Si Santiago, el Apóstol, caminara probablemente deshacería el camino que le llevó hasta la capital de Galicia, al menos esto es lo que piensan los amantes más tradicionales del Camino de Santiago.
La cámara de Repor atraviesa, en este reportaje, España de este a oeste para convivir con los miles de peregrinos que cada año y especialmente en verano deciden recorrer los 800 kilómetros que separan Roncesvalles, en Navarra, de la Plaza del Obradoiro, en Santiago de Compostela. Muchos son los motivos que arguyen los caminantes: desde los más espirituales cómo el de un hombre que lleva 2 años seguidos andando para superar la pérdida de toda su familia hasta los más mundanales, como el ligar en el camino