RTVE.es Mauricio es uno de los internos que
trabaja en la cocina de la cárcel de Mansilla de las mulas. Por este trabajo recibe una
compensación económica que le permite ahorrar un poco de dinero para poder comenzar una nueva vida cuando salga de prisión.
Cocinar para 1.500 personas
Cada día, los cocineros de la cárcel tiene que elaborar comida para más de 1.500 personas de
50 nacionalidades distintas y de religiones diferentes. Tal y como ha confesado ante las cámaras otro de los internos que trabaja como cocinero, en Mansilla de las mulas
se respeta las costumbres culinarias de todos los presos.
"Aquí
se respeta todo, la comida para los vegetarianos, para los cristianos, para los musulmanes", ha explicado uno de los cocineros. Un ejemplo de ello es que durante el mes del
Ramadán se prepara un menú especial para los
musulmanes del centro penitenciario en el que no faltan
platos típicos de este periodo, como la
harira.