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Para todos los públicos Mi familia en la mochila. Family Run - Busan-Fukuoka-Hiroshima-Wakayama-Koyasan (Corea-Japón) - ver ahora
Transcripción completa

En este capítulo abandonamos Corea para dar el salto a Japón.

Mentira, Candela, será volar en barco,

porque iremos a toda mecha..., digo, a toda vela.

Comenzaremos nuestra ruta en el País del Sol Naciente

honrando a las víctimas de la bomba atómica en Hiroshima.

Disfrutaremos con la puesta de sol más espectacular del país

en la isla de Miyajima.

Mentira, papá, llegamos de noche.

¡Calla, niño!

Y alucinaréis con los retretes japoneses.

Y con el cementerio más grande y mágico de Japón.

Y veremos más de cien templos.

Mentira, papá, veremos cinco. Y menos mal, ¿eh?

Y acudiréis al desfile de quimonos por las calles.

Mentira, mami, lo que veremos son chicas que visten así.

Es la moda, pero lo que sí es verdad es...

EL RESTO: A ver, Mateo, ¿qué es verdad?

¡Lo bien que nos o vamos a pasar!

(Silbido)

Planifico la ruta.

Soy la cámara-woman.

Lo mío son los animales.

Me molan los videojuegos.

Y elijo dónde comer y dormir.

Me encantan las redes sociales.

Grabo vídeo-diarios.

Como de todo. (SE RELAME)

Y además...

(TODOS) ¡...nos encanta viajar en familia!

(Graznido y avión)

Papá, en el capítulo anterior me prometiste que hoy

me contarías por qué a Japón

lo llaman el País del Sol Naciente.

¡Al final, Mateo, que perdemos el ferry a Japón!

Nos vamos a Fukuoka, en Japón.

Hay que ir sentado, no se puede levantar uno.

Atención a la televisión

que tienen sintonizada en el ferry:

Televisión Española, la 1.

Éste es un barco súper rápido,

hay que ponerse los cinturones

y no se permite salir al exterior

porque, literalmente, sales volando.

Candela,

suena como un motor de avión.

Claro, Mateo, porque este barco va tan rápido

que se sube en las olas

y va como volando.

Como un avión, ¿no?

(CANTA AL ESTILO JAPONÉS) # Felipe, hola. #

Lo primero que vamos a hacer, como cada vez que llegamos a un país,

es... cambiar un poquito de dinerito,

porque sin dinerito aquí no vas a ningún lado.

Vamos a por yenes.

Esto correspondería a un billete de alrededor de...

diez euros, un poquito menos;

y este sería un billete

de cien euros.

(Motor antiguo)

En estos países son frecuentes las casas de cambio y los cajeros.

Muchas "apps" te darán información sobre el cambio actualizado del día.

En casi todos hoteles se puede pagar con tarjeta.

Lleva siempre algo de dinero en efectivo y en pequeñas cantidades,

y asegúrate de canjearlo a la moneda local

cada vez que cambies de país.

127 millones de personas

viven en estas islas

en una distancia que de norte a sur serían aproximadamente

3.000 km. ¿Que quiere decir esto?

Que aquí el espacio es oro

y la vivienda es carísima.

Hay varias maneras de moverte por Japón. Nosotros hemos seleccionado

la más rápida, que es viajar

a través de la línea férrea.

Los billetes de tren de Japan Rail Pass, que puedes adquirir

vía "online".

El coste de estos billetes

por adulto es de unos 200 euros en la modalidad de siete días

y cien los niños.

Mamá, mira, parece comida de verdad, pero es de plástico.

Ah. Y gigantes.

Mmm, qué rica.

Nos ha costado una media de siete euros y pico u ocho.

Aquí la comida no es nada cara para todo lo que te ponen.

Los japoneses tienen la costumbre de mantenerse siempre en su sitio,

de tener unas ciertas normas de comportamiento y de autocontrol.

Y es que para ellos es un deber de etiqueta y de saber estar

mantener esta sonrisa de autocontrol.

Otra cosa importante es que se saludan inclinando la cabeza,

aquí sobran las palmaditas, los abrazos...

Nunca te van a decir que les sienta mal,

pero se sienten seguramente incómodos si lo haces.

(HABLA SONIA)

Ya estamos en Hiroshima.

Hay que enseñar los pases cada vez que entras o sales del tren.

Es un poquillo rollo, pero bueno,

es el peaje a pagar por viajar barato.

(IRÓNICO) Lo nuestro siempre son viajes tranquilitos.

Papi, ¿me dices ahora lo del Sol Naciente?

No es el momento, me da flato.

Es fácil moverte por tu cuenta

tanto en la red de transporte público como en el tren. ¿Por que?

Porque las estaciones se anuncian siempre en japonés y en inglés.

Ahí enfrente, el edificio blanco de la izquierda,

ése es nuestro "hostel".

Aquí el baño es compartido, es un "hostel".

No está incluido tampoco ni la toalla ni champú ni nada,

pero llevamos los nuestros.

El retrete en Japón es un auténtico "santuario"

de nueva tecnología y nos llevan décadas de ventaja en este tema;

si no, mirad este retrete.

De momento viene aquí con un listado de succiones,

porque tiene un montón de opciones.

Lleva secador, lleva también chorrito delante y detrás,

te puede hacer un masaje,

una especie de "turbo cañero...

desodorizante",

puedes también controlar desde ahí la cadena,

un indicador de batería...

En la taza esto viene "calefactado", está súper calentito.

E incluso hay algunos ya que vienen con pantallas,

conexión a Internet

y en ellos te puedes descargar tu música favorita.

Sonia, yo aquí voy a dormir como un maharajá.

No sé tú qué tal en el sofá. ¿Has pedido ya sabanitas?

(RÍE SARCÁSTICO)

No te lo crees ni tú.

Me habría echado una cabezadita, pero nos falta tiempo para todo.

Vamos siguiendo las direcciones que nos ha dado

el recepcionista del "hostel".

Tenemos que coger un metro, un tren

y luego un barco, que es el último. Vamos.

Y es que nos vamos a ver la isla de Miyajima.

Dicen que tiene un atardecer espectacular,

aunque sólo nos faltaba coger el avión para llegar.

Lo que pasa es que éste no es, parece de mercancías.

Eso significa "hola" en japonés.

Pero después de llegar al final del trayecto,

nos dimos cuenta de un detallito

sin importancia.

La oficinista de la estación

nos ha dicho que era este tren

y ésta es la línea azul, no es la línea roja.

Y ahora, catorce estaciones después,

nos hemos dado cuenta, porque hemos llegado al final,

y aquí no hay ningún ferry a ningún lado.

¡Por fiarnos y no verificar al subir que la estación era la correcta!

Los espíritus de los samuráis saben que la culpa no ha sido mía.

¡Mentira, papá!

¡Calla, niño!

Hemos llegado al barco. Una pena,

porque nos hemos perdido un atardecer espectacular,

pero bueno, por lo menos

estamos llegando ya adonde está el "torii".

La isla de Miyajima es conocida porque aquí se encuentra

el santuario dedicado a la diosa de los mares.

Pero, por si algo es reconocible, es por este impresionante "torii"

de 17 metros que tengo aquí detrás.

Está hecho de madera de alcanfor

y recubierto con un lacado de color bermellón.

Impresiona sobre todo cuando sube la marea

porque parece que flota sobre el mar.

Y realmente no está anclado, sino que está apoyado

sobre su propio peso y así se sostiene en la arena.

¡Qué guay! ¡Como está la marea baja,

hemos podido venir a tocar el "torii"!

La gente deja monedas aquí

para pedir sus deseos,

así que nosotros vamos a hacer lo propio

y vamos a poner un par de monedillas

para que todo nos vaya bien en la vida.

Nos vamos a "herniar" con tantos deseos

que vamos a pedir con dos monedillas.

Que no llueva en todo el viaje.

Que no nos infectemos con algunas comidas.

Ha sido una visita chulísima, yo...

estoy otra vez con el ánimo muy arriba.

(GRITA CONTENTO)

(Ráfaga musical)

Hoy tenemos pensado ir

al Museo de la Paz,

que es un recordatorio de...

lo que el hombre no debería de hacer nunca.

Ésta es una explosión de una bomba atómica,

concretamente la explosión que tuvo lugar aquí en Hiroshima.

Y es que estamos visitando uno de los museos que para mí

es más emotivo del mundo.

Aquí se ve representado el terror y el horror de una guerra,

como el hombre ha sido capaz

de crear para destruir.

Mamá, ¿pero cómo explotaron todos?

Pues tiraron esta bomba a la que llamaron Little Boy.

Vino un avión, un bombardero, que se llamaba Enola Gay, la tiró,

explotó a 600 metros sobre la superficie

y afectó a dos kilómetros alrededor de la bomba.

Y se quemó absolutamente todo.

¿Y quedaron algunas casas?

Quedaron muy pocas, sólo unas cuantas que ves en la maqueta.

Y hoy día sólo queda prácticamente

la cúpula que veremos luego fuera.

Vale.

Tengo miedo de que tiren otra.

No, espero que no tiren nunca más bombas.

En Hiroshima, en aquel momento

vivían 350.000 personas;

pasado un año, la mitad de la población había muerto.

Hay que tener en cuenta no sólo el efecto devastador de la bomba

que alcanzó 4.000 grados en su epicentro, mató a la gente,

sino la radiación posterior

que sufrieron durante años todas las víctimas.

(Murmullo de niños)

Papá.

(Campana)

Hoy os voy a contar la historia de una niña

que se llama Sadako.

Cuando tenía dos años,

explotó la bomba cerca de donde ella vivía.

Sobrevivió a la explosión,

pero enfermó de cáncer

y empezó a hacer grullas de papel

porque pensaba que si hacía mil antes de morirse,

los dioses le ayudarían a sobrevivir.

Pero cuando ya llevaba 644 grullas,

murió y todos los niños de Japón

empezaron a hacer grullas

para recordarla en su funeral.

Y ahora la grulla de papel se ha convertido

en el símbolo del museo.

Este edificio que tengo aquí detrás es el "Domu",

que fue el pabellón para la producción industrial.

Fue de los pocos edificios que quedó en pie después de la explosión.

Ahora mismo lo han dejado también como símbolo recordatorio

de esta masacre

que tuvo lugar en el año 1945.

Es un museo dedicado a la paz, al conocimiento,

para que la historia no se olvide y no se vuelva repetir.

Volvemos al "hostel" a por las mochilas

porque tenemos que tomar un tren.

Nos vamos al centro de la isla de Honsu,

que es nuestro próximo destino.

Estamos sacando ya todos los billetes de tren del día de hoy.

Primero, vamos a parar en la estación de Himeji,

donde vamos a ir a ver un conocido castillo,

y de ahí nos dirigiremos ya por la tarde a Wakajama,

donde vamos a dormir hoy.

Estamos en la sala de espera y de momento nos veis comiendo

comidita rápida de supermercado,

que es lo que ponen aquí, que se basa básicamente

en "makis", es decir, rollitos de arroz de distintas variedades

con un poquito de cerdo,

de tortilla, salchicha incluso...

Una guarradita, pero que quita el hambre.

Hay que dejar salir antes de entrar, ¿eh?

Hemos venido a la oficina de turismo para preguntar donde podíamos dejar

las mochilas

y nos han dicho que hay un lugar donde te guardan las bolsas

durante unas horas para poder hacer una visita rápida al castillo.

Cuenta la leyenda que Hasiba Hideyoshi,

que fue el que construyó este castillo, se quedó sin piedras.

Entonces, un molinero del pueblo

se ofreció a cederle la piedra de su molino y la colocó aquí.

La historia se corrió como la espuma por todo Japón

y la leyenda llegó tan lejos que la gente empezó a mandar piedras

para apoyar la construcción del castillo.

Hay miniventanitas

para disparar con pistola

y para disparar con arco.

(Música)

Las armas.

Ésta es la pedazo de cola que hay para acceder al siguiente piso.

Estamos en el tercero y quedan otros tres.

Tiene cara de morder.

Ya hemos llegado arriba y aquí hay que hacer una plegaria.

Mirad cómo se hace.

(Cencerros)

Yo quiero sacar una foto.

Gracias a nuestras plegarias, salimos ilesos del aplastamiento.

¡Vamos, que nos vamos, todos para allá! ¡Arreando! ¡Vamos, vamos!

Como estamos cansados,

ahora nos vamos a tomar un heladito.

¡"Fresquiti"!

Pero, antes de viajar a Wakajama, a curiosear con la moda,

también tradicional.

Una tienda de quimonos.

Escaparate.

Y éste... que vale

108.000 yenes.

Hay una moda aquí en Japón, que a mí personalmente me encanta,

que es que las chicas jóvenes están de nuevo vistiendo el quimono

para salir a la calle, de compras, ir con amigas...

Y vemos muchas en estaciones, andando por la calle...

La verdad, es precioso, me gusta mucho que...

vuelva a recuperarse esta tradición.

¿Te vas a comprar un quimono?

Yo no, yo no. (RÍE)

¡Uf, menos mal! Unos euricos que nos hemos ahorrado.

(Música)

La verdad es que el tren es una manera súper cómoda

de moverse por Japón.

Hay muchísimos trenes al día,

conexiones de todo tipo, salen puntuales

y se viaja genial.

Está Japón entero

a rebosar. Entre el turismo chino,

una convención que hay de Boy Scouts a nivel mundial

y el propio turismo japonés,

están todas las ciudades un poco importantes a reventar

y es imposible, sobre todo en el fin de semana, encontrar sitio.

Así que nos tenemos que ir a una población aledaña más pequeña

y hacer los traslados pues un poquito mas lentos.

Es lo que tiene viajar en la temporada alta también.

Aquí la bajada de bandera empieza por 640 yenes,

que son alrededor de cuatro euros y medio.

Se conduce por el otro lado, es decir,

el volante está al lado derecho, van por la izquierda.

Ocurre como en Inglaterra o como en Honk Kong.

¡Movidón! Hemos llegado aquí con las mochilas.

De momento, no había ni recepción ni nada.

Hemos preguntado a unos chicos. Nos han dicho que buscáramos

a un hombre mayor, que es el que lleva este "hostel".

Tenía un grupo de 15 chicos de Hong Kong

que no se acordaba que venían

y tiene ahora un "overbooking" de 15 personas que tiene que colocar.

Tiene una casa muy bonita al lado de la playa. Hay que ir ahora en taxi,

que está como a 15 o 20 minutos,

y podemos dormir allí los cuatro. Así lo ha solucionado.

Pero antes de otro viajecito, mejor cenar.

Tanta movida necesita recarga de pilas.

En este restaurante pescas tu anguila y luego él te la cocina.

Como a los niños les daban pena las anguilas, preferimos tomar "sushi".

Para completar el pack típico, típico,

Sonia y yo lo acompañamos con "sake".

Candela, tu mochila.

Estamos aquí en el taxi, 10 y pico de la noche,

camino de la casa del dueño del "hostel",

que nos va a ceder su casa. Dice que está cerca del mar.

Ya nos ha avisado que está bastante desordenada

y que vamos a compartir casa con otros tres coreanos.

Y nada, este tipo de historias

son las que luego uno recuerda cuando vuelve a España

siempre que tengan un buen final feliz.

Y yo creo que ésta lo va a tener, ¿no? Toda una aventura.

Sí.

(Motor antiguo)

En otros países las personas tienen una forma distinta

de dar servicio a sus clientes.

Tanto taxis como hoteles y albergues

suelen actuar de manera diferente a lo acostumbrado.

Lo que puede verse como ineficaz,

puede ser simplemente su manera de entender los negocios.

Adaptarse y no perder el buen humor

harán nuestro viaje mucho más placentero.

Bueno, sí.

Está el hombre recogiendo,

porque ha debido de tener aquí gente durmiendo

y yo creo que lleva varios días sin pasar por su casa.

Ayudadle un poco a recoger porque si no, acaba a las 12 de la noche.

Que si no, el pobre hombre...

"Ok, arigato."

Acabaremos.

Ésta es la cocina, que no la vamos a usar, porque mañana prontísimo

cogemos el autobús para ir a Koyasan.

No le ha dado tiempo ni a cerrar los muebles, tiene todo abierto.

Mirad qué vistas más bonitas tenemos, ¿eh? Mañana ya veréis.

(SARCÁSTICA) ¡Uh, muy bonito!

¿Verdad, Cande? Y buenas vistas.

Sí.

Ya verás mañana cuando sea de día...

(Ráfaga musical)

Es por la mañana, estamos esperando aquí al autobús

para ir a la estación

y abandonamos ya esta casa al borde del mar

que tiene unas vistas espectaculares.

¿Qué tal habéis dormido?

En quince minutos salimos por la vía 7

para llegar hoy a los templos de Koyasan.

Una cosa interesante de Japón es que para los españoles

no resulta tan difícil hablar japonés.

Si tú ves escrito Mashimoto,

ellos te van a decir Mashimoto.

Escribir es otra cosa, pero comunicarse hablando

es bastante sencillo.

¡Rumbo a Koyasan!

Durante el viaje, nos cruzamos con un grupo de Boy Scouts españoles.

¡Nos ha hecho mucha ilusión!

..y ya bajamos para abajo.

Cada 4 años se celebra un campamento de todos los Scouts del planeta

y este año ha coincidido en Japón. Ahorrando 4 años

para poder pagarlo. Y nada, aquí estamos, a disfrutarlo.

-Nos ha salido el viaje en total, nos va a salir,

por unos 2.400-2.500 euros,

una cosa así.

Mientras que a países como EE.UU. y cosa así, te sale por 3.000 y pico.

Vamos subiendo en el tren cremallera

hasta la parte donde están los templos.

No hay muchos trenes como éste en Japón

y lo más bonito de este trayecto

es ir mirando el paisaje.

Antes de entrar en todos los templos,

vais a ver que os ponen esto.

Es para purificar tu alma y tu cuerpo.

Tienes que coger uno, el que sea,

llenarlo de agua

y después puedes hacer dos cosas:

una, sólo lavarte las manos así,

mojártelas;

y otra es que llenas un poco,

haces esto... y lo escupes dos veces.

Estamos en la montaña de Koyasan,

la montaña más sagrada para la secta Shingon.

Estamos en uno de los puntos más calientes de esta montaña,

en el cementerio de Okunoin.

Pero, mamá, ¿en serio esto es un cementerio?

Sí, esto es un cementerio donde hay más de cien mil lápidas

y es el cementerio más grande de todo Japón.

Pero si yo sólo veo muy pocas.

Sí, bueno, vamos a seguir y ya verás: dos kilómetros

hasta el mausoleo.

Estamos yendo hacia el mausoleo de Kobo Daishi,

que fue creador de esta rama del budismo

y que nació en el seno de una familia

aristócrata japonesa en el siglo IX.

Fue artista, poeta, maestro de caligrafía

y luego se hizo abad

de uno de los templos más importantes de Kioto.

En muchos templos de Japón, vais a ver que la moneda

que más se utiliza para hacer ofrenda es la de cinco yenes,

que es la que tengo aquí en la mano. ¿Por qué? Porque...

en japonés esta moneda se dice "goen"

y "goen" también significa "buena suerte".

Entonces, el echar la moneda de 5 yenes tiene ese doble significado:

pedir un deseo y la buena suerte.

Éstos son los tres "esjita".

Son como niños que...

protegen a los viajeros

y a los pequeños.

Hay muchísima gente en Japón que quiere ser enterrada aquí

porque es un lugar santo y, cuanto más cerca estés de...

Kobo Daishi, mejor,

más santificado vas a estar

y más fácil te va a ser llegar a la vida eterna.

Éste es un mausoleo del siglo XVI, de una familia.

Aquí está enterrada la madre y ahí el hijo, que murió con 13 años.

Está todo enteramente hecho de piedra.

Y lo que más me ha gustado

ha sido echarles el agua a los dioses,

porque a mí me gusta mucho el agua

y quería pedir por mi abuela,

mi tía, que se murió de muy pequeña;

y mi bisabuela, que murió cuando yo nací.

(REZAN EN JAPONÉS)

A mí me han gustado mucho las tumbas

porque era muy relajante,

había muchos sonidos muy guays

y era todo muy bonito.

Me ha gustado muchísimo.

Después de visitar el cementerio,

mejor algo más espiritual.

Paradita para comer y he pedido en esta ocasión

un set japonés vegetariano,

que es típico aquí en la isla.

En los templos, los monjes no comen nada de carne,

son budistas,

así que voy a probar esta comida típica

aquí en Koyasan.

De nuevo, para que no os aburráis, os planteo un concurso, un "quid".

La primera es: ¿quién fundó Koyasan?

Segundo: ¿dónde está su casa, dónde vivía?

Y la tercera y última pregunta: ¿cuál es ese edificio?

¿Cuál es el edificio más antiguo que hay aquí en Koyasan? ¿Listos?

Vale, venga, en marcha.

A ver, Mateo, una de las pistas la podemos sacar de aquí.

A ver.

AMBOS: ¡Tenemos toda la información, papá!

Primera respuesta: el fundador de Koyasan

se llama Kobo Daishi.

Segunda respuesta:

la casa en la que vivía Kobo Daishi

es la que tenemos aquí detrás.

Y tercera respuesta.

La casa más antigua de Koyasan.

Es el Fudodo Temple.

¡Y hemos conseguido ganar el premio!

(AMBOS LO CELEBRAN)

Y ahora, papá, ¿cuál es el premio?

En el siguiente capítulo te explico por qué a Japón lo llaman

el País del Sol Naciente. Ése es el premio.

¡Vaya morro que tienes, papi!

"Hello."

(RESPONDEN EN JAPONÉS)

Pinchitos que se llaman "yakitori" en japonés.

Aquí nacieron las "gheisas", son las aprendices de las artes.

Es un templo dedicado a la suerte.

¡Bien!

(GRITA)

(Cascabel)

¡Qué guapa!

(Música exterior)

LOS NIÑOS: ¡La aldea ninja!

¡Ninja!

(Sintonía final)

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Mi familia en la mochila. Family Run - Busan-Fukuoka-Hiroshima-Wakayama-Koyasan (Corea-Japón)

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En Busan, nos alojamos en un ático, visitaremos la lonja de pescado y os enseñaremos una cafetería gatuna de lo más surrealista. Llegaremos en un "fast ferry" al sur de Japón, allí nos espera la Isla de Miyagima donde nos sorprenderá el museo de la Paz en Hiroshima. Finalmente nos dirigimos a Koyasan.

Histórico de emisiones:
07/02/2016

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