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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 552 - ver ahora
Transcripción completa

-Vamos a robar unos perfumes de marca

en un almacén de un polígono. -¿Hay vigilancia?

-Un vigilante, pero ayer se puso enfermo y no lo han reemplazado.

¿Se encuentra bien? No parece que tenga buena cara.

Siento decirle que me encuentro muy bien.

No, no lo sienta. Me alegro. Que tenga buen día.

Igualmente.

Últimamente he tenido algún problema

con el dinero, y eso me ha preocupado bastante.

-A lo mejor es solamente

que me estoy haciendo mayor, y tengo menos resistencia.

-No hay que descartarlo. -Soy Elvira Soler.

Ya tengo los perfumes.

Sí, todos de marca.

Unos 300 frascos.

Te los dejo por la mitad de su precio. ¿Te interesan?

Pues ya te diré dónde y cuándo.

-Nacha no es la primera mujer por la que me he sentido atraída.

Ahora sé que

me obligué a vivir con Felipe por no reconocer lo que soy.

-Mira, Aitana, para mí esta noche ha sido un regalo muy bonito.

Y me atraes y está claro que nos gustamos, pero...

este no es mi momento.

-Ya...

-Si hubieras sabido antes que esa persona se iba a retirar,

¿hubieras anulado la boda igual?

-Seguramente.

-Entonces ha servido para algo. -¿Tú crees?

-Cuando aparece una tercera persona es porque la relación no iba bien.

-Así que eres nueva en el barrio.

Bienvenida. Soy Ricky Soler. -Yo, Marga.

-Si te apetece pasar un buen rato,

te puedes pasar por mi bar, el Moonlight.

-¿Crees que irá por allí?

-La verdad es que no tengo ni idea,

pero, si no viene, ya iré yo a la ferretería,

porque tengo que volver a verla.

-¿Qué querías?

-Sí, venía buscando una llave inglesa,

porque el desagüe de la pila se ha estropeado

y no sé qué hemos hecho con la nuestra.

-¿Cómo esta?

-Perfecta.

-"Ángel Betanzos solicitó el traslado a Barcelona

y luego pidió una excedencia.

Tres años después regresó a la policía

con apariencia y ropas de mujer bajo el nombre de Ángela.

Lo que está por confirmar

es si su cambio de sexo es completo".

Es indignante.

Quiero ser yo la que hable en los medios.

Pensaba que no querías hablar de esto públicamente.

Pero quiero dar la cara.

Es hora de que a las personas transexuales

se nos trate con respeto.

(Notificación de móvil)

-¡Eh, eh, eh! (MAICA) -¡No, no, no!

(Disparo, grito)

-Necesito a alguien de confianza que me haga un favor muy importante.

Necesito conseguir información sobre el cártel de Jalisco.

-Los de la DEA nos han dado una buena información.

-¿Qué información?

-Nos han dado el nombre de un pez gordo, un capo,

un tal Santos Mercader. ¿Lo conoces?

-No, no me suena. No lo conozco de nada.

-Te vas a meter en un lío y no podré hacer nada por ti.

Eso si no te matan.

-¿Crees que me importa algo?

Yo ya estoy muerto.

(Música emocionante)

-Aquí tienes. (MARGA) -Gracias.

¿Y tu padre dónde anda?

Es raro no veros juntos. -Es que me he escapado.

-Lo dices de una manera...

(RÍE) -No, quiero decir que me he adelantado.

-Ya.

Oye, igual me estoy metiendo donde no me llaman,

pero tu padre es... un poco controlador, ¿no?

-¿Un poco? Ve un peligro en cada esquina.

-Ya... A ver,

Distrito Sur tiene fama de ser un barrio

...complicado, pero tampoco creo que sea para tanto.

-Es que nosotros siempre hemos vivido en Salamanca,

y era un sitio muy tranquilo.

-Ya, me imagino que será por eso.

No lo puedo evitar, cada vez que te veo

me gusta más tu corte de pelo. Estás guapísima.

¿La gente qué te dice?

(RÍE) -Que ya no parezco una cateta de pueblo.

-¡Anda! No creo que nadie se haya atrevido a decir eso.

-No, era broma.

Pero te tengo que agradecer que me hayas empujado a hacerlo,

porque sola no lo habría conseguido.

No sé...

esta mañana me he mirado al espejo y he visto a otra persona.

Y me ha encantado.

Además, también me está ayudando interiormente.

-¿Ah, sí? ¿Y eso?

-Nada, tonterías.

La cosa es que me queda superbién, ¿no?

-Eso es verdad.

Te tengo que pedir un favor.

Voy a la cocina a hacer el sofrito. ¿Si vienen clientes, me avisas?

-Sí, claro. Ve tranquila.

-Gracias.

-Hola, Marga.

-Hola.

-¿Qué tal? ¿Cómo estás?

-Pues aquí, desayunando.

-Madre mía! Ayer me quedé corto.

-¿Con qué? -Con lo del pelo.

¡Estás guapísima! De verdad, que pareces una modelo.

-¡Anda, venga ya!

-Sí, no estoy exagerando.

-Díselo a Paty, ella me dio la idea.

Por cierto, si quieres desayunar, le digo que salga.

-No, no, si en realidad estaba acechando a ver si te veía.

-¡Acechando?

(RÍE)

-Tengo un regalo.

¿Te gusta?

-¿Y por qué me regalas un perfume?

(TITUBEA) -Porque me da la gana, ¡no te digo!

Es supercaro, pero muy bueno. Dulce y afrutado.

-Ya, pero es que yo soy más de colonias básicas.

-Pues mejor,

este te va a encantar. Verás.

(Música cómica)

Mira.

¿Qué? ¡No me digas que no es la leche!

(CARRASPEA) -Sí...

Solo es que a mí los perfumes de señora no me van.

-¿Lo estás rechazando?

-Pero no te lo tomes a mal.

Es que no acepto regalos caros porque sí.

Además, casi no te conozco.

-¡Bueno, sí que me conoces!

-Pero no mucho.

¿Por qué no se lo regalas a tu madre? A lo mejor le encanta.

-¿A mi madre?

Te traigo un perfume que flipas de caro, y me lo tiras a la cara.

-Bueno, tampoco te pongas así.

(ARRUGA EL PAPEL) -¿Así, cómo?

(BRUSCO) ¿Así, cómo?

¡Joder! ¡Siempre lo mismo! Intento impresionar a una chica,

y solo consigo una patada en el culo.

¡De verdad!

¡Joder, a la mierda!

(Música cómica)

-¿Qué mosca le ha picado? -¡Yo qué sé!

Acaba de perder los papeles.

Me ha traído un perfume y le he dicho que no lo quería.

No me cuadra que me regale eso. Es muy raro, ¿no?

-Es raro, pero, vamos,

lo que está claro es que le gustas mucho.

-Pues no se lo ha montado bien. -Desde luego que no.

Es que hay gente muy torpe,

que se piensa que por dar el coñazo o por ser un plasta

y regalarte cosas vas a caer a sus pies. Y no.

-No, claro que no.

-¡Madre mía!

Ricky necesita un curso avanzado de ligar, ¿eh?

(RÍE) -¡Ya te digo!

A ver, prestad atención, que se nos echa la mañana encima.

Empezamos con buenas noticias.

La rueda de prensa que dieron ayer la inspectora Betanzos

y el comisario ha sido todo un éxito.

(NACHA) Muy bien, ha ido fenomenal.

Y estoy satisfecha porque, además de callarle la boca

a los cotillas y a los morbosos,

hemos conseguido lanzar un mensaje positivo

y de progreso del cuerpo.

Y varias organizaciones transgénero han llamado para felicitarnos

por la información y por darles visibilidad como colectivo.

-Qué bien, Merche.

El comisario dice que los de arriba están contentos

por la imagen que hemos dado de la Policía Nacional.

Ángela se ha ganado el corazón de la gente.

Seguimos.

Espe, ¿qué sabemos del hombre que agredió a su mujer

en el centro comercial?

Marcial Orozco. Sigue desaparecido.

No ha vuelto ni a su casa ni al trabajo.

Hay un vídeo de la agresión circulando por ahí, ¿no?

Sí, lo grabó una clienta de la tienda y se ha hecho viral.

Espero que sirva para atraparlo.

Hemos recibido llamadas, pero son todas falsas alarmas.

Más pronto que tarde lo localizaremos y lo detendremos.

Pues tenme informada, Espe, por favor.

Seguimos.

Sandra Vallejo.

Hay que redoblar los esfuerzos,

incluso los que estáis con investigaciones en curso.

Cualquier información que nos pueda conducir

a dar con su paradero es muy importante.

¿Seguimos con la hipótesis de que sigue viva?

En efecto,

aunque lleva días secuestrada, me resisto a darla por muerta.

Deberíamos contemplar la posibilidad

de que la hayan introducido en una red de prostitución.

Conocemos los vínculos entre el narcotráfico

y la trata de personas.

Sí, no podemos descartar nada.

Tenéis que tirar de confites y de amigos de confites.

Y cualquier pista, por pequeña que sea,

se la transmitís a Elías y Nacha, que llevan el caso.

Recordad el nombre del líder de los narcos que la secuestró:

Hernán Montoya.

Merche, por favor, reenvía la foto de Sandra Vallejo,

a los móviles de todos los agentes de patrulla.

Así se lo podrán pasar a los confites.

Me pongo a ello ahora mismo.

¡Otra cosa!

Sabéis que el cártel de Jalisco es especialmente peligroso.

Si hacéis alguna intervención donde pueda haber un sospechoso,

por favor, usad los chalecos.

Venga. ¡Perdón, perdón!

Inspectora. ¿Sí, Toni?

Igual me podría poner de refuerzo de Nacha y Elías

en este caso. Me podría aportar bastante.

Bueno, ya he dicho que todos tenéis que estar muy atentos.

A ti te hemos reservado otro caso que te va a aportar mucho.

¿Y qué es eso que me tiene reservado?

Tenemos varias denuncias de propietarios de vehículos

a los que les han pinchado las ruedas. Aquí tienes.

Es un caso de vandalismo callejero.

¿Vandalismo callejero? ¿En serio?

Hay media docena de afectados. Empápatelo bien,

porque quiero a los culpables cuanto antes.

Vale. Perdón otra vez, y no es por quejarme.

Creo que me puede aportar mucho más

un caso de narcotráfico internacional megatocho

que no buscar a cuatro "pringaos" que están pinchando ruedas.

Agente Ríos, analiza bien la información

antes de dar por sentado que se trata de "cuatro pringaos".

Quiero a los culpables hoy mismo.

¿Hoy mismo? Parece un poquito "exagerao".

Hoy mismo.

Todos a trabajar.

Antonio, ¿soy yo o estás un "poquico" "apagao"?

-Es que tengo que dar una noticia a alguien que aprecio

y no sé cómo hacerlo.

-Los médicos vaya papeleta tenéis.

Yo no podría decirle a un paciente que tiene algo malo.

-No es una enfermedad, es un despido.

No es grave, pero cuesta.

Es una sensación agridulce porque Maribel, que estaba de baja, vuelve.

-Eso es que ya se ha recuperado de su operación.

-Sí, pero para la suplente es un palo.

-Hombre, sabría que era una cosa temporal.

-Sí, pero no tan corta.

Maribel ha decidido darse de alta antes de tiempo.

Se encuentra bien y echa de menos trabajar, lo cual es bueno.

-Sí. ¿Y no hay manera de conservar los dos puestos de trabajo?

-¿Cómo?

-No sé, si siempre andáis con poco tiempo:

no tenéis tiempo para los pacientes.

-No depende de nosotros, hablamos de la sanidad pública.

-Ya, que apruebes una oposición y que te caiga una plaza, ¿no?

-A ver cómo le digo que mañana no hace falta que venga.

-Mucho ánimo.

-¡Hombre, Anselmo! Cuánto tiempo sin verte por aquí.

-Hola, María. Sí, mucho tiempo.

-¿Dónde andas?

-En casa. No me apetece callejear.

-No es bueno encerrarse. Hay que salir, hablar con la gente.

Eso es sano y alarga la vida. Un par de horas al día.

-No quiero alargar la vida sin las personas que quiero.

-¿Por qué no se pasa por mi consulta un día de estos?

-Doctor Torres, me cambié de médico.

-No soy celoso. Así hablamos.

-María, ponme un café, por favor. -Sí, claro.

Tendrías que venir más, a tomarte un pinchico.

¿Te pongo uno?

-No, no lo tomes a mal, prefiero solo el café, gracias.

¿Puedo salir a la terraza?

-Hombre, por supuesto. Ahora te lo llevo yo.

-Gracias.

-Me da una penica verlo así...

-Hacía mucho que no le veía por aquí.

Ha perdido a su familia, ¿no?

-Primero murió su hijo.

Y la mujer enganchó una depresión y al poco se fue con el hijo.

-Ahora recuerdo a su hijo. Carlos, ¿no? Era deportista.

-Sí.

Le gustaba mucho ir en bici, sobre todo los fines de semana.

Y en una de esas, lo atropellaron.

-Pasó algún día por la consulta. Era un chaval sano, muy majo.

No lo relacionaba con Anselmo.

-Qué injusta es la vida a veces.

Yo no soy madre, pero que te arrebaten a un hijo así,

tiene que ser un palo muy duro.

-Tenemos una gran capacidad para superar las adversidades.

¿No crees?

-Sí, pero Luisa, la mujer de Anselmo, no lo superó.

Y él por lo visto, tampoco.

-Se le ve muy tocado, sí. Ánimo, María. Me voy a la consulta.

-Ánimo también con lo tuyo.

-Lo mío al lado de lo que le pasa a Anselmo,

"peccata minuta", ¿no te parece? -Ya.

Voy contigo, así le llevo su café y su tortilla.

-¿No ha dicho que no quería tortilla?

-Así le doy conversación. Tengo poca gente.

-Si no existieras, habría que inventarte.

-¡Qué cosas tienes!

-Los compañeros de Valencia no tienen nada contra Mercader,

y mira que llevan días de seguimiento.

¿Tienen intervenidas sus comunicaciones?

Lo malo es que se acaba el tiempo que ha concedido el juez.

¿Y crees que la DEA se equivocó dándonos ese nombre?

Puede que sea listo y nos esté toreando.

Cuando el río suena, agua lleva. Ya.

¿Le han investigado las cuentas?

No. Parece que tiene un conglomerado de empresas,

todas legales y a su nombre.

Al parecer, la empresa esta de tragaperras

va como un tiro y es el pilar para el resto de empresas.

Oye, ¿y se sabe algo más de él?

Bueno, es un tipo discreto, educado,

tiene un título universitario

y le gusta todo lo relacionado con el arte.

¿Con el arte?

Le va la ópera, exposiciones...

Quiere ofrecer un perfil alejado del de un delincuente.

Bueno,

pues si él quiere ofrecer un perfil alejado de un delincuente,

tendremos que buscar otra forma de rastrearlo.

Muy bien, Elías, muchas gracias.

¿Algo más? ¿Qué pasa?

Estoy preocupado por Quintero. ¡Toma, y yo!

Pero no encuentro la manera de poder ayudarlo.

La única manera es encontrar a Sandra.

¡Es lo que estamos tratando de hacer!

Nos ha dado un ultimátum de 24 horas.

¿Ah, sí? Y, si no, ¿qué?

Que se va él a por los mexicanos.

Lo que nos faltaba, de verdad.

Está a punto de explotar, es muy peligroso.

Cuanto más tiempo pasa, más improbable es encontrarla viva.

Es capaz de cualquier cosa, aunque acabe en la cárcel.

Quintero es un tipo muy inteligente.

Espero que evalúe los riesgos que corre.

Y, si hace una tontería, será cosa suya.

Tú concéntrate en la investigación, que bastante tienes.

(SUSPIRA)

(RESOPLA Y SUSURRA) ¡De verdad!

(Música de suspense)

¿Dónde está Díez? Siempre llega tarde.

La mamá está mejor, ¿no? Me tenía bastante preocupado.

¿Qué pasa? ¿No vas a abrir la boca?

-No me toques las palmas, que me conozco.

-¿A ti qué te pasa?

¿He dicho algo que te ha molestado o qué?

¿Te han "sisao" la pasta?

¿Es por una piba?

Es por una piba, ¿eh, Ricky?

¿Qué piba es esa? -¡Quita!

-¿Marga, la hija del ferretero?

(Motor de coche acercándose)

-Ya está aquí.

(Puerta cerrándose)

-¿Eres tonto o qué?

Sabes que nos estamos arriesgando y llegas tarde.

-Tengo la mercancía, por si quieres verla.

-Veinte cajas con quince perfumes cada una. Como quedamos.

¡Chist, chist!

La pasta.

-Ten.

(RÍE)

-Tronco, ¿esto qué es? -¿Qué pasa?

-Faltan 1000 pavos.

-O lo tomas o lo dejas.

-A mí me parece que te crees muy chulito.

¡Este se piensa que cualquiera se ríe de los Soler!

(GIME DE DOLOR)

Nosotros intentamos hacerte un favor,

¿y tú intentas aprovecharte?

¡Es que...! (LUIS) -¡Chist! Ricky, déjame a mí.

-Díez, Díez, Díez...

No puedes cambiar las reglas cuando te da la gana.

Teníamos un trato. La pasta, venga.

(DÍEZ RESUELLA)

¡Hombre, el dinerito sisado!

¿Está todo bien?

-"All right".

-Si sigues así, no seguirás haciendo negocios con nosotros.

-¿Tú quién te has creído que eres?

-Déjalo, Ricky.

Vamos por las cajas, que ya tengo ganas de dejar de ver a este.

(DÍEZ TOSE)

-¿Se puede?

Me han dicho que estaba aquí.

Sí, y aquí estoy.

Estoy revisando esto y necesito terminar,

así que no es buen momento. Hablamos luego.

Es solo comentarle acerca del caso que me ha asignado,

el de los coches con pinchazos.

¿Tienes novedades?

Sí. Bueno, antes quería pedirle perdón.

Igual he estado un poco chulito en el "briefing".

¿"Un poco chulito"? (ASIENTE)

Es que me apetecía tanto

un caso como el de los narcos que me vine arriba.

Me hace ilusión.

Ya, eso ya lo has dicho.

Pero usted es mi superior, y yo acato órdenes.

Y voy a intentar que no vuelva a suceder.

Pues si lo vas a intentar ya hemos conseguido algo.

¿Tienes novedades sobre los coches o no?

Sí, revisando la documentación hay un dato llamativo.

Todos los coches cuyas ruedas han sido pinchadas

son del mismo estilo, coches SUV de color blanco.

¿Y?

No sabe lo que es un SUV, ¿no?

Vehículo utilitario deportivo.

Pues sí. Yo lo sé porque me flipan los coches,

usted no debería saberlo.

Ah, ¿no debería saberlo? (TITUBEA) O sea, sí...

Voy al tema, ¿vale?

Llama la atención porque generalmente los chavales

rayan cualquier coche, no discriminan.

Pero no siempre son chavales, pueden ser otro tipo de personas.

Claro, también lo he barajado.

A lo mejor es por un tema de envidias,

alguien a quien le molaría tener ese coche

y como no lo tiene, lo raya.

Bueno, no te centres en hipótesis, haz trabajo de campo.

¿Lo has hecho? Sí, claro.

Mis confites me han dicho que hay dos chavales del barrio

que van por ahí reventando material público y lo que pillan.

Pues ya estás tardando en dar con ellos.

Claro, voy ahora. Pero como dijo que quería resultados hoy mismo...

(Música de tensión)

¿Has comprobado si hay cámaras de seguridad en la zona?

En eso estoy.

Y, si las hay, pediré las imágenes

y las analizaré con la inspectora Betanzos.

Correcto. Y, si hay imágenes, luego me lo cuentas. ¿Vale?

Pues muy bien, muchas gracias.

Hasta luego.

(Puerta)

(ACELERADA) Inspectora, hemos detenido a Marcial Orozco.

¿Quién es Marcial Orozco? Tengo la cabeza en otro sitio.

El agresor del centro comercial. ¿Recuerdas que te dije

que le grabaron y el vídeo se hizo viral?

Pues un camarero de una cafetería de La Dehesa

vio el vídeo y lo reconoció mientras ponía unos coñacs.

Le detuvimos en estado lamentable, muy borracho.

¿Está en el calabozo?

Sí, estamos esperando a que se le pase el pedal,

para tomarle declaración.

Luego te lo traeré y pasará a disposición judicial.

Bien. Me alegra que haya funcionado la colaboración ciudadana.

Y a mí también.

(SE INTERRUMPE)

Bueno, ¿te dejo?

Parece que estás ocupada, ¿no?

Estoy ocupada, sí, estoy obsesionada.

Estoy revisando el caso de Sandra Vallejo,

que me tiene loca, porque creo...

Algo nos hemos debido de dejar por medio.

Bueno, pues suerte.

(MIRALLES HABLA ENTRE DIENTES)

"Sufrió un disparo..."

(ANTONIO) ¡Adelante!

-Antonio, ¿querías verme?

-Hola, Aitana. Sí, quería hablar contigo.

-¿Ha habido problemas con el drenaje que he hecho?

-No, eso estaba perfecto.

De hecho, tu trabajo está siendo plenamente satisfactorio.

-Pues parece que me vas a dar una mala noticia.

-La suplencia que estabas haciendo termina ya.

-¿Ya? ¿Cuándo?

-Mañana. Se reincorpora la persona que estaba de baja.

-No sabía que estuviera a punto de volver.

-Ha adelantado su reincorporación. (EXHALA) -Lo que me faltaba.

-Lo siento. Siento... de verdad,

darte esta noticia que tan poca antelación.

Lo siento.

-No es culpa tuya, te has portado superbién conmigo.

-Tú te has adaptado muy bien al centro de salud.

-He estado muy a gusto, he aprendido mucho a tu lado.

Por lo demás, ha sido una auténtica montaña rusa,

sobre todo a nivel personal. Pero no es momento de hablarlo.

Pasaré a despedirme antes de irme.

-Te puedo echar una mano en encontrar trabajo.

-Después de los despistes que he tenido, es un detalle.

-Te haré una carta de recomendación. Estoy muy satisfecho contigo

y otros médicos del centro también.

-Lo que haré es prepararme para las próximas oposiciones.

-Si te empeñas, lo vas a conseguir.

-Gracias, Antonio. Ojalá volvamos a coincidir en un futuro.

-Yo también lo espero, de verdad.

(RESOPLA CON FUERZA)

-Hola, María, ¿qué tal?

¿Me puedes poner un café americano, por favor?

-Ahora mismo.

-¿Cómo estás?

-¿Qué quieres que te diga? Mal, María. Mal.

-Voy a ponerte tu café como a ti te gusta.

(Ruido de tazas y cafetera)

Ahí dice que dejas la política, ¿no?

-Sí, sí, lo dejo.

-Una decisión un poco drástica, ¿no?

-¿Tú crees?

-Mira, Fernando,

todo el mundo necesita tiempo para recuperarse

cuando vive una situación tan gorda como la que estás viviendo.

Y ahora estás mal,

pero, en un tiempo, te recuperarás.

-No lo sé, María.

Creo que de esto no me recuperaré tan fácilmente, ¿sabes?

Además, estoy ya muy cansado

y lo mejor será dejar todo el circo este de la política

y que me dedique a otras cosas.

-La versión oficial es que lo dejas por motivos personales, ¿no?

-Sí, sí... Bueno, ya sabes tú por qué.

-Ya, no sé si sabes

que algunos periodistas han estado especulando

con la idea de que en el partido ha habido problemas políticos.

-Esa gente chupatintas lo único que dice

son tonterías y mentiras con tal de vender periódicos.

-Ya, ya. No sé de dónde sacan tanta imaginación

para inventarse esas cosas.

-Especular en este país siempre ha salido gratis.

Incluso sabiendo el daño que le pueden hacer a los demás

escribiendo esas cosas, pero les da igual.

-Hay mucho bocachancla en la prensa.

-Por eso mismo, lo mejor será

que a todo este mundo de la política lo mande al carajo de una vez.

-Hombre, es una pena que dejes el PMA.

Mucha gente se va a quedar sin candidato a quien votar.

-Qué quieres que te diga, que lo echen a suertes.

En definitiva,

ya sabes que son el mismo perro con distinto collar.

Y yo tengo cosas más importantes de las que ocuparme,

digamos que tengo... una misión que cumplir.

-¿Una misión? ¿A qué te refieres?

-A la promesa que le hice a Maica

cuando se estaba desangrando en mis brazos a punto de morir.

Le prometí que haría todo lo posible

por salvar a su hermana, y eso es lo que voy a hacer.

-Bueno, pero la policía está en ello, lo está intentando.

Elías no piensa en otra cosa.

-Sí, sí, María, sí.

Tú lo has dicho, la policía solo lo está intentando.

Cóbrame, por favor. -No, estás invitado.

-No, te lo pido por favor.

No quiero irme con la sensación de que te doy pena.

-No quería ofenderte.

-Lo sé, María. Yo sé que no lo has dicho de mala fe.

No te preocupes. Cóbrate, por favor.

-Fernando, me tienes muy "preocupá".

No quiero que te pase lo mismo que a Anselmo.

-¿Qué Anselmo?

-El hombre esté de aquí mayor, del barrio,

que atropellaron a su hijo en la bici.

Luego se murió su mujer de la tristeza

y él está que no es... ni la sombra de lo que era.

Fernando, no te puedes anclar en la muerte de Maica.

Tienes que mirar al futuro.

(SOLLOZA) -¿Al futuro, María?

Yo ya no tengo futuro.

Yo lo único que tengo en la cabeza es lo que te he dicho,

hacer lo posible por encontrar a la hermana de Maica.

Después de eso,

ya veré lo que pasa con mi vida. Cóbrame, por favor.

-Voy a darte las vueltas.

(Timbre de la caja)

¡Fernando!

-Mueve con cuidado el hombro arriba y abajo.

Eso es.

Te voy a hacer unas rotaciones y me dices si te duele.

¿Duele? -No, nada.

-Estás totalmente recuperada.

Puedes dejar los ejercicios de rehabilitación.

-Menos mal, porque eran un rollo... Pero gracias.

-Recuperada justo a tiempo.

-¿A tiempo de qué?

-Hoy es mi último día en el centro.

-¿Por qué? ¿Has encontrado algún otro curro?

-Mañana vuelve la enfermera a la que sustituyo.

-Oh, vaya. ¿Y tienes alguna otra opción?

-No.

Confío en que salga otra sustitución pronto.

Y mientras me centraré en las oposiciones,

a ver si me saco una plaza fija.

-Eso suena muy bien. Ojalá así sea. Nos seguiremos viendo.

-Bueno.

-¿Qué vas a hacer hoy cuando termines?

¿Te apetece que vayamos a tomar algo de despedida?

-Estoy buscando piso. Al salir, tengo que hacer unas visitas.

-¿Tiene que ser hoy? Date tiempo.

-Es precisamente lo que no tengo. Debo mudarme ya.

-¿Y no prefieres esperar a encontrar el curro primero?

-Prefiero ser realista y no esperar.

La vida anda atropellándome últimamente.

-Tu vida ha dado un vuelco, pero creo que para bien.

Mira el lado positivo.

-¿No entiendes que estoy sin novio, sin casa y sin curro

y encima colgada de una chica que me ha dado calabazas?

Sí, estoy fenomenal.

-Uy, "touchée".

Pero, bueno, también has recuperado tu libertad

y puedes ser tú misma y mostrarte tal como eres.

Tengo el presentimiento de que todo te va a salir rodado y superbién.

-¿Tú eres pitonisa o qué?

Porque lo que veo ante mí es el abismo.

-No, pero si necesitas un cable para saltarlo, aquí me tienes.

Que no seamos pareja no significa que no seamos amigas.

-Lo tendré en cuenta.

-Y si no puedes quedar hoy, ya nos vemos otro día.

Tengo un grupo de amigas que son todas supermajas

y seguro que te caerán bien. Podemos ir a un sitio de ambiente.

¿Te apetece?

Bueno, pues nada, dame un abrazo.

¡Au! -Perdona, ¿te he hecho daño?

(SE QUEJA)

-Que no, que era broma.

Bueno, que encuentres piso y te vaya genial.

Cualquier cosa, me llamas. -Muy bien.

(Puerta al cerrarse)

(Puerta que se abre)

-Hola, mamá. -Hola, hijos.

¿Qué tal ha ido? -Sin problemas.

-Ah, ¿así de fácil? -Sí, ¿por qué?

(DUDA) -Pues, no sé,

porque pensé que el usurero de Díez intentaría sablearos.

-Lo ha intentado, pero Ricky le hizo comprender

que no debía pasarse de listo.

-¿Le ha pegado?

-No, ha sido con buenas palabras.

-Estoy aprendiendo, mamá.

-Me alegro, hijo.

-Toma, ahí está el dinero.

-¿Hay que contarlo?

-No. Está todo.

-Pues voy a guardarlo.

-Gracias por cubrirme, nano.

-No lo he hecho por ti, lo he hecho por la mamá.

No le quiero dar un disgusto, a ver si se recupera.

-Esta nos entierra a todos, por eso no te preocupes.

-Una cosa,

que te haya cubierto no quiere decir que me haya parecido bien.

Te has pasado.

-Ya sabía que me caería bronca. Estoy que no doy pie con bola.

-¿Es por la hija del ferretero? Antes me ibas a contar algo.

(DUDA) -Me voy a hacer un sándwich.

-¡Uy!

¿Qué has hecho, Ricky?

-Pues nada, no he hecho nada.

Pero, para una vez que quiero tener un detalle bonito,

voy y la cago.

-Le regalaste el perfume y no lo quiso.

-Le regalé un perfume de lujo y no lo quiso.

¿No es para cabrearse?

-Depende de cómo le hayas entrado.

-Yo qué sé, normal. ¿Cómo quieres que le entre?

Vi que estaba desayunando en La Parra, me acerqué,

le puse delante el perfume y le dije: "Toma".

Y no lo quiso, lo rechazó.

-Nano, o no llegas o te pasas de frenada.

-¿Qué dices? ¿He hecho algo mal?

Me lo tendrás que explicar, porque yo creo que lo hice bien.

-La pusiste entre la espada y la pared

obligándola a aceptar algo que no quería.

A ver...

Para conquistar a alguien no puedes ir a saco.

Tienes que preparar el terreno, ser amable...

Ganártelo, vamos.

-Es que para ligar parece que hay que estudiar un máster.

No me entero de nada. Yo solo quería hacerle un regalo,

que supiera que pienso en ella.

-Igual lo del perfume fue precipitado.

-¿Precipitado por qué?

La mamá decía que era buen perfume, dulce y afrutado.

-Pero la mamá es la mamá y esta chica es esta chica.

-¡Madre mía! De verdad, que yo no entiendo nada.

¿Sabes lo que te digo? ¡A la mierda!

-No, no te rindas.

Sigue intentándolo, pero con prudencia.

Tienes que ver lo que a esa chica le mola, qué le hace ilusión.

Pensar en esas cosas.

Estrújate el coco, tío. -¡Ah!

-Lo he visto hecho polvo, no lo he visto así nunca.

Y mira que le han pasado de todos los colores.

-Bueno, al final quien juega con fuego...

Quintero nunca ha sido santo de mi devoción.

-Ya, Paty, pero un poco de humanidad al menos.

-Mira, ahí viene el santo de tu devoción.

-Hola, María.

-Buenas. Me voy a recoger la terraza.

-Uy, tú has tenido días mejores, ¿no?

-Hay días que mejor no levantarse.

-¿Ya la has vuelto a cagar?

-Bueno, lo dices como si siempre la cagara.

Si hacemos balance, tengo más triunfos que cagadas.

-¡Que solo lo estoy diciendo para picarte!

A ver, ¿qué te pasa? Seguro que no es tan grave.

-Que me han puesto a buscar a dos chavales por vandalismo

y llevo todo el día buscándolos.

Si no los encuentro, no puedo cerrar el caso.

-¿Vandalismo? ¿Qué han hecho?

-Pinchar ruedas de coches de alta gama.

-Es una tontería, no hace falta que te frustres así.

-Será una tontería para ti.

Si te digo que estoy rayado no es una tontería.

-Usted perdone. Madre mía, qué carácter.

Lo siento, señor policía.

-Perdón, Paty.

Pero es que le han puesto a todos casos guapísimos

y a mí esta basura de caso.

Encima, Miralles en plan: "Agente Ríos,

quiero resultados hoy mismo".

-Oye, se te da superbién imitarla.

Igual podrías sacarle partido, salir en la tele y esas cosas.

-Lo que me faltaba.

Yo, con resolver el caso, me doy por satisfecho.

Pero me da que no va a ser tan fácil.

-A ver, infórmeme del caso.

¿Dónde los habéis buscado?

-Los he buscado en el instituto.

Pero, como hacen pellas, nadie sabe dónde están.

-Vale...

¿Has probado a mirar en las pistas,

o en los parques?

-He mirado en las pistas de fútbol, de básquet, en la bolera,

en Billares Cartago, y nada. Como buscar una aguja en un pajar.

-¿Y no tenéis otro hilo del que tirar?

-¿Qué te pasa, que pareces una policía?

-Es que todo se pega. ¡Oye!

Igual deberías mirar en el polígono.

Hay un descampado al que van los moteros a hacer trompos

y tonterías. A lo mejor ahí.

-Oye, pues es buena esa.

Estamos esperando las imágenes de unas cámaras de seguridad.

-Bien. Contáis con que vayan a casa a dormir.

-Sí, los padres están avisados, pero debería encontrarlos antes.

Bueno, me voy al descampado, a ver si encuentro algo

y no vuelvo con las manos vacías.

-Vale. Oye, ¿te apetece hacer algo esta noche?

-No lo sé, amor.

Si sigo así, tendré que ir a todos los "pubs" de la zona.

Supuestamente van de copas

haciéndose pasar por mayores de edad.

-Qué malotes.

Bueno, vale. Pero tú alegra esa cara.

Es una orden, agente Ríos.

-Ven aquí, inspectora Fernández.

(Besos)

-Venga, suerte. -Chao.

-Es que justo ahora no está,

pero, si me deja su teléfono, mi padre le llama en cuanto llegue.

Vale, dígame.

(REPITE NÚMEROS EN VOZ BAJA)

Genial. Él le llamará.

Chao.

(GOLPEA EL CRISTAL)

(Campanilla de entrada)

(NERVIOSA) -Estamos cerrados...

¿Pasa algo?

-En realidad, solo venía a hablar contigo.

Entiendo que ya te vas, ¿no?

-Sí... Es que mi padre está a punto de llegar.

Le estoy esperando.

-Ya. Sí, entiendo que no tienes ganas de verme.

Debes de pensar que soy un friki.

-No. ¿Por qué voy a pensar eso?

-Por lo del perfume.

He metido la pata hasta el fondo, lo sé.

-A ver, yo entiendo que ha sido con buena intención,

pero no han sido las formas.

-Perdóname, siempre fallo en las formas,

y la gente se queda con eso.

De una manera u otra siempre meto la pata,

sobre todo con la chica que me gusta.

¿Tú no tendrás un manual o una guía para ligar?

(RÍE) -No, la verdad es que no...

No sé si existen esos manuales.

-Seguro que me puedes orientar, un poquito,

para no parecer un imbécil

cuando intento acercarme a una chica tan guapa.

-¡Pues no sé! No sé...

-Lo siento, perdóname.

No tenía que haber dicho esto ni haber venido.

Perdona si te he molestado.

-Es que simplemente me has sorprendido.

¿Te importa que hablemos en otro momento, más calmados?

Es que mi padre está a punto de llegar.

-Sí.

Verás, es que en realidad he venido a traerte una cosa.

¿Lo vas a rechazar?

-Depende.

¿Unas flores?

-Son margaritas, lo más parecido a ti que he encontrado.

Por el nombre, digo.

(Campanilla de la puerta)

Bueno, que vaya muy bien con el cierre... y todo eso.

Nos vemos por el barrio.

Chao.

(Campanilla)

Chao.

(Música cómica)

-¿Y este qué quería?

-Me ha traído unas flores, ¡a que son chulas!

-¿Y por qué te tiene que traer una maceta?

-Pues no sé... No sé.

-Oye, no me gusta nada. La segunda vez que viene por aquí.

-A lo mejor ha visto la ferretería un poco triste

y le quiere dar algo de vidilla.

-Cuando estaba solo nunca vino a traerme macetas.

Y si me cortase el pelo

dudo mucho que me echase tantos piropos como a ti ayer.

-Bueno, a lo mejor es porque yo soy más simpática que tú.

Mira, lo mejor es que luego lleve la maceta a casa,

que no quiero que se muera aquí.

(Música pop lenta)

-Ponme otra.

-Álvaro, salir del taller y venir a la barra del bar no te conviene.

-¿Y qué quieres que haga?

¿Que vaya a hacerle compañía a la mamá a casa?

-No me gusta verte tan abatido.

-Ponme otra cerveza y cállate. -No, te voy a poner otra cosa.

Un cóctel que me acabo de inventar.

Se llama Malvarrosa y no tiene alcohol.

A ver qué te parece.

-¿Malvarrosa? (ASIENTE)

Está bueno.

¿Y Ricky? Tendría que estar por aquí dando el callo.

-Está como tú, con la cabeza en otra parte...

Una chica que le gusta, pero ella no le hace caso.

-Vaya, eso es nuevo. ¿Y quién es?

-La hija del ferretero, no sé si la conoces.

-No tengo ni idea, pero Ricky pierde el tiempo.

-¿Por qué dices eso?

-Porque en cuanto se entere de cómo somos los Soler,

le va a mandar a la mierda.

-No seas cenizo, tío.

-Te lo digo por experiencia, Luis.

La gente decente huye de nosotros como de la peste.

Sé que te da igual, pero a mí no.

-No seas tan duro, no es tan malo ser un Soler.

-No es malo si quieres terminar en la cárcel.

Para tener una relación, ser un Soler es un fracaso seguro.

Míranos, tío, estamos más solos que la una.

Ah, no,

que nos tenemos a nosotros mismos, que somos una gran familia.

-Álvaro...

no subas el tono, te puede escuchar la clientela.

-¿Y qué van a escuchar?, ¿que somos unos delincuentes?

-Álvaro, o te callas o te vas.

-Perdona.

Pero ponme otra birra.

-Tú, hermano, ponnos un par de birras, anda.

-Punto uno: mi hermano es este,

y punto dos, no sirvo alcohol a menores. Los DNI.

(RÍE)

La próxima buscaos un falsificador más competente.

Largo o llamo a la policía. -Tío, enróllate.

-Mira, no voy a tener que llamar a nadie, ya están aquí.

-¿Qué pasa, chavales?

¿Qué tal? Aquí, pasándolo de lujo, ¿no?

Pues me vais a acompañar a comisaría,

que os voy a hacer unas preguntas.

Tirando los dos. Chao, chicos.

-Chao. (ÁLVARO) -Hasta luego.

-¡Caray con la policía!

Siempre vienen a llevarse gente, pero nunca traen a nadie.

-Ponme una birra, anda.

(Música melancólica)

-¿Te pongo otra cervecica sin alcohol?

-No, gracias, María.

-¿Y una tapica, y la hora que es cenas?

-Es que creo que me voy a ir a casa.

-¿No estabas esperando a tu hija?

-Pero le he mandado un mensaje y no contesta,

y estoy viendo que las rayitas no...

-Hay que ver lo que dependemos del móvil.

-Sí, yo lo veo todos los días en el trabajo.

Son muy útiles, pero nuestra vida gira en torno a ellos.

-Ya. Hombre, yo pienso que las cosas, mejor a la cara.

Todo lo que no sea tener a la persona enfrente...

-Yo también, por eso me encantaría tener a Aitana ahí.

-Bueno, venga...

Mira, aquí la tienes. -Hola.

-¿Qué te pongo? -Una copita de vino.

-Os traigo la copica de vino y algo "pa" picar.

-Vi tu mensaje, pero me quedé sin batería.

-No te preocupes.

-¿De dónde vienes? -De ver un piso de alquiler.

-¿Te vas a mudar?

-Sí, donde estoy es muy caro y grande para mí sola.

-¿Y qué has ido a ver?

-Un piso compartido que vi en un blog de enfermeras.

-¿Te ves compartiendo piso? -Sí, ¿por qué no?

He conocido a las chicas que lo alquilan, son majas.

La habitación es grande, con mucha luz,

hay dos baños, y compartimos la cocina.

-Suena muy bien. ¿Y por qué barrio?

-En el norte.

-Pues te pilla lejos para venir a trabajar hasta aquí.

-Ya, pero es que tengo algo que decirte.

Ya no voy a trabajar en El Tejo.

Mañana se reincorpora la enfermera que sustituyo.

-¿Qué me dices?

¿Desde cuándo lo sabes? -Antonio me lo ha dicho hoy.

Estaba esperando a verte, no quería decírtelo por teléfono.

-Aquí tenéis, chicas.

Ya me diréis qué tal está la empanada.

-Gracias, María.

-¿Y tienes ahorros para aguantar hasta que te salga algo?

-Sí, tengo ahorros. Pero seguro que pronto me sale otro curro.

-¡Madre mía, cuántos cambios!

-Mira la parte positiva:

como estaré un tiempo sin trabajar, podré hacer la mudanza

y prepararme las próximas oposiciones.

Me encantaría sacarme una plaza fija.

-Eso sí que es una buena idea.

¿De verdad estás bien? ¿No necesitas nada?

-No sufras, que ya soy grandecita.

-Ya lo sé. Pero no lo puedo evitar.

Sabes que te voy a apoyar en todo. -Ya lo sé.

Va, vamos a brindar.

-¿Por qué? -Por Distrito Sur,

donde he pasado una etapa muy intensa de mi vida

que recordaré con cariño.

-Por Distrito Sur.

-A ver esto.

(SE RELAME) -Qué rica.

-¿Rica? -Muy rica.

Ya está, inspectora.

Veo que no han sido ellos. No.

Estos chavales la habrán liado pero no son los autores.

¿Tienen coartada?

No lo he comprobado, pero parecen fiables.

Raúl me ha dicho que, coincidiendo con el primero de los ataques,

ellos estaban haciendo un examen.

Eso tendrás que comprobarlo. Lo comprobaré.

Otro de los destrozos coincide con que uno estaba en su pueblo

con su padre. en el entierro de su abuela, pobrecita.

Que no son ellos.

No te desanimes, has hecho un buen interrogatorio,

y has obtenido datos que hay que comprobar. Venga.

No, si el interrogatorio no ha sido difícil.

Estos son los típicos chavales, muy chulitos en la calle

y cuando han venido aquí, han bajado así. (CHASQUEA)

Sí, son unos críos con falta de disciplina,

y habrá que hablar con los padres para que no se malogren.

Sí, no lo sé. Bueno, que estamos en la casilla de salida.

¿Qué sabemos de las cámaras de seguridad?

Se está ocupando Ángela. Aunque lo lleve Ángela,

tú eres el responsable, tendrás que supervisar a la UIT.

(Teléfono)

Disculpa. ¿Sí?

Dime, Ángela.

Vale, gracias, ahora lo miramos.

Ángela, que me ha mandado unas imágenes. A ver.

¡Me cago en mi vida!

¡Pero si es un anciano! Y yo buscando chavales.

Pues sí, es un anciano.

Lo malo es que por el ángulo no se le puede ver el rostro.

¡Un abuelete, chaval!

A plena luz del día, con la cara descubierta...

Nunca te acostarás sin saber una cosa más.

Debes aprender a no prejuzgar

cuando hay una investigación en curso.

Pues sí.

-Estoy pensando en Anselmo Ibáñez.

El hombre mayor este, ¿no...?

Lleva un año durísimo, no levanta cabeza.

Hace mucho que no le veo.

Coincidí con él en La Parra, está desmejorado.

No me extraña, después de perder a un hijo en un accidente.

Además, al poco también falleció su mujer.

Fíjate, no hay duda. Se ve claramente

a ese anciano rajando las ruedas del coche.

-¿A ver?

¡Dios, le han pillado de pleno!

-...Pues el caso es que sí que me suena.

Ayer vino un señor que se parecía,

pero no te puedo decir que sea él.

-¿Y María, está aquí o en la cocina?

María, te estaba buscando. -¿A mí?

-Sí, busco a un sospechoso. Mira la foto. ¿Te suena?

-¿Qué sucede?

No sucede nada.

Solo que en Jefatura están tan contentos,

que quieren que hagas una entrevista.

¿Y qué medio es?

-La revista oficial del cuerpo.

Desde Jefatura se lo acaban de comunicar al comisario.

-Es un medio serio, no accede todo el mundo.

Solo los que estamos suscritos.

-Ya, el tema es que estoy cansada de tener que demostrar

que somos personas normales, y no sé si quiero hacerlo.

Estoy harta de sentirme como un bicho raro.

-No lo hagas. No te apetece nada. No le des más vueltas.

-No es tan fácil, Espe.

(ELVIRA) -¡Ay!

El papel es más basto que el de uno auténtico.

Bueno, no está mal.

-¿Qué te parece la impresión?

-La marca de agua y el hilo de seguridad están bastante bien.

Me ha llamado el comisario de Chamberí.

Al parecer han encontrado muchos billetes falsos

en comercios de la zona.

¿Sabemos quién está detrás? Aún no,

pero me temo que no se limiten a actuar solo en un distrito.

¡Eh, abuelo! Pero ¿qué está haciendo?

-¡Nada, nada, nada!

-¡Alto, policía! ¿Qué está pasando?

-Este hombre me iba a rajar las ruedas.

-Pero no se las ha rajado, ¿no?, así que yo me ocupo.

-Perdona, no he podido llegar antes.

-Nada, si estaba de charla.

-Que aproveche.

-Chao, Ricky.

-Este chico parece que te está siguiendo.

Cuando no viene a la ferretería a regalarte macetas

me lo encuentro casualmente.

-Vive en el barrio, es normal que nos lo encontremos.

-Mira, Marga, este chico no me gusta un pelo.

Estamos haciendo un seguimiento de Mercader

para encontrar pruebas que lo relacionen con el cártel.

¿Y?

¿Qué pasa? No han encontrado nada, ¿no?

Hasta ahora.

Necesito conseguir toda la información que puedas

sobre un tipo. -¿Qué tipo?

-Es un empresario valenciano.

Aquí apenas lo conocen, pero, como tú vienes de allí,

pensaba que igual podrías conocerlo.

Se llama Santos Mercader.

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Servir y proteger - Capítulo 552

11 jul 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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