La agricultura consume en todo el mundo más o menos el setenta por ciento del agua extraída de ríos, lagos y presas. Este capítulo estudia las historias de granjeros de Bali con su tradicional método de inundar los campos de arroz, de Ibaraki (Japón) donde se produce 'arroz seco', del sudoeste de Kansas donde se están probando diferentes sistemas de precisión que permitirán a los agricultores el suministro directo de agua a las plantas evitando así la perdida de agua por evaporación, de Kenia donde los agricultores se sirven de una técnica conocida como irrigación a goteo, del valle de mezquital (México) donde se utiliza la irrigación con 'aguas negras' (aguas de desecho), para decidir si el agua esta bien o mal administrada en los campos agrarios, donde deberían hacerse enormes esfuerzos para asegurar nuestro futuro por medio del cuidadoso uso del agua. La irrigación parece ser la clave del éxito agrario, sin embargo, ha presentado inconvenientes como la explotación excesiva de las presas de agua existentes.