'200¿ es una serie de cuatro programas que ofrece el privilegio de visitar el Museo del Prado de noche y disfrutar en exclusiva del espacio y sus obras cuando está cerrada al público. El del Prado es un museo distinto al resto de grandes museos europeos de pintura antigua y en '200' veremos qué lo hace tan especial. El programa desnudará muchas de sus obras maestras para desentrañar todo lo que esconden y sacará algunos cuadros del museo para acercarlos a un nuevo público.

Además, el programa será testigo de un misterio que Ramón Gener tendrá que resolver con la ayuda de los cuadros del museo. Él será el único capaz de oír sus voces e interactuar con ellos para conseguir su objetivo: liberar a una reina atrapada en su retrato.

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200. Una noche en El Prado - Museo de reflejos - ver ahora
Transcripción completa

veo que alguien te está pidiendo ayuda. Se trata de una reina atrapada

Entre nosotros hay voces falsas que intentarán hechizarte como

las sirenas lo intentaron con Odiseo. Como esa música que andas siguiendo,

veo que alguien te está pidiendo ayuda. Se trata de una reina atrapada

en su retrato. ¡Sombras de huesos! ¡Los esbirros de Fernando VII!

"¡Es un mapa mágico del museo! Por algún motivo la reina no puede

hablar. Algo la mantiene atrapada y me está pidiendo ayuda".

¿Sabéis quién querría ayudar a una reina encerrada?

Otra reina encerrada. Yo creo que la llave la tiene usted.

A lo mejor es esa que tiene justo ahí al lado de la ven...

¡Silencio! (SUSURRA) Ya están aquí.

No te muevas. Nos respires.

¡Uf! Qué peligro. ¡Eureka! Esta sí es la llave.

-Siento deciros que surgió un problema con la partitura

de la reina. Esta no es la que buscáis.

(AMBOS) -No es la que buscáis. Pero el mapa me dice que está aquí.

¡Ah! Que tengo un mensaje de los dioses.

Para descubrir dónde se halla lo que buscas

deberás antes superar una prueba como lo hizo Hércules.

¿Y ya está?

Date la vuelta y verás lo que tienes que hacer para conseguirla.

(Música)

Con la que te va a caer encima ¡vas a echarme de menos!

-Oye, a mí no me cuelgues el teléfono ¿eh? Que te estoy llamando.

(SUSURRA) Están pasando unas cosas ¡que lo flipas!

¿Qué cosas? -¿Quién anda ahí?

(Música)

¡El mapa, me ha arrebatado el mapa!

(Continúa la música)

(Música de piano)

"Me he quedado en un punto muerto de mi investigación.

La muerte se llevó el mapa justo cuando había conseguido comunicarme

con la reina.

Bien, ahora tengo que volver a empezar; buscar nuevas pistas,

nuevas opciones.

No sé, si realmente quiero tener alguna oportunidad,

debo conocer mejor a la reina,

averiguar qué la mantiene encerrada".

"Y qué mejor lugar que la biblioteca del Museo del Prado,

en el Casón del Buen Retiro.

Bajo la bóveda pintada por Luca Giordano".

(Música)

"María Isabel de Braganza, princesa de la Casa Real de Portugal,

Fernando VII era su tío.

Quedó viudo sin tener heredero y la escogió a ella para que fuera

su nueva reina.

Pero parece que los españoles no la recibieron con los brazos abiertos:

"Fea, pobre y portuguesa. ¡Chúpate esa!".

Así se burlaban de ella a su llegada a Madrid. A pesar de ello,

Isabel supo encontrar su lugar en la corte.

Entonces, ¿qué es lo que le atormenta?".

(Música)

"Vaya, parece que aquí hay algo. Su primera hija tan solo vivió

cinco meses. Y su segundo embarazo se complicó.

La reina se desmayó en pleno parto y los médicos la creyeron muerta.

Pidieron autorización al rey para salvar al posible heredero

practicándole una cesárea.

Parece ser que su hermana María Francisca les suplicó que esperaran.

Pero la cesárea siguió adelante.

Cuando los médicos empezaron a cortar su vientre,

María Isabel recobró la consciencia gritando de dolor

y la cesárea ya no se detuvo.

Y la reina murió desangrada. También el bebé, una niña que murió

a los pocos minutos.

A lo mejor esta tragedia es la clave de todo.

Quizás su hermana, María Francisca de Braganza, pueda ayudarme.

Quizás puedas decirme qué es lo que tengo que hacer".

(Música)

(Teléfono)

"¡Uf! ¡No, ahora no!

En fin, lo cojo, que seguro que me están buscando".

¿Sí?

Ramón, ¿dónde andas? Tenemos un programa por hacer, ¿recuerdas?

Capítulo cuatro, el museo de los reflejos...

Anda, ven enseguida. Voy.

(Música de piano)

4 red, 3-1 quinta.

El Prado no es solo un álbum de familia, un museo de pintores,

o un museo de símbolos.

El Prado es también

un museo de reflejos.

Está lleno de obras maestras. Por eso pintores, escultores,

escritores, artistas de todo tipo, han acudido al Prado para encontrar

su propio reflejo. Ya incluso antes de la inauguración del museo

muchos pintores encontraban en los cuadros de la colección un lugar

donde inspirarse. Pensad en Rubens, en su viaje a Madrid. Cuando llegó

pidió copiar los cuadros de Tiziano.

Cuando se inauguró, el museo se visitaba por recomendación.

Así que muchos de los que conseguían esa recomendación eran

precisamente los artistas.

Durante los 200 años de historia del Museo del Prado

ese flujo de artistas no ha cesado nunca.

Artistas, pintores como Manet, Monet, Courbet, Rodin, Joan Miró,

Salvador Dalí, Francis Bacon, Lita Cabellut. Escritores como

Jorge Luis Borges,

Rafael Alberti, Camilo José Cela, Vicente Aleixandre, León Felipe.

Fotógrafos, como Bresson, como Francesc Català-Roca.

Todos estos artistas y muchos más

se han paseado por el Prado para encontrar su inspiración.

El arte, ya lo sabéis, mira hacia atrás para avanzar.

Muchos artistas miran hacia atrás para imitar el arte que ven

o para romper con el arte que ven, pero todos los artistas tienen

un ojo puesto en el espejo retrovisor.

Un espejo retrovisor que les permita seguir avanzando.

Y en ese espejo, lo que muchos artistas han encontrado,

son los cuadros del Museo del Prado.

(Música)

"La influencia del Museo del Prado en todo el mundo fue aumentando

exponencialmente desde su inauguración.

Al principio fueron los artistas españoles los que recorrían

sus salas; pero a partir de la segunda mitad del siglo XIX

esa tendencia cambió. Primero llegaron los artistas ingleses.

Después acudieron los franceses, y tras ellos, los artistas alemanes

y americanos. Se fijaban, sobre todo, en nombres de la escuela

española, como Murillo, Ribera, y sobre todo, Velázquez.

Con la llegada del siglo XX, la influencia del Prado se disparó.

El interés por artistas más libres volvió la mirada hacia El Greco

y hacia Goya. Pero había un pintor que nunca dejaba de interesar:

Velázquez. Así pues, hoy vamos a centrarnos en la Santísima Trinidad

de influencias del Prado: El Greco, Diego Velázquez, Francisco de Goya".

(Música tenebrosa)

"Empezamos con Goya.

Si hay un conjunto de pinturas en el Prado que haya despertado

una especial atención esas son las 'Pinturas negras'".

(Continúa la música)

"Se trata de unas pinturas que acabarían convirtiéndose

en un punto y aparte en la historia del arte.

No forman parte de ningún encargo, no responden a ningún trabajo

remunerado del pintor. Goya las pintó por propia voluntad.

Pintaba directamente sobre la pared,

como si le urgiera expresar lo que llevaba dentro.

Retrató todos sus miedos y fantasmas;

(Continúa la música)

"Tras la muerte de Goya, las pinturas se retiraron

de las paredes, se pasaron a lienzo y se colgaron en el Museo del Prado.

Desde entonces, el público puede observarlas; y con el público,

los artistas".

(Continúa la música)

"En el siglo XX, aquellos artistas que buscaban nuevas formas de crear

quedaron fascinados ante una expresión tan personal y libre.

(Continúa la música)

Se ha dicho que con Goya nació la pintura moderna.

Y si nos fijamos en la larguísima lista de artistas que se han visto

reflejados en ellas... Debe ser verdad".

(Música tenebrosa)

(Música flamenca)

"Pero Goya es mucho más que sus "Pinturas negras". Por eso,

quiero invitaros a dar un paseo conmigo por el museo para seguir

viendo todos los reflejos que provocó".

(Continúa la música)

"Además de como un artista libre, se le veía como un intelectual

comprometido contra las injusticias.

Sus famosos "Fusilamientos" se pueden leer en la obra

de los pintores que más le admiró: Édouard Manet,

quien visitó el Prado en 1865.

Inspirándose en Goya realizó su serie de pinturas sobre la ejecución

del emperador Maximiliano".

(Continúa la música)

(Música)

"¿Qué cuadros de Francisco de Goya se convirtieron en un auténtico

icono mediático a mediados del siglo XX? Pues "Las majas", evidentemente.

El erotismo, la falta de pudor, la desnudez sin complejos atrajeron

todas las miradas. Y también animó a otros artistas a reflejarse

en esa falta de vergüenza.

Delacroix bebió de "La maja desnuda" para su "Mujer de las medias

blancas". Y Manet hizo lo mismo con su famosa 'Olympia'".

(Continúa la música)

Seguimos nuestra ruta y nos acercamos al que, probablemente, sea

el pintor más influyente de todos: Velázquez.

Lo de Velázquez fue una locura. Renoir llegó a decir:

"Después de ver a Velázquez se te pasan las ganas de pintar porque

te das cuenta de que ya está todo dicho". O Toulouse-Lautrec,

que estuvo aquí en el museo en 1895.

Y después de ver las obras del sevillano quedó tan impresionado

que dijo: "Solo existe un pintor, y ese es Velázquez".

(Música)

"Una de las cosas que más impresionaba de Velázquez

era su sentido espacial. La manera cómo el pintor era capaz

de pintar el aire.

En ese sentido, uno de los retratos que más atrajo a pintores españoles

y extranjeros es este, "Pablo de Valladolid",

uno de los bufones de palacio.

Velázquez hace un auténtico alarde de talento con este retrato.

Manet contemplando esta obra dijo que era el trozo de pintura

más asombroso que se haya pintado jamás.

Quizás por eso quiso emularle con este retrato".

(Música)

"La obra de Velázquez se puede ver reflejada, claro está,

en centenares de cuadros de otros pintores.

A mí, aunque no existan exactamente pruebas de ello,

hay un reflejo que me entusiasma:

el parecido del "Conde-duque de Olivares" del sevillano

con "Napoleón cruzando los Alpes" de Jacques-Louis David.

La obra de Velázquez que más reflejos ha creado es, sin duda,

"Las meninas". Muchos artistas han bebido de la concepción espacial

de Velázquez, el juego de espejos, de puertas, el cuadro dentro

del cuadro, el pintor que se pinta... En fin, todas esas cosas.

"Las meninas" han provocado ¡10 000 reflejos!

¡Tardaríamos horas en mostrároslos todos!

Por eso, el equipo de rodaje que estos días estamos en el Prado,

hemos querido contribuir con nuestro propio reflejo a 'Las meninas'".

(Música exotérica)

"El Greco también ejerció una enorme influencia en otros artistas.

Con sus figuras alargadas, sus colores estridentes y ácidos,

sus composiciones alucinantes...

Édouard Manet, otra vez Manet, en su visita al Prado también entró

en contacto con la pintura de El Greco.

Y su influencia se ve claramente en el cuadro

'Cristo muerto con ángeles'".

(Continúa la música)

"Los retratos de El Greco también tuvieron una enorme influencia

en la pintura moderna. Picasso, desde luego, miró a El Greco

una y otra vez. Pero antes que él, otros ya lo habían hecho.

Como por ejemplo, León Bonnat,

Amedeo Modigliani, Toulouse-Lautrec o William Merritt Chase".

(Continúa la música)

Cortamos. Vale.

Eh... ¿Y Sara? ¿Puedes venir un momentito, por favor?

Sí. ¿Sabrías decirme

el cuadro este? ¿Verdad que tú tienes un listado de todos

los cuadros del museo? Y sabes dónde están.

A ver si sabes dónde está este, "María Francisca de Braganza".

¿Luis de la Cruz? Y Ríos, tiene que ser.

Eso es. Luis de la Cruz y Ríos. De la Cruz... Ce, ce...

Aquí está. Eh...

No sale. No lo encuentro.

¿Y eso? Ese no está en la lista, es raro.

Qué raro, ¿no? Sí es raro.

Bueno, de todas maneras si está expuesto, que no creo,

debería estar en la sala 25.

Que es la que está... Aquí a la vuelta.

Justo aquí detrás, ¿no? Vale, pues voy un momentito a verlo, ¿vale?

Vale, ¿pero para qué quieres verlo? Bueno, es que no sé.

No lo he visto nunca.

Bueno, no lo he visto nunca, ahora vuelvo, ¿eh?

(Música inquietante)

Mira, ahí está el cuadro, tal y como había dicho Sara".

Doña María Francisca. Eh... Soy Ramón.

Que estoy aquí porque estoy ayudando a su hermana.

Creo que le sucede algo y que me está pidiendo ayuda.

Pero bueno, ahora no sé muy bien cómo seguir.

Yo sé que usted la quería mucho, que la ayudó hasta el último momento.

¡Ay, mi pobre hermana! Murió tan joven y...

(Música tensión)

Y tuvo una muerte tan horrible: ese parto, esos gritos...

Es verdad. Mire, le explico. Es que su hermana me estaba llamando

con una música. Yo al principio no sabía de dónde salía la música,

era una música que solo escuchaba yo. Empecé a andar por el museo,

y al final descubrí que la música salía del retrato de su hermana.

Ese grande, que se llama "María Isabel de Braganza como fundadora

del Museo del Prado". Llegué hasta el retrato de su hermana,

y vi que había como una cosa que brillaba.

Y la cogí y era como un mapa, un mapa mágico. Había dos casillas.

¿Y sabe? Como si tuviera que rellenarlas con algo. Y la primera

la rellené con el pincel de su hermana.

Y después, con una partitura. Así que cuando tenía el mapa mágico

completado, fui a ver a la reina, su hermana,

e intenté ponerme en contacto con ella. Y cuando estaba

a punto de poder hablar con ella, vino...

Un tipo raro, no sé, yo diría que era la Muerte.

Y me quitó el mapa. Me he quedado compuesto, sin mapa,

y yo no sé ahora qué es lo que tengo que hacer.

A ver, a ver... Calma.

Respira, que te veo muy excitado.

Si ya sé de qué mapa me hablas. Para ayudarla tienes que recuperarlo.

Ya, pero no sé si no me ha escuchado bien.

El mapa, sí, recuperarlo... Pero es que el mapa se lo ha llevado,

no sé, yo diría que es la Muerte la que se ha llevado el mapa.

Sí, es la Muerte. Tienes que bajar a sus dominios. Al inframundo.

A ver...

¿Qué me está diciendo? ¿Que tengo que bajar al infierno, al Hades?

Pero bueno, eso es un rollo mitológico. No se puede bajar.

El barquero Caronte puede ayudarte a cruzar la laguna que separa

el mundo de los vivos del de los muertos.

Pero no servirá de nada si vas con las manos vacías.

Si bueno, ¿y qué le llevo?

(RÍE) Pues la caja que te regaló tu abuela por tu 10 cumpleaños.

¿Pero usted cómo sabe eso?

A través del mapa tú has conocido cosas de nosotros, y nosotros de ti.

Sí, ¿pero qué tiene que ver la caja que me regaló mi abuela cuando tenía

10 años con todo este lío? Ante la Muerte debes presentarte

con algo que tenga un significado especial para ti.

Algo muy querido. Ya, pero la caja...

¿Dónde estará la caja? Estará en casa de mis padres, pero...

Bueno, está a más de 600 km de aquí, eso si es que todavía está ahí.

Está.

Y si consigo que me traigan la caja aquí, cuando la tenga,

¿qué hago con ella? Lo sabrás cuando llegue el momento.

Entonces deberás cerrar los ojos y confiar. Si confías, no estarás solo.

Vale. Bueno, de acuerdo. Pero oiga, a todo esto,

su hermana, la reina, ¿qué es lo que quiere, qué quiere de mí?

Porque llevo aquí unos cuantos días. De arriba para abajo. Hablando

con cuadros. Y oiga, perdone, en confianza le digo, eh...

Los de mi equipo están empezando a pensar que me estoy volviendo loco.

Ya sabes que ella murió durante el parto de su segunda hija.

Un año antes de la inauguración del museo.

¡Ah! ¡O sea que lo que ella quiere es ver su museo!

Era una de sus mayores deseos y le quedó por cumplir.

Ya. Bueno, pues...

Habrá que... No sé, habrá que bajar al inframundo.

Bueno, lo intentaré.

No lo sé, lo intentaré.

Bueno, muchas gracias, doña María Francisca.

(JADEA)

Sí. Hola, mamá, sí, soy yo.

Mira, que te quería preguntar, ¿sabes la caja aquella que me regaló

la abuela cuando...? ¿Qué?

Que sí, hombre, no te preocupes, que sí, que aquí en Madrid me tratan

muy bien. Sí, exacto. Para, para un momento.

Que lo que te quiero preguntar es si sabes dónde está la caja esa

que me regaló la abuela cuando tenía 10 años. ¿Te acuerdas?

(Música pop)

"Volvemos a los reflejos del Prado, porque el museo no solo ha sido

inspiración para pintores. La lista de escritores que han llenado

páginas sobre el museo y sus cuadros es también larga. Veamos algunos.

Eugenio d'Ors, por ejemplo, fue un gran amante del Museo del Prado.

Y en uno de sus libros nos desvela uno de sus mayores placeres.

Madrid tiene abriles exquisitos y un sin par museo.

Tantas veces he asociado yo entrambos elementos de felicidad,

que ya suele tentarme la inclusión de un tercer elemento:

la alegría de servir de cicerone a un amigo para una visita así

en una mañana así.

"La escritora Carmen Martín Gaite describió la fascinación que provoca

"El triunfo de la Muerte" de Bruegel el Viejo".

Cuando mi hija era pequeña, su padre solía llevarla al Museo del Prado.

Pero al pasar por delante de "El triunfo de la Muerte", la distraía

para que no se impresionase demasiado.

Hasta que un día ella, empinándose como quien se asoma a una ventana

prohibida, le dijo fascinada: "¿Y eso?".

"Rafael Alberti se fijó en otro cuadro del museo,

"El jardín de las delicias" del Bosco,

para uno de sus poemas... Más sorprendentes.

El diablo hocicudo, ojipelambrudo, cornicapricudo, perniculimbrudo

y rabudo zorrea, pajarea, mosquicojonea, humea, ventea,

peditrompetea por un embudo.

"'El niño de Vallecas', uno de los enanos que pintó Diego Velázquez,

despertó grandes pasiones literarias en dos grandes poetas:

León Felipe y Vicente Alexandre".

De aquí no se va nadie. Mientras esta cabeza rota de "El niño de Vallecas"

exista, de aquí no se va nadie.

Nadie, ni el místico ni el suicida.

(Música)

A veces, ser humano es difícil. Se nació casi al borde.

Helo aquí, y casi mira, desde su estar inmóvil,

rompe el aire y asoma súbito a esta frente.

Aquí es asombro, pues está y os contempla.

O más, pide ser visto. Y más, mirado, salvo.

"Y por último, Camilo José Cela, una voz única con una visión

también única de "Las majas" de Goya".

A mí "La maja vestida" me parece de cartón piedra.

Yo creo que se llama Angustias, o Soledad, o Dolores, y cree que va

de todo. No hay más que verle la cara o las arruguitas de la entrepierna.

(Música tranquila)

"Seguimos con más libros, pero esta vez con un libro un poco distinto.

El libro de visitas del Museo. Hemos escogido una fecha concreta.

El 17 de abril de 1863.

Porque ese día hay una firma que me gustaría destacar.

La de Giuseppe Verdi.

El compositor italiano visitó el museo cuando estrenó en Madrid

la ópera "La forza del destino".

No se sabe mucho de aquella visita, pero seguro que contempló

los retratos de Felipe II, de Isabel de Valois

y del infante Carlos de Austria. Quién sabe si la contemplación

de esos cuadros le ayudó a tomar la decisión de componer su ópera

"Don Carlos", que se estrenaría poco después".

(CANTA ÓPERA)

"Ópera en la que los protagonistas son precisamente ellos.

Aquí vemos al rey Felipe II cantando su famosísima aria

"Elle ne m'aime pas!". Ella no me ama".

(Música dramática)

(CANTA)

(Música alegre)

"Hasta ahora hemos hablado de artistas llegados al Museo

de todos los rincones del mundo para reflejarse en sus obras.

Pero, dentro de las colecciones del museo, también hay artistas

que se han admirado e influenciado.

Como por ejemplo Diego Velázquez y Tintoretto.

El sevillano sintió una fascinación sin límites por el veneciano.

Fue el propio Velázquez quien trajo a España la obra más espectacular

de Tintoretto, "El lavatorio".

Un cuadro rompedor, sorprendente y con un truco

casi mágico".

(Música)

¿Qué os parece el cuadro?

¿El cuadro? A mí me parece muy luminoso. Lo cual me encanta.

-Impresiona el manejo de la iluminación.

-A mí me parece la bomba este cuadro. Te parece la bomba.

A mí el tamaño. ¿El tamaño?

Bueno, la dimensión. Es un cuadro muy grande, ¿no?

Parece que como unos ángeles están a punto de comer y se están lavando

antes de comer. ¿Y por qué son ángeles?

¿Por qué crees que son ángeles? Porque tienen la cabeza como amarilla

por alrededor. ¡Ah!

Quizás me parece que está un poquito, como que los personajes están

aislados, cada uno a su cosa.

-Está todo muy desperdigado. Está desperdigado, esto es

interesante. Porque varias escenas que no hay nada

central, ¿no? En muchos puntos del cuadro.

¿Qué escena diríais vosotras que está representando?

El lavatorio de los pies. El lavatorio de los pies;

cuando Jesús lava los pies a sus apóstoles antes de cenar.

Entonces el lavatorio antes de La Última Cena, el protagonista máximo

¿quién es? Jesús.

Jesús. Cristo.

Él está limpiando los pies en este momento a San Pedro.

Pero en cambio, está en una esquina.

Perspectiva. ¡Perspectiva! Esta es la clave.

Perspectiva. Este cuadro lo pintó Tintoretto para una capilla

muy estrecha que estaba en la iglesia de San Marcuola.

Pero en esa capilla de San Marcuola, donde él lo colgó,

los feligreses que iban a la iglesia no podían ver el cuadro

como lo estamos viendo nosotros.

¿Desde dónde creéis que los feligreses

de la iglesia de San Marcuola veían el cuadro?

Yo pienso que tienen que verlo desde aquí.

Exacto. Ahora vamos a hacer un ejercicio, y todos nos vamos a mover

hacia ese lado del cuadro.

Y quiero que mientras nos movemos hacia ese lado del cuadro,

no dejéis de mirar el cuadro. Vamos para allá.

Se veía así. Venid conmigo.

Los feligreses tenía que ver el cuadro desde... Desde...

Aquí. ¡Nada que ver!

Nada que ver. -¡OK!

¿Entonces ahora qué pasa? De golpe, el perro ya no está en el centro

de la escena, sino que... El que domina la escena ahora

es Jesús. ¡Ah!

Si vemos el cuadro desde aquí... Quizá el personaje principal parece

él. ¿Ahora parece él?

¿Todo cobra la perspectiva adecuada? (SORPRENDIDA) ¡Ah!

¿La mesa cobra la perspectiva adecuada?

¡Es verdad! -¡Claro!

El punto de fuga cobra la perspectiva... O sea, este cuadro

es mágico. ¡Sí! ¡Es verdad!

Es mágico. Cambia cuando tú cambias.

Es como tridimensional. Exacto, es como si todo se hubiera

girado, ¿verdad? Sí, sí.

De golpe, todo el cuadro cobra sentido.

Y las proporciones, totalmente. Exacto, porque antes decías:

"Pero aquel era muy pequeño". Claro.

Hay que mirarlo desde el lugar que precisa. Pero aún así,

si lo miras desde otro lugar,

el cuadro cambia contigo, te sigue. Vamos a ir otra vez al medio.

Mirando el cuadro.

Mirad la mesa. Mirad la mesa, cómo os va siguiendo.

La posición de las patas, básicamente.

Sí, todo va cambiando. Es magia, ¿no?

Es un cuadro interactivo. ¡Es un cuadro interactivo!

(RÍEN) Es verdad.

No lo voy a volver a ver igual nunca. En el cuadro, aparte del lavatorio,

está pasando otra cosa.

Allí, al fondo. Hay como otra mesa... Allí.

Eso es porque en la capilla de San Marcuola, donde estaba

este lavatorio, justo enfrente había otro cuadro de Tintoretto,

que se llamaba "La Última Cena". Y lo que se ve allí

es "La Última Cena" que estaba colgada en frente

de donde estaba colgado este cuadro, o sea, es como un efecto espejo.

Por eso, Velázquez cuando vio el cuadro, quedó fascinado por él.

Por eso, por encargo de Felipe IV lo trajo hasta España;

primero estaba en El Escorial. Velázquez lo colgó en la sacristía

de El Escorial, y ahora, después llegó al Prado.

Ahora puedes entender un poco mejor, o creo yo, a mí me parece entender

la fascinación de Velázquez por el dominio de la perspectiva;

por la composición de cómo él maneja el espacio;

y después, el tema del espejo.

(Música)

"Tintoretto tenía una curiosa forma de preparar sus cuadros, algo que

le permitía representar la perspectiva, las luces y las sombras

como nunca se había hecho antes: construía un teatrillo.

Una maqueta de madera o cartón en el que representaba la escena.

Primero pintaba el fondo. Representaba el suelo y colocaba

los minúsculos muebles, que también realizaba él.

Luego colocaba los personajes.

Hacía unas figurillas de cera o barro imitando las posturas

que le interesaban, y las colocaba en su maqueta".

(Música)

"Lo último que hacía era colocar una vela".

(Música)

"Añadía la fuente de luz para observar qué sombras se creaban".

(Continúa la música)

"Así, observando su teatrillo, realizaba el esbozo para luego

pintar el cuadro".

(Continúa la música)

(Música)

Ramón...

Un mensajero ha traído esto de parte de tu mamá.

¿Te has olvidado la merienda? Qué graciosa.

(RÍE) ¿Qué es? Nada, cosas mías.

Cosas tuyas. Mías. ¿Qué vamos a grabar ahora?

Bueno, nos queda explicar "La Gioconda". Ya está.

En media horita lo tenemos preparado y rematamos.

Repasa el texto. Y así lo solucionamos rápido.

Gracias, descuida.

(Música)

"¡Qué fuerte! Mi madre ha encontrado la caja. Hay que ver,

es que las madres lo encuentran todo.

Bueno, a ver. A ver si están mis figuras de ajedrez.

¡Sí, ahí están!

Bueno, todavía no entiendo cómo me va a ayudar todo esto a enfrentarme

con la Muerte.

¡Bah! Sea como sea, vamos allá".

(Campanas tubulares)

"Según la mitología, para llegar al mundo de los muertos hay que cruzar

la laguna Estigia en la barca del gigante Caronte.

El barquero es el único que puede llevarte a las puertas del Hades.

Siempre y cuando, claro, antes le pagues el viaje.

Por suerte, el Prado tiene un cuadro que creo que puede ayudarme.

"El paso de la laguna Estigia" de Joachim Patinir".

¡Barquero! ¡Hola!

Señor Caronte. (CHISTA)

A ver si con unas monedas...

(Tintineo de monedas)

No pareces muy difunto.

Vengo en representación de la reina Isabel de Braganza.

Creo que ella sí cumple ese requisito.

¿Le parece suficiente para un viaje al Hades?

Nunca rechazo unas monedas. Te llevaré a donde quieres ir.

(Música)

¿Crees que puedes enfrentarte a la Muerte con las manos vacías?

No, no, con las manos vacías no. Tengo esto.

Me han dicho que con esto... Magnífica idea. A la Muerte

le encanta jugar al ajedrez. ¿Pero cómo vas a ganarla?

No sé. Pero... Cuando era pequeño dediqué muchas tardes a aprender

a jugar. ¿Muchas tardes?

(RÍE) Ella lleva toda la eternidad. Ya. O sea que...

Se sabrá todas las estrategias, ¿no?

No solo es la mejor, sino que además se lo cree.

Y le encanta que los demás también lo crean, la admiren, y la adoren

por ello. O sea que la Muerte tiene

su vanidad, ¿no? Sí, exacto, la vanidad.

Ahí puedes tener una oportunidad. La vanidad es su mayor debilidad.

"La vanidad, el vicio maestro. Una de las tentaciones más letales

para el alma. El mejor escenario para cometer un error de bulto.

Si la muerte es vanidosa ¡puedo tener una oportunidad!".

Sí, puedes tener una oportunidad, recuerda: cuando llegue el momento,

cierra los ojos y confía. Confía en que todas las voces que has conocido

en el Museo te ayudarán. Cierra los ojos...

"Vale, cuando llegue el momento, cerraré los ojos, confiaré

en que todos me ayuden".

(Música coral)

Vengo a recuperar el mapa.

Te presentas en mi casa sin ser invitado.

¿No temes que te condene a quedarte aquí con las demás almas?

Sé que sigues tu agenda a rajatabla y que vendrás a buscarme

cuando llegue el momento, pero ni un segundo antes.

Siempre cumplo mi palabra y mi horario.

Dime, ¿qué has venido a decir?

Me han dicho que juegas muy bien al ajedrez.

No hay nadie mejor que yo.

Sí, bueno, ya... Eso está por demostrar.

Tú y yo no hemos jugado nunca.

(Música)

"Las negras para ti, claro. No podía ser de otra manera".

¿Y qué vamos a jugarnos? Sin riesgo no hay diversión.

Si yo gano la partida, tendrás que devolverme el mapa.

Y si gano yo, te quedarás conmigo hasta que anochezca.

(SUSURRA) ¿Y a qué hora anochece aquí?

A la que yo diga. (RÍE)

Pero estoy grabando un programa de televisión, solo me queda el final,

no puedo faltar. No es mi problema. Empieza.

(Música dramática)

Venga, Ramón, contesta.

No me lo puedo creer. La última grabación y el tío desaparece.

-¿Qué hacemos?

-No lo sé. Encontradlo, como sea, vamos. ¡Vamos, vamos!

(Música intriga)

"¡Ay! Me tiene harta.

Y cada día, cada día está peor.

Escucha músicas y así como ruiditos que no existen.

Y desaparece cuando menos te lo esperas.

Y lo de hoy ya es el colmo. ¡Hablando con un cuadro!

¡Ramón!".

-Parece que te necesitan al otro lado.

Tal vez podríamos seguir la partida después de la grabación.

De aquí no te mueves hasta el jaque mate

y, después..., creo que tampoco.

"Cierra los ojos y confía".

(VOCES) "Cierra los ojos y confía".

"Cierra los ojos y confía".

"Cierra los ojos y confía. Confía, no estarás solo".

"Cierra los ojos y confía. Confía, no estarás solo".

(VOCES LEJANAS) "Confía... Cierra los ojos y confía...

No estarás solo".

(Música solemne)

¿Creéis que todos contra mí podéis vencerme?

Ni todas las almas del museo juntas podríais derrotarme.

Piensas que no somos adversarios para ti,

pero... te has confiado demasiado, has arriesgado mucho

en tus posiciones y, ahora...

(SUSURRA) ...ya es tarde.

(Continúa la música)

Has dicho que cumples tu palabra.

Tenéis hasta que salga el sol en el otro lado.

(Música)

"Fabuloso... Ya vuelvo a tener el mapa y sí,

me sigue indicando que ya he conseguido

todo lo que la reina me pedía.

Las casillas del pincel y la partitura, completas.

Ahora, tengo que volver a ver a María Isabel de Braganza

y, esta vez, ya sé lo que desea,

contemplar el museo que ayudó a crear.

Eh, pero... me estoy quedando sin tiempo,

debo verla antes de que amanezca". ¿Dónde estabas?

Media hora esperándote. Que se nos echa el tiempo encima.

Exacto, se nos echa el tiempo encima.

Me alegro de que estemos de acuerdo. ¡Vamos!

(LEE) "4 Ref. 10-1. Segunda...".

(Claqueta)

(Música)

"En fin, antes de ir a ver a la reina,

tengo que cerrar el capítulo sobre el museo de reflejos.

Debo hablaros del último foco de atención

que se ha alumbrado en el Prado, una obra que ha despertado

la curiosidad de todos los visitantes".

Os presento a "La Gioconda" del Museo del Prado.

"Pero... ¿cómo?", os estaréis preguntando.

¿Hay más de una "Gioconda"? Pues sí.

Está la de Leonardo en el Museo del Louvre

y, luego, está esta.

Pero antes de explicaros esta "Gioconda",

dejadme que os enseñe el aspecto que tuvo durante siglos.

Así estaba "La Gioconda del Prado", con este fondo oscuro.

El cuadro llegó a las colecciones reales

en el siglo XVII y pasó al Museo del Prado

en su inauguración. Durante 200 años,

estuvo expuesta sin que nadie le hiciera...

No quiero decir "ningún caso",

pero sin que nadie le hiciera demasiado caso.

Era, simplemente, una copia de poca calidad

de "La Gioconda" de Leonardo da Vinci.

Pero, entonces, el Louvre la pidió en préstamo

para una exposición temporal y, como es costumbre en El Prado,

antes de que una obra salga del museo,

la obra pasó por el taller de restauración

para hacerle una puesta a punto. Allí, las restauradoras,

encabezadas por Almudena Sánchez, empezaron su trabajo

e hicieron algunos descubrimientos impresionantes.

Se descubrió que bajo la capa negra del fondo se esconde... un paisaje.

No cualquier paisaje,

sino el mismo paisaje que en el cuadro original.

Se limpió el fondo y, efectivamente, ahí estaban

las mismas montañas sinuosas, el mismo lago, las mismas rocas...

que pintó Da Vinci. Todo igual...

Bestial, pero... ¿qué más daba?

En realidad, no seguía siendo más que una copia, ¿no?

Sí, pero... las radiografías mostraron algo más.

Las radiografías mostraron que quien pintó esta "Gioconda"

realizó, exactamente, los mismos movimientos

que Leonardo en el original. Hizo las mismas correcciones,

reprodujo los mismos trazos, los mismos arrepentimientos,

las mismas líneas que el original.

Eso solo podría significar una cosa...

Que los dos cuadros se pintaron en el mismo momento.

Eso significaba que el pintor de la copia

estaba situado al lado del maestro. La pintó, exactamente,

al mismo tiempo que Da Vinci pintaba la suya

y reproducía, exactamente, sus mismos movimientos.

Desde entonces, "La Gioconda del Prado"

se ha convertido en una de las nuevas estrellas

de la colección. Quien la pintó pertenecía, seguramente,

al taller de Leonardo da Vinci y usó materiales de la misma calidad

que los que usaba Leonardo.

Lo único que le falta a esta "Gioconda"

es el toque genial del "sfumato", un toque que Da Vinci

se guardó para su "Gioconda".

Con el descubrimiento, han aflorado algunos misterios.

Cómo nos gustan los misterios, ¿verdad?

¿Quién la pintó? Si es una copia,

¿por qué se hizo con materiales de primerísima calidad?

Si no era una copia,

¿por qué Leonardo no dejó en ella su "sfumato"?

Bien... De momento, preguntas sin respuesta.

Pero..., sea como sea, lo que de verdad me maravilla es,

como os he dicho antes, que esta "Gioconda" y la del Louvre

se hicieron en el mismo instante, con la misma modelo,

con la misma luz, en el mismo espacio.

Es la prueba más clara

de que la pintura retrata un instante de vida.

Leonardo da Vinci y el pintor anónimo de este cuadro

compartieron el mismo momento mágico.

Y, para mí, el Mueso del Prado es eso,

es un lugar mágico lleno de instantes de vida detenidos

en un lienzo.

Instantes de vida que pueden ser...

bellos, intensos o apacibles, pero instantes...

para los que no pasa el tiempo.

La vida... que se ve en los cuadros del museo

lleva aquí 200 años. ¿Y sabéis qué es lo mejor de todo?

Es que durarán 200, 300 o 400 años más.

Por mucho que nuestro día a día cambie,

por mucho que pasemos momentos mejores o peores,

el Prado siempre estará ahí.

El Prado siempre nos estará esperando

con todos sus momentos de vida imperturbables y preciosos,

con todas sus obras maestras de instantes congelados.

Instantes congelados que...

nos ofrecen... toda la eternidad.

¡Y... cortamos! ¡Ha sido buena! ¡Hemos acabado rodaje!

(Aplausos, vítores)

Bueno, muchas gracias a todos. Aunque parezca increíble,

hemos cumplido el horario, así que hemos ganado una buena cena.

(Risas)

"¡Bien! Ya hemos acabado. Qué maravilla

que estén todos tan contentos porque así... puedo desaparecer

y no se van ni a enterar. Y más vale que me espabile

porque el amanecer se acerca y no quiero volvérmelas a ver

con la muerte".

(Música)

(Música intriga)

"Yo puedo ayudarte a descubrir

quién te está llamando con esa música".

-"Se trata de una reina atrapada en su retrato".

-"Era una mujer dulce y amorosa,

pero murió sin dar un heredero y el rey... la olvidó enseguida".

-"Una cristiana devota y amante de la música además.

Tenía un bonito color de voz". -"Ay, mi pobre hermana...

Murió tan joven y tuvo una muerte tan horrible...

Ese parto, esos gritos...".

(Continúa la música)

Majestad, lo he conseguido...

¡El mapa está completo!

(Música)

"Durante sus 21 años de vida,

la música, el arte y la maternidad fueron

las grandes pasiones de la reina. Sus hijas no sobrevivieron,

pero el museo en el que puso tanto empeño

se ha convertido en uno de los más importantes del mundo.

La joven reina descubrió la gran cantidad de pinturas

de las colecciones reales en El Escorial

y quiso que aquellas maravillas salieran a la luz

para que todo el mundo, no solo los reyes y los nobles,

pudiera disfrutar de ellas.

Y es más que probable que, sin su aportación,

el Museo del Prado no hubiera visto la luz.

Pero Isabel murió antes de verlo hecho realidad.

El museo se inauguró un año después de su muerte.

Ahora, por fin, 200 años después,

la reina puede conocer el museo que ayudó a crear.

Su reinado... fue corto,

pero suficiente para ayudar a sacar de las sombras

un patrimonio de fabuloso valor artístico

que constituye un museo de referencia en todo el mundo".

(Música)

(Pasos)

Señora...

Muchas gracias por su sensibilidad,

por su apoyo a las artes y a la cultura.

Ha sido... ha sido un honor servirla.

(Continúa la música)

("La mañana", Edvard Grieg)

"Adiós, museo.

Adiós, María Isabel de Braganza,

y adiós a todas las voces que me habéis hablado

desde los cuadros. Gracias por este viaje

al corazón de la belleza, gracias por dejarme entrar

en vuestro mundo secreto.

Con el amanecer, llega el final de esta maravillosa aventura,

llega el momento de abrir las puertas del museo

para que el Prado pueda seguir inundando de belleza

a todo aquel que lo visite durante 200 años más".

(Continúa la música)

200. Una noche en El Prado - Museo de reflejos

52:30 28 nov 2019

Desde el día de su inauguración en 1819, el Museo del Prado se ha convertido en un referente para centenares de artistas de todo el mundo. La historia del arte es una cadena de artistas que miran hacia atrás para poder abrir nuevos caminos. Y en esta cadena, el Prado tiene un lugar privilegiado.

Desde el día de su inauguración en 1819, el Museo del Prado se ha convertido en un referente para centenares de artistas de todo el mundo. La historia del arte es una cadena de artistas que miran hacia atrás para poder abrir nuevos caminos. Y en esta cadena, el Prado tiene un lugar privilegiado.

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  1. Carmen

    Estupendo programa, se pueden ver con niños y adolescentes para que vayan conociéndolo de una forma muy amena. Deberían hacer más programas como este. Enhorabuena

    pasado miércoles
  2. Alejandro Bermudez

    Este año visite El Prado. Justo de regreso al Peru, mi país, descubrí la serie. La he seguido semana a semana y quedé enamorado de la belleza de sus obras. Felicitaciones por el trabajo fantástico y compartir la magia Del Prado a todo el mundo.

    02 dic 2019
  3. Pablo

    Espectaculares programas divulgativos. En cuanto pueda me escapo al prado a repasar esos cuadros que tan bien habeis explicado,

    02 dic 2019
  4. Sonsolesmorenomayoral

    El Prado ha sido mi segunda casa desde hace muchos años, he llevado alumnos, visitantes y a mi misma. Se lo tengo que agradecer a mi padre que allá en los cincuenta tuvo a bien mostrarme las maravillas del arte, también de la ciencia ,por supuesto. Nuestra visita a los Museos era sistemática, el Prado yo lo concebía como un gran palacio de juego aprendizaje. Me han encantado los documentales, son una magnifica forma de conmemorar de forma original y que llegue a tod@s nuestro Patrimonio mas señero y óptimo. Gracias infinitas de corazón.

    01 dic 2019

Los últimos 4 documentales de 200. Una noche en El Prado

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    53:53 21 nov 2019 En las paredes del museo del Prado se cuentan infinidad de historias preciosas relacionadas con la Biblia o con la mitología. Intentaremos repasar las más bonitas y significativas y ver cómo presentan diversos niveles de lectura que las hacen incluso más interesantes de lo que aparentan.

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    55:07 14 nov 2019 El Museo del Prado no es un museo de pintura, es un museo de pintores. Su magnífica colección tiene una particularidad que lo diferencia de otros museos: el Prado tiene la máxima cantidad de Goya, de Rubens o de Velázquez del mundo, pero solo tiene un Rembrandt.

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    57:03 07 nov 2019 El museo del Prado es el fruto de las colecciones reales de la monarquía española, es el resultado del gusto de los reyes y las reinas a lo largo de los siglos. Ramón Gener nos presentará el álbum familiar de los reyes de España, que cuelga de las paredes del museo, y nos descubrirá sus tesoros.

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