En Lloret de Mar todas las miradas apuntan a la avenida donde se concentran la mayoría de las discotecas. Este miércoles, cientos de jóvenes se indignaban por haber sido desalojados de una discoteca donde no funcionaba el aire acondicionado. Esta tarde, el dueño del local devolvía el dinero de las entradas por haber cerrado antes de tiempo y regalaba invitaciones para futuras fiestas, como la de este jueves, que dice ser la fiesta más loca del verano. El alcalde, Romà Codina, ha dicho que tomará todas las medidas necesarias para erradicar el turismo de borrachera que tan mala imagen da al municipio.