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Para todos los públicos Shalom - Jaim Weizmann: un estadista sin estado - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Muy buenos días. "Shalom".

Hoy en el calendario judío tenemos

Yom Yerushalayim, el Día de Jerusalén,

el día de la reunificación de Jerusalén

como capital histórica, bíblica, emocional,

espiritual del pueblo judío.

Como tributo a ese día, a esa fecha maravillosa,

nosotros hoy tenemos una entrevista muy especial

y un tema apasionante: la vida de Jaim Weizmann,

el primer presidente del Estado de Israel.

Para hablarnos de esa vida maravillosa,

tenemos un personaje muy querido

por todos ustedes y por nosotros también

que, además, es la persona que escribió

la introducción a ese libro.

Don Daniel Kutner, muy buenos días.

Bienvenido a "Shalom".

Muy buenos días. Gracias por invitarme.

Hoy viene usted, además de embajador de Israel,

como escritor.

Bueno, no escritor,

pero es verdad que escribí la introducción

a este libro tan importante.

Que, además, a usted,

nos lo comentó, que le dejó una impresión muy especial,

un sabor único.

Verdad. Este libro fue escrito

en los albores de la creación del Estado de Israel

y resume, en realidad, dos tomos

que Jaim Weizmann mismo escribió

en todo el periodo desde la Primer Guerra Mundial

hasta ese momento

y resume su lucha por el hogar nacional judío

a la cabeza

o al servicio y luego a la cabeza

del movimiento sionista.

Y yo creo que para el lector de hoy en día

es muy importante tener esa perspectiva desde adentro

de por qué y cómo el movimiento sionista

fue creado para dar solución al problema

del pueblo judío disperso y perseguido, y eso estamos hablando

antes todavía del periodo nazi,

para que se convierta en un pueblo normal.

Y eso, desde la perspectiva de quien,

en ese periodo, estuvo a la cabeza de esos esfuerzos.

¿Quién era Jaim Weizmann?

Jaim Weizmann nació en un pueblo remoto

en lo que hoy sería Bielorrusia

y yo creo que para el lector moderno

también tiene que ser

esos primeros capítulos en que describe la empobrecida aldea

en la que nació

tiene que ser sumamente interesante

para ver las condiciones en que los judíos vivían

en el Imperio ruso en esa época

y cómo, gracias al empeño de su familia,

él y también sus hermanos, de paso,

pudieron tener una educación

que lo impulsó ya a la primera línea,

tanto de la política internacional,

como líder del movimiento sionista,

también en el área científica

porque Jaim Weizmann fue uno de los pocos líderes políticos

que pudo coordinar su vida científica

con su actividad pública política

e hizo contribuciones importantes

a la ciencia, especialmente durante las dos guerras mundiales.

¿El lector actual qué mensaje,

qué moraleja puede sacar de esa vida?

¿En qué nos puede inspirar?

Bueno, es que yo creo que lo que se transpira del libro

es que en qué medida el pueblo judío necesitaba

su propio país

y de ese es el tema central

y, en el camino, uno aprende también cómo se logró,

qué esfuerzos,

de qué manera el holocausto afectó

también a la política sionista

y también a la sensibilidad mundial

cuando los países

que crearon las Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial

entendieron en ese momento histórico

el imperativo de que los judíos también tengan su hogar nacional,

que puedan cumplir con su...

Realizar su sueño de autodeterminación.

Es absolutamente inspirador

y estoy segura de que todos vamos a disfrutar leyendo el libro,

leyendo su introducción

y aprendiendo mucho más de la vida de Jaim Weizmann.

Nosotros hoy tenemos la suerte de acercarnos en un ratito

a una entrevista con Jehuda Reinharz,

que es, además, el presidente del Comité del Instituto Weizmann

que hoy día Israel lleva con tanto orgullo

como uno de sus buques insignia

en la investigación.

Embajador de Israel,

don Daniel Kutner, su introducción a este libro

ha sido muy importante. Muchísimas gracias.

Gracias a ti.

(HABLA EN INGLÉS)

Realmente, Weizmann empezó con muy poco.

Ya existía el movimiento sionista,

que fue creado en el siglo XIX,

y él es un ejemplo

de un hombre de Estado sin un Estado.

No tenía el resto de factores que otros líderes de movimientos

del renacimiento poseían

y que se podían sustentar en ellos,

no tenía un país,

no tenía un grupo de personas unidas,

no tenían la misma lengua.

Verdaderamente, él comenzó de migajas,

fue un ejemplo de lo que un individuo puede hacer

cuando tiene el carisma,

la voluntad de dedicar toda su vida a una causa particular,

de unir a personas desunidas

y hacer todo esto de una manera pacífica,

sin guerras, sin asesinatos,

sin todas aquellas cosas

a las que hoy el mundo se ha acostumbrado.

Yo creo que también es un ejemplo de científico

que se convirtió en hombre de Estado.

Su filosofía era "debemos aprovechar la ciencia

para beneficio de toda la humanidad".

Cuando el mismo Instituto Weizmann

fue creado,

esta era la idea: ciencia para el beneficio de la humanidad,

no acaparar la ciencia para unos pocos,

no investigar solamente para publicar

artículos y editar libros,

sino para beneficiar a toda la humanidad.

Esta idea fue firmemente implantada en los años tempranos

de la formación del Estado de Israel.

La mayoría de la gente desconoce este hecho,

le nombras a Israel y enseguida lo asocia con guerra,

con conflictos,

peor los primeros años era un país muy pobre

y, a pesar de todo, destinó parte de sus pocos recursos

a ayudar a países africanos,

enseñarles, por ejemplo, a regar los campos,

a cómo utilizar las tecnologías para mejorar todas sus labores.

Todas estas iniciativas provienen

de Weizmann. Weizmann es un ejemplo,

pero también la verdad es que Weizmann

es un personaje que ha caído en el olvido.

Cayó en el olvido por muchas razones,

pero una de las principales es que Weizmann era independiente,

no recibía un salario,

no dependía de nadie.

Sus descubrimientos científicos antes de la Primera Guerra Mundial

hicieron de él, tras finalizar la guerra,

un hombre en muy buena posición.

Un subproducto de la acetona,

la cual él había descubierto

cómo sintetizar, pasó a ser muy importante

en el área de la nueva industria automovilística

en Estado Unidos.

Tenía la patente y eso lo convirtió

en afortunado.

La manera en la que trabajaba

era rodearse de un pequeño núcleo de colegas

en los que confiaba y estos, a su vez, en él.

Nunca perteneció a un partido.

Por ello, cuando fallece, en 1952,

no hay un partido político para conmemorar esa fecha.

Y la tercera causa de su olvido es, tal vez,

que sigue siendo un desconocido para muchos.

Su autobiografía es una de las más bellas

entre las escritas por los primeros líderes

del Estado de Israel.

Sí, pero, además, nos resulta muy curioso.

Él era, además, científico y estadista

y descubrió la acetona, que pocos de nosotros lo sabemos.

Este fue un descubrimiento muy importante

porque la acetona, antes del descubrimiento de Weizmann

de cómo producirla sintéticamente,

se obtenía de la madera

y en ese momento Inglaterra no tenía bastante madera

para producir acetona

y, a causa del embargo que le impuso Alemania,

tampoco podía importarla.

Fue en ese momento cuando Weizmann descubre

cómo producir acetona sintéticamente a muy bajo coste.

Y no solo eso, decidió cederlo a cargo cero

al Gobierno británico.

Este fue uno de los factores

que le permitieron acceder a toda clase de personajes,

de los más variados,

en Inglaterra. Tomó contacto con ministros,

con el primer ministro,

porque vieron en él ambas cosas:

su lealtad como fiel ciudadano británico

y también como un brillante científico.

Para despedirnos,

nos gustaría hacerle una última pregunta.

¿Qué sería del pueblo de Israel sin un líder como Jaim Weizmann?

Me gustaría comenzar citando a Charles Webster,

un muy conocido historiador británico.

En su momento, él escribió:

"De todos los líderes de las naciones que surgieron

en el siglo XIX y principios del siglo XX,

ninguno llega a la altura de Jaim Weizmann".

Hace unos años, una importante publicación

en Estados Unidos

realizó una encuesta donde le preguntaban a la gente:

"¿Quién cree usted que es la persona más importante

del pueblo judío en el último milenio?".

Por supuesto, a la cabeza de la lista,

aparecía Albert Einstein,

después Ben-Gurión.

Weizmann aparecía en el puesto 16,

después de Steven Spielberg

e incluso de Sandy Koufax.

Weizmann no es conocido hoy en día.

Estoy convencido,

estoy absolutamente convencido

de que, sin Jaim Weizmann, no existiría Israel hoy en día

y digo esto sin ninguna duda.

La gente piensa que Ben-Gurión creó el Estado.

Están totalmente equivocados.

Efectivamente, en el año 1940,

Ben-Gurión era una persona importante en Palestina,

era el responsable de la Agencia Judía

y de otras muchas cosas,

pero, fuera de Palestina, era desconocido.

Weizmann, sin embargo, tenía acceso,

a causa de su personalidad, a cualquier presidente americano,

comenzando por Wilson y terminando por Truman.

Se preguntarán: "¿Por qué no tenía poder

ni dinero ni un ejército con él?

¿Cómo tenía acceso a todos?".

Por su irresistible personalidad.

Weizmann medía 1,83 metros,

tenía buena planta, vestía como todo un caballero inglés,

hablaba con un acento muy marcado de yidis ruso,

pero él se presentaba a todos

como un judío orgulloso de sus orígenes,

sin diferenciar a nadie

y directamente les decía:

"Vengo como representante del pueblo judío".

¿Qué significaba esto? ¿Quién era el pueblo judío?

Al fin y al cabo, representaba a personas muy dispares,

muy poco homogéneas,

pero él sentía que representaba una causa muy especial.

La gente confesaba que nunca habían conocido a un judío así.

Tenemos que entender

que la case alta de la sociedad judía en Inglaterra

estaba muy asimilada

y se esforzaba por ser como los británicos.

A él no le importaba.

Como dije anteriormente, era un estadista sin Estado, sin poder,

y pienso, sinceramente, que cualquiera que diga

que el individuo en la historia no juega ningún papel se equivoca,

como en el caso de Weizmann.

Profesor Reinharz, estamos seguros

de que el primer presidente de Israel, Jaim Weizmann,

no podría haber encontrado a nadie mejor para traer su libro

a los lectores de habla española

y, por supuesto, a los amigos de "Shalom".

Muchísimas gracias por este maravilloso tiempo.

Gracias. La próxima vez espero poder hablar en español.

Gracias.

Nosotros hoy nos despedimos,

Yom Yerushalayim, el Día de Jerusalén.

La vida de un personaje inspirador

y muy importante para el pueblo de Israel,

Jaim Weizmann.

No se olviden, la semana próxima tenemos Shavuot

y, por supuesto, un programa especial.

Aquí les esperamos. Muchas gracias. "Shalom".

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Shalom - Jaim Weizmann: un estadista sin estado

02 jun 2019

Jaim Weizmann además de destacado científico fue un gran estadista que será recordado por su lucha incesante para dotar al Pueblo Judío de un hogar propio .

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