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No recomendado para menores de 7 años Amar en tiempos revueltos - T3 - Capítulo 81 - Ver ahora
Transcripción completa

Haz lo que debas hacer o lo que quieras,...

...pero no digas que es por mi culpa.

-Quizá deberías plantearte dejar de trabajar en la productora.

Sí, pero no es tan fácil;...

...estoy comprometida con ellos y no puedo dejarles en la estacada.

-Entonces, poco más puedo decirte yo.

Si vas a seguir igual, vas a tener que echar el resto,...

...más que el resto.

-Si usted sospecha de alguien...

...que le está engañando...

Bueno, o algo así.

¿Cómo...

...confirmar o desechar definitivamente las sospechas?

-Nunca de frente, eso jamás.

-No, me viene a la cabeza una conocida,...

...que estaba interesada, pero en la segunda parte.

Parecía honrada y se desvivía por ello,...

...pero era más ligera de cascos que la dueña de una casa de citas.

-Soy el capitán Quintero y me ordenaron que les ayude...

...a ustedes con la película.

Mucho gusto.

Fernando Solís, productor ejecutivo.

Despertar con la luz de la mañana...

...y renovar otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento por todo el que venció...

...su desaliento.

Le canto al mar por todo aquel que tuvo...

...que olvidar...

...para empezar...

-Le estaba explicando al capitán Quintero que soy el guionista,...

...aunque ya me encuentre alejado de la producción...

...que le trae por aquí.

Como le decía, tras la histórica, me encomendaron una película...

...pía basada en los hechos (IRÓNICO) reales...

...de las apariciones de Fátima. Aquí tienes tu combustible.

Bebe y sigue escribiendo.

O tómate un descanso, como prefieras.

-Espera, que le preguntaré una cosa al capitán Quintero.

Abrevia, por favor.

-Me imagino cuál es su función, señor capitán,...

...supervisar que no metemos la pata en cuestiones...

...de vestuario, de armamento, de situaciones, etc.

Pero usted no será también censor, ¿no?

¿Quieres callarte la boca de una vez, Andrés?

Perdónele, es que no se puede estar callado; si no habla, revienta.

-No tiene por qué disculparse, Sr. Solís, somos compañeros.

(VOZ BAJA) -Hay que joderse a lo que hemos llegado.

No me llame Solís; llámeme Fernando.

Supongo que lo querrá hacer ahora será leer el guión.

-Ya lo he leído; no podía venir aquí con los deberes sin hacer.

Claro, perdone. Siéntese, por favor.

Los detalles históricos son muy importantes;...

...parece que el cine es emoción, pero para mí, al menos,...

...también es didáctica y, sobre todo, realismo.

Si yo estoy viendo una película, emocionado, por qué negarlo...

...y noto que algún detalle falla en el vestuario, la historia...

...o en el armamento, por ejemplo, la emoción desaparece y...

...y el detalle cobra una dimensión impropia.

Procuraremos que esto no ocurra en esta película;...

...queremos cuidar hasta el más mínimo detalle,...

...no queremos quedar mal con los socios franceses,...

...¿no es así? Claro que no.

Y menos, con nuestro público español.

-El público se traga lo que le echen.

En ese caso, le daremos el mejor pienso...

...que nos sea posible, ¿sí o no, Fernando?

Claro que sí, lo haremos lo mejor que podamos.

Y en cuanto a usted, intentaremos ayudarle en la medida...

...de lo posible. -Y se lo agradeceré;...

...soy un militar y no tengo mucha idea de cine,...

...pero una cosa sí sé:

Aprovecharé esta película para educar, en lo que a vida...

...militar se refiere, al pueblo español.

-¿Por qué los hombres sois tan tímidos cuando es una mujer...

...la que toma la iniciativa?

-No, si yo...

Yo también lo estaba deseando, no te creas.

Serafín balbucea.

(NERVIOSA) -El niño tiene que...

¿Qué te pasa, amor?

¿Tienes hambre?

¿Tienes hambre?

(SOLE RÍE) Ya te da mamá el biberón.

Te da mamá el biberón,...

...mi cariño.

-¿Quieres que...

...te ayude en algo? -No, qué va.

Me podías buscar la leche en polvo,...

...pero creo que acabo antes. -Ya.

Bueno, pues si no necesitas que...

...que te haga na, no... no sé... -Eh... pues no.

Tendrás muchas cosas que hacer.

-En realidad, quedé con Juanito, pero...

...pa tomar una cerveza, pero más tarde.

-No, vete tranquilo, que me pondré a coser, porque...

Porque vaya día de vaguería que llevo.

-Ya.

Bueno, pues...

Entonces, hasta mañana, ¿no? -Hasta mañana.

Campanillas.

Balbuceos.

Ven aquí, mi amor.

Ven aquí, mi vida.

(RÍE)

(SUSPIRA)

-No sé cuál era la idea que tenía el asesor militar...

...que debía venir en mi lugar o si era eso...

...lo que le pidió la productora, pero en mi caso,...

...no cabe otra.

Haremos una buena película, claro, realista...

...y fiel a los usos de la época,...

...pero procuraremos contribuir a la educación...

...del pueblo español en valores como...

...heroísmo, patriotismo, sacrificio por el Caudillo...

Puede contar con nosotros.

-Pero me queda muchas cosas por saber.

Quiero que lea esto.

(LEE) Planos de rodaje, localizaciones de exteriores,...

...material de rodaje, vestuario...

Perdone, pero no sé por qué tiene que saber todas estas cosas.

-Yo hago las cosas bien;...

...quiero toda esta información, la quiero toda.

Nadie va a saber de esta película más que yo.

¿De acuerdo?

De acuerdo.

Si me disculpan, tengo que marcharme.

Hasta luego. (QUINTERO) Hasta luego.

-Señor capitán.

-Bueno, Juan, hacer, hago de todo.

Recojo a los actores y les llevo a su casa...

...o a plató, o a una entrevista y otras veces, hago...

...de chófer industrial.

Llevo el atrezzo o el material del equipo de un lao a otro.

¿Te enseño el coche?

-No que te conozco y seguro que me acabas dando...

...una vuelta por Madrid, seguro.

Ahora nos tomamos una cerveza y luego me lo enseñas.

-De acuerdo.

Pues eso, Juan, que llevarlo, lo llevo bastante bien.

Lo único los madrugones, pero aun así lo llevo. ¿Y tú?

-También madrugo. Me levanto a las 6 o así.

Tengo que dejarlo listo para cuando empieza el rodaje...

...que es a las 7 o las 8.

-Si es que hemos nacío obreros.

Juan, naces, madrugas, te reproduces y mueres.

(RÍE) -Sí.

-¿Qué pasa, Juan? ¿Pasa algo nuevo que yo no sepa?

-No, qué va a pasar. Es que... No sé, como que me da pena...

...entrar en el taller y ver que ya no es nuestro.

-¿Que te da pena y hace dos días estabas despotricando del sitio?

Mira, Juan, mira.

¿Con quién te crees que hablas? Que soy Juanito.

-¿Y qué?

-¿Y qué? Que te conozco como si te hubiera parido...

...y sé cuándo quieres cambiar de conversación.

Puedes seguir contándome todo aunque no seamos socios.

-Deja de ver fantasmas y enséñame ese coche...

...que me vas a dar una vuelta. La cerveza la tomamos luego.

-Venga, vas a ver qué coche, Juan. -¿Sí?

-Vas a ver.

-Y yo qué sé. No me acuerdo.

Yo creo que son de cabo, de sargento o brigada, yo qué sé.

No soy el asesor militar, no ha venido.

¿Quieres que vaya a buscarlo?

No hace falta. -¿Qué?

No sabes el día que llevo.

No hace falta ir a buscar al asesor militar porque ha llegado.

-¿En serio? ¿Cuándo? Hace un rato.

Está en las oficinas leyendo documentación.

-Joder, parece que es una mala noticia.

Vamos a hablar en un sitio más discreto.

-Espera, espera. ¿Qué documentación está mirando ese tipo?

-¿Manolita?

Pasa. Como es domingo está cerrado.

-¿Y tú? ¿Qué haces trabajando un domingo?

Si yo tuviera un negocio como este y un marido como el tuyo,...

...aquí me iba a quedar.

Le cogía y me lo llevaba al cine. -Pero Adriano está de viaje.

Ahora, lo del cine sí que lo voy a hacer.

-¿Y te vas a atrever a ir sola? -No, qué va.

-Pensaba llamar a una amiga de mi antiguo barrio.

Hace mucho que no nos vemos y así aprovecho.

-Muy bien pensao. Bueno, ¿cómo está tu espalda?

-Bueno, parece que va mejor.

De vez en cuando me duele, pero lo voy llevando.

-Sabes que yo estoy dispuesta a darte un masaje si lo necesitas.

El asesor no es el que esperábamos.

-Sea quien sea, pareces haber visto un fantasma.

Es el capitán Quintero. -Joder.

Es el jefe de Inteligencia del ejército en Madrid.

¿Cómo puede dedicarse a esto?

Estará cansado y ha pedido unas vacaciones pagadas.

-Seguro, viene a por nosotros. No, no.

Roberto, no empecemos a pensar así.

-¿Ah, no? ¿Y qué hace un tipo de esa categoría en un rodaje?

No tiene necesidad. Olvídalo.

Nadie sabe nada de lo nuestro, Roberto, nadie.

El capitán Quintero tendrá sus razones para venir aquí,...

...pero no podemos ser nosotros.

Así que tranquilo, ¿de acuerdo? -¿Qué hace en las oficinas?

El guión ya se lo había leído, pero está revisando documentación.

Los planes de rodaje, los actores...

Incluso los exteriores.

-¿Qué mierda le importa dónde rodemos?

Con saber lo mismo que él, será suficiente.

Eso sí, que no se nos note que ya le conocemos.

Es importante que no sepamos nada del Servicio de Inteligencia.

Para nosotros es sólo un capitán y con poco éxito.

Si no, no estaría aquí.

Si lo hacemos bien, puede ser incluso una ventaja.

Si el jefe está aquí, no creo que nadie...

...de Inteligencia se interese por esta película.

-No, si al final tendremos suerte, ¿no?

Roberto,...

...puede ser una ventaja, por lo menos sabemos quién es.

-Espero que no sea recíproco. Que no lo es. No lo es.

¿Y por qué me los has traído a todos aquí?

-En el plató están haciendo los decorados.

No quería parar y he traído a los de atrezzo y vestuario.

Bueno, pues bien pensado. Pero, mírame.

Para algunas de las tareas de atrezzo, sobre todo...

...para el armamento, necesitaremos un lugar más discreto.

-Sí, claro, claro. Tienes razón.

Un lugar del que sólo tengamos las llaves tú y yo, ¿de acuerdo?

-Ese es de cabo. Seguro, ¿eh?

-Julieta, ¿te estoy importunando? -No, no.

Si no es nada importante, son sólo cosas de la tienda.

-Ya. -Y digo yo.

¿Por qué no dejas solo a Marcelino y te vienes al cine?

-Huy, ya me gustaría, ya. Pero hoy es imposible.

Marcelino ha quedado con su padre en acompañarlo al bar...

...de la universidad para arreglar una cosa de la luz.

-Ah, mira qué apañado. -¿Apañado? Si no tiene ni idea.

Llaman a la puerta.

-Huy. El cartero.

Pase. -Buenos días, doña Julieta.

-Don Antonio, quéjese usted. Que trabajemos en domingo...

...los taberneros, pase, pero ¿ustedes también? Adiós.

Cómo está la vida.

Julieta, hija, ¿estás bien? -¿Eh?

-No, que te ha cambiao la cara. ¿Ha pasao algo?

-No, nada.

-Se ha quedado tranquilito, tranquilito.

-Pero ¿se ha dormido o no?

-No, se quedó con los ojos abiertos,...

...pero se le iban cerrando así. Más rico.

Descansa un poco, anda. -Está bien.

-Pero que es domingo, fiesta de guardar.

-¿Qué más da?

-Pero déjalo que tampoco tenemos tanto trabajo.

-Estoy bien, Sole, si tampoco tengo nada que hacer.

-A ver, Luisa, ¿hay algo que yo no sepa?

-Cariño, ¿qué te pasa?

Dímelo, por favor, Luisa. No me asustes, cariño.

-Déjame que te ayude. -Gracias.

-A ver.

¿De verdad que no quieres que llame a un médico?

-No, mujer, sólo ha sido un vahído.

-Un vahído que te ha puesto a morir.

-Anda, ponme un poco de té. -A ver.

¿Tú crees que esto te aliviará? -Huy, muchísimo.

Y he leído que en algunos sitios hay muchas variedades.

Pero el que yo hago es de puchero.

-¿Sí? Yo esto del té lo había oído sobre todo en las películas.

-Pues a diferencia del café,...

...muchos médicos lo recomiendan para afecciones.

-Ya.

Julieta.

Si quieres puedes contarme por qué te has puesto así.

-No, mujer. Si es una tontería.

Es que... mi marido,...

...bueno, los dos, estamos esperando...

...una carta urgente.

Y me parece que es una de esas.

-¿Y por qué no la abres, mujer, y así sales de dudas?

-Mi marido es muy picajoso y aunque esté impaciente...

...por saber, me da miedo de que se entere...

...que yo he leído la carta antes.

-Ya, vas a tener que esperar.

-Y no sabes lo importante que es para mí.

-Julieta, si quieres... yo te podría ayudar.

-¿Cómo? -¿Tú no sabes abrir un sobre...

...y volver a cerrarlo sin que se note?

-¿Tú sí que sabes? -Si quieres...

-Venga. -Pero yo no sé si debería...

-No se va a enterar. No te preocupes.

Por favor, es muy importante para mí.

-Sole, yo sé que Ignacio está enfermo,...

...pero no sé si está bien o está peor.

-¿Pero qué has estado haciendo?

-He ido a hablar con un médico de la cárcel.

-¿Y te ha dicho que estaba peor? -No, no es eso.

He hablado con él porque es la única persona del exterior...

...que habla con Ignacio.

-¿Pero tú conocías a ese hombre de algo?

-He ido a la desesperada, porque no aguanto más...

...no tener noticias suyas.

¿Pero qué les cuesta decirte si está vivo o está muerto,...

...o si está mejor o está peor?

Y es una crueldad que no pueda tener contactos.

-Bueno, ven aquí.

Ya sabes cómo es esa gente.

Tú lo que no puedes hacer es atormentarte.

-No puedo hacer otra cosa.

Lo único que he hecho es escribirle una carta y pedirle...

...que si puede, que me conteste. Nada más.

-¿Y el médico no ha querido pasársela, no?

-No me ha mandado a la mierda porque debió pensar...

...que yo era de poca importancia.

Sole, ¿qué clase de médico no quiere darle...

...una alegría a un enfermo?

-Bueno, ya sabes cómo es esa gente.

Tú lo que no puedes hacer, es ceder.

-Sole, yo... yo sé que Ignacio está muy enfermo.

Pero sé que mejoraría si tuviera noticias mías.

-La gente, incluido el médico, tienen miedo.

-Que no se hubiera hecho médico y no hubiera jurado...

...dar su vida por los enfermos.

-Creo lo mismo que tú, pero no te puede reconcomer.

-¿Qué puedo hacer si no? -Tener paciencia.

Y seguir intentándolo.

-¿Hasta cuándo nos van a tener aplastados por el miedo?

-¿Cómo vamos a saber eso nosotras?

-Sole, no es justo. No es justo que por el miedo...

...de tantos, Ignacio se esté muriendo solo en la cárcel.

No es justo. No es justo.

-Más, más. Más tocadito. Vamos.

-Pero si ya tiene más coñac que café.

-¿Pero no te has fijado que estoy siguiendo la operación de cerca?

-Ya veo. Va a meter la nariz en la taza.

-No te preocupes, que ya te diré cuando está bien.

Ahora sí que está bien. -Hombre, menos mal.

Casi va a inundar el plato. -Coño, buena idea.

No lo había pensao yo antes. -Andrés, ya basta.

Quiero decir.

Verá, yo soy tabernero y observo las cosas, y veo...

...que la gente que le da mucho al alcohol,...

...va luego más despacito de aquí.

-¿A mí me lo vas a decir? -Claro, pa los que utilizamos...

...la fuerza bruta... -Ya será menos.

-Hay que fastidiarse. La gente que vive de los brazos...

...y de las piernas, la velocidad de aquí es menos importante.

Usted vive de los sesos.

-Llénala otra vez. -De café supongo.

-De café. -Sí, claro, de café.

-Bueno... ¡Manolita!

-¿Se puedes saber qué estás mirando?

-Nada, estaba pensando.

-Si crees que te voy a preguntar en qué, vas listo.

-¿Por qué nunca estás contento? -¿Por qué el mundo cambia tan poco?

-Sigues refunfuñando contra el milagro de Fátima.

-Me está matando. Es para refunfuñar...

...o para gritarle al mundo la verdad de lo que un artista...

...tiene que hacer para ganarse la vida y comer.

-Eso, comer. No beber.

-He intentado dejarlo.

Pero mira qué mala suerte que es entonces cuando a mí también...

...se me aparece la Virgen.

Rectifico lo que acabo de decir.

El mundo cambia de vez en cuando, pero siempre a peor.

-¿Por qué dices eso? -Joder.

Me estaba recuperando de haberme topado con la Iglesia...

...y ahora me encuentro con el ejército...

...para acabar de joder.

-Has conocido a nuestro asesor militar.

-No sólo lo he conocido, sino que le he tenido...

...que estrechar la mano y darle conversación...

...mientras Fernando llegaba.

-Bueno, sigues vivo. No ha sido para tanto.

-Me ha salido un sarpullido en... sálvase a la parte.

-No está aquí para dar órdenes. Está para trabajar.

Tienes que mirarlo como a un compañero.

-Cómo se ve que no has tratado con él.

Ni disfrazado de arlequín puede ocultar que es...

...de capitán para arriba.

-Lo primero que hay que hacer es poner...

...la parte del pega pega del sobre aquí, encima de la tetera.

Bueno, de la tetera o de cualquier cosa que eche vapor. Así.

Un rato. Y luego ya cuando ves que está húmedo...

A ver un poquito más. Así.

Ya verás. Toca.

Ya lo vas levantando poco a poco...

Así, con mucho cuidado. Que no se rasgue.

Que no se rasgue para que luego lo podamos cerrar...

...y que no se note. Así.

Ten cuidado. Ten cuidado. No lo vayas a rasgar.

¿Buenas noticias? -Sí.

Al menos malas no son.

Es un asunto de un negocio.

Lo que pasa es que al remitente se le ha olvidado poner...

...el nombre en el sobre.

-Ya. Bueno, me alegro mucho.

¿Quieres que te lo vuelva a cerrar? -Sí.

-¿Tienes un poco de goma arábiga? Tráemela.

-¿Seguro que no se notará nada?

-Que no. Descuida, mujer.

-Cuanto menos trates con él, mejor. -Qué ingenuo eres.

Pero si son ellos los que no quieren pasar desapercibidos.

Les pasa lo que a los curas.

Estos te tocan el alma y el bolsillo.

Y los militares te tocan los cojones.

Está en su naturaleza. -En serio.

Esto que te voy a decir es como una orden.

No quiero que hables con el capitán Quintero.

-¿Ves? Lo que yo te decía. Capitán.

Y bien poco que voy a tratar yo con ese.

Estoy pensando en largarme hoy mismo de ese nido...

...de carcas y de retrógrados en que habéis convertido...

...a la productora. -No puedes hacerme eso.

-¿Me lo pides como amigo? -Pues sí. Si quieres, como amigo.

Hazte a la idea. No tienes que temer nada del Capitán.

Y menos ahora cuando escribes una cosa...

...tan piadosa y tan fuera de sospecha como el milagro...

...de Fátima. Es tu salvoconducto. No se meterá contigo.

-Si me lo pides así...

...haré un esfuerzo.

-Gracias. -No hay de qué.

-Hay una cosa más. -Tú dirás.

Aunque seguro que me arrepiento de ser tan débil.

-Me gustaría que estuvieras sobrio mientras esté el Capitán.

-Sabía que me iba a arrepentir.

-Es mejor que no hables con él. Porque cuando...

-Cuando pimplo se me calienta la lengua. De acuerdo.

-¿Es un trato?

-Es un trato.

-Uf... -Bueno, pues un cafelito...

...pa Andresito...

-No va a volver, pero déjamelo a mí.

-No, si... -No, déjamelo a mí.

Yo me lo bebo. Que yo me lo bebo.

-Bueno, según... Quiero decir.

-Desde luego...

-Mucha azúcar.

-¿Y no se va a poder poner?

Pues muchas gracias. Buenos días.

-Ni una palabra, ¿a que no? -Se ha negado a hablar conmigo.

-Ya te lo había dicho.

-Sí, pensaba que te habías puesto nerviosa y le habías hablado...

...con poco respeto o algo así.

-Ese médico no es ni siquiera un cobarde.

Es un verdugo.

Un verdugo como los que fusilan o los que delatan...

...o los que metieron en la cárcel a Ignacio.

-Bueno, mujer, me cuesta pensar que haya gente tan cruel.

-Eso es lo que da el régimen.

No pueden ser blandos porque no tienen la razón y lo saben.

Si se pudiera hablar o discutir la gente se daría cuenta...

...de lo que han hecho.

Diezmar a la clase obrera y repartirse el país entre ellos...

-Yo... Luisa, no es por desanimarte, pero creo que...

...te vendría bien salir y conocer otra gente.

Ver a otros hombres...

-¿Olvidar a Ignacio?

Sole, sabes que no puedo. -No, no, no...

-No, no puedo, Sole.

Es la esperanza lo único que me queda, ¿no te das cuenta?

-No sé, como yo siempre me he conformado...

-Eso es lo que no debemos hacer, conformarnos.

Sole, España está llena de gente que se conforma...

...ya sea por sus heridas o por miedo a que se las inflijan...

...y nos gobiernan por nuestro conformismo.

-No puedes desperdiciar tu vida por mantener alta una bandera.

-¿Qué mejor razón que eso? -Luisa, la guerra se ha acabado.

Si sigues pensando así te vas a quedar sola.

-Sole, hemos perdido una generación,...

...mi generación.

Nuestra generación, pero ahí está Serafín.

Y debemos luchar y no conformarnos...

...para intentar que ellos recobren la dignidad...

...que nos han quitado.

Y fíjate bien lo que te digo.

Por educarles a esa generación no sólo estaría dispuesta...

...a quedarme sola, daría mi vida con gusto...

...para que ellos derroten a los verdugos de media España.

-Luisa...

-¿Has mirado a ver si hay suficiente coñac?

-Hay dos botellas. -Eso es poquísimo.

-Nunca hemos vendido más de dos botellas en una tarde.

-Ya, ¿pero qué pasa esta tarde?

-¿Nuestro aniversario?

-¡El partido, Marcelino, el partido!

-¿Qué partido? -Bueno, bueno, bueno...

No me puedo creer que no sepas que hoy juega...

...tu Atleti contra el Cádiz. -Ah, el fútbol, coño.

A mí es que últimamente el fútbol no me interesa.

-A mí ni últimamente ni nunca, pero una está al día...

...de los acontecimientos. Mírales, mírales.

Estos ahí están como pajarillos esperando a que pongas la radio.

Así que bájate al sótano y coge, pues, no sé,...

...una o dos botellas te diría.

-Bueno, pues vamos pa allá, hay que fastidiarse con el fútbol.

¡Es una tontería de deporte!

Mengano no es capitán, que Mengano es coronel...

La, ra, la, la, la, la, la...

-Mira, hija, mira qué tortillita, recién cuajada.

-Es que, Enriqueta, usted no tiene remedio.

Se pasa la semana en la universidad para ponerse...

...el domingo a darle a la sartén. -Si es que me gusta.

Es que me gusta. -A mí me parece muy bien.

La tortilla tiene una pinta que ya le haremos los honores.

La próxima se la deja a Marcelino que le salen muy buenas.

-Si él no puede, ¿no te acuerdas? -¿De qué?

-Como hoy es domingo no hay clase en la facultad.

Él quedó comprometido en ayudar a su padre...

...a arreglar el chisme de las luces.

-El dichoso arreglo, cualquier cosa con tal...

...de no pintar el cuarto de las niñas.

-Por eso no te preocupes, lo haremos.

Yo os ayudo, no he encalado paredes ni nada...

Tiene que ir a la facultad a ayudar a su padre...

...y quitarse cuanto antes el muerto ese de las luces.

Y no te preocupes, porque aunque se llene el bar...

...de medio estadio que vengan a oír como rayan el fútbol...

...tú y yo nos lo merendamos. -Hala, muy bien.

Gracias por acompañarme. -Qué tontería, estoy encantado.

Hacerlo a mí sola me habría costado muchísimo más.

-Es una pena que tengas que dejarlo, tenía esperanzas...

...de que estando tú por medio metería la cabeza en ese mundo.

Lo siento, no puedo compaginar los estudios con el trabajo.

Les voy a causar un grave perjuicio.

-Si te lo has pensado de verdad no te puedes echar atrás...

...y menos por las complicaciones que les causes.

Cada uno mira a lo suyo. Lo sé, pero han confiado en mí.

-Van a lo suyo, no seas ingenua.

Lo sé, pero no quiero fallarles.

-Te han usado como usan a la gente en el mundo laboral.

Me lo contaste el otro día que ese Fernando...

¿Qué pasa con él? -Pues que a veces...

...cuando te necesita se desvive por ti o lo parece.

Pero muchas pasa por delante de ti como si no te conociera.

De acuerdo, es verdad, pero también lo es que está muy ocupado.

-No te reconozco, me da pena perder mi contacto...

...en el mundo del cine, pero si renuncias...

...a tu sueño de ser abogada... Lo sé, me hago un lío, me duele.

-Pues yo sí que lo sé.

Debes actuar con responsabilidad, pensando.

-Bueno, pues aquí está el bebercio.

Espero que gane el Atleti si no estos nos destrozan el bar.

-Hala, déjanos eso a nosotras y tú vete yendo ya.

-¿Adónde?

-Bueno, este está peor que yo, Enriqueta.

¿Tú no has discutido conmigo esta semana para que te deje...

...ir a ayudar a tu padre con el arreglo dichoso?

-Anda, coño, es verdad. Qué pereza ahora ir hasta allí.

Bueno, ¿llego a tiempo? -Si te das prisa aún llegas, hijo.

Aún llegas. -Vamos que si llegas.

Llegas para poder arreglarlo y venirte en el segundo tiempo.

-Oh, pero a eso... a eso no le va a dar tiempo.

-No me va a dar tiempo. -Ni que fuera a montar...

...una central eléctrica. -Que no es eso.

Pero es que la cosa tiene mucha miga.

-Mucha. -Bueno...

En cuestión de voltios no se sabe qué puede pasar.

Lo mismo encauzan los cables en un periquete que como...

...le dé por tener pérdidas puede ser costosísimo...

...saber dónde está la fuga. -Esto de la fuga nunca sabe...

Sabes cuando llega, no cuando sale.

-Bueno, peor me lo ponéis, porque de fugas y voltios...

...no tienes ni idea, casi es mejor que no vayas.

-Pero cómo no voy a ir, ya te he dicho, no me apetece,...

...pero mi padre es mi padre, le prometí que le ayudaría.

La familia es lo primero, lo sabes. -Tú vas y si lo arreglas, bien.

Aquí te quiero a las 6 de la tarde.

-Ay, no sea que te diga... -¿El qué?

Que vaya, si se ve capaz que lo arregle, si no que venga.

A las 6 en punto te quiero aquí.

-Como un clavo estaré.

-Hombre...

-Atleti... -Hala.

-Bueno, pues voy a cortar la tortilla. (RÍE)

¿Se puede? -Claro que sí, jovencita.

Estaba buscando a Fernando, si no está no importa...

-Ah, no, Fernando no está, pero... pero puedes esperarle.

Prefiero ir a dar una vuelta y vuelvo luego.

-No, mejor espérale. Una muchacha tan joven...

¿Trabajas aquí?

Soy traductora. Y a veces, hago también de intérprete...

...y de acompañante para el protagonista de la película.

-Ah, en ese caso, ni una palabra más.

Espérale.

Y tú, no te quedes ahí, como un pasmarote, entra también.

-Yo sólo he venido a acompañarla.

Mejor nos vamos.

-No, perdonad el tono, pero es que estoy acostumbrado...

...al mando de tropa y aquel muchacho parece un quinto.

Disculpe, es que no sé quién es y qué hace aquí.

-Soy el asesor militar.

Los militares no siempre vamos de uniforme. (RÍE)

¿Os he impresionado?

Os aseguro que no me como a nadie.

(QUINTERO RÍE)

Llanto de Serafín. -No, deja, que ya voy yo.

Ya voy, cariño, ya voy, mi amor.

Llanto de Serafín. Huy.

Llanto de Serafín. Chis.

Cariño mío, cariño mío, no puedes llorar tanto.

(SERAFÍN YA NO LLORA)

No se puede llorar con lo guapo que eres.

Lo que es este pequeñín, ¿eh?, que se da cuenta de que está...

...acompañado y ya deja de llorar.

-Eso es instintivo en los hombres y en los animales, Sole;...

...cuando están en un lugar conocido y rodeado de los suyos,...

...les hace sentirse invulnerables.

-Qué sabia es la naturaleza, ¿eh?

-¿Por qué te crees que tengo el empeño en que Ignacio sepa...

...que estoy fuera, que le espero y que le recuerdo?

Precisamente por eso, porque quiero transmitirle...

...que hay un sitio que puede considerar suyo;...

...quiero que se sienta como Serafín.

(BALBUCEA) -¿Qué pasa, amor?

¿Qué pasa? (RÍE)

-Qué feliz parece, ¿verdad?

-Yo creo que lo es.

¿No?

-Y estuvo a punto de morir.

¿Y sabes por qué sobrevivió, Sole?

No por las medicinas, que claro que ayudan,...

...sino sobrevivió porque...

...estaba rodeado de gente que le transmitía fuerza y energía.

-¿Qué vas a hacer?

-No voy a hacer nada.

-Luisa, que conozco esa mirada, tú vas a hacer algo gordo.

Suéltame, Serafín.

-Sole, lo he comprendido viendo a Serafín;...

...tengo que transmitirle esa energía a Ignacio,...

...esa sensación de hogar.

-Te vas a dejar la vida delante de los muros de esa cárcel.

-Voy a hacerlo de otro modo. -¿Cómo?

-Pactando con el mismo diablo, si hace falta, Sole.

(SERAFÍN LLORA) -Oh, no, cariño,...

...que tu mamá te quiere, ven aquí.

Que te quiero mucho, amor. ¿Qué pasa?

-He creído detectar un levísimo acento francés...

...en tu forma de hablar, ¿es posible?

Ya le he dicho que era traductora.

-Pero si tu primera lengua fuera la española,...

...tendrías acento al hablar en francés...

...y no en castellano.

Soy española. Mi padre era español y mi madre, también.

-¿Te criaste en Francia entonces?

Pues sí.

-Bueno, es una pena que no quieras hablar de ti;...

...a mí me encantaría que me contaras toda tu historia,...

...seguro que, a pesar de que eres muy joven,...

...has vivido muchas aventuras.

¿Hija de exiliados?

Mi padre tenía el pasaporte y pudo traerme a España.

(RÍE)

-No, no he querido ofenderte, pequeña.

No te molestes, esta maldita curiosidad mía...

Y tú, ¿qué,...

...retornado también?

-Nunca he salido de España; estudio Derecho,...

...somos compañeros de clase.

-Ah, bien, bien.

Me encanta hablar con la juventud, sobre todo, si es instruida.

Se hablan tantas cosas sobre la facultad, ¿eh?

¿Es verdad que hay ciertos elementos...?

Siento interrumpir la reunión, pero necesito el despacho.

Fernando...

¿Se puede saber qué haces un domingo aquí?

Quería hablar contigo, si me permites un momento.

No es posible, lo siento.

Vamos atrasados en la planificación y revisaremos vestuario...

...y armamento con el asesor militar.

Será un segundo. No es posible.

Ven mañana y hablamos de lo que quieras.

-No deberías ser tan brusco.

Que aprenda a despachar los asuntos en horario laboral.

-Y menos, con una chica tan guapa.

Vamos a trabajar, ¿de acuerdo?

-Sí.

Bien.

-Pero deja de despotricar del árbitro,...

...que lo pones tibio.

Parece que no te lo pasaste bien.

-¿Cómo que no me lo pasé bien? No me reía más...

...y disfrutaba desde chico.

-Disfruta de los pequeños placeres de la vida...

...y no te cagues en el padre del árbitro,...

...porque lo llenarás de palominos.

-¿Es que no lo ha visto?

-Claro que lo vi, estaba a tu lado,...

...no tengo los ojos en el culo.

-Eso, coño, que fue un robo.

-Fue un atraco de esos alevosos y nocturnos.

-Vamos, si me apura, ni Luis Candelas hace un robo así.

Es fácil decir: "Soy árbitro".

Me compro un vestido de estos, un traje negro,...

...un silbato y a salir pitando, que es gerundio.

-Bueno, hijo, pero no te tensiones.

-No me tensiono...

O sí me tensiono, coño, que va incluido en la entrada.

-Ya sé, pero estamos llegando a El Asturiano.

Y si Manolita, que es más lince y tiene más vista...

...que árbitro, te ve en ese estado de alboroto, se pensará...

...que estuvimos arreglando la instalación eléctrica...

...en la facultad, sino que venimos del fútbol.

-Bueno, padre, de acuerdo, tiene razón, pero piense...

...por un momento, recuerde aquella jugada, ¿eh?

Como se escapa Arencibia de los contrarios que encuentra...

...y se escora, quedándose sin ángulo.

Eso... -Desangulao.

-Eso, desangulao. Y entonces, ¿qué hace, eh?

Intenta pasar a los compañeros, pero no lo hace...

-No lo hace, porque los compañeros, salvo el árbitro, vienen detrás.

-Y entonces, ¿qué? Decide, con fe en lo imposible,...

...tirar a puerta desde la línea de fondo.

-Es un iluminao.

-Y entonces, ¿qué ha pasao? Que se ha producío el milagro,...

...coño y que mi gran jugador del Atleti mete un gol...

...desde la línea de fondo. ¡Gol! -Chis.

(VOZ BAJA) Calla. -Vale.

-Fue un golazo bíblico.

-Sí, padre. -¿Y qué ocurrió?

Llega el hombre de negro y digo "hombre" por no decir...

..."cabrón", que lo es...

...y lo anula diciendo que era fantasma.

En España, ni se respetan los derechos humanos...

...ni el reglamento del balompié.

-Calla, que estamos en El Asturiano.

-Bueno...

Cremallera.

-¿Te das cuenta, hijo, de lo que estamos haciendo?

-Sí.

La verdad es que sí, padre.

No me lo recuerde que me emociono.

-Otra vez juntos tú y yo, el padre disfrutando del hijo...

...y el hijo disfrutando del padre. -¿Eh?

-Que sí, hombre, que sí.

¿Cuánto tiempo hacía que tú y yo no lo pasábamos tan bien, eh?

-Mucho tiempo, padre.

-Pues tenemos que volver a las andadas, hombre.

-Sí, claro, el problema es encontrar las excusas.

-Tú no te preocupes, que ya se me ocurrirá a mí...

...alguna de esas estrategias envolventes.

Lo importante, es que la abubilla de Manolita no te lo note.

Tú entra contento, pero cansino.

La turuta...

(PITA)

Venga, hijo, vamos.

-Pero, coño, ¿qué ha pasao aquí?

-Hijo, que hubo más trabajo que nunca,...

...hoy precisamente.

Y mira que te dije que volvieras a las seis de la tarde.

-Se complicó lo de la instalación.

¿Pero qué sucedió, os dejasteis la puerta abierta...

...y entró el siroco? ¿O es que hubo una pelea?

-Pelea, ninguna, hijo, pa mí que iba todos en contra del mismo.

-Del árbitro ese, que les puso a todos hechos unos basiliscos.

-¿Te das cuenta lo que es la afición al público?

Se comportan como animales de bellota.

Mientras tanto, tú y yo, escornaos la tarde de domingo,...

...trabajando pa arreglar la instalación eléctrica.

Por cierto, nos ha quedao chipén, ¿verdad?

-Cómo ha quedao, el esfuerzo mereció la pena.

Padre e hijo, hombro con hombro, toda la tarde.

¡En vez esta gente del fútbol! ¡Gentuza!

Nosotros, trabajando... ¡Me siento orgulloso de usted!

-¡Ay, Enriqueta, si al final somos unas afortunadas! ¿Verdad?

-¿Por qué, hija?

-Hombre, porque nuestros maridos no son como los energúmenos...

...que han pasado aquí la tarde.

Marce, que casi nos queman el bar.

Y todo por una tontería, un fallito de nada del árbitro ese.

-¿Un fallito? ¡Si es que no era penalti,...

...ha hecho como que le tocaba y el otro se tiró!

¡Hombre, nos han robao, coño! ¡Es que nos han robao!

-¿El qué, Marcelino? ¿Estabas ahí?

-¿Cómo? Si estaba en la facultad arreglando la instalación.

Lo que pasa es que lo hemos escuchado en la radio del bar.

-Ah, ¿en la radio?

¿Y cómo, si estabais arreglando la instalación eléctrica?

-La radio funcionaba cuando nosotros queríamos.

Quiero decir que, cada 15 minutos o cada 20,...

...le dábamos a los plomos pa ver cómo iba mi Atleti.

-Ah.

-Ha sido así, de verdad.

-Bueno, Marce, pues si tú lo dices.

Hala, venga, a trabajar, que estoy cansadísima y me quiero ir a casa.

-Don Senén. ¿Viene usted de hacer sus visitas pastorales?

-Sí, aprovecho las tardes de los días del Señor...

...para visitar a los buenos cristianos de mi parroquia...

...que, por alguna dura prueba de Dios,...

...no pueden acercarse hasta la iglesia.

-Y supongo que todos tienen derecho al menos a la esperanza, ¿no?

-A la esperanza, a la alegría en el Señor, a sus palabras. Sí.

Pero lo que empieza a empieza a extrañarme es que se preocupe.

-Bueno, lo dice como si yo no tuviera alma.

-Eso no lo puedo poner en duda.

Sé que la tiene porque Dios la ha puesto en usted.

Pero enturbiarla o no es cosa nuestra.

De cada uno. -Tenemos maneras distintas...

...de ver a Dios y sus atributos. Pero no hago mal a nadie.

-¿De verdad ha venido para mantener una discusión teológica conmigo?

-Necesito que me ayude a llevar la esperanza a un hombre.

-¿Y quién es él?

-Es un hombre normal. Un hombre que, como yo, nunca ha hecho daño.

-Entonces no hay nada que temer.

-Sí, es objeto de la persecución de otros hombres.

-Un rojo, claro. -Un hombre que sufre pero...

Sí, un preso, si es a eso a lo que se refiere.

-Normalmente son ellos que, en su soberbia,...

...se niegan a aceptar que hay un dios...

...y que nosotros los curas le representamos en la Tierra.

-Mire, yo no quiero que discuta con él ni que le convierta.

Sólo necesito que le lleve fuerza, que él sepa que hay alguien...

...que le quiere, que no está solo. -Y no lo está.

Con un poco de fe verá a Dios a su lado.

-¡Mire, no es Dios quien...!

Don Senén, hasta Jesucristo, una vez en la cruz,...

...pensó que el Padre le abandonó. Y usted tiene esa misión.

-Dígame ya de una vez qué quiere de mí.

-Mire, usted es un buen cristiano.

Y hay un hombre en la cárcel muy enfermo.

A mí no me permiten verle pero... ¿Usted podría...?

Mire, necesito su ayuda. ¡Él necesita su ayuda!

-¿Te apetece un café? Pues ve sentándote que yo los pido.

Hola, Manolita. Marcelino.

Ponme dos cafés con leche. (AMBOS) Claro.

-Ya sé lo que estás pensando. Pero no vengo mucho por aquí.

Sólo de vez en cuando. Son muy simpáticos y se desviven...

...por una. Por todos en general.

Pero con el marido que tengo, que no le apetece salir nunca.

-Aquí tenéis. Dos cafelitos. -Pues cóbratelos.

-Bueno, Julieta, ¡estás preciosa!

-¡Vaya! Muchas gracias. -Y te digo una cosa, eh.

Esta mañana me has dejado preocupada, te he visto mala cara.

Pero ahora estás... como si te hubieras quitado un peso.

-Bueno, es que llevaba un tiempo sin salir. Y eso se nota.

Así que he llamado a mi amiga Asunción y hemos ido al cine.

Ella es Manolita. -Hola.

-Encantada.

-¿Y qué habéis visto?

-Una de Humphrey Bogart y Lauren Bacall.

"Tener o no tener" se llama. -¿Y es bonita?

-Sí, es muy romántica.

Él es un aventurero que vive de sacar a los ricos en su barco.

Y ella... bueno, ella es otra aventurera que vive de los ricos.

Pero que no tiene barca, ya me entiendes.

-¡Marcelino!

-Oye, ¿y acaban enamorándose?

-Sí. Se nota que ella va de forma descarada por él.

-¿Cómo? -Con decirte que en una frase...

Porque viven en el mismo hotel. Ella le dice:

"Si me necesitas, silba". Y entonces le enseña a silbar.

-¡Qué descarada! -Bueno, y valiente.

-Sí, eso también, eso también.

-Bueno, nos tenemos que ir. -Pero si no os tomasteis el café.

-Sí, pero me acabo de acordar que Adriano llamará desde Zaragoza.

Y justo a esta hora. Así que nos vamos.

-Pero me tenéis que decir en qué cine la echan.

Me encantaría verla con Marcelino.

-De acuerdo. -Adiós.

-¡Pues si es de amor...!

Ya he repasado todos los planes de rodaje.

El guión, los figurines de los uniformes militares,...

...el armamento de atrezzo.

Y debo decirles que he pensado mucho...

...para que los cambios no afecten mucho al rodaje.

-¿Va a haber cambios? ¡Sería un desastre, tenemos poco tiempo!

Deja al capitán de que se explique. -Gracias.

Pero si yo estoy aquí, si se cuenta con asesor militar,...

...será para que todo salga mejor, con mayor verosimilitud histórica.

Verá, lo que mi compañero quería... -Sé lo que quería decir.

De todos modos, no se preocupen, han hecho un trabajo brillante.

-¿En serio? -Sí.

-Hay un par de detalles que ya trataré con el guionista.

Pero no afecta al proyecto.

-¡Eso es magnífico! Voy a llamar a todos para dar luz verde.

A las sastras las primeras.

Y podemos ir construyendo las casetas de exteriores.

-Esa es la única pega. -¿Cuál?

-Los exteriores.

-¡No puede ser! ¡Nos ha costado mucho localizarlos!

-No podrá ser. -No tiene que ver con la asesoría.

-Tiene razón, no tiene nada que ver.

Es una cuestión que tiene que ver con mi condición de capitán.

Ya. Y usted ha mandado esos planos al ejército, supongo.

-Exacto. Y por razones de seguridad, el ejército...

...exige una distancia con determinados espacios...

Llamémosles de interés militar, de al menos 5 km.

Tendrán que desplazarse 5 km en cualquier dirección.

-Ya le he dicho... ¡Y lo haremos, capitán!

-Sabía que nos entenderíamos. Es fácil entre caballeros.

-¡Usted se lo debe a Ignacio!

¡Usted tiene que conseguirme una visita!

Si él se encuentra así, es por usted.

-¿Yo? ¿Qué tengo que ver con los avatares de un subversivo...

...que, además, profanó mi iglesia?

-¡Saben que estamos tramando algo! Que no lo saben.

Y si lo saben, da igual. El plan sigue.

Aún no he podido hablar con Fernando. Y debe ser pronto.

No puedo hacerles esta faena. Cuanto antes lo sepan, mejor.

-Me dio un arranque de espontaneidad con Juan.

-¿Con cuál de los dos? Según cual sea, me lo puedo imaginar.

-Con el Grande. -Ah, ¿y qué tipo de arranque?

-Que no sé cómo interpretar...

...el comportamiento de una chica que me gusta.

-Ah, te gusta una chica.

-Intuyo que hay mucha suciedad bajo la alfombra.

Y por mucho que usted o que alguno de ellos, sin que usted sepa,...

...lo quieran ocultar, la encontraré.

-Fue cuando le lanzaste la almohadilla a Tejerina.

-¡Cállate, tucán!

  • T3 - Capítulo 81

Amar en tiempos revueltos - T3 - Capítulo 81

20 dic 2007

La llegada del coronel Quintero, de cuya trayectoria Roberto ha oído hablar, pone en tensión a éste y a Fernando. El militar revisa a fondo la producción y prohíbe los exteriores de campo: tienen que alejarse cinco kilómetros de la zona escogida. Tras el beso reina la confusión entre Juanito el Grande y Sole. Él se retira, alegando trabajo; ella, que tiene que atender al niño. Julieta, que está muy preocupada ante la posibilidad de que uno de los anónimos llegue a manos de su marido, sospecha que su autor sea Alejandro. Luisa decidida a hacer lo que sea con tal de ponerse en contacto con Ignacio, cuyo estado de salud le preocupa, hace de tripas corazón y le pide ayuda a don Senén. Marcelino mete la pata ante Manolita al contar con pelos y detalles la actuación del árbitro de un partido de fútbol que dice no haber visto.

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