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No recomendado para menores de 7 años Servir y proteger - Capítulo 424 - ver ahora
Transcripción completa

¿Sabes la cantidad de vecinos que han venido

hasta la ferretería para arreglar sus cacharros?

-Yo todavía no. -Pues cuando quieras.

-Oye, la ternera al curry te ha quedado estupendamente.

-Sí, a Pablo le ha encantado la ternera al curry

y a ti te ha encantado Pablo.

-Esa chica está loca por ti.

-Pues es que cuanto más la conozco, más...

me gusta.

-No entiendo la necesidad de convocarme hoy

si me incorporo mañana.

No creo que el trabajo en esta comisaría sea distinto

al que hacía en otros destinos.

Has colado a ese tipo

y le vas a dar un trato de favor porque es tu amigo.

-No, yo trato a todos por igual.

Creo que es fundamental que

la atención al ciudadano sea lo más profesional posible.

Creo que tu actitud es manifiestamente mejorable.

¿Qué pasa, Paty? -Hola.

-No necesitas ayuda por lo que veo.

-Igual cuando cierre el bar sí.

-Toni. -Este es mi Toni.

-Y el mío también.

-¿Entonces qué? -Pasamos de él.

-¿Conoces a The Little Beast?

-Ojalá vinieran a tocar a Madrid dentro de poco.

-¿Me estás vacilando?

¿No sabes que tocan esta noche en Madrid?

-¿En serio? No me había enterado.

-¿Vamos juntos?

-No es darle plantón. Con tu madre puedes quedar cualquier día.

Un concierto no se puede mover.

-No hace falta que me convenzas de nada.

Si estaría encantada de ir.

Pero es el cumpleaños de mi madre y no...

No voy a dejarla sola a la pobre.

-Lo único que te puedo decir es gracias

porque igual sin esa mentirijilla pues...

Esta noche no hubiera sido posible.

-Es un local pequeño

y está en una calle estrecha y mal iluminada.

Tenemos 60 minutos para desvalijar las cajas.

-Esta noche vamos a nadar en dinero.

-No hagas eso.

-Con toda esta pasta podremos contratar

a camareras como Dios manda.

Y vamos a poder poner un equipo de...

-Lo reconozco. Álvaro me encanta.

-¿Por qué no pasas a la acción? -Solo tiene ojos para otra.

¿Entonces no vas a quedar con esa chica para la inauguración?

-¿Qué chica?

-Nada, una amiga.

-¿Me la presentas? -Sí, claro.

-Silvia, este es Luis, mi hermano.

-Hay algo de Álvaro que tienes que saber.

La chica con la que sale

es inspectora de policía.

Tiene pinta de ser la típica poli insobornable.

-¿Qué quieres que hagamos? -De momento nada.

Ya me ocupo yo de él.

-Pensaba preparar una cena, invitar a Álvaro.

Unas velitas. Pedirte una de tus recetas.

-Pues estupendo.

-Hablas de esto como si no fuera contigo,

pero si aceptas el dinero que te mantiene,

aceptas de dónde viene.

¿Cómo te crees que se pagó tu querido taller?

Quiero que pienses en qué haría tu amiguita

si se entera de todo esto.

¿Qué queréis? Te queremos a ti.

-"Es acerca de ese muchacho con 15 años que abatió en una misión.

Yuri Konchalovsky." ¿Era familiar de Kiril Konchalovsky?

"ES su único hijo."

Si lo que quiere es vengarse de mí,

en su lógica criminal, lo primero que querrá hacer es torturarla.

¿Qué dice Fidalgo?

Que el CNI se hace cargo de la investigación.

Nosotros no podemos intervenir.

Que Quintero y Oleg hayan tenido negocios en el pasado

podría allanar el camino de la investigación.

Estoy aquí encerrado y ahora mismo no puedo hacer

nada por mi hija.

Igual te interesa escuchar mi propuesta.

Nos ha costado mucho poner las esposas a Quintero.

Si no les explicamos, no van a entender nada.

No es la primera vez que colaboran con el CNI.

Si todo va bien, mañana mismo

podrá ponerse en contacto con Oleg Ivanov.

Sé que es arriesgado,

pero tenemos que jugárnoslo todo a una carta.

Y para que salga bien

usted tendrá que hacer punto por punto

lo que dice ahí.

(Música emocionante)

Aquí tienes.

-Hay que ver.

Las sorpresas que nos está dando Quintero.

-No puede ser.

-No podrá ser, pero ahí lo tienes. Mira la foto.

-¿Me estás diciendo que lo han soltado?

-Bien claro lo pone: "Fernando Quintero

en libertad con cargos a la espera de juicio.

Ha salido de prisión a última hora".

-Lo estoy leyendo igual que tú.

Pero te juro que no me lo puedo creer.

¿Qué se le pasa a un juez para poner a este tío en libertad?

Con todo lo que ha hecho.

-Evidentemente, el juez sabe cosas que nosotras no sabemos.

-Ah, ¿sí? ¿Como qué? -Yo qué sé. ¿Yo soy jueza?

Solo sé lo que dice la Constitución española

que la aprendí de cría:

"Cualquier ciudadano es inocente hasta que se demuestre lo contrario".

-Yo creo que está más que demostrado que Quintero

ha cometido muchos delitos. -No, perdona.

Está acusado de muchos delitos

y hay indicios de que pueda ser culpable.

Se demostrará si se demuestra

en un juicio delante de un juez. -Que lo juzguen de una vez.

-Y lo dice, lo juzgarán cuando lo tengan que juzgar.

"Con cargos a la espera de juicio".

-Me parece fatal. Deberían meterle en prisión preventiva.

-Porque tú lo digas.

-Yo flipo con que seas capaz de defenderlo. Lo juro.

-Que no lo defiendo, pienso como tú.

Pero que me alegro de que el sistema judicial de este país

le ofrezca el beneficio de la duda a la gente.

-Pero vamos a ver, que hay gente que está metida en la cárcel

por expresarse con libertad y hacer bromas tontas.

-Y me parece fatal.

Yo no digo que el sistema sea perfecto,

digo que la gente ante la duda hay que dejarla en libertad.

-Yo no tengo ninguna duda con Quintero.

Es que es alucinante, te lo juro. Mira.

"El empresario ha recomprado su empresa en una subasta.

Su empresa llegó a formar parte

del conglomerado del fallecido narcotraficante colombiano

Alejandro Somoza".

-Sí, vuelve a su trabajo de antes sin despeinarse.

-¿Tú te crees que este tío tiene miedo de que le juzguen?

No, además le veremos en el barrio paseando como Pedro por su casa.

Ahora, que no se le ocurra poner un pie en este bar.

-¿Ah, no? ¿Y eso por qué?

-¿Qué? Le corro a escobazos en cuanto le vea.

Aquí tenemos reservado el derecho de admisión.

-Aquí no se corre a escobazos a nadie.

Y menos a Fernando Quintero.

¿Te acuerdas de que soy propietaria porque él me prestó el dinero?

-Mejor me voy a limpiar mesas.

-Hola.

-Hola.

¿No tienes clase hoy?

-Sí, iba de camino, pero vengo a ver qué tal anoche.

-¿Anoche? -Sí, vine por la tarde,

pero me dijo María que ya te fuiste con tu madre.

Fuiste muy pronto, ¿no?

-Sí, María me dejó salir antes de tiempo.

-Tienes una jefa que no te la mereces.

-Ya lo sé.

-Pero ¿fue bien?

-Sí, bien, normal. Estuvo guay.

-Me alegro. Ya que nos perdimos el concierto,

que por lo menos mereciese la pena.

Bueno, voy a la escuela. Nos vemos luego.

-Que vaya bien. Adiós.

-Corbacho, ¿qué tal? Soy Fernando Quintero.

Supongo que ya sabrás que he estado un tiempo fuera.

Ya sabes por qué. Estoy de vuelta y tratando

de reorganizar mi empresa, así que necesitaré contratar

algo de personal.

(Llaman a la puerta)

Te volveré a llamar desde mi oficina.

Un abrazo. Chao.

Vaya, general, qué sorpresa. Pase, está usted en su casa.

-Y usted está en todos los periódicos.

-Guau. Me pregunto cómo se estarán tomando esto en el barrio.

-Yo que usted no esperaría un desfile de bienvenida.

-Tampoco lo quiero. -La notica está en toda la prensa.

Los matinales de radio llevan la mañana comentándolo.

-¿Eso es bueno o es malo?

-Eso es lo que necesitamos.

Que la gente piense que vuelve por sus fueros.

También es importante que se sepa que vuelva a controlar

la empresa de transportes. Ah, por cierto.

Las llaves de su nave.

No se confunda, Quintero.

No olvide que está usted representando un papel.

Esto es una ficción.

-También voy a necesitar: mi teléfono, mi agenda,

mi antiguo portátil para poder empezar.

Sin eso no puedo conseguir que sea creíble.

-Aquí está todo.

Mire la parte de personal.

La nueva Transportes Quintero tiene parte de la plantilla contratada.

Seguridad, mantenimiento, limpieza.

-¿Son agentes del CNI? -Usted céntrese

en la logística de transportes. Intente recuperar

a la gente de su confianza.

Deje lo demás de nuestra cuenta.

Ah.

Otra cosa más.

-¿Qué es esto?

¿Una de esas tarjetas "black"?

A ver si ahora consigo mi libertad por colaborar con el CNI,

pero termino imputado por Hacienda.

-Sus cuentas están bloqueadas y así van a seguir.

Use la tarjeta si necesita efectivo.

Cualquier disposición de efectivo

deberá ser justificada por motivos de la misión.

-Lo de la tarjeta está muy bien,

pero para poder poner en funcionamiento la empresa

necesitaré hacer otros movimientos.

-Cualquier transferencia que necesite deberá cursarlo

a través de uno de nuestros agentes.

-El objetivo es ponerse en contacto con Oleg, ¿no?

Pues lo estoy intentando.

-Dijo que no tenía su contacto. -Y no lo tengo.

Esos rusos son muy paranoicos con su seguridad.

Hay que hacerlo a través de un intermediario.

-¿Quién? -Corbacho.

-¿Tiene su contacto?

-Lo he llamado. -¿Desde aquí?

-Sí, le acabo de llamar antes de que usted entrara.

Le he dicho que he estado un tiempo fuera

y que he estado intentando reorganizar mi empresa.

Probablemente necesite contratar personal, entre ellos a él mismo.

-¿Y qué le ha dicho? -No me ha dicho nada.

Le he dejado un mensaje en su buzón de voz.

-Vuélvalo a llamar.

-Ahora vuelvo a ser un hombre de negocios

y no puedo parecer así de buenas a primeras

desesperado por conseguir el teléfono de Oleg.

Sospecharían y se iría todo al carajo.

Llevo mucho tiempo fuera de la circulación.

Han pasado muchas cosas.

Ahora lo más importante es que me gane su confianza.

¿Sabe quién es el que más me preocupa? Corbacho.

Seguro que es el primero que piensa que soy un traidor.

-Hay que intentarlo. Cada minuto cuenta.

-Lo que está en juego y lo más importante para mí

ahora mismo es la vida de mi hija.

Sacarla de allí y devolverla con vida a casa.

Así que déjeme hacer las cosas a mi manera.

Vamos a intentar hacerlas bien esta vez.

-Muchísimas gracias por no decirle nada.

-Que sea la última vez que tengo que mentir por ti.

Ayer tuve que seguirle el rollo con lo de la cena

y hoy me pones de testigo de otra mentira.

Haz el favor de decírselo ya.

-Sí, tienes razón. -Es tu mejor amiga.

-Ya lo sé. Te prometo que se lo voy a decir.

-Entre que se lo dices y no,

cuéntame qué tal ayer con Toni.

-Pues muy bien. Muy, muy bien.

Hubo beso.

-Pero ¿beso en plan "hasta luego, buenas noches"?

-No, no. Beso, beso.

-Beso. -O sea que sois pareja.

-¿Qué dices de pareja? No, hombre, no.

A ver que todavía es un poco pronto para eso, ¿no?

Es así como... muy fuerte. -¿Muy fuerte?

Fuerte es que engañes a tu mejor amiga

para irte con el chico que a ella le gusta y besarte con él.

Si encima lo haces por diversión, pues tú sabrás lo que haces.

-Miralles, ¿has leído la prensa?

Me refiero a lo de Quintero.

Sí, lo he oído en la radio.

Pero ¿es verdad que Quintero está en la calle?

No sé, Nacha. Nadie me ha llamado para informarme.

Parece mentira. Encima dicen que ha recuperado la empresa.

Ya te digo que lo he oído en la radio.

Nos hemos dejado toda la piel aquí

para meterlo en la cárcel y el juez

decide dejarlo en libertad como si nada.

Estoy tan indignada como tú, pero tenemos asuntos que atender.

No sé en qué piensan los jueces.

En aplicar la ley, que es para lo que les pagan.

Y como humanos se pueden equivocar, como todos.

Los policías también.

¿Te parece que sea una equivocación?

No lo sé. No tengo más información.

Dado mi puesto, procuro no cuestionar

las decisiones judiciales. Yo también lo procuro, pero...

Si le han soltado, será por algo.

¿Algo más?

Sí. Ha llamado una testigo de un caso que lleva Alicia.

Había intentado contactar con ella, pero no contesta.

Es que Alicia está de baja. Tardará unos días en venir.

¿Sí? ¿Le pasó algo? No, a ella no.

Es un problema con el niño. No es grave,

pero parece ser que es un problema respiratorio.

No le puede llevar a la guardería.

Ella se tiene que ocupar de él y por la noche

le tiene que dar la medicina. Ojalá se ponga bien Leo.

Entonces no la molesto. Dile a Silvia

que se ocupe ella de la testigo. Y...

hoy patrullará con Márquez.

Luego ya iremos viendo. Vale.

Yo le doy mucha importancia a las estadísticas de criminalidad.

Usted y todos los comisarios.

Cada trimestre, cuando las tenemos listas

hacemos un "briefing" para comentarlas

y ver un poco... Ver si ha mejorado,

si se puede cambiar alguna estrategia

para mejorar los datos.

Lo de todas las comisarías, vamos.

Nosotros aquí tenemos una plantilla diferente

a la que usan en otros distritos.

Por eso creo que es importante

que la estudies con atención.

Bueno.

Creo que podría emplear mi tiempo en algo más útil.

En Alcobendas me harté de hacer estadísticas

y no tiene ningún misterio,

pero si usted lo ordena.

Más que ordenarlo, insisto cordialmente en ello.

No se hable más.

Yo sí que tengo algo más que hablar contigo.

A no ser que tengas algo más importante

que hacer para emplear tu tiempo.

Usted dirá.

Siéntate, por favor.

Te noto un poco tensa.

¿No estás a gusto en Distrito Sur?

¿A qué viene eso?

¿Va a pedirme traslado porque crea

que no tengo que estudiarme las estadísticas?

Aquí nadie ha hablado de trasladarte.

Pero me cuesta mucho hablar contigo.

Tienes cierta tendencia a ponerte a la defensiva

y siendo la persona encargada de estar delante de los ciudadanos

me preocupa.

¿Preocupa mi actitud de cara a los ciudadanos?

Tú eres la imagen de esta comisaría.

De cara a los vecinos.

Y situaciones como la del otro día no se pueden volver a repetir.

La pregunta era si estoy a gusto aquí, ¿no?

La respuesta es sí.

Quizás necesite un poco más de tiempo para adaptarme.

Me alegra oír eso.

La ODAC es fundamental en esta comisaría.

Hasta ahora siempre ha funcionado a la perfección.

¿Hasta ahora? ¿Me está comparando con Espe?

¿Ves? A eso me refiero

cuando digo que te pones a la defensiva.

Es que yo tengo mi estilo propio de trabajo.

Mi experiencia me avala.

Lo que no puedo hacer es convertirme en otra persona.

Concretamente no puedo convertirme en una persona más joven.

Ni puedo ni quiero.

¿Se puede? Sí.

Pasa, Claudia. Habíamos terminado.

Puedes marcharte.

Estudiaré a fondo las estadísticas.

Con permiso.

¿Se puede saber qué le pasa a ella? No sé. ¿Qué le pasa?

Está en una actitud que no hay quien la aguante.

Ayer ya la tuve con ella y hoy sigue igual o peor.

Estoy intentando hacer todo lo posible

para ser amable con ella,

pero cualquier cosa de la que hablo le parece mal.

Ya. Hablaré con ella. Sí, por favor.

Sabes que yo no soy un obsesivo de la jerarquía

ni del protocolo, pero no se puede consentir

que hable así a su comisario.

No te preocupes. Buscaré un hueco hoy mismo para hablar con ella.

Ya sabes que tenemos temas más urgentes de los que tratar.

Sí. Ya has visto lo de Quintero, ¿no?

Lo he visto yo y lo ha visto toda la comisaría.

Está la gente muy cabreada. No es para menos.

Claro, si aquí la gente se ha dejado la piel

para ponerle los grilletes y ahora está fuera.

Es que se indignan, claro.

¿Qué sugieres?

No podemos decir que es un plan del CNI y tampoco que

Alicia está secuestrada.

¿Qué excusa has puesto a los compañeros?

He dicho que el niño tenía una infección respiratoria

y que ha cogido la baja unos días.

Y que como no le dejaba dormir bien, que no la llamaran.

Me parece muy buena idea.

¿No vas a hacer nada al respecto?

¿Como qué?

Por lo menos decirles a los nuestros

que esto no tiene que ver con nosotros.

Algo pensaré, pero si decimos que no tenemos que ver en esto

es como admitir que estamos ocultando algo.

(AMBOS) "Excusatio non petita accusatio manifesta".

¿Algo más? No, bueno.

No me puedo sacar a Alicia de la cabeza. Estoy preocupada.

Ya somos dos.

Me parece que alguien no ha leído la prensa todavía.

-He visto lo de Quintero.

No se habla de otra cosa en el barrio.

-No sé cómo puedes estar tan contento después de enterarte

de esa noticia. Como no has sufrido sus consecuencias.

-Estoy contento porque tengo motivos personales para estarlo.

Y un narco de segunda no me va a amargar.

-¿Narco de segunda?

Tampoco flipemos porque este señor no es Pablo Escobar.

-Bueno, vamos a dejarlo y qué tal si me cuentas

por qué estás tan contento.

-Estoy tan contento porque me he decidido ya.

-¿Sí? -Lo tengo claro. Sé quién me gusta.

Es Paty, seguro.

-Pues qué bien, ¿no?

Solo te falta que Paty también te quiera hacer caso a ti.

-Pero resulta que eso ya está solucionado.

Ayer fuimos a un concierto y hubo temita.

Que nos besamos.

-Me alegra un montón.

¿Qué tal si tienes en cuenta otro detalle?

-¿El qué? -A currar, Toni.

-El carterista del metro.

-¿Has averiguado algo? -Hemos recopilado

las denuncias de los tres últimos días. Tiene cinco

pero hemos revisado las imágenes del andén y lo tenemos.

-Muy bien. Sorprendente.

-Muchas gracias. Por cierto, hemos mirado

los archivos policiales,

y es un viejo conocido de la policía,

pero últimamente operaba en la parte alta.

-Vámonos a la calle a ver qué encontramos.

-Venga. A ver si hay suerte.

-(RECUERDA) "Vosotros queréis que yo os ponga en contacto con Oleg

para terminar atrapando a Konchalovsky.

Es un invento más del CNI como cuando os inventasteis

mi muerte para atrapar a Somoza.

Se trata de esto.

Échale un vistazo a ese vídeo y dime qué te parece."

Marcelino, pero ¿qué haces aquí?

-Solo vengo a ofrecerte mi ayuda para lo que necesites.

-Te lo agradezco. No sé.

Gracias, pero...

En algún momento necesitaré un departamento legal, pero ahora...

-No hace falta que finjas. Estoy al tanto de todo.

-¿Al tanto de qué exactamente?

-Soy tu abogado. Estás en la calle.

Sé que es un paripé del CNI para atraer a los secuestradores.

-Te juro que voy a hacer lo que sea

para traer a Alicia de vuelta a casa.

-No me cabe la menor duda.

Por eso estoy aquí. Por si puedo hacer algo.

-Ahora mismo no lo sé. Lo más importante es

poner en funcionamiento esto.

Si queremos que esto sea una tapadera,

tengo que conseguir que sea lo más creíble posible.

Pensaba ponerme a llamar

a los trabajadores que estaban conmigo cuando...

Bueno, cuando me mataron.

-Si quieres puedo ayudarte con las contrataciones,

las nóminas y demás. -No te digo que no.

Lo voy a necesitar, así que muchas gracias.

-No tienes que agradecerme nada.

-Vamos a encontrar a Alicia y la traeremos de vuelta.

-Ojalá tengas razón porque estoy que no como, no duermo...

Tengo los nervios destrozados.

-Escucha, escúchame.

Ahora mismo no podemos perder la calma.

Tenemos que estar más enteros que nunca.

-Lo sé. Lo sé.

-Por cierto, ¿qué tal está el pequeño Leo?

-Bien. Está muy tranquilo con Montse.

Yo creo que no se da cuenta de nada.

Pero si esto no sale bien...

-No pienses eso ni un solo minuto. ¿Me oyes?

Alicia va a estar bien y la vamos a traer de vuelta.

-Te lo suplico.

Haz lo que sea para traer de vuelta a...

a nuestra hija.

-Te juro que estoy dispuesto a dar mi vida si hace falta.

Cuídate, amigo.

Vamos allá.

(Suena un teléfono)

¿Sí?

Corbacho.

¿Qué tal? ¿Escuchaste mi mensaje?

(RÍE) Sí.

Bueno, no es la mejor foto que me han sacado,

pero ya sabes que la cárcel no le sienta bien a nadie.

Quería hablar contigo por una cosa.

Ya sabes que he estado un tiempo fuera, pero ya estoy de vuelta

tratando de reorganizar de nuevo mi empresa.

Estoy queriendo volver a reactivar la ruta del sur

y para eso voy a necesitar un socio que esté a la altura.

¿Tú podrías llamar a este amigo tuyo, al ruso?

¿A Oleg Ivanov?

Sí, dile que Fernando Quintero está de vuelta

y tiene un gran negocio que proponerle.

Eso es.

Gracias, amigo. Chao.

-Perdón por el retraso. -Tranquila, no pasa nada.

¿Ha llegado el pedido? Traían 20 cajas de refrescos.

-Sí, ya están en el almacén. -Menos mal.

Tenía un agobio con eso. -Relájate. Está bien.

-Voy a empezar a recargar las cámaras

que cuanto antes empiece, antes acabo.

-¿Puedes sentarte? Me gustaría hablar contigo.

Quería explicarte lo que viste ayer.

-No tienes que darme explicaciones. -Sí que tengo.

No quiero que pienses cosas raras.

A ver, mi hermano Ricky.

Ya sabes cómo es, qué te voy a contar. Es un cabeza loca

y últimamente le está dando por el póquer.

Se mete en muchas timbas y no se le da mal.

-¿Y ha montado una timba ilegal aquí?

-No, es un cabeza loca, pero no tanto.

Te digo esto porque ayer participó en una y ganó.

Era un local supercutre donde solo apostaban monedas.

-¿Solo se podían apostar monedas?

-Sí, es que en algunas de esas partidas ilegales

están prohibidos los billetes por seguridad.

Han tenido algunos problemas.

-Vale, ya entiendo.

-Y nada, que mi hermano está en racha y ayer arrasó.

Por eso vino ayer con ese saco de monedas para celebrar.

-Supongo que es el tipo de cosas que suele hacer Ricky.

-Sí. Ya le eché una bronca

por meterse en esos ambientes, pero ya sabes cómo es.

Por un oído le entra y por otro le sale.

-Ojalá te haga caso

porque en mi bloque hay un vecino que ha perdido todo al póquer.

-¿Sí? -Era un ludópata.

Le daba a todo: a las máquinas, el póquer online.

Pero donde se arruinó fue en una timba ilegal.

Con mujer y tres hijos. Imagínate.

-No, lo de mi hermano no llega a tanto.

Él solo lo hace por chulearse y por alardear.

No te digo yo que no sea un problema.

Acabará por perder dinero,

que le den una paliza o yo qué sé.

Con este chaval.

-Hola, chicos. -Hola.

-¿Qué tal, Elvira?

¿Quieres algo? -No, quería hablar contigo.

-Claro. Dime.

-¿Vamos a dar una vueltecita?

No te quiero entretener demasiado.

¿Tenéis un ratito?

-Sí, ya cargo yo las cajas.

-Muy bien. -En ese caso.

Venga. -Venga, vamos.

Adiós, cariño.

¿Puedo sentarme?

Siéntese, inspectora.

Gracias.

Hola, Claudia. ¿Quieres tomar algo?

Sí, ponme un té, por favor. Ahora mismo.

Gracias.

Si prefieres hablamos en otro momento,

pero he creído mejor hablar en el bar.

¿Ha pasado algo?

Eso me gustaría que me lo dijeras tú.

¿Qué tal tus primeros días en comisaría?

Regular, la verdad.

¿Algún problema con los compañeros? No.

¿Y con algún mando?

Con el comisario, para qué negarlo.

Imagino que se lo habrá contado y por eso está aquí.

Prefiero que me tutees.

Muy bien. Es eso, ¿no?

Estoy aquí porque tal y como entiendo mi puesto,

es mi deber procurar que los agentes bajo mi mando

desarrollen sus funciones en las mejores condiciones.

No tengo queja de mis condiciones.

Quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que sea.

Gracias.

Verás.

Bremón...

tiene sus defectos como los tenemos todos.

Pero si mi opinión sirve de algo te diré

que es un magnífico comisario.

Ya veo que no estás de acuerdo.

No criticaré a nadie. No es mi estilo.

No estamos criticando.

Estamos charlando simplemente.

Si tienes un problema con un superior,

me gustaría saber qué es lo que pasa para ayudarte.

Muy bien.

Pongamos las cartas sobre la mesa.

He oído que Bremón estuvo

liado con un agente 20 años más joven que él.

Incluso más.

Y que la hizo responsable de la UFAM sin estar cualificada para ello.

Vamos, que enchufó a su joven amante.

-Aquí tienes.

Gracias, Paty. De nada.

La anterior responsable de la UFAM se llama Lola Ramos

y te aseguro que desarrolló una magnífica labor

al frente de la unidad. Pero no era inspectora.

No, no lo era. O sea, que el rumor es cierto.

Bremón enchufó para un puesto que no merecía a su amante.

Tengo una política muy clara.

No escucho ni comento rumores.

No me importa la vida privada de mis agentes,

a menos que les afecte al desempeño de sus funciones.

Y mucho menos, la de mis superiores.

Entendido.

Pero me acabas de decir que podía contar contigo

para lo que necesitara.

Necesitaba hablar de esto

porque si es así, me parece indignante.

Te voy a contar algo

que seguro que no sabes.

Mira, esto no es un rumor.

Esto ha sucedido de verdad.

Bremón es alguien que está comprometido

al 100% con Distrito Sur.

Hace poco le ofrecieron un puestazo en el ministerio

y lo rechazó por quedarse aquí con nosotros.

Al pie del cañón.

¿Qué ocurre?

Acabas de decir que no te importa la vida personal.

Siempre que no afecte al desempeño de sus funciones.

Y es más que evidente que te afecta.

Así que, por favor, cuéntamelo.

Mi marido me dejó hace seis meses.

Se fue a vivir con una mujer 20 años más joven que yo.

Llevábamos juntos toda la vida.

Lo siento.

Estoy bien, ¿eh? Es que...

Cuando escucho hablar de estos temas,

que alguien asciende por enchufe, no lo puedo tolerar.

Te entiendo perfectamente.

Y me ha comparado con Espe. Qué casualidad. Otra mujer joven.

No sé si te consolará, pero llegadas a cierta edad,

todas son más jóvenes que nosotras.

Tal vez esté siendo injusta con él.

Procuraré pensar que es fijación mía, más que de él y...

Intentaré mantener las formas.

Te doy mi palabra.

Y yo te agradezco tu sinceridad.

Y que aquí nadie te está cuestionando

y mucho menos por tu edad. Solo faltaría.

Lo único que necesitas es un poco de tiempo para adaptarte

y un poco de tiempo para poder separar

lo personal de lo profesional.

Lo intentaré.

Con el resto de la gente muy bien.

Todos son muy amables y quieren ayudarme.

Distrito Sur no es un destino fácil.

Así que más nos vale que nos ayudemos los unos a los otros.

Gracias por venir a hablar conmigo.

-Elvira, me alegro de que te gustara. -Sí.

Llevamos un rato hablando de cosas sin importancia,

y debes pensar por qué te he sacado del trabajo.

-Me ha extrañado un poco.

-Vamos a dejarnos de rodeos.

Me he dado cuenta de que estás loquita por mi hijo Álvaro.

-¿Cómo?

A ver.

-Repito, vamos a dejarnos de rodeos.

No quiero hacerte perder el tiempo.

-Vale, sí me gusta Álvaro.

Pero tranquila que no tengo ninguna intención de...

Quiero decir, que yo sé cuál es mi sitio

y no haré nada que comprometa mi trabajo.

-Tú por tu trabajo no tienes que sufrir.

Luis te tiene en un pedestal y yo desde el principio

supe que eras la mejor trabajadora del local.

Eres casi como de la familia.

-Vaya. Pues muchas gracias.

-Y para mí la familia es lo más importante.

Es... cómo decirte.

La base de todo.

El pilar donde se apoya todo lo demás.

Háblame de tu familia.

-Somos cinco hermanos: tres chicas y dos chicos.

Yo soy la mayor y nos llevamos muy bien.

Qué remedio. Vivíamos en un piso con dos dormitorios.

Como para llevarnos mal. -Ya.

-En casa nunca sobró el dinero, pero no faltó mucho cariño.

-¿Y tus padres viven? -Sí, son jóvenes aún.

Todos los domingos que libro me voy a comer con ellos.

Y voy a Villalba siempre que puedo o si no vienen ellos a verme.

Pero para mí la familia también es muy importante.

-¿Ves? Tú y yo tenemos muchas cosas en común.

Por eso me gustaría que tu relación con Álvaro fuera adelante.

-¿Perdona?

-Álvaro va de chica en chica como un atontado.

Ya va siendo hora de que siente le cabeza.

-Si tú lo dices.

-Ahora tiene su propio negocio,

ya no tiene 20 años y necesita estabilidad.

Necesita alguien como tú.

-Te agradezco mucho todo lo que me estás diciendo,

pero no sé si está en mi mano.

Creo que Álvaro está con alguien y diría que van en serio.

-Yo le conozco perfectamente. Esa chica... ¿cómo se llama?

¿Silvia? -Sí.

-Eso es un pasatiempo.

-El otro día les vi muy acaramelados.

-Eso no durará.

-De todas formas, ¿no crees

que si tuviera alguna posibilidad con él

se iría con sus ligues a otro sitio y no se enrollaría delante de mí?

-No, al contrario. Igual lo hace para darte celos

a ver si actúas. Pero esa no es la cuestión.

La cuestión es si tú quieres tener algo con él.

-Yo sí, claro, pero... -No hay peros. ¿Quieres o no quieres?

-Yo quiero, pero ahora mismo, Álvaro está con Silvia

y no me quiero meter en medio.

-No te tienes que preocupar. De Silvia ya me ocupo yo.

Tú preocúpate de que Álvaro se fije un poco más en ti.

-Vale.

Esto es por el recambio de los discos de freno

que estaban desgastados y esto por la mano de obra.

Me parece bien.

¿Entonces el volante ya no vibra? El volante no vibra.

Lo notará superestable, como un coche recién salido de fábrica.

Pues perfecto. Muchas gracias.

¿Prefiere pagar con tarjeta o con efectivo?

No, con tarjeta mejor. Gracias.

Estaba pensando que cómo son las casualidades.

Yo a tu madre no la conocía

y la he visto dos veces casi seguidas.

¿Sí? Sí, la primera en comisaría

cuando lo de Ricky y la segunda aquí.

Cuando traje el coche al taller.

¿Y me falta conocer a otro hermano? ¿Sois tres?

Sí, mi hermano Ricky es el pequeño,

yo soy el mediano y Luis es el mayor.

Ojalá hubiera conocido a tu madre en otras circunstancias.

Supongo que es normal siendo policía.

Yo conozco a la gente cuando se me rompe el coche

y usted cuando rompen las leyes.

Yo también soy madre y sé

lo que se sufre cuando a un hijo le pasa algo.

Tu madre lo debió pasar fatal pensando que

Ricky pasaría toda la noche en el calabozo.

Ya, aunque sabía que se lo merecía.

Así escarmienta y espabila, que no le viene mal.

Ojalá tome ejemplo de ti que pareces más sensato.

Eso porque no me ha conocido con 15 años.

También hice mis tonterías.

Pero los hermanos pequeños maduran más tarde

porque están más consentidos. Será eso.

Pues ya está. Aquí tiene las llaves

y tiene su coche aparcado en la esquina.

Le he pegado un manguerazo. Espero que no le parezca mal.

No, en absoluto. Muchas gracias. Y esto es un obsequio del taller.

Lo dicho, muchas gracias

y hasta la próxima. Hasta otra.

Qué casualidad. ¿Has traído el coche al taller?

No, estoy en mi descanso, es que

vengo a ver a Álvaro. Somos amigos.

No lo sabía. Nos conocimos en el Moonlight.

Yo me voy a por el coche.

¿Nacha te ha pasado lo del testigo de Alicia?

Sí, todo solucionado.

Qué ganas de que vuelva Alicia y que Leo se recupere.

Está bien. No te preocupes.

Bueno, me voy. Hasta luego.

Hasta luego.

¿Qué pasa? -¿Qué le cuentas? Es mi jefa.

-Lo siento. No me di cuenta. ¿Qué tal?

-Bien. Menuda venta.

Si ella te hace publicidad, tendrás de clientes a toda la policía.

Me he escapado para preguntarte si te apetece cenar conmigo hoy.

-¿Con tus compañeros? -No van a estar.

Yo hago la cena.

-Molaría, pero creo que esta noche no puedo.

-Vaya. -Tengo muchas movidas que hacer.

-No te preocupes. Si te he avisado con poca antelación.

Si te apetece otro día, me avisas.

-No, me lo estoy pensando mejor

y me parece buena idea.

-¿Y las movidas que tenías que hacer? -Las cambio.

Cualquier cosa por cenar contigo.

-Genial.

¿A las 21:00? -A la hora que me digas.

Te doy la dirección.

-Vale.

Qué profesional.

-Siempre.

Te veo. -Adiós.

-Hola, guapas. -Hola.

-Hola. -¿Qué tal?

Paty, ¿podemos hablar?

-Claro, dime.

-No, digo si podemos hablar de lo de ayer.

(TITUBEA) Nada. A ver que

lo de ayer, que tenemos que hablar.

-Sí, ya lo has dicho. Estamos hablando ya.

-Genial, porque llevo toda la noche dándole vueltas y...

Para mí, el beso fue importante.

-¿Cómo de importante?

-¿Cómo de importante? Pues no sé.

¿Cómo de importante fue, Paty?

-Bastante. -¿Sí?

Vale, pues me lanzo.

No quiero que pienses que... -No le des tantas vueltas

y dímelo ya.

-Que me molaría seguir viéndonos como ayer.

En plan de pasarlo bien, estar a gusto, lo que quieras.

-En plan ¿salir y eso? -Sí, pero tampoco te quiero agobiar.

-Así que... -Vale.

-¿Cómo que vale? ¿Qué quiere decir vale?

-Qué sí, que vale. -¿Que sí?

¿En serio?

Estoy flipando, chaval.

Pero me tengo que pirar. -¿Ya?

-Es que estoy currando. Pero...

te llamo, te escribo o me paso por aquí.

-Cualquiera de las tres me vale, sí. -Vale.

Chao. -Adiós.

-Hasta luego. -Hasta luego.

-Ya sé lo que me vas a decir, se lo tengo que decir a Olga.

Y se lo voy a decir.

En serio te digo que se lo voy a decir, te lo juro.

-A ver, te he creído la primera vez, pero ya cuando dices te lo juro

me echo a temblar, Paty. -¿No puedes alegrarte por mí

en vez de ser así de agobiante?

-Mujer, si me alegro por ti.

Ya verás como sale todo bien.

-Qué sí, Silvia. Venga, hazme caso, anda.

Así no nos liamos con la cocina, ¿eh?

Tú te encargas del postre y yo

voy a un sitio de comida que conozco y la pillo.

¿Silvia?

No te escucho muy bien.

Que tú te encargas del vino y del postre y yo de la comida.

¿Vale? Hola.

No te escucho bien, no hay cobertura.

Lo dejamos así, ¿vale?

Un beso, luego nos vemos.

Qué rico huele.

-Es una receta de Sara. -¿Sí?

-Sí.

He pasado por el pub que tenía que llevar unos papeles,

hemos hablado, le he dicho que no sabía qué cocinar,

y me ha dado esta receta. Esta chica vale para todo.

-Sí, Luis ha hecho un buen fichaje.

-Sí. Es muy inteligente, tiene recursos,

no me extrañaría que nos la levantasen, te lo digo yo.

Es que es muy válida, ¿eh? -¿Me intentas vender a Sara?

-¿Qué? -Que estoy con una chica

que se llama Silvia. No sé, creo que te lo he dicho alguna vez.

-Oye.

No te pongas tan sarcástico, ¿eh?

-Y tú deja de entrometerte en mi vida.

Estamos en el siglo XXI, puedo elegir con quién salgo, ¿no?

-Esperaba que hubieras reflexionado

después de lo que hablamos anoche.

No te importa ni tus hermanos,

ni te importo yo,

no te importa tu familia. -No te pongas tan dramática.

-Me pongo como me siento.

-Claro que me importa mi familia. ¿Cómo no me va a importar?

Pero ¿qué tengo que hacer?

¿Casarme con la camarera del pub para demostrarlo?

-Bastaría con que no te ennoviases con una inspectora de policía,

parece que se te tiene que decir todo.

-Pero no tengo nada que ocultar, ¿no lo ves?

Me puedo liar con una inspectora o con una bombera si quiero.

-Tú lo que eres es un egoísta y un insensato.

-¿Yo soy un insensato?

¿Eh? Que soy el único que ha dejado de pegar palos

para no ir a la cárcel como tú.

-¿Te recuerdo que no me chupé 5 años en la trena por un error mío?

-Perdona, no me refería a eso. -Gracias a nosotros

no sigues trabajando en ese taller de mierda.

-Lo sé. No hace falta que me lo recuerdes a diario.

-Es que no solo hablo de tu taller.

¿Cómo crees que se paga esta casa?

¿Cómo crees que se mantiene el pub a pesar de las pérdidas?

-¿Qué quieres, mamá? ¿Eh?

¿Quieres que me largue de casa? Porque me lo dices y punto.

Puedo trabajar honradamente y pagar un piso.

-No siempre has sido tan honrado.

-¿A qué viene eso? -Hablas de tus hermanos

como si fueran de menos. Pero yo sé quién eres.

Anda que no has dado palos tú.

-Esas movidas se quedaron atrás hace mucho y lo sabes.

Deberías estar orgullosa. -Que yo sepa

nadie te obligaba a robar.

Es más, muchas veces llevabas la iniciativa.

Tenías buenas ideas.

Y buenas manos.

-Sí, estaba pringado hasta las cejas. ¿Y qué pasa? Eso se terminó.

En algún momento hay que parar. ¿No te parece?

-Nadie te reprocha que lleves una vida honrada.

Y claro que me siento orgullosa de ti.

Pero que salgas con una inspectora, es peligroso.

Para todos. Para tus hermanos y también para ti.

-¿Para mí por qué? No lo entiendo.

-¿Qué crees que haría tu novia policía cuando se entere

a qué te dedicabas hace un tiempo?

-No tiene que enterarse de nada.

No tengo antecedentes. -Tú no.

Pero tu hermano y yo sí. ¿Crees que una policía

saldrá con alguien sin averiguar de dónde viene?

Como empiece a estirar del hilo, a saber qué encuentra.

Tú sabrás lo que haces.

Vigila esto, voy al baño.

-Cuando he visto su número no me lo creía.

-Gracias por contestar tan rápido mi llamada

y por querer volver a trabajar conmigo.

Marisa, necesito...

Necesito que nos pongamos en marcha cuanto antes.

Dentro de nada empezarán a llegar los nuevos empleados

y necesito que los recibas y les expliques un poco

cómo funciona todo esto. A poder ser,

digamos que hay que hacer todo lo posible

porque Transportes Quintero esté a pleno rendimiento

hoy mismo. -Desde luego.

-Muchas gracias.

¿Qué? ¿Descansando?

Más bien diría lo contrario. Atiborrándome a cafeína

para no perder el ritmo. Ando falto de sueño

y no quiero perder la concentración. ¿Quieres un café?

No, gracias.

¿Has conseguido ya localizar a Oleg?

No, a Oleg no. Pero sí he hablado ya con el intermediario.

¿Con Corbacho? Me parece estupendo que tu jefe

te mantenga informado de todo. ¿Y qué es lo que ha dicho?

Poca, poca, esa gente no es mucho de hablar.

Como buen mensajero, habrá llevado el recado y ahora

estará esperando respuesta para volver a llamar.

Mientras tanto... ¿Mientras tanto qué, Quintero?

Mientras tanto estoy tratando de poner en funcionamiento

esta empresa de nuevo para que sea una tapadera creíble

cuando llegue Oleg o uno de sus hombres.

Corbacho te pondrá en contacto con los rusos.

Sí, eso creo.

¿Crees? Pero ¿cómo que crees?

El hecho de que responda y no bloquee mi número

creo que es buena señal. ¿No te parece?

Mira, te veo relajado y no me gusta.

A mí lo que no me gusta es ver a un agente del CNI

tan nervioso. Se supone que os entrenan

para estas situaciones. ¿O no? Creo que ha sido un error

sacarte de la cárcel. ¿Sí? Pues volved a meterme dentro,

a ver cómo os las apañáis solos sin mí.

Es que de verdad, no entiendo nada de esto.

Se trata de la vida de mi hija. Es Alicia.

Soy el primer interesado en resolver todo esto.

Pues parece que su vida te importa una mierda

y solo quieres estar fuera y escapar como una rata.

Mira, voy a hacer como si no hubiese escuchado nada de lo que has dicho.

Ahora hay que esperar porque es lo que toca, y lo sabes.

Conoces a esta gente.

Corbacho sabe cómo soy. Sabe que soy un tipo tranquilo,

que no me agobio, que me tomo mi tiempo

para hacer las cosas. No puedo llamarle cada dos por tres

preguntándole cómo está lo mío. Porque empezaría a sospechar

y se iría todo al carajo. Esos rusos son muy paranoicos

con la seguridad. Tengo que entrarles poco a poco.

Y por cierto, otra cosa.

En el barrio todos saben que eres policía.

Aunque no lo seas, es lo que piensan.

También saben que estoy retomando la ruta del sur.

Mientras menos vengas por aquí, mejor.

Voy a confiar en ti. Pero te juro que como me falles...

Escúchame.

Entiendo que me veas como a un criminal,

que debo estar en la cárcel, pero ahora solo soy un padre

que está intentando salvar la vida de su hija.

Soy el primero

que está dispuesto a matar por ella.

-Toni. -¿Qué pasa, Olga? No te había visto.

-¿Qué tal? -Bien. ¿Y tú?

-Bien. Me hubiese gustado hablar más contigo el otro día,

pero nos interrumpió mi madre. -Ya, bueno. Si eso en otro momento.

-¿Qué haces esta tarde? Había pensado ir al cine.

-Es que estoy reventado, me acosté a las mil.

-¿Y eso? ¿Tenías turno de noche?

-No, salí de fiesta. Fui a un concierto en la Red Star.

-¿En la Red Star? ¿Viste a The Little Beast?

-Sí, se llaman así.

¿Por qué? ¿Te molan? -Me encantan.

De hecho, estuve a punto de ir. ¿Qué tal fue?

-Bien, estuvo guapo. Sí.

-Jo, qué envidia. Tenía que haber ido.

-Bueno, estarías muerta de sueño como yo, así que...

-Oye, que puedes venir al cine, ¿eh? Que aunque te quedes dormido

no lo tendré en cuenta. -Mejor otro día.

Debo descansar que si no me echa la bronca tu madre.

(RÍE) No veas cómo es, ¿eh? No se le escapa una.

-Pues mañana, que estarás más descansado.

¿Cómo hacemos? ¿Me llamas o te llamo? -Vale, mañana...

Mañana a ver, porque tengo que hacer recados

al salir de comisaría. -¿Qué recados?

¿Me estás evitando? -No, no. Que no es eso.

-¿Es porque soy la hija de la jefa?

-Bueno, a ver. Cuando me enteré de que eras la hija,

un poco pillado sí me quedé. Pero que no te evito,

solo que no tengo más horas en el día.

-Bueno, no te agobies, ¿eh? Que si pasa algo

y no quieres quedar conmigo, vamos, que me lo puedes contar.

-Si tienes razón.

Es que debías ser tú la primera en saberlo.

Te lo ha contado Paty, ¿no? Y me vacilas.

¿Es eso?

-¿Qué me tiene que contar Paty?

-Lo nuestro, que hemos empezado a salir juntos.

-¿Paty y tú?

-Sí.

-Pero a ver. ¿Desde cuándo?

O sea, así por las buenas decidís que estáis saliendo.

¿Qué? ¿Me estás vacilando? -No.

Surgió anoche. Estábamos ahí los dos, hubo un filin que flipas...

-Pero si ella estaba con su madre que era su cumple, ¿no?

Ah. Que era todo mentira, ¿no? -No te enfades con ella, por favor.

-O sea, qué fuerte, claro.

Y por eso María estaba rara, Paty la ha metido en el ajo.

Sois unos mentirosos. -No te miento, estoy siendo sincero.

-Vamos, una sinceridad que flipas.

-Si es que acaba de ser, ella te lo iba a contar, fijo.

-Qué fuerte.

O sea, fuisteis juntos al concierto. ¿Y salís una noche y ya sois novios?

¿Y la boda cuándo? Porque vais un poco rápido, ¿no?

Es muy fuerte. Te das la vuelta y tu mejor amiga te apuñala.

-No te enfades con Paty, no te quería engañar.

-¿No? ¿Y me ha mentido sin querer? -No. No sé qué decirte,

lo siento muchísimo. Lo último que quería

era meterme entre vosotras. -Pues te has cubierto de gloria.

-Olga, yo...

Me hubiera encantado ir al concierto contigo.

-Es una pena, porque dicen que fue un conciertazo.

-¿Sí? ¿Quién te lo dijo?

-Toni.

-Toni, Toni, ¿no? Toni, nuestro Toni.

-En todo caso tu Toni.

-Llevo muy mal tener las cosas de mi ex por el medio.

-Normal. Pero mire, si me acepta un consejo,

dele un poco de tiempo. No sé, una semana.

Y si a la semana no se ha llevado sus cosas, le aseguro

que voy y le ayudo a tirarlo todo.

Hay que tener paciencia con ella, está pasando por un momento personal

un tanto delicado.

A ver, que su marido le ha dejado por otra más joven,

y no lo lleva bien. Está reciente y se le hace cuesta arriba.

Vaya por Dios, lo siento mucho.

Pero la cara visible de la comisaría frente al ciudadano

no puede permitirse estar de mal humor.

Qué bonitas son las primeras citas, ¿verdad?

-Ya, pero no paro de imaginar cómo será la noche.

-Así que te imaginas una tórrida noche de pasión.

-Calla, que al final me pondré nerviosa.

-Para algo me has pedido la casa para ti sola.

-Si ves que te estás quedando pillado, corta por lo sano.

Si la dejas entrar en nuestro mundo, acabarás jodiendo a la familia.

-A ver. Creo que estamos todos exagerando un poco. ¿No crees?

-No. No me parece.

-Silvia, ¿tienes un euro? Sí.

-No pasa nada, ¿eh? -Toma.

-¿Inspectora Orestes?

-Sí, soy yo.

-¿La conozco? -No.

A mis hijos sí, los propietarios del Moonlight.

Soy Elvira Soler, encantada.

-Lo mismo digo.

¿Alguna novedad en el caso de la mujer estrangulada?

No hay nadie en su entorno con motivos para asesinarla.

Como no encontremos pronto indicios...

Bueno, encontraremos algo.

¿Llegáis ahora? Vuestro turno terminó hace rato, ¿no?

-Ha pasado algo, Miralles. -Perdón.

¿Qué ha pasado?

Hemos encontrado el cadáver de una mujer.

De momento solo te puedo adelantar que

ha sido estrangulada.

¿A quién has sobornado para poder salir?

-Raro que un agente de la ley desconfíe de la justicia.

-Solo intento entender quién puede dar crédito

a una rata de su calibre.

-No estoy orgulloso de muchas cosas que he hecho en el pasado

ni de lo que he sido. Pero si todo eso sire ahora

para salvar a mi hija, bienvenido sea.

Coincidimos plenamente.

Ahora si no le importa, tengo que

seguir haciendo de narcotraficante por el barrio.

Hágalo bien.

Quintero, te escucho. Fernando, soy yo.

¿Has localizado a ese hombre?

-"No, lo siento. Mi contacto no ha encontrado al ruso todavía."

-Entonces, ¿cuál es el plan?

-A ver si te enteras.

Vas a hacer lo que yo te diga por las buenas o por las malas.

Konchalovsky tiene algo especial para ti.

Así que más te vale hacerme caso.

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Servir y proteger - Capítulo 424

10 ene 2019

La inspectora jefe Miralles es la policía más veterana de la comisaría del Distrito Sur. La inspectora Alicia Ocaña se incorpora a la comisaría. Ambas son el eje en torno al que gira la vida personal y profesional de sus compañeros y los casos policiales que afectan al barrio.

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  1. José

    Raro que a Quintero no le pregunte su secretaria ni nadie que cómo ha resucitado... ¿Lo dicen los periódicos?

    12 ene 2019
  2. Eva Guti

    Pedazo de capítulo!!!! Me encantan Miralles y Quintero, qué bien lo hacen y qué diálogos tienen. Disfruto cada tarde.

    11 ene 2019
  3. Cáncer

    Hola ya tenemos a Quintero fuera y en acción,me parece que a Fidalgo(por cierto esta más delgado)no le vale con el,y menos estando su hija Alicia por medio,y tendrá que dejar haga las cosas como el crea conveniente,¡Animo Quintero lo vais a coseguir!Íker en un rato y nada la tienes contigo otra vez.

    10 ene 2019