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"Yo soy tu padre": el lado oscuro de Sátur

  • Varios de los personajes principales, al borde de la muerte en el capítulo 41
  • La búsqueda del Grial lleva a misteriosos secuestros de huérfanos
  • ATENCIÓN SPOILER: este artículo desvela las tramas del episodio

Ver también: Capítulo 41 de Águila Roja íntegro

Águila Roja - Minuto de oro capítulo 41 - Sátur confiesa que ha apostado la casa de Gonzalo
RTVE.es

Un grupo de enmascarados secuestra a los niños del orfelinato, son gente sin escrúpulos dispuesta a matar a todo el que se interponga delante, incluyendo a las religiosas al frente del lugar. Águila Roja tendrá que desentrañar los motivos que unen estas misteriosas desapariciones con la búsqueda del Grial.

La paz y la estabilidad que parecía haber alcanzado (momentáneamente) la relación entre Gonzalo y Margarita se ve rota por la presencia de Mariana en el hogar del maestro y su cuñada. Esta y Alonsillo descubren a Gonzalo y la pirata en una situación comprometida en la cama de aquél y eso distanciará a padre e hijo, además de envenenar el ambiente.

Para más inri, Juan conmina a Margarita a no acudir al entierro de su padre, al que ella había decidido a asistir.

Los niños, que habían sido secuestrados para buscar el cáliz por los túneles de la pradera de San Jorge, son liberados por la aparición de Águila Roja. El Comisario y el Cardenal Mendoza, para lograr encontrar el Grial, que se supone escondido bajo las tierras de esa pradera, hacen creer a los habitantes de la Villa que hay un tesoro en el lugar y que quien lo encuentre, se quedará con él.

Águila Roja - Águila salva a los niños

Mientras tanto, la marquesa de Santillana agota sus últimos momentos de vida enterrada por error. Catalina comprende lo que ha pasado y lo confiesa a Hernán: "La he matado". Para cuando acuden al lugar donde había sido enterrada, el ataúd ya no está, y solo hay un gran agujero. Cipri se ha adelantado y lo ha abandonado en el río.

El Comisario corre a salvar a su antigua amante, pero tiene que ser Águila Roja el que impida la muerte por ahogamiento de Lucrecia.

Águila Roja - Hernán coge en brazos a la Marquesa

Un Sátur desconcertado, triste y egoísta

Sátur es uno de los grandes protagonistas del capítulo, y diversos sucesos nos hacen ver su lado más oscuro. Por una casualidad, cree descubrir a su padre, el conde de Maseda, que busca a su hijo ilegítimo, y cuyo escudo coincide con el que estaba bordado en el pañuelo que su madre, una prostituta, le dio antes de morir y que él ha guardado tiernamente.

Mientras Águila Roja trata de apagar el fuego familiar, con Alonsillo y Margarita a la gresca con Mariana, Sátur se debate: ¿conocer a su padre o no? Finalmente, acude a él, pero Maseda le rechaza de un golpe confundiéndolo con un mendigo.

Este episodio sacará el lado más sombrío de Sátur, que buscará venganza. Para ello, necesita algo de dinero, y la única manera de hacerlo rápidamente es apostar. Primero, su propia voluntad y luego, la casa del amo. Pierde ambas cosas.

Y a punto está de perder la vida cuando acude a la búsqueda del tesoro de la pradera de San Jorge y es disparado por uno de los hombres del Comisario. Una punta de flecha le salva in extremis.

Una vez liberada, la Marquesa pone a prueba a Cipri y Catalina, haciéndoles que se disparen. Y, por su parte, una vez recuperadas sus posesiones en una partida con el jugador que había ganado a Sátur, Gonzalo empuja a su escudero a que conozca a su padre.

Mayúscula sorpresa, y una fría reacción, la de Saturno García, cuando descubra que su padre no es el noble, sino uno de los lacayos. El capítulo termina con la aparición en la plaza de la Villa de Laura de Montignac, la madre de Gonzalo y el Comisario.