Es un Séptimo vicio realizado desde las azoteas de la ciudad de Sevilla, un encuentro con Nikita Mihalkov, el autor de Ojos negros (1987), a partir de un momento, durante la
conversación la tarde de otoño de Sevilla se va tornando dorada y los ojos claros de Mihalkov se ponen melancólicos y habla de su ama de cría, una mujer española del exilio que
le enseñó a hablar en español, a cantar canciones de Garcia Lorca y viejos temas de la resistencia española. Es un séptimo vicio para escucharlo despacito, sin prisas, para
escuchar la voz de uno de los realizadores más importantes de Europa, en el transcurso de la conversación el editor del Séptimo vicio le pregunta por el cine sobre las mafias
rusas realizado por cineastas de la talla de David Cronenberg, Promesas del este, responde: "No deja de ser una visión de los guiris, de los que nos visitan tres días y se quedan
con su visión reducida del pueblo ruso. Rusia ha sido y es un pueblo muy parecido al español, un pueblo que ha sufrido mucho y en el que quizá ha conovocado a que haya gente que se
haya postulado como padres o madres. Me gusta España, siempre fue un país muy directo, dictanciado de países como Italia o Grecia que suelen esconder la cabeza debajo del agua".