A los tres años, la pequeña sorprendió a sus padres adoptivos tocando en el piano una típica canción coreana. Desde entonces, ha continuado practicando cada día hasta convertirse en un auténtico prodigio. Ahora tiene cinco años y ha tocado en un banquete al que ha acudido el Primer Ministro de Singapur. Al finalizar, la audiencia presente en el act aplaudió emocionada a la niña. Su sueño es convertirse en una de las mejores pianistas del mundo.