que... Y con lo mucho que ansío...

...tu compañía y tu conversación día a día...

Espero...

Espero que también haya algo más. -Ay, por supuesto.

Si Ildefonso se entera, se entera Clarisa.

Y entonces a ver en qué te gastarás tú los dineritos...

...de su papá.

Será doloroso, pero será mucho más doloroso...

...saberte los brazos de mi padre manejando...

...al pobre viejo a tu antojo, sus dineros incluidos.

-Nunca me han hecho a mí falta los dineros ajenos.

Puedes hacer lo que te dé la gana.

-Paloma,...

...deja a mi padre mañana mismo o te arrepentirás.

-¡Quita esa mano de ahí!

Hubo que aprender a llevar y a tener...

...el corazón y el alma heridos.

Días de avidez, de hambre y escasez,...

...en vencedores y vencidos.

Hubo que aprender a ganar y a perder...

...a fuerza de amor y coraje.

Días de un ayer, marcado para ser...

...vivido sin equipaje.

Amar en tiempos revueltos...

...tiempos de ruina y lamento.

Amar en tiempos revueltos...

...por vientos que trajo un mar.

De batallas por contar.

-Si todos somos hijos de Dios y en cada uno de nosotros...

...hay un poco del Padre eterno. En ocasiones está más oculto,...

...pero si se escarba en seguida relucen...

...las buenas intenciones porque un hijo de Dios no puede...

...ser malo por naturaleza. -Es lo que pienso yo.

Que todos son buenos si le dan la oportunidad de serlo.

-Exacto. Esos chicos de catequesis, por ejemplo.

¿Crees que se comportan como golfos porque han nacido enfermos...

...o desviados? ¿O por una inclinación hacia el mal?

Pues no. El problema de esos chicos es que de muy pequeños...

...se han buscado la vida en la calle de cualquier forma.

Nadie se ha preocupado de ellos, ni darles una caricia,...

...ni darles un regalo, ni decirle que valen para algo de provecho...

Sino todo lo contrario, Sole, lo único que han recibido...

...esos chicos en su corta vida son palos, insultos...

...y muchos gritos.

Pero te aseguro que en cuanto hacer algo por ellos,...

...por pequeño que sea, lo agradecen más...

...que ningún otro niño, porque no tienen nada...

...y cualquier cosa para ellos es mucho.

-Me encanta oírte hablar así, siento como que se me reconforta...

...el espíritu, me parece admirable lo que hacer por ellos.

-Pues eso no es nada, Sole. Aún está todo por hacer.

-¿Quieres decir que tienes planes? -Sueños más bien.

La catequesis me ha permitido acercarme a esos chavales...

...y conocer sus circunstancias y sus familias.

Pero no sé por qué, me temo que cuando hagan...

...la comunión todo se habrá acabado.

-No creo, lo que haces les cala hondo.

-Haría mucho más por ellos si los tuviera a mi cargo...

...de alguna manera tras la catequesis.

-¿Como qué? ¿Qué querrías hacer por ellos?

-Pues mantenerlos apartados del mal camino...

...y procurarles lo más necesario y una formación...

...para que tengan una vida más digna.

Y la idea sería que pudieran aprender un oficio...

...para que se desenvolvieran mucho mejor.

-Pues sí.

¿Y cómo lo vas a conseguir?

-Pues no sé cómo lo voy a hacer, Sole.

Imagino que con mucho trabajo y un poco de dinero, claro.

En verdad no sé en qué apoyar el proyecto,...

...no sé a quién recurrir. Y como comprenderás...

...don Senén no me va a ayudar. -Olvídate de don Senén.

La idea es preciosa,...

...ojalá pudiera dedicar mi tiempo a hacer...

...el bien a la gente. -¿Te gustaría?

-Mucho. Hombre, yo no he nacido para ser monja, ni misionera,...

...ni nada de eso, pero a raíz de lo que le ha pasado a Marcos...

...he estado pensando mucho.

Y creo que las cosas no se hacen solas,...

...que todo el mundo debe poner algo de su parte...

...para que el mundo vaya mejor.

-Yo no lo habría expresado mejor.

-Es lo que siento. Estoy segura que vas a encontrar...

...la forma de sacar adelante tu proyecto.

Sólo necesitas un poco de paciencia.

-De paciencia y de fe, Sole, de mucha fe.

-Deja de dar vueltas que te vas a marear.

-No puedo más.

No puedo más.

-No te puedes dejar llevar por el desánimo, Marcos.

Tienes que ser fuerte y afrontar lo que sobrevenga...

...con la mejor disposición.

-Para ti es fácil decirlo porque estás acostumbrado.

Pero para mí cada día que paso entre estas cuatro paredes...

Cada hora, cada... Minuto.

Cada segundo es una tortura.

-¿Tanto te molesta mi compañía?

Puedo hablar con los guardias y que traigan coristas...

...con piernas largas. A ver si te animas.

-Amancio, por favor, no seas cruel, ¿eh?

-Pues sí que estás mal, ¿eh?

Has perdido por completo el sentido del humor.

La verdad, Marcos, no conseguirás nada...

...lamentándote continuamente.

-¿Pero qué quieres que haga?

Tú al menos has cometido un delito...

...según sus leyes, pero yo no he hecho nada,...

...¡soy inocente!

-¿Te parece que tener mis ideas y pertenecer a un partido político...

...es motivo para encerrarme? -No quería decir eso.

Pero es que yo no he hecho nada, es una situación absurda,...

...no tiene sentido. -Pero es lo que hay, Marcos.

Tienes que vivir con eso mientras estés encerrado.

-Pero no puedo dejar de pensar que tenía una vida...

Una vida poco interesante, pero una vida de todas formas.

Tenía un trabajo mal pagado, una buhardilla humilde,...

...un puñado de amigos...

Una chica con la que me las prometía muy felices,...

...y ahora no tengo nada.

Y ahora todo ha desaparecido. Sólo tengo 2 m para andar.

Y jergón lleno de... de piojos y de ladillas.

Y no sé si puedo soportarlo.

-El hombre está preparado para soportar una cantidad indecible...

...de sufrimiento y para superarlo.

-Es que yo no soy de esta pasta.

Yo me vengo abajo con nada.

-No, no, te equivocas.

Mira, tú eres tan fuerte como cualquiera.

Es más tú tienes una cabeza que no todo el mundo tiene.

Si aprendieras a usar tu inteligencia a tu favor...

...las penas te serían muchísimo más llevaderas.

-Aquí la inteligencia no sirve de nada.

Es más, en cuanto te ven un poco leído se ensañan contigo.

Detrás de esto barrotes se esconde lo peor de cada casa.

-Tú deja que ellos hagan su trabajo.

Vamos a hacer nosotros el nuestro, mantener la moral.

-Pero es que no podemos hacer nada.

-Te equivocas, te equivocas, Marcos.

Mira, tienes que buscar en tu memoria todo por lo que...

...te merezca la pena luchar.

Lo que te permita seguir siendo un hombre sin dejar...

...que la cárcel te destruya.

Cuando te conocí te pregunté cómo se llamaba tu novia, ¿verdad?

-Elisa. -Muy bien, pues piensa en Elisa.

-¡Pero si pienso en ella a todas horas!

Y pienso en lo mal que lo debe estar pasando.

Porque ella también me quiere.

Parecerá increíble, pero la mujer más bonita y más sensible...

...del mundo me quiere a mí.

Pero ahora ya no puedo ni...

Ni mirar su sonrisa, ni...

Ni tocar su pelo.

Ni pasear con ella y cogernos de la mano en cualquier rincón.

-¿Lo ves?

La culpa es tuya, Marcos, porque sólo tienes pensamientos negativos.

Mira, ¿por qué no piensas mejor en... no sé, en lo feliz...

...que has sido con ella? O mucho mejor.

Toma, escríbelo. Escríbelo.

-Que lo escriba...

-Sí, he conseguido papel. Lo robé de la enfermería. Toma.

-Gracias, Amancio.

-Buenos días.

-Hola. -Hola, Ernesto.

-¿Qué pasa, a que no te han dejado ver a Marcos?

-No, lo he intentado, pero...

-Este país es una vergüenza.

Que pongan tan difícil ver a los presos.

A mí cada día me ponen más pegas.

-Lo sé. ¿Qué tal está?

-Pues te puedes imaginar, destrozado y con el ánimo...

...por los suelos.

-¿Tan mal lo viste?

-Pues sí, para qué nos vamos a andar con paños calientes.

Pues imagínate que de un día para otro te encarcelan...

...por algo que no has hecho. Y él no sabe lo peor.

-¿El qué?

-Que te lo cuente Fermín.

-¿Le han acusado de algo?

-Sabemos de buena tinta que se la han jugado, Ernesto.

-¿Que se la han jugado? ¿Quién?

-Ojalá pudiera responder a esa pregunta, pero...

Alguien puso esos panfletos en su buhardilla para perjudicar.

-Pero quién puede ser tan canalla para hacerle esto...

...a alguien que no ha hecho daño a nadie.

-¿Y... cómo estáis tan seguros?

-Los panfletos eran falsos.

Alguien muy bien relacionado, vio uno que Sole...

Encontró por en la buhardilla.

Y después de examinarlo nos ha asegurado de que no ha sido...

...impreso por el partido comunista como han intentado hacer creer...

...a la policía.

-¿Y esto se lo habéis dicho a alguien?

Quiero decir, a la policía.

-Ernesto, cómo se lo vamos a decir.

¿Les decimos que un perito del partido comunista dice...

...que son falsos?

Además ellos ni quieren ni pueden hacer nada.

Han dicho que bastante tienen con sus problemas...

...y con los presos auténticos. Marcos no se merece esto.

-¿Y crees que aguantará?

-De momento ahí está, pero yo no sé cuánto tiempo tardará...

...en derrumbarse ni si hará alguna tontería.

-No digas eso, Marcos nunca se quitaría la vida.

-Bueno, tú no estás en sus circunstancias.

Pero él está solo.

-No está solo, nos tiene a nosotros...

...y no dejaremos de luchar hasta que salga de la cárcel.

-Ernesto, yo creo que no podemos hacer gran cosa.

-Te equivocas, Sole.

No voy a dejar que mi amigo se muera de pena,...

...no si hay algún modo de evitarlo.

Nos vemos.

(RADIO) La adolescencia es una época crítica para las niñas...

...de naturaleza débil y lento desarrollo.

La inapetencia aumenta su estado enfermizo y la anemia,...

...ese azote de primera juventud, puede dejar en su organismo...

...huellas indelebles.

Para combatir esa insuficiencia está indicado el Jarabe Salud;...

...poderoso tónico, estimulante del apetito y antirraquítico....

A ver, toma.

Gracias.

Carlota. ¿No crees que deberías irte...

...a dormir un poco antes de que me vaya?

Estoy bien, Elisa, de verdad.

¿Y madre cómo crees que está? ¿No está peor?

Físicamente no puede empeorar más.

Mira, por suerte, se pasa casi todo el tiempo durmiendo...

...gracias a la morfina que trajo Ernesto.

Lo peor es cuando se despierta y empiezan los dolores...

...y a decir incoherencias.

¿Crees que está perdiendo la cabeza?

Creo que tiene un pie en el otro mundo.

Que está a punto de tener los dos.

Es horrible, Carlota. Sí.

Lo peor es que ahora sólo podemos esperar.

Esperar a que Dios la llame a su lado, nada más.

Carlota, yo...

A mí me gustaría... ayudarte más de lo que te ayudo.

Pero... mi trabajo no me permite cuidar de madre tanto como tú.

Elisa...

Tienes una gran suerte de trabajar.

Además, necesitamos el dinero que ganas.

A mí me gustaría aportar más en casa pero no puedo.

Me ha tocado cuidarla.

Ya pero... mi trabajo para mí es una bendición.

Salgo, veo gente...

Me distraigo y me olvido de los problemas.

Pero tú...

Tú estás siempre aquí, encerrada, cuidando de ella.

Dios lo ha querido así.

Él te ha bendecido con toda la suerte que hay en esta casa.

Y quizá sea porque seas la que más preparada está para salir...

...ahí fuera y coger fuerzas, las fuerzas que necesitamos aquí.

Cada una tiene sus responsabilidades,...

...no te tienes que sentir mal por eso.

¡Eres tan buena!

A veces pienso que no te merecemos.

Llaman a la puerta. Ay...

Espero que no sea esa bruja de Remedios.

-Hola, Carlota. Hola.

-¿Molesto? No, que va, Ernesto.

Tú siempre eres bienvenido. Adelante.

-Hola, Elisa. Hola.

-¿Cómo está tu madre?

Regular.

Bueno, esperando a que suceda en cualquier momento.

-Seguro que no es para tanto, Angustias es muy fuerte.

Eh... ¿te falta mucho? ¿Para qué?

-Pues para irte a trabajar, me gustaría acompañarte...

...si no tienes inconveniente. No, que va.

Recojo esto y nos vamos.

¡No déjalo! Ya lo hago yo, además no he terminado.

¿No te molesta?

No, no tengo nada que hacer.

Bueno, pues nos vamos, pero...

Si madre se pone peor, llámame, por favor.

Descuida.

Y descansa, cariño. Que con esa dosis que se ha tomado,...

...seguro que no se despierta en dos horas.

Ahora me echo un rato. Adiós.

-Hasta la vista, Carlota. Adiós.

Se abre la puerta. Gracias.

¡No sabes lo horrible que es ver cómo tu madre se apaga día a día...

...y no poder hacer nada por evitarlo.

-Me lo imagino.

No obstante, pienso que habéis tenido mucha suerte.

¿Por qué dices eso?

-Porque habéis podido disfrutar de vuestra madre todos estos años.

Yo pasaría con gusto este mal trago por conocer a mi madre.

No sé lo que es que te arropen con un beso y...

Ni que te abracen cuando estás a punto de llorar.

Ni que te aconseje la persona que más te quiere. Eso es suerte.

Sí. Tienes toda la razón.

Somos egoístas por naturaleza. Y lo queremos todo.

Queremos tener padre, madre, hermanos...

Y que nos duren siempre.

Pero eso no puede ser. -No.

Pero, a partir de ahora...

Voy a intentar disfrutar de mi madre el tiempo que le queda.

-Elisa, de todas formas, no quería hablarte de esto sino de Marcos.

Lo suponía.

-Voy a ir a verle a la cárcel y...

Quiero que sepas que haré todo lo que esté en mi mano para sacarle.

Ya sé que no estáis juntos pero...

Aún así, pensé que te alegraría saberlo.

Ojalá lo consigas. A pesar de todo, no le deseo nada malo.

-Eso te honra, Elisa. Y a ti.

Marcos tiene suerte de tener un amigo como tú.

-¡Vaya solitario que se va a echar el Justino!

-Buenos días, Marcelino.

-Buenos días, don Ildefonso.

-¿Qué, ha vuelto a dar problemas la máquina?

-Qué va, desde que usted la arregló funciona. ¡Y hace un café...!

La verdad, le estoy agradecido.

-No hay de qué. Siempre me han gustado los cacharros.

De joven trabajé en un taller y me acostumbré a las máquinas.

Eso, conoces una, las conoces todas.

Anda que no he salido de apuros arreglando cachivaches.

-Bueno, permítame invitarle a un chato de vino.

-No, no, mejor un café. Ya que dices que sale tan rico...

-Y tanto, pero gracias a usted.

-Y no es que no me guste el vino. En España tenemos los mejores.

Pero voy a esperar un poco.

Ya beberé más tarde en la boda de mi hijo Amador.

-¡Anda, coño, por eso va usted tan arreglado!

Porque hoy es el día de la boda.

-Hoy es el gran día. He venido a buscar a Paloma.

A mí me gusta llegar con tiempo. Y me he dicho:

voy a matar el rato con los amigos del barrio.

Los amigos de Paloma sois mis amigos.

-Hace usted muy bien.

Y permítame felicitarle, por la boda, a usted y a su hijo.

-Pues se agradece. -Y ya puestos, también por Paloma.

Con todos los respetos. -Pues también se agradece.

-La verdad es que se les ve muy enamorados a los dos.

-Estoy que casi no me lo creo.

Paloma es una mujer de las que ya no quedan.

Créaselo, que se lleva usted a lo mejor, después de mi Manolita.

-Por supuesto. -Paloma es una mujer de bandera.

Además, que le quiere mucho.

La conozco y se le nota en el brillo de los ojos.

Que no lo ha tenido igual desde que se fue del barrio.

-La verdad, puedo considerarme un hombre afortunado.

Y todavía lo seré más el día que me case con ella.

-Anda, claro. Yo todavía me acuerdo mucho de mi boda con Manolita.

-¿Ah, sí? ¿Y qué ocurrió? -Pues nada, que nos casamos.

Lo que pasa es que Manolita y yo somos gente sencilla.

Pero, aunque peleemos, nos queremos mucho.

-No hay nada mejor que el matrimonio,...

...cuando hay amor verdadero.

-¡Ay, hijo, estás muy serio para ser el día de tu boda!

-Si tú lo dices, tata. ¿Los gemelos?

-¿Qué gemelos? -¡Pues los de oro, tata!

-¡Guadalupe!

-Señor.

-¡Oh, estás de unas malas pulgas,...

...como no te había visto hace años!

Y eso es por la hora que llegaste anoche.

¿Cómo no vas a estar de mal humor si has dormido dos horas?

Debías haberte acostado temprano, para levantarte tranquilo.

Y contento. Como todos los novios responsables.

-Ya basta de cháchara. Vas a ser ahora peor que mi padre.

No hace más que abroncarme, como si no hubiera más.

-Perdóname, hijo, pero cuando tu padre te echa una reprimenda,...

...es porque te la has ganado antes.

¡Ay, si tu madre te viera!

¿Pero cuándo vas a sentar la cabeza...

...y hacerte un hombre de bien como tu padre?

-Si mi padre lo fuera, no haría el ridículo casándose con Paloma.

Que es la comidilla de todo Madrid. Por si no lo sabes,...

...mi padre se ha enredado con una auténtica buscona.

-¿Pero...? ¿Cómo puedes hablar así de la prometida de tu padre?

¿No viste cómo se puso? -Sólo digo la verdad.

Esa mujer se ha propuesto ser la ruina de esta casa, si la dejan.

Pero yo no dejaré que arruine a mi padre.

Paloma es de esas mujeres que son capaces de arruinar la vida.

-Cualquiera diría que la conoces mejor que tu padre.

-Pues porque yo vivo en el mundo y mi padre vive en Babia.

Estas mujeres están todas cortadas por el mismo patrón.

Conocida una, conocidas todas.

Pueden hundir al que tengan a su lado. Y Paloma lo consigue.

-¡Hijo, me estás asustando! -No te preocupes.

Yo impediré que eso le pase a mi padre.

-¡Ay, Amador, pero qué exagerado eres siempre para todo!

Seguro que tu padre sabe muy bien lo que se hace.

Lo que no entiendo es por qué le has cogido tanta manía a ella.

-Bueno, ¿qué tal esto?

-Talmente un pincel.

-Ya verás, ya. -¡Qué prisas, coña!

-Este debe ser el coche del de la Paloma.

-Pues es verdad lo que dices. Paloma ha apuntado más alto.

-No es que haya apuntado, es que ha dado en la diana.

-Sí, tienes razón.

-Y además, como el pobre hombre está ya muy desgastado,...

...ella habrá pensado: en cuanto la palme, me quedo con todo.

Que hay gente muy avispada. ¡Menuda lagarta!

-Si ya se la veía venir.

Acuérdate que ella de tendera no, estraperlista.

-Sí. Pero, según el refrán:

"Aunque la mona se vista de seda... -Mona se queda".

-Y en el pecado va la penitencia.

-¿Él o ella? -Mujer, de los dos.

-Claro. -Y espero...

...que, cuando el señoritingo sepa que está con él por dinero,...

...la deje plantada, por su propio bien.

-Ya. ¡Pero si el amor es ciego!

-Y así va la vida, con tanta lagarta y tanto vicio.

-¡Qué cochazo! -Se ve uno como en un espejo.

-Como los espejos del callejón del gato.

-Es verdad, mira.

Gordo, gordo. Delgado.

-Gordo, gordo... Canijo, canijo.

Gordo, gordo... canijo, canijo.

-Yo, cuando sea mayor, quiero tener un coche tan suave como este.

-Como te vea el dueño, te echa a los perros.

-Qué va, le he visto entrar en el bar de Marcelino.

Por eso te he llamado. -Vamos a montarnos.

-¿Has oído? En el bar de Marcelino. -¿En el bar de Marcelino?

A ver si va a resultar que el señorito no es...

...tan fino como nosotras pensábamos.

-Desde luego que no se puede una fiar de las apariencias.

-Ni de las apariencias ni de nada. -De na.

-Eh, chavales.

Vamos.

Estás radiante. -Y tú elegantísimo.

¿Qué tal el novio?

-Pues no sé. No me ha dejado que le viera.

Pero conociéndole no creo que sea de la clase de novios...

...que hay que ahogar en tila para que acierte con el anillo.

¿Vamos? -Sí.

Gracias.

-Señoras. -Muy buenas.

-Arrancamos. -Cuando quieras.

-Lo estás pasando mal, ¿verdad, Elisita?

Yo pasé por lo mismo cuando pasó lo de Carlos.

Sí.

Y ahora que lo dejan libre, está enfermo.

Las injusticias no acaban nunca.

-Son estos malditos tiempos que nos está tocando vivir.

¿Y qué habremos hecho nosotras para ser desgraciadas?

-Nada. Ni vos ni yo nos merecemos tantas penas ni injusticias.

Pero vos al menos tenés toda la vida por delante.

Sí. Toda la vida para pensar en alguien...

...que ni siquiera puedo tener a mi lado.

-Le querés mucho, ¿verdad?

Más de lo que debiera.

No me lo consigo quitar de la cabeza, Florita.

-Pero si él te estaba engañando, no merece que estés sufriendo.

La vida te va a regalar más oportunidades.

Van a pasar otros trenes delante de tu vida.

Pero cuando llegue el tuyo,...

...vas a subir en él y te vas a olvidar de todos los demás.

Ah. -Te lo digo por experiencia.

¿Y tú? -¿Yo?

Yo, nada.

Se me acaba de escapar mi último tren.

Perdón. Florita...

-Ya está.

Le he escrito a Elisa la carta más bonita de amor...

...que se ha escrito nunca en la literatura española.

-Bueno, y además te ha puesto de buen humor, ¿no?

-Qué pusilánime he sido.

Yo quiero a Elisa y amo la escritura.

Contar en un mismo momento con las dos cosas a la vez es...

...es lo más bonito que me puede pasar en la vida.

-Me alegro mucho por ti, compañero.

-Lo que no sé es qué puedo hacer con la carta.

-No sé. Se la tendrás que hacer llegar, ¿no?

-Ya, sí. Pero...

-De la Cruz. -Sí.

-Tienes visita. -¿Mi mujer?

-Esta vez no.

-Entonces ¿quién ha venido a visitarme?

-Lo sabrás en el locutorio. ¡Vamos!

-El director quiere verte. -¿A mí? ¿Para qué?

-No me lo ha dicho, pero ve con cuidado.

-¿Me va a meter un parte? -No.

Pero tiene un cabreo de campeonato. Por lo visto desde el ministerio...

...han ordenado cambios en los suministros...

...y él se ha quedado sin tajada. -Pobre.

Tendrá que apañárselas con su salario.

-Ve con cuidado. Yo ya te he advertido.

-Marcos. -Ernesto.

-De la Cruz, ya sabe las normas.

-¿Cómo estás? -Desde que te he visto, mejor.

-Compórtense.

No quiero problemas.

-Aquí está prohibido el contacto físico.

De hecho, aquí está prohibido casi todo.

Está prohibido hasta suicidarte antes de que te fusilen.

Ríete, hombre. Hay que tomárselo con filosofía.

¿Cómo te han dejado visitarme?

-Ya sabes que soy experto en conseguir imposibles.

-¿Cómo estás?

-La verdad...

...bastante jodido desde que te encerraron.

-No te preocupes, Ernesto. Saldremos adelante.

Voy a aguantar todo lo que me echen y más.

¿Y sabes por qué?

Porque Elisa está fuera y no hay cosa que desee más...

...en el mundo que salir de aquí, abrazarla y decirle que la quiero.

Y decirle que sólo quiero estar con ella y nada más.

Elisa es la fuerza que me sostiene.

¿Cómo está?

-Está mal.

Su madre está peor y...

A ella ya no le queda tiempo de pensar en casi nada.

-Mejor.

Así no sufre por mi culpa.

Acércate que te voy a echar un vistazo.

Dale esto a Elisa, por favor. -Claro.

-Te veo un poco más viejo.

-¡Eh! ¿Qué tiene usted ahí? -Yo nada.

-Traiga acá.

No están permitidas las cartas.

Se acabó la visita. -Dile que la quiero.

-¡Vamos! -¡Dile que la querré siempre!

-¡Lo siento, Marcos! ¡Lo siento de verdad!

Lo siento, Marcos.

Lo siento de verdad.

-Florita.

Florita.

Ay, pero ¿qué te pasa? Tiene mala cara.

-No, nada. No me pasa nada.

-No mientas, Florita. Tú no estás bien.

Deberías irte a casa no sea que te dé un mareo como el otro día.

-No... Si no me pasa nada. Siempre tan exagerada.

-Mira, tanto tragarse la angustia no es bueno, Florita.

Tienes que quitarte de encima esa preocupación tan grande...

...y aquí encerrada no lo vas a conseguir. Vete.

-No, no, no. De ninguna manera.

Hazle caso.

Mira, yo ocupo tu puesto y desde allí vendo el tabaco, ¿eh?

-No y... ¿Y qué va a decir doña Paloma?

-Doña Paloma está de fiesta y no va a decir nada.

Además, a ver si no vamos a poder tener ni un mal día.

Te doy tus cosas y te vas para casa.

Claro.

-Muchas gracias.

-Y no te preocupes que nosotras nos ocupamos de todo.

-Gracias, gracias.

-Siento el retraso, pero es que no he podido salir antes.

-No importa, acabo de llegar.

-Menuda cogorza, ¿eh? -Ya lo sé.

Ni me hables.

-¿Y para qué crees que te he llamado?

-¿Qué pasa? ¿Me vas a largar un sermón o qué?

-Quiero que me escuches ahora que estás sereno.

No puedes seguir así.

Necesitas poner orden en tu vida.

-Si ya lo sé.

Estoy avergonzado de lo ocurrido anoche.

Me dejé llevar por unos amigos y acabé mal.

Pero te prometo que no volverá a ocurrir.

-Inés no se merece que la trates así.

-Sabes que la respeto. -Con tu comportamiento la humillas.

Le haces sufrir, porque se siente despreciada.

-¡Te he dicho que estoy arrepentido! ¿Eh?

No te pienses ahora que mi matrimonio va mal por eso.

Es un matrimonio normal, Ángel, como todos.

Mis padres también tuvieron sus más y sus menos...

...y no dejaron de quererse.

-Que no estoy ciego. Me tenéis muy preocupado.

A lo mejor deberíais tener un hijo.

-¿Para qué? -Para fortalecer vuestra unión.

Un hijo hace que el matrimonio cobre sentido.

Lo convierte en una familia.

Aumenta las responsabilidades y el amor.

-No creo que sea el momento. -No está siendo tan fácil...

...como esperabas, ¿no? -No.

Y para colmo, a Inés le ha dado por atosigarme.

¿Puedes creer que se ha presentado en la fábrica...

...y que no ha parado de hacerme preguntas?

Como si la fábrica le interesara.

Ya sé que estaría intentando acercarse a mí.

Pero mira, así lo único que consigue es el efecto contrario.

¿Qué es tan gracioso? -La culpa es mía.

Fui yo el que le dijo a Inés que si quería arreglar las cosas,...

...tal vez debería acercarse a tu mundo.

-¿Pero cómo se te ocurre? Si ya la conoces,...

...que se lo toma todo muy a pecho.

-Lo siento, Sito. Lo hice con mi mejor intención.

-Te ha salido el tiro por la culata.

Si me quieres ayudar en el matrimonio,...

...lo que tienes que hacer es quitármela de encima.

-Es la segunda vez que me cita en el mismo día.

Espero que sea importante.

-Lo es. ¿Qué posibilidades hay de que represente a mi amigo?

-¿Quiere que me haga cargo de su defensa?

-Quiero que ponga los cinco sentidos...

...en sacarle del agujero en el que está metido.

Me han dicho que es usted de los mejores...

...en este tipo de asuntos. ¿Es así?

-Eso creo. Pero debe saber que no todos los casos se ganan.

Algunos se pierden. Y a usted le costará lo mismo.

-El dinero no es problema. -Muy bien.

En ese caso, también debe saber que además del mejor,...

...soy el más caro.

Y el caso de su amigo necesita dedicación exclusiva.

-Haga lo que sea necesario, pero sáquele de la cárcel...

...cuanto antes.

-Muy bien. Pues me pondré con ello de inmediato.

Buenas tardes. -Gracias, Adolfo.

Hola. -Hola, Elisa.

¿Has visto a Marcos? -Sí.

Lo he visto. Estaba muy entero.

Mejor de lo que me esperaba.

Gracias a Dios.

-Me ha dicho que... que te pida perdón...

...en su nombre, por haber mantenido...

...en secreto su relación con Sole.

Dice que... que de alguna manera...

...siente algo por ti, pero que está enamorado de ella.

Siente haberse comportado como un cobarde...

...y necesita que le perdones.

Está muy arrepentido, Elisa.

Te había escrito una carta para explicártelo todo,...

...pero el carcelero la interceptó y...

Lo siento.

No, no lo sientas.

Cada uno tiene derecho a elegir a quién ama.

Perdona.

-Seguí tu consejo y fui a ver a Alfonso a la fábrica.

Para acercarme a su mundo, como me dijiste.

Pero me aburrí mucho.

Lo único que conseguí fue apartar a Alfonso de sus obligaciones...

...para tener que atenderme. Un desastre.

-Tal vez no sea ese el camino.

Quiero decir, a lo mejor deberías buscar algo...

...en lo que ocupar tu tiempo.

-¿Te refieres a trabajar? -Por ejemplo.

-A mí me encantaría. Si viviera en Francia...

...o en Estados Unidos, no habría problema.

O si fuera de una clase social más baja,...

...como Manolita o Enriqueta.

Nadie se mete con ellas porque trabajen.

Pero teniendo una posición, no hay nada que hacer.

Las mujeres de buena familia en España, estamos condenadas...

...a ser amas de casa.

Y calladitas, que estamos más monas.

Que lo de pensar, opinar y decir,...

...no está hecho para las mujeres.

-Algunas mujeres dicen lo que piensan.

Dentro de un orden, pero lo dicen.

-Y las tachan de pedantes, prepotentes, metomentodo...

...y cosas peores. -¿Como qué?

-Como marimacho, que todo hay que decírtelo.

Las mujeres parece que sólo servimos...

...para cuidar de la casa, el marido y los hijos.

-Tampoco hay que dramatizar.

Verás cómo encontramos algo para dar sentido a tu vida.

-¿Algo útil y decente? Ya veremos.

-Y con todos ustedes, Elisa Pastor.

Aplausos.

Quieren que cantes la canción de los dos amigos.

¿Quién? -Tu público. No paran de pedirlo.

Eh... No puedo cantar esa canción, Ramiro.

No tengo fuerzas. -Vamos, Elisa, no te vengas abajo.

Tú eres una profesional, una artista.

Y la artista se debe a su público.

En momentos como el que estás pasando, tienes que demostrar...

...lo que llevas dentro.

Míralos, los tienes a tus pies.

Dales lo que piden, venga.

No voy a cantar esa canción, Ramiro.

-¿Pero por qué? Es tu gran éxito.

Les vuelve locos.

Porque hay que pasar página, Ramiro.

-¿Entonces qué quieres cantar?

"Falsa moneda".

Gitana, que tú serás...

...como la falsa moneda,...

...que de mano en mano va...

...y ninguno se la queda.

Que de mano en mano va...

...y ninguno se la queda.

Cruzó los brazos pa no matarla.

Cerró los ojos pa no llorar.

Temió ser débil y perdonarla.

Y abrió la puerta de par en par.

-Florita. -¡Ay, Carlos!

Carlos, ¿dónde estabas? Me tenías muy preocupada.

(TOSE) -Florita, por favor. Ayúdame.

-¿Qué le pasa? ¿Qué le pasa?

¿Me oye? ¿Me oye?

-Llama al médico, por favor. -Sí, sujétalo.

-Por favor, cariño. Por favor, Carlitos.

-Ayúdame. -Hablame, por favor. Hablame.

¿Qué tenés, Carlitos? Por favor, por favor, hablame.

Gitana, que tú serás...

...como la falsa moneda,...

...que de mano en mano va...

...y ninguno se la queda.

Que...

De mano en mano va...

Y ninguno se la queda...

Aplausos.

-¡Bravo! ¡Bravo!

Aplausos.

¡Te queda muy bien! ¡Ay!

Bueno, te lo voy a dejar sin una arruga.

Es una preciosidad, Elisa, y te queda muy bien.

¿Te lo quieres probar?

¡No, no! No quiero ver la diferencia.

Además, yo no he nacido para ponerme estas galas.

Fíjate, yo creo que hasta me sentiría incómoda.

¡Ay, Carlota, siempre igual! Pero si eres preciosa.

Si te arreglaras un poco lo serías más.

No, ¿para qué?

Dios nos ha hecho muy distintas.

Cada una es como es.

¿Cantaste anoche?

Sí. No me sentía con ánimos, pero...

Cuando me toca a cantar no veas cómo me sienta.

Y anoche me sentía fatal.

Pero cantaste.

Sí.

¿Y cantaste bien?

Bueno, a la gente le gustó.

Tú no tienes que dejar de cantar nunca, Elisa.

La gente como tú pues... cantar os da la vida.

Además, los artistas cuando estáis tristes sacáis lo mejor...

...de vosotros mismos. Sí. Eso me dijo Ramiro.

Dice que la música es para los cantantes como un bálsamo...

...para las heridas.

Así que por un momento... te olvidas de todo.

Y tú eres una artista, Elisa.

Lo llevas dentro desde que eras una niña, tienes un don especial.

Y yo me siento muy orgullosa de ti.

¿Cantaste la canción de los tres amigos?

No, canté una canción que no había ensayado con Ramiro,...

...pero empezó a tocar el piano, me dejé llevar y ya está.

Además, no quiero volver a cantar esa canción.

¿Por qué?

Porque...

La escribió Marcos y...

Cuando la cantaba sentía que nuestro amor era sincero.

Pero ahora él ama a otra mujer.

Y por mucho que me duela tengo que olvidarle... para seguir adelante.

¿Y Ernesto?

¿Qué pasa con Ernesto?

Pasará lo que tú quieras.

Ay, Carlota...

Elisa, escúchame. Ernesto...

Ernesto es guapo. Tiene un futuro espléndido.

Y se desvive por todos nosotros.

Dime, ¿por qué crees que se preocupa tanto por nosotros?

¿Por qué le trae medicinas a madre?

¿Y por qué intenta sacar a Marcos de la cárcel?

Porque es buena persona.

Sí, también.

Pero sobre todo porque quiere verte feliz.

Él se preocupa por ti, Elisa.

Y a ti antes te gustaba.

Bueno sí, reconozco que... Que al principio tuve mis dudas.

Pero cuando empezamos a conocernos...

Me enamoré de Marcos.

Y Ernesto se convirtió... en mi confidente.

Ahora es mi amigo y no puedo verlo como otra cosa, Carlota.

Pues deberías. Él te está esperando.

Tienes que abrir tu corazón y... dejarte llevar...

...como haces en el escenario.

Además, Ernesto te va a llevar a un mundo maravilloso.

El mundo que te mereces.

Va a hacer que te olvides de Marcos.

No. No es tan sencillo.

Sí. El tiempo lo cura todo.

Yo me había hecho ilusiones como una tonta Y...

Carlota... Y ya lo he olvidado.

Te quiero mucho, Elisa. Y porque te quiero...

Te digo que tienes que aprovechar tus oportunidades.

En la vida siempre llega un momento en el que hay que elegir.

Y ese momento ha llegado para ti.

No te cierres ningún camino.

Ernesto es la oportunidad que tienes para ser feliz.

-No entiendo que sea tan difícil hacerte ganar dinero.

Mira, esta prenda es un modelo de decoro.

Y no hay nada pecaminoso en ella.

Sólo tienes que sacarle las fotos a las piernas de una modelo.

-¡Qué no me interesa, coño! -¿Por qué haces eso?

-Porque todos nos miran, un poco de decoro, hombre.

-No, si va a resultar que el obseso eres tú.

-Buenos días, señor De la Cruz.

-¿Quién es usted?

-Mi nombre es Adolfo Román, su abogado.

Voy a encargarme de su defensa.

-No lo puedo entender, Fermín. Cómo no puedes aceptar esa oferta.

Si el amigo de Natalio quiere un catálogo pues lo haces.

-No tengo tiempo para más encargos. Y ya está.

-Para ese trabajo tienes que sacar tiempo de debajo de las piedras.

¿Has visto cómo están las gachís de la revista?

¿Lo guapas que son?

Te puedes quedar mirando sus curvas un día y no acabas.

-Ayer me estaba esperando en la puerta.

-¿Quién, Carlos?

-Es que está muy enfermo. Y vino a pedirme ayuda.

-Ay, pobrecito mío.

-No sabes el susto que pasé. Se desmayó en mis brazos.

-¡Qué me dices! -Sí.

-Pero ella también sabe resignarse ante lo que la vida le ofrece.

Y casarse con don Matías para ella es más que suficiente.

Y está claro... que Ernesto anda detrás de otra.

-No era mi intención indisponerte.

Y... me ha sabido a gloria tu invitación.

Y de paso te pido disculpas si a tenor de los sentimientos...

...que proceso por ti no puedo dejar de pensar...

...que la invitación no ha sido en balde.

-Mire, don Senén, lo siento, pero yo no puedo descontarle más.

El poco dinero que íbamos a ganar ya lo teníamos destinado...

...para el alquiler.

Y el recibo del alquiler es sagrado.

Bueno, sagrado... Ya sabe usted lo que quiero decir.

-Eres un pecador y Dios te castigará si no consideras...

...la factura.

Si quiere lucrarte hazlo a costa de otros encargos más mundanos.

-Ahora que no me quería tanto como yo pensaba.

-Estás tirando la toalla, Marcos.

-Estoy intentando hacerme una idea, Amancio.

-La esperanza es lo único que te mantendrá con vida.

No sé qué te ha entrado en la cabeza.

-¿Qué quieres que me haga falsas ilusiones?

Amar en tiempos revueltos - T2 - Capítulo 55

28 nov 2006

Ernesto visita a Marcos en prisión. Marcos le da una carta que ha escrito para Elisa. Ernesto hace que Portela la rompa delante de Marcos. A pesar de las malas jugadas que le está haciendo, Ernesto contrata el mejor abogado para que saque a Marcos de la cárcel. Por encargo de don Senén, que espera obtener algo de dinero para la Iglesia, Angel propone a Sole que haga fotos para las primeras comuniones. El encargo ayuda a acercarles. Florita se reencuentra con Carlos Lentini, que está muy grave. Elisa pasa definitivamente página con Marcos y canta para Ernesto una canción. Paloma y Amador se reencuentran con motivo de la boda de éste. Amador besa a Paloma y saltan chispas entre ellos, aunque ambos fingen que no ha sucedido nada.

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