Últimas preguntas La 2

Últimas preguntas

Domingos a las 10.00 h.

Dirigido por: M. Ángeles Fernández

Últimas Preguntas trata de responder a esas grandes cuestiones que todas las personas nos planteamos, desde la perspectiva del humanismo cristiano, pero siempre en diálogo con los fieles de otras religiones y con quienes, aún no compartiendo una creencia religiosa, buscan la renovación de la humanidad.

El deseo de verdad, interrogarse sobre el por qué y la finalidad de las cosas, pertenece a la naturaleza misma del ser humano.

Últimas Preguntas trata de responder a esas grandes cuestiones que todas las personas nos planteamos, desde la perspectiva del humanismo cristiano, pero siempre en diálogo con los fieles de otras religiones y con quienes, aún no compartiendo una creencia religiosa, buscan la renovación de la humanidad.

En el programa abordamos temas relacionados con la fe desde distintos aspectos, teniendo en cuenta la dimensión social del hombre así como de la perspectiva misionera, social y caritativa de la Iglesia católica. Últimas Preguntas se emite los domingos, a las 10:00 h, en TVE2 y en el Canal Internacional.

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Para todos los públicos Últimas preguntas - Misiones, sé valiente - ver ahora
Transcripción completa

que atendían a enfermos y necesitados.

(Música cabecera)

Hola, amigos, ¿qué tal? Muy buenos días.

Como siempre, un gusto, un placer que estén aquí con nosotros

en "Últimas Preguntas".

Igual que es un gusto que nos acompañe una persona

que de verdad tiene mucho que contar.

Y porque tiene mucho que hacer, mucho que lleva hecho

y mucho que queda por hacer.

Está con nosotros Manuel Fraile, él es religioso salesiano

y desde hace 50 años..., o hace 50 años dejó su vida aquí,

en su diócesis de Ciudad Rodrigo, y se marchó a la misión,

primero a Filipinas y después a Timor,

Manuel, buenos días. Buenos días, María Ángeles.

Encantada de que nos acompañe en el programa para hablarnos

de esta vida, de la vida de un misionero

y sobre todo de la vida de una comunidad.

Porque cuando el misionero deja su casa, deja su tierra,

pues se enraíza allá donde va, ¿verdad?

Sí.

En primer lugar, agradezco el privilegio que se me da

de poder compartir contigo y los espectadores

algo de mi vida.

Son ya bastantes años y...

Bueno, ser misionero es compartir lo que se nos ha dado.

Este año el lema que se eligió con motivo del día del Domund fue:

"Sé valiente, la misión te espera". Sí.

¿Hay que ser valiente para...?

¿Cómo fue en su caso hace 50 años cuando dijo:

"Sí, que me voy y además a Filipinas, lejos, bien lejos"?

Sí, bueno, yo recuerdo que empecé desde muy niño

a pensar en las misiones con el Domund.

¿Ah, sí?

En la escuela teníamos un maestro maravilloso, don Licinio,

y nos enseñaba geografía con los mapas,

pero era una geografía...

Al final yo vi que era una...

Bueno, ahora comprendo que era una geografía misionera.

Él indicaba los países, continentes, países,

donde había cristianos, no cristianos,

tanta gente que...

Pueblos, tribus que estaban a la espera del Evangelio.

Al poco tiempo se me ocurrió ser, pensaba ser...

Torero de pequeño. Y luego pensé en ser cura.

Y al final me metí con los salesianos.

Esta idea de seguir a Jesús, de ofrecerte a él,

de dar tu vida como él,

pues se va desarrollando poco a poco, después de unos cuantos años maduró

y al final de los estudios de Filosofía yo me ofrecí voluntario

y me mandaron primero a Corea, luego cambiaron de idea

y me mandaron a Filipinas.

Todavía era muy joven, sin ser ordenado, sin estar ordenado.

Allí empecé la experiencia de ser misionero

en otra tierra, otro pueblo, otra cultura, otra lengua,

otras comidas, etc.

Pero siempre con esa idea de poder compartir la fe que se nos ha dado.

¿Cuál es la labor que ustedes realizan allí, en Timor?

¿Cómo es la misión en la que usted está?

Yo cuando llegué allí en el 86

todavía vi iglesias llenas de gente, de catecúmenos,

pidiendo el bautizo, preparándose para el bautizo.

Niños, jóvenes, gente mayor, ancianos.

El proceso de, digamos, cristianización

ha sido rapidísimo, probablemente el más rápido de todo el mundo,

debido a circunstancias muy específicas, muy especiales.

Y ahora estamos en el período de consolidación,

de formación de los cristianos.

Numéricamente es un pueblo de mayoría aplastante,

son casi 98 % de católicos.

Queda mucho trabajo por hacer porque el proceso

ha sido demasiado rápido, realmente.

No digo ya solamente en Timor, sino un poco...

Usted tiene una visión privilegiada de la zona,

ha estado anteriormente, como decimos, también en Filipinas,

¿cómo es la Iglesia en Asia?

¿Cómo está la Iglesia en Asia en estos momentos?

La Iglesia en Asia es mucho más que Filipinas y Japón,

esos son dos lugares privilegiados,

países que cuando yo llegué se llamaban países de misión

y ahora están convirtiéndose en países misioneros.

Fuera de aquí hay otro mundo, países inmensos,

enormes, con muchísima población en los cuales la Iglesia

está en una minoría, pero una minoría

en fuerte crecimiento.

Usted además está, tengo entendido, cuéntenos cómo está este...

Bueno, iba a decir este proyecto, es una realidad.

Está traduciendo la Biblia, con todo lo que ello implica,

a la lengua propia de Timor, ¿no? Sí, sí.

A mí se me ocurrió que sería estupendo si yo pudiera contribuir

a este pequeño país, algo que están pidiendo y esperando,

la palabra de Dios en su propio idioma.

El hecho es que todos lo piden, pero no hay nadie

que por ahora, no hay nadie que se haya atrevido a...

Hacerlo. ¿Y por qué no?

Yo empecé hace unos años y voy poquito a poco,

es un plano de largo alcance.

Si el Señor me da otros 10, 15 o 20 años

tal vez acabe con ello.

Acabe la traducción.

Es muy lento y muy... Pero a mí me gusta.

Es no solo entretenido, es que es maravilloso.

Y creo que también tengo un poquito de capacidad para ello,

tengo inclinación y gusto por las lenguas

y bueno, vamos tirando.

¿Cómo se ve la realidad

de la Iglesia católica, de nuestro compromiso cristiano?

¿Cómo se ve desde Timor?

Sobre todo cuando usted viene aquí, vuelve cada tres años

aproximadamente, vuelve aquí a España,

a estar unos días con su familia y demás

y se encuentra con esta realidad, una realidad social

y eclesial diferente de la que usted vive en el día a día.

¿Cómo lo ve desde allí? ¿Cómo se ve con tanta distancia?

Pues se ve una gran diferencia.

Yo estoy realmente en contacto continuo recibiendo regularmente

una revista de aquí, de España, la revista "Iglesia"

y por allí me entero, claro.

El contraste es muy fuerte.

Bueno, somos cristianos, tenemos fe y sabemos

que la historia es un proceso que avanza

y tiene sus altos y sus bajos.

El cambio va con la historia.

Y en fin.

Ahora tenemos allí un tiempo de florecimiento

de gran vitalidad,

es como aquí antes cuando éramos pequeños.

Ahora en cambio aquí es tiempo de sequía,

no solo en los campos, sino también en el terreno religioso.

Al final uno se da cuenta de que la historia

hay alguien que la conduce.

Y es el espíritu que sopla donde quiere,

como quiere, cuando quiere y hace sus juegos y esto va para adelante.

Y cómo antes Europa mandaba misioneros,

ahora está recibiendo misioneros.

Nosotros estamos mandando, ya hemos mandado...

¿Ya están saliendo misioneros de...? Sí, sí.

Más de 20 hemos mandado ya.

Yo en estos últimos años estoy jugando con esa idea

de construir lo poquito que pueda para hacer de una Iglesia

o un país de misión...

Tanto Filipinas como Timor convertirlo

en un país misionero y efectivamente están saliendo.

Nosotros en las donaciones es algo parecido.

Unos más y otros menos.

En el caso de Corea ha tenido un crecimiento muy fuerte.

Vietnam más fuerte todavía.

La India, la India está mandando misioneros por todo el mundo.

Es curioso, tanto que se habla de...

Yo recuerdo hace ya algunos años que se hablaba

de la misión como semillero de misioneros.

Bueno, ahora están recogiendo los frutos.

Y los misioneros están yendo a otros lugares diferentes

cuando han crecido en unos países que efectivamente

se llamaban de misión.

Pues yo le agradezco de verdad que haya estado con nosotros,

Manuel Fraile, salesiano, tanto que aportar a la misión

y con esa visión tan universal de la Iglesia

que tienen los misioneros.

Gracias de verdad por este tiempo que nos ha dedicado.

Y seguimos nosotros con otras historias,

en esta ocasión las que nos marca la actualidad.

El último informe presentado por la FAO el pasado octubre

señala que el hambre en el mundo aumenta por primera vez desde 2003.

Los conflictos bélicos, las sequías o desastres naturales

son algunas de las razones que explican que el 11 %

de la población mundial se muera de hambre.

Una realidad que choca con la cantidad de alimentos

que se producen y sobran a diario de nuestras mesas.

Podemos y debemos cambiar el mundo, pidió el papa Francisco

durante su discurso en la sede de la FAO

en Roma en el día mundial de la alimentación.

Una jornada que llevaba como lema: "Cambiar el futuro de la migración,

invertir en seguridad alimentaria y desarrollo rural".

Seria exagerado introducir en el lenguaje

de la cooperación internacional la categoría del amor

conjugada como gratuidad, igualdad de trato,

solidaridad, cultura del don, fraternidad, misericordia.

El amor como la vía que garantiza la seguridad alimentaria

fue la clave que el Santo Padre dirigió al cuerpo diplomático

A quien no solo ofreció sus palabras,

también le regaló una escultura dedicada al pequeño Aylan Kurdi,

el niño refugiado que murió ahogado tratando de llegar a Europa.

En la lucha contra el hambre están implicadas ONGs como Manos Unidas,

que recientemente celebró sus jornadas anuales de formación,

en esta ocasión con la presencia del cardenal Turkson,

precepto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo

Humano Integral de la Santa Sede, un organismo con apenas

un año de vida que coordina toda la labor caritativa

y humanitaria de la Iglesia católica.

Cuya aportación es clave para el desarrollo de los pueblos.

(HABLA EN INGLÉS)

La persona humana es una parte de cuerpo y una parte de alma.

(HABLA EN INGLÉS)

Os invito a que a la hora de intentar promover el desarrollo

no perdamos de vista estos dos componentes

que van unidos en cada ser humano.

Para Manos Unidas la lucha contra el hambre

y la erradicación de la pobreza es el motor de su existencia.

No podemos olvidar que mientras 815 millones de personas pasan

hambre en el mundo, un tercio de los alimentos acaban en la basura.

Yo creo que es un dato que no podemos olvidar.

Tenemos que hacer un cambio en nuestras vidas,

un cambio en nosotros mismos en el desperdicio de alimentos,

pero además estar mirando a la gente del sur

que muere de hambre y yo creo que con nuestras vidas,

con nuestra ayuda que demos para ayudar al sur

intentar reducir esa cifra, desde luego es un reto,

no podemos olvidarnos.

¿Te unes al compromiso en la lucha contra el hambre?

Abordamos otras asuntos, nos los presenta nuestra compañera

Margarita García y las "Nuevas miradas".

Acompañar a las personas en el sufrimiento

y procurar para ellas una atención digna y humanizada

es el objetivo de este lugar donde nos encontramos,

el centro San Camilo, en la localidad

madrileña de Tres Cantos.

Fundado en 1983 por la congregación de los religiosos camilos,

a la residencia geriátrica, que fue el primer servicio,

se le han ido añadiendo el centro de día,

la unidad de cuidados paliativos, el área de asistencia a domicilio

o la unidad móvil para situaciones de catástrofe.

Pero todo empezó mucho antes, cuando un joven italiano, Camilo de Lelis,

tuvo que poner fin a su carrera militar por una llaga

que le apareció en un pie.

Mientras él se recuperaba de la herida en el hospital

de Santiago de Roma, ayudaba en el cuidado de otros enfermos.

Este sería el germen de una vocación que tomaría forma años después.

San Camilo de Lelis, un patrimonio de la Iglesia

y de la historia de la humanidad, un gigante de la caridad

que en el siglo XVI en Italia se empeñó por reunir a unos cuantos

compañeros con el corazón calentito para humanizar

el modo de cuidar a las personas.

En los tiempos de San Camilo, las personas eran cuidadas,

fundamentalmente, por otras obligadas,

por los presos que condonaban así sus castigos, su pena.

Él se empeño en que así no podía ser, había que cuidar

con la sabiduría del corazón y motivados por genuinos valores.

Él hizo una grandísima reforma sanitaria en el siglo XVI.

Hoy los conocidos como ministros de los enfermos,

los religiosos camilos, mantienen vivo el espíritu

de este santo que no deseaba otra cosa que poner más corazón

en las manos de todos aquellos

que atendían a enfermos y necesitados.

Lo que se traduce en humanizar la atención

y el cuidado de la salud.

En países en contextos como el nuestro, el de España,

donde tenemos un buen sistema sanitario, que está universalizado,

con profesionales muy preparados.

Asistimos al riesgo de despersonalización

en la atención, en los cuidados.

Humanizar significa, también, desarrollar estas capacidades

del corazón para tratar a las personas

como lo que son, personas.

Y para cuidar como lo que somos, personas frágiles,

pero no solo robots y almacén de mucho conocimiento

científico técnico.

Como el mensaje evangélico es extensivo,

los religiosos camilos están generando una cultura

de buenas prácticas que les ha llevado a la creación

del centro humanización de la salud, en el que se imparte

formación profesional de posgrado.

Así como formación continuada, presencial y a distancia.

El carisma de los religiosos camilos se formula así:

"Cuidar, asistir y enseñar a cuidar", construir una cultura

de la atención, del cuidado más en sintonía

con la dignidad propia del ser humano.

El centro de humanización de la salud tiene como objetivo

este segundo aspecto de la humanización,

que es incidir en la cultura, en los estilos relacionales,

en los espacios donde somos atendidos.

En el modelo de ser persona que estudiamos

cuando pensamos en cómo cuidar, cuando estudiamos medicina,

psicología, cuando estudiamos enfermería, trabajo social.

Queremos desde el centro de humanización de la salud

construir una antropología de fondo humanizada

en sintonía con los valores del Evangelio,

creemos que en el Evangelio hay claves fantásticas

para construir un mundo mejor, un mundo con menos sufrimiento,

un mundo donde nos encontremos más de corazón a corazón.

Ofrecer, como efectivamente ofrecemos en este centro y lo repartimos

por España y otros países, acciones formativas

centradas en el mundo del counseling, de la intervención en duelo,

en el mundo de los cuidados paliativos,

en el mundo de la gestión, en el mundo de la humanización.

Son áreas temáticas en torno a las cuales tenemos

posgrados universitarios, trabajando con la universidad

Ramón Llull de Barcelona y en torno a las cuales tenemos

jornadas y cursos de 20, 40, 100 horas

presenciales o a distancia con los que intentamos

acompañar a las personas al formarse también en el corazón.

La formación del corazón, no solo la formación intelectiva

sino la formación del corazón en clave relacional.

Desarrollo de competencias blandas, de competencias relacionales,

emocionales, éticas, espirituales, culturales.

De este complejo destaca con fuerza el centro de escucha,

un referente en España en cuanto a la atención a personas que están

pasando por el duelo a causa de la muerte de un ser querido.

Nació en 1996 gracias a una madre conocida de los religiosos

que ante la pérdida de su hijo no encontraba ayuda

para superar su duelo.

Este centro de escucha no solamente atiende duelos

por pérdidas, también atiende dificultades relacionales,

problemas de pérdida de trabajos, los duelos migratorios,

todo lo que suponga tenerse que enfrentar a una crisis vital

en un momento determinado.

Posiblemente nuestra diferencia está en la calidez y en la ternura

que ponemos a la hora de estar trabajando con una persona

en tal situación de vulnerabilidad y tal situación de sufrimiento.

Si bien la mayoría de las personas es capaz de superar una pérdida

gracias al apoyo familiar o a sus propios recursos,

son muchos a los que la muerte paraliza la vida.

Es más, existen duelos que no son admitidos

socialmente como tal y que suponen una herida

a veces aún mayor.

No solamente aquí llegan personas con el duelo de su pareja,

de su madre, de su padre, de un hijo, posiblemente los que más,

pero hay otro tipo de duelos que es como si las personas mismas

no se permitieran vivir su duelo, de hecho en psicología

tiene el nombre de duelos no autorizados.

O eres tú mismo el que no te lo autorizas

o es tu entorno el que no te lo autoriza.

Realmente esas personas tienen una especie de doble duelo, ¿no?

Porque por una parte es tal esa pena tan grande que han tenido,

por ejemplo, las muertes antes del nacimiento

de un mes, de dos meses, de tres meses, equis meses.

Es un poco como si no lo has tenido en tus manos,

si no lo has llegado a ver, realmente no puedes comparar,

y eso entre ellos mismos se lo dicen.

Y realmente no es así, el sufrimiento no es comparable.

Este centro atendió el último año a más de 800 000 personas,

de las cuales 38 fueron niños.

El niño también vive su duelo y el niño tiene capacidad,

perfecta capacidad, de vivir su duelo.

No hay que aislarle del duelo porque lo que hacemos

es desprotegerle de una información que le va a dar

capacidad para afrontarlo.

Lo que hacemos es que los dejamos al lado

y ellos inventan su propia historia.

Casi siempre ellos tienden a ser los culpables.

Trabajamos mucho con los padres para que no les dejen al margen.

Es importante que el duelo de una familia se viva en familia.

Al margen de que luego cada uno tenga sus necesidades individuales

también hay que tener un espacio común.

Una vez que le hemos explicado al niño,

que el niño tenga la oportunidad de que cada vez que necesite hablar

de lo que le sucede que nos encuentre disponibles,

porque muchas veces el padre dice: "Es que a mí no me dice",

pero estás ahí, estás disponible, porque si nunca te ve

no va a aprovechar cuando te vea.

Entonces ponerte un poco a tiro, estar ahí, abrirle la puerta,

¿piensas mucho en el hermanito? ¿Te acuerdas?

Es decir, que se convierta en un dialogo fluido

en el que no sea algo tabú lo que ha ocurrido

porque los niños van a vivir la situación

tal cual la vivan los padres.

Como este centro de escucha de San Camilo, han surgido

muchos similares por toda España.

Entre otras razones porque los propios camilos

ofrecen esa formación que favorezca la apertura de centros de escucha

que sigan ayudando a personas como Rosa.

Su vida quedó paralizada tras la muerte de su hijo.

Después de pasar el primer año

con mucho dolor, como es normal.

Mi marido, a través de mi marido, que trabajaba cerca de los camilos,

se enteró de esto.

Bueno, vine a una primera entrevista con un psicólogo

y entré en un grupo para padres con hijos fallecidos.

Bueno, yo al principio era reacia porque yo pasé un primer año

con mucho dolor donde no aceptaba la pérdida de mi hijo,

me levantaba por las noches, iba a su habitación

para ver si seguía ahí y si todo era un mal sueño.

Aunque yo no aceptaba esto, los camilos me ayudaron

a través de esta terapia a aceptar mi pérdida

y a partir de ahí en este grupo que te digo...

Bueno, pues el compartir con los demás padres

me ayudó mucho y me aportó y me hizo

seguir aunque el dolor es para toda la vida.

La hermana muerte está muy presente en todo el apostolado

de los camilos, quienes con especial amor cuidan

los últimos días de las personas que llegan a la unidad

de cuidados paliativos.

Este servicio cuenta con 32 plazas, por las que pasaron

casi 300 personas en 2016.

Destaca por la atención humana y tierna de los profesionales

y porque en esta unidad todo llama a disfrutar de la vida,

por poco que quede de ella.

Así, la entrada llena de relojes invita a valorar el tiempo

en cuanto a oportunidad.

La pintura, escultura, literatura y música,

disciplinas que invitan a la belleza,

es una llamada a vivir los paliativos

como el arte de cuidar.

Hay un mundo que tiene que ver con cómo gestionamos los espacios.

Si construimos salas de espera, si construimos unidades

de cuidados intensivos con las puertas abiertas o cerradas,

si pensamos en la familia, si pensamos en el trabajo en equipo

o si pensamos exclusivamente en trabajar

con un cuerpo que está roto, que está enfermo.

No negar la muerte, sino acompañar a las personas que se enfrentan

a ella para que puedan mirar atrás con agradecimiento.

Este es el carisma de los llamados padres de la buena muerte.

Trabajamos con un horizonte de esperanza.

Creemos que en último término la muerte del ser humano

no es solo algo biológico, sino que hay alguien al otro lado

dispuesto a darnos un abrazo.

Tenemos ya aperitivos en el mas acá.

Cada vez que experimentamos que alguien nos quiere

es un aperitivo del contenido de nuestra esperanza,

que es el abrazo de Dios.

Para nosotros será el amor experimentado de manera eterna.

Publicaciones académicas, la revista "Humanizar",

actividad en redes sociales, página web.

De este lugar parte al mundo el sueño de San Camilo de Lelis,

que cada paciente sea tratado como la madre

que cuida de su hijo enfermo.

(Música)

Pues así nos despedimos.

La próxima semana les ofreceremos muchos más contenidos

y de lo más variados.

Eso es lo que pretendemos siempre aquí, en "Últimas Preguntas".

Les agradecemos el tiempo que nos han dedicado

y les emplazamos hasta el próximo domingo.

(Música)

Últimas preguntas - Misiones, sé valiente

10 dic 2017

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