Mikel Babio, bombero de profesión e instructor en los grados de coordinador y técnico de emergencias y protección civil en Vitoria, ha observado un incremento notable en el interés por estas formaciones.
Hasta hace poco, estos conocimientos generaban escaso atractivo, pero los últimos accidentes y catástrofes naturales —como la DANA y el reciente accidente ferroviario de Adamuz — han disparado la demanda de matriculaciones. B
Babio destaca que esta racha de sucesos graves ha motivado a muchas personas a querer formarse para intervenir directamente en emergencias, ayudando a las víctimas afectadas.