Presentado por: Eduard Punset Dirigido por: Eduard Punset

El economista Eduard Punset presenta este espacio de divulgación científica. El contenido del programa abarca la medicina, la química, las Tecnologías de la Información y la Comunicación y todas aquellas disciplinas que puedan englobarse bajo el paradigma de la ciencia.

Según el propio Eduard Punset

"REDES nació en Madrid, y durante la primera temporada contábamos en el plató con la presencia de famosos artistas o empresarios acompañados de científicos. Aportaba dinamismo, pero nos dimos cuenta de que debíamos profundizar en el conocimiento científico si queríamos que los propios científicos se dieran cuenta de que sus investigaciones también importaban en la vida cotidiana de la gente, y que la gente descubriera hasta qué punto la utilización del método científico en lugar del dogmatismo iba a transformar sus vidas. La ciencia estaba transformando el mundo.

Estoy contento de que REDES fuera un programa pionero en la comprensión pública de la ciencia, en la utilización del primer plató virtual de la televisión en España, en el recurso a la animación 3D y de las videoconferencias. Al principio, éstas se entrecortaban a menudo y los desfases entre el discurso y la vocalización daban una apariencia de extraterrestres a los entrevistados.

REDES se trasladó en 1997 a Sant Cugat, desde donde todavía se coproduce entre TVE y el grupo de científicos y periodistas jóvenes que constituye la productora smartplanet. Este equipo ha logrado demostrar que ciencia y entretenimiento se pueden unir para que en este tercer milenio la ciencia, por fin, irrumpa en la cultura popular.

El blog de Eduard Punset: http://www.eduardpunset.es/

1864348 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos Redes - Dar para ser felices - ver ahora
Transcripción completa

¿Puede el dinero dar la felicidad?

Alcanzado cierto nivel de vida,

en el que llegar a fin de mes ya no es un problema

y nuestras verdaderas necesidades están cubiertas,

¿es posible que ganar más dinero pueda hacernos más felices?

Michael Norton, desde Harvard, afirma en su libro "Happy money"

que sí, que, efectivamente, podemos alcanzar una mayor felicidad,

pero si lo hacemos invirtiendo en los demás

en lugar de en uno mismo.

En este capítulo de Redes,

Norton habla con Eduard Punset de sus investigaciones

sobre cómo los comportamientos altruistas benefician

tanto a la sociedad como a uno mismo.

Y, en su sección, Elsa Punset repasa los elementos clave

que inclinan nuestra balanza de la felicidad

de un lado o del otro.

Fue poco después de regresar de Boston

de grabar la entrevista de este capítulo de Redes,

cuando medio mundo fue testigo de estas escalofriantes imágenes

en pleno maratón, la misma carrera a la que asistimos

también con Redes hace un par de años.

En aquella visita de hace dos años, el psicólogo Steven Pinker

nos dejó claro que la violencia está en declive.

Actos como las explosiones de hace unas semanas

son una práctica arcaica, una muestra de un tiempo pasado

en que las agresiones estaban a la orden del día.

Pinker afirma que, con el tiempo, el altruismo está dejando de lado,

cada vez más, nuestro pasado violento.

Y de este altruismo hablaremos precisamente

en este capítulo de Redes, también desde Boston, con Michael Norton,

quien nos enseñará que el mejor método para ser felices

es invertir en los demás.

Este es un programa sobre felicidad y dinero

y yo sé muy bien por qué me viene a la memoria una carta

que me envió una fan que se llama Paquita Muela, de 82 años,

diciéndome que, ya que tenía la oportunidad

de hablar con grandes científicos de este mundo,

les preguntara por una vacuna certera que funcionara

para curar la maldad de la gente.

Bien, en otras palabras, de forma algo diferente,

es esto lo que vamos a hablar hoy.

Cómo podemos ser felices ganando dinero, pero no para nosotros,

esa es tu gran aportación al tema, sino para el bienestar de otros.

Hay que conseguir que los demás se sientan mejor.

¿Has encontrado a alguien que te crea, de verdad?No.

De hecho, cuando decimos que la mejor forma

de que el dinero nos haga felices es donarlo,

nos miran como si estuviéramos locos.

Todo el mundo cree que la mejor forma de usar el dinero

es gastarlo en ti mismo o, tal vez, en tu familia.

Pero la idea de que donarlo a una organización benéfica lejana

podría hacerte más feliz, resulta muy difícil de comprender

y contraviene gran parte de lo que creemos

que deberíamos hacer con nuestro dinero.

¿Tan poco sabemos de la felicidad?

¿Qué te hace pensar que la gente es más feliz

cuando ve que a alguien le va mejor gracias a su dinero?

Creo que también estamos hechos para sentirnos bien

cuando hacemos daño a otras personas.

A veces, ser agresivo y pegar a alguien

hace que te sientas bien y, si tienes hermanos,

sabes lo mucho que disfrutan pegándose.

Pero, al mismo tiempo, también estamos hechos

para ser muy amables con otra gente

Así que tenemos esta especie de impulsos contrapuestos

para ser crueles y para ser amables, ambos nos hacen sentir bien a veces.

Intentamos que la gente se incline más

por el "sé amable y siéntete bien"

que por el "sé agresivo y siéntete bien",

y lo hacemos intentando decir que se puede ser amable

de muchas formas: puedo hacerte un cumplido o abrazar a alguien.

Y a veces olvidamos hacer esas cosas, así que le decimos a la gente

"toma dinero y haz algo bueno con él,

aquí tienes cinco dólares".

Y vemos cuan felices se sienten después de hacerlo.

Es fantástico, porque si realmente crees que el dinero,

de alguna manera, es la respuesta, si la gente tiene suficiente dinero

para ser feliz y para hacer felices a otras personas,

¿por qué buscan más dinero día tras día?

¿Por qué cada día más? Sí, sí, sí.

Creo que una de las cruces del ser humano

es que siempre queremos mirar atrás y sentir que ahora nos va mejor,

tenemos el impulso de decir: "¿me va mejor este año que el pasado?",

y es difícil saberlo, muchas de estas cosas

son difíciles de cuantificar.

¿Son mis hijos más felices este año que el pasado? No estoy seguro.

¿Va mi matrimonio mejor que el año pasado? No estoy seguro.

¿Gano más dinero que el año pasado? Puedo hacer cuentas,

puedo restarle el año pasado a este año

y ver si la diferencia es grande.

Y esa cuantificación, el hecho de poder contar el dinero,

es muy importante porque entonces siento

que sé cómo me va la vida.

Y el dinero sigue sumando, así que cada año,

si gano más que el anterior, debería ser más feliz,

porque gano más.

Pero todo lo que pienso es: "necesito ganar más dinero

porque entonces me sentiré cada vez mejor".

Es el cuento de nunca acabar.

Le preguntamos a la gente cuánto gana y lo felices que son

y, a continuación, si serían más felices ganando el doble.

Nos contestan que serían el doble de felices,

pero no es verdad.

Cuando examinamos los datos,

ganar el doble hace que seas un poquito más feliz,

pero realmente deberías dedicar el tiempo a cosas que no sean

intentar ganar más y más dinero.

En un mundo capitalista, obsesionado con el lujo y la riqueza,

¿qué pasaría si la gente dejase de gastar dinero en ellos mismos

para gastarlo en...

los demás?

No, no se trata de una película, sino de un experimento

en el que varios participantes recibían un sobre

con dinero e instrucciones diferentes de cómo emplearlo.

Los del grupo A debían gastarlo en ellos mismos

y los del grupo B, en cambio, solo podían gastarlo

en otras personas.

A lo largo del día, lo gastaban en cosas variadas.

Al final del día, cuando los investigadores

les preguntaron acerca de su experiencia,

los del grupo B, los que habían gastado en otros,

se sentían más felices que por la mañana.

Los del grupo A, en cambio, se sentían igual,

nada había cambiado para ellos.

Aunque se haga el experimento con más o menos dinero,

el resultado siempre es el mismo.

Tampoco cambia si se hace la prueba en países ricos o pobres.

Si una mujer en Canadá gasta dinero para hacer un regalo

y otra, en Uganda, se lo da a una amiga

para salvar a su hijo de la malaria, la sensación de felicidad es igual.

Lo que importa no es en qué se gasta,

sino el hecho de hacerlo en los demás.

La conclusión es la siguiente: no hay que hacer nada extraordinario

para sentirnos felices, simplemente compartir lo que tenemos.

También se ha descubierto que los grupos que más comparten

son los que funcionan mejor, ya sean equipos deportivos,

profesionales o académicos.

Los que dan poco, además, sienten más vergüenza,

segregan más cortisol, la hormona del estrés,

y, por tanto, es probable que tengan más problemas de salud.

Además, nos hace más felices involucrarnos en el regalo

que hacerlo de forma anónima.

El grado máximo de felicidad se alcanza

cuando se comparte el dinero, de forma que se maximiza

el contacto social.

Es decir, cuando se logra aumentar el vínculo emocional con los otros.

Y el que recibe el dinero también se siente mucho más feliz

si esa transferencia se produce de forma social.

Eso refleja la importancia de compartir

para reforzar el sentimiento de grupo.

Al fin y al cabo, somos una especie altamente social.

De hecho, parece que este tipo de conductas

pueden llegar a ser, incluso, contagiosas.

Por ejemplo, una cena en Filadelfia en 2009 provocó una reacción curiosa.

Una pareja pagó su cena y la de otra mesa.

Éstos, al ir a pagar, descubrieron el regalo

y, ya que su cena había sido pagada, decidieron pagar la de otra mesa.

La conducta se fue repitiendo durante las siguientes cinco horas.

Quizá, al contrario de lo que solemos creer,

estamos más hechos para compartir que para competir.

Pienso también en un estudio reciente en Estados Unidos

según el cual unos simples clics de ratón revelan

los sentimientos profundos de la gente, revelan sentimientos

que la mayor parte del tiempo se mantienen ocultos.

Esto me hace pensar en un ataque a una empresa de tarjetas de crédito

hace unos años.

Si lo piensas, todo lo que haces se mete en la tarjeta,

saben todo acerca de ti y pueden predecir, por ejemplo,

cuándo va a divorciarse la gente. ¿Sí?

Pueden mirar lo que estás haciendo este año y decir:

"Se divorciará en dos años".

Y no son necesariamente cosas como habitaciones de hotel

y ciudades extrañas, como podrías pensar,

son los pequeños cambios en nuestro comportamiento

los que muestran algo sobre nosotros.

Al comparar un montón de personas, puedes extraer señales

y averiguar cómo es la gente.

Es increíble. Con las nuevas formas de procesar datos que tenemos,

sobre todo, con redes sociales...

¡Facebook tiene tanta información sobre cómo te comportas!

Crees que no porque solo haces clic,

pero lo sabe todo sobre ti a través de tus clics

y puede predecir mucho sobre tu personalidad con esos datos.

Eso me indujo hace unos años a decirle a un amigo

que estaba preocupado porque que tenía que poner

en la Declaración de la Renta no sé qué historias:

"Olvídate, si lo saben todo, saben todo lo que haces,

el Ministerio de Hacienda sabe exactamente cómo

y cuánto has gastado, así que tú no lo confirmas,

ellos lo saben".

Y esa relación con lo que llamáis las redes sociales,

con el hecho de que ahora todo el mundo forma parte

de un sistema global y está conectado con todo el mundo,

¿afecta de alguna manera, cambiará nuestro mundo afectivo

tanto como se dice o no va a tener nada que ver?

Creo que no lo sabemos todavía. No lo sabéis.

Mira, si piensas en las necesidades humanas básicas,

una de ellas es encajar, sentir que encajamos en algún sitio

con algunas personas, y eso puede conseguirse

mediante la interacción con tu familia

y abrazando a alguien, como dijimos antes.

Pero también puede conseguirse, de alguna forma,

haciendo clic en algo y chateando con alguien por Internet.

Por raro que parezca, aunque abrazar a alguien y chatear por Internet

son dos cosas completamente distintas,

ambas nos ofrecen esa sensación de conexión que buscamos,

así que creo que estas cosas cambian la forma

en que se manifiestan nuestras necesidades.

Hay menos abrazos y más tecleo pero, fundamentalmente,

buscamos conectar y, si la tecnología nos lo ofrece,

la utilizaremos para este tipo de necesidades básicas que tenemos.

Encajamos o no encajamos en la manada,

y esto es algo que viene de muy lejos,

es otra forma de exponer el hecho de que es muy importante

recibir el reconocimiento de los demás.

Otros podrán decir que eres genial o que eres muy malo,

o que estás a medio camino.

Si preguntas a los padres por la primera vez

que sus hijos dijeron su nombre, "mamá" o "papá",

dicen que es uno de los momentos más importantes de sus vidas

y, probablemente, el niño no tiene ni idea de qué está diciendo,

pero la sensación de reconocimiento y amor de alguien

es una de las cosas más importantes que experimentamos.

Y es curioso, porque también leí en los Estados Unidos

que las personas que trabajan desde sus casas por Internet

hablan más y no menos, hablan más entre sí.

¿Eso tendría algo que ver con lo que estás diciendo?

¿Hablan más con el otro, no menos?Sí.

Tiene algo que ver con lo que dices. Cierto, cierto.

Creo que la gente suele creer que si trabaja desde casa

estará en un lugar tranquilo y hará un montón de cosas

y podrá concentrarse en sus tareas.

Pero, en vez de eso, tras seis minutos concentrado en tu tarea,

te aburres y te gustaría tener gente a tu alrededor,

así que te pones a escribir correos, entras en Facebook

y llamas a gente por teléfono, porque lo necesitamos para seguir

y mantenernos interesados en lo que hacemos.

Es muy duro trabajar solo, sin nadie implicado en lo que haces.

Seguimos pensando que la felicidad está inducida

por cuanto hacen los demás, por los miedos en el trabajo,

por la seguridad que dan unos buenos estudios o el dinero.

Todavía tendemos a creer que nuestra gracia y desgracia

depende de otros.

Y con esta visión de las cosas nos obcecamos en escrutar

un factor tras otro.

Las comparaciones pueden ser muy odiosas

pero, de todos modos, no hay que perder de vista a los demás,

hay que pensar en ellos, pero no para empequeñecerse a su lado

sino para cooperar, colaborar, respaldar.

El altruismo es el motor del éxito de nuestra manada.

Nos lo enseñó, por ejemplo, Frans de Waal, también Steven Pinker

y hoy, en este capítulo, Michael Norton.

Es curioso, pero uno de los grandes descubrimientos modernos

es, probablemente, el hecho de que la soledad

no es un fantasma de la sabiduría, como solíamos pensar.

Hoy tendemos a creer que únicamente el puente con otras personas,

con otras naciones, con otros países,

con otros universos es el que crea el conocimiento.

Sí. Solos no vamos a ninguna parte.

Es cierto, y también somos muy infelices cuando estamos solos.

¿De verdad?Uno de los predictores de ser una persona feliz

es el apoyo social, tener a alguien que te quiera,

alguien que, si lo llamas, te responderá.

Es uno de los factores clave para ser feliz: tener a gente.

No hace falta que sea un mejor amigo, puede adoptar muchas formas,

pero tienes que sentir que a alguien en el mundo

le preocupa si estás bien.

Si no es así, la gente se deprime muchísimo

y si lo es, es casi como un parachoques

frente a acontecimientos negativos.

Aunque me pase algo malo y aunque no te llame,

saber que podría llamarte es muy importante para sentirme bien

acerca de lo que me ha ocurrido.

Llamar es todavía mejor, pero tan solo saber

que alguien se preocupa por ti influye muchísimo

en cómo nos sentimos.

Es fantástico, ¿no?

Así que no es tanto una cuestión de poder transformar,

de actuar en tu genoma, cambiar tu estructura,

aumentar tu capacidad cognitiva...

No, es poder acudir a alguien y decirle: "¡ayúdame!",

es increíble, oye.

Los abrazos son una de las cosas más importantes

que han inventado los humanos.

Son algo increíble que no hacemos los suficiente.

En este pequeño país budista del Himalaya

llevan años midiendo lo que hace feliz a la gente.

De hecho, en Bután, antes de aplicar una política

o de conceder una subvención, valoran, además del tradicional PIB,

la felicidad que puede aportar a la vida de las personas.

Por ejemplo, si mejora su bienestar emocional,

si los trabajadores pueden pasar tiempo con sus familias

o desarrollar sus aficiones.

La "Felicidad Interior Bruta"

ayuda a fijar las prioridades políticas y sociales

del Gobierno de Bután.

¡Oh!

¡Buf!

Es el encontrarte bien contigo mismo.

Realizar tus sueños...

Poder disfrutar de la gente a la que quieres.

Ni idea.

Es un estado de equilibrio en el que las cosas fluyen.

Aunque la felicidad es un estado subjetivo,

los psicólogos nos han facilitado en los últimos años

muchas claves concretas acerca de qué nos hace

más felices o infelices.

Por ejemplo, ¿sabías que solo alrededor de la mitad

de tu capacidad para ser feliz está determinada por la genética?

Es lo que los expertos denominan tu punto nodal de la felicidad,

puedes mejorar o empeorar tu tendencia innata a ser feliz

pero, al igual que ocurre con tu peso,

tiendes a volver a tu punto medio.

Aproximadamente, otro 10% de tu capacidad de ser feliz

depende de tus circunstancias.

Y el 40% restante es el producto de tu comportamiento diario,

de tu enfoque vital y de cómo juzgas a los demás y a ti mismo.

Así que mucho está en tus manos.

Vamos a descubrir qué elementos concretos

hacen que nuestra balanza de la felicidad

se incline más de un lado o del otro.

Creo que los hombres.

Creo que los hombres.

Yo creo que los hombres.

Yo también.

Porque son más sencillos, más fáciles, vamos.

Pues no lo sé, depende, no tiene por qué ser diferente.

Las mujeres.

Las mujeres.

Las mujeres suelen ser un poco más felices que los hombres,

pero también tienden algo más a la depresión.

De media son más vulnerables, para bien y para mal,

a las emociones.

Yo creo que los solteros.

Los casados.

Creo que es indiferente.

Va mucho con lo que tú en realidad quieres.

El soltero cree que es feliz, pero no lo es.

En realidad, el casado es más feliz.

Cuando uno tiene a alguien que lo espera en casa,

hay una rutina que hace que comer sea divertido,

que mezclar sea divertido, que sea posible que lo sea.

Si es una opción escogida, puedes ser feliz con las dos.

No es una cuestión de estado civil.

Las personas a gusto con su pareja serán más felices

que si estuviesen solteras.

Pero los estudios muestran también que es mejor estar solo

que mal acompañado.

Desgraciadamente, es importante.

En nuestra sociedad sí.

No.

Para cubrir tus necesidades, los caprichos son otra cosa.

Creo que sí es importante, aunque no es más feliz

el que más dinero tiene.

La falta de dinero es importante.

Es importante pero hasta un punto, yo creo.

Ayuda, y si hay amor es divertido.

Sabemos que el dinero influye mucho en la felicidad

si no tienes cubiertas tus necesidades básicas

pero, por encima del nivel de supervivencia,

un inuit en Groenlandia y un masai en una cabaña en África

pueden ser tan felices como un ciudadano acomodado

de Estados Unidos.

Otro dato interesante es que nuestros ingresos

se han multiplicado vertiginosamente en las últimas décadas

en los países desarrollados, pero los niveles de felicidad

se parecen mucho a los que había antes de la Segunda Guerra Mundial.

Tal vez, lo principal sería eso.

Sí, al cien por cien.

Lo primero.

Básica, indispensable.

Más que el dinero.

Sí, lo más.

La salud pesa en la balanza de la felicidad.

Sin embargo, los humanos somos muy buenos superando obstáculos.

El psicólogo Daniel Gilbert ha calculado

que las personas a las que les amputan un brazo

recuperan su anterior nivel de felicidad

en unos tres años.

Por supuesto que sí.

Sí.

Pero si solo hay eso, mal asunto.

Podemos confundir el trabajo con la felicidad.

El trabajo es un rollete, pero la felicidad no.

Sí, claro, es importante.

Estás ocupado, te sientes útil..., sí, por todos los lados.

Es importante sentirse realizado.

Un trabajo te da autorrealización y eso es importante.

Yo me pregunto por qué Steven Spielberg

sigue haciendo películas. ¡Le tiene que gustar!

El trabajo es un elemento importante en la balanza de la felicidad.

Si tienes trabajo, tu nivel de felicidad sube

porque mejora, entre otras cosas, tu autoestima y tu autonomía.

Y, por cierto, trabajar cerca de casa

también es un indicador de felicidad.

Seguramente sí.

En mi situación personal, no creo.

Pues sí, ¿por qué no?

Depende de la cantidad.

Seguramente, un poquito más sí.

A mí me encantaría la prueba.

Hombre, el que sería más feliz sería el banco

porque le pagaría la hipoteca de golpe y se quedaría contento

y yo igual.

Aunque el subidón que te da ganar la lotería es potente,

al cabo de unos meses regresas a tus niveles de felicidad de antes.

Es lo que llaman la "habituación hedonista".

Los humanos nos acostumbramos a los cambios,

tanto positivos como negativos.

Por eso no todos los cambios en tu vida

tienen el mismo impacto en tu balanza de la felicidad.

Vamos a verlo.

El psicólogo Richard Wiseman asegura que para maximizar la felicidad

conviene distinguir entre los cambios intencionados

y los cambios circunstanciales.

Los cambios circunstanciales son, por ejemplo, cambiar de casa,

comprar un coche o un aumento de sueldo.

Pero los cambios intencionados describen el esfuerzo que harás

para conquistar una meta o iniciar una nueva actividad.

Las personas que generan deliberadamente en sus vidas

cambios intencionados, mantienen el subidón de felicidad

que aportan todos los cambios en general

durante más tiempo.

Así que la recomendación de los expertos

es que equilibres los cambios circunstanciales

con cambios intencionados que tengan un impacto en tu vida

a medio y largo plazo.

Como vemos, la felicidad se nutre de alimentos diversos

que cada persona modula en función

de sus necesidades y preferencias.

Con la balanza de la felicidad en mano

elige potenciar conscientemente aquello que te genera

un mayor bienestar.

No es magia, es inteligencia emocional.

Quisiera saber si los ricos son más felices.

Subtitulación realizada por: Virginia Sander.

Redes - Dar para ser felices

27:47 09 jun 2013

En el capítulo de esta semana de Redes, Michael I. Norton habla a Eduard Punset de sus investigaciones sobre cómo los comportamientos altruistas benefician tanto a la sociedad como a uno mismo. Norton asegura que una vez cubiertas las necesidades básicas encontramos la felicidad dándonos a los demás y no acumulando dinero. 

¿Puede el dinero dar la felicidad? Alcanzado cierto nivel de vida en el que llegar a fin de mes ya no es un problema y nuestras verdaderas necesidades están cubiertas, ¿es posible que ganar más dinero pueda hacernos más felices? Michael Norton, desde Harvard, afirma en su libro 'Happy Money' que sí, que efectivamente podemos alcanzar una mayor felicidad, pero si lo hacemos invirtiendo en los demás en lugar de en uno mismo.

Y en su sección del programa de divulgación científica, Elsa Punset repasa los elementos clave que inclinan nuestra balanza de la felicidad de un lado o del otro. 

En el capítulo de esta semana de Redes, Michael I. Norton habla a Eduard Punset de sus investigaciones sobre cómo los comportamientos altruistas benefician tanto a la sociedad como a uno mismo. Norton asegura que una vez cubiertas las necesidades básicas encontramos la felicidad dándonos a los demás y no acumulando dinero. 

¿Puede el dinero dar la felicidad? Alcanzado cierto nivel de vida en el que llegar a fin de mes ya no es un problema y nuestras verdaderas necesidades están cubiertas, ¿es posible que ganar más dinero pueda hacernos más felices? Michael Norton, desde Harvard, afirma en su libro 'Happy Money' que sí, que efectivamente podemos alcanzar una mayor felicidad, pero si lo hacemos invirtiendo en los demás en lugar de en uno mismo.

Y en su sección del programa de divulgación científica, Elsa Punset repasa los elementos clave que inclinan nuestra balanza de la felicidad de un lado o del otro. 

ver más sobre "Redes - Dar para ser felices" ver menos sobre "Redes - Dar para ser felices"
Xcerrar

Añadir comentario ↓

  1. Isa

    "No hace falta que hagas cosas increíbles con tu dinero para ser feliz" me encantó esta gran frase célebre. Completamente de acuerdo en que dar nos hace mucho más felices :)

    22 may 2019
  2. Nicauri sanchez

    Completamente de acuerdo el placer y la felicidad la sastifacion de ayudar a los demás ni todo el dinero del mundo sería capaz de dar esa sastifacion si todos convirtieramos el ayudar a loa demás en un habito. Hay cosas q van maa allá de lo material los valores las virtudes.

    03 abr 2018
  3. Rosa

    Completamente de acuerdo. Para alcanzar la felicidad debemos dar y que las personas de nuestro alrededor se sientan felices con nuestra presencia.

    22 sep 2016
  4. Antonio Requejo Fernández

    Estoy totalmente de acuerdo en que la dar nos hace felices. En lo que no estoy de acuerdo es en que nos pueda hacer felices dañar a los demás. Yo creo que somos felices en la medida en que somos capaces de entregarnos a algo, de dejarnos conquistar por alguna cosa, en la medida en que somos capaces de una integración en el todo. El que en algunas ocasiones nos sentamos bien siendo agresivos se debe a que la persona a la que agredimos nos obstaculiza esa entrega y esa integración. Sin embargo la felicidad que nos puede brindar esa agresión es débil y no difinitiva. La felicidad definiva y sólida se consigue cuando logramos eliminar las pasiones negativas, tanto hacia los demás como hacia nosotros mismos.

    21 feb 2014
  5. javier

    Los niños son extremadamente felices gracias a la ignorancia, los animales tambien suelen ser felices con las cosas mas simples. Cuando somos inteligentes juzgamos, comparamos, analizamos,... eso nos garantiza un mejor futuro pero un peor presente. Yo tambien adoro a los niños .. y tambien recuerdo cuando yo lo era, no necesitaba nada, cualquier cosa despertaba mi curiosidad y disfrutaba los momentos con mucha intensidad. Yo preferiria no saber que voy a morir, pero ya no puedo cambiarlo.

    18 nov 2013
  6. Bonifacio

    BUSCANDO LA TEORIA DE LA FELICIDAD. En primer lugar "felicitarles" por la iniciativa de tratar este tema "con vocación cientifica". Paradogicamente un anhelo tan arraigado en el "alma" del hombre en toda la historia de la humanidad, y sin embargo rara vez lo hemos tratado con la atención que se merece. Yo solo recuerdo al filosofo griego Socrates. La Iglesia, asumiendo la perdida del Paraiso, tal vez nos convenció que la felicidad no es de este mundo, para esta vida. Ante tal abandono, tal vez la filosofia oriental nos pueda aportar algunas ideas. No sabemos pués casi nada de la Felicidad, solo damos palos de ciegos, que sie el dinero, que si la salud, ....,. Ni siquiera estamos de acuerdo en saber en que consisite, ni por qué tenemos asumido que es inalcanzable en esta vida. Termino con una reflexion que siempre me ha impresionado: ¿por qué pueden ser tan felices los niños, pese a las muchas carencias que pueden rodearles?

    12 jun 2013

Los últimos 369 documentales de Redes

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • 3:02 22 may 2019 Recordamos diez grandes lecciones que aprendimos de la mano del economista, escritor y divulgador científico Eduard Punset: ¿Qué es la felicidad? ¿de qué está hecho el universo y los seres humanos? ¿es más importante la razón o la intuición? ¿hay vida antes de la muerte? ¿podemos conocernos a nosotros mismos? 

  • 1:02 22 may 2019 Eduard Punset ha fallecido este miércoles en Barcelona tras una larga enfermedad. Lo ha confirmado la familia del divulgador científico. Tras la muerte de Francisco Franco, entró en política de la mano de Centristes de Catalunya-UCD. En 1978 fue elegido consejero de Economía y Finanzas de la Cataluña preautonómica, por dicho partido. Fue elegido diputado en las primeras elecciones al Parlamento de Cataluña (1980). Tuvo un destacado papel en la apertura de España al exterior como ministro de Relaciones para las Comunidades Europeas (1980-1981). Tras abandonar la UCD, se presentó como independiente en la candidatura de Convergència i Unió a las elecciones generales de 1982, obteniendo un escaño, que abandonó apenas un año después, en diciembre de 1983. En 2007 le fue detectado un cáncer de pulmón del que pudo recuperarse con tratamiento médico.

  • Punset despide Redes

    Punset despide Redes

    1:19 12 ene 2014

    1:19 12 ene 2014 Eduard Punset y su programa Redes han acercado la ciencia al gran público. Después de 18 años ininterrumpidos el programa ha finalizado. Pero Punset ya prepara otra aventura en RTVE

  • 20:19 18 sep 2013 En el programa de María Casado, Los desayunos de TVE, Eduard Punset presenta su primer libro de ficción 'El sueño de Alicia'.

  • 2:20 07 jul 2013 En esta sección del programa Redes, Eduardo Punset responde a las preguntas de los jóvenes y los niños.En esta ocasión, la pregunta formulada por los niños:¿Porqué los abuelos tienen el pelo blanco?

  • 27:26 07 jul 2013 Nos esforzamos en permanecer jóvenes físicamente ¿por qué no actuar igual sobre nuestro cerebro? Elsa Punset charla con el neurólogo Álvaro Pascual Leone sobre las técnicas de estimulación no invasiva del cerebro, aplicadas tanto a terapia como a mejora de capacidades mentales.

  • 00:46 03 jul 2013 Si tanto nos esforzamos en permanecer jóvenes físicamente, ¿por qué no actuar igual sobre nuestro cerebro? Hoy en Redes, Elsa Punset charla con el neurólogo Álvaro Pascual Leone sobre las técnicas de estimulación no invasiva del cerebro, aplicadas tanto a terapia como a mejora de capacidades mentales como la memoria o la sociabilidad. En el programa, Pascual-Leone nos dará algunos consejos para mantener nuestro cerebro sano y descubriremos además qué piensa la gente sobre la estimulación cerebral no invasiva. ¿Te imaginas que pudieras potenciar tu cerebro cómodamente desde casa? ¿Cómo sería el futuro si los estimuladores cerebrales fueran un elemento más de la vida cotidiana en nuestra sociedad?

  • Ciudadanos en red V.O.

    Ciudadanos en red V.O.

    29:30 30 jun 2013

    29:30 30 jun 2013 Esta semana el programa de divulgación científica de La 2, Redes, analiza la influencia de las nuevas tecnologías en el cambio del aspecto de las ciudades y del comportamiento de sus habitantes. En el futuro, la apariencia de las ciudades no se alejará mucho de su aspecto actual, pero sí que cambiará su funcionamiento: los recursos se utilizarán de un modo más eficiente y razonable, y en general serán más sostenibles de lo que son hoy. Convertir los núcleos urbanos en mejores sitios para vivir será posible gracias a la integración de las tecnologías digitales con las infraestructuras de la metrópolis. En este capítulo de Redes, el arquitecto, ingeniero y diseñador Carlo Ratti revela a Elsa Punset que esta transformación ya se ha puesto en marcha y explica de qué modo las nuevas tecnologías tienen el potencial de cambiar, tanto las ciudades como las conductas de sus habitantes. Ratti es el director del Senseable City Lab, un grupo de investigación que explora cómo las nuevas tecnologías están cambiando la forma en que entendemos el diseño y vivimos las ciudades.

  • Ciudadanos en red

    Ciudadanos en red

    29:30 30 jun 2013

    29:30 30 jun 2013 Esta semana el programa de divulgación científica de La 2, Redes, analiza la influencia de las nuevas tecnologías en el cambio del aspecto de las ciudades y del comportamiento de sus habitantes. En el futuro, la apariencia de las ciudades no se alejará mucho de su aspecto actual, pero sí que cambiará su funcionamiento: los recursos se utilizarán de un modo más eficiente y razonable, y en general serán más sostenibles de lo que son hoy. Convertir los núcleos urbanos en mejores sitios para vivir será posible gracias a la integración de las tecnologías digitales con las infraestructuras de la metrópolis. En este capítulo de Redes, el arquitecto, ingeniero y diseñador Carlo Ratti revela a Elsa Punset que esta transformación ya se ha puesto en marcha y explica de qué modo las nuevas tecnologías tienen el potencial de cambiar, tanto las ciudades como las conductas de sus habitantes. Ratti es el director del Senseable City Lab, un grupo de investigación que explora cómo las nuevas tecnologías están cambiando la forma en que entendemos el diseño y vivimos las ciudades.

  • 2:32 30 jun 2013 En esta sección del programa Redes, Eduardo Punset responde a las preguntas de los jóvenes y los niños.En esta ocasión, la pregunta formulada por los dos jóvenes es:¿Cómo surgió el lenguaje?

  • Ciudadanos en red

    Ciudadanos en red

    00:54 26 jun 2013

    00:54 26 jun 2013 En el futuro, la apariencia de las ciudades no se alejará mucho de su aspecto actual, pero sí que cambiará su funcionamiento: los recursos se utilizarán de un modo más eficiente y razonable, y en general serán más sostenibles de lo que son hoy. Convertir los núcleos urbanos en mejores sitios para vivir será posible gracias a la integración de las tecnologías digitales con las infraestructuras de la metrópolis. En este capítulo de Redes, el arquitecto y diseñador Carlo Ratti revela a Elsa Punset que esta transformación ya se ha puesto en marcha y explica de qué modo las nuevas tecnologías tienen el potencial de cambiar tanto las ciudades como las conductas de sus habitantes. Y además, pondremos a prueba los conocimientos de los ciudadanos en materia de sostenibilidad y veremos cómo mejorarlos

  • 2:05 23 jun 2013 En esta sección del programa Redes, Eduardo Punset responde a las preguntas de los jóvenes y los niños.En esta ocasión, la pregunta formulada por las dos jóvenes es:¿Porqué los gatos ronronean?

  • El ordenador del futuro

    El ordenador del futuro

    27:52 23 jun 2013

    27:52 23 jun 2013 Cada dos años, aproximadamente, se dobla la potencia de los ordenadores. Sin duda, la capacidad de computación avanza a pasos agigantados, pero en un futuro no muy lejano, esta alcanzará un límite que no podremos rebasar con la tecnología que utilizamos actualmente.En este capítulo de Redes, el físico Juan Ignacio Cirac habla con Eduard Punset del desarrollo de los ordenadores del futuro, los cuales, para vencer las limitaciones futuras de la computación clásica, aprovecharán las leyes de la física de lo más pequeño: la mecánica cuántica.Y la Mirada de Elsa aborda la multitarea, una práctica que el cerebro práctica a menudo y, a veces, con exceso. ¿Somos buenos haciendo varias cosas a la vez?

  • La multitarea

    La multitarea

    6:25 23 jun 2013

    6:25 23 jun 2013 "La Mirada de Elsa" abordará la multitarea, una práctica que el cerebro práctica a menudo y, a veces, con exceso. ¿Somos buenos haciendo varias cosas a la vez?

  • El ordenador del futuro

    El ordenador del futuro

    00:49 19 jun 2013

    00:49 19 jun 2013 Cada dos años, aproximadamente, se dobla la potencia de los ordenadores. Sin duda, la capacidad de computación avanza a pasos agigantados, pero en un futuro no muy lejano, esta alcanzará un límite que no podremos rebasar con la tecnología que utilizamos actualmente. En este capítulo de Redes, el físico Juan Ignacio Cirac habla con Eduard Punset del desarrollo de los ordenadores del futuro, los cuales, para vencer las limitaciones futuras de la computación clásica, aprovecharán las leyes de la física de lo más pequeño: la mecánica cuántica. Y la Mirada de Elsa abordará la multitarea, una práctica que el cerebro práctica a menudo y, a veces, con exceso. ¿Somos buenos haciendo varias cosas a la vez?

  • 28:27 16 jun 2013 El neurocientífico Sebastian Seung afronta un reto titánico:desentrañar el patrón de conexiones que hay entre los 100.000 millones de neuronas de nuestro cerebro.Es el llamado conectoma humano y en él podrían residir aspectos de nuestra mente que todavía no podemos comprender. 

  • 2:01 16 jun 2013 En esta sección del programa Redes, Eduardo Punset responde a las preguntas de los jóvenes y los niños.En esta ocasión, la pregunta formulada por las dos jóvenes es:¿Todos los animales tienen cerebro?

  • 28:27 16 jun 2013 El neurocientífico Sebastian Seung afronta un reto titánico:desentrañar el patrón de conexiones que hay entre los 100.000 millones de neuronas de nuestro cerebro.Es el llamado conectoma humano y en él podrían residir aspectos de nuestra mente que todavía no podemos comprender. 

  • La capacidad plástica

    La capacidad plástica

    9:16 16 jun 2013

    9:16 16 jun 2013 En la "Mirada de Elsa", veremos cómo podemos aprovechar la enorme capacidad plástica de nuestro cerebro para cambiar nuestros comportamientos más rígidos y rutinarios.

  • 00:49 14 jun 2013  El neurocientífico Sebastian Seung afronta un reto titánico: desentrañar el patrón de conexiones que hay entre los 100.000 millones de neuronas de nuestro cerebro. Es el llamado conectoma humano y en él podrían residir aspectos de nuestra mente que todavía no logramos comprender, tales como el lugar donde residen los recuerdos. En este capítulo de Redes, Seung explica a Eduard Punset los detalles de su investigación y cómo su trabajo puede contribuir a entender mejor el cerebro y a combatir ciertas enfermedades mentales. Y en la Mirada de Elsa, veremos cómo podemos aprovechar la enorme capacidad plástica de nuestro cerebro para cambiar nuestros comportamientos más rígidos y rutinarios.

Mostrando 1 de 19 Ver más