El conocido olivo de las cuatro patas de Canet lo Roig, en el interior de Castellón, con un tronco de casi 6 metros de perímetro y 1.100 años de vida es el Mejor Olivo Monumental 2016.
Más de 4.800 olivos milenarios se encuentran en las tierras bañadas por el rio Sénia, entre Cataluña y la Comunidad Valenciana.
Destilan aceites con una acidez muy baja y son un atractivo turístico para la zona.