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No recomendado para menores de 7 años Amar en tiempos revueltos - Cap.252
Transcripción completa

-Muchas gracias por todo, Manolita.

Espero que volvamos a encontrarnos. -Pronto, seguro.

Ya sabe, si se encuentra la tienda cerrada,...

...ese de ahí es mi bar. El Asturiano.

-Sé lo que me ha contado un pajarito.

Para ser más exactos, es una paloma mensajera.

-Somos un bar estupendo, barato, apañao, rico. O sea...

-¿Ha visto usted lo que acaba de pasar por aquí?

Qué belleza y qué forma de moverse. Es que...

Da gloria verla. Esto es lo que yo llamo una hembra.

-Esteban y yo estamos enamorados. Es lo único que hay que contar.

-¿Enamorados? ¿Eso justifica lo que habéis hecho?

Robar, mentir, desertar, huir... -El amor verdadero es así.

Cuando amas a alguien de verdad estás dispuesto a lo que sea...

...para estar a su lado. -Sí, en serio.

Es que tengo mucho trabajo y no duermo muy bien.

Pero en cuanto pueda dormir ocho horas seguidas,...

...estaré mucho mejor. -Daba lástima verla caminando...

...sola por la calle. Si fuese mi mujer la llevaría...

...siempre del brazo, como una reina.

-Usted sí que sabe. Si me disculpa,...

...he de escribir el menú del día. -Claro, hombre.

Voy al piso, a ver si tengo suerte, alguien me abre y me lo enseña.

-Por lo que más quiera, no le denuncie a él.

Se lo suplico.

Si le pasara algo, yo no podría soportarlo.

(RADIO) La escritora, desde el escenario,...

...lanzó una proclama denunciando a la censura...

...a la que están sometidos los artistas en nuestro país.

Y confesó que la autoría. de "El diablo bajo la cama"

...era de Salvador Bellido. (LEE) Empiezo viaje de vuelta...

...a casa. Llegaré Estación Norte mañana 10:30 de la noche.

Te quiere, Cristina.

Despertar con la luz de la mañana y renovar...

...otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento...

...por todo el que venció su desaliento.

Le canto al mar...

...por todo aquel que tuvo que olvidar...

...para empezar...

-Qué emoción cuando escuché el nombre de Cristina Barea...

...por la radio. No sabía yo que había ido...

...a estrenar a París. Pero cuando nombraron...

...a Salvador Bellido, me dio un vuelco el corazón.

Como quien dice, habíamos estado los dos escuchando la radio...

...hace un par de noches. -Cállese, hombre, padre. Hola.

Vamos a ver, que no debe escuchar Radio Pirenaica.

Se va a meter en un jaleo. -Un republicano como yo...

...necesita el verbo de Radio Pirenaica para respirar.

De todas las maneras, hablamos de Salvador.

Por lo visto, la mujer del abogao confesó que el autor...

...de la obra era él, pero que firmó con otro nombre...

...porque había estao en la cárcel por defender la República...

...y luchar contra chaparro el bárbaro.

-Coño, la leche... Eso sí que es curioso.

De todas formas, no se exalte, por el amor de Dios.

-Es que me entran gorgoritos en la sangre cada vez...

...que pienso que esta patulea de la censura castra...

...la inteligencia y el genio de Salvador.

Razón tienen los franceses cuando dicen que en este país...

...no hay libertad de expresión. -¿Se quiere callar?

A ver, chaval, trae. Toma, pa ti. Hala.

A lo mejor viene algo. -¿Qué va a venir en el periódico?

Por lo visto, cuando terminó la obra, nombraron al autor.

Entonces los espectadores se levantaron del patio...

...de butacas y gritaban: "¡Viva la libertad,...

...viva la democracia!". Fíjate, ojalá hubiera podido...

...estar allí. Hubiera dao cualquier cosa.

-Sí, venga, vamos. -La inteligencia es la mano...

...de Dios. Salvador tiene un talento increíble.

Mucha más del que hace falta para escribir esas novelitas...

...del Oeste y policíacas.

Ahora ya sé por qué se exilió, Marcelino. ¿Sabes por qué?

Porque en este país se desprecia y se odia lo que no se comprende.

-A trabajar.

Timbre.

-Hola, Héctor, me había dicho Marcelino que me querías ver.

-Sí, gracias por acudir tan rápido. Pasa.

Perdona el desorden. -Nada.

-No te robaré mucho tiempo. Voy un momento dentro...

...y ahora estoy contigo. -Bien.

-La peor censura de todas, hijo, ¿sabes cuál es?

-La política. Porque nos trata como si fuéramos borregos.

No quiere que pensemos. El teatro es el mundo...

...de las ideas. Sirve para abrirle...

...la conciencia a la gente, para que piense.

-Hombre, fíjese, en eso tiene usted razón.

-Y qué listo fue Salvador, Marcelino.

Cómo engañó a estos pezuñeros fascistas.

Les pegó una larga cambiada, los hizo acicar en el albero...

...y hasta le dieron un premio. -¿Que le dieron un premio?

Qué jodío el Salvador, ¿eh?

-Ahora ya estará lejos.

Torturaron su cuerpo, Marcelino, pero no consiguieron...

...matar su espíritu. -Eso es verdad.

-Pues claro. -Padre...

-Ay, perdona, hijo, es que no he podido evitarlo.

Ya está. -Ella solía hacer lo mismo.

-Las mujeres, que somos así.

-Mira, quiero que le lleves esta maleta a Teresa.

Son cosas personales suyas. Supongo que las echará en falta.

No hago más que encontrarme sus cosas por todas partes.

-Ay, Héctor, sé que tendría que morderme la lengua...

...y no decirte nada, pero es que no puedo evitarlo.

No sé, no me gusta nada que estéis así.

Con la pareja tan bonita que hacíais.

Yo os aprecio mucho a los dos y la...

-Y así tiene que seguir siendo, Manolita.

No te preocupes, que el cariño que sentimos por ti...

...tanto Teresa como yo seguirá intacto.

Los del Asturiano sois como de la familia.

-Va, dame la maleta, que se la llevaré cuanto antes y...

Y no te preocupes, que no le diré nada de la casa.

-Eso ya da igual. Gracias por el favor.

-De nada.

Héctor, sabes dónde estamos si nos necesitas para lo que sea.

-Claro.

-Bueno. -Te acompaño.

-Adiós. -Adiós.

-A ver, esta... Esta también, junto a las otras.

Perfecto. Y esta... también, con su compañero, por favor.

Huy, pero, hombre de Dios, tenga cuidao con esa caja.

¿No ve que pone un "frágil" como una catedral?

Como se rompa algo me van a oír, ¿eh? Me van a oír.

Y las mantelerías, las de antes, las dejan bien estiraditas,...

...que no se arruguen, ¿de acuerdo? -Le agradezco mucho que se ocupe...

...personalmente del traslado. Espero que todo esté en orden.

-He vigilado cada caja, cada paquete que introducimos...

...en la camioneta... También es nuestra...

...responsabilidad que la recepción sea un éxito...

...gracias a los Almacenes Rivas. -Es usted muy amable.

La calidad, la selección de productos...

Es todo estupendo. Incluido el servicio.

-Nos gusta que nuestros clientes más selectos estén satisfechos.

-Y lo estamos, se lo garantizo. -Si no le importa,...

...mi ayudante y yo vamos a quedarnos a vigilar...

...el desembalaje completo del material,...

...por si hay algún desperfecto. -Una atención exquisita, sí señor.

Hacen una pareja muy compenetrada, desde el punto de vista...

...profesional. -Ah, bueno, sí.

Los Almacenes Rivas siempre hemos sido eso:

una gran familia. -Y nos caracterizamos...

...por el trato exquisito que damos a nuestros clientes.

-Y así será hasta el último día. Perdón un instante.

Gracias, Dionisio. Gracias.

A ver.

Te tienes que dejar cuidar. Que por eso estoy yo aquí.

Es que me siento muy inútil. No puedo ni coger un plato.

Gracias por ayudarme. ¿Gracias?

A mí no me des las gracias. Además, que no lo hago por ti.

Lo hago por él.

Bueno, en ese caso que te lo agradezca tu sobrino.

Ya le contaré lo mucho que le querías...

...cuando aún estaba en mi barriga.

Voy a estar siempre a su lado.

Jugando con él, contándole cuentos...

Vamos a estar muy unidos. Siempre hablamos de él...

...es masculino, pero ¿y si es una chica?

Hum, yo creo que va a ser un brutote.

¿Qué te gustaría más?

Yo lo único que quiero es que nazca sano.

Que estos meses pasen lo mejor posible...

...y que el parto sea rápido. Estoy segura de que se va...

...a criar muy feliz en la casa de Santander.

Yo tengo unos recuerdos increíbles de mis veraneos allí.

De pequeña me gustaba correr por la playa...

...porque por la noche sube mucho la marea en las playas del norte...

...y la arena se queda mojada y llena de pulgas.

¿Pulgas? Sí. Pero, bueno, no hacen nada.

Sólo saltan y es divertido tratar de esquivarlas.

Dentro de poco estaremos paseando por ahí

-Esto de los grandes almacenes, donde puedes encontrar de todo,...

...hace que no lo veía mucho tiempo, desde que vivía en París.

En el país de donde venimos no hay nada parecido.

Es comodísimo. -Es una maravilla.

Es una lástima que hayan sido vendidos.

-¿Ah, sí? ¿A otros más grandes, imagino?

-Sí. -Al final todo se compra...

...y se vende, ¿eh? Porque incluso las personas...

...tienen un precio. Si les contara...

...cómo los americanos han venido haciéndose...

...con la producción bananera de Guatemala...

Lo que más pena me da es que mi trato con Ana Rivas...

...haya sido tan fugaz. Estoy convencida...

...de que es una gran mujer. -Lo es, lo es.

Y, sobre todo, es una gran empresaria.

-Me hubiera gustado conocerla más a fondo.

¿Quién sabe? -Sí.

-¿Y esto? Ahora llevas guantes, pero antes no.

Y has dejado los dedazos plantados en la copa.

¿Qué os enseño yo? A ver... Por los clavos de Cristo.

Anda, anda, anda. -Su marido parece un buenazo...

...pero tiene carácter, ¿eh? -Perdone, pero ¿cómo sabe...

...que es mi marido? -¿Intuición femenina?

-Ah.

A mí me va a dar un poco de miedo. No, el mar, desde la playa...

...sólo puede dar... tranquilidad.

Tengo unas ganas de respirar esa brisa...

Sí, te sentará bien.

Y a ti también.

Allí no volverás a sufrir, te lo prometo.

Eso espero.

Porque yo ya no tengo fuerzas.

La vida se me hace como...

Como una montaña enorme que tengo que subir.

Y no puedo.

Subirla apoyada en alguien siempre es más fácil.

Sí, tienes razón.

Allí estaré mucho mejor.

Porque aquí hay cosas que todavía no...

Héctor. Es tan duro...

...todo lo que ha pasado que todavía no he reaccionado.

Y estoy muy angustiada porque no sé nada de él.

Y no sé cómo se siente, qué piensa, qué hace...

-Tranquilo, que no me iba a ir sin pagarte la cuenta.

-Siéntate ahí, que vas a estar más cómoda.

¿Estás bien?

-Sí, un poco atontada, pero bien. -Si quieres salimos a tomar...

...el aire. -No, tranquila.

Si no me he muerto después de tomarme un bote entero...

...de pastillas no volveré a morir por estar en el sitio...

...que más recuerdos me trae de él.

O mira, a lo mejor sí. Si dejo de respirar en un rato...

...sácame de aquí. (RÍE)

-Bueno, por lo menos has recuperado un poco de sentido del humor,...

...que no está mal. Diana, piénsalo así.

Te has quitado de encima a un pesado y a un cobarde.

Creo que fue patético el otro día cuando Abel le recriminó...

...cuando se enteró de todo. Parao, recibiendo por todas partes.

-Se sentiría culpable, por eso no se defendió.

-Bueno, y porque es un esmirriao.

Bueno, Abel tampoco... No es muy fuerte que digamos,...

...pero... No sé, chica, a mí me gusta ese hombre.

-Y sabiendo lo que dice su mujer. -Es que no se lo merece, ¿eh?

¿Y qué va a hacer cuando vuelva ella?

¿Tú crees que la perdona? -A esa pájara no la volvemos...

...a ver el pelo. -Pues vaya.

Me da pena que se quede así de solo.

-Que no se va a morir, ¿eh? Y si no mírame a mí.

Ni queriendo. -Tú no querías.

-Hola. Diana, cuánto me alegro de verte. Tienes mejor aspecto.

-Gracias. El colorete hace milagros.

-Chicas, estoy entusiasmada con este nuevo texto...

...de Cristina Barea. Es una joya que necesariamente...

...va a ser admirada por todo el mundo.

Está abocada al éxito más estrepitoso.

-Yo quiero leerlo ya y ver qué personaje...

...me ha reservao, por favor. (RÍE) -Toma, te vas a desmayar...

...cuando la leas. -Gracias.

-Diana, ¿a qué viene esa carita? ¿No te apetece encargarte...

...del maquillaje y la peluquería de esta nueva producción?

-Hombre, pues... -Diana.

Timbre.

-Buenos días. Adelante, por favor. -Buenos días, don Dionisio.

-Señoras, tienen una visita. ¿Quién es, Dionisio?

-Soy yo. ¿Molesto? Ay, pero qué alegría verte.

Hola. Tú nunca molestas.

-Muy bien. A ver esa tripita. ¿Cómo anda?

La tenemos en palmitas. Y Ana se está portando muy bien...

...y le está haciendo caso al doctor.

-Como tiene que ser. Sí, sí.

Bueno, reconozco que no soy muy buena paciente.

Pero ahora un poco más. Sí, un poco más.

¿Y esa maleta?

-Me la ha dado Héctor para ti.

-Chicas, no tengáis reticencias. De verdad, es un texto maravilloso.

Uno de los mejores que he leído en mi vida.

El estilo recuerda a "El diablo bajo la cama".

Pero es lógico, es la misma autora.

Pero este tiene mucho más amor, mucha más pasión.

Y eso es lo que engancha al público.

-Cristina será lo que será, pero escribe bien.

-Lo que es es una gran impostora.

Porque la verdad, la pura verdad, es que Cristina no escribió...

..."El diablo bajo la cama". El autor de esa obra es Salvador.

Él la escribió. -Diana, ¿qué estás diciendo?

-Salvador había estado en prisión por sus ideas políticas,...

...con lo cual no la podía firmar. Por eso lo hizo Cristina,...

...para poder llevarla a los escenarios.

Esa fue la única aportación de la señora Barea.

Y lo hizo para llevárselo al huerto.

-¿Se puede saber de qué hablas? ¿A qué viene esta locura, Diana?

-Tú no puedes ir por ahí diciendo estas cosas, ¿eh?

-Si es verdad, él me lo confesó. Yo ya me lo imaginaba,...

...pero como entonces teníamos confianza,...

...pues me lo dijo. Con todas las letras.

También me pidió discreción. Por eso me imagino que esta...

...la habrá escrito él. -Eso es una bobada.

Este texto tiene un lado profundamente femenino.

-¿Y va a arriesgarse así por conquistarlo? Es absurdo.

-Por amor se hacen muchas tonterías.

Mírame a mí.

Pero, mira, a ella le salió bien.

-Cristina se sabía ese texto de memoria.

Defendía cada palabra como si formara parte...

...de ella misma. -Porque lo defendía a él.

Pero vamos a ver, ¿el contenido político...

...de esta obra era más propio de una burguesita...

...o de un luchador como Salvador? -Pasó un comité de censura, Diana.

Y ganó un premio oficial del ministerio. Acuérdate.

Además, Cristina hizo un montón de entrevistas y jamás...

...cometió el mínimo fallo. Nadie notó nada.

Es imposible un fraude de este calibre.

-Además, imagínate que se hace público. Es imposible, Diana.

-Me da igual que no me creáis, es verdad.

Y siento daros este disgusto.

Pero yo me he quedado muchísimo mejor.

-Tres mesas más. Una aquí, otra aquí...

...y otra al fondo.

-¿Qué tal todo? -Ya me ves.

Con los últimos detalles. -Eres un prodigio...

...de organización. Los invitados de mañana...

...quedarán entusiasmados. -Eso espero.

¿Por fin quiénes van a venir? ¿Altos dignatarios del gobierno?

-Y los industriales más importantes de Madrid.

-La verdad es que nunca imaginé que acabaría organizando...

...una comida en mi propia casa para los esbirros del dictador.

-Chis, chis, chis. Cuidado con esos comentarios,...

...Irene. A ver si mañana se te escapa alguna inconveniencia.

-Puedes estar tranquilo. Sabes que sé hasta dónde...

...puedo llegar. Lo que no deja de sorprenderme...

...es tanta amistad entre Guatemala y el gobierno...

...de Franco. ¿No nos consideran medio soviéticos...

...desde que el presidente da tanta cuerda...

...al Partido de los Trabajadores. -No compartimos las ideas...

...políticas en absoluto. Pero el embajador...

...me ha dado órdenes expresas de que potenciemos...

...las relaciones comerciales entre ambos países.

Ahora es su mejor momento. Por un lado, Arbenz...

...quiere acabar con el monopolio de la United Fruit Company.

-Lo que debe irritar una barbaridad a los americanos.

-Imagínate a Eisenhower. No me extrañaría...

...que el día menos pensado se decida a intervenir.

Son demasiados intereses económicos que se les van al garete.

-Claro. Pero si finalmente se consigue debilitar...

...a los americanos habrá espacio para tratos...

...con otros países. Como, por ejemplo, la madre patria.

Y, por otro lado, para Franco es muy importante...

...mantener los lazos con los países hispanoamericanos.

-¿Aunque nuestra sangre sea roja y tengamos en corazón...

...a la izquierda? (RÍE) -Eres incorregible.

-Por eso caíste rendido a mis pies.

-Mi amor,...

...me juego mucho en esta recepción.

Sólo te pido, por favor, son ironías ni pullas,...

...¿de acuerdo? -Lo intentaré.

-Sé que te siente un poco incómoda. -Sí, ya sabes, para mí...

...esta España salida de la guerra es... es sinónimo de miedo...

...y represión, ya lo sabes. -Sé perfectamente...

...por todo lo que has pasado.

Pero creo que en esta vuelta a tu país es hora...

...de hacer borrón y cuenta nueva. Piensa en el futuro...

...y pasa página definitivamente. -No te preocupes.

Sabes que lo haré perfectamente y nadie notará el profundo...

...desprecio que siento por los dirigentes...

...de un sistema que destrozó mi vida y acabó con la de mi madre.

Pero no me pidas que lo olvide.

A veces, en la vida tenemos que hacer cosas...

...que no nos gustan para lograr otras...

...que sí nos importan.

-De eso los dos sabemos bastante, ¿no?

Gracias. ¿Me acompañan, por favor?

-Obsesión enfermiza, Diana. Obsesión.

-Dispara la artillería. -No te lo tomes a mal,...

...pero es verdad. Crees que Salvador...

...es el único hombre del mundo, el mejor escritor del planeta.

Y no es así. -¿Crees que estoy loca?

Y si es verdad. ¿Por qué iba a mentir?

-Pues porque sí. Porque estás enamorada...

...de Salvador y odias a Cristina. Has ido un poquito lejos.

Si es verdad y la gente se entera les harás daño.

-Se lo merecen. -¿Ves cómo estas obsesionada...

...y lo has hecho para vengarte? -No voy a discutir por este tema.

-Habla, ¿eh? -Cuando a una persona le pasa...

...lo que me ha pasado a mí ves las cosas de manera diferente.

Y la mayoría te resbalan. Además, que se atengan...

...a las consecuencias, ¿no? Ya está.

-Pues Cristina lo va a tener difícil como vuelva.

Se tendrá que enfrentar a su marido y a la policía.

-Lo primero, que no creo que vuelva.

Se quedará en París con Salvador. Y lo segundo, que no voy a ir...

...proclamándolo por ahí. Me ha salido con vosotras...

...porque estoy hasta las narices de Estela y sus dichosos...

...elogios con la obra.

"Quédate a mi lado". Qué bonito...

¿Será autobiográfico? ¿Tú qué crees?

-Que estás rabiosa. Eso creo.

Y lo entiendo, ¿eh?, después de todo lo que te ha pasao.

Lo entiendo. Si a mí me pasó lo mismo con Pepe.

¿Cómo no lo voy a entender? -No es lo mismo.

-Sí es lo mismo. Porque yo estaba muy enamorada,...

...pero a la vez muy herida. Y me inventaba cosas...

...para justificar esto y acababa creyéndome mentiras...

...que no tenían ningún sentido pero que me beneficiaban. Como tú.

-O sea, no me crees. Pues ya está, hombre.

Cambiemos de tema. Hablemos del tiempo.

¿Qué te parece qué día hace, eh?

-Hum... Clementina. -Sí, cariño, está todo.

Ya lo he comprobado. Madre mía, es un milagro...

...que no se haya roto nada con la de cosas delicadas...

...que hemos traído, ¿eh? -Ya, a ver si...

Doña Irene, ¿puede acercarse un instante, por favor?

-Sí, ¿cómo no?

-Bueno, pues por nuestra parte está todo en orden.

-Estupendo. Y muchísimas gracias por su profesionalidad...

...y por su amabilidad. -Un placer.

Siempre a su disposición. Si nos disculpa,...

...nos tenemos que marchar. -Sí, ¿cómo no? Les acompaño.

Espero que volvamos a vernos pronto.

-Ya sabe dónde encontrarnos. -¿Llevan mucho tiempo casados?

-Se lo dije por... -Ay, no, no regañe a su mujer.

Ella no ha pecado en absoluto de indiscreta.

Simplemente me di cuenta. -Es usted muy observadora.

-Sí, será por todo lo que he visto en mi vida.

-Bueno, también llevamos muy poquito tiempo casados.

Y estamos muy felices. ¿Verdad, Leo?

-Sí. -Enhorabuena, entonces.

-Gracias. -Aunque hablar de felicidad...

...es un poco complicado en este tiempo que les toca vivir.

-¿Por qué lo dice? -Ay, disculpen.

Simplemente pensé que... que era un poco difícil...

...vivir felizmente durante una dictadura.

-Bueno, es que... Nosotros tampoco imaginamos cómo es vivir...

...de otra manera. -No entendemos de política.

Lo que sí sabemos es que después de la guerra hubo mucha miseria...

...y ahora al menos hay cierta tranquilidad e incluso...

...bienestar, si me apura. -Sí, se vive bien en España.

Lo comprobará usted misma. Verá. -Si me acompañan un segundito...

-¿Cómo no?

(LEE) Tenerte o no tenerte. Ojalá todo se redujera a eso.

Porque sólo puedo seguir viviendo si estoy contigo.

Si estoy a tu lado.

Si me besas, si me abrazas, si me hablas, si me miras.

Y todo lo que no sea eso no es nada.

Por eso lucharé por vuestro amor prohibido hasta el final.

Prefiero la muerte a estar sin ti.

-Bravo.

-Marcos, estaba distraída y no te he visto entrar.

Cuanto más lo leo más me gusta.

Es...

Es tan desgarrador, tan sincero.

Podría ser un éxito. -Ojalá.

Sería el espaldarazo definitivo para el nuevo rumbo de la compañía.

Pero me temo que no ha sido buena idea comprar los derechos...

...de "Quédate a mi lado". -¿Por qué dices eso?

La verdad es que he recibido hoy una noticia muy desconcertante.

-¿Qué noticia? -Diana, aquí mismo,...

...hace un rato, nos ha contado a Rosa y a mí...

...que Salvador Bellido es el verdadero autor...

...de "El diablo bajo la cama". Y sospecha que puede haber...

...escrito también "Quédate a mi lado".

-Échale un vistazo a esto. -¿Qué es?

Un telegrama que me ha enviado un amigo desde París.

-Dios mío, no puede ser.

-Diana no ha mentido.

-Cristina lo contó abiertamente en el estreno de la obra en París.

-Cuando yo era niña,...

...España era un cementerio. Miseria por todas partes.

-Las cosas han cambiado un poco.

Se trata de adaptarse a lo que a uno le toca vivir.

Así al menos pienso yo. -Espero encontrar yo también...

...esa paz de la que hablan. Antes de que se marchasen,...

...quería obsequiarles con un pequeño regalo.

-Ah, no, no tiene por qué. -Tómelo como un regalo atrasado...

...por su boda. Y por todo lo que me ayudaron...

...con el embolado de mañana. -No podemos aceptarlo.

Es nuestro trabajo. Nuestra obligación es...

-Bueno, bueno, Leo. Que doña Irene está diciendo...

...que es por nuestra boda. -Por favor.

-Gracias. ¿Lo abro? -Sí, claro.

-Anda. -Es el escudo de Guatemala.

-Qué bonito. Esto es un pájaro, ¿no?

-Sí, es un quetzal. Es un pájaro que simboliza...

...la libertad del pueblo guatemalteco.

Si se fijan en el pergamino, también hay un homenaje...

...a la libertad. (LEE) Libertad, 15 de septiembre...

...de 1821. Cuando Guatemala consiguió...

...la independencia. -Debe ser muy valioso.

-Bueno, bueno, Leo, cariño, déjalo.

No le vamos a hacer el feo a doña Irene. ¿Verdad que no?

Muchísimas gracias. -Gracias.

-Nos encanta. Nos gusta muchísimo. -Me alegro mucho.

-Bueno, pues nada, voy a continuar con los detalles.

-Gracias. -Hasta pronto.

-Adiós, señora.

-Leonardo, que es de oro, cariño.

-¿De oro? -Todo de oro, mira.

-Ay, de verdad que doña Irene es un encanto.

Es un poco extraña también, ¿verdad?

-Es una mujer de mundo. No estamos acostumbrados...

...a esta gente. -No, no, señor.

Una mujer de mundo, no. Doña Ana es una mujer de mundo,...

...pero doña Irene tiene... tiene algo en la mirada.

-¿Qué? -Pues yo creo que tiene miedo.

-¿Miedo de qué? Si es una de las mujeres...

...más seguras de sí misma que he visto en mi vida.

-Que no, Leo. A lo mejor ahora no, pero esta mujer ha pasado...

...mucho miedo. -Ya estás con tus historias...

...rocambolescas. Guarda eso y vámonos.

Que no esperan en los almacenes. -Bueno.

-No puedo, Teresa, cada vez que estoy dentro...

...y veo todos esos vestidos tan bonitos, tan elegantes,...

...todos esos adornos, pienso: "¿Por qué se tiene que acabar...

...esto?". Y me da una pena. Sé que probablemente...

...trabaje para una empresa más grande, pero no será lo mismo.

Ya.

-Anda, que yo hablándote de esto, como si fuera mía la tienda.

Y eres tú la que la has montao. Tú sí que tienes que estar triste.

Pero no sólo por la tienda, ya lo sabes.

-Es que te han pasao muchas cosas, cariño.

Y lo de Héctor ya...

Eso es muy duro, con todo lo que os queríais,...

...lo enamoraos que se os veía. Pues sí, es muy duro, la verdad.

Lo estoy pasando muy mal.

¿Cómo estaba él? -Dentro de lo que cabe, tranquilo.

¿Sí? ¿De verdad? -Está muy triste, Teresa.

Cuando he llegao a su casa tenía los ojos rojos...

...de haber llorao muchísimo.

Si es que los dos lloramos mucho. -Si sufrís tanto,...

...¿por qué no intentáis arreglarlo?

No hay arreglo. -Eso mismo dice él.

¿Lo ves? -¿Tan raro es lo que ha pasao...

...para que no tenga solución esto?

Sí, han pasado cosas.

Yo creía que nuestro amor era más fuerte y...

Pero no, ahora estoy bloqueada y sólo tengo ganas de llorar.

Y cuando pienso en él...

-Le echas mucho de menos, ¿no? Mucho.

Vamos a dejarlo.

-Yo sólo quiero que sepas que tomes la decisión que tomes,...

...te voy a apoyar. Gracias.

Gracias por estar siempre ahí. -De nada, cariño.

Yo lo que no quiero es que te sientas sola.

Que eso... eso es durísimo. No, afortunadamente...

...no me siento sola. Porque te tengo a ti,...

...a tu familia, a Ana. -Tienes mucha suerte...

...de tener a Ana. Y yo tengo mucha suerte...

...de tenerte a ti como amiga, de tener a Sole,...

...que es una gran amiga también, y mi prima Luisa también lo era.

Aunque éramos muy distintas. Yo también soy muy distinta a Ana.

-Sí, pero Ana y tú os llevasteis de maravilla la primera vez...

...que os visteis. La primera vez que os conocisteis...

...en los almacenes, que yo soy testigo.

Pues sí.

Pero una amistad consiste en eso, ¿no?

-La verdadera amistad, sí.

Y el verdadero amor también.

Teresa...

Qué duro se me va a hacer...

...sabiendo que es la última vez.

-Venga, si quieres te ayudo a recoger y lo hacemos las dos...

...en un momentito. No. No, no, no hace falta.

Sólo tengo que guardar las cosas personales en cajas...

...y alguno de los mozos lo llevará a casa de Ana.

(SUSPIRA) -Es que hemos sido muy felices aquí, ¿verdad?

Sí.

Ha sido una etapa de nuestras vidas.

Pero todo se acaba.

-Bueno, Teresa, yo te espero fuera mejor, ¿eh?

La señorita Teresa García ha obtenido un total de 22 votos.

-¡Bien, bien, bien! (APLAUDEN)

Enhorabuena.

Ella es la nuevo enlace sindical de los almacenes.

-¡Lo sabía, lo sabía! ¡Enhorabuena!

Manolita, haz los honores, por favor.

-Claro que sí, doña Ana. Pues Alfonso va a ser...

...nuestro nuevo vigilante de día de los almacenes.

Un aplauso. APLAUDEN

Acuérdate que es la jefa y que se la llama de usted.

-Calla. Muchas gracias por estar aquí...

...los dos. Para mí es muy importante...

...que hayáis aceptado trabajar con nosotros.

-No, gracias... a usted.

¿A que es bonito? -Oh, madre mía.

¿Cómo me queda? Pero si está usted guapísima,...

...madre. No se preocupe, don Ramón.

Puede contar conmigo.

Que yo ayudaré a Ana de mil amores.

-Gracias. Es usted todo lo que dice Ana y mucho más.

Llaman a la puerta.

-Teresa...

Marifé... -He llamado, pero no me has oído.

Estaba... estaba recordando.

-Ah.

-Lo más importante es que los invitados...

...se encuentren cómodos y atendidos en todo momento.

Por lo tanto, deben estar muy atentos para que nunca...

...les falte una copa o un bocado, si así lo solicitan.

En vino en copas de balón, los refrescos en vasos altos.

Toda tal cual les he dejado por escrito, ¿de acuerdo?

Confío en ustedes. El futuro de esta embajada...

...depende en gran medida de la celebración de mañana...

...y tienen que poner los cinco sentidos.

Yo también, naturalmente. Gracias por su atención.

Pueden retirarse.

Luego me pasaré por la cocina para ver cómo van...

...los preparativos de la comida.

¿Lo he hecho bien? -Más que bien.

Ni yo mismo lo hubiera hecho mejor.

Irene, quiero agradecerte por tu entrega y comprensión.

Sé que no te entusiasman mucho estas cosas.

-Ya, pero nos jugamos mucho y te has casado...

...con la mejor esposa imaginable, ya me lo has dicho.

-Desde luego. Sabía que aceptaría confiándote los preparativos.

Sobre todo porque tú conoces mucho mejor que yo...

...a tus compatriotas españoles y sus gustos.

-Bueno, la verdad es que yo creía que sí, pero estoy bastante...

...desorientada. Por una parte he vuelto...

...a España pensando que las cosas seguían igual aquí...

...y por otra me estoy encontrando con gente muy amable...

...que intenta se feliz en este país...

...y que o tiene una pieza de amargura.

-En tu caso, por todo lo que has tenido que pasar,...

...te ha marcado. Pero seguramente terminas...

...olvidando y adaptándote. El embajador me ha dicho...

...que pasaremos aquí una buena temporada,...

...así que tendremos que poner de nuestra parte para ser felices.

¿No te parece?

-Habrá que intentarlo.

¿Vamos a ver cómo están los centros de flores,...

...tú que eres el experto?

-¿Y doña Ana cómo se encuentra? Bien, bien.

Está todo controlado. Doña Ana y el niño...

...están fuera de peligro, pero tiene que seguir...

...haciendo reposo. -Ya.

Lo importante es que el embarazo siga adelante.

Sí. -Y que ella se ponga fuerte.

Aquí os echamos mucho de menos a las dos.

Y más con la que está cayendo.

Nos hubiera gustado estar más al pie del cañón...

...en estos momentos tan difíciles, pero...

-Bueno, mejor no hablemos, ¿eh? Yo ando todo el día...

...con el pañuelo húmedo. Pues mírame a mí.

Si llego a saber que me cuesta tanto,...

...no entro.

-¿Quieres que... que te ayude a recoger?

No, no, gracias.

(SUSPIRA) Es que son demasiados recuerdos.

Ahora se lo decía a Manolita, que... que es difícil...

...decir adiós a una parte de... de tu vida.

Pero, bueno, hay muchos recuerdos.

Bonitos y no tan bonitos.

Me he acordado de mi hermano, de cuando trabajaba aquí.

Y de mi madre, cuando se probó un abrigo elegantísimo.

Y de don Ramón.

Hasta de José María y Valentina.

-Bueno, mejor no hablar.

Fíjate, yo hubiera sido secretaria de doña Ana...

...toda la vida.

Es lo que quería, lo único a lo que aspiraba.

Tampoco pedía tanto.

La vida es así.

-Así de injusta.

Ah...

-Sí, señor, esas han sido las palabras de Cristina...

...delante de cientos de personas en un teatro de París.

-No quiero ni pensar en las consecuencias.

-¿Cómo cree que nos sentimos nosotros?

¿Y en qué lugar deja a la compañía? Hemos representado...

...durante semanas el texto de un preso subversivo.

-De un condenado por sus ideas comunistas, que no es lo mismo.

-Pero ¿cómo se le ha ocurrido hacer semejante barbaridad?

-¿Cómo no pensó lo que supondría para ella y para mucha más gente?

-Lo sé, lo sé. Tal vez no tenía pensado volver nunca.

-¿Y usted estaba al tanto de que Salvador Bellido...

...era el autor de "El diablo bajo la cama"?

-Sí, Estela, sí.

-Por Dios, Abel, pero ¿cómo alguien de su categoría...

...ha podido sumarse a semejante farsa?

-Estela, no es la primera vez que pasa esto en el teatro.

Ni será la última. A veces hay que arriesgar...

...si se quiere estrenar una obra que merezca la pena.

-Estela tiene razón. Todo ha sido una locura.

Me opuse desde el principio. -¿Cómo se les ocurrió...

...semejante barbaridad? -Empezó cuando Salvador...

...escribió la obra en la cárcel. Luego se la pasó a Cristina...

...clandestinamente en una de sus visitas.

A ella le gustó tanto que se empeñó en presentarla...

...al premio. -Y lo ganó.

Ironías del destino. -Cristina decía que Salvador...

...tenía derecho a ver representada su obra...

...sobre un escenario. Y que el público español...

...disfrutaría con una obra tan buena.

-La verdad es que es uno de los mejores textos...

...que he tenido entre manos. -Y con la autoría de Salvador...

...jamás habría visto la luz. En fin, pensemos en el arte...

...y alegrémonos de que hayamos podido representarla.

-Por cierto, ¿de quién es "Quédate a mi lado"?

-Esta sí es de Cristina.

-Teresa... No, Manolita, no puedo, no.

-¿Cómo que no puedes? Cuanto más tarde, peor.

Mira, Teresa, Héctor y tú os podéis querer mucho,...

...pero como no habléis y nos os veáis,...

...al final no os vais a necesitar. A lo mejor tiene que pasar eso.

-¿Tú crees? Yo creo que tanto amor...

...se merece que volváis, ¿no? O que por lo menos...

...lo intentéis, Teresa.

Es más complicado que todo eso. -No sé si es más complicado...

...o menos complicado o qué es, porque ni tú ni él...

...me habéis contao lo que ha pasao.

Que tampoco te digo que me lo cuentes, ¿eh?

Pero por eso mismo no soy la más adecuada...

...para darte un consejo. Tú puedes decirme...

...lo que quieras, por eso eres mi amiga.

-¿Puedo?

Claro. -Bueno.

Pues pienso que tendrías que tragaros el orgullo...

...e intentar solucionar el problema que hayáis tenido,...

...que no sé cuál será. Pero no creo que sea tan grave.

Es como dos almas en pena. Teresa, por el amor de Dios...

Si estáis tan tristes es porque no estáis juntos.

¿No te das cuenta? Chis.

-Buenos días. Buenos días.

-Teresa, Manolita. -¿Qué pasa, pareja?

-Venimos de la embajada de Guatemala,...

...de revisar el pedido que nos hicieron.

Don Leonardo, no hace falta que me cuente nada.

No me dé explicaciones.

El señor Ibáñez a partir de ahora les presentará a su nuevo jefe.

-Vaya por Dios. O sea, que ya, Teresita...

Ya se acabaron los Almacenes Rivas, fíjate.

Te voy a echar mucho de menos. Muchísimo.

Además, seguro que los jefes de Galerías Preciados...

...son todos hombres que no van a tener ni la mitad...

...de comprensión y gusto que vosotras dos. ¿A que sí?

-Es que no me lo explico. Ayer querías exactamente...

...lo contrario de lo que me pides hoy.

-Sí, ha pasado algo que no te puedo contar.

Pero tengo que encontrar a mi primo cuanto antes...

...para evitar que se meta en la boca del lobo.

Es cuestión de vida o muerte. -Vamos a ver, Abel, yo ayer...

-Hum... -Creí entender que querías...

...perderlo de vista para siempre. ¿Qué ha pasado?

-Mira, las cosas han cambiado drásticamente.

Quería perderlo de vista, pero no así.

Salvador se juega volver a la cárcel o algo peor...

...si no nos damos prisa. -Tranquilízate.

-Es que no puedo, Héctor. Creo que quería salir del país,...

...pero no sé si lo ha hecho. Pero en caso contrario...

...corre un grave peligro.

-Abel, me facilitaría mucho las cosas que me contaras...

...qué ha pasado.

-Mira, sólo te puedo contar una cosa.

Se ha descubierto una mentira. Un fraude.

Y el gobierno exigirá responsabilidades.

-Lo único que puedo hacer son algunas llamadas...

...a antiguos compañeros de la policía para saber...

...si lo andan buscando. -¿Te va a llevar mucho tiempo?

-Me pongo ahora mismo. Vete a casa. Y espérame allí.

Cuando sepa algo, te aviso. -Muchas gracias. Hasta ahora.

-De nada, adiós.

Se me ha hecho un nudo en el estómago.

Un nudo de esos que casi no te dejan respirar.

Recoger las cosas del despacho era como despedirse...

...de alguien a quien quieres mucho.

¿Echarás de menos el trabajo? Sí, pero sobre todo...

...todo lo que hemos vivido allí. Yo me he ahorrado un mal trago.

Poner los logros de mi padre en manos de desconocidos.

Ana, no pienses en eso. No quiero que ahora te disgustes.

No te preocupes, estoy tranquila.

Y prefiero mirar hacia delante. Sí, no sirve de nada...

...mirar hacia atrás.

Duele demasiado.

Pero tú no estás así sólo por la visita al despacho.

A ti te pasa algo más.

A ver, cuéntame.

He visto a Héctor.

¿Y habéis hablado? No.

Ni siquiera he podido saludarle.

Y la verdad es que me ha afectado mucho más de o que pensaba.

Claro.

Sí, Ana, no sé, estoy hecha un lío. No sé qué pensar,...

...no sé lo que siento...

Y no hacia dónde tirar.

Te entiendo perfectamente. Y no olvides que yo estoy aquí...

...para ayudarte, no para causarte más problemas.

Lo sé.

Tú siempre serás la que decidas.

Y sea lo que sea, estará bien.

-¿Estamos todos locos o qué?

Ayer quería matarle y hoy remuevo Roma con Santiago...

...para librarle de la cárcel. Luis Tordesillas.

Luis, Héctor Perea al aparato.

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Tirando, que no es poco.

Oye, te llamo por un asunto. Quiero que averigües una cosa.

Mírame a ver si habéis detenido a Salvador Bellido Huerga.

Escritor.

Estuvo preso después de la guerra.

Sí, creo que ha seguido siendo un poco guerrero, sí.

No, no hace falta que me lo digas ahora. Tómate tu tiempo.

Yo estaré en el despacho. ¿Sabes mi teléfono?

Apunta.

-Bueno, señoras, pues aquí lo tienen.

¿Para qué quiere ese magnetófono? Pues, mira,...

...he pensado que ya que no voy a poder despedirme personalmente...

...de los empleados, les dejaré unas palabras grabadas.

Ah, muy bien. Pues me parece muy bien.

Porque estaban todos muy tristes.

¿Y esto cómo funciona? Mira, le das al botón ese...

...y empiezo a hablar. Y cuando termine te hago...

...una señal y lo cortas. Muy bien.

A ver...

A ver. ¿Sabes ya lo que vas a decir?

No sé. Les hablaré con el corazón.

Lo que me salga.

(VOZ DE RAMÓN RIVAS) Ilustrísima,...

...es para nosotros un honor que tan alta autoridad...

...eclesiástica se haya dignado a inaugurar los grandes almacenes.

Una empresa cristiana y decente que quiere servir tanto a Dios...

...como a la sociedad ofreciendo a nuestros clientes...

...un nuevo espíritu comercial que al reunir en un solo espacio...

...todo tipo de productos, favorece un mayor...

...aprovechamiento de su tiempo.

Mi padre solía ensayar sus discursos grabándolos.

Y parece que una parte de alguno se ha quedado grabada.

Hacía mucho que no escuchaba su voz.

Y suena tan bien...

Ese fue el primer discurso que dio en los almacenes,...

...¿te acuerdas?

Y, ahora, yo estoy dando el último.

El círculo se cierra.

Tu padre estaría muy orgulloso de ti.

Porque nunca has dejado de luchar.

Y así seguiré.

Porque es lo que él me enseñó.

Ponlo otra vez, anda.

(VOZ DE RAMÓN RIVAS), Ilustrísima,...

...es para nosotros un honor que tan alta autoridad...

...eclesiástica se haya dignado a inaugurar los grandes almacenes.

Teléfono.

-¿Sí? Luis, Luis...

Cuéntame, ¿qué le ha pasado a Bellido Huerga?

Detenido.

Joder... ¿Cuándo?

Ayer.

No, no quiero nada más.

Te lo agradezco. Te debo unas cañas.

Gracias. Adiós.

¡Joder, joder!

¿Tú qué quieres ahora, chaval?

-Hablar con usted. -Te dije que te largaras,...

...que desaparecieras del mapa. Sólo así me olvidaría del asunto...

...y no diría nada sobre ti. -No voy a marcharme.

No puedo. -¿Qué pasa?

¿Te duelen las piernas o qué? ¡Vamos, largo, fuera!

-No puedo marcharme sin lo que más quiero en el mundo,...

...que es mi novia: Elena. -¡Que te largues!

Te van a meter preso. Te va a caer un puro...

...de tres pares de narices. No vas a volver a ver...

...la luz del sol en toda tu vida. ¿Sabes qué es un consejo de guerra?

-Sí, y no me importa que me juzguen y que me condenen?

Si hoy es lo mismo. No podré estar con ella...

...y es lo único que deseo.

(SUSPIRA)

-¿Es que a nadie le queda un poco de sentido común?

Elena no se puede fugar contigo.

Porque su padre la perseguiría hasta el fin del mundo.

Y luego está el tema del dinero. Te van a cortar el cuello, niñato.

-Si no hay otra solución, me entregaré.

No me importa que me metan preso. No huiré como un cobarde.

Porque yo quiero a Elena. Y quiero estar con ella.

No quiero nada más en el mundo. -Pero ¿cómo estás tan loco, chaval?

¿Cómo sois los dos tan inconscientes?

-No es locura. Es amor.

-Amor...

Amor.

¡Me cago en la leche!

-Estás completamente loca. "Era lo justo".

No has pensado ni un minuto en las consecuencias, Cristina.

-Claro que lo he pensado. Gracias también...

...por la dedicación y por la fidelidad...

...que habéis demostrado todo este tiempo...

...trabajando para los almacenes. -¿Qué tal?

-Buenos días, Diana. -Hola.

-¿Qué pasa, tan temprano? ¿Nos invitas a desayunar?

-Estela ha comunicado una reunión urgente a la compañía en el café.

Me ha pedido que viniera a avisar. -Pues nos vamos.

Sé que los nuevos propietarios valoran mucho...

...vuestra profesionalidad. Van a contar con todos vosotros.

Yo sólo espero de corazón que...

Que sigáis trabajando con la misma entrega...

...que habéis demostrado hasta ahora.

-Volvería a hacerlo.

Se lo debía a Salvador. -¿Salvador?

Timbre.

No abras. Vete dentro.

Adentro.

Me parece que fue ayer cuando nos reunió aquí a todos...

...Ramón Rivas para decirnos que se iba de los almacenes...

...y que dejaba el negocio en manos de doña Ana.

-No seas tan duro, que lo está pasando fatal.

-Yo la veo bastante recuperada. Tiene fuerzas...

...para seguir odiándola.

(AMBOS) Hola.

-Vengo de casa de Abel. -¿Sabes lo que no se me va...

...de la cabeza, Marifé? Lo mal que lo tiene...

...que estar pasando doña Ana. -¿Quién es?

-¡Abran, policía! -Por favor, escóndete.

-No tengo nada de qué esconderme. -Te lo ruego, Cristina.

¡Por favor, escúchame! Que te metas den...

-¿Es usted Cristina Barea?

Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 252

30 ago 2010

Cristina llega a España y es detenida por la policía. Irene ultima los preparativos para la fiesta, su matrimonio  con Ubaldo parece perfecto.

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