La ministra de Interior de Alemania ha anunciado la introducción temporal de controles en todas sus fronteras terrestres a partir del próximo 16 de septiembre con el objetivo de "reducir la migración por vía irregular y mejorar la seguridad interior".
Es un paso más en la política migratoria del Gobierno que se ve presionado por el resto de las fuerzas políticas, especialmente por los democristianos de la CDU y los ultraderechistas de Alternativa para Alemania.