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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

Padre no se puede enterar por nada del mundo...

...del concurso, lo sabes. Claro que lo sé.

Ayer estuve a punto de borrarme.

Pero no pienso renunciar sólo porque papá...

...sea un intransigente.

-Soy yo el que prefiere cerrar el tema con la renuncia...

...de Consuelo a esas acciones.

Tengo los papeles que deberíais firmar.

-¿Por qué iba a renunciar?

-Me quedaría más tranquilo si diera carpetazo a su pasado.

Verá, madre, resulta que Elisa estuvo el otro día en la radio.

¡Ay!

Estuvo en la radio y se ha apuntado a un concurso...

...para nuevos talentos.

-A mí me da una impresión malísima eso de que esté...

...rejuntada y preñada.

Con eso pierde ya todos sus derechos, digo yo.

-¿Ah, sí?

Pues yo no lo creo.

Consuelo es y será siempre de la familia.

Y yo la quiero como a una hermana. -Claro, por eso te llama tanto.

¿Hace cuánto que no os veis? -No vas a conseguir...

...deponerme con ella. -Y poderla mirar...

...cada hora, cada minuto, cada segundo.

-Calla, Pelayo. Que me estoy sofocando.

-¿Tú me pueden conseguir una radio de esas?

-Claro, puedo conseguirlo todo.

Pero al ser de importación te tardará un tiempo en llegar...

...y te costará un dinero. -Ya.

¿Cuánto tiempo tardaría?

-Lo tengo que consultar con mis contactos.

Me adelantes un dinero y... -¿Serán de fiar?

-Doña Loreto, usted es que es muy buena.

Demasiado buena.

Otra persona ya la habría tachado...

...de ingrata y no consideraría parte de esta familia.

Hubo que aprender a llevar y a tener...

...el corazón y el alma heridos.

Días de avidez, de hambre y escasez,...

...en vencedores y vencidos.

Hubo que aprender a ganar y a perder...

...a fuerza de amor y coraje.

Días de un ayer, marcado para ser...

...vivido sin equipaje.

Amar en tiempos revueltos...

...tiempos de ruina y lamento.

Amar en tiempos revueltos...

...por vientos que trajo un mar.

De batallas por contar.

Risas y murmullos.

-Hay que repetirlo, ¿eh?

-Anda, Ramiro, ve a preguntar.

-Un momento.

(HABLAN A LA VEZ)

-¿Cuarenta? Tú eres un fenómeno.

Con poco más no vamos a dar treinta, ¿no?

-¿Doña Paloma? ¡Doña Paloma!

-Sí, Ramiro.

-Perdone que la moleste. ¿Se encuentra usted mal?

-No, no, estoy bien. ¿Querías algo, Ramiro?

-No, sólo quería despedirme. Ya está todo recogido.

El personal quería saber si... -Sí, sí, Ramiro,...

...se pueden ir, gracias.

-Está bien. Buenas noches.

¿Seguro que está bien? ¿No necesita nada?

Si quiere puedo acompañarla a casa.

No tengo prisa.

No está bien que se quede usted aquí sola.

-Ramiro, estate tranquilo que no voy a cometer...

...ninguna estupidez. -Ya, pero si usted quiere...

...la espero a que termine... -No, vete a tu casa.

Seguro que tu mujer te espera. Anda.

-Sí, no se acuesta hasta que no llego,...

...después charlamos un rato y... -¿Lo ves?

Ya estás perdiendo el tiempo aquí conmigo.

-¿Perder el tiempo?

Doña Paloma, quiero agradecerle...

...la confianza que ha depositado en mí.

-Ay, por favor, Ramiro. -No, no, permítame...

...que le exprese mi gratitud. -Vas a hacer que me sonroje.

-Me ha abierto sus puertas cuando todo el mundo...

...me echaba el cerrojo.

Malditos tiempos.

Así que cualquier cosa, lo que sea,...

...quiero que me la pida a mí antes que nadie.

-Muy bien. Lo tendré en cuenta, Ramiro.

(TARAREA)

-Qué barbaridad, todo son problemas.

Siempre algún contratiempo, oye.

Pablo, mira a ver qué le pasa a la luz de la cocina, anda.

-¿Qué pasa ahora? -Parpadea.

Le doy la vuelta a la llave, se queda bien...

...y luego vuelve a parpadear.

-No paro, ¿eh? Es que no paro.

Me paso la noche trabajando, porque precisamente...

...no estoy de juerga...

...y es llegar a casa y todo son encarguitos...

-No seas protestón.

Si no te lo encargo a ti, ¿a quién se lo voy a encargar?

Mira, ya está arreglado.

¿Y esto?

-Tu vestido. ¿Cuándo lo ha hecho?

-Por las noches, mientras tu padre duerme.

Tiene que descansar.

No puede coser por las noches. -¿Qué más da?

Mírate. ¿Qué te parece?

Es precioso, madre.

Es el vestido más bonito que he tenido en mi vida.

-Verás cuando te vean salir a cantar con él.

Se van a quedar boquiabiertos. Ojalá fuera cierto.

-Lo será, ya lo verás.

Tú tienes mucho talento y mucha ilusión.

Y con eso se llega muy lejos. Muchas gracias, madre.

-¿Cuándo tienes que actuar? Me dijeron que me avisarían...

...unos días antes, pero aún no sé nada.

-¿Sí? Yo creo que lo mejor es que te lo lleves cuanto antes.

Descuide, madre.

-¿Pero qué parpadeo ni qué parpadeo?

¿Se puede saber qué le has visto a la luz de la cocina?

Está perfectamente.

Le he dado a la llave 12 veces y no ha parpadeado ni una sola.

-Oye, pues a mí me ha parecido que parpadeaba.

A la sombra de mi amor.

¿Qué tal?

-Bueno...

Podría haber sido peor. -Gracias, muchísimas gracias.

-Te irá mejor si no te aceleras tanto.

Y procura vocalizar mejor.

-¿No vocalizo bien? -No...

Es que cuando has dicho "se me ha muerto",...

...se ha entendido "es mi almuerzo".

No te preocupes, sigue practicando. ¿De acuerdo?

-¿Me acompaña?

-Lorenzo, me falta una partitura.

-Sí, es la de Elisa Domínguez.

No dejó partitura porque se iba a retirar.

Pero luego la convencí para que se quedara.

-¿Y eso?

-Le preocupaba que su padre se enterara.

Pero estaba tan ilusionada que insistí en que concursara.

-Qué bueno eres.

-Vendrá pronto, ¿no? Necesito estar con ella...

...al menos dos horas para ensayar.

-No te preocupes, le puse dos horas.

-Ah, bueno, pues entonces ya está.

-Pase. -Hola, buenas tardes.

-Buenas tardes. -Vamos a ver.

¿Cómo se llama? -Romualda Sánchez.

-¿Perdón? -Romualda Sánchez.

-Caray. Pues si quiere hacer carrera...

...ya puede irse buscando nombre artístico.

(CONSUELO) No, gracias.

No, de verdad.

Ah.

¡Sito, por favor! -Consuelo.

-¡Qué alegría verte! -¿Qué tal?

Cuánto tiempo. -Mucho tiempo, sí.

-¿Cómo te va? -Bien... Bien, Sito, bien.

-No pareces muy segura.

-Pues sí estamos bien, Sito,...

...Mario y yo estamos muy bien, sí, pero...

Bueno, la vida en el nuevo barrio...

...no está siendo como esperábamos. -¿Qué problema hay?

-Pues que aunque nos cambiemos...

...para evitar el qué dirán,...

...sigo teniendo la impresión de que todo el mundo nos vigila.

-A lo mejor sólo son imaginaciones tuyas.

-Sí, puede ser.

Puede ser el miedo a que descubran que no estamos casados.

(SUSPIRA)

Nosotros sólo queremos estar juntos.

No hacemos daño a nadie.

Sólo queremos que nos dejen en paz.

Lo que pasa es que en este país a todos les gusta...

...ir delatando a la gente,...

...y señalan con el dedo a quien no vive...

...como Dios manda. -Pues sí.

Así están las cosas aquí. -Pues sí.

¿Y tu madre cómo está?

-Pues la verdad es que la pobre...

...no ha sabido aceptar que Andrea se marchara.

Son tantas cosas las que nos han pasado...

...que su salud se ha resentido.

Cuando le preguntan por Andrea dice que está de viaje...

...en Estados Unidos, figúrate.

-Pobrecita.

-Al menos en el barrio la quieren y respetan, y nadie...

...le echa en cara la verdad. -No, claro, Sito.

Tu madre siempre ha sido muy buena con todo el mundo.

-Sí.

-Me alegro muchísimo de verte, Sito.

Desde que Andrea y Antonio se fueron,...

...no te había vuelto a ver. -Ya.

-Es más, pensé que no volvería a ver a nadie...

...de la familia Robles. -No.

Tampoco es para tanto.

Has demostrado ser una persona extraordinaria.

Has sufrido a nuestro lado.

Y has apoyado a mi familia en todo momento.

-Era mi obligación,...

...y lo hacía con mucho gusto. -No, Consuelo.

Hiciste mucho más de lo que era tu obligación.

-Precisamente por eso quería hablar contigo.

No ha sido un encuentro casual.

Ven, te cuento. -Sí, claro.

-¿Adónde va?

Con la de trabajo que hay.

-Sí, sé que hay trabajo, pero es que yo...

...voy a los toros. -¿Que se va a los toros?

-¿Y yo mientras levantando esto? -¿Qué pasa, hijo?

¿No me puedo ir ni un día a los toros?

Creo que tengo derecho, llevo toda la vida trabajando.

¿No te parece, Marcelino, hijo?

-Pues tiene razón, padre, ande, vaya a Las Ventas, y disfrute.

-¿Adónde va usted, Pelayo?

Habíamos quedado en pintar el almacén.

-¿Hoy? -Sí, hoy.

Esta misma mañana le dije...

...que compré las pinturas, ¿no se acuerda?

-Mi padre se va a Las Ventas. -¿A Las Ventas a qué?

Si no hay toros en Madrid.

-¿No hay toros? -Bueno, en realidad...

...no voy a los toros, quiero decir que voy al médico.

-Al médico, ya...

Sí que va usted endomingado para ir al médico, ¿no?

-Naturalmente, ¿o qué queréis, que vaya hecho un adefesio?

-Pero padre, ¿cómo no me ha dicho que iba al médico?

-No sé, hijo, por no asustarte.

¿Por no asustarme? ¿A usted qué le pasa?

-No me pasa nada. Que tengo prisa, y me marcho, eso es todo.

-Si por ahí no es.

-Marcelino, ¿le pasa algo a tu padre o no le pasa nada?

-Claro que le pasa, Manolita.

¿Has visto esos sudores fríos en la frente?

-¿Qué sudores? ¿Pero no has visto lo emperifollado que va?

Si tu padre está enfermo yo soy Celia Gámez, mira.

-Pero Manolita...

A lo mejor está enfermo.

Si es que va a estar enfermo.

-No, Sito, ese dinero no me corresponde.

-Pero tú eres de la familia Robles. -No soy de la familia.

-Pero formaste parte de ella.

-¿No te das cuenta de mi situación actual?

Vivo con el marido de tu hermano.

-¿Qué tiene que ver con lo que hablamos?

-La gente podría pensar que yo lo provoqué.

-Si fue al contrario.

Fuiste víctima de mi hermano.

Él fue quien te hizo vivir en un infierno.

-Mira, Sito, yo agradezco mucho tu interés.

Pero ese dinero sólo serviría para complicar las cosas.

-Pues no lo entiendo.

-Que la gente es muy malpensada.

-Ya. -En cuanto ven algo distinto...

...en la vida de alguien critican en montaña.

Y yo no quiero que nos pase eso.

Sito, vivimos en tiempos muy difíciles. ¿Eh?

Lo que impera ahora es la hipocresía social.

Y Mario y yo lo estamos viviendo muy de cerca, todos los días.

No me hagas cargar con más cosas...

...por las que me puedan señalar.

Me tengo que ir, Mario me espera para comer.

-Bueno. -Cuídate mucho.

-Tú también.

-Bueno.

-Hola, padre. -¿Ya estás aquí, hija?

Es mi hora. -Muy bien. En el trabajo...

...los horarios son sagrados.

No hay peor impresión que que la del que llega tarde.

-Elisa, que hablo contigo,...

...no me dejes con la palabra en la boca.

-¿Qué llevas? Mi traje de cerillera,...

...que llevé a planchar.

-Pues sí que abulta.

Es una tela para que la señora de los lavabos me corte un vestido.

-¿Un vestido, Rosario?

Saqué los patrones de una revista. -Esto no es el corte y confección.

Ya lo sé, padre, lo hago en los descansos.

-Son para descansar. -Elisa, estás aquí. Perdón.

¿Te sobraron ayer Ideales?

Sí, sobre todo me pedía rubio.

-Sí, se está poniendo muy de moda.

Haz el favor, baja al almacén y sacas unos cartones de Búfalo.

Ahora mismo. -Venga.

También de Rubí.

Pablo, ¿no te parece que la atas muy en corto?

-Tengo que protegerla, doña Paloma.

-Entiendo que la protejas. Pero la pobre no se puede ni mover.

-Claro, lo ve así porque es una mujer fuerte y con carácter.

Pero ella no es como usted.

Mi niña es mucho más joven e ingenua.

Y si no estoy yo pendiente... me la devoran.

-Y a mí que me parece que sabrá defenderse llegado el caso.

-Usted no tiene hijos. Con los hijos se ve todo diferente.

-Los hijos son personas.

Y hay que dejarlas crecer, que se desarrollen, que crezcan.

-Pues eso. Quiero verla crecer y que se desarrolle.

Que hay mucho sinvergüenza.

Y ella es como un pajarillo que aún no ha salido del nido.

-Ay, Pablico.

¿Y cómo quieres que aprenda a volar si no la dejas libre?

-Bueno, pues que vuele, pero cuando aprenda a volar.

-Bueno, bueno.

Campanas de una iglesia.

-Se acabó el estar sola, guapa.

Aquí estoy yo para acompañarte en tu paseo.

¿Qué pasa, eres muda o sólo antipática?

Oye, que te puedo invitar a un café y a lo que quieras.

Y unos churros unas porritas si quieres.

-Mira, que te den un paraguas.

A mí déjame en paz. -Lo siento.

-¿Qué pasa?

¿Te está molestando? -Oye, que...

-La señora está conmigo, ¿entiendes?

-Que yo no he hecho nada.

-¿Lo has entendido o te lo digo más alto?

-Cálmate, por Dios. -Pues hala, pichi, circulando.

-¿Por qué has tardado tanto?

Llevo aquí tanto que no me extraña que todo el que pase...

...se crea que estoy... a lo que caiga.

-Lo siento, mujer, ahora te explico. Verás...

Es que resulta que justamente al salir me ha dicho Marcelino...

Justo cuando salía me ha pillado Marcelino primero...

...y después Manolita.

Y los dos me han aplicado el tercer grado.

Porque uno ya no puede salir sin tener que explicarlo todo.

-¡Les has explicado todo! -Claro que no.

Pero me he tenido que inventar una historia para que me dejaran.

-Qué me vas a contar, yo estoy igual.

Mi hijo me tiene como si fuera una niña pequeña.

¿Qué dónde voy, qué dónde salgo, que a qué hora vengo?

Y hoy que me haya visto un poco más arreglada... poca cosa, fíjate.

-Estás... preciosa.

No me extrañe que pregunte. -Calla, calla.

Y no sólo que tenga que contarlo todo,...

...sino después de haber sido yo la que puso en pie el negocio...

...ahora tengo que pedir número hasta para coger el tranvía.

-Qué barbaridad.

Lo importante es que no sospeche nada.

-A veces me mira fijamente. Yo creo que sabe lo nuestro.

-¿Tú crees?

-Es que cuando me iba parece que me lee el pensamiento.

Y yo estoy muy nerviosa.

-Bueno, bueno, tranquila, no te preocupes.

Ahora no nos vamos a poner a pensar en eso. Lo importante...

Es que estamos juntos.

-¡Sí!

-Entonces... ¡vámonos a merendar!

-Claro que sí.

Hoy me he enterado que hay un concurso de cantantes...

...en la radio y dejan pasar a la gente.

Podíamos tomar un chocolatillo por allí cerca...

...y luego ver a las artistas. ¿Te apetece?

-Pues claro que sí, mujer. Yo contigo al fin del mundo.

Pero qué bonito es Madrid.

-Ay, Pelayo...

-Y pensar que nos tenemos que esconder como dos delincuentes.

Campanadas de un reloj.

-Hola. -Hola.

-¿Desde cuándo estás aquí?

-Hace un rato. He venido a ver a tu madre.

Ayer hablamos de Consuelo y la noté un poco inquieta.

-Pues puede estar tranquila, porque precisamente vengo de verla.

-¿Y qué, qué ha pasado?

-Pues ha pasado que me ha dicho que no quería el dinero.

Por más que le he insistido,...

...me ha dicho que no. Que no quería complicaciones.

Es una mujer admirable.

Sí.

Hola, mamá.

¿Cómo estás?

-Pues... no me encuentro muy bien. Hijo, no estoy bien.

-Hola. -Hola, doña Loreto.

-Hola, cariño.

-¿Y eso por qué?

-Pues... ay.

Es que he tenido una pesadilla horrorosa esta noche...

...y no he pegado ojo.

Mira.

Cerraba los ojos y enseguida el mismo sueño, una y otra vez.

Mario... Mario y Andrea que se separaban.

Fíjate tú qué cosas, eh.

Y se separaban porque Andrea se iba al extranjero con otro hombre.

Qué tontería, eh. Qué cosas se sueñan.

Y no sólo eso.

También soñaba, hijo...

Que Mario y Consuelo pues...

Pues que se entendían.

Es que... Qué cosas, qué cosas.

Con lo felices que son Mario y Andrea en Estados Unidos.

Están allí porque a él lo han invitado a un congreso jurídico...

...importantísimo, importantísimo...

Por cierto, tu hermana hace días que no escribe, eh.

Ya está pasando el tiempo y no tengo carta.

Claro, que también es verdad que últimamente el correo anda todo...

Ay, ay...

-¡Mamá, mamá!

Estás un poco fatigada. Diré a la criada que te prepare tila.

-Sí, sí. -Anda, échate un rato.

-Es que estoy un poco mareada, sí.

-Vamos. -Ay...

-Vamos, vamos. -Ay, hijo...

-Adiós, doña Loreto. -Adiós, Inés.

-Eso, eso es lo que consigues con tus insinuaciones.

A saber lo que le has contado para que ande diciendo esas cosas.

-¿Yo qué le voy contar?

Lo que pasa es que tu madre no está tan ciega como creéis.

No asume las cosas, pero lo sabe todo.

-Pero es que es su manera de defenderse, Inés.

Mi madre no puede sufrir más, ¿eso no lo entiendes?

Que ya ha sufrido demasiado.

Y si tuviera que convivir con esa historia se moriría de pena.

No está preparada para eso.

-No, para eso no está preparada.

Está preparada para que su hijo vaya por ahí repartiendo...

...el dinero de la familia.

-¡Pero qué dices! -¿Qué has hecho?

Ir detrás de la Consuelo para que aceptara algo que es...

...de esta familia.

-Pues mira esa Consuelo... Esa de la que hablas...

...seguramente tendrá mucho más coraje que tú y yo juntos.

-Pues me alegro mucho.

Gracias a ese coraje suyo el dinero está donde...

...le corresponde que es en casa. -El dinero.

¿Crees que es lo único que hay en esta familia?

-Respóndeme tú a eso.

¿Puedo esperar otra cosa?

-Lorenzo, que esa chica no aparece. -Ya, ya veo que no aparece.

-¿Pero qué le decías en la nota?

-Te lo he dicho, que viniera dos horas antes.

-Pues sí que te ha hecho caso. ¿Y ahora qué hacemos?

-Vete al piano y déjame resolver esto.

Golpes. -¿Qué pasa con esta chica?

Que no podemos esperar más. -Si ya lo sé.

-Si yo tengo que salir ahí me da un patatús.

-Ay, qué ilusión, Pelayo.

-Pero está pasando algo, ¿eh?

-A ver, vamos a ver, Lorenzo. Decías que trabaja...

...en la coctelería de abajo, ¿no? -Sí.

-Pues baja a buscarla, vamos. -¿Y qué hacemos con el programa?

-Mira, tú trae a la chica que yo ganaré tiempo. Venga.

Prepárate. -Vale.

-Y seguimos en "Sueño de estrellas"...

...en busca de nuevos talentos de la canción española.

El programa desde el que lanzamos a España y al mundo...

...los nuevos talentos que están llamados a ser...

...las estrellas del mañana. Y seguimos aquí hoy...

...con un programa excepcional, espectacular,...

...y queda mucho más aún, así que permanezcan...

...en nuestra sintonía.

Y ahora hay algo que yo quisiera decirles,...

...algo que ustedes, nuestros queridos radioyentes...

...no pueden percibir desde sus receptores y es la felicidad...

...y el entusiasmo con el que cientos de personas...

...disfrutan y nos acompañan cada día de nuestros artistas.

Sí, porque este fantástico estudio desde donde se emite...

..."Sueño de estrellas" en busca de nuevos talentos...

...de la canción española, es un maravilloso teatro donde...

...cientos de personas disfrutan de este espectáculo único.

(APLAUDEN)

-Y para que vean que es cierto lo que les digo,...

...vamos a hablar con alguno de ellos, por ejemplo,...

...ustedes, gentil pareja del fondo.

Ustedes, no, no miren para atrás. La señora del bolso.

Señora, usted y el caballero que la acompaña.

Si son tan amables un fuerte aplauso, un fuerte aplauso,...

...suban, suban aquí al escenario...

...de Radio Universal.

Aplausos. Suban sin miedo.

Hola, caballero, ¿está usted disfrutando...

...de este día de radio?

-Sí, muy bonito, me ha gustado mucho.

-¿Y su señora? -Estamos encantados,...

...los artistas son muy buenos. -Naturalmente,...

...porque en esta emisora siempre tenemos lo mejor.

Y, díganme, ¿cuánto tiempo llevan ustedes casados?

Porque se les ve realmente felices y enamorados.

-Bueno, en realidad nosotros todavía, ¿verdad? Aún no...

No estamos... -No.

-Parece que les he puesto en un compromiso.

Nada más lejos de mi intención, he sido muy torpe,...

...tendrá que disculparme, si ustedes nos dicen cuánto...

...llevan casados podría deducir cuál es su edad...

...y eso, señora, sería una grosería por mi parte.

Lo importante es que están ustedes felizmente enamorados...

...y que es un placer para nosotros tenerlos aquí.

Nuestros mejores deseos y gran felicidad para...

¿Sus nombres?

-Enriqueta Muñoz Rodríguez. -¿Y?

-Pelayo Gómez Toledo. (RADIO) -Fantástica pareja...

...de enamorados, un fuerte aplauso para ellos...

-¿Lo habéis oído? -¡Eran ellos!

-¡El padre que me concibió! -Sabía que tu padre...

...se traía algo entre manos. -¿Que si se trae algo entre manos?

A mi madre. -No lo digas así...

-No, calla, Marcelino. Que no quiero ni pensarlo.

Claro, si ahora lo entiendo todo: salir así de arreglada,...

...nerviosa, sin querer darme ninguna explicación.

-Lo mismo que tu padre, Marcelino. -Este juego se les ha acabado.

-Eso desde luego, y a mí me van a tener que dar explicaciones.

Música de piano.

-Claro, mira, cuando yo actuaba en la revista, los vestidos...

...que llevaba eran mucho más provocadores.

Enseñando las piernas y con un buen escote...

...para dejar claro que había un par de razones para triunfar.

Esto es un concurso de radio.

Es más importante que se me oiga cantar bien a que se me vea.

-Quita, quita, en la radio habrá hombres también, ¿o no?

Supongo. -Lo importante es que se fijen...

...en una, si les gustas tú, se acuerdan de cómo cantas.

Bueno, puede que tengas razón. -Naturalmente que la tengo.

Bueno, pero como no tengo otro, pues esconderé este antes...

...de que lo vea mi padre, como se entere me mata.

(TOCA EL PIANO)

Aplausos.

-Oiga, perdone, estoy buscando a una chica que trabaja aquí...

...y que canta. Soy de la emisora de radio...

...de aquí arriba, el programa que emitimos es un concurso...

...para artistas noveles y ella debía venir a cantar.

Debía haber llegado hace mucho, pero no aparece.

-Si es Elisa me dijo que iba a cantar en un concurso...

...pero está trabajando ahora. No creo que sepa que tiene...

...que actuar hoy. -Esto es el colmo.

¿Cómo me puede pasar esto? Mire, le envié una nota...

...hace un par de días para avisarle que actuaba hoy.

Debía subir a ensayar, ¿cómo me puede pasar esto?

-Disculpe, caballero, ¿le falta alguna cosa?

-No es un cliente, gracias, es un amigo, estamos charlando.

Gracias, Pablo.

Este camarero es el padre de Elisa, no le gusta...

...que hable con desconocidos. -No quería que participara...

...en el concurso. -Sí.

-Bueno, tendré que sustituirla por alguien contando chistes.

-Espere, un momento, deme un minuto, sólo uno, ¿eh?

Aunque me pusiese un cartel que dijese: "Busco novio",...

...en cuanto lo viese saldrían todos corriendo.

-No te preocupes, que en cuanto ganes el concurso...

...no vas a dar a basto para apartar moscones.

Eso si voy, dijeron que llamarían en dos días y aún no sé nada.

-Elisa, te están esperando en la emisora.

Actúas dentro de 15 minutos. ¿Pero, pero qué dice que...?

-El locutor dice que te había mandado una nota.

A mí no me han dicho nada. -Da igual, te están esperando.

Yo no puedo ir así, ¿así?

No estoy preparada, no he ensayado, no tengo tiempo de vestirme...

-¿Cómo que no? En menos de un minuto me vestía yo y salía.

Todavía te sobran 14 minutos para llegar a la emisora.

Que no, que no, que no puedo.

-Elisa,...

...si no vas a la emisora y cantas en ese concurso,...

...no me dirijas la palabra en tu vida.

-Tienes talento suficiente para subir ahí y ganar.

-Venga, ¿a qué esperas? Voy a cambiarme.

-Venga.

(SUSPIRA)

Llaman a la puerta.

-¿Puedo pasar?

Acabo de estar con tu madre.

La convencí para que se vuelva a acostar.

Estaba muy cansada, la pobre.

Tienes razón:

No debería decir las cosas que digo.

He sido muy injusta contigo.

Y también tienes razón con lo de tu madre:

Está muy enferma y tendremos que cuidarla.

(RESOPLA)

Es que a veces me pongo nerviosa...

...pero eso es porque me preocupas mucho, Sito.

Ven, anda.

No hay nada que me importe más que tú.

Y por eso me enfado.

Pero estaba equivocada y me he dado cuenta.

Sé que fuiste a ver a Consuelo...

...porque crees que es lo justo.

Porque eres muy bueno.

Y por eso te quiero.

Por eso me gusta sentirte muy cerca de mí.

-Inés.

¿Tú eres feliz conmigo?

-Soy muy, muy, muy feliz.

Y quiero que tú también seas muy feliz.

¿Me entiendes?

-La mesa al lado del despacho. ¿Los ves?

-Sí.

-Son gente importante del movimiento y el más joven...

...es amigo personal del Caudillo.

Les llevas champán del francés, del bueno.

-Muy bien. -Y les invitas a lo que pidan.

Les atiendes personalmente, ¿me explico?

No quiero fallos; son gente importante.

Ya verás qué buena propina te dan. -Ahora voy.

¿Qué pasa?

¿Adónde vas con el abrigo puesto? Quedé con una amiga para verme.

-¿Con qué amiga?

Estamos trabajando y cuando se trabaja, no se pasea.

Que vuelvo enseguida, padre. -Bueno, es el colmo.

Haz el favor de volver a tu puesto de trabajo.

¿No me oyes?

-Pablo, ¿qué haces ahí aún? Te dije que llevaras el champán.

-Ahora mismo voy.

-No, déjalo, que te veo un pelín despistado esta tarde.

Baja al almacén y sube dos botellas de whisky...

...y champán, que se está terminando.

-Ahora le digo a Jacinto que baje.

-Jacinto quizá no sabe cuáles son las buenas.

-Iba a atender a los militares. -Haz lo que te digo.

Baja al almacén, sube dos botellas de whisky del bueno...

...y algo de champán, que se acaba.

¡Hala!

Yo me iba porque me esperan... -No me expliques nada.

Vete y vuelve deprisa que tu padre sube en un plisplás.

Muchas gracias, D Paloma. -Anda.

Madre mía de mi vida.

-Laxante Lombrix.

Antihelmíntico de amplio espectro.

Goce de una vida plena y relajada.

Diga adiós al estreñimiento con Lombrix.

¿Por qué ir por la vida con la cara triste?

Los científicos demostraron que sólo un proceso digestivo...

...completo, en el que el tránsito intestinal tenga regularidad,...

...garantiza una salud perfecta.

Déjese de remedios caseros de dudoso resultado,...

...confíe en la ciencia.

Confíe en Lombrix.

Música.

-Y recuerden que, en breves instantes, disfrutaremos...

...de la actuación de la Srta. Elisa Domínguez...

...que competirá en nuestro concurso "Sueño de Estrellas"...

...en busca de nuevos talentos de la canción española.

¿Será ella la elegida?

¿Será ella quien conquiste el triunfo final?

-Algo pasa. -No aparece.

-No se pierdan la actuación de Elisa Domínguez.

Antes, un consejo publicitario. -Pero fíjate qué bien lo hace.

-Gomina Sansón, la gomina que fija su peinado de manera indeleble...

...durante todo el día.

Marque una raya perfecta; diferénciese con...

...gomina Sansón.

Las mujeres distinguen claramente a los hombres que usan Sansón.

Sólo con gomina Sansón puede usted confiar en su peinado.

-Lo importante es que esté segura, como si fuera la Reina de Saba.

(RADIO) Sansón.

Música en la radio. Eso es el talento, Ginés:

Mirar al mundo desde arriba, como diciendo:

"Suerte tenéis de tenerme aquí".

No, es lo que hacía al salir al escenario.

Enseñaba lo que había que enseñar...

...y miraba al respetable así.

-¡Será posible las cosas que me pasan!

-¿Qué le ha pasado?

-Nada, se acabó el whisky y el champán francés...

...y D Paloma se empeña en que lo busque.

Yo, el jefe de camareros.

Soy el que sabe dónde están las botellas.

Mira, no me hables.

-¿Qué hace la radio apagada? Prendedla, que canta Elisa...

-Chis.

-¿Cómo que va a cantar Elisa?

Prende esa radio.

¿Qué pasa?

¿Qué me habéis estado ocultando?

(RADIO) Cantará la Srta. Elisa Domínguez.

Ella es un chica joven y muy bien parecida.

Con una inmensas ganas de triunfar.

Esta tarde en "Sueño de Estrellas", en busca de nuevos talentos...

...de la canción española, tendremos el placer de escucharla.

-Hay muchas cosas que sepas y es forzoso que, al decirlas,...

...tu valor se irrite...

...y quieras vengarlas antes de oírlas.

Estaba anoche gozando la seguridad tranquila...

...que, al abrigo de tus canas, mis años me prometían...

...cuando aquellos embozados traidores...

-Esta noche no pienso dormir solo.

-Qué suerte tenemos. -Oiga, perdone.

-Perdone, ¿usted trabaja aquí? -Sí, ¿qué quiere?

-Y aquí,...

...el asunto de las chicas, ¿cómo está?

-No entiendo. "¿Cómo está?" -Si hay alterne.

-Es una coctelería, entra y lo averigua.

Perdone.

(RÍEN)

-Habrá que entrar a averiguarlo, ¿o qué?

¡Deprisa, madre, ponga la radio! -¿Pero qué pasa?

Elisa, madre, que canta ya.

-Y esta niña, ¿cómo no dijo nada?

No sé, pero se oye el programa en la radio...

...de la vecina y la anunciaron.

¡Ay, estos aparatos, cuánto tardan en arrancar!

-¿Pero seguro que es nuestra Elisa?

Sí, dijeron Elisa Domínguez.

(RADIO) Llegó el momento, queridos radioescuchas.

Está aquí, con nosotros, Elisa Domínguez.

Hola, Elisa. Hola.

-¿Estás nerviosa?

Bueno, un poco.

Bastante, vamos.

-Pronto se te pasarán los nervios cuando empieces a cantar.

¿A quién dedicarás la canción que hoy nos interpretas?

A mi madre.

-A su madre, qué bonito.

Cuando quieras. Sí.

Música.

(HABLAN EN VOZ BAJA)

-Tendrán que disculparnos, damas y caballeros,...

...pero ha surgido un pequeño problema técnico...

...que vamos a solucionar enseguida.

Permanezcan en nuestra sintonía.

Piano. (MURMURA)

-¿Qué pasa? ¿Por qué no canta?

-Ay, qué pobres desgraciados.

Mira que dejaos dominar por vuestros padres,...

...yo a los míos los tengo comiéndome de la mano.

Le voy a convencer para que me monte un teatro.

-¿Para qué quieres un teatro? -En vez de tener que ir...

...a buscar a las coristas, vendrán ellas a mí.

Chicos, venga, nos vemos.

Piano.

-Chico, ponme una copa.

-¿Qué desea que le ponga el señor? -Lo mejor que tengas.

-Tenemos ginebra, whisky, coñac, jerez...

-Lo mejor que tengas. -Ahora mismo.

Aquí tiene, caballero.

-Chico, toma, dale esta nota a aquella chica.

-Perdone, caballero, pero aquella mujer no es...

-No te he preguntado tu opinión, tú dale la nota.

-Caballero... -He dicho que le des la nota.

-Ahora mismo.

-Espera un momento. -Perdone.

-Dime. -Disculpe.

-Venga, dime.

Espera un momento, te llamo luego. Vale.

-Discúlpeme, doña Paloma, pero aquel caballero del fondo...

...se ha empeñado en que le dé esta nota.

-¿Una nota? -Una nota.

-¿Tú le has dicho al caballero quién soy yo?

-Lo he intentado, pero es que no me dejaba hablar.

-Anda.

-Hola, preciosa. ¿Te quieres tomar algo?

-Usted no ha visto a muchas mujeres de alterne...

...en su vida, ¿no?

Soy la dueña de este local.

Y tomo las copas con quien quiero y en el momento que me da la gana.

¿Cree usted que le quedará claro?

-Pues es una pena.

En fin...

-Hola. (MURMURA)

-Por ahí.

-Sí.

-¡Elisa, espera! ¿Dónde vas?

Tienes que ir a trabajar. ¿Y por qué no me deja en paz?

¿Por qué tiene que estar siempre encima de mí?

-Porque eres mi hija y tengo que cuidar de ti.

¿Cree que no hacer todo lo que me gusta es cuidar de mí?

¿Cree que sospechar de todo lo que hago es cuidar de mí?

¿Perseguirme, eso es cuidar de mí?

-¿Crees que se puede confiar en una persona que hace...

...las cosas a escondidas?

Si no me ha dejado otra alternativa.

Era la única forma de hacer realidad mis sueños.

-No son sueños, son pájaros que tienes metidos en la cabeza.

Yo quiero ser cantante.

-¿Y por qué has cantado cuando estabas ahí?

Para ser cantante hay que saber cantar,...

...¡no basta con desearlo!

Has tenido una oportunidad y no has sabido aprovecharla.

Así que a partir de ahora yo decido cuál es tu porvenir.

-¡Elisa, ven inmediatamente! ¡Que me voy a mi cuarto!

-Da las buenas noches a tu madre como Dios manda.

-¿Qué está pasando aquí?

-Nada, pero está a punto de pasar. -¿Qué pasa?

-Cuéntale a tu madre cómo te has portado hoy...

y cómo me has toreado y dejado en ridículo...

...delante de los empleados.

-Tú que te volviste a enamorar entradito en años.

Cuéntame cómo te fue la experiencia...

...en tocante a...

Ya me entiendes.

-¿Te refieres... a la alcoba, Pelayo?

-Sí.

-Aquí, señora mía, vive gente decente.

No voy a permitir que se instale una cualquiera...

...y su amante y traten de hacerse pasar como un matrimonio.

-Le sugiero que mida sus palabras. -No se preocupe.

Que aquí va a ver más que palabras.

-Pero ¿tú has visto? Si pasa sin mirarme.

-No me extraña, padre, está enfadada.

Después de lo que hizo usted el otro día.

-¿Yo?

-Vamos a ver.

¿Usted no fue el otro día a la radio con Enriqueta?

-Sí, bueno... ¡Y a ti qué te importa!

-A mí no me importaría si no fuera...

...porque acudieron como si fuesen un matrimonio...

...y lo escuchó toda España. -Voy a llamar al doctor ahora.

-Isidro, escúchame. La niña sólo tiene un disgusto.

Así que tranquilo. -¿Y por qué se ha disgustado?

-Siéntate, anda.

-Pero cómo que me siente.

-No te pongas nervioso. -¿Cómo no me voy a poner nervioso?

Si te dicen que te sientes es porque son malas noticias.

-Dichosos los ojos, Amador. -Charito...

Sinvergüenza.

-No me vas a arruinar la vida otra vez.

Amar en tiempos revueltos - T2 - Capítulo 5

15 sep 2006

Consuelo confirma a Sito que no quiere ser incluida en el reparto de acciones de la fábrica. Por otro lado, Sito descubre que Inés ha estado malmetiendo ante Loreto. Inés aplaca el enfado de Sito en la cama, y Loreto cierra los ojos. Pelayo y Enriqueta se citan a escondidas, pero cometen la imprudencia de dejarse entrevistar para la radio, con la mala fortuna de que son escuchados precisamente por sus hijos, y su relación secreta queda al descubierto. Elisa recibe la noticia de que tiene que cantar inmediatamente en el concurso de radio si no quiere ser descalificada. Con la ayuda de Paloma, Elisa se escapa de La Cueva y llega al estudio de radio in extremis. Sin embargo, la aparición de un enfurecido Pablo en el último momento, provoca que Elisa se bloquee. Incapaz de cantar, abandona el estudio avergonzada. 

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