Defensa siciliana y apertura española: el ajedrez convierte a Alejandro Davidovich en gran maestro del tenis
- Pepo Clavet, su entrenador desde junio, clave en su transformación mientras comparten horas ante el tablero
- El tenista malagueño sube al puesto 13º del ranking ATP al ganar en Shanghái su primer Masters 1000
Ajedrez y tenis. Dos deportes muy diferentes en los que la fortaleza mental es clave en ambos para quebrar al oponente. Una lección que tiene bien trabajada Alejandro Davidovich Fokina, tal y como demostró en la final del Masters 1000 de Shanghái: se sobrepuso al brillante Rafa Jódar del primer set y le remontó en los dos siguientes hasta darle jaque mate.
“Apertura española”, escribió con rotulador sobre la cámara en la que ya es una celebración tradicional entre tenistas. El día anterior había indicado “Defensa siciliana, vamos” en su victoria ante Alexander Zverev, el número 1 del mundo. Fue necesario unir ambas pistas para dirigir las miradas al tablero de ajedrez y descifrar unos mensajes que muchos interpretaban como una reivindicación hacia el capitán del equipo español, David Ferrer, después de que en las eliminatorias anteriores dejara escrito “Estoy, eh” y “Esperando”.
Los demonios de Davidovich
2026 siempre será un año de inflexión en la carrera deportiva del tenista malagueño. Después de haber perdido sus 5 primeras finales disputadas en el profesionalismo, Davidovich lograba hacerse a finales de junio en Mallorca con su primer torneo. Un ATP 250 a sus 27 años podía parecer un triste consuelo para quien se plantaba con 22 en la final del Masters 1000 de Montecarlo ante Stefanos Tsitsipas. En aquellos días parecía el primer fogonazo de calidad de un tenista que había ganado Wimbledon en categoría júnior.Pero con los años se sucedieron las finales y lo que es peor: las derrotas desaprovechando incluso varias bolas de partido. Parecía el destino maldito de Davidovich, un buen tenista al que le entraba el vértigo del éxito en el último escalón hacia la gloria. Y un deportista que protagonizaba más titulares por sus polémicas que por su buen hacer en las pistas.
Situaciones que en el fondo dejaban entrever a un Davidovich con un punto débil en la concentración y un exceso de carácter que le terminaba traicionando en los peores momentos. Como prueba valgan sus dos eliminaciones consecutivas en Wimbledon con una penalización por tirar una pelota fuera de la pista y por jugársela con un saque bajo en el peor momento, en lo que fue un exceso de confianza demasiado caro para el malagueño.
La lista de episodios polémicos no acaba ahí: reseñable es su encontronazo con Karen Khachanov en Barcelona, su polémica autoexclusión del equipo español de la Davis 2025 por no querer ser el quinto jugador y su enfrentamiento con aficionados en el Open de Australia, con insultos incluidos a un hincha que animaba a su oponente estadounidense.
Un carácter explosivo al que no acompañaban los resultados sobre la pista y que en pleno Roland Garros asistió al capítulo más inesperado: la denuncia del propio Davidovich de que su propio entrenador, el extenista argentino Mariano Puerta, le había abandonado en pleno torneo. Su versión fue que Davidovich no accedía a corregir sus excesos en la pista. Desagradable situación en cualquier caso que dejó al malagueño eliminado en segunda ronda del Grand Slam francés, el único en el que ha alcanzado los cuartos de final.
El ave Fénix
Lo que parecía tomar tintes de declive y de situación irreconducible que tantas veces hemos visto hundir la carrera de muchos deportistas… ha sido todo lo contrario, como una liberación para Davidovich. El malagueño confió en Pepo Clavet, el que fuera entrenador de Feliciano López, y el destino ha sonreído al tándem formado por ambos. Un mes después de la ruptura con el técnico argentino, Davidovich lograba su primera victoria como profesional en Mallorca.
“UN GRITO DE RABIA Y LIBERACIÓN 🎾 Así ha celebrado @alexdavidovich1 el primer título ATP de su carrera en @MallorcaChamps tras imponerse por 7-6 y 6-3 a Ethan Quinn 🇺🇸 https://t.co/QWSwhrpjkl“
— Teledeporte (@teledeporte) June 27, 2026
Sin embargo, los problemas físicos también se cruzaron en su camino. Una lesión de espalda que comenzó a manifestarse durante Wimbledon le obligó a detenerse durante cerca de dos meses, renunciando al US Open. Pero el otoño asiático que está firmando el malagueño certifica que se ha acercado a las figuras del circuito y que ha llegado para quedarse. Una transformación en la que la huella de Pepo Clavet es indeleble, como se pudo ver en la final de Shanghái apenas 20 días después de lograr su segundo torneo ATP 250 en Chengdú.
Según indicó en declaraciones a Sky Sport, su nuevo entrenador es un apasionado del ajedrez. Un deporte que curiosamente es religión en el país de origen de los Davidovich Fokhyna. Porque sí, los padres del tenista comparten nacionalidad con los Karpov y Kasparov. Así que los genes rusos de Davidovich han respondido a la llamada del ajedrez y junto a Pepo Clavet ha compartido sobre el tablero los tiempos muertos entre partidos y entrenamientos en su gira asiática. El milenario juego está contribuyendo a relajar a Davidovich, a mentalizarle que cada victoria se trabaja a fuego lento y a superar cada bola de break como si de un jaque al rey se tratara.
El maestro del tenis
La victoria en Shanghái le catapulta al 13º puesto del ranking ATP. Un triunfo en el que eliminó al estadounidense Frances Tiafoe antes de remontar un set en contra a Hurkacz, Zverev y Jódar. “Defensa siciliana” rubricó en la cámara después de batir al número 1 del mundo. La defensa siciliana es una de las estrategias más utilizadas por los ajedrecistas que juegan con las negras. La iniciativa de una partida la llevan en el inicio las blancas, que mueven primero. La defensa siciliana es una metáfora muy apropiada para su victoria ante Zverev, en la que tuvo que defenderse y contraatacar para remontar.
“Apertura española” fue su mensaje en la victoria ante Jódar. En este caso se trata de una estrategia de las blancas, que buscan controlar el centro del tablero y preparar un ataque a largo plazo mientras se consigue una buena posición estratégica. Una referencia a lo que lo esperaba en el desenlace de Shanghái ante el madrileño, consciente de que sus posibilidades ante Jódar pasaban por un partido largo en el que pudiera imponer su mayor fortaleza física para minar la calidad tenística del joven Rafa.
No fue el único mensaje que dejó ante las cámaras. También escribió “Cambio de tercio”, un guiño al restaurante de comida española ubicado en Londres que se encarga del catering del torneo chino. Junto a las partidas de ajedrez con Pepo Clavet, lo único que le ha hecho sentirse como en casa durante este fructífero periplo asiático. Ahora dice que solo piensa en regresar a Europa, pero Davidovich también aprovechó para aclarar que ha hablado con Ferrer para mostrar su disponibilidad a ser el quinto hombre español en la Davis. Así que será un restaurante, pero puede ser algo más que eso. Cambio de tercio en toda regla de Davidovich que ya no quiere solo jugar finales. Ahora quiere ganarlas.