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No recomendado para menores de 12 años Alaska & Coronas - Mi selfie y yo - ver ahora
Transcripción completa

-Señoras y señores,

recibamos como se recibe a los campeones.

A la gran Alaska

y a un señor que viste de negro para parecer más delgado.

(Aplausos)

Qué publico. Siéntense.

Aunque no lo parezca es "Alaska y Coronas".

Es el único programa de la televisión

en el que tenemos un público superactivo.

La gente prefiere venir aquí antes que hacer el amor en sus casas.

Creo que otro tipo de ejercicio,

es el de las coreografías de nuestros DJ's.

(Música)

Todo se pega.

Yo entro en bucle y no paro.

Pues para.

La semana pasada acabamos emulando el "selfie"

más emulado de la historia.

Esto del "selfie", que tú lo dices muy mal,

creo que nosotros lo llamamos de toda la vida autorretrato.

Ha existido siempre.

Lo que vamos a preguntar en este programa

es si el autorretrato en la era digital se ha transformado

en individualismo, o sea una moda pasajera.

Por eso hemos titulado el programa de hoy

"Mi "selfie" y Coronas".

No, "Mi selfie y yo".

Os hemos pedido vuestros propios "selfies".

Los más originales aparecerán en nuestro programa.

Ya existen derivaciones de esta palabra.

Existen personas que han pasado de fotografiarse la cara

a fotografiarse el culo.

También tenemos el ejemplos de gente que se retrata el pelo.

Y luego muy popular,

que seguro que todos lo habéis hecho alguna vez,

una foto de unos pies con una imagen de playa.

Y cuando el "selfie" se sale de madre

es cuando te haces una foto borracho.

¿Qué tendrá que añadir a todo esto

nuestro padrino del programa de hoy?

-Hola, muy buenas noches.

Bienvenidos al programa de "Alaska y Coronas".

Aunque este tampoco caigo mucho quién es.

Es un programa de La 2.

Donde se da el arte, el "tronío", la belleza, lo que es la farándula.

Y temas culturales.

Por eso, me gusta estar aquí.

Porque yo lo cultural y el arte lo llevo siempre metido en la sangre.

De hecho, me he traído de casa una caja de eso. Un baúl y una mantilla.

De esas buenas que se llevan.

Y quiero que esté allí.

En el programa, con su decorado ese de madera tan bonito.

Ahora ya me marcho, que tengo cosas que hacer.

(Aplausos)

A estas alturas ya estarán cansados

de que les hablemos tanto tiempo del "selfie".

Llevamos dos minutos.

Pero en un programa como este

nos parecía necesario contar con su protagonista.

Hemos contactado con ella.

Con Ellen DeGeneres.

Les hemos dicho que viniera y nos ha dicho: "Una mierda".

Y no ha venido.

Hemos pensado que para qué la queremos

si tenemos a la propia Ellen DeGeneres en España.

Señoras y señores recibamos como se merece a...

Eva Hache.

(Aplausos)

¿Qué haces aquí?

-Me estaba haciendo fotos.

(Aplausos)

(PÚBLICO) ¡Guapa!

-Buenas noches.

Como una reina.

Ven aquí.

(Música)

No os he presentado.

Eva, Alaska.

Alaska, Eva.

No hace falta que nos presentes. Nos conocemos mucho.

Yo la conozco más.

Yo he trabajado con ella.

Yo la conozco de otras cosas.

-Nos hemos cansado casi más que trabajando.

Muchas gracias por estar aquí.

-Muy contenta.

Un poco para salir del tema que nos ha iniciado el programa,

¿no somos curules con los presentadores de los Goya

y somos muy benévolos con los de los Oscar?

-Lo sois. En general, con todo.

Los estadounidenses nos caen muy bien.

Y todo lo que hacen está muy bien hecho.

Y aquí, está todo mal.

Pero si te saltas los límites en la presentación de una gala,

aquí se monta...

En EEUU no pasa nada.

-Aquí vamos un poco por detrás.

Es normal. Supongo que pasará.

Que la irreverencia,

sobre todo en la comedia, pasará.

Podremos hablar de cualquier cosa.

Y podremos tener algunos programas que arriesguen.

Porque ahora mismo no hay programas así.

Yo he trabajado contigo.

Para ti soy el humor, cariño.

A veces es un poco feo, visto desde fuera,

de los humoristas, de los cómicos....

Es como si no fuerais actores.

Como si hubiera una clase diferente.

No sé si tú lo ves así.

-Lo notó.

Es una clase de segunda división, por decirlo de alguna forma.

De hecho, en los Goya, por ejemplo,

es muy difícil que den premios importantes a una comedia.

Muy, muy difícil.

Este año ha pasado, pero porque había tres.

Pero creo que es complicado.

Todavía tenemos ese concepto de que cualquiera lo puede hacer.

Es verdad que en España como tenemos tan buen humor,

y gente con tanto ingenio,

incluso en todas las CCAA, si me apuras, hay gente muy graciosa...

A lo mejor pensamos que es mucho menos complicado.

A ti te han catalogado alguna vez de "actriz cómica".

Parece que hace falta que hagas un papel dramático

para que te tomen en serio como actriz.

-A mí me llaman humorista.

Esto debe de estar, incluso por la Seguridad Social...

Te dan un 20% de subvención.

-Somos artistas, toreros, humoristas y luego Carmen Machi.

(Risas)

(Aplausos)

Juraría que alguna vez leído o te he escuchado decir que en España,

es verdad que tenemos un buen sentido del humor,

nos reímos de todo, y por eso nos quedamos en la superficie.

Que hay un escándalo político...

-Nos meamos de risa, pase lo que pase.

Nos hace sufrir menos.

Es verdad que se nos olvida actuar.

Me gusta cómo lo decías.

Porque siempre se dice eso de:

"Se te va la fuerza por la boca".

-Se te va por el chiste.

Creo que sí.

¿Cuánto te diste cuenta que hacías reír?

¿Cuándo te diste cuenta que hacías reír?

¿Cuándo te diste cuenta que, cuando decías cosas, sin intención,

hacía gracia?

-Tengo un recuerdo claro.

De niña no era graciosa.

No recuerdas el día que te bajó la risa, ¿no?

(Risas)

-Llamé a mi madre y la dije:

"Mama, que me ha bajado la risa".

"Tranquila, hija, nos ha pasado a todas. Es la edad".

-No lo recuerdo.

Pero hubo un momento en el que me di cuenta,

pero ya era mayor.

Ya había tenido el periodo y eso, varias veces.

El periodo de la risa.

Me di cuenta que si me esforzaba un poco,

dependiendo de cómo contaba las cosas, hacía gracia.

A la gente le apetecía estar conmigo.

Ahora, no.

¿Hay un límite?

¿Te pones límites?

-A mí no me gusta hacer humor sobre alguien concreto.

Con nombres y apellidos.

O alguien que tenga una cara visible.

No me gusta hacer sangre,

no me gusta mofarme.

Pero todo el resto de temas me parecen susceptibles de hacer risa.

De hecho, no reímos de todo.

Mi compañero se ríe mucho de las cosas

que tienen que ver con el sexo.

Y tú también, cuando me has visto desnudo.

Me has visto en el camerino y has dicho: "Míralo".

A esto me refiero,

¿por qué nos hace tanta gracia el sexo aun siendo adultos?

-Todo nos hace gracia.

Creo que hay una mezcla de vergüenza y risa que da más risa todavía.

Cuando no nos podemos reír.

Acordaos cuando íbamos al colegio.

Alguno no habrá ido,

que piensen otra cosa.

Porque en un colegio no se ríe nadie.

-Porque esa risa salvaje y contenida...

Eso es salud tremenda.

Si no podemos, mejor.

Porque la risa se mete para adentro...

En los entierros pasa de vez en cuando.

Yo me he reído muchísimo en muchísimos entierros.

-Claro, claro.

No, porque era gente que odiaba y me iba al entierro.

(Risas)

-Pero no estábamos hablando de eso.

La pregunta era otra y muy interesante.

Igual que un pedo.

Un pedo da risa.

Cualquier cosa.

La escatología. Son clásicos.

Alguien que se cae.

Antes de saber si se ha hecho daño o no, lo primero, te ríes.

Luego vas a ver.

(Aplausos)

Todo esto que estás contando,

creo que hay un antes y un después con la aparición de Internet.

Antes podías ver el que el vecino se caía,

pero no te podías tirar la tarde viendo cómo se caía.

No sé si esto es del todo bueno,

del todo malo o insignificante.

-Tiene dos lados, dos vertientes.

Por un lado, nos estamos acostumbrando demasiado.

Entonces, se convierte en algo un poco cansino.

Por otro lado,

los que nos dedicamos al humor,

de momento, nos tenemos que esforzar más.

Creo que eso está muy bien.

También puede ser cruel, perdona.

¿Recuerdas cuando presentaste por primera vez los Goya?

Dijiste que estaba bien que exista Twitter

porque no tienes que esperar a que salgan las críticas,

te destrozan en el momento.

-Sí, sí.

Es más inmediato.

A mí Twitter me gusta mucho por eso.

Porque es inmediato.

Lo que no te he encontrado es en Instagram.

-No tengo Instagram.

Twitter me lleva mucho tiempo.

Hoy hablamos de la gente que se hace fotos.

-Yo me hago pocas fotos.

Tú eres poco del "selfie" del que hablamos hoy.

Sin tener Twitter,

me gusta mucho una opción que ha descubierto Twitter.

Artistas en potencia que no tenían un escenario

donde lanzar sus comentarios. C

--Creo

que en Twitter hay gente con mucho talento.

Como cómico, lo lees y dices: "Qué cabrón".

-O nos estimula o nos hunde.

Creo que no tengo Twitter para no pensar

que alguien lo ha pensado antes.

-Prefieres vivir al margen de la realidad para quedarte contento.

Es una opción muy buena.

¿Para ti qué es el humor?

¿Cómo se llama este gafas que hace cine?

¿El que se casó con su hija?

Woody Allen.

Decía que era tragedia más tiempo.

(Aplausos)

-Son preguntas, de verdad, muy complicadas las que hacéis aquí.

Yo ahora vivo la vida lenta.

No estoy trabajando en televisión,

no porque no quiera, sino porque no lo ponen.

Me he dado a la vida lenta.

Yo paso de estas preocupaciones.

¿Qué es el humor?

"Tragedia más tiempo".

Lo compro.

Has cambiado de localidad, estás en el sur.

Te ha cambiado la manera de hablar.

Cuando estabas con Fuentes, eras una metralleta hablando.

-Aquí me estoy esforzando.

Te ves forzada.

-Normalmente, cuando no trabajo en televisión,

en "La noche de Fuentes" tenía muy pocos minutos.

Tenía que ir muy rápido.

A medida que he ido avanzando, con más trozo de programa,

me tomo más pausas.

Ahora, que mi vida es prácticamente como de farera,

miro mucho rato.

Hago mucha carita.

(Risas)

-Cuando vengo aquí,

intento que no se me note.

El tema relajada.

(Aplausos)

Pero que estés relajada,

¿quiere decir que estás al margen?

Si sale ese proyecto al que no le puedes decir que no,

¿vuelves a cambiar de vida?

-Por supuesto.

¿A qué proyecto no le puedes decir que no?

-Yo estoy bien.

No estoy pidiendo trabajo.

España, hay mucha gente necesitada.

Estoy bien.

Nunca me he puesto una meta, fíjate si seré vaga.

Nunca me he puesto una meta.

Nunca he tenido el sueño,

de cuando no trabajaba en televisión,

o cuando era una perfecta anónima,

he tenido la ilusión de ser famosa, de ser actriz.

De hacer algo como lo que estoy haciendo ahora.

En lo que se ha convertido mi profesión.

Pero nunca he dicho: "Me gustaría hacer tal".

Nunca he dicho: "Me gustaría presentar los Goya".

¿Y eso cómo se digiere cuando se presenta?

-Compro.

Todo le viene bien.

-Digo que no a cosas.

Me ofrecen muchas majaderías.

Como parece que estoy loca.

Como parece que estoy loca...

(Risas)

Se te consienten ciertas licencias.

-Me ofrecen unas barbaridades...

Me hace mucha risa pero digo: "No gracias".

(Aplausos)

-Al hilo de la pregunta, si me ofrecen algo, volveré.

-Al hilo de la pregunta,

si me ofrecen algo, volveré.

¿Te gustaría hacer algo que no hayas hecho?

Si te dijeran:

"Eva, plantea un programa que quieras hacer".

¿Plantearías un programa?

-No.

Tengo ideas buenas.

(Risas)

-Se las he contado a gente.

Gente poderosa.

Pero no se arriesgan.

Es lo que hablábamos antes.

Tampoco es que tenga una idea que la haya dado empaquetada.

No.

Porque yo, vaga como soy, ofrezco poquito.

Mientras estaba mirando...

-Me gustaría, una cosa que sí me gustaría,

además de haber presentado los Goya dos años,

y haber compartido con gente del cine un poco de fiesta,

haciendo las parodias con un equipo de cine,

por ejemplo, me apetece hacer cine.

Pero no me apetece hacer de Eva Hache,

porque de Eva Hache hago siempre.

Viene muy a colación.

El regalo que tenemos normalmente para nuestros invitados,

hoy tiene doble significado.

Ya que no te gusta hacerte fotos a ti misma,

te hacemos un retrato.

Un "selfie".

Artesanal.

Mira qué bien va el cajón.

(Aplausos)

-Qué chulo.

Muchas gracias.

-Me ha vestido un poco como una señora. Como una señora que soy.

Eres un poco mayor.

Te voy a pasar una aplicación que se llama "+TVE".

Puedes elegir el momento favorito del programa.

A tiempo real se lo envías a un amigo.

-¿Puedo elegir alguno en el que hable yo sola?

Vale.

Tenemos una sección que habla de Internet.

"Lo dice Internet".

(Música)

Hola.

-Hola.

Hola, ¿qué tal?

-Muy bien, ¿y tú?

Tengo que hacer una sección en este asiento.

-No me digas que me vas a echar.

Debería, pero no voy a hacerlo.

¿Cómo te llamas?

-Mónica.

Ponte aquí, Mónica, si quieres.

Bienvenidos a "Lo dice Internet".

Quiero empezar esta sección enseñándoos unos "selfies"

muy graciosos que hemos encontrado en la red.

Son todos de personas anónimas.

Son todos muy curiosos.

Aquí podemos ver una chica joven, como Mónica,

que se hace un "selfie" con su abuela.

El siguiente "selfie" que vamos a ver,

es un señor con un tono de piel moreno.

No contento con eso,

se echa chocolate o una especie de caramelo líquido.

Y se pone unos calzoncillos en la cabeza.

El siguiente, es una muchacha que se pone un gato debajo

y parece que tuviera una barba de Papá Noel.

Aquí con perro.

Te pones el perro delante y parece tu propia boca.

Se pueden hacer otras cosas.

Por ejemplo,

hacerte la foto al lado de una persona...

(Risas)

Por la cual no se identifique

quién se ha hecho el "selfie" de los dos.

Este es el "selfie" de la muerte.

Estoy buceando, Cari.

Y lo que estás es a punto de morir,

gilipollas, que tienes un tiburón detrás.

Y este es uno bonito de una pareja.

La foto, la hace un niño pequeño de dos años.

El "selfie" se la hace el niño de dos años encima de la cama.

Cuidad a esa criatura, padres.

Con esto acabaríamos los "selfies".

(Aplausos)

Innecesarios.

Luego tendríamos el formato "selfies" en vídeo.

Pareja alemana que va por el monte.

"Si tu padre ha venido a comer".

"Cállate la boca".

"Tu madre se come toda la comida".

"¿A ti qué te importa mi madre?".

"Qué cosa más bonita de paisaje".

Venga, "venga, vamos a hacernos un "selfie"".

"Ponla en Instagram".

Ellos se van tan tranquilos.

Siguen discutiendo.

Corriendo.

Al final, lo metes en Instagram y parece como si no hubiera un mañana.

Fíjate tú qué gilipollas.

Ahora quiero continuar con una cosa que me ha encantado.

En este apartado tenemos un apartado que se llama "Padres cabrones".

Vamos a ver un vídeo de este chiquillo.

Fíjate qué majo.

Lo están grabando en un patio andaluz.

No han quitado ni el recogedor, ni la escoba,

ni la fregona que hay atrás.

Ojo cómo baila el chaval.

Mira.

Olé para atrás.

Venga. Olé. Palmeo.

Olé al arte que tiene.

Echo la cabeza para adelante.

Olé.

El chaval tiene un arte que no se puede aguantar.

Mira, mira cómo giro.

Cuidado con el recogedor, hijo mío.

Ahora, igual hasta se arranca.

Espera.

Olé.

A lo mejor el muchacho ha dicho cantando

que quiero merendar y estoy harto de estar descalzo y en pijama.

Los padres, lejos de cuidarlo, lo tienen ahí y con el paquete puesto.

No quiero ni pensar en el movimiento de ese paquete.

Para terminar, os quiero dejar,

antes de marcharme con viento fresco,

os voy a dejar con estos vídeos de seis segundos.

Son una serie de muñecos de plastilina.

Ha tenido el detalle de empezar esta línea de vídeos

con el "selfie" de los Oscar.

(Música)

(Aplausos)

Hola, cari, hazme un hueco.

Resulta que dicen por Twitter que no nos llevamos bien.

¿Cómo lo sabes si no tienes Twitter?

¿Por qué te fijas en los detalles de mierda?

Estaba diciendo, antes de que entraras tú,

es uno de esos titulares estupendos

a los que nos tienen acostumbrados en "El Mundo Today".

Pasaron por "Torres y Reyes".

Como somos tan fan de ellos,

les hemos invitado para que nos realicen un Router 66.

¿Me puedes explicar por qué hay una pantalla con un "se alquila"?

Porque tengo varias.

Pero si es 1 m².

Pero para solteros o parejas pequeñas.

Pero bueno, si sale alguien bien,

y si no, pues nada.

Os dejamos con Router 66.

(Música)

-No me dice nada.

Ves las formas, ves las líneas.

Llevo tiempo ya mirándolo, pero no lo entiendo.

No me dice nada.

-Se llama Mario Guzmán.

Es auxiliar administrativo.

Tiene 45 años y dos hijos

y se niega a dejar de mirar este cuadro

hasta que lo entienda.

Entró en esta galería el pasado 3 de enero.

Se quedó mirando esta ilustración porque no la entendía. H

--Han

pasado dos meses desde entonces

y se niega a marcharse.

Hoy tampoco irá a trabajar,

no pisará su casa ni verá a sus hijos.

-Este señor entró a ver la exposición,

se quedó delante de un cuadro y ahora no se va.

No sabemos qué hacer con él.

Nuestro problema es que la galería es muy pequeña y ocupa espacio.

¿Le echo? No puedo.

El arte es así.

-Aunque lleva mucho tiempo sin ver a su familia

y ellos le echan de menos,

asegura que quiere captar toda la esencia de la obra de arte.

Sentir el clic interior que demuestre

que el pintor ha golpeado su alma.

-Hay un momento que sí,

que parece que lo entiendes.

Pero al momento siguiente

te das cuenta que no entiendes una puta mierda.

Nada.

Y lo malo es que todavía tengo...

De momento, me voy a centrar en este.

-Lo fácil sería irse, pero no quiere rendirse.

Cree estar cerca de entenderlo.

(Música)

-Lo interesante es que en cada cuadro te planteas un dilema moral.

Si estás demasiado tiempo mirándolo, vas a quedar como un cateto

porque parece que no lo entiendes.

En cambio, si lo observas poco también vas a quedar como un cateto,

porque da la sensación de que no lo aprecias.

Y esto ocurre cada vez.

-Mario es ajeno al dilema que se sufre diariamente

en museos de todo el mundo.

Asegura que abandonará la galería cuando entienda el cuadro.

Han optado por catalogarlo como parte de la colección.

Un ejecutivo ruso ya se ha interesado en adquirirlo por 2500 E.

(Música)

(Aplausos)

Estamos muy relajados, ¿no?

Es el quinto programa...

Ya se ve otra tensión.

Ya es otro rollo.

Aún así, nos faltan cosas.

¿En el programa?

A mí, sí.

Quizá le falta un toque más cultural al programa también.

Según tú.

Metemos muchas cosas de Internet, pero cultural, cultural no.

¿Tiene usted remedio para eso?

Había pensado en hacer una sección que fuera erudita.

Estamos hablando del "selfie" pero eso no es de ahora.

Estás liando a la gente.

Explicar el origen.

¿Te parece que hagamos un pequeño rato de televisión erudita?

Encantada.

¿Cuesta mucho?

-Ahí va.

Cómo cambia.

No está bonito estar así.

Me he traído unas gafas de estos que tienen carrera.

Qué serio se te ve.

Ganamos mucho.

Buenas noches,

espectador de la segunda cadena de TVE.

Vamos a explicar el origen de los "selfies"

a los que hoy hemos dedicado un programa y parte del anterior.

Los primeros "selfies" que se hicieron

fueron en la época de los egipcios.

El primer documento tardó en descifrarse muchos años.

Corresponde a un egipcio desnudo de cintura para arriba

frente al espejo de su baño.

Esto está, ¿cómo se llama?

Jeroglífico.

Esto está en clave.

Como es lógico, cuesta descifrarlo muchísimo.

Se trata de un iPhone de la época de los egipcios.

La calidad de la imagen no es la de ahora.

Pero se puede ver un peine, una cruz, un pájaro, cuchillo jamonero.

La segunda opción de "selfie",

de los egipcios también,

intentaban hacer la cara.

Se está haciendo un "selfie" con una copa de vino.

Los egipcios no sabían mirar de cara.

No se catalogó como "selfie" de los de verdad.

Luego tenemos la siguiente opción.

Aquella gente que estaba aburrida de su vida

y quería hacerse un "selfie" y no tenía medios.

Por ejemplo, Van Gogh.

Se hizo un "selfie" al óleo.

Dijo que se hacía un "selfie" porque tenía una oreja menos

que nadie

y le costaba menos esfuerzo.

También tuvo el detalle de hacerse el "selfie" para la derecha

para que se le viera la oreja no buena.

Para terminar, me gustaría terminar con el instigador

y el origen de los "selfies" modernos.

El fotomatón.

Esa foto antigua.

Hoy tenemos un fotomatón en el plató.

Si me permites que me separe de ti...

Quiero explicar cómo funciona el fotomatón.

Hemos pasado muchos ratos de nuestra vida.

Me encierro, ¿vale?

El fotomatón,

este pequeño cubículo en el que le hemos metido mano a personas.

En el que nos hemos hecho fotos para carné.

Hasta Brad Pitt sale feo.

Veamos las fotos de un chico que aparentemente es guapo,

y sale feo las cuatro fotos.

Esto es lo que hace un fotomatón.

También sirve para otras cosas.

Por ejemplo, pedirle la mano a tu novia.

El fotomatón es mucho de hacerte fotos con la novia o con el novio.

Si vas muy ajustado de dinero,

también puedes casarte en un fotomatón.

Fíjate qué bien.

No tienes ni que pagar un fotógrafo.

Eso sí, tendrás cuatro fotos de boda.

Tampoco hacen falta muchos más.

--muchas

Que sepáis que los fotomatones

pueden pasar cosas malas.

(Habla en inglés)

(Aplausos)

(Música)

Como un flash eléctrico que te puede matar.

Como un flash.

¿Se imaginan que haría Frida Kahlo si hubiese vivido

en la era de Instagram?

Posiblemente, "selfies".

El diccionario de Oxford eligió "selfie" como palabra del año.

Los estudiosos del tema aseguran que no es un invento de este siglo.

Este entretenimiento, ¿esconde algo más?

¿Necesitamos reafirmarnos a nosotros mismos a través de la aceptación

de los demás?

De estos temas vamos a tratar en la tertulia

con nuestros tres invitados.

Bárbara Allende es una de las fotógrafas

y cómicas en España que desde los años 80

has desarrollado una serie de autorretratos.

Me interesa mucho tu opinión. E

Me interesa mucho tu opinión.

En este momento,

tienes una exposición en el Círculo de Bellas Artes.

Conviene revisarla.

Muchas gracias por estar aquí.

(Aplausos)

La exposición se llama "Un banquete cruel".

Luis es psicoterapeuta.

Nos vas a venir muy bien.

Nos gustaría saber si, por lo menos intentar comprender,

si detrás de esta moda de los "selfies"

realmente hay una sociedad individualista.

Unas ganas de llamar la atención del individuo.

Intentaremos profundizar en eso contigo.

(Aplausos)

Cristina es presentadora de radio.

Y de televisión en Los 40.

Es otro medio que no tiene nada que ver.

También es DJ, bloggera e instagramera muy activa.

Creo que puede revelarnos algunas cosas

acerca de la identidad de los que se retratan en las redes sociales.

(Aplausos)

Iniciaría la conversación, quizá contigo Luis,

aunque esto es un debate y me gustaría conocer vuestra opinión.

Esto del "selfie", el autorretrato en Internet,

que se comparte en las redes,

¿es una nueva forma de comunicación,

una llamada de atención, una nueva forma de expresión o pura vanidad?

-Es pura vanidad y el producto de una sociedad

que nos fomenta la vanidad.

Vivimos en una cultura individualista.

Una psicóloga estadounidense bautizó a esta generación

como "generación yo".

Hablaba de gente que fomenta el narcisismo.

Sobre todo, personas que necesitan de alguna manera

el manifestarse rápido y de una manera...

Bueno, efusiva.

Es una cultura muy efímera en la que te tienes que presentar a ti mismo.

En las culturas colectivistas no hacía falta.

El "Y tú de quién eres".

Eso produce que la intimidad se deshaga.

Que es lo que más interesante me parece del fenómeno "selfie".

Ya no es que te fotografías,

sino que te fotografías en tus actos cotidianos.

Para ser famoso tienes que vender tu intimidad.

Ese tipo de cosas salen en el fenómeno "selfie".

Estamos hablando de personas anónimas.

Hasta ahora, de alguna manera,

el autorretrato siempre venía avalado por un artista.

Pintor o fotógrafo.

Tú en tu caso, has usado la ficción.

A la vez que te retratabas, creabas una realidad.

Estabas creando otra realidad.

Esto sé que como artista es un planteamiento previo,

¿pero no hacemos lo mismo

los tontos que nos estamos poniendo un decorado detrás

para que quede bonito?

-Es algo parecido pero mucho más comprimido y más rápido.

Yo tengo autorretratos que nunca enseñaba.

Se ve la mano, y me auto disparaba.

Yo los titulaba "Conociéndome a mí misma".

El que enseñaba a todo el mundo era más trabajado.

Andy Warhol decía que todos deberíamos ser famosos,

aunque fuera un día en nuestra vida.

Nuestro amigo Pedro Pablo estaba loco con el Facebook.

Decía que todo el mundo confirma por fin, puede hacerse público.

Ahora todo el mundo puede expresarse creativamente.

Pero creo que hay una diferencia

entre un autorretrato de un artista...

Tú controlas muy bien las redes sociales.

En el fondo, de lo que están hablando ellos,

¿no es un poco que la redes sociales son esa gran valla publicitaria

en la que nos vendemos?

-Nosotros tenemos la necesidad de mostrar cómo estamos.

Que el oyente ponga cara a lo que hacemos.

Pero viene bien la parte más frívola.

Es una cosa fácil.

Se lo haces llegar a la gente, tu público.

Te pueden seguir.

También es verdad que pueden cansar los "selfies".

Te puedes inventar cosas,

pero no hay mucha variedad cuando está tu mano aquí.

Luego, cuando no lo haces,

te dicen que no has colgado tu "selfie" de tu cara de miércoles.

Creo que es divertido.

No hay que darle más importancia.

La redes sociales son otro medio.

Puedes ser una estrella de Instagram,

y no por ello venir a un plató y ser una estrella de televisión.

Son medios distintos.

Bárbara ha hablado del concepto de la fama de Andy Warhol.

Creo que marca la transformación del siglo XX al siglo XXI.

Estamos buscando en el fondo un "Me gusta", una aprobación.

-Absolutamente.

En la madurez, Goya se hizo autorretratos,

pero cuando ya se habían hecho muchas cosas.

Primero ahora empiezas por el autorretrato.

Es el precio que pagamos por una sociedad individualista.

A cambio, tenemos más libertad.

Las culturas colectivistas

no tenían la necesidad de manifestarse todo el rato.

Pero eras esclavo del medio y la presión social.

El precio de la libertad es la superficialidad, curiosamente.

Bárbara, como artista,

¿te influye que ya no seas solo tú la que presente un autorretrato?

¿Ha cambiado tu forma de ver la aproximación a la fotografía?

-He venido aquí a aprender.

Tengo que hacer una lucha

para conseguir no sé cuantos miles de seguidores y me estresa un poco.

Yo soy más tipo monje.

El autorretrato para mí ha sido una búsqueda.

Un intentar conocerme a mí.

Luego lo enseñaba y coincidía con la gente que se admiraba al verlo.

Yo me encuentro con la gente por la calle

y me piden que me haga una foto con ellos.

Me considero un pequeño trofeo.

Un objeto de trofeo.

Asientes.

-Lo acabo de hacer yo.

(Risas)

-Además nos hemos hecho uno con una jirafa fantástica.

Aquí pasan estas cosas.

-Y otra cosa es esto de que hay que hablar en inglés.

El autorretrato ha existido siempre.

Pero el concepto del "selfie"

implica compartirlo en las redes sociales.

Aquí de lo que se habla es de hacerse una foto,

pero no para verla tú, sino para, inmediatamente,

compartirla en redes sociales.

-Pero te haces 100 y eliges una en la que sales más mona.

Parece algo instantáneo,

y en realidad llevas una hora haciéndote una foto.

Bárbara, cuando hace una fotografía, prepara una escena.

Y nosotros hacemos lo mismo, en el fondo.

-La velocidad es esencial.

Hay un estudio que trataba de ver qué tienen los grandes líderes.

Buscaban entre 30-40 factores.

Llegaron a la conclusión de que había uno esencial,

la velocidad de palabra.

La diferencia entre Kennedy y otros políticos

es que Kennedy conseguía decir muchas palabras por minuto.

Te tienes que manifestar hacia el otro ya.

También a la hora de hacer cosas.

Los que han tenido mucha rapidez a la hora de contestar

han sido nuestros espectadores.

Les pedimos la semana pasada que nos mandaran sus "selfies".

Hay algunos muy originales.

Se fotografía a través de una bola de discoteca.

Juan se ha fotografiado con su perro.

Si te das cuenta, no hay un prototipo de "selfie".

¿Mostramos nuestra personalidad en algo tan homogéneo?

-En una cultura individualista lo que tienes que mostrar

es tu factor individual, lo que te hace único.

A través de un "selfie" muestras tu personalidad.

Haces algo distinto.

-Hay gente que pone enseguida "me gusta".

Es muy bueno para la autoestima.

También existe lo contrario.

Ya que hablamos en inglés,

hay una figura, el "hater",

que se dedica a buscar lo que no le gusta.

Porque el anonimato es lo que tiene.

Nos están alabando pero también nos están destrozando.

-Hay que ser fuerte

y no tomarte las críticas mal.

Tengo una amiga a la que le sientan bastante mal los comentarios.

Es fácil criticar cuando no es alguien real.

Lo que tú tienes que hacer,

pienso, es no tomarse en serio los comentarios negativos.

Hay otra cosa que me parece muy curiosa.

Cuando comparto una foto cuidada,

más bonita, no tiene la misma respuesta que una foto real,

mal hecha, desenfocada.

Esta búsqueda de lo real, ¿no?

La gente quiere ver qué estás haciendo,

cómo lo estás haciendo.

Eso sería otro debate.

Probablemente, todos tenemos seguidores diferentes.

Si Bárbara colgara una foto regular no estaría tan aceptada.

-Volvemos a la velocidad.

Hay una cuestión generacional.

Nosotros todavía oímos música.

Hay otros tiempos.

-Todavía vemos películas, no vemos solo series.

Tu público es más joven y va más rápido.

Estás hablando de edades.

Os voy a dar un dato.

Más o menos,

el 75% de los "selfies" son de personas menores de 21 años

o mayores de 65.

Mi lectura es, los que tienen tiempo.

No sé cuál es vuestra lectura.

(Risas)

-Para hacerse un "selfie" tampoco necesitas mucho tiempo.

Eso es verdad, aunque luego es mentira.

-Para hacerme uno aquí, me he hecho como 10.

-Como psicólogo, se supone que esas son las dos edades

en las que eres más espontáneo en la vida.

Son las dos edades en las que eres capaz de hacer una tontería

delante de una cámara y salir.

Por suerte, a partir de una determinada edad,

volvemos a ser jóvenes en ese sentido.

Os voy a dar un dato final.

En el fondo destroza todo lo que hemos estado diciendo.

Pero está bien, es bonito.

Estamos dedicando un programa a los "selfies".

Otra estadística de estas dice

que si realmente buceas en la redes sociales,

solo el 4% de las fotografías son "selfies".

Es un porcentaje muy pequeño.

¿Estamos dando, a nivel sociológico,

más importancia de la que tiene?

-Totalmente.

-Dentro de un año no va a existir.

Lo que es verdad, es que es un síntoma de la sociedad.

-Antes necesitabas que te hiciesen una foto.

Ahora, estás con el móvil y te la haces.

De hecho, el móvil era para llamar.

Ahora, ya no llamas.

-Me ha pasado muchas veces estar hablando por teléfono

y buscar el móvil para hacer una foto.

(Risas)

-Yo creo que esto va a continuar.

No sé si sabéis el fenómeno de hacerse "selfies" con vagabundos.

Es horrible, bajo mi punto de vista.

Pero esto es en el peor sentido.

Una cosa es un "selfie" y otra cosa buscar el trofeo.

-De pronto uno se la hace, hace gracia,

y ya todo el mundo busca esa foto, ese "selfie".

Igual que los "selfies" que hemos comentado antes, del culo.

Yo soy una adicta al deporte,

y en Instagram, a veces me siento un poco cochina.

A veces parece que estoy viendo pornografía.

Has mencionado la parte sexual del asunto.

Antes, para que hubiera una foto erótica,

una "Maja desnuda" alguien tenía que fotografiarte.

Ahora vemos cada vez más escorzos, lo que permiten la redes enseñar.

Hay un cierto de erotismo anónimo.

-Creo que esa es la cosa buena,

la parte democrática.

Decían que el mundo no lo cambia las ideologías,

lo cambia las tecnologías.

Es la buena noticia.

Chicos, muchas gracias.

-Quería añadir que en la exposición que tengo ahora,

en esa exposición hablo de dónde viene el mineral...

Es un horror.

Es como el cuento más horrible de la bruja,

del ogro, de lo peor del mundo.

Nos quedamos con ese dato.

En el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

A vosotros, os seguiremos.

Muchas gracias a los tres.

Siempre maravilloso escuchar a gente que habla y que piensa.

(Aplausos)

(Música)

Llega el momento de mezclar el archivo de TVE

con grandes temas musicales.

Comienzan "Los minutos musicales".

(Música)

En el día del "selfie"

queremos sacar unos minutos musicales monográficos

y monotemáticos de un gran artista.

Camilo Sesto.

Él no se hacía "selfies" pero se miraba mucho al espejo.

Comenzamos con este gran tema, "Melancolía".

Antes, llevaba la chaqueta abrochada.

También se llevaban las solapas por encima de la americana.

Atención a la interpretación que hace.

Se esfuerza todo el rato cuando canta.

Mira un poco para arriba, si puedes, ahora.

Ahora, otra vez.

Por favor.

Muy bien.

La interpretación es de sentimiento.

Ahora viene el estribillo, que es lo mejor.

Vivir así es morir de amor.

Se me pone la piel de gallina.

Este tema es tan bueno,

que si quisiéramos

y si lo pudiéramos poner al revés,

seguiría sonando como un temazo.

No sé si es posible ponerlo al revés.

Venga.

Atención.

Sus movimientos son perfectos. A l

Sus movimientos son perfectos.

A lo mejor no lo entiendes igual,

pero sigue siendo un tema que podría concursar

por Ucrania en el festival de Eurovisión.

Quedaría el cuarto o quinto.

Su movimiento es igual.

Ahora mira para abajo.

Muy bien, Camilo.

Ya está.

Ya se ha visto el ejemplo.

Creo que tenemos que hacer ahora un momento vanguardista.

No sé si cada semana pongo el listón más alto.

No sé si pido mucho

si ahora quiero que pase por delante de mí un grupo de tuna.

De la bota "empiná".

Al que no le guste el vino es un animal.

Es un animal.

Cuando yo me muera...

(Aplausos)

Vamos a seguir con Camilo Sesto.

El segundo vídeo que os quiero enseñar

es posterior al que os he enseñado.

Acaba de salir de un secuestro de las FARC

y no le dio tiempo a pasar por casa.

En el fondo hay dos bailarines bailando dentro de una burbuja.

Fíjate cómo habla.

Está susurrando.

No está cantando.

Está cantando cosas.

Está contando cosas.

Porque la americana que lleva es tan gorda

que no le deja ni siquiera cantar.

Atención a este plano.

Da un poco de miedo.

La cara muy cerca.

Venga, acércate.

¡Para!

Parece que esté poseído.

Si os parece poco esto, quiero acabar con otro tema de Camilo.

En este caso se rodea de músicos.

Detrás, el trompetista, el guitarra...

Vienen vestidos como si les hubieran llamado a las seis de la tarde.

Vienen como de casa.

Y él con el "selfie" del Señor para que se sepa de quién está cantando.

He acabado ya.

Me voy a descansar.

(Aplausos)

Si tuviésemos que elegir el referente

de nuestra "MasterClass"

indiscutiblemente tendríamos que hablar

de los monólogos de pensamiento

que han recibido más de 400 millones de visitas en Internet.

Nuestra invitada es la organizadora a unas conferencias de Madrid.

Sabe mucho del uso de las palabras y de cómo pueden cambiarnos la vida.

De eso va a hablarnos hoy.

Vamos a dar la bienvenida a Antonella.

(Aplausos)

-Gracias.

Cada semana, estamos deseando escucharte.

Tienes cinco minutos para darnos tu opinión.

-Gracias.

Gracias a ti.

(Aplausos)

-Estaba, hace muchos años,

en una librería de Nueva York firmando copias de mi primer libro.

Cuando se acerca una señora negra, demente,

y me pregunta si soy Martin Luther King.

Respondo sin si ni siquiera levantar la mirada.

Acto seguido, siento que algo se mueve en el corazón.

La mujer me había apuñalado.

Estas palabras pertenecen al famoso último discurso

de Martin Luther King.

Esa imagen de la librería captura nuestra imaginación.

Nos imaginamos todo.

Vemos a esa mujer.

Vemos el cuchillo.

Nos preguntamos quién es y por qué quiere matar a un negro.

Un negro que ha llevado su vida entera para la causa negra.

Es como un cuento de detectives.

¿Qué hace que un discurso sea un gran discurso?

No hay una fórmula.

Tampoco es posible explicar del todo

qué nos emociona y nos mueve.

Siempre hay un misterio en ello.

Pero hay algunos elementos recurrentes en un buen discurso.

Uno de ellos es un buen inicio.

Hay que entrar a saco.

A matar.

Exactamente, como ese cuchillo de Martin Luther King.

Porque la audiencia está expectante, muy atenta y deseosa de escuchar.

Sigamos con el discurso.

"El día siguiente,

una radiografía demostró que por 1 mm el cuchillo

no había perforado la aorta".

"El "New York Times" dijo que si hubiese estornudado hubiese muerto".

Un estornudo es la diferencia entre la vida y la muerte.

Detalles cotidianos, imágenes familiares

y ejemplos a los que la mente se puede agarrar

son muy buenos ingredientes para un buen discurso.

También es la vulnerabilidad del orador,

que lo hace más humano y nos acerca a él.

Sigamos un poco más.

"Menos mal que no he estornudado.

Estoy muy contento.

Porque si hubiese estornudado, no habría estado aquí.

En 1960 cuando todos los jóvenes del suceso

se sublevaron en los bancos de comida

pretendiendo lo mejor del sueño americano,

si hubiese estornudado no habría estado aquí".

Si hubiese estornudado no habría estado allí.

Repetición.

La repetición funciona.

Pero lo que más funciona de todo

es la implicación que tiene el orador con su material.

Porque si para él es vida o muerte, el trabajo de una vida,

nosotros también nos interesaremos.

Porque percibimos esa pasión como nuestra.

Y percibimos la verdad profunda que es para él.

Y esto vale para todos,

no solo para un concurso político.

Vale para una presentación de negocios.

Para un científico que ha tardado 20 años en descubrir una molécula.

Terminamos con palabras de Martin Luther King.

Percibe que la muerte se acerca.

Eso nos deja una visión.

"Esta noche no estoy preocupado por nada.

Sé que algo bastante dramático se va a avecinar.

A mí también me gustaría vivir una larga vida,

como a todo el mundo.

Pero esta noche no pienso en eso.

Porque he subido a la cima de la montaña

y he mirado alrededor y he visto la tierra prometida.

Entonces, ya no tengo miedo y no me preocupa nada.

No tengo miedo a ningún hombre porque he visto la tierra prometida.

Además, sé que nosotros, como pueblo,

vamos a llegar a esa tierra prometida".

Nos apasiona un orador que primero nos da una esperanza

y segundo, dibuja un mundo que me interesa

y donde yo quiero participar.

Hoy se dice,

y se ha dicho durante mucho tiempo,

que una imagen vale más de mil palabras.

Estamos en este programa donde reactualizamos todo.

Hay que reactualizar eso también.

Como estos "selfies" que hemos visto,

y volvemos a ver en estas pantallas que nos rodean.

La imagen se vuelve genérica.

Es la palabra la que vuelve a dar significado a las palabras.

La que hace que cada historia sea diferente.

La palabra es lo que marca la diferencia.

Kennedy decía que solo hay un motivo que valga la pena

para que alguien se levante delante de un público y se ponga a hablar.

Ese motivo es cambiar el mundo.

No hace falta ser Kennedy

o Martin Luther King para hablar a un grupo de personas

o a una persona,

influir en ella y provocar un cambio positivo.

Ese es el único momento,

cuando de verdad la palabra se vuelve espectáculo.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Muchas gracias, Antonella.

-Gracias, a vosotros.

Pasamos del espectáculo de la palabra a otro tipo de espectáculo.

El que nos ofrece cada miércoles "Putokrío contra la vida moderna".

(Música)

-¿Qué obra maestra te apetece ver hoy?

¡No!

No quiero que sufras, Jamón,

pero tengo que educarte para que la vida moderna

no te confundas y sepas distinguir el verdadero cine de terror.

Me fui a la típica convención donde huele a virginidad.

No vendí ni uno.

Enfrente había una famosa bloggera que me robó todo el protagonismo.

Ilustraba sus desvaríos con fotos suyas en bolas.

¿Cómo podía competir con eso?

Me sudaba aquello.

Ver a esa pija ey a su séquito moviéndose

como los zombies modernos fue la gota que colmó el vaso.

¿Dónde se ha visto que un zombie corra así?

Me fui al cementerio más cercano y puse en marcha mi venganza.

Tomad carne muerta.

(Risas)

-¿Has entendido cuál es la auténtica esencia

del cine de terror?

(Música)

La gente me señala.

Me apuntan con el dedo.

Susurra a mis espaldas

y a mí me importa un bledo.

Qué más me da.

Si soy distinta a ellos.

No soy de nadie, no tengo dueño.

Yo sé que me critican.

Me consta que me odian.

La envidia les corroe.

Mi vida les agobia.

Por qué será, yo no tengo la culpa.

Mis circunstancias les insultan.

Mi destino es el que yo decido.

El que yo elijo para mí.

A quién le importa lo que yo haga.

A quién le importa lo que yo diga.

Yo soy así, y así seguiré.

Nunca cambiaré.

A quién le importa lo que yo haga.

A quién le importa lo que yo diga.

Yo soy así y así seguiré,

nunca cambiaré.

(Aplausos)

-Muchas gracias.

(Aplausos)

Siéntate aquí con nosotros.

Mira que Coronas se ha montado aquí un bar.

Esto se inaugura hoy.

Qué versión más bonita.

Esto es una versión.

Muchas veces, cuando alguien hace una canción que hemos hecho,

es un poco triste y un poco pérdida de tiempo,

que sea parecida,

con los arreglos que tu has hecho.

Me parece que cuando haces una versión

te la tienes que llevar a tu terreno.

Y eso es lo que has hecho

con esta canción, dos veces ya.

Primero en el disco homenaje a Carlos Berlanga

y hoy en directo aquí con Pablo.

-Maravilloso.

La idea fue de un amigo.

Llevárnosla al tango.

Y luego, la música de...

En mi casa intento ver a otros cómicos que me gustan.

Cuando estáis en la calle,

en casa, en el coche, ¿cantáis canciones de otros cantantes?

-Yo esta tarde estaba cantando una que voy a cantar luego.

Bueno, por trabajo.

Yo te lo cuento luego, porque la entrevistada es ella.

Aprovecha que tienes aquí a esta muchacha.

Aprovecharos de que tenemos un bar.

¿Queréis tomar algo?

Una de las cosas que diferencia un artista,

es la capacidad de reinvención. La capacidad de

desadaptación.

Adaptarte es que cuando te viene un determinado éxito o un no éxito,

sigues por el camino.

Yo te conozco desde el primer día.

Siempre haces lo que crees que tienes que hacer.

Que muchas veces no son las decisiones más comerciales

ni las más comprensibles por la industria.

Son las de un artista.

-Cuando alguna vez han creído que iba a la contra

siempre he explicado lo que has dicho.

Me guío por lo que me dice mi corazón.

Yo estoy contenta con el trabajo que he ido haciendo.

Con la evolución.

Y ahora, con la nueva ilusión de otro disco que vamos a hacer.

Esta vez, has empezado el disco en el directo.

Lo que estás haciendo es una serie de conciertos

y de ahí va a salir el disco.

-Estoy al principio de todo.

Cuando empecé a cantar sola con la guitarra.

Salud.

Esta jarra es de fútbol.

Salud a todos.

(Aplausos)

La cerveza no está...

-Tenía ganas de, antes de meterme en el estudio, llegaba

con las canciones recién,

pero a lo mejor la noche antes...

Y me metí en un estudio.

Salen cosas muy divertidas y maravillosas.

Pero cuando las llevas al directo toman otro rumbo.

Me apetecía mucho empezar este disco así.

Dándoles el tiempo que necesitaban.

Hoy vamos a tener el lujo de cerrar el programa contigo.

Te lo digo para que lo sepas.

Escuchando una canción que todos conocemos

y que nuevamente te vas a llevar a otro sitio.

Antes de que te vayas,

Javier tiene un regalo para ti.

Mi vida, pero como no la quieres,

te he comprado otra cosa.

Te vamos a regalar una pieza única e irrepetible.

Te lo cambio por la cerveza.

(Aplausos)

De lo hemos dado, pero te lo volvemos a quitar,

porque te invitamos a que cantes

"Ella" en una versión más íntima.

El gran Pablo a la guitarra.

(Aplausos)

-Gracias.

(Música)

Ella se ha cansado de tirar la toalla.

Se va quitando poco a poco telarañas.

No ha dormido esta noche,

pero no está cansada.

No mira ningún espejo,

pero se siente bastante guapa.

Hoy ella se ha puesto color en las pestañas.

Hoy le gusta su sonrisa.

No se siente una extraña.

Hoy sueña lo que quiere.

Sin preocuparse por nada.

Hoy es una mujer que se da cuenta de su alma.

Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti.

Que nadie puede hacerte daño,

nadie puede hacerte daño.

Hoy vas a comprender

que el miedo se puede romper con un solo portazo.

Hoy vas a hacer reír

porque tus ojos se han cansado de ser llanto,

de ser llanto.

De llorar tanto.

Hoy vas a conseguir reírte hasta de ti

y ver que lo has logrado.

Hoy vas a ser la mujer

que te dé la gana de ser.

Hoy te vas a querer

como nadie te ha sabido querer.

Hoy vas a mirar para adelante,

que para atrás ya te dolió bastante.

Una mujer valiente, sonriente.

Hoy no has sido la mujer perfecta que esperaban.

Has roto sin pudores la reglas marcadas.

Hoy ha calzado tacones para hacer sonar sus pasos.

Hoy sabe que su vida nunca más será un fracaso.

Hoy vas a descubrir

que el mundo es solo para ti.

Que nadie puede hacerte daño,

nadie puede hacerte daño.

Hoy vas a conquistar el cielo,

sin mirar lo alto que queda del suelo.

Hoy vas a ser feliz,

aunque el invierno sea frío y se alargó

--y sea largo,

y sea muy largo.

Hoy vas a conseguir reír tanto de ti y ver que lo has logrado.

Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti.

Que nadie puede hacerte daño.

Nadie puede hacerte daño.

Hoy vas a comprender

que el miedo se puede romper con un solo portazo.

Hoy vas a ser feliz,

porque tus ojos se han cansado de ser llanto,

de llorar tanto.

Hoy vas a conseguir reírte hasta de ti y ver que lo has logrado.

(Música)

-Buenas noches.

Muchas gracias.

(Aplausos)

-Muchas gracias.

Con esto despedimos el programa de hoy.

Volveremos la semana que viene con otro tema.

Con un programa titulado "Modern Family".

Es familia moderna.

Se cumple el aniversario de la ley de matrimonios

de personas del mismo sexo.

De eso vamos a hablar.

De otras cosas también.

Efectivamente.

Ya podéis mandarnos un retrato familiar de vuestra familia.

Hasta siempre, gracias.

(Aplausos)

(Música)

  • Mi selfie y yo

Alaska & Coronas - Mi selfie y yo

12 mar 2014

En la última gala de los Oscar, un "selfie" de Ellen Degeneres superó en menos de 50 minutos el millón de retuits y en cuestión de horas se convirtió en la foto más compartida de la historia en Twitter. Al fenómeno selfie como exhibición, alarde o publicidad encubierta dedicamos el programa de esta semana. Entrevista: Eva Hache, humorista. Tertulia: Ouka Leele, fotógrafa, Luis Muiño. Actuación y una breve entrevista: Bebe, cantante. Masterclass: Antonella Broglia, experta en marketing. Se va a titular EL ESPECTÁCULO DE LA PALABRA. Router66: ElMundoToday.

 

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