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En una rueda de prensa cargada de tensión, Donald Trump ha vuelto a su discurso inicial y ha culpado de nuevo a "los dos bandos" de los sucesos violentos de Charlottesville. Las palabras del presidente han generado una nueva oleada de críticas, incluso desde las filas republicanas, y han sido aplaudidas por algunos líderes de la extrema derecha.

Dirigentes del Partido Republicano de Estados Unidos han criticado al presidente, Donald Trump, por culpar a "los dos bandos" de la violencia en Charlottesville (Virginia), donde una manifestante antirracista murió atropellada en un atentado neonazi.

Paul Ryan, presidente del Congreso y figura destacada del aparato republicano; el senador y excandidato presidencial John McCain; y los exrivales de Trump en las primarias republicanas Marco Rubio y John Kasich son sólo algunos de los políticos del partido del elefante que han recurrido a redes sociales para mostrar su desacuerdo con la última postura expresada por Trump. "No hay equivalencia moral" entre ambos grupos, aseguran, y el presidente debiera dejarlo claro.

Por el contrario, las palabras de Trump el martes fueron bien recibidas por el histórico dirigente del Ku Klux Klan David Duke, quienha alabado al presidente por "decir la verdad" sobre lo sucedido en Charlottesville y condenar a los "terroristas de izquierda".

La caída de un árbol centenario de grandes dimensiones sobre decenas de devotos que participaban este martes en una romería en el pueblo portugués de Monte, en el archipiélago de Madeira, ha causado la muerte de 13 personas y ha herido a otras 49, siete de ellas de gravedad, según han informado las autoridades regionales.

Una decena de personas han muerto este martes en Madeira aplastadas por la caída de un árbol durante una romería que se celebra en las afueras de Funchal, la capital del archipiélago, con motivo del día de la Asunción de la Virgen.

El hombre que este lunes mató a una niña de 12 años e hirió a trece personas, varias de extrema gravedad, al empotrar su coche contra una pizzería a las afueras de París,  había tomado drogas, ha informado la Fiscalía.

El fiscal adjunto de Meaux, Eric de Valroger, ha señalado, en declaraciones a la prensa durante la noche, que el presunto homicida, un hombre de nacionalidad francesa nacido en 1985, estaba bajo los efectos de narcóticos, sin precisar de cuáles se trataba,  aunque puntualizó que no había bebido.

El fiscal ha confirmado que por el momento se descarta "el móvil terrorista", como ya lo había avanzado el Ministerio del Interior, que también había señalado que no tenía antecedentes penales ni policiales, y que tampoco era objeto de seguimiento por los servicios secretos.

Era vecino de la localidad de La Ferté sous Jouarre, limítrofe con el pueblo de Sept-Sorts donde se encuentra, en un área comercial, la pizzería Cesena donde se produjo el siniestro poco después de las 20.00 locales (18.00 GMT).