La publicidad ha dejado de vender a las familias tradicionales de los años 60. Aquellas en las que los padres se habían casado con 24 años y tenían una media de cuatro hijos. Ahora los anuncios tienen un abanico muy grande de familias a las que vender sus productos.
Durante mucho tiempo, el ahorro se ha presentado como un valor que toda familia decente debería tener. En este vemos cómo todos en casa engordan la hucha. Eso de no llegar a fin de mes era impensable. Siempre tenía que sobrar
¡Cuánto ha cambiado la publicidad...y la sociedad! Hace unos años, aunque tampoco tantos, la mujer estaba en casa, encerrada. Su única misión en la vida: cuidar a los hijos y al marido. Sólo podía salir un día de casa y dejarlos "abandonados". Era el día en el que empezaban las rebajas en Galerías Preciados.
Las mascotas también son parte de nuestra familia. Un anuncio de esta casa, así lo demuestra. El actor, toda una celebridad. Este perro es el favorito de la tele. Series, anuncios y hasta festivales..."Pancho" es un artista de primera
La familia tenía una estructura clara. El padre era el cabeza de familia, el que mandaba. La madre se encargaba de la casa y de los hijos. Él trabajaba y al llegar ponía sus pies en alto. Ella tenía que estar contenta porque él le había comprado unos electrodomésticos