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No recomendado para menores de 12 años Águila Roja - Temporada 8: Capítulo 99 - Ver ahora
Transcripción completa

¡Qué susto, qué susto! ¡Qué susto, amo!

Sátur... ¡No vuelvas a hacer eso!

Vengo de la mancebía.

No, Sátur...

¿Me despiertas para decirme que vienes de la mancebía?

Calle y escuche.

Estaba guardando yo mi turno respetuosamente,

y "me se" acerca un hombre muy bien vestido

y me pregunta que si le puedo ceder la vez.

Me lo cuentas mañana.

Amo, escuche, que tiene que vestirse

pero... pero... echando leches.

Ya tengo los caballos preparados. Venga, vamos.

(ENFADADO) Sátur, ¿qué haces?

Resulta que ese hombre del que le estoy hablando

es uno de los sastres más famosos de la villa

y va a hacerle un hueco a usted para hacerle el traje.

Sigo sin entender nada.

¡Vaya torrija que lleva!

Usted se va a casar, ¿no?

Sí.

Y los novios necesitan un traje, ¿no?

Sí.

Pues yo le regalo el suyo, y de postín. (RÍE)

Sátur, Sátur, Sátur, no.

Te lo agradezco, pero no puedo aceptarlo.

Me casaré con lo que tengo.

¿Cómo se va a casar usted con lo que tiene?

Que es su boda, no la fiesta de la castaña.

A ver si va a parecer Vd. un invitado.

Vamos a ver, Sátur...

¿Qué?

Calle y escuche, que esta vez mando yo.

Va a subir usted al altar como lo que es:

el príncipe del pueblo.

(Sintonía de la serie)

¿Lo levanta, por favor?

¿Qué le había dicho? ¿Eh, amo?

Un sitio de categoría.

Aquí sólo viene a vestirse lo más granado de la corte.

Pero no hacía falta, Sátur.

Mi ayudante se encargará de confeccionar su traje.

Bien.

¿Qué tela prefiere? ¿Seda o tafetán?

La... La más barata.

La más barata, no, la más cara. Que pago yo.

Y...

Y bien entalladito, que se le noten todos los músculos, ¿eh?

Sátur, ¿de dónde vas a sacar el dinero? Yo apenas te pago.

Mire, amo, aunque los hijos de mis hijos

tengan que seguir pagando este traje, yo se lo regalo.

Es lo menos que puedo hacer.

Gracias.

Que se me casa, amo.

¡Que usted se me casa!

Dicen que en las bodas uno sólo se fija en la novia,

pero en ésta no,

que voy a echar unos lagrimones... como puños.

Sátur, Sátur...

Me alegra que estés a mi lado ese día.

¿Y si me hago yo también un traje?

"Asín" vamos a juego el novio y el padrino. (RÍE)

Sátur,

voy a... a pedírselo a Cipri.

¿Cómo?

Pero eso no puede ser. ¿Cómo...?

Yo pensaba que le iba a acompañar al altar.

Lo sé, pero...

Cipri está pasando un mal momento y creo que debe ser él.

Lo siento.

(Campanas de funeral)

Tengo que irme, van a ajusticiar a tres inocentes.

¿Adónde va? ¡No puede irse ahora!

Es mi responsabilidad, soy el Águila Roja.

¿Usted sabe lo que cuesta organizar una boda?

O está a novio o está a héroe.

Tendrá que hacer un parón en los "salvamientos".

Sátur, tengo que irme.

Pero amo... ¡Amo!

Saturno.

Purificación, ¿cómo estás?

Bien.

Cuánto tiempo, ¿no?

Desde mi boda.

¿Qué tal Antonio?

Muerto.

Lo siento, no sabía nada.

Gracias. Bueno, es que... Debo irme.

Me alegro de que estés bien.

Ah, y no vayas a tocar esa tela, que es muy delicada.

La cogen sólo con guantes.

Pues con Dios.

Adiós.

(Música romántica)

¿Qué puedo decir para convencerte?

Llevamos toda la noche hablando y hablando...

Te has encargado de que repasemos toda mi vida con Lucrecia.

Una vida llena de desplantes

y de mendigar amor por las alcobas.

Está en tu mano terminar con eso.

Tienes razón.

Condenarla sería poner fin de todos mis problemas.

Exacto. Borrón y cuenta nueva.

¿Me liberas?

No.

¿Por qué eres tan tozudo?

Porque quiero que desaparezca de mi vida,

pero no que pese sobre mi conciencia.

(GIMIENDO) No, pero... pero...

¿me vas a dejar morir aquí?

¿Me vas a dejar morir por una mujer que sólo te ha hecho mal?

(FORCEJEA)

Llevo muchos años con Lucrecia.

Tendrás que llorar mejor para engañarme.

¿Estás fornicando con mi prisionera?

Libérame...

y te liberarás tú también: te trata como a un perro.

No la escuches, Hernán.

¿Hasta cuándo vas a seguir bailando a su son? Vales más.

Te he dicho que no la escuches.

¡Si la liberas, me perderás!

¡Eso es lo que quiere, perderte!

¡Si sigues hablando, juro que te arranco la lengua!

¡Callaos!

Hacedle un favor al mundo y mataos entre vosotras.

Pero dejadme en paz.

Revoca los papeles que firmé.

Mañana vienen a detenerme, se me acaba el tiempo.

Creí que este asunto había quedado ya zanjado.

No voy a firmar nada.

En ese caso,

nunca saldrás de estas cuatro paredes. ¡Jamás!

Éste será tu fin.

Espera.

Bien, te propongo un trato.

¿Qué quieres decir?

Por separado,

están claros nuestros destinos.

Quizá sea el momento de que empecemos trabajar juntas.

¡Bueno, bueno, bueno...! Esto, esto... Esto, ya, amo...

¡Ha sido la mejor pelea del año!

Ha sido como siempre.

No, como siempre no.

Perdóneme, como siempre no, que cada día se inventa usted cosas nuevas.

Esa "patá" remolino ahí al viento

no se la había visto yo nunca.

Lo importante es que hemos salvado a unos inocentes.

Eso sí, también le digo yo una cosa.

Debería usted abusar menos de las estrellitas.

Cuando acierta, bien; pero cuando falla

tengo que "ir a Cuenca" a por ellas.

¿Sabe, amo? Hoy me he enterado de que ha muerto un conocido mío.

Lo siento.

El Antonio.

Trabajamos juntos en Sevilla y nos vinimos a la villa

para buscarnos la vida.

Nunca me habías hablado de él, Sátur. ¿Qué pasó?

Lo de siempre.

Se casó y dejamos de vernos.

Esta mañana me he encontrado a su viuda, la Puri.

Pobrecilla. La vida es que es muy perra, amo.

Cuando más confiado estás, viene... y te pega un estacazo.

Pareces muy preocupado por ella. ¿La conocías mucho?

¿A la Puri? No, no, si por ella no estoy preocupado.

No, si yo lo digo por mí.

Me he dado cuenta de lo bien que estoy, amo.

Y todo eso gracias a usted.

No sólo es mérito mío.

Sí, amo, sí.

Yo me he pasado la vida dando tumbos

como un desarrapado hasta... que le he encontrado a usted.

Todos buscamos nuestro lugar en el mundo.

Pues yo lo he encontrado.

Y mi lugar en el mundo está junto a usted.

Y no sabe... la paz que me da eso.

Somos una familia, Sátur.

Siempre lo seremos.

(Disparo)

(SORPRENDIDO)

¡La madre que lo parió!

¡Ni una conversación tranquila se puede tener!

(JADEA Y SUSPIRA)

¡Ay! ¡Este escritorio de ébano

vale más que tres generaciones de vuestras familias! ¡Poned cuidado!

¿Ésta es tu idea genial para librarme de la cárcel?

¿Organizar un rastrillo?

Hay que conseguir dinero rápido y esto es una forma de hacerlo.

Si es una estrategia para escapar,

debes saber que todo el palacio está rodeado de guardias.

Ya te engañé una vez,

me aburriría hacerlo de nuevo.

¿Se puede saber qué hacéis con mi cama?

Ella ordenó que la trajéramos.

¿Qué?

Es la cama más famosa y transitada de las Españas.

La venderemos por un montón de ducados.

Podríamos añadir las sábanas.

No pienso vender mi cama.

Estamos perdiendo el tiempo,

nunca conseguiré tanto dinero en un día.

Se hace camino al andar.

-¿Has organizado un mercado en palacio?

-Llámalo "subasta", es mucho más fino.

-¡Es una vergüenza! ¡Son tus objetos personales, madre!

Ya hemos tenido esta conversación muchas veces, hijo.

No tengo que darte explicaciones de lo que haga en mi vida.

Tienes razón, madre, ya hemos tenido esta conversación muchas veces.

Y ya te encargas tú de caer cada vez más bajo.

-Acaban de llegar el marqués de Llera y el duque de Ríos.

nuestros primeros clientes.

Cielo, te daré un consejo de venta:

sonríe, como si no te fueran a encarcelar mañana.

Voy a recibirles.

¡A los buenos días, Cipriano! (RÍE)

Traigo buenas noticias, Cipriano.

Lo dudo.

A ver, que... el amo y yo...

Bueno, que hemos decidido que tú seas el padrino de la boda.

No estoy para bodas.

¿Cómo que no estás...? ¡La madre que te alumbró, Cipriano!

¡Es el honor más grande!

A ver si te enteras: no voy a ir.

Vale, tú no te ofusques. Mira.

Mira.

¿Ves esta tela?

De aquí vamos a sacar tres camisas "pa" Alonsillo, "pa" ti y "pa" mí.

"Pa" enmarcar bien al novio,

"pa" acompañarlo al altar como se merece.

Aquí sobramos.

¿Qué dices ahora?

¿Qué crees que va a pasar cuando Margarita y Gonzalo se casen?

No va a pasar "na".

Seguirán viviendo... felices y... comerán perdices.

Margarita será la señora de la casa.

Lo único que vamos a hacer aquí es estorbar.

Vamos a ver, la Sra. Margarita lleva viviendo aquí la tira de tiempo.

Pero no era lo mismo.

Antes éramos todos iguales, gente que no tenía adonde ir.

Te recogieron de la calle cuando no tenías donde caerte muerto.

Incluso a Margarita.

Pero, ¿qué dices? Si... Si nosotros somos una familia.

Ellos son una familia: Margarita, Gonzalo y Alonso.

Nosotros no somos nadie. Nadie.

Eso es... ¡Eso no es verdad!

Lo que pasa es que tú eres un amargado,

toda tu vida has sido un amargado.

Y a la boda vamos a ir los tres con las puñeteras camisas iguales.

Una familia necesita su espacio, Sátur.

Yo me voy a ir.

Tú deberías hacer lo mismo.

Ésta es mi casa, ¿te enteras?

¡Y lo va seguir siendo!

Señor.

-¿Tiene lo que le pedí?

-Sí, estaba preparado desde esta mañana.

Es la primera vez que hago una cosa así.

-Siempre hay una primera vez.

Le pedí cuatro.

-Sí, sí... Lo siento, señor.

Había cuatro, como me pidió, pero...

-Cállese.

¿Ha venido a renovar su vestimenta, Comisario?

No, he venido a verte a ti.

¿Qué quieres?

El cardenal me ha ordenado que investigue tu pasado

y descubra tus puntos débiles.

Creí que te gustaría saberlo.

¿Para qué me cuentas esto?

Si va haber una guerra entre los dos,

quiero estar siempre en el bando del ganador.

Gracias por la información, pero...

la guerra va a acabar muy pronto y voy a ganarla yo.

Que tenga un buen día, Comisario.

-El cuarto rollo de tela lo tendrá muy pronto, señor.

-No lo dudo.

¿Funcionará?

-Sí.

Acompáñeme, por favor.

Aquí es donde teñimos normalmente

todos nuestros tejidos.

En el caso de sus telas, yo mismo

las sumergí en agua mezclada con arsénico y cicuta.

-¿Está seguro de que la persona se envenenará al contacto con la piel?

Quiero una muerte segura.

-Tras un tiempo en contacto,

sufrirá una terrible agonía

y nadie sospechará.

Sólo falta saber adónde quiere que enviemos las telas.

-Yo haré el envío.

A cierta persona le va a encantar

recibir un regalo tan especial.

-Señor...

¡"Mu" bien! (RÍE)

¡"Mu" bien!

Sátur, ¿qué estás haciendo?

¡Pero...!

No se me encienda, esto no es lo que parece.

¿Cómo se te ocurre poner a pedir a un niño?

Tira "pa'rriba". Venga, vamos.

Es que me he puesto yo y nadie daba "na".

Quiero que mi boda sea sencilla, íntima.

No.

¿Cómo que no?

No, no, esto tenemos que hablarlo.

Usted es toda una institución en el barrio.

Es lo más importante que ha pasado en San Felipe desde que se fundó.

Me da igual, es mi boda.

Que no, que usted no puede dejar a la gente así.

El pueblo ha sido su devenir desde el principio:

ahora sí, ahora no, ahora Juan, ahora monja...

¡No se habla otra cosa en el mercado, hombre!

Buenas...

Hola.

La reina me ha dado un permiso, porque...

porque dice que últimamente no me centro.

¿Y eso es cierto?

Bueno, pues hoy me he pinchado cuatro veces.

¿No me digas que habrá que suspender la boda por esto?

¿Con lo que nos ha costado? ¡Vamos, me caso yo sin manos!

Lo único que todavía no tenemos fecha para la boda.

Bueno, yo había pensado que podríamos celebrarla en...

dos meses.

¿Dos meses?

Bueno, si... si lo ves precipitado, podemos esperar más.

¿Más? Gonzalo, más no.

No sé, ¿no podríamos...

intentarlo en... en dos semanas o así?

¿Dos semanas?

¿Te parece pronto?

No, no. Dos semanas.

En dos semanas por fin serás mi esposa.

¿Damos por finalizado el día de mercado o va a vender algo más?

No, no voy a vender nada más. Que se vayan.

Fíjate, este crucifijo no se lo ha llevado nadie.

Es un regalo de mi difunta suegra.

No hay manera de quitárselo de encima.

Ha sido una idea estúpida.

No hemos conseguido dinero suficiente.

Por ahora. Esta noche conseguirás más.

¿De qué hablas?

¿Me has visto hablar con el duque de Payva?

Pagará una fortuna si vas a "visitarlo".

¿Cómo que visitarlo?

Sí. Creía que manejabas las florituras del lenguaje.

No pienso acostarme con ese hombre.

No sólo con él,

también lo harás con el archiduque de Lugo,

el vizconde de Robles y el anciano barón de Ayllón.

He cerrado trato con todos ellos.

¿Has vendido mi cuerpo a esos hombres?

Pensaba ofrecerme yo,

pero pensé que por ti pagarían más.

Prometí que no volvería a utilizar mi cuerpo. Y no pienso hacerlo.

Querida, ¿desde cuándo te has convertido en una mojigata?

Desde que comprendí que las mujeres somos algo más

que un trozo de carne.

Precisamente por eso dominamos el mundo,

porque somos trozos de carne... con cerebro.

¿Por qué renunciar a ese poder?

No yaceré con ninguno. ¡No tenías derecho!

¡El punto débil de los hombres lo tenemos entre las piernas!

Así hemos llegado a lo más alto y así te salvarás.

¡No, no y no!

Bien.

Bien, bien, bien, bien.

Siempre una hay salvación en nuestro Señor.

Sí, es lo único que me queda:

rezar.

La Iglesia envía todos los meses

un cargamento de dinero a Roma,

un tributo al Santo Padre.

Dime que ni siquiera se te está pasando por la cabeza.

Siempre hemos pensado a lo grande:

vamos a robar el oro del Papa.

-¿Qué haces?

Preparando las invitaciones para la boda de tu padre.

¿Y las has hecho todas tú?

Llevo toda la semana en vela preparándolas,

no tenía tantos calambres en la mano desde que era mozo.

Escucha, escucha. (CARRASPEA)

"Gonzalo de Montalvo tiene el honor de invitarles

al glorioso enlace matrimonial

entre Gonzalo de Montalvo, maestro de maestros

y hombre que se debe al pueblo,..."

Aquí sigo ensalzando la figura tu padre. Me lo salto.

"...y Margarita Hernando,

la más bella de las mujeres

y alma bondadosa como ninguna."

Después aquí pongo la fecha y ya está. ¿Qué te parece?

Un poco largo, pero... muy bonito, Sátur.

Si es que cuando las cosas se sienten, se escriben solas.

¡Tapa, tapa, tapa...!

MARGARITA: Buenas, hola.

Sátur, mira.

Ya tenemos las invitaciones de boda.

¿Por qué tiene las invitaciones de boda?

Y ésta es la tuya.

(LEE) "Gonzalo y Margarita les..."

En mi humilde opinión,

"pa" mí que el texto se queda un poco pobre.

Pobre no, Sátur. Es sencillo, como nos gusta a nosotros.

Bueno, si a ustedes les gusta así, pues...

Qué ganas tengo de estar aquí contigo, junto al fuego.

Perdone, señora,..

Es que esa silla es mía.

Ah, lo siento, Sátur.

No, no, si lo digo porque... cojea.

Ah, pero no....

Pues mientras tú estés cosiendo, yo voy a preparar mis clases.

(RECORDANDO) "Yo voy a preparar mis clases."

(Música romántica)

Ah, Sátur,

que ya tenemos fecha para la boda: Nos casamos en dos semanas.

¿En dos semanas?

Pero en dos semanas a mí no me da tiempo a preparar "na",

tengo que avisar... al cura.

Sátur, ahora mismo íbamos a ir nosotros. No te preocupes.

Ah, ¿que iban a ir ustedes? Ustedes dos, sí, claro.

Sí, nosotros.

¿Estás bien?

¿Yo?

Te noto raro.

Ya ve usted...

Bueno, ¿nos... vamos?

Sí.

Intento no acabar en la cárcel y tu alternativa es ir a la horca.

¡No pienso robarle al Papa!

A grandes problemas, grandes riesgos.

A ver, el dinero de la... ¡Ahí está!

Escúchame, escúchame.

Es el Papa Alejandro uno de los hombres más poderosos del orbe.

Saquearle es una locura.

Ese viejo quiere el oro para fundirlo y hacerse un báculo.

Son sus caprichos o nuestra libertad. Tú decides.

No están transportando gallinas.

Un cargamento así irá protegido por decenas de guardias armados.

Nosotras sólo somos dos mujeres.

No, somos la Duquesa de Fournier

y la marquesa de Santillana.

No ha habido dos mentes como las nuestras en este reino.

Podemos robar ese oro y lo haremos.

No sabemos cuándo sacarán el dinero de la villa ni por dónde.

Y no creo que esa información se anuncie en los pliegos.

Como siempre, doy dos pasos por delante.

Venga, dame el dinero.

¿Para qué lo quieres?

Para gastarlo, por supuesto.

Es el único dinero que tenemos.

¡Por eso voy a invertirlo!

(Música nostálgica)

"Has sido el mejor compañero, Sátur.

No hay nadie que te pueda sustituir."

Sátur,

¿te llevaste tú el rollo de tela?

¿De qué hablas?

¿De qué hablo? De la que se ha liado en la sastrería.

Dime, ¿te la llevaste tú?

(FRÍAMENTE) ¿Quieres casarte conmigo?

Pero, ¿qué dices?

Lo has oído perfectamente. ¿Lo harías?

(SORPRENDIDA) Pero, ¿y esto por qué?

¿A qué viene ahora esto?

Pues porque ya tenemos una edad. Tú estás viuda y yo estoy solo y...

y ninguno de los dos quiere estarlo.

Lo he pasado muy mal desde que murió Antonio.

Pues por eso.

Que podemos ser muy felices juntos y...

y yo te prometo ser un buen esposo.

Sí, quiero.

(ESCUPE)

(SUSPIRA)

Si es el capellán de Aranda, decidle que pase otro día.

-No, eminencia, se trata de la duquesa de Fournier.

-¿La duquesa de Fournier?

¡Hazla pasar! ¿A qué esperas?

(LISONJERA) -¡Cardenal Mendoza!

No puedo creerme que esté ante usted, un mito vivo.

Y más joven de lo que pensaba.

(HALAGADO) -Vamos, vamos, duquesa,

sólo soy un humilde siervo del Señor.

La vanidad no es un defecto

que yo pueda permitirme.

¿A qué debo el honor de vuestra visita?

-He venido a hacer una generosa donación a su iglesia.

Digamos que tengo una cierta tendencia a pecar

de todas las formas posibles

y hay que estar a bien con el Altísimo.

-Veo que...

lo que se habla de vos en los salones

resulta auténtico.

-De leyenda a leyenda, eminencia:

sólo nosotros sabemos lo que hay que trabajar para mantener la fama.

-¿Os apetece un licor?

-¿Es dulce?

-El más dulce que hayáis probado nunca.

(COMPLACIDA) -En ese caso, sí.

Apenas me mojaré los labios...

con su vino.

Por cierto, no es que me importe demasiado, pero...

siempre he querido saber cómo se gasta el dinero que donamos.

(DUBITATIVO) -El oro... viaja siempre a Roma.

-Esos caminos son muy peligrosos.

(LASCIVA) -Supongo... que acompañará ese oro un hombre

tan varonil como usted.

-Podría, ciertamente,

pero esos menesteres se los dejo a mis subordinados.

-¡Ay, qué descuido!

-Con vuestro permiso...

-No se me ocurriría cómo proteger una carga tan valiosa.

-Es muy simple.

Daré la orden para que mañana salga

el oro convenientemente escoltado

en una caravana.

No obstante, saldrá esta noche

en una carro cubierto de heno.

Nadie asaltaría jamás a un simple campesino.

-Una idea genial, eminencia.

Sublime.

-Vuestra presencia resulta inspiradora.

(INSINUÁNDOSE) -¿Y es su eminencia tan bueno en todo?

Muchas gracias, doña Mercedes. Han quedado muy bien.

-De nada, hombre.

Estoy encantada de poder ayudar para la boda del maestro.

¡Hale, con Dios! -Con Dios.

¿Has visto? Te han llegado las camisas que encargaste.

(INDIFERENTE) Genial.

¿No nos las vamos a probar?

¿Ahora qué pasa? ¿Te interesa la boda, Cipriano?

Pero, Sátur, que Cipri tiene razón. Vamos a ver cómo nos quedan, venga.

Tengo trabajo, luego me la pruebo.

CIPRI: Pues nosotros nos las vamos a probar ahora.

-Por fin volveremos a ser una familia.

(Se abre puerta)

Buenas.

Buenas.

Pero, hombre, qué guapos estáis.

Ya. Ha encargado Sátur la tela, es para la boda.

Sí, está muy bien. Lo único es que no sé por qué no lo he cosido yo.

Teniendo a una costurera en casa y os vais a la competencia.

Me va a perdonar, pero por una vez he tomado la decisión yo solito.

Pues yo me la voy a dejar. Así se va dando, ¿no?

-Claro.

Si me disculpan... Ya he tenido suficiente boda por hoy.

Sátur, vas a ir muy elegante, pero ten cuidado,

que ya sabes lo que dicen: de una boda sale otra boda.

No sabe usted la razón que tiene.

MARGARITA: A ver, mira.

Puri...

Sátur, ¿tú estás seguro de que quieres...?

Vamos a andar.

No hacía falta que me siguieras al palacio del cardenal

y que esperaras fuera dos horas.

Tu desconfianza empieza a ser insultante.

Todavía no me has dicho por qué has tardado tanto.

Me acosté con él.

¿Tuviste que hacerlo para conseguir la información?

La información ya la tenía,

me faltaba un cardenal en mi lista.

Vamos a jugarnos la vida, ¿cómo puedes estar tan tranquila?

Es un plan sencillo:

esperamos en el camino, matamos al labriego,

nos llevamos el dinero,

y mañana estamos sanas y salvas. Y tú sin esa cara de amargada.

¿Cómo sabes que el cardenal no te mintió?

Porque es hombre, tenía la sangre en "otra parte" de su cuerpo.

Ni siquiera recordará que me lo contó.

Me molesta ser la prudente por una vez en mi vida.

¿Y si sale mal? Ese labriego seguramente vaya armado.

Entonces, no terminaremos en la cárcel,

sino muertas.

Me parece un final más digno.

Y ahora descansa,

esta noche vamos a hacer historia.

¿Qué quieres?

Sé que mañana vienen a detenerte.

Ahórrate lo que ya conozco.

Sólo quería despedirme por cortesía.

¿No te importo nada?

Ya no.

También venía a decirte que no te preocupes por Nuño.

Me ocuparé de nuestro hijo como se merece.

Hernán.

Puede que salga de tu vida para siempre.

No volverás a verme.

¿De verdad quieres que terminemos así?

Desde que te conozco...

sólo he besado por donde pisabas.

Te he seguido sin preguntar.

Y he recibido humillación y desprecio.

No volveré a ser el segundo nunca más.

Así que suerte.

Mi vida sin ti... será mucho mejor.

50 reales a la semana

y el honor de pertenecer al mejor ejército de la cristiandad.

Sólo firmando aquí.

Si vuelves, tendrás dinero; si mueres, gloria.

-Venga, vámonos. -Venga, vamos.

-¿Cuál...?

¿Cuál es el destino? -El que nos ordenen:

la guerra contra el turco o contra cualquier otro enemigo del rey.

-¿Tendría que...

que luchar?

-Pues claro que tendrías que luchar, en primera línea.

-Cipriano Benítez.

-En dos semanas, en el camino de Burgos,

junto a la ermita de San Agustín.

Allí te darán uniforme, armas y paga.

-Cipri, ¿qué tal las camisas?

(ALELADO) -¿Eh?

Ah, bien. Todo bien.

-Es que era una buena tela.

Yo he aprovechado unos retales para hacerme este pañuelo.

¡Ay! ¡Ay, Cipri!

-Teresa... ¡Doña Mercedes!

-¡Ay, Cipri! -¡Doña Mercedes!

Cipri, ¿qué ha pasado?

No lo sé, se ha desmayado.

Estaba tan contenta contándome que se había hecho un pañuelo y...

Aún tiene pulso.

¿Dónde se ha metido el cura?

En las bodas se espera a la novia, no al párroco.

Sí que tienes ganas de tomarme como esposa, sí.

Cuanto antes, mejor. Sí.

Sátur.

¿Qué?

Que...

Que yo no... no voy a ser una carga para ti.

Y... Y te querré bien.

Muchas gracias por hacerme tan feliz.

Gracias a ti.

¡El alegrón que se han llevado las vecinas!

Nos han preparado hasta un convite y todo,

con bollitos preñaos, roscas de anís...

¿Las vecinas?

Puri, yo es que no soy de...

de mucho festejo. Yo soy...

de cosas sobrias: una boda sobrias, un...

No, Sátur, no, que en la vida pasan cosas muy malas.

Los buenos momentos hay que celebrarlos.

Yo.... he limpiado nuestra alcoba de matrimonio para que...

al llegar esté todo preparado.

¿Nuestra alcoba?

Buenos, ¿este hombre viene, no viene o...?

Es que claro...

¿Y por qué no dejamos esto para otro día

con más luz, con más...?

Siento mucho el retraso,

pero era una extremaunción.

¿Empezamos?

Pues digo yo que habrá que empezar.

Dios nuestro, escucha nuestras oraciones de apoyo

a la unión de Saturno y Purificación.

Bendícenos en la medida en que te ofrecemos

nuestras oraciones de amor

y sostén a este matrimonio.

¿Han traído los anillos?

Ah, sí.

Sí.

Son redondos y de metal, que es lo que importa.

Vamos, que yo te prometo que si algún día puedo...

Son... preciosos.

Yo, Saturno,

te entrego este anillo como señal de...

mi amor y de mi fidelidad.

Yo, Purificación,

te entrego este anillo como señal

de mi amor y fidelidad.

Aquéllos a quien Dios ha unido, que no los separe el hombre.

Saturno y Purificación...

son ahora esposo y esposa con la bendición

de Cristo y de la Iglesia.

-Estoy... tan feliz.

(SIN CONVICCIÓN) Ah, y yo también.

¿No te estarás escondiendo de mí?

Claro que no.

Bueno, un poco sí.

Bueno,

si me vas a dejar, dímelo ya.

Así aprovecho y me tiro desde aquí.

No, es sólo que...

que ahora no sé cómo comportarme contigo.

Se me hace raro.

¿Qué te preocupa?

No te imaginas

las de veces que he subido aquí para...

para pedir que cambiaran las cosas.

No voy a volver desaparecer. Ya no.

A veces es difícil ser feliz.

Lo sé, pero lo vamos a ser.

Vamos a conseguirlo.

¿Sí?

Bueno,

me voy a dormir, mañana tengo que levantarme para ir a palacio.

¿Todavía tengo mi alcoba?

Claro.

¿Qué pasa? ¿De qué te ríes?

Nada, que nos casamos en dos semanas y...

y vamos a dormir separados, pared con pared.

Tiene su gracia, sí.

Sí. Bueno, después de todo lo que hemos esperado...

Y está bien... guardarse para la noche de bodas y eso.

Sí, claro, es... es bueno

guardar las... tradiciones.

Buenas noches.

Buenas noches.

¿Quieres salir de una vez?

Prometí que no volvería a llevar estas ropas en mi vida.

Es como volver a mis tiempos de lavandera.

Así estamos irreconocibles. Y no reniegues de tu pasado,

que hace valorar lo mucho que has conseguido.

¿Quieres dejar de pontificar?

¿Estás segura de que la carreta pasará por aquí?

Eso me dijo el cardenal entre jadeos.

Recuerda: matamos al labriego,

cogemos el oro y nos vamos.

Yo lo mataré.

Mañana vienen a detenerme, es mucho lo que me juego.

¿Estás segura?

Un disparo, una oportunidad.

La única persona en la que confío es en mí misma.

¡Ahí viene!

Vamos a conseguirlo.

Hernán, ¿a qué esperas?

No puedo.

No puedo, no puedo matarlo.

Hazlo. Es tu vida o la suya.

No puedo, Olivia.

Entre tu vida y la mía, elijo la mía;

pero entre la tuya y cualquier otro, siempre te salvaría a ti.

(Relincho)

Te has condenado.

(Ladridos)

(JADEA)

# No, I've never seen nothing like you. #

# No one else makes me feel like you do,

# yeah.

# I've searched across the universe.

# I've seen many things so beautiful,

# it's true,

# but I've never seen nothing like you.

# Been all around the world, seen everything

# from the North, South, East, West,

# but I've never found

# someone with you're heart of gold.

# From Paris to Rome to places I've never known

# nothing felt as right

as you and I.

# And I never wanna let you go.

# I've looked so long

# in every face and place I've gone

# even in my dreams.

# No, I've never seen nothing like you.

# No one else makes me feel like you do,

# yeah.

# I've searched across the universe.

# I've seen many things so beautiful,

# it's true,

# but I've never seen nothing like you.

# If I travel through time, I still could never find

# a future past that I had.

# Someone who compares

# to everything you are,

# from Mona Lisa's smile

# to angels' up in heaven's sky,

# you're the one who saved my heart.

# I've looked so long

# in every face and place I've gone

# even in my dreams.

# No, I've never seen nothing like you.

# No one else makes me feel like you do,

# yeah.

# I've searched across the universe.

# I've seen many things so beautiful,

# it's true,

# but I've never seen nothing like you.

# I've finally found what I was looking for.

# The first time I saw your face,

# yeah.

# Say you'll stay forever more.

# This love can never be replaced.

# No, I've never seen nothing like you.

# No one else makes me feel like you do,

# yeah.

# I've searched across the universe.

# I've seen many things so beautiful,

# it's true,

# but I've never seen nothing like you.

Buenos días.

Sí que has madrugado hoy.

No he madrugado.

No he dormido aquí.

¿Algún problema?

No.

Que me he casado.

¿Qué? ¿Cómo que te has casado?

Anoche en la ermita, con Puri.

Así no tendrá usted que echarme de casa, me iré yo solo a la mía.

Le he quitado un peso de encima.

Sátur, ¿has perdido el juicio?

Jamás he pensado en echarte, no eres molestia para mí.

Ahora no, pero con el tiempo sí.

Bien que han empezado a apartarme con el tema las invitaciones,

el cura...

No se preocupe, que no seré un estorbo.

Lo que dices no tiene ningún sentido.

Uno no se casa por arrebato.

Es que no ha sido un arrebato.

Si dejo pasar esta oportunidad, a saber con quién acabo.

Lo mismo termino ahí solo bajo un puente.

Es un error, Sátur, con nosotros estabas bien.

¿Lo ve? "Con nosotros". "Nosotros", "nosotros"...

No se le cae de la boca el "nosotros".

¿Qué pasa?

¡Antes "nosotros" éramos usted y yo!

Yo era todo "pa" usted y ahora no soy "na". Eso pasa.

Sátur, no va cambiar nada. No quiero que salgas de mi vida.

Todo va a cambiar. No voy a poder despertarme en mitad de la noche

"pa" contarle lo que me ronda en la cabeza.

No, habrá partes de su vida a las que no podré entrar

y cada vez serán más.

Siempre serás importante para mí.

Ser la persona que más ha peleado "pa" que estuvieran juntos...

sin saber que ése sería mi fin.

Pero usted no se preocupe,

que yo estaré aquí todas las mañanas

"pa" cumplir con mi trabajo.

Te estás equivocando, Sátur.

No,

ahora yo tengo que buscar mi propio "nosotros", amo.

Buenos días.

Rápido, póngasela.

El cochero está preparado para partir.

¿De qué hablas?

Huiremos. Y yo la acompañaré.

Si lo hago, le quitarán todo a Nuño.

No voy a permitir que pague mi hijo.

Marquesa, nos queda un largo viaje hasta la cárcel de Brest.

-Cuando vuelva, encontrará el hogar como lo dejó.

No creo que vuelva.

¿Qué ocurre, madre?

¿Qué está pasando? ¿Por qué te detienen?

Intenta recordar...

sólo lo mejor de mí.

Acuérdate de que tienes que ir al herrero,

que te dé dos cerrojos nuevos.

Y de vuelta te pasas por casa de mi prima Leo

y recoges media docena de huevos,

que viene mi madre el domingo y no tengo "na pa darla".

Pero, ¿tu madre vive?

Claro que vive, en Cogolludo.

Os vais a llevar más bien...

Y... ¿quién va a pagar todo esto? Porque...

yo voy justito, que acabo de independizarme, Puri.

Bueno, toma, pero no te lo gastes "to",

que tendremos que ahorrar por si viene un chiquillo.

¿Qué?

Vamos a ir paso a paso mejor, ¿eh?

¡Anda...! ¡Anda que...

menuda noche de bodas me has dado!

Que te quedaste dormido sin... sin "eso" ni lo de más allá.

Es que no estoy yo muy acostumbrado a dormir sobre blando.

En mi anterior casa dormía en la cuadra.

Digo yo que habrá sido por eso. Me he quedado, vamos...

No te preocupes, tenemos todo el tiempo del mundo, hijo.

Y, por cierto, a ver si te coso otra camisa,

que se te va a quedar pegada a la piel.

¿Dormiste bien?

Sí... Sí, sí, muy bien.

Me alegro.

Gonzalo, mira, yo, si no te pregunto esto, me va a dar algo.

¿Fue lo que esperabas?

No, fue mejor.

Mucho mejor.

¿Y para ti?

Bueno pues voy a tener que pedirle otro permiso a la reina

para poder recuperarme.

¡Pero si es Sátur!

¿Va con una mujer?

Se casaron anoche.

¿Qué pasa? ¿Qué?

¡Demasiados bollos preñaos! ¡Mira que te lo dije!

Sátur... ¿Qué?

¡Sátur!

¡So, señorito, so!

¡Ay, Dios mío! ¡Sátur!

(Pasos acercándose)

-Usted ha ganado.

Recoja sus cosas y váyase de este palacio.

-No me gusta tu tono.

Las criadas no deberían valorar los asuntos de sus señores.

-Yo no soy una criada cualquiera.

La compadezco,

la gente como usted acaba muriendo sola.

-Pero libre... y rica.

Créeme, merece la pena.

¡Y ahora, márchate!

-¡Revoca esos papeles o te abro el cuello!

-Si quieres asustarme de verdad,

controla tu pulso. (RÍE)

No vas a hacerme nada, niño.

Baja eso, antes de que te cortes.

(ÉL RESPIRA NERVIOSO)

Y no intentes convencerme,

todo lo que vayas a decirme ya me lo ha dicho tu madre.

-¿Tú no tienes hijos, verdad?

-No, no me gusta viajar con "equipaje".

-Cuando era un pequeño, no paraba de llorar.

Mi madre pensaba que me aburría al no tener un hermano.

Mandó construir el mejor caballo de madera que un niño pudiera tener,

pero yo seguía llorando.

Después me regaló un caballo de verdad, pero yo seguía llorando.

Hizo levantar una alcoba llena de juguetes, hasta el techo,

pero yo seguía...y seguía llorando.

-¿Por qué me cuentas eso?

Porque el único momento del día en el que paraba de llorar...

era cuando mi madre venía de sus fiestas y me daba un beso.

Sé que mi madre es egoísta y mentirosa,

y que no ha sabido cuidarme,

pero es todo lo que tengo en la vida y tú vas a quitármelo.

Ojalá tuviera valor para matarte.

Porque es lo que te mereces.

-Dios mío, Sátur, igual le puse demasiados pimientos al picadillo.

Que no, que... no han sido los bollos ni...

ni el picadillo, no. (VOMITA)

¡Ay, por Dios!

¡Ay, Sátur, por favor, no me dejes viuda otra vez!

Pero, ¿qué dices, Puri? No.

¡Ay, Dios mío, que me voy a manchar la camisa de la boda! (SE QUEJA)

Yo te ayudo.

¿Qué ha pasado?

Mira que te dije que no lo llamaras.

Le entró dolor de vientre, perdió el sentido y se cayó del carro.

Pero ya está, ya estoy mucho mejor. No... No necesito "na".

¿Cuándo empezó a dolerle?

Esta mañana, cuando íbamos al mercado.

Usted ocúpese de su gente, que...

yo ya tengo quien me cuide:

mi familia, nosotros.

A ver si el pimentón...

Yo le hice una majadita de ajos a la carne y seguramente fue...

Ay, por Dios, Sátur. ¡Por Dios!

Sátur, descansa. Iré a buscar un médico.

¡Que no!

Que no, que yo ya estoy mucho mejor. Déjeme.

Sátur, tienes temblores, vómitos y estás ardiendo.

Me estoy recuperando gracias a mi mujer.

Lo único que necesito es descansar en mi cama y...

y que no me dejen tranquilo, ¿lo entiende?

Está bien. Me voy.

Si necesitas algo, me avisas.

Lo mismo le digo. Mi señora le acompañará a la puerta. Puri.

Ay, Dios mío, ¿qué me pasa?

¿Qué es lo que tengo?

(SE QUEJA)

Excelente tejido.

¿Y dices que no viste quién lo trajo?

-No, eminencia.

Únicamente... dejaron esta nota.

(LEE) -"Estimado cardenal Mendoza:

ruego acepte estas sábanas

de una devota admiradora.

Su suavidad le arropará

en sus frías noches

y le ayudará a tener dulces sueños."

Creo que ya sé quién me envía esto.

Duquesa de Fournier, es un placer volver a veros.

Sal, rápido.

Muchas gracias por vuestro generoso y delicado regalo.

-Ah, no, yo no le envié estas sábanas.

-Vaya,

se ve que últimamente despierto pasiones entre mis siervas.

-No es para menos.

Eminencia, perdí un pendiente

durante nuestro "intercambio espiritual".

He venido a recuperarlo.

-Ah.

La mejor manera de recordar es reconstruir los hechos

desde el principio.

-Controle su furor juvenil, eminencia.

Estaré muy agradecida si encontramos ese pendiente,

profundamente agradecida.

-Bien,

lo buscaré con presteza, preguntaré a mis criadas.

Volveré pronto.

Poneos cómoda, si así lo deseáis.

-¡Premio!

-Lamento deciros que no hay noticias de vuestro pendiente.

-Ay, qué lastima.

Al menos... he tenido el placer de volver a veros.

Si...

aparece, os lo llevaré yo personalmente

-Ay, acabo de recordar que tengo un asunto importante que atender.

Pero volveremos a vernos.

Se lo aseguro.

(SUSPIRA)

(Campanas de funeral)

-Murió anoche.

Pobre mujer.

(DOLORIDO) ¡Gonzalo!

¡Cipri!

Cipri, ¿qué pasa?

¡Me duele! ¡Me duele mucho!

Tranquilo, lo llevamos arriba.

¿Puedes caminar?

¡Me muero¡ ¡Me muero, Gonzalo!

¡Abrid paso!

(Relincho)

¡Abrid paso!

¡Abrid paso!

¿Qué ha pasado? ¿Qué le has hecho?

Yo no le he hecho nada.

¿Qué ha pasado?

Estaba de guardia y lo encontraron así.

Alonso...

Deja que te ayude.

No, no te necesito.

Estos grilletes no son necesarios.

Su reputación le precede, señora.

(HABLA EN FRANCÉS)

-Estas páginas

están llenas de secretos del Imperio español.

A tu rey le encantará saber los planes de su mayor rival en Europa.

-¿De dónde ha sacado esto?

Eso no importa.

-¿Qué quiere por estos documentos? -A ella.

Y que mis deudas queden saldadas, por supuesto.

(SUSPIRA RESIGNADO)

ELLA: "Merci". ÉL: "De rien".

COCHERO: ¡Arre, vámonos! ¡Arre!

No pienso agradecértelo.

No lo esperaba.

¿Por qué has cambiado de opinión?

Nunca te arriesgas por otras personas.

Yo no dejo nada atrás,

tú... un hijo,

que pronto será el soltero más deseado de la Corte.

¿Lo has hecho por Nuño?

Si no estás con él, lo cazará alguien como nosotras.

No podía permitirlo.

Aquí nos despedimos, Lucrecia.

Olivia...

Espero que tus escándalos lleguen a mis oídos en mi nueva vida europea.

¿Adónde irás?

¿Quién sabe?

Te diría que...

no quiero volver a verte jamás, pero... sería mentira.

Suerte, Olivia.

Las privilegiadas no necesitamos suerte,...

(AMBAS) la creamos.

(OLIVIA RÍE)

Es el mismo dolor que sentía Sátur.

No tiene peste...

ni viruela, nada.

Te he dicho que te vayas.

No, no me iré hasta que sepa lo que le pasa.

Le has traído, muchas gracias. ¡Ahora vete!

Si tus criados y tu hijo tienen el mismo mal,

debe ser algo de aquí, de esta casa.

¡Vete!

Hijo...

(EN VOZ BAJA) Ayúdame, padre. Ayúdame.

Alonso...

¡Alonso!

¿Qué tienes? (ENFADADO) ¿Qué tienes?

Perdiendo la calma no vas a arreglar nada, tienes que pensar.

¡Te he dicho que te vayas de mi casa, no te necesito para nada!

Si tú estás bien,

debe ser algo que han tomado los tres

o algo que hayan hecho. Piensa.

¡Fuera de mi casa!

Entiendo que tú no me perdones,

pero con él tengo una oportunidad

y no pienso desaprovecharla.

Alonso...

¡Es Sátur, se muere!

Tiene que ver algo común, ¿pero qué?

(CONVULSIONES)

La ropa.

Es la ropa, está envenenada.

¡La tela!

Por eso sólo la cogían con guantes.

Si no sé cuál es el veneno, no sé cuál es el antídoto.

¿Qué veneno usaste?

¿De qué me habla?

¿Qué veneno has usado?

¡Ayuda, socorro! ¡Socorro!

¿Qué veneno has puesto en las telas?

Déjeme, déjeme, déjeme.

Déjeme.

Déjeme, yo no sé nada. No sé nada. ¡Se lo suplico, déjeme!

¡Dime qué veneno has usado!

Si lo... Si lo digo, me matarán.

¡Si no lo haces, te mataré yo!

¿Cuál era el veneno?

¡Habla!

(AHOGÁNDOSE) Arsénico... Arsénico... Arsénico...y cicuta.

Arsénico y cicuta.

¿Así tratas a mis recuerdos?

¿Te sorprende que haya vuelto?

Sí.

Esta vez sí.

¿A quién has sobornado?

Por una vez no he tenido que hacerlo.

Ha sido el destino.

No parece que te alegre.

¿Y por qué habría de hacerlo?

¿Qué gano yo con tu vuelta?

Más de lo que crees, Hernán.

Sin mí, tu vida sería... pobre,

aburrida.

Piénsalo.

Por cierto,

el disfraz de labriego no te favorece.

¿Cómo sabes tú eso?

Necesitaba ese dinero para comprar mi libertad,

pero te entrometiste, como siempre.

Hacía mi trabajo.

Te tuve a tiro.

¿Y por qué no me disparaste?

Porque me importas.

¡La madre que me parió!

La que he liado con las telas.

Un poco más y celebra usted su boda en el cementerio.

No te preocupes ahora.

Tóma esto tres veces al día y mañana también.

Te dejo descansar.

Espere, espere, amo, espere.

Que yo no puedo soportar esta cruz.

No le des más vueltas. Alonso y Cipri están bien.

No, no, no, si no me refiero a eso.

(TOSE)

Que me he desposado.

Deberías haberme consultado.

¿Y cuándo? Si la señora no se despega de usted

y usted no se despega de la señora. Que parecen un retablo.

Decías que para ti era importante encontrar al amor de tu vida.

No deberías haberte casado.

Desde que nací me han abandonado muchas veces, amo. Muchas.

Y no podía soportar una más.

Sátur, sé que tu vida ha sido muy difícil,

pero yo no soy como la personas con las que te has cruzado.

Pero es que me daba miedo que las cosas cambiaran.

Cuando cambian, siempre es "pa" peor. Siempre.

¿Y lo que decías de encontrar tu lugar en el mundo?

Dijiste que era con nosotros.

Dije que era con usted. Y usted va a casar.

La pareja siempre es cosa de dos.

¿Qué pinto yo? Yo no pinto nada. Nada más que...

que ensuciar... la estampa.

¿Y ahora qué? ¿Qué vas a hacer?

No sé.

Estoy encerrado en este matrimonio que...

Si hasta ha bordado nuestros nombres

en todas las labores.

No sé, Sátur. Es la primera vez que no sé cómo ayudarte.

Y yo es la primera vez que aprendo la "lición".

Que no hay peor cosa que estar con alguien a quien no quieres.

Descansa.

(QUEJIDO)

"Hace mucho, mucho tiempo,

en un lugar muy lejano,

existió una tierra llamada La Comarca de la Felicidad."

"Allí vivían los tres hijos

del rey de la comarca.

Ésta... es la historia de los tres Jorges."

(TARTAMUDEA) -Que... Que empiece la cele...celebración.

-"La Comarca de la Felicidad

era así conocida por todos porque en ella

no había lugar para el mal ni la pena."

-¡Que dé comienzo el castigo!

¡Aah!

Nos atacan.

¡Nos atacan!

Voy a reinar yo. ¡Yo, yo, yo, yo!

¡Yo!

  • T8 - Capítulo 99

Águila Roja - T8 - Capítulo 99

12 nov 2015

Gonzalo y Margarita rebosan felicidad mientras se encargan de los preparativos de su boda. Sátur piensa que su amo ya no lo necesita, y se siente desplazado. Tal vez ya es hora de que él también forme su propia familia. Olivia, la aristócrata interpretada por Carmen Maura, sigue encarcelada por Lucrecia. La Marquesa pretende que la Duquesa de Fournier revoque los documentos que la hizo firmar y que la convierten en heredera de sus deudas. Sátur decide regalar a Gonzalo su traje para la boda. El criado desconoce que el sastre ha recibido un encargo muy especial de Malasangre: envenenar unas telas que acabarán con la vida de quién las lleve.

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  1. unpocodesensatezporfavorrrrrrr

    Lástima que la escena más deseada, esperada y solicitada (8 temporadas, 99 capítulos o 6 años), haya quedado deslavazada o deslucida en comparación con la misma escena pero con otra mujer en el capítulo 63, mucho más explícita y cuidada en dicho capítulo 63 (con una desconocida ocasional), que en el 99 con la mujer de la se supone está tremendamente enamorado y a la lleva largo tiempo deseando. Esto me parece una desconsideración enorme e innecesaria a los fans seguidores de la trama CR. INCREIBLE.

    21 abr 2016
  2. Unpocodesensatezporfavorrrrrrr

    Lástima que la escena de amor más deseada, esperada y solicitada (8 temporadas, o, 99 capítulos o 6 años), haya quedado deslavazada en comparación con la misma escena, pero con otra mujer, del capítulo 63, mucho más explícita y cuidada en el 63 (con una desconocida) que en el 99 con la mujer de la que se supone está tremendamente enamorado y a la que se supone lleva largo tiempo deseando. Me parece una desconsideración a los fans de esta trama. INCREIBLE.

    21 abr 2016
  3. Mario

    Súper la serie, me encanta, sólo que al final osea el avance del próximo capítulo esta muy raro, jajaja parece de locos, pero mis felicitaciones a los productores y actores me hacen pasar un rato bien entretenido con mi familia, y eso de que "se han salido de la línea", en realidad no me importa, con que la serie sea tan buena como lo sigue siendo es suficiente. La veo desde mi smartphone. Saludos desde El Salvador.

    09 ene 2016
  4. Edith

    Sigo Aguila roja desde su inicio, ahora no puedo ver los siguiente capiulos. Quisiera saber por qué?

    16 dic 2015
  5. Margarita

    Será posible que la mamá de Gonzalo vuelva a la vida? Así como muchos personajes están al borde de la muerte y se recuperan en un abrir y cerrar de ojos??? La muerte de ella si me puso triste, pues debió reunirse con sus hijos como una recompensa a todo los sufrimientos que pasó por ellos.

    25 nov 2015
  6. Margarita

    Por qué no puedo ver los vídeos? Empecé a verlos sin problemas y hoy nomas no abren.. Podrían arreglar esto por favor! Gracias!!

    25 nov 2015
  7. Matilde Diaz

    hola, yo vivo en Nueva York y hoy ya no pude ver mas el aguila roja. En el ordenador el video dura un minuto y en el mobil y tabla no se pueden ver. Hasta anoche no tuve ningun problema, alguien sabe que ha pasado? Gracias

    25 nov 2015
  8. Rosa

    Por fin vemos juntos y felices a Gonzalo y Margarita! Esta temporada ha recuperado su esencia inicial y es laejor desde q las tramas empezaron a cambiar después d las primeras temporadas. Estaría bien q ahora q se casan Margarita sospeche sobre las salidas d Gonzalo y se acerqe a su verdadera identidad... Y q Alonso lo descubra sería genial, buen final para la serie... Estaría bien q le cogiera el testigo al héroe xa el futuro... Y xfa,q no se vaya Margarita, para eso mejor terminar ahora q las tramas son bonitas y tienen sentido. Enhorabuena a esos actorazos y gracias a los guionistas x esta temporada!!!

    18 nov 2015
  9. Marcela rojas

    Porq se pega? Es miy frustrante

    18 nov 2015
  10. Carolina

    Los guionistas deben fumarse algo antes de escribir el guion de cada capitulo. Ya el aguila ni sigue rompecabezas ni sabe na. Nos fuimos de templarios al santo grial y todo para nada. Fin ya por favor y q sea digno no una caca como las trmporadas 7 y 8. Y dejarse de mensajes politicos indirectos. La serie es para todos.

    17 nov 2015