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Un nacimiento de oro y una villana que ahora es el 'Ángel' de Atlanta: Valkyries y Dream buscarán ganar su primera WNBA

  • Ambas franquicias tienen la opción de levantar por primera vez el título
  • El primer partido de la final de la WNBA, el sábado 17 a las 21:30h. en RTVE Play
Kiah Stokes y Angel Reese antes de un GS Valkyries - Atlanta Dream de esta temporada en la WNBA
Kiah Stokes y Angel Reese antes de un GS Valkyries - Atlanta Dream de esta temporada en la WNBA GETTY

Acostumbrados al dominio de las franquicias habituales en la WNBA, el enfrentamiento que definirá el campeonato de la WNBA es un soplo de aire fresco para una liga de baloncesto que crece cada vez más. Una competición que no entiende tanto de estrellas como antes, como ambos equipos han demostrado en semifinales. Golden State Valkyries y Atlanta Dream lucharán en una serie a siete partidos por levantar un título de la WNBA que será algo inédito para cualquiera de las dos franquicias con sendas historias noticiables camino a esta final.

Golden State Valkyries, un draft de expansión y una adquisición que lo cambió todo

El camino de este equipo empezó en 2025. Hace dos años Golden State Valkyries no había disputado siquiera su primer partido oficial y ahora están a cuatro victorias de ganar la WNBA. Sus primeras militantes fueron elegidas en un 'draft de expansión' en el que el resto de equipos han de proteger a sus cinco mejores jugadoras y las Valkyries acertaron con muchas de las elecciones que hicieron. Chen, Thornton, Zandalasini, Burton, Salaün, Gueye, Hayes... el 90% de la plantilla estaba en Golden State desde su fundación y pueden lograr algo pocas veces visto en el deporte norteamericano.

El 10% que no jugó el año pasado, que ya fue histórico por entrar en 'playoffs', son Kiah Stokes y, especialmente, Gabby Williams. Las Valkyries tenían una bala en esta agencia libre para dar el siguiente paso y han dado en el clavo con la francesa. Williams es la líder absoluta en estos 'playoffs' con 23 puntos por partido y con el hambre de querer ganar su primer anillo, algo que le fue esquivo con las Storm. De momento, ha ilusionado a toda una ciudad ganando de forma clara a Las Vegas Aces, campeonas los últimos dos años.

Kiah Stokes y Gabby Williams tras pasar a la final de la WNBA AFP

La otra adquisición para este curso fue Stokes, quien da el bagaje que solo una jugadora tres veces campeona de la WNBA puede otorgar. En el campo está brillando menos que Williams, pero siempre ha demostrado que eso le da igual. Su capacidad de lucha para detener a las mejores pívots del mundo y para asegurar el rebote de su equipo son fundamentales en el esquema de una Natalie Nakase que ya ganó el premio a mejor entrenadora del año en 2025 y podría subir su apuesta este 2026 con el título.

Atlanta tiene un Ángel que les hace soñar

Tras el curso pasado, en el que las Dream cayeron en cuartos de final de los 'playoffs', las de Atlanta decidieron dar el todo por el todo. Rescataron a Angel Reese de las Chicago Sky, equipo con el que tuvo sus más y sus menos durante su estancia allí, casi obligando a forzar su traspaso. Un carácter indomable que podía salir o muy bien o muy mal. Esa respuesta solo la podían dar los resultados, y el veredicto se explica con la primera final de Atlanta Dream desde 2013 como argumento definitorio.

Angel Reese hace su clásica celebración tras meter un triple AFP

Reese ha sido criticada desde la universidad, cuando se autoproclamó como archienemiga de Caitlin Clark, una de las caras más visibles de la WNBA. Desde entonces, su exceso de intensidad, sus fallos cerca del aro y actitudes han sido 'carne de meme' para muchos en las redes sociales, pero no para una Reese que sabía claramente cual era su objetivo; ganar la mejor liga del mundo.

Por el camino, la mejor reboteadora de la WNBA también se ha llevado el premio a mejor defensora y en semifinales ante las Liberty promedió nada más y nada menos que 20,7 puntos y 7,7 rebotes. Reese es el faro de unas Dream que, si ganaron la serie, fue por defender mejor que las de New York, como recalcó Breanna Stewart tras ser eliminadas.

Ahora le queda el siguiente paso, romper el maleficio de las Dream. Atlanta ha visto a su franquicia llegar a tres finales, pero aún no ha podido celebrar una victoria en ninguna de ellas. Su mejor momento fue en el inicio de la década de 2010, y 13 años después Angel Reese busca que llegue ese triunfo. Con la compañía de lujo de Jordin Canada, Rhyne Howard o DeWanna Bonner, además de la duda de si llegará a tiempo de las finales de Alisha Gray, posiblemente su anotadora con más calidad y lesionada en el primer partido de semifinales, han formado un grupo de élite que busca llevar por fin el título de la WNBA a Atlanta.