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Transcripción completa

Andrea, Miguel y yo.

No entiendo. ¿Qué quiere decir esto?

-Quiere decir que aprovechando la salida de Marcial,...

...los tres os vais a Francia como te prometí.

-Dijo algo sobre una firma y una cena de trabajo después.

Así que yo creo que esa tarde no estará...

...y volverá después de la cena.

Yo le avisaré para que venga y aprovecha para estar con el niño.

-Antonio. Dime.

-Buena suerte.

-Yo ya sé que me quieres, mi niña.

Si sólo tengo a mis hijos y a mi nieto.

Si sois lo único que tengo.

Cuánto me alegra que vayas a volver con Mario.

-Pero ¿adónde os vais, Antonio?

Eso es mejor que no lo sepas, Marcelino.

Es una aventura comprometida y si saliera mal,...

...no quiero que te veas implicado.

Antonio, el niño y yo nos vamos a Francia.

-¿Qué?

No puede ser. Eso es...

Una fuga, sí.

Es un viaje muy peligroso, pero no hay otra opción.

-Tenemos unas hijas preciosas.

No han dado una casa que es la envidia del barrio, ¿o no?

¿Y el negocio? ¿Cómo marcha el negocio, Marcelino?

Estupendamente.

-Es usted un hombre casado...

...y debería haberlo tenido en cuenta...

...antes de mantener esa clase de relación con Consuelo.

Porque ahora ya es demasiado tarde.

Consuelo está embarazada.

-Así se escribe mi historia.

Los pocos hombres que he amado en mi vida...

...han acabado pidiéndome lo mismo.

Que lo deje todo y me vaya con ellos.

-Y tú después siempre has dicho "no", ¿verdad?

-Ese niño es mi hijo.

Es tan mío como tuyo.

Saberlo as mí me cambia la vida.

Todo es diferente ahora.

Todo es distinto.

A partir de ahora vas a estar siempre con mamá.

Escúchame bien, quiero que vayas a tu cuarto...

...y cojas el abrigo y las botas, ¿de acuerdo?

-¿Nos vamos? Abajo está el tío Antonio.

Corre, ve a por lo que te he dicho. Corre.

Socorro, me llevo al niño.

Hubo que aprender a llevar y a tener...

...el corazón y el alma heridos.

Días de avidez, de hambre y escasez,...

...de vencedores y vencidos.

Amar en tiempos revueltos.

Tiempos de ruina y lamento.

Amar en tiempos revueltos...

...por vientos que trajo un mar.

De batallas por contar.

-¿Qué estás haciendo tú aquí?

-Nos vamos con el tito Antonio de excursión.

-Has venido a llevarte al niño, ¿no?

Sí, y no me voy a ir sin él.

Te ruego no pongas las cosas más difíciles.

Por el bien del niño.

-Por fin te vas con él.

Y no vamos a dejar atrás a nuestro hijo.

Llevamos mucho tiempo preparándolo.

Mario, no prolongues más esta agonía, por favor.

La situación ha llegado a su límite.

Tú eres un hombre bueno.

-¿Dónde está Antonio?

Está abajo esperándonos.

-Hablaré con él. No, no. ¿Para qué?

-Esto se tiene que acabar. Por favor, no hagas que...

-Mamá. -¿Qué, hijo?

-Me voy. -Ah.

-Muy bien. ¿Adónde vas?

-He quedado con Inés para dar una vuelta.

Tal vez vayamos el cine. -Pues eso está muy bien.

Anda. Dale un beso a tu madre.

-Hasta luego. -Hasta luego, hijo.

Alfonso.

Qué mayor te has hecho, hijo. Hace unos días eras un crío,...

...sin embargo, ahora ya... Y qué guapo.

Ya puede estar contenta Inés.

-Mamá. -Hijo, si es la verdad.

Ella también es muy guapa.

Y la verdad es que hacéis muy buena pareja.

¿Habéis hablado ya de la boda?

-Somos muy jóvenes y ni siquiera llevamos un año juntos.

-Bueno, más que suficiente cuando una pareja se compenetra.

-Ya. -Dile por lo menos que te gustaría.

-¿Cómo no me va a gustar?

Si desde que la conozco, me siento otra persona.

Debo acabar los estudios y menos mal que no hago la mili.

-Sí, hijo. ¿Sabes qué pasa?

Que a tu madre le gustaría tener la casa llena de nietos.

-Mira, de eso sí hemos hablado. -¿Sí?

-Sí. Queremos tener cinco niños.

-Madre mía. -Tres chicos y dos chicas.

-Qué bien, hijo.

Mira, Alfonso, los hijos son una bendición de Dios.

Te lo digo yo. Una bendición.

-Sí.

¿Te ha dicho Andrea lo que va a hacer?

-Sí, claro. Va a volver con Mario.

-¿Te lo ha dicho ella?

-De una manera explícita no, pero lo está reconsiderando.

Mira, después de la muerte de tu padre y de tu hermano,...

...pensé que la familia se venía a pique.

Pero ahora veo que no, que todo vuelve a su lugar.

-Sí, claro.

-Cariño, vete que vas a llegar tarde y a las novias...

...no se les hace esperar. -Volveré para la cena.

-Hasta luego. -Hasta luego, hijo. Saludos.

Pues sí.

Gracias a Dios todo está en su lugar.

-¿Cómo pensáis salir de la ciudad?

Porque tendréis un plan.

Por supuesto, pero no es asunto tuyo.

-Se necesitan salvoconductos...

...para circular fuera de Madrid. Los tenemos.

-Espero que sepas lo que dices.

Lo que vais a hacer es peligroso.

Ten cuidado, con los dos.

Así que te quieres ir de excursión. -Sí.

-Pero antes, prométeme dos cosas. -¿Qué?

-La primera, que vas a hacer mucho caso...

...en todo lo que te digan mamá y Antonio.

-Te lo prometo. ¿Y la otro?

-La otra es que nunca te olvides.

-Yo también te quiero.

-Miguel es un gran chico.

Algo rebelde, eso sí.

Cuando quiere algo, se obstina en ello.

Ha debido salir a vosotros.

Gracias, Mario. Cuidaré de él.

-Sí. Confío en ti para que hagas de él un hombre.

No le faltará de nada.

-Te llevas lo que más he querido.

Ya sé que ella no lo necesita, pero...

Cuídala también.

Entiendo mejor que nadie lo que sientes, Mario.

Gracias por lo que has hecho por mi familia.

Sobre todo por mi hijo.

Has sido un padre para él mientras yo no estaba.

Ahora, me toca a mí.

Puedes quedarte tranquilo.

Somos una familia y estaremos bien.

-Te deseo mucha suerte, Antonio.

Lo mismo digo, Mario. Todos la vamos a necesitar.

Vamos.

Id bajando.

Quiero despedirme de Mario.

-¿Cómo le has podido decir a Mario que Consuelo está embarazada?

Eso no es de tu incumbencia.

-¿Ah, no lo es?

-No, era un secreto.

Pero ahora que lo sabe Mario, puede saberlo cualquiera.

-Era mi obligación, Pura,...

...como hombre y como padre de Consuelo, porque así me siento.

-¿Y qué pretendías, que mi hija sea piedra de escándalo,...

...que se convierta en madre soltera antes de dar a luz?

-Mira, Pura...

Mario es el padre del hijo que espera Consuelo.

Como tal, deberá asumir su responsabilidad.

-¿Pero qué responsabilidades puede asumir un hombre casado?

-Mario es un hombre de honor y actuará como es debido.

-¿Y qué va a hacer?

No es el primer hombre que tiene un hijo...

...fuera del matrimonio y se desentiende.

-Mario no hará eso, te lo aseguro.

-¿Y tú cómo lo sabes, ah?

Lo que has hecho es un acto irreflexivo e impropio de ti.

Yo tenía la solución al problema de Consuelo.

-Ya. Fingir un embarazo y negarle su maternidad.

-Yo soy su madre y sé lo que había que hacer,...

...pero al contárselo a Mario, estropeaste mi plan.

Tienes que hablar con él y convencerle de que disimule.

Consuelo tiene que dar a luz en secreto...

...para que cuando nazca el bebé, lo inscribamos como hijo nuestro.

-No, no, madre, no.

Eso no lo voy a consentir.

El hijo que espero es mío y de Mario.

Soy una mujer adulta y voy a asumir mis responsabilidades.

-No sabes lo que dices.

Las monjas te echarán del colegio para que no seas un mal ejemplo.

La gente te dará la espalda.

-Pero llevaré a mi hijo con orgullo y Mario estará a mi lado.

-No sabes lo que dices, hija. -Usted sí que no sabe lo que dice.

Isidro hizo muy bien en contárselo a Mario.

Yo no me atrevía.

Pero él, al saberlo, se ha comportado...

...como yo debí pensar que haría.

Quiere a mi hijo y me quiere a mí.

-¿Y qué pasa con Andrea?

-Andrea es adulta, Pura.

Ya sabrá afrontar su futuro.

-Estáis locos.

-Somos una pareja, madre, le guste o no.

Si la nulidad prospera, nos casaremos;...

...y si no, pues afrontaremos la situación como podamos.

-Y tu familia estará a vuestro lado.

-¿Qué va a decir la gente, Consuelo? ¿Qué dirá la gente?

-Que digan lo que quieran.

Ya está bien de mentiras, de falsedades, de hipocresías.

No lo soporto más. Anda, y quítate ya ese cojín.

-Esto no puede salir bien.

-¡Ay, madre!

Confíe en nosotros. Nos queremos mucho.

Y si no nos podemos casar, nos iremos a algún sitio...

...donde no nos conozcan.

Como yo le dije a usted.

-Bueno, y si la nulidad no prospera,...

...siempre os queda la esperanza de que algún día,...

...las cosas cambien en este país y Mario y Andrea se divorcien.

-Hija, yo siempre estaré contigo.

Sabes que sólo pienso en tu bien, pero es que...

-¡Pura, basta ya!

-Madre, confía.

Todo va a salir muy bien, muy bien.

Gracias.

Siempre que las cosas fueran así de simples.

-No tienes que darme las gracias.

Tú tenías razón...

...en todo.

Yo debí haberlo comprendido y cambiar de actitud...

...hace mucho tiempo...

Pero me dejé cegar por el orgullo.

Todos cometemos errores.

-Y no siempre se pueden remediar.

Por suerte esta vez todo ha vuelto a su lugar.

Está claro que tu sitio está junto a ellos.

¿Y Consuelo?

-Otra verdad que me ha costado admitir.

Quizá no sea un amor tan apasionado...

...como el que llegué a sentir por ti,...

...pero, sin duda, es lo mejor que nos ha podido pasar a los dos.

Ella siempre te ha amado.

Y si tú también la quieres...

...podéis ser felices.

-Sí, sobre todo ahora que estamos esperando un hijo.

¡Enhorabuena! -Gracias, yo me he enterado...

...esta misma mañana.

Ya ves, Consuelo está embarazada.

Yo también podré formar una familia.

Y tendrás un hijo tuyo,...

...el que yo no pude darte.

-Bueno, Miguel también es mi hijo de un modo u otro,...

...aunque Antonio sea su verdadero padre.

Has sido un verdadero padre para el niño,...

...y sé que es duro para ti separarte de él.

Tal vez no nos volvamos a ver durante años,...

...pero te escribiré, te lo prometo,...

...contándote de él. -Y envíame una foto suya...

...alguna vez. Lo haré.

-Y decirte que si necesita algo... No, no hará falta nada, gracias.

-El exilio va a ser duro.

Sí, al principio será duro,...

...pero saldremos adelante.

En Francia nos espera una vida nueva...

...y libertad para vivirla como queramos.

Allí a nadie le importa si estamos casados...

...o no.

-Claro, en cuanto pase un poco de tiempo...

...volveré a reactivar la petición de nulidad.

Esta vez no la han admitido a trámite por mi obstinación,...

...pero estando los dos de acuerdo,...

...más tarde o más temprano nos la concederán.

Eso será bueno para todos. -Sí.

Te he querido mucho, Andrea,...

...y jamás te podré olvidar.

Y yo a ti, Mario.

Te deseo lo mejor.

Adiós.

-Adiós.

-¡Cinco hijos! ¿Pero estás loco?

¿Tú sabes el trabajo que dan? -Fue lo primero...

...que se me ocurrió para contentar a mi madre.

-¿No quieres tener hijos? -Sí, pero tantos...

-Tendremos los que tú quieras. -O sea, que tu madre...

...ya nos quiere casar. -Sí.

Pero le recordé que tengo que terminar los estudios...

...y se conformó. -Estoy de acuerdo.

Hasta que no acabes la carrera y te hagas cargo de la fábrica...

...no nos casamos. Si no no seríamos...

...independientes y eso es básico para un matrimonio.

¿Te imaginas viviendo en mi casa con mi madre?

-O con la mía. -No sé qué sería peor.

Lo que quiero es casarme, irnos a vivir a nuestro piso...

...donde nadie nos diga nada y criemos a nuestros hijos...

...como queramos. -Pienso igual, nadie tiene que...

...saber qué pasa en una familia. -Alfonso, ¿me quieres de verdad?

-Más de lo que te imaginas.

No sólo porque eres guapa y te has hecho mi novia,...

...sino porque cada día te siento más amiga.

-También te quiero, y ahora te daría...

...un beso de los que cortan en las películas.

-¿Cómo sabes cómo son si los cortan?

-Porque me los imagino. -¿Ah, sí?

-¿Me dejas que te dé un beso? -Claro.

Carraspeos.

(RÍE) -¡Qué susto, Felipe!

Pensaba que era el guardia que venía a multarnos.

-Perdonad, no pude reprimirme. -Yo te conozco.

-Te sonará de La Cueva, trabaja de camarero.

-Y nos vimos en el parque hace unos meses.

-Ah, es verdad, ya me acuerdo.

-Sito no para de hablarme de ti a todas horas,...

...de lo guapa y encantadora que eres y se ha quedado corto.

-Muchas gracias. -¿Adónde ibas?

-Al cine, es mi día libre. -Nosotros queríamos ir al cine.

-Pues yo iba a ver "Bambú" en la Gran Vía.

-¿La de Imperio Argentina y Fernando Fernán Gómez?

-Son dos amigos que se enamoran en Cuba de una cubana sensacional.

Sale una chica que estuvo en La Cueva, Sara Montiel.

Todos dicen que promete. -Inés, ¿te apetece que vayamos?

-Sí, la pena es que no tenga novia para ir los 4.

-La tengo en el pueblo, quizá venga un fin de semana...

...y te la presento. -Si es tan simpática como tú...

...me caerá de perlas. (RÍE)

-Bueno, pues vamos. -Vamos.

Eh, ¿sabes quienes estuvieron en La Cueva hace dos semanas?

-¿Quién? -Lola Flores y Manolo Caracol.

-¿En serio? -Pues seguro porque Paloma...

(SIGUEN HABLANDO)

Llaman a la puerta.

Marcial. -Antonio, ¿nos vamos ya?

Sí, ha llegado el momento de abandonar este país.

-¡Por fin!

Toma, te traigo ropa limpia, cámbiate.

-Gracias.

Pensaba que no llegaría nunca este momento.

Si llego a estar un día más en este agujero,...

...me hubiera vuelto loco. Está todo planeado.

Charles y los compañeros nos acompañarán en el viaje.

-¿Cómo iremos? Nos reuniremos con Charles...

...y Damián. Tenemos preparado un camión.

Toma, tus documentos.

-Gracias. ¿Iremos de un tirón hasta los Pirineos?

Lo mejor es hacerlo por etapas.

Una vez hayamos llegado, habrá que cruzar la frontera...

...por nuestros medios. -¿Tú también vienes?

Andrea y yo también vamos a París.

Y Liberto viene con nosotros.

-Qué callado te lo tenías.

Charles nos ha dado la oportunidad y vamos a aprovecharla.

-Me alegro. Nadie mejor que yo conoce...

...lo que habéis sufrido hasta llegar aquí.

Y os merecéis lo que sois en realidad.

Una familia simplemente.

-La verdad es que no sé por qué tiene que ser esto...

...tan complicado. En Francia han recuperado...

...la libertad. -España también será libre.

Pero hay que seguir trabajando para conseguirlo.

Sí. Primero tenemos que atravesar este país y llegar sanos y salvos.

-Lo conseguiremos.

Más vale arriesgar que morir lentamente cada día.

-¿Notas algo ya?

-¿Quieres decir...

...aparte de los vómitos, los mareos y los dolores de cabeza?

No, todavía no.

-¿Y qué prefieres niña o niño?

-Me da igual; pero dicen que las niñas dan menos guerra.

-Eso nunca se sabe. Mi madre decía que yo no lloraba.

-Cariño, porque tú eres un caso especial.

Seguro que tu hermano Eduardo no paraba de dar guerra.

-Con decirte que mi madre le envió a Murcia...

...para que le criara una tía. -Eso no me lo habías contado.

-Ni tantas otras muchas cosas.

En realidad tú y yo apenas empezamos a conocernos.

Ahora tenemos todo el tiempo del mundo.

-Todo el que queramos.

-¿Tú qué prefieres? -¿Yo?

-Sí.

-Una niña. -¿Una niña?

-Una niña como tú.

-Y que sea abogada como su padre. -Que sea lo que ella quiera.

Voy a trabajar por esa niña lo que no está escrito.

Para que no os falte de nada ni a ti ni a ella.

-Mario, el dinero no da la felicidad.

Con que estemos juntos siempre me doy por satisfecha.

-¿Todavía no confías en mi amor?

-Sí que confío.

Sé que me vas a hacer muy feliz, pero también sé...

...que no estás convencido del todo.

Pero no me importa, cariño, porque yo te quiero mucho.

Debería saber esperar...

...y cuando te des cuenta del amor que teníamos...

...vas a ser el hombre más feliz del mundo.

Te lo prometo.

(CARRASPEA)

-Padre, no sabía que estaba usted en casa.

-Acabo de llegar, hijo.

Y me alegro de encontraros tan bien avenidos.

-Consuelo y yo tenemos algo que decirle.

-Ajá...

-Estamos esperando un hijo.

-¡Eso es estupendo!

¡Enhorabuena! -Gracias, Javier.

-Enhorabuena, hijo.

Ay...

Estaba convencido de que lo vuestro saldría adelante.

Ese brillo en los ojos no falla nunca.

Y, de verdad y de corazón, espero que esa chispa nunca se apague.

-Mi madre todavía no sabe nada y me gustaría...

...que siguiera así mucho tiempo.

-En eso estamos absolutamente de acuerdo.

Pero ya que hablamos de ampliar familia,...

...yo tengo algo que contaros.

Acabo de adoptar al hijo de Benita legalmente.

-Vaya. -Tu hermano.

Ahora está en la cocina con Socorro,...

...le está preparando chocolate, nunca lo había probado.

-Puedo ayudar a Socorro a preparar el chocolate, ¿no?

-Gracias. -Bueno...

-Venga. -Hasta ahora.

-Desde que murió su madre no he dejado de darle vueltas...

...y comprendí que era cuestión de justicia nada más.

-Supongo que yo también tendré que felicitarle, ¿no?

-Supongo que sí.

¿Y qué te parece si para celebrarlo cenamos...

...en el mejor restaurante de Madrid?

No todos los días se puede tener esperanza en la familia.

-Me parecería bien si no fuera porque no creo que al niño...

...le convenga trasnochar y menos pasar...

...su primera noche con la criada.

-No había pensado en ello, pero tienes razón.

Cenaremos aquí los cuatro.

Llamo a Botín y que nos traigan lo mejor.

-Sí. Operadora, por favor, ¿podría comunicarme...

...con el Restaurante Botín? Gracias.

¿Y qué crees que le gustará al niño?

¿Cochinillo o un bacalao frito?

-Puré, padre, puré de verduras con algo de pollo.

-¡Buena idea!

-¿Oiga? Sí, soy Javier Ayala.

Y quería encargarles para esta noche...

...una cena espectacular.

Exacto, lo mejor de lo mejor.

A propósito, ¿tienen... puré?

Vamos.

-Eh, eh, eh...

¡Al suelo o me cargo al inglés! Que me lo cargo, ¿eh?

Al suelo las pistolas, despacito, vamos.

Vamos, inglés... Muy bien, arriba.

¡Arriba!

Deja que se marchen Andrea y Liberto.

-Ni lo sueñes. ¡Venga, arriba, coño!

Todo en la vida, unos días todo y otros nada.

¡Cierra aquí!

Tranquilitos, ¿eh?

Tranquilitos, ahí quieto, Charles, quieto.

Me voy a llevar al inglés para que vaya conduciendo.

No hagáis nada o me lo cargo.

¡Adentro, Antonio, coño!

Vamos.

-Venga. Mira lo que te traigo, Hans.

Abre. Tú, abre ahí.

Venga, abajo.

¡Rápido, rápido, rápido, abajo, hostias!

Mira qué colección, Hans, ¿eh?

¿Qué te parece? Vamos.

¿Estamos contentos, Hans, o qué?

Eres un hijo de puta.

Ninguno tenemos la culpa de tus desgracias.

-Silencio. No conseguirás nada entregándonos.

¡No! -Que te calles.

¡No le mates, Rafael! Por favor, no lo hagas.

-¿Quieres matarle tú?

¿O prefieres que mate...? ¡No, por favor, al niño yo!

Si vas a hacerlo, hazlo ya. ¡Acaba cuanto antes!

-Muy bien, Antonio.

Hasta aquí ha llegado lo tuyo. Nos veremos en el infierno.

Disparo. ¡Ah!

Andrea, tranquila.

-Me engañaste por un momento.

-No iba a abandonar a su suerte a mis nuevos amigos, ¿eh?

-Venga, todos al camión. Seguimos.

Come on.

Desde ahora, vas a conducir tú.

Aquí tienes la hoja de ruta.

Como verás, no nos hemos desviado demasiado.

¿Tú no vienes o qué? -No. Tengo cosas por hacer,...

...pero estaré informado de vuestra situación.

Más adelante os visitaré.

Gracias, gracias por todo, maldito inglés, gracias.

-Eh, eh, eh, tened cuidado, ¿eh? Sí.

-Me pregunto si yo tendré tanta suerte como ellos.

-Es posible. Al fin y al cabo, también tienes buenos amigos.

Sobre todo a partir de ahora.

Hasta la vista, Hans.

-Hasta la vista, Charles.

Aquí nos separamos, Marcial.

Damián te llevará hasta donde te espera tu guía.

Seguiremos con el camión un trecho.

Luego, cruzaremos la frontera a pie.

-Gracias.

Bueno... Adiós, Andrea.

Os deseo mucha suerte.

Nos vemos pronto, en París.

-Seguro.

Si no tenéis noticias mías, buscad la librería St. Michel,...

...en la rue de la Grappa.

El dueño es amigo mío y sabrá dónde encontrarme.

En cuanto nos hayamos instalado, iremos a buscarte.

-Antonio. Marcial.

-Seguiremos luchando para echar a Franco.

Claro que sí. Adiós, suerte. -Igual.

Buen viaje.

Vámonos a Francia.

Vamos.

¿Y Antonio?

Papá ahora viene, cariño.

Ven.

Chis. -¡Alto, alto a la Guardia Civil!

Disparos.

Chis, chis.

Guardia Civil.

Los he despistado, creo.

Coge al niño y vamos. Vamos.

Espera.

¿Y el mapa? Creo que se me ha caído, joder.

¿Qué hacemos?

Tenemos que seguir como sea.

Ven, chiquitín. Conmigo.

Para allá.

-Me alegra tanto que no te hayas ido todavía.

-Oh, milady.

Cuanto más feliz te veo en esta cueva más lejos te siento de mí.

-Pues quédate y comparte conmigo todo esto.

-No. Ven tú a Inglaterra.

Compartiremos otras muchas cosas, créeme.

-Te voy a parecer una cateta, pero...

No puedo imaginar otro sitio donde sentirme mejor...

...que entre estas paredes.

¿Qué pasa, Charles?

-Los sentimientos son murallas, Paloma.

Eso que sientes por lo que has construido...

...no hay nadie que pueda derrumbarlo.

Te entiendo perfectamente.

Te admiro tanto por lo que eres y te amo.

Y al mismo tiempo a cada momento que pasa,...

...te siento más lejos de mí.

-Yo también te amo.

Quédate conmigo, cielo, por favor.

-Dame tiempo, ¿O.K.?

Deja que nos recuperemos de la guerra,...

...que me libere de todo lo que me ata a mi país...

...y por fin estaré contigo.

-Te voy a esperar, mi amor.

Te esperaré.

Hubo que aprender a llevar y a tener...

...el corazón y el alma heridos.

Días de avidez,...

...de hambre y escasez,...

...de vencedores y vencidos.

-¿En qué piensas?

-En ampliar.

Pienso en ampliar este local.

Se está quedando pequeño para tanta gente.

Para tanto amor como hay en él.

Amar en tiempos revueltos.

Tiempos de ruina y lamento.

Amar en tiempos revueltos...

...por vientos que trajo un mar.

De batallas por contar.

Tuve que aprender que el odio y el querer...

...no tienen patria ni bandera.

Tuve que vivir con tu presencia...

...y pagar el precio de la espera.

Amar en tiempos revueltos.

Tiempos de ruina y lamento.

Amar en tiempos revueltos...

...por vientos que trajo un mar.

De batallas por contar.

Coge al niño.

Cuidado. Vamos, chiquito.

Aquí.

Joder.

Espera. Ahí hay un tipo.

Perdone.

Perdone, ¿sabe dónde queda la frontera?

¿Por aquí se llega a Francia?

-Vous êtes en France, mes amis.

¿Sí? ¿Ya hemos llegado?

-Mais oui. Vous êtes ici. ¿Sí?

-¿Sois Andrea y Antonio? Somos nosotros.

-Bienvenidos. Soy Jean. Encantado.

-Os estaba esperando para llevaros al pueblo.

¿Has oído, Andrea?

¡Estamos salvados, amor!

¡Somos libres!

¡Libres, cielo! ¡Libres!

-En la cabaña hay ropa limpia y comida caliente. Vamos.

Amar en tiempos revueltos - T1 - Capítulo 199

26 jun 2006

Ante la sorpresa de Andrea, Mario le entrega al niño: acepta que se vaya con ellos. Andrea agradece a Mario su gesto. Él le confiesa que se queda con Consuelo: está esperando un hijo suyo. Emotiva despedida entre ambos. Antonio y Mario se estrechan la mano. Loreto no quiere asumir la fuga de Antonio y Andrea, y cierra los ojos a lo sucedido. Javier adopta al hijo de Benita. Consuelo le promete a Mario que conseguirá que le quiera. Sito continúa su noviazgo con Inés manteniendo en secreto su relación con Felipe. Andrea y Antonio recogen a Marcial para iniciar la fuga, siguiendo los planes trazados por Charles, que conduce el camión con el que van a realizar la primera parte del trayecto. Pero inesperadamente aparece Rafael y, a punta de pistola, los obliga a salir de la ciudad. Cuando parece que les va a entregar a Hans, éste mata a Rafael y permite que se marchen. Tras varios días de viaje, Andrea, Antonio y su hijo llegan a los Pirineos y consiguen por fin pasar a Francia. 

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