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Para todos los públicos Maestros de la costura - Programa 1 - ver ahora
Transcripción completa

(Zaz - "La vie en rose")

Hay una cosa que hacemos cada día

y que nos distingue del resto de los animales:

no es comer, no es dormir. Es vestirnos.

Y es precisamente ese vestuario el que nos diferencia del resto.

En España se ingresan al año

más de 88 749 millones de euros a cuenta de la industria textil,

lo que representa casi el 3 por ciento del P.I.B. español.

Esto equivale a una ganancia similar a la de la banca.

Somos pioneros en explotación de marcas españolas, y nuestra moda

es un referente en el mundo entero.

Pensamos que sabemos de moda

porque combinamos mejor o peor lo que nos ponemos cada día,

pero no sabemos lo que hay detrás de las prendas que vestimos.

Eso vamos a hacer en "Maestros de la costura".

Conoceremos cómo se hacen esas prendas,

aprenderemos a hacerlas en casa, y daremos la oportunidad

Hemos buscado por toda España a los mejores costureros amateur,

y los vamos a reunir en este taller.

Van a entrar todos como aprendices,

pero solo uno se convertirá en maestro de la costura.

¿Y quién lo elegirá? Hemos encontrado

a tres jueces implacables, los mejores de España.

Son diferentes pero complementarios,

y tienen algo en común:

son genios de la aguja.

"Llevo más de 35 años en el mundo del trapo, defendiendo la elegancia,

el buen corte, el buen hacer y la calidad".

"Mis clientas son muy exigentes,

buscan la perfección y buscan la excelencia".

"Un traje perfecto

debe equilibrar una idea rompedora con una ejecución impecable".

Tenemos un jurado que es un auténtico lujo:

Lorenzo Caprile, maestro.

Medalla de Oro de las Bellas Artes.

Has vestido a la Casa Real durante años.

Eres el modista preferido de la aristocracia española.

He dicho bien, ¿no? Modista. Fenomenal.

La palabra que define nuestro oficio es "modista".

Y yo estoy muy orgulloso

de considerarme a mí mismo modista con "A".

María Escoté, no hay día que no visite tu Instagram

y vea las redes ardiendo, porque Miley Cyrus,

Katie Perry o cualquier otra estrella lleva tus looks.

"Valoro la originalidad".

"Busco prendas que me emocionen".

"La moda tiene que emocionar".

"Si no lo hace, es que algo no funciona".

"Por encima de todo exijo agilidad e inmediatez".

"Fui la primera diseñadora en vender mi colección online

el día después de mi desfile".

"En 'Maestros de la costura'

necesito emoción y mucha capacidad de innovación".

¿Qué es más importante, la originalidad

o una ejecución perfecta?

Considero que las prendas deben transmitirnos un estado de ánimo.

Pero la técnica es algo que se puede aprender.

El talento no.

Y aquí estás, Palomo Spain.

Hace un año aproximadamente se rendía

la Fashion Week de Nueva York a tu talento.

Y Beyoncé eligió uno de tus vestidos para presentar

a sus mellizos al mundo.

"Tengo 25 años y trabajo en mi taller en Posadas, Córdoba".

"Hago diseños que interesen tanto a hombres como a mujeres:

diseño para personas".

"Para mí es fundamental la capacidad de sorprender".

"Busco al genio que me sorprenda".

"Si queréis llegar lejos en 'Maestros de la costura',

monótonos y aburridos, abstenerse".

Bienvenido, Palomo. Muchas gracias. Estás guapísima.

Y me encanta el homenaje que le has hecho a David Delfín hoy.

Estás realmente espectacular, Raquel.

Para mí es muy especial ponerme hoy un David Delfín.

Pero lo hago por todos.

Porque recordarle hoy nos hace ilusión

a todos los que estamos aquí.

Bueno, sé que ha sido muy difícil,

porque se han presentado más de 10 000 personas al casting.

Ahora sí, ha llegado el momento de conocer a nuestros aprendices.

Mahi, qué bonito...

Qué fuerte.

-Ay, Dios mío.

-Aquí.

-Qué pasada, tú.

-Yo estoy flipando.

-"Para mí, la costura es mi vida".

"Y verme aquí me parece"

uno de mis mayores logros en mucho tiempo.

Qué fantasía, ¿eh?

Edu, que tú vas y me preguntas

a cuánto es el metro. Tú empiezas a tirar...

Empiezas a tirar y sacas los metros que quieras.

Te dije que me encantaba María.

-Sí. -Es que estoy flipando.

Bienvenidos, aprendices.

Este es vuestro taller.

Podéis cotillear un poco. Esto de aquí

es la mercería. Tenéis un probador.

Estos son vuestros puestos.

Aquí tendréis la ocasión de desarrollar vuestro talento.

Demostrad eso que nunca habéis podido demostrar.

¿Por qué lloras? Porque estoy emocionada.

Porque esto es lo que me encanta.

Pero acabamos de empezar. Ya, pero...

Es que no me lo creo todavía.

¿Por qué es para ti tan importante estar aquí hoy?

Porque siempre quise dedicarme a esto, y sobre todo aprender.

Es lo que quiero: estudiar, formarme y aprender. Y venir aquí

y ver todo esto... Yo qué sé.

Aquí vas a tener la oportunidad.

También es verdad que serás observada,

valorada, pero podrás aprender, que es la palabra que más utilizas.

Aprender, aprender y aprender. Sí.

Todos vais a tener esa oportunidad

de demostrar quiénes sois como costureros, como artesanos,

y vuestro amor por el mundo de la moda.

Ahí están vuestros mandiles, que os los podéis colocar ya.

Ay, me tiembla todo. ¿Puedes, Mahi?

-Es que estoy nerviosa. Estás un poco nerviosa.

No vengo todos los días por aquí.

Yo de pequeña cogía los trapos del polvo de mi madre

y las chinchetas de la oficina de mi padre

"y me hacía camisetas y cosas así".

Ahora que estáis uniformados, podéis cotillear la mercería.

Sí, podéis.

Mahi, los strasser. Las piedras, nena.

-¿Hay tachuelas?

-Como las urracas, al brillo.

Tendréis tiempo de disponer de muchas cosas.

Bueno, de todas. ¿Y podremos cogerte el bajo?

¿Quieres cogerme el bajo? Me da miedo que te caigas.

No creo que te dé tiempo.

Vale, bueno. Pero si te da tiempo, te lo dejo.

Me lo llevo a la casa y lo arreglo, porque yo padezco por ti.

-¿Quién haría los figurines?

-Estos son coleccionables de diseñadores. Yo tengo de estos.

Estoy flipando. Dios.

Yo quiero hacerme algo con esto, por Dios.

Divino. Tantas cosas, Dios mío de mi alma.

Con lo que me gustan las mercerías.

Mira, para forrar botones. -Ay, qué guay. Me encanta.

-Me encanta forrar botones.

-Yo ya quiero hacer cosas. Me imagino muchas cosas.

Yo ya quiero hacer, ¿eh?

Lo típico: yo suelo tener unos retales,

unos hilillos... Lo mismo que aquí. Aprendices, hay que regresar

a vuestros puestos.

Bienvenidos, aprendices. Soy Lorenzo Caprile.

Para los que no me conozcáis, sabed que seré

muy exigente en todos los aspectos técnicos de vuestras prendas.

Yo soy el abuelito cascarrabias, o sea, que mucho cuidado

con bromitas, con moderneces, con petardadas,

porque a mí no me impresionáis con eso. Y seré muy exigente

con la calidad y los acabados de vuestras prendas.

"Se le ve bastante serio y bastante...

que va a ser duro con nosotros".

Es que me voy a cavar una tumba yo sola.

¿Sabes qué me preocupa a mí, Caprile?

Que se queden con la fama, con el reconocimiento televisivo,

y se olviden de la pasión, del trabajo y de la obsesión que hay

detrás de cada pieza que hacemos. Bueno,

con ese premio... Ojalá me hubiese tocado a mí.

A cualquiera de nosotros. Y a mí.

El premio será una recompensa

al talento, pero también al trabajo bien hecho.

El ganador se llevará el trofeo de maestro de la costura,

50 000 euros en metálico,... Madre mía.

...y podrá exponer sus creaciones

en una colección cápsula a la venta en puntos

de El Corte Inglés. "Ojalá. Sería genial".

Haría unas prendas que encantaría a todos.

El Corte Inglés estaría contentísimo.

Además, el IED Madrid,

Istituto Europeo di Design,

otorgará dos premios a los finalistas.

El ganador se llevará un máster en diseño de moda

y el segundo finalista un curso de un año en sastrería.

El premio está genial.

Si te pagan el máster,

te dan 50 000 eurillos..., monedillas, ¿no?,

y te sacan una colección, ¿qué más quiere uno, señor?

Estos premios, por supuesto, van a recompensar

el talento y la creatividad. Eso está fuera de toda duda.

Pero también el trabajo bien hecho.

Tenéis en vuestros puestos

cuadernos para dibujar vuestros bocetos,

una máquina de coser completa,

un costurero, y dentro tenéis un kit básico

con todo lo que podéis necesitar: alfileres, tijeras,

agujas, jaboncillos...

Mira qué divino.

El costurero de mi vida. -El que tú querías.

Hay cosas que no sé ni lo que son.

Alguna cosa es como muy nueva. Yo soy mucho más antigua en esto.

¡Ah!

Me corté.

Me he cortado con el cortador.

¿Qué pasa? Me corté con el cortapizza.

¿Con qué? De la emoción...

A ver. Es que yo soy más de tijera.

Pero la tijera la tenías aquí.

Por favor, aprendices.

Eduardo ya se ha cortado.

Por favor, mucho cuidado.

No solo ellos van a aprender.

Yo también, y vosotros en casa.

Vamos a replicar diseños antiguos, vamos a crear otros nuevos,

vamos a transformar prendas antiguas en prendas actuales.

Incluso bolsos.

Vamos a continuar enseguida,

pero tengo que confesar que estoy algo nerviosa.

Queríamos tener una madrina muy especial

para empezar el programa con fuerza

y con una energía que solo ella tiene:

¡Eugenia Silva!

Bienvenida. Ponte aquí. Muchas gracias.

Gracias.

Ella ha sido imagen de Carolina Herrera, de Loewe,

de Óscar de la Renta... Fue embajadora mundial de Armani,

ha desfilado en todas las grandes pasarelas del mundo:

Nueva York, París, Milán...

Además, es una mujer comprometida

con el mundo de la moda y del estilo.

La verdad, estoy feliz

de que se valore el talento que hay en este país, que es muchísimo,

y que descubriremos en estos programas.

Ha sido como ver... un personaje de ficción.

Porque yo la he visto mucho en las revistas de moda.

"Me encantaba su elegancia, sus peinados... No sé".

Qué bonito que vengas de del Pozo.

Sí. En una apuesta

y en un mensaje de apoyo a nuestra moda.

Y a mí me encantaría que llevara un diseño de los míos.

Ella lo luciría de maravilla.

Sabes qué me ha parecido bonito? Que vengas tú.

Porque es un día muy especial

para todos nosotros, y yo me siento un poco en familia,

porque nuestros padres son primos.

Tenerte aquí es muy especial. En familia.

Tú has vivido la moda desde todos los puntos de vista.

En realidad mi vida está 360 grados relacionada con la moda.

Hay que saber y hay que entender

que también la moda no solo es el loco creativo,

sino que es un negocio.

Yo siempre, cuando me preguntan,

pienso que hay que rodearse muy bien.

Que os rodeéis de alguien que sepa llevaros el negocio.

Creo que es muy importante. Porque si tenéis talento,

no tenéis límite.

Este es el consejo de nuestra madrina,

que se queda con nosotros en el programa.

Y ahora debo deciros algo.

A Dios pongo por testigo

que los aprendices vivirán pruebas épicas e inolvidables.

¿Me he vuelto loca?

No. Es que nuestra siguiente prueba tiene que ver con Escarlata O'Hara.

¿No es así, Lorenzo? Efectivamente.

Espero que todos hayáis visto "Lo que el viento se llevó".

Y quién no recuerda

la famosa escena en la que Escarlata,

aprovechando las viejas cortinas de su madre de Tara,

y ayudada por los patrones que tenía escondidos

en el desván, se hace un pedazo de vestido,

rematado con los flecos amarillos, se hace un sombrerito con las plumas

del último gallo... Yo recuerdo

toda la vida de verla los sábados

en casa de mis abuelos. Era cocido y la película.

¿Todos los sábados? Todos no sé,

pero muchos. A mí esta película me encanta.

Escarlata es uno de esos personajes

que me quedó marcado de pequeña.

Quiero pasión en esas prendas. Quiero que me emocionéis

de verdad. Os voy a traer ahora

un vestido para que os sirva de referencia

a la hora de enfrentaros a esta prueba.

"El vestido es sencillito".

No parece un vestido de película,

espectacularmente complicado.

(EUGENIA) Me parece demasiado sencillo.

Más Escarlata. Sí.

Más los volúmenes,

estos maravillosos...

A mí se me ocurre, un momento...

Con este trozo de tela,

para que lo compliquéis un poco, hacer una especie de sobrefalda.

Esto que estoy haciendo se llama hacer "moulage".

En castellano, en español, modelaje. Modelar.

Qué bonito.

Esto lo haré en un minuto, pero vosotros debéis complicarlo más.

Quiero que juguéis con los volúmenes,

que investiguéis las telas. Y se me ocurre, no sé...

Terciopelo, lazos... A ver.

Qué hipnótico es verles trabajar. Totalmente.

Tú que has estado con los mejores modistos.

Sí, es una maravilla. Sobre todo

en alta costura, que te lo hacen en tu cuerpo.

¡Que me muero!

Aprendices, el traje en sí

es una de las piezas más sencillas

para que en esta primera prueba nosotros

valoremos vuestro nivel de costura.

Y por supuesto, imaginación. O sea,

puedes cambiar la caída, el largo...

Esta es la base.

A partir de ahora queremos que nos emocionéis.

Sin olvidar la técnica, ¿eh? Porque una emoción sin técnica, no.

Acudid a la mercería siempre que lo necesitéis.

Aprovecho para deciros que tenéis en la mesa un sobre,

y que dentro están los patrones de este modelo.

Os veo muy tranquilos. Parecéis llevar toda la vida aquí.

Me ha encantado ver un sitio alegre,

diáfano, bonito... -La verdad es que el taller

es maravilloso, ¿eh?

Es como un loft neoyorquino.

Es un lugar perfecto para poder trabajar.

¿No os parece increíble el taller en el que estáis?

¿Qué hacéis que no venís a verlo de cerca? ¡Vamos!

(ANNA) Estoy flipando. Madre mía. Todo está muy bonito,

muy mono, pero falta algo. Yo creo que falta sobre todo luz.

Luz natural. ¿Se os ocurre algo?

Quita la cortina. -Abre las cortinas.

Tenéis dos horas para confeccionar un vestido

a partir de unas cortinas y del patrón

que tenéis en vuestra mesa, en ese sobre.

Además, debéis añadir una sobrefalda.

Si necesitáis más tela, podéis entrar

en la mercería, donde hay mucha más,

para elaborar el vestido. Vale.

Y mucha atención a la tela que cogéis,

porque hay que casar el estampado,

hay telas que no se manejan tan bien, que no se cosen,

y los más rápidos serán

los que van a elegir primero su tela. Así que ahora

os quiero ver espabilados y teniendo eso en cuenta.

¿Preparados?

¿Me vais a arrollar? Sí.

A ver, me pongo aquí.

Los 120 minutos comienzan

en tres, dos, uno, ¡a coser!

Yo quería esa.

(ANNA) Vicente, cómo pesa.

Cuando hay que coger la máquina de coser

y ponerte a hacer tus labores, tengo que quitarme los zapatos.

"Con esto no tengo sensibilidad ninguna en el pedal,

así que tiro las botas y me pongo".

A lo que hemos venido, a coser.

No pueden evitarlo. En cuanto tienen un momento...

Se tiran a ello. Está quedando precioso.

Es un homenaje a Lacroix.

Lo vestiste también. Sí, sí. Totalmente Lacroix.

La primera prueba es un vestido de corte sencillo

con una sobrefalda.

Lo primero es plantear el patrón sobre el tejido y cortar.

Una vez cortado, se cosen las pinzas,

se unen las dos piezas de la espalda y añadimos la cremallera.

Se une la parte delantera y la pieza de la espalda.

El cuello y la sisa se rematan con vistas.

No sé quién ha elegido mejor la tela.

Las que más problemas tendrán son las que llevan "stretch".

Luego están todas las telas

que tienen dibujo, que hay que casar el dibujo en las costuras

o hacer un descasado superbestia para que se vea

que lo haces a propósito.

Vanessa ha cortado el vestido sin poner el patrón,

y ahora ha puesto el patrón

encima del vestido.

Antonio ha elegido

la que en nuestra opinión es de las telas más difíciles,

que tiene un poco de licra y una caída...

Y no sé si es una viscosa. En fin, una puñeta de tela.

Y él yo creo que sabe

lo que está haciendo. Sí, sí, sí.

Eugenia, ¿tú coses?

No sé nada de costura.

Pero coser un botón sí. Sí, coser un botón sí.

Bueno, pues ya es algo. Y un bajo también.

Habrá que verla cosiendo un botón.

Me pregunto si van a hacer todos el vestido base

y luego harán con la tela algo encima.

Sí. Yo creo que irán a lo seguro.

Sí. Sería lógico, ¿no?

Maldita sea.

(CANTA) # Y dame el agua de tu fuente...

# cristalina. #

Madre mía, cómo cortan estas tijeras.

Vicente se está comportando raro. Sí.

Yo a Vicente le veo muy perdido.

¡Au!

Antonio tiene una relación muy especial con la costura.

De... amor-odio.

Porque acabó harto. Su madre pasaba mucho tiempo cosiendo,

y el tiempo que pasaba cosiendo no se lo dedicaba a él.

Antonio está haciendo la canilla. ¿Qué es la canilla?

Hacer una canilla es meter la bobina en una cosita que hay en la máquina,

y cuando das al pie, se llena de hilo la que encaja,

y es el hilo que la aguja coge.

Y hay que hacerlo del mismo color que vas a usar.

Estas máquinas modernas...

Llevo cosiendo a mano...

Empecé como a los 8 años con el típico juego de punto de cruz.

"Luego, con 15 años,

empecé a manejar la máquina de coser, y hasta ahora".

A cortar otra vez.

Ha tenido que repetir el delantero.

Tiene que volver a cortar. No sé por qué.

Le habrá salido mal. Lo está cortando rarísimo.

(EUGENIA) Oye, van vestidos igual.

Llevan el zapato cambiado. Es curioso.

Era lo que más odiaba de niña. Pues en mi pueblo

se lleva aún. A mí me encanta.

¿Sí? No lo hago mucho, pero me gusta.

Madre mía con la telita.

¿Tú has visto esta tela, que va toda que...?

Ahora mismo...

Estoy "atacá".

Mahi, ¿cómo se ponía más rápido?

No me acuerdo. -Doble play y triple play.

-¿Qué triple play? -Sí, hombre.

-Ah. No.

Gracias. Te quiero. -A servir.

Me he quemado. -Cuidado.

Yo no sé por qué. Se me da mal lo de la ruleta. No me coincide nada.

¿Qué tal, Vicente? Muy estresado.

Es que no encuentro los puntitos. Los marco y luego no los veo.

No te pongas nervioso. Te tiemblan las manos.

A ver si te ayudo, espera. Hago así...

y te hago el soporte emocional.

¿Quién es? Mi yaya María.

Se fue al Cielo hace un par de añitos.

Es la persona que más me quería.

Y era la que cosía en casa.

Era una persona muy especial, y sinceramente,

yo siempre quería ser superbueno para no decepcionarla.

Siempre estaba ahí. Y la costura me recuerda a ella.

Mi hermano y yo somos de coser con tranquilidad.

En plan... Ya, hijo. Pero si quieres dedicarte

a este mundo, olvídate de la tranquilidad.

Porque eso no existe. Ni en Christian Dior.

"Yo soy Sergio". -"Y yo Vicente".

-"Somos hermanos gemelos".

-"Y somos de Chiva, un pueblo de Valencia".

-"Para nosotros la religión es fundamental".

"Nos gusta mucho coser rezando, porque nos da paz".

...llena eres de gracia. El Señor es contigo.

"Somos de una asociación cristiana llamada JMV,

Juventudes Marianas Vicencianas".

"Somos catequistas. Nos gusta educar a los niños en la fe".

"Nuestro mayor sueño sería montar nuestra casa

de confección a medida, nuestra firma".

Tenéis el mismo WhatsApp.

Sí. El mismo móvil.

Mismo Facebook. Somos muy gemelos. Sois muy gemelos.

Y cuando ligáis, ¿también compartís...?

No somos muy ligones.

¿Os imagináis con el mismo WhatsApp?

Si yo no tengo WhatsApp.

¡Ah, bueno! Estamos centraditos en esto.

Y nada, a luchar.

(CANTA) # Pregúntale si yo alguna vez... #

- ¿Dónde está la otra punta, por Dios? Aquí.

-¿Ya estás cantando? -Yo siempre cantando.

-No, que mola. Que relaja mogollón. -Si no, me pongo nervioso,

y prefiero pensar en la letra de la canción

que en lo que estoy haciendo.

-Que me ayuda un montón. Tú sigue.

¿Ves cómo no cose la mierda de la máquina?

Perdón por la palabrota.

A ver. Esto no cose.

Pa, ¿cómo va? -Ya me he liado.

Esta tela cuánto pelo suelta.

Me he traído aquí a mis nueve hermanas,

a mis seis hijos y a mi marido,

y mi casita, con la que coso en casa,

para que me acompañe. Estoy como en casa.

"Soy Fátima. Todos me llaman Pa, tengo 49 años

y soy madre de seis hijos. Soy ama de casa,

la 11 de 13 hermanos. Estudié publicidad,

me casé, lo dejé, y no he trabajado nunca fuera de casa".

"Mi padre fue almirante,

mi marido es capitán de navío, y mi hijo esperemos que también".

"Empecé a coser a los 15 años

porque sacaba patrones a mi madre,

y desde ahí aprendí muchísimo, y llevo cosiendo desde los 15 años".

"Coso para mí y para mi familia".

"Mis hijas me piden que les haga esto y lo otro,

y coso mucho para eventos especiales, bodas...".

"No tengo vergüenza ninguna. De hecho, estoy aquí".

"Y tengo mucho sentido del humor".

Hala, ideal.

Espera. Esto... Esto no... Verás la telita esta.

O hago un milagro ahora, dejo esto como sea

y lo decoro tan bonito que le cuele al jurado,

o no sé cómo saldré de esta.

Es una situación que no puedo llevarla.

Me considero demasiado técnico, y no puedo hacer las cosas

a lo bruto. No sirvo para esto.

¿Ya has puesto las vistas? -Sí.

-Joder, nena. -Sí, sí, sí.

Voy muy bien. -Yo no.

Me voy para casa. -Shaoran, deja de decir eso ya.

Es que si estás aquí, aprovecha cada minuto.

Pero si es que esto... Mira esto.

Empieza, que no pasa nada.

"Invéntate lo que sea,

y cuando te digan 'tiempo', lo que tengas, lo tienes".

¿Cómo vas? Yo voy como el culo. -Creo que también.

Yo, de verdad, estoy... Pero no pasa nada.

Yo me cago en la tela que me parió.

Shaoran, ¿qué? -Decidme adiós.

-¿Qué has dicho, que ya estás mayor?

-Que me digáis adiós.

-¿Cuánto tiempo queda? (ANNA) No quiero ni saberlo.

¿Será posible?

Que no puedo meter el vestido. Edu.

-Dime. -¿Crees que esta cremallera...?

Es demasiado corta. -Bueno, pero la has puesto.

Edu, la he cagado.

Nena, esto es vergonzoso.

Con lo bien que me quedó al final.

¿Qué pasa ahora? -No animéis lo imposible.

Que esto es un "enfolio", tía.

-Haz lo que se pueda.

-Que sí. Yo estoy cansado ya. Tengo hasta hambre.

Uf, madre. Te he visto un poco enfadado.

No, enfadado tampoco. Desilusionado. Cuando has elegido

la tela, ¿no has caído en eso? Cogí la que quedaba, en plan...

No. La que quedaba no, porque las dos más fáciles

las habéis dejado. Ni vi que había 14.

Intenta terminar el vestido y salvarlo

con el sobrevestido. Algo que sorprenda.

Haz algo bonito

o espectacular. Es imposible.

Si los interiores... es que...

Pero no estás tirando la toalla. No.

Tienes tiempo de solucionar esto.

Te doy un consejo: remátalo

con un hilván largo. Al menos que esté construida.

Y sorpréndenos con la sobrefalda. Con la sobrefalda.

Un escote. Hazte un centro

o hazte aquí una simetría, un algo

que vaya a terminar aquí a la pinza.

Sabemos que la tela no te ha funcionado,

pero compensas con lo que pienses desde un punto de vista creativo.

Te veo mirar esto, y antes

has hecho así, lo has tirado.

Miras abajo y te hundes en el vestido. No.

Míranos... y sigue. Y sigue.

Dale duro. No tires la toalla todavía.

Date una oportunidad. Dásela a la sobrefalda,

haz caso a lo que te han dicho.

Porque tiempo tienes.

Tiro lo toalla. No. No te dejo.

Es mucha tela. Es mucha tela. Hay mil telas,

mil cintas, mil "trimms", mil historias.

Puedes hacer algo, seguro.

Y tienes tiempo todavía. Muchísimo.

No sirvo para ir tan rápido. Trabajar bajo presión no es lo mío.

Si estás aquí es porque sabes, no porque no sepas.

Edu, algo le pasa a Shaoran.

-¿Bueno o malo? -Malo.

Puedes coger una de las dos, que son las dos más fáciles.

¿No quieres coger tela ni probar de ninguna manera?

¿Empiezo de cero a cortar todo?

Lo que... Hago lo posible antes de irme.

Vamos, Shaoran.

¡Vamos, Shaoran!

(Aplausos)

Claro que puede.

¡Zas! -Sí, zas... No pesa nada.

-¿Qué le ha pasado?

-Yo creo que se ha agobiado. -Va de duro y no lo es.

Vamos, aprendices. Os queda una hora

de prueba. Tenéis tiempo suficiente.

Son 60 minutos más para lograrlo.

¡Una hora!

-¡Ay! Que teníamos que haber terminado ya esto, macho.

Me quiero ir ya.

-Respira hondo, y haz como si no hubiera tiempo.

Como si fuera el principio. Lo que te dé tiempo, te da.

-Venga, Shaoran.

-Sí, claro. Venga.

Es que soy tonta, pero vamos... No me entra.

No sé si intentarlo otra vez, pero es que no cabe

de ninguna manera. -Que haga "crack" y "adéu".

-Nada, que no entra. Hala, a tomar por saco.

Ya lo dijo mi tío: soy lerda.

Siempre me lo ha dicho. Y llevaba razón el hombre.

(CANTA) # Vapor, que vaporizas mis poros.

# No me vaporices.

# No me vaporices. #

Mahi. Hola.

¿Nos explicas esto? Trabajo en una gasolinera.

Pero ¿tengo que imaginarte tal y como estás ahora?

Maquillada sí, pero sin peluca y con mi peto de trabajo.

"Soy Mahi, tengo 27 años y soy de Granada".

"Vivo en un pueblo de 100 habitantes y trabajo en una gasolinera".

"Si tengo que definir mi estilo, yo lo defino un poco como hortera".

"Pero hortera glam".

"Cuando paso por el bar del pueblo

se quedan todos hechos un mixto,

porque no me reconocen".

"Como cada día llevo el pelo de un color...".

"Las pelucas para mí son un accesorio más".

"Me encantan, me vuelven loca".

"He estudiado diseño de moda,

y es que soy una fanática de la moda, de la ropa, del estilismo y de todo".

(SUSURRA) Mahi, ahora le puedes decir

que es tu favorita.

¿Cómo? Que eres su favorita.

Ah, ¿sí? Siempre me gustó mucho tu trabajo.

¿Sí? Sí, sí.

¿Qué te gusta más de ella? Los colores y las formas. Muchísimo.

Cuando yo quería hacer las prácticas en diseño de moda,

"le escribí para hacerlas con ella".

A ver si al final del programa la cosa cambia y me llama ella.

(EDU) La cremallera no sube.

A esta mujer le pasa algo. Ha engordado.

¿Y esto cómo se acabaría en la vida real?

¿Qué es eso, Luisa? ¿Qué pones? Pues mira,

le pongo unos adornos dorados

para que le diga algo a la tela. ¿De dónde eres?

De Jerez. ¿Haces vestidos de flamenca?

Hombre, es mi pasión.

O sea, haces todos los escalados. Controlas todos los patrones.

Tú sabes, a mi manera. Ah, muy bien.

"Me llamo Luisa, tengo 43 años,

estoy casada con mi Manolo

y tengo dos niñas. Yo soy muy alegre, muy activa...".

"Me encanta disfrutar con lo poco que tengo".

"Me encanta cantar, bailar...".

(CANTAN) # Ali, Ali, Ali se la llevó. Ali, Ali, Ali se la llevó.

# Ali, Ali, Ali... #

"Ahora me dedico a enseñar a las vecinas lo poco que sé de costura".

"Se lo intento transmitir a ellas".

"El mejor momento del día es cuando termino de recoger mi casa

y ya está todo bien puesto, y digo:

'Ahora me siento en mi máquina de coser, y que no me hablen'".

"Y soy más feliz que una rana en un charco".

Has hecho alguna variación. Sí. Mira, el escote de atrás

lo he dejado un poco...

Has escotado la espalda. Sí. Y un poco por delante.

¿Has puesto los flecos, por casualidad,

para no rematar sisa? También.

Pero es un buen truco. Bueno.

Lo valoraremos al final.

Así, chiquilla.

Jaime. Digamelón.

¿Qué variaciones has hecho? Para darle un poco de volumen

le he hecho unos cortes,

lo he fruncido y le he dado un trozo más

para que haga un plan de miriñaque... Qué guapa eres, muchacha.

-Muchas gracias.

Jaime es de tradición

de bordadoras. De familia de bordadores.

Aquí están.

Esta es tu familia.

¿Y esto qué es? Cuéntanos. Pedro, que nacerá...

Y se me queda cara de tonto y se me cae la baba.

Vale.

Voy a marcarme aquí un dibujo técnico.

(TARAREA)

(EDU) ¡Oh!

Cuando tú quieres hacer algo con mucho volumen,

pues tienes que meter circunferencias,

y en la mesa no las puedo hacer.

Tengo que echarme al suelo, como la Cenicienta cuando fregaba.

Hola, Edu. Hola, guapa.

¿Qué tal tu dedo? Nos has preocupado mucho.

De vez en cuando me doy algún golpecillo

y veo las estrellas. Pero bien.

-Te vemos rodeado de tul. ¿Qué haces?

-Nada, un traje de novia. No, es broma.

Estoy haciendo como la sobrefalda.

Le quiero poner tul por dentro, para que tenga

un poco más de cuerpo y volumen.

Qué guapas sois, por favor.

"Soy Eduardo Navarrete, tengo 23 años,

vivo en Barcelona, aunque soy de Alicante,

y actualmente he acabado mis estudios y estoy creando

mi tienda online con mi marca de ropa".

"Me defino como una persona muy alegre,

muy dinámica, y diría que soy

una castañuela permanente".

"La Terremoto vio mi desfile, y a raíz de ahí me llamó

para pedírmelos para televisión y para otros eventos".

"Me parece que la Terremoto

es ideal para llevar Demencia".

Entonces te gusta lo que hace María. María me gusta,

Lorenzo me parece todo un maestro,

y Palomo también me encanta. Obvio, ¿no?

Como mariquita moderna que soy, me encanta.

¿Hay alguien en casa con este oficio? ¿Tu madre...?

Mi abuelita, sí. Me enseñó muchas cosas.

Estudié moda porque yo quería ser vedete.

Entonces, como yo me vi

que nací en un momento en el que ser vedete

no iba a cuajar mucho, y como con esto

me hago todos mis looks,

yo me siento realizado igual.

Ay, qué triste está mi traje.

-Pero si tiene un montón de flecos.

-Parece una india.

Madre de Dios.

Cose mejor mi hermano, porque es más meticuloso. Yo soy más efectivo,

más rápido. Cada uno tiene sus cualidades,

y la suya no es la velocidad.

Y yo se lo tengo dicho:

no acaba nunca. -Me quedan perfectos.

"Vicente, por favor, espabila. Espabila. Es que no puede ser".

Cuando hace un vestido, yo hago tres. Es que no puede ser.

Aprendices, quedan 10 minutos para terminar

y todo lo que tengáis hecho debe quedar montado en el maniquí.

Si no está montado en el maniquí, no será valorado por los jueces.

¿Las cremalleras invisibles largas? -En el cajón de abajo del todo.

10 minutos entonces... -¿Solo 10?

Qué barbaridad. Ya nada.

No tengo sobrefalda ni nada.

No me cabe en el maniquí.

Madre mía.

Lo he destrozado.

Aprendices, queda un minuto.

¿Un minuto?

-Dios. -¿Un minuto? No sé yo...

Voy a intentar subirle el bajo con alfileres.

Yo estoy sudando como un hombre, ¿eh? ¡Uf!

Es que esto es mucha presión para mí.

El tiempo termina en tres,

dos, uno...

¡ya!

Ya.

Edu, ya. Ya.

¡Hala, Alicia, qué chulo!

Y ahora, aprendices, os pido que cojáis vuestros maniquíes,

porque debemos presentarlos para la valoración del jurado.

Qué bonito tu traje. -El tuyo también.

-Muy floripondio.

No sé por qué debo llevar el maniquí cuando el trabajo no se ha terminado.

Me siento más avergonzado al avanzar con el resto de compañeros,

viendo sus trabajos. Miraba y decía: "La gente puede y yo no puedo".

Aprendices, ahora nuestro jurado valorará

las prendas confeccionadas en esta primera prueba.

Y nos alegra mucho ver

que partiendo de un mismo patrón

habéis creado vestidos tan distintos.

¿Hay alguno que te guste más? ¿Te pondrías alguno?

Me he quedado con ganas de ver lo que harían Vicente y Shaoran.

Me da mucha pena, porque seguro que hay mucho talento escondido.

Y... no sabría muy bien elegir.

Quizá el de Alicia es el que más va con mi manera de vestir.

Yo, que además soy modelo, y que para mí ella es, digamos,

alguien que empezó como yo y que ha llegado tan lejos,

digo: "Pues ya está".

Me da mucha pena irme,

porque quiero ver más. Y a nosotros que te vayas.

Y a nosotros. Fuerte aplauso

para nuestra madrina. Gracias.

Gracias.

Y vuelve, por favor. (EUGENIA) ¡Sí!

Ahora queremos saber qué piensan...

Palomo, María y Lorenzo.

Comenzamos con el vestido de Vanessa.

Qué miedo...

Cuéntanos un poco qué te parece este vestido que nos has hecho.

Es el segundo que hago de adulta.

Hasta ahora solo he cosido cosas de niños.

"Soy Vanessa, tengo 37 años,

soy profesora de Religión en el Colegio López Vicuña,

de las Religiosas de María Inmaculada".

"Soy mamá de cuatro niños. El mayor tiene seis,

y la pequeña, siete meses".

"Entre las cosas que hago en mis ratos libres,

una de ellas es que coso para los peques. Y como además

me gusta llevarles a todos parecidos, pues es ideal".

"Gracias a la gran familia que tengo mi felicidad es plena".

Me parece perfecto para ir al Moulin Rouge.

¿Es una de tus fantasías? No.

Me acordaba de las plumas que se puso Escarlata en el sombrero.

Un poco picante por detrás.

En mi cabeza no había nada de picante.

Pues te ha salido.

Te ha salido, Vanessa.

Tu subconsciente ha hablado por ti. Sí, no.

No era mi intención.

La frase de Caprile me parece un poco

fuera de contexto. Ni está en mi subconsciente ni nada.

Y luego, si me dices

que estás acostumbrada a confeccionar para niños,

aquí hay una serie de cosas

que no te puedes permitir. Estarías muy nerviosa,

o te has dejado llevar por tu sueño erótico-festivo,

pero estos pequeños detalles no los has cuidado.

Yo voy contigo un domingo a misa y tú vienes conmigo a ver "The Hole"

al Coliseum. -Veremos.

No. No tiene nada que ver conmigo,

y tampoco me gustaría entrar en ese rollo y en ese mundillo.

Shaoran, adelante.

¿Qué ha pasado, Shaoran?

Los nervios.

La tela no ha sido lo principal. Me ha superado todo un poco.

Atiende bien a lo que te voy a decir, y mírame a los ojos,

porque es muy serio. Es una concesión que hago en TV,

porque creo en ti

y porque merece la pena que sigas con nosotros.

¿Tú crees que yo no cometo fallos?

Aquí el gran Lorenzo Caprile.

Me ha echado una bronca hoy mi director

porque en medio de "El caballero de Olmedo"

al protagonista se le ha roto el pantalón.

Todos cometemos fallos, y es de las equivocaciones

cuando más se aprende.

Trae lo que has hecho.

Lo primero y lo segundo.

"Si no doy de mí, no doy de mí".

Me da vergüenza pensar que enseñarán esa costura. No lo soporto.

¿Tengo que enseñar esto? Por mi madre.

Tierra, trágame.

Tierra, trágame.

Este es el segundo. El segundo.

Ibas bastante bien. Yo no entiendo

por qué no le interesan para nada

tus consejos, pero al menos los míos, que intentamos darte...

No sé si se tiene algo de respeto a nuestra figura,

pero nada. Te hemos dado mil ideas para resolver este vestido.

Palomo y yo...

No significa que no sea capaz de juzgarme

ni yo de coger su consejo.

Es un trabajo muy distinto

el de cada uno. Si ves a un hombre vestido de mujer

quizá dices: "Es de Palomo". Pero no ves un corte de Palomo.

Si me pongo una farola en la cabeza, ¿es moda?

Lo que intentaba explicarte: ya tenías la base del vestido.

Aquí. Pues invéntate un escote asimétrico.

Cubre todo. Puedes cubrir

cada costura que te saliese mal. Te cerraste en banda.

Y cuando te ha entrado el...

Esto hubiera tenido no un arreglo maravilloso,

pero al menos no hubiera quedado el maniquí en blanco.

Seguimos con Mahi.

De repente estar en la gasolinera echando gasolina y en 15 días

estar aquí y que Lorenzo Caprile esté valorando mi trabajo...

Esto es una fantasía.

A ver, Mahi.

Has tenido la inteligencia

de elegir uno de los mejores tejidos para realizar la prueba.

Lo único, si quieres hacer este tipo de remates

en la falda, te aconsejo que utilices

un bies, no una cinta de raso.

Pusiste una cremallera pequeña

y no entraba el vestido. Has reaccionado bien,

has hecho la cremallera y has conseguido poner el vestido.

La capa está muy bien planteada, con sus pliegues.

Te felicito. Gracias.

Anna, es tu turno.

Cuando he cogido el maniquí

para llevarlo al centro, digo: "Madre mía".

"Ya me estaba agobiando".

Yo tenía en mente

un vestido. Quería ponerle terciopelo,

porque la tela me encantó. Le pegaba el terciopelo.

Me recordó mucho a la peli.

Entonces la cremallera invisible me ha resultado muy corta

y no me entraba luego.

He tenido que hacer unos cortes. Has rajado el vestido

para poder... Exacto.

El tema de las cremalleras, para las próximas pruebas,

porque os ha pasado a varios:

pensad. ¡Medid primero!

Y coged la cremallera que os entre en el maniquí.

Totalmente. Ahora, dicho esto, los tres

estamos de acuerdo en que has sabido resolver

muy bien. Si yo tuviese que coger esta noche

a alguno de vosotros para mi taller, serías tú.

Porque a mí realmente me encanta cómo lo has solucionado.

Felicidades.

Gracias.

Me gusta como diseñadora: los colores...

"Y solo hay que verme. Y encima me dice:

'Te llevaría a mi taller'".

Que te diga eso ella para mí es una locura.

Pero no admitiremos más rotos.

No, no. Tenlo en cuenta.

Una y no más.

Pa. "Estoy contenta con la prueba".

"He conseguido poner algo".

Querría haberlo hecho mejor pero estoy contenta.

A ver, muy bien planteado. Has empezado un poquito lenta,

pero está muy bien rematado, este pespunte

es de dos centímetros... Muy bien.

"Estaba atacada de los nervios".

Con Lorenzo Caprile enfrente, mirando mi vestido.

"Si estaba bien, si estaba mal...".

Con que hubieras hecho algo así,

un gesto, integrándolo con el lazo,

todos hubiéramos visto que has hecho la falda doble.

Veo alfileres en el bajo.

¿No te dio tiempo a acabar el bajo?

Es que no me acordé. Es lo que me ha extrañado:

que te olvidases del bajo.

Creo que podría haberlo hecho mejor. Con más tiempo...

"Pero bueno, no ha quedado tan mal".

Es el turno de Eduardo.

"El vestido, la verdad, me ha salido bastante regular".

Pero yo creo que puede pasar.

"Para ser la primera prueba, puede pasar".

¿Estás contento con tu vestido? Con los acabados, no.

La verdad, eres el único que ha cogido tul para trabajar

un volumen que nos recordase al vestido de Escarlata O'Hara.

Pero la forma en la que está hecha no puede ser.

La cremallera no sube. Mira.

Sí sube. No seas quisquilloso. Oye.

a mí no me vas a contestar así. Perdón.

Puedo ser tu padre o tu abuelo.

Un poquito de respeto. Perdón.

¿Y esto es tu firma? Dos alfileres aquí,

en la cremallera. Eso quizá,

si lo hubiese rematado a mano...

Pero no, y has puesto dos alfileres.

Y en la sobrefalda, a nivel de costura, te falta mucho.

Parece más una funda nórdica.

Además, mi nórdico tiene ese tono. Ah, mira.

Vamos a tapar tu firma

con los alfileres. Mi firma está aquí.

Eduardo Navarrete.

Gracias, Eduardo. Gracias.

Luisa, adelante.

"Yo tenía que hacer el traje

con un estilo al personaje que me han dicho, a Escarlata".

Pues yo he intentado hacerlo más o menos como recuerdo la película.

Es verdad que has cogido los flecos,

que recuerdan al vestido de Escarlata O'Hara.

Pero hay cosas que has variado y que no están bien solucionadas.

Por ejemplo, el escote.

Has desbocado el vestido.

Sabemos que el acabado también es un poco regulero.

Es que estaba hoy muy nerviosa.

Vamos con Sergio.

Sergio, a ver.

Cuéntanos lo que has hecho. He cogido este tejido,

que me gustaba mucho. Va mucho en la estética de Escarlata.

Quise acabarlo bien. Esperaba que me diese tiempo.

Al elaborar la sobrefalda no me ha dado tiempo apenas.

El vestido está muy bien cosido.

La cremallera invisible, eres de los únicos

que lo han puesto muy bien.

Costuras bien rematadas. Me hubiera gustado

la falda con un despliegue de creatividad.

Aquí has empezado a hacer una especie

de lechuguillas del XVII, que son muy bonitas.

La sobrefalda tiene muy buena pinta,

pero te quedó a medias.

Quería hacerles unas mangas capeadas, que queda muy bonito y de la época.

No me ha dado tiempo. Tengo que espabilar en eso.

Para ser el primer día, bastante correcto.

Gracias.

Es el turno de Alicia.

"Estoy orgullosa de cómo he ido solucionando los problemas,

porque quería otra tela, y al final"

ha quedado bastante bien.

Está bastante bien. El vestido base

está bien resuelto.

Has hecho esta transformación del escote americano.

Y el lazo, bueno,

sabes que no es... lo más acertado,

pero... Con más tiempo...

¿Quién te enseñó a coser a ti?

De pequeña veía a mi madre coser

y con los retales confeccionaba ropa para mis muñecas.

Un poco autodidacta, ¿no? Sí.

La historia de las Barbies me suena muchísimo a mí también.

Vicente, es tu turno. Adelante.

"Me siento un poco estresado".

Me siento un poco... no sé, avergonzado, la verdad.

¿Qué te ha pasado, Vicente?

Pues muchas cosas.

El próximo día habrá otra cosa.

Y el traje lo tengo, pero... Trae lo que has hecho.

"Me da vergüenza, porque Capriles es muy perfeccionista".

Y va a decir: "Este chico es un chapuzas".

Me da rabia. Cosas que sé hacer bien me han salido mal.

Espera. -No te pongas nervioso.

Jolines. Sube, sube.

Tú tranquilo. Intenté cuadrar el dibujito.

Dibujito no. El dibujo.

Disculpa. Y al poner la cremallera

dentro ha quedado chungo.

A ver.

Yo aprecio

que hagáis un esfuerzo con las benditas cremalleras invisibles.

Sé, no lo voy a decir, lo que son.

Pero es la primera prueba, muchachos. La primera.

Ni está bien rematado. Esto no, no, no.

No... Y os enredáis con las p...

No quiero decir la palabrota. La puñetera.

Eso, que es también con "P".

Ni yo me apaño con ella, coño.

Tenedlo en cuenta para siguientes pruebas.

Y tú no te rías, Eduardo.

Esto no es un programa de humor.

"Cuando Caprile me ha llamado al orden

me ha dado un poco de respeto y vergüenza,"

y bueno, se ha visto que no da puntada sin hilo.

Esto es un oficio superserio, chicos.

Y el premio es un premiazo.

No. Me he reído por lo que has dicho. Pues yo no le veo ninguna gracia.

A... al taco. Ay... Vale.

Si te vas a tomar el programa con esta actitud, vamos mal, ¿eh?

Te lo digo. Aunque seas amigo de... Que no es eso.

Que no me contestes, por favor.

El siguiente es Antonio.

Cuéntanos. Desde el momento

de plantear el trabajo, ya me entró el pánico.

"Escarlata O'Hara. Si solo me sonaba lo de 'A Dios pongo por testigo'".

Pero el vestido que llevaba, nada.

Solo me quedé con la idea de la cortina.

Una cortina que puede tener doblones, alzapaños...

Porque ha sido pánico. Bueno, pues tu pánico,

quiero decirte, Antonio,

que no se ha notado. El traje está muy bien resuelto.

Nos ha gustado mucho esta especie de recogido

en las caderas, que lo vemos los tres

muy actual, muy moderno.

Y luego, el detalle

de la cremallera, para el poco tiempo que habéis tenido,

está muy bien resuelto.

Te ha ido muy bien no recordar ese vestido,

porque has hecho

el vestido más contemporáneo que tenemos aquí. Felicidades.

El siguiente es Jaime.

Cuéntanos un poco qué has hecho.

La idea inicial era haberle hecho un polisón aquí detrás, pero...

Pero no has cogido tul. No has cogido materiales.

Disculpad que interrumpa, pero ¿qué es un polisón?

¿Tú no has visto...

..."¿Dónde vas, Alfonso XII? ¿Dónde vas, triste de ti?".

El polisón eran cojines,

eran crines... Tiene muchos nombres.

"Un exceso de tela que se pone en la parte trasera del cuerpo"

que se llevaba a principios del XIX o en la Transición del XVIII,

"que era un poco también la época de Escarlata O'Hara".

Si tienes esta transformación del patrón base tan bonita,...

Ya, taparla es una pena. ...la sobrefalda

no tiene que estar aquí, sino aquí.

Totalmente de acuerdo.

Lo que he hecho diferente lo he tapado

con la sobrefalda. Entonces... se me ha quedado a medias.

María, Palomo, Lorenzo.

ya habéis valorado los trabajos.

Ahora os queda lo más difícil,

que es puntuarlos.

Algunos tenemos un poco de dudas. ¿De duda?

Vamos a cogerlos...

Y nos los llevamos. ...y nos los llevamos a la salita.

(SUSURRA) Antonio, tu vestido. Es el primero.

Yo confío en ti.

¿Cuál se han llevado? -El de Shaoran y el tuyo.

-¿En serio?

¿Sabes qué pasó? Que cogiste el hilo de torzal.

Te estira muchísimo por eso, porque es gordísimo.

A mí me da pena.

Shaoran no ha querido hacernos caso.

Pero mira, no ha sabido ni hilvanar la pinza.

Luisa. ¿Tú crees que si se lo han llevado es por algo malo?

-Que no.

Tiene gracia cómo lo ha resuelto.

Sí. Ya está.

La que me han montado por los alfileres.

-Que no sabemos si es bueno o malo.

El mío no se lo llevaron. No les gusta.

¿Se lo llevaron por algo malo? -Esa lágrima.

-Que no lloro. -Que no se va.

El traje de Antonio es el típico

que podría estar en cualquier tienda.

Sí, no. No me importaría tenerlo en mi perchero de prototipos.

El detallito de hacer esto es super-Palomo.

Es mío. Te ha conquistado.

Quiero ducharme, que me caiga toda la mierda del sudor ya.

Creo que lo tenemos claro.

Sí, está claro.

Este es el momento de la verdad. Vais a saber quiénes habéis sido

los mejores y los peores, y la puntuación será así:

Del 12 al 1, siendo el 12

el peor valorado.

Esta puntuación es muy importante

porque será determinante para la siguiente prueba,

que será por equipos.

Jurado, cuando queráis.

Jaime, tu número es el seis.

Sergio, estás en el número cuatro.

Felicidades. Gracias.

Anna, tienes un siete.

Eduardo, tienes el puesto número ocho.

Vanessa, hay que ponerse las pilas.

Tienes el número cinco. No está nada mal.

"En mitad. Había trabajos mejores,"

pero también había peores.

Ahí estoy, contenta. Quinto puesto. Tú me dirás.

Luisa, estás en el puesto

número nueve. "Lo puedo hacer mejor".

Y sé que lo haré mejor.

En el tres está Alicia.

Muy bien, Alicia. Sigue así.

Me ha encantado tu vestido, y esperamos mucho de ti.

Gracias.

No sé.

A ver. Puesto 11...

para Vicente. "Soy muy lento".

Si Dios quiere, la próxima prueba lo haré mejor.

Y el puesto 12 es para Shaoran.

Y sobre todo, lo que os he comentado antes:

hacednos caso.

Si nosotros no estamos aquí para fastidiaros.

Estamos para intentar enseñar lo poco o lo mucho que sepamos.

Lorenzo, si no me equivoco, quedan los dos mejores.

Los dos mejores de momento.

Porque en este oficio nuestro del trapo

un día estás aquí y otro día estás ahí.

O sea, que cuidadito.

El dos...

es para Pa.

Está muy bien resuelto para ser la primera prueba.

Pero para el futuro, Pa,

me gustaría un poquito más de...

"Me parece alucinante que siendo un ama de casa,"

sin haber estudiado, sino habiendo cosido y cosido,

haber quedado segunda. Me hace muchísima ilusión.

Y para ti, Antonio, el puesto número uno.

La ejecución estaba...

Buenos compañeros. Eso no te creas que es muy común, ¿eh?

Son estupendos.

La ejecución estaba, francamente, impecable.

Así que el puesto número uno.

Estoy superfeliz, porque para nada me lo esperaba.

"Primera prueba y 'happy, happy'".

("Mister Sandman")

Queríamos empezar la primera prueba por equipos por todo lo alto

y lo hemos conseguido.

La moda española ha dado nombres a la industria internacional.

Nombres equiparables a los grandes modistas franceses e italianos.

Hay uno que destaca sobre todos: el de Manuel Pertegaz.

Con solo 24 años, este genio en el manejo de la aguja

abre su primer taller.

Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes,

o el Premio Nacional de Diseño de Moda fueron algunos

de sus reconocimientos.

Estamos muy orgullosos de que hoy nuestros aprendices,

que sueñan con ser futuros maestros de la costura,

comiencen su primera prueba por equipos

acercándose al universo Pertegaz.

Aprendices, estamos en la sala de exposiciones

del Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid,

que alberga algunas de las mejores creaciones de Manuel Pertegaz.

Raquel, ese modelazo es un Pertegaz vintage

de la colección de Barcelona, si no me equivoco. Es maravilloso.

Yo no me creo la suerte que tengo en el programa.

Primera prueba David Delfín, ahora Pertegaz, y en la siguiente...

ya lo veréis.

Pertegaz consiguió lo que muchos habréis soñado más de una vez:

vestir a las mujeres más elegantes e influyentes del mundo,

como Ava Gardner, Audrey Hepburn, Jackie Kennedy

o la reina Letizia.

"Eso es un poco aburrido para mí".

Yo preferiría hacerle ropa a Madonna.

Aprendices, muy atentos ahora, porque vais a conocer

a alguien que vivió muy de cerca la genialidad de Pertegaz.

De hecho, trabajó muchísimos años con él.

Os pido un fuerte aplauso para su sobrina:

Dione Caus Pertegaz.

Dione, muchísimas gracias por estar con nosotros.

A vosotros.

Para mí es un honor estar aquí. No.

El honor es nuestro.

Que tú estés aquí... Me hace mucha ilusión,

porque veo a la gente joven que quiere, que tiene ilusión

y que quieren trabajar, y me parece muy bien.

Pero tienen que aprender. Es duro.

No es un trabajo fácil.

Cuando está terminado es una maravilla porque dices:

"Oh, qué bonito."

Pero son las horas de trabajo y...

es muy complicado.

Dione, tú empezaste a trabajar con él muy jovencita.

¿Cuántos años tenías?

Huy, qué vergüenza me da decir esas cosas.

Cuando empecé la primera vez, 16 años.

Pero él en el día a día, Dione, ¿cómo era?

Muy cariñoso, muy auténtico, mucho carácter.

Eso no quiere decir que tuviera...

Lo digo yo, tenía genio.

Bueno, pero buen genio.

Es decir... Pronto.

Sí, pero con razón.

Porque claro, ese traje lo veis ahí,

pero no sabéis lo que era cuando llegó cortadito,

que había que montarlo.

Dione, Lorenzo tiene mucho genio también.

Claro, es que tiene que tenerlo.

Aquí tenemos nuestra cuota de genio.

Si Lorenzo no tuviera genio

no hubiese llegado donde ha llegado.

Pero ojo, tiene genio y oficio, ¿eh?

Tú lo conociste. Yo tuve el privilegio

de conocer a don Manuel. Él insistía que le llamara

Manolo, yo nunca me atreví a llamarle Manolo.

El tío era un perfeccionista.

Me he sentido identificado con la historia de Dione,

porque también he vivido en familia de telas

desde pequeño en tema sastrerías.

Y me gustaría un día llegar también a la gran repercusión

y reconocimiento que ha tenido "Perzegone".

¿Cómo era?

Pertegaz.

Cada semana visitaréis talleres de grandes firmas españolas.

Porque la mejor manera de conocer cómo trabajan

los grandes profesionales es viendo el trabajo in situ.

Madre mía.

Aprendices, en esta exposición

tenéis algunas de las creaciones

más memorables del maestro Pertegaz.

Os aconsejo que la visitéis, que os fijéis en cada detalle.

Porque eso será fundamental en la prueba.

Dione os va a acompañar, porque nadie mejor que ella

conoce a la perfección el trabajo y el criterio

de Pertegaz para acompañar el jurado

a valorar vuestro trabajo.

No me lo creo, madre.

Ah, qué bonito.

Parece de los volantes canasteros de gitana.

Me recuerda muchísimo.

Recuerda un poco a Valenciaga este.

Mira qué bonito. -Olé estos bordados, mira.

Este también es muy bonito porque es muy brillante.

A ti te gustan los brillos y los lunares nada más.

No lo puedo remediar. Yo soy de Jerez.

A mí este abrigo me ha encantado.

Porque me encantan los brillos. Mira qué bonito es.

Te pones un pantalón vaquero y una camiseta,

te pones el abrigo y vas de lo más.

Me encanta hasta para limpiar el polvo.

Aprendices, hemos trasladado nuestro taller

al Museo del Traje de Madrid. Pero como veis seguimos

rodeados por las creaciones del maestro Pertegaz.

Porque esta primera pruebas por equipos se basa

en las maravillas de la costura.

Ya os dije que el listón estaría muy muy alto.

Y os insisto porque en la primera prueba

algunos os pudieron los nervios

y nos disteis ni una.

Vicente.

Otros os visteis completamente superados por la situación

y estuvisteis incluso a punto de abandonar.

Shaoran.

Y en general sufristeis todos.

Y sufristeis mucho.

Pero debo deciros que si la primera prueba

os pareció difícil

el reto que tenéis ahora por delante

os va a dejar sin palabras.

Qué bien.

Ay, Dios.

El aprendiz que quedó en la prueba anterior

en el primer puesto de nuestro ranking

cuenta con una ventaja muy muy considerable.

Se va a convertir en el jefe de taller.

Antonio. Demasiado grande el puesto.

Antonio, no te veo muy contento.

Me ha dejado asustado, preocupado.

El hecho de tener que dirigir al equipo

y que sea responsabilidad mía me desborda, me asusta.

Antonio, pues con toda esa presión de ser

el primer jefe de taller tienes que dar un paso adelante.

Avanzamos.

Antonio, podrás elegir al otro jefe de taller,

el que encabezará el otro equipo rival.

Dame un nombre y los motivos por los que los vas a escoger.

(Risa)

Creo que lo tengo.

Jaime, tú sirves para dirigir.

(RÍE)

(Aplausos)

Y lo sabes.

Gracias, gracias.

Cuando Antonio me ha elegido como el otro jefe de taller

ha sido como un jarro de agua fría.

Pero bueno, pues intentaré hacerlo lo mejor posible

y poder ganar la prueba, por supuesto.

Antonio, Jaime, vais a distinguiros

como jefes de taller con alfileteros de colores.

Hay un alfiletero verde y uno naranja.

Antonio, tú tienes que elegir el color de tu equipo.

¿Cuál será? El verde.

Están en el costurero. Podéis cogerlos.

Vosotros los jefes de taller tenéis que ir eligiendo

alternativamente a cada uno de los aprendices

hasta formar dos equipos de seis miembros cada uno.

Antonio, por el primero del ranking comienzas tú.

Tengo mis dudas, pero creo que me quedo con Alicia.

Jaime, dame un nombre.

Yo voy a elegir a Pa

porque nos vamos a compaginar muy bien.

Antonio.

Me quedo con Sergio.

Jaime. Yo voy a elegir a Luisa

porque considero que es una curranta nata

y seremos un buen equipo.

Antonio. Necesito una mano que sea

más dura que la mía.

Y creo que me voy a quedar con Shaoran.

Quedamos la zona outlet de los concursantes.

(Risas)

Jaime, dame un nombre.

Yo ahora voy a elegir a Edu. -Gracias, Jaime.

Antonio, siguiente.

Pongo el toque de color y me quedo con Mahi.

Queda Vanessa, queda Anna, queda Vicente.

Y es tu turno, Jaime.

Pues me quedo con Anna.

Considero que es una persona muy resolutiva

y que ante cualquier dificultad

va a saber echarnos un cable.

Gracias.

Vanessa, Vicente, sois los últimos por ser elegidos.

Hombre, es obvio cómo salió mi vestido, ¿no?

Yo lo entiendo, no pasa nada, somos todos...

son todos muy buenos y es normal.

Está muy bien la humildad.

Pero también está muy bien hacerse valer.

Y hoy es el día para hacerse valer.

Antonio. Bueno, decisión final.

Quiero quitarle esa idea a Vanessa.

Y te quiero conmigo, Vanessa.

Muchas gracias.

Jaime ha hecho una muy buena elección.

Nos hemos quitado de en medio a la modistilla

y también a Shaoran.

O sea, que yo creo que tenemos muchas posibilidades.

Vicente, vas a estar en el equipo de Jaime.

Estamos todos juntos aquí.

Aprendices, en esta primera prueba por equipos

de "Maestros de la costura" vais a tener que hacer

una réplica exacta de un clásico de Pertegaz,

que además habéis visto en la exposición.

Ay, Dios mío.

Y esa pieza es...

Con el que Luisa quitaría el polvo en su casa.

Este...

abrigazo de noche de 1954.

¡Oh! -Ah, vale.

Madre mía. -¿Sin patrón?

Para realizar la réplica de este maravilloso modelo

de Pertegaz contáis con dos horas de tiempo.

La réplica de este abrigo podéis confeccionarla

con la tela que elijáis.

Es fundamental que haya un equilibrio

entre todos vosotros y que las tareas estén

perfectamente bien repartidas.

¿Preparados? Porque el tiempo empieza...

¡Ya!

No, no, espérate.

Edu, ve y coges la tela que te guste.

Shaoran. -Dime.

Mi mano derecha, venga. Te quiero para los patrones.

Alicia, tráete la tela y cógete el hilo.

Vosotros medirme el vestido.

Y tú le vas a echar una mano cuando esté la tela.

Sorry, la he cogido yo antes. -Estabas eligiendo, Edu.

No, yo la he cogido primero.

¿Pero la quieres o estás mirando más?

No, la quiero seguro. -Eso no lo puedes hacer.

Jaime, creo que esta.

Perfecto.

Entonces, Pa va a ir a medir las medidas de los volantes

tanto de alto como de largo. -Sí.

Edu y Vicente vais a estar en la máquina con los hilos

haciendo canillas para que no nos falte.

Luisa y yo vamos a estar

mirando el patrón para rectificarlo.

Anna, pues despéjanos la mesa para poder cortar el tejido.

De aquí a aquí hay 22.

He cogido un trozo de tejido de ahí.

De este. -Ali, mira, se parece más.

Con un poco de celo vendría mucho mejor.

Necesito la medida de los largos.

El primer volante. -No, primero el cuerpo.

Necesitamos primero el cuerpo. -Mahi, ¿cuánto mide el escote?

¿Cuánto mide el escote? -Desde la caja.

Desde la caja. -26.

Antonio, necesito las medidas. 8,5 metros de largo.

Lo que hay que cortar. -Antonio, que te quedas corto.

¿El largo de aquí cuánto es?

Él sabrá. -Jolines.

No me van a fallar los nervios

porque voy a luchar por mis compañeros.

Y aquí no sólo me estoy probando a mí mismo

sino también con mis compañeros y no quiero fallarles.

Soy Shaoran Meléndez. Soy de San Fernando, Cádiz.

Tengo 32 años y dirijo

un negocio familiar de sastrería.

Estudié moda pero no me dedico a coser profesionalmente.

Mi estilo es juvenil.

Siempre utilizo pantalones cortos para vestir.

Y creo que se puede vestir bien

pero con el toque infantil y juvenil.

Para mis estilismos utilizo azul eléctrico, gris y negro.

Me cambié de nombre legalmente

y eso puede que a la gente le choque un poco.

Shaoran significa "pequeño lobo".

Y lo elegí porque soy el pequeño de 5 hermanos.

Me gusta la moda básica y la moda bien hecha.

Y diseñadores de estilo como el de Palomo,

esa moda excéntrica que no me llama tanto la atención.

¿El escote mide en recto en la costura?

En recto. -No, en la costura.

A ver, chicos, han pasado 15 minutos

y vais fatal.

Esto es un auténtico caos.

Y para reproducir el abrigo

no hace falta tomar tantas medidas.

-¿No? Pues ya no mido más.

Para realizar la réplica de este clásico de Pertegaz

lo primero es hace un buen mapa de corte.

Hay que encajar las piezas en el tejido

para que todas puedan cortarse en la misma dirección del hilo,

tal y como exige el patrón.

Una vez cortadas todas las piezas

se fruncen los volantes y se unen.

Después se confeccionan con el canesú y el delantero

el cuerpo del abrigo al que se cosen las mangas.

Los lazos hay que introducirlos

entre los volantes delanteros y las vistas.

A ver cómo van por aquí. A ver, Antonio.

18 hasta aquí. Dime.

Tú crees que merece la pena perder tanto tiempo

en esta transformación que es básica no...

Era porque vierais que transformamos un patrón.

Para que valoréis el trabajo.

Vamos a cortar esto y empezamos a hacer los volantes.

Eso es, tira. -Voy colocando la tela.

Al principio la verdad que me he perdido

con el tema del control porque me importaba más

intentar sacar con Shaoran transformar el patrón.

Y quizá hemos dedicado tiempo de más

a una cosa que era más que básica y sencilla.

Vale, tira.

Hay que saber la tela que jugamos.

Por lo menos necesitamos los 8 metros enteros.

Cógete el metro y mide 8 metros y te haces un piquete.

Toma, desde el inicio con Anna. De aquí a aquí 8 metros.

Y esto lo vamos a quitar.

Porque vamos... Estoy aquí, ¿eh?

Está aquí Lorenzo. -Ah, hola, Lorenzo. Perdona.

Hemos elegido esta tela que se parece bastante a la...

que nos habéis... Bueno.

¿Te parece bien?

Yo hubiera elegido otra.

Como la he cogido yo le parece mal.

No es verdad, porque no sé quién la ha elegido.

Eduardo, como me sigas picando acabamos mal, ¿eh?

¿Que hoy has venido de qué, de bañista veneciano?

Oye, es una bata muy de taller, muy apropiada.

Con Caprile tenemos una relación de amor-odio.

Y la verdad es que Caprile es muy estricto,

lo demuestra diciéndome esas cosas.

Pero yo sé que en el fondo me tiene mucho cariño.

No vais bien, chicos, ¿eh?

Os estáis complicando la vida de una manera...

Pensad 5 minutos. Pensad.

Antonio, los dos equipos hay un detalle

que es fundamental en el diseño del abrigo que es...

no voy a decir la palabrota, de hacer.

Sí. Que podríais ya...

Hacerlo. Hacerlo las personas

que en costura a lo mejor son más lentitas

y lo hacen en un periquete.

El lazo, el lazo. -Sí, el cuerpo.

No, el cuerpo es lo último

porque tiene que agarrar los volantes.

Son los lazos, tiene toda la razón.

Córtame los lazos y empiezo. -Vale. ¿Tienes la medida?

¿Cuál es la medida del lazo? -Sergio, mide el lazo.

El ancho y el largo. Sobre todo el largo.

¿Y tenemos que cortarlo a mano?

Pero esto no rasga, Pa. -Prueba.

Rasga estupendamente. -Pues ya está.

Es que si no tardamos un siglo.

La voy a calcular así, mira.

Tú tira y después lo medimos.

Pues he cogido y he hecho como en mi casa.

Esta medida es un metro, sí o sí.

Por lo menos para mí. Yo soy un metro.

20 para meterle el centímetro del margen.

No, serían 21. -Que no, un centímetro.

¿De qué están hablando, de las mangas?

Estamos con los lazos, que tiene que ponerse.

Jolines, es que estáis opinando demasiado.

Queremos saber qué hacéis. -Creo que sí.

Son tres lazos, jolines.

Alicia en el grupo la he visto una pieza bastante fundamental.

Y en todo momento ha querido un poco coger las riendas.

Por eso le he dado bastante trabajo

para no darle tiempo a que piense.

Porque ella es muy resolutiva con la costura y he dicho:

"Tú a coser y a callar."

Los tres lazos, resueltos.

Encaramos o damos la vuelta.

Encaramos. -Exacto.

¿Qué tal, Mahi? Bien.

¿Qué tal llevas lo de trabajar en equipo?

Prefiero trabajar sola.

Sí. Eres individualista.

Sí, un poquillo, sí.

Pues en esta prueba tienes que darlo todo.

Sí, sí. -Mahi, vamos.

Venga.

A mí me gustaría ser la líder

para estar dando órdenes a los demás.

Pero no me gusta estar de igual a igual.

¿A quién le va a gustar?

Cuidado. -Tú tira y yo voy midiendo.

Venga, corre.

Y 8, y yo me pongo con este volante.

Venga. -No, no, no sigáis.

No, hazle un corte.

Para acá no rasga, ¿eh?

No, por eso lo voy a hacer con la tijera.

El otro lo hago yo. -Venga.

¿Cuántos has cortado aquí?

Yo eso no lo he cortado. -¿Esto qué es?

Hay que empezar. -¿Por qué?

¿Porque quién ha cortado esto?

¿Esto quién lo ha cortado? -Cuidado, chicas.

Es que no se puede llevar eso 8 metros.

Es que nos hemos quedado sin tela.

8 metros no puede tener eso. -Tres.

Madre mía, no tenemos tela suficiente para las piezas

que faltan por cortar.

Chicos, ¿habéis rasgado esto así?

Porque ahora no nos salen los volantes.

Estábamos rasgando y...

Ahora no vamos a ponernos a ver quién lo ha rasgado.

Hay que hacer algo. Así que venga.

Soy Anna, tengo 21 años y soy de Córdoba.

En mi día a día lo que hago es me levanto súper temprano

porque si no pienso que estoy perdiendo el tiempo.

Y hago abdominales, desayuno...

Lo que más gusta es irme con mi madre a elegir telas

que me ayudan y me encanta.

A pesar de que estudio magisterio

mi gran pasión es coser y es un hobby

que se me ha quedado tan pequeño que lo que hice

fue comprarme un cerdito, una hucha donde voy metiendo

todos mis ahorros porque quiero estudiar un master de moda.

Cuando no estoy cosiendo me encanta quedar

con mis amigas tomándome algo, yendo de fiesta

o yendo a patinar incluso. Me lo estoy pasando genial.

¿Qué tal llevas los lazo, Vanessa?

Llevamos Ali 2 y yo aquí 1. Vamos a planchar ya.

¿Vienes, Vane? -Sí, vente.

Toma, ve planchando este que ya está

Es más fácil si metes los dedos y le das la vuelta a todo.

Coges las esquinas,

les das así la vuelta y ya lo tienes.

Vamos, vamos, vamos,

que lleváis 40 minutos de prueba.

¿Ya? Que quedan 80 solamente.

¿Pero vosotros os estáis viendo, relajados?

Sí, bueno. ¿Creéis que vais en tiempo?

Yo creo que sí que vamos en tiempo.

Ya está todo cortado. ¿Sí?

La tranquilidad es mala amiga.

Que no, que si estás muy nervioso es peor.

(EDU CANTA) #Famoso en París#

#la maniquí que viene a España, qué hermoso país.#

La verdad es que hemos ido relajados.

Y parecía que Raquel nos quería meter...

"Estáis nerviosos. Os queda poco tiempo."

Sí, pero yo pienso que estamos súper bien.

Mi equipo hemos estado más atacados.

Pero cuando hemos visto que iba saliendo

nos hemos ido relajando.

Antonio, ¿las mangas están cortadas?

Estamos terminando el último volante.

Nos ponemos ahora mismo.

¿El primer volante dónde está?

¿Lo tiene Alicia?

No, el primer volante es el que estamos cortando.

Antonio, a ver.

Jefe de taller, ¿cómo vas?

Atacado de los nervios. No, no te ataques.

Creo que nos falta tela.

Es que hoy promediar era importantísimo.

Ya, demasiado. No nos llega,

hay que hacerla a cosido y vuelta.

Hay que hacerlo en dos piezas. Lo sacamos a doble y costura.

Costura y doble, ya está.

Antonio, te veo preocupado. Sí, bastante.

Yo me voy un poco preocupado también.

Pero fuerza y dale.

Falta tela, macho, no puede ser.

Jaime, el primer volante está ya para colocarlo.

Vale. ¿Ese es el primero?

El primero. -Luisa, te quiero.

Ay, yo también te quiero mucho.

Aprendices, lleváis 60 minutos de la prueba.

Estamos en la mitad.

¿La mitad? Y os aseguro que los jueces

me dicen que no va nada bien.

No, yo lo estoy haciendo mal.

Me cago en la leche. -¿Por qué, Jaime?

Porque me he equivocado de costura.

Un moño listo.

¡Eh, eh! -¡Uh, uh!

Un moño. -Un moño, ¿no?

Yo le llamo lazo.

(CANTURREA) #Moño, moño, moño.#

Yo estoy preocupado, yo los veo...

Aquellos un poquito mejor,

pero en general se han liado con el concepto.

Ellos se han repartido muy bien porque Vanessa que está

acostumbrada a hacer cosas de bebé, más cursi, más tal,

está muy bien que haga los lazos

porque eso lo va a hacer perfecto.

Eso es un caos. Creo que Jaime ha estado

un poco tranquilo y está un poco como despistado.

También quiero ver el resultado final.

Porque en cada taller se trabaja diferente.

Y al final lo importante es el resultado final.

Pero veo demasiada gente en una misma pieza.

Cuando ganemos cantaremos.

No, lo voy adaptando a medida que voy poniendo.

Él ha dicho que lo pusiéramos...

para luego meter la costura hacia atrás y hacer el revés.

Como si fuera una costura francesa.

Es una pérdida de tiempo total. -Pero es lo que hay.

A ver, manda él y punto.

No lo podemos hacer así

porque no vamos a llegar a tiempo.

Si tienes un jefe que te manda

pues obedece al jefe que te manda.

Me lanzo a hacer el lazo. -Hombre, claro, tú.

Me parece que lo de poner el lazo encima no es.

O sea, eran dos tiras para lacear.

¿Cómo? -Que no es practicable el lazo.

No tiras y se abre el vestido.

Está cogido con un imperdible. ¿Pero qué quieres que haga?

No, digo que son dos tiras

y se hace un lazo para cerrar el abrigo, no un lazo pegado.

Yo lo he mirado, está con un imperdible.

Mirad que viene de aquí. -¿De dónde?

Mira, fíjate esto.

Cierto. -Míralo, que va dentro.

Menos mal que Alicia se ha dado cuenta

que los lazos iban cosidos dentro del abrigo.

Nosotros pensábamos que iban superpuestos.

Venga, equipo.

¡Eh, eh! (TODOS) ¡Uh, uh!

A mí no me sale como a ti. -Os veo bien. ¿Eh, equipo?

Estamos todos juntos, sí.

Parece que estamos en el almacén.

(CANTA) #Juntos como hermanos.#

#Miembros de una iglesia.#

#Vamos cosiendo.#

Hola, soy Jaime, tengo 32 años. Soy de Valencia.

Soy un apasionado de los bordados.

Soy la quinta generación del bordado de mi casa.

Aunque empecé a estudiar una carrera de ingeniería

al final me decanté por mi pasión,

que son los bordados.

Hago todo tipo de encargos que tengan relación

con el bordado, tanto de ornamentación religiosa

como todo lo relacionado con la tradición valenciana

o con lo que es la indumentaria valenciana.

Estoy casado, tengo un hijo

y estamos esperando a otro bebé.

Para mí, mi mujer y mi hijo son el motor de mi vida,

son lo que me hace levantar por las mañanas,

sobre todo, cuando llora Mateo, y son lo que me hace feliz.

Aprendices, habéis consumido 80 minutos de la prueba.

Quedan solo 40.

Ahora mismo. Edu.

Hola, guapa. Tienes tiempo para charlar, ¿no?

Si quieres, no tomamos un cafecito.

¿Un cafecito? Mira, sí. Eh...

(RÍE) Podría ir a por los cafés.

Pero no, porque Jaime ha repartido tan bien las tareas...

¿Que tú no tienes nada que hacer? No. No digas eso.

Luego, si se acaba el tiempo...

Imagínate, Caprile, como te oiga decir eso,

lo que me dirá. Por eso te lo digo.

Porque luego vendrá Lorenzo... Y estoy hablando contigo,

que también es importante.

He planchado más que en mi vida. Lo importante es terminar.

Aprendices, ahora quedan menos de 40 minutos para terminar.

Edu, ¿tú no estás haciendo nada?

Pues tú da alfileres, que eso adelanta una barbaridad.

Toma. Cuatro años de carrera para dar alfileres.

Me parece estupendo. ¿Qué quieres? -Llévatelo lejos.

Que está dando por saco. -Somos una cadena humana.

Lo estamos haciendo fenomenal. Venga, chicos.

#Corre, corre, caballito.#

#Corre por la carretera.#

Vamos a cantarle al otro equipo.

#Corre, corre, Antoñito.#

No hagas caso. #Corre por la carretera.#

Mira lo que dice. Es el canto de la osa.

#Corre, corre, Antoñito, que la prueba se está acabando.#

Jaime, no te rías tan rápido, eh.

Quien ríe el último, ríe mejor. -Yo no me estoy riendo.

Solo estoy dando ánimos y juego a todo el mundo.

Yo canto las 24 horas del día.

Me gusta casi toda la música y me relaja el cantar.

-Ya está, chicos. -Ya. Mira. Lo tiene Alicia.

Ponle el lazo. No estés parada. Ponle un lazo.

Pero necesito primero la vista. Vale.

La vista está aquí. Te la he planchado.

-Lo tengo, lo tengo. Perdona. -¿Sí?

¿Cómo te ayudo? Dime. Yo te voy acercando cosas.

Mira. Déjame un lazo. Gracias.

Vamos a plancharlo después.

Procura dejar la esquina muy pulida

porque prefiero coser antes de ir a la plancha.

No es lo que debería hacerse, pero vamos a contrarreloj.

Voy a intentar acotarme a lo que me diga Antonio,

en la medida de lo posible, porque si puedo aportar algo,

lo comento, que puede venir bien al equipo.

Hola. Me llamo Alicia. Tengo 23 años.

Me dedico profesionalmente a ser modelo.

Coso desde los ocho años. Con ocho años, empecé a hacer

punto de cruz. Luego, con 15, cogí la máquina de coser.

Y ahora, actualmente, me encuentro estudiando patronaje.

Lo que más me gusta cuando trabajo como modelo,

el tema de posar, sobre todo, cuando me piden algo muy extraño.

Venga, vale. Es como actuar, como si fuera actriz.

Creo que vamos mejor que ellos.

Bueno, Edu, tú no cantes victoria. Vamos a concentrarnos.

Recortamos un poquito esto y ahora, le damos la vuelta.

-Dame. ¿Lo hago? -Y lo metemos al horno

150 grados, 20 minutos.

Dale la vuelta al cordero.

Si hay alguien aquí en este taller, que sabe si esto va bien o no,

eres tú, que has estado a cargo

de 250 personas en un taller. ¿Y qué estás viendo?

Están trabajando una barbaridad.

Que les falta tiempo, porque les falta tiempo.

Siempre falta. Siempre falta tiempo.

Pero que menean bien la aguja.

¿Tú estuviste en el proceso de creación del vestido de novia

de la Reina Letizia? No, no.

No. No, porque la creación de la Reina Letizia

la hizo mi tío,

muy solito. Fue la cumbre para mi tío.

Ya fue el no va más.

Y después de ese traje de novia, cerró.

Aparte de la Reina, hemos tenido señoras importantísimas

que no se podía contar nada del traje de novia.

Perdonad que os interrumpa.

Me está contando cada cosa... Dione.

¿Qué? Quiero que veas con nosotros

un poco el trabajo de los dos equipos.

Qué mal lo estoy haciendo. -Hola.

Hola. Quiere ver Dione

lo que estáis haciendo.

Está bonito. ¿Qué te parece?

Está bien.

A ver. Los lazos, normalmente, se deja bastante tela.

Y para que nunca se deshaga una clienta,

tú le das una puntada con un hilo y lo metes ahí dentro.

¿Vale? Y, entonces, te queda campana.

Los dobladillos nunca se planchan. Nunca.

-¿Nunca? -Nunca. A no ser, una lana.

Que se plancha un poco. Pero la seda nunca se plancha.

Y no tengas tanto cuidado de hacerlo tan chafadito.

Tienen que quedar como con vida.

¿Vale? ¿Estás de acuerdo? Completamente.

Aquí, al genio, le toca. Jaime, que os queda mucho.

Ya sé que es un placer hablar con Dione.

Es un placer tenerla aquí.

Una responsabilidad que esté mirando nuestro trabajo.

Está muy verde. Nunca mejor dicho. Pero muy verde.

Verde esperanza. Jaime, ya son menos de 20.

¿Cuánto nos queda? Menos de 20.

Venga, chicos. Vale. Que ya estamos.

-Ya tengo este. -¡Vamos, vamos!

No. Lo que hay que coser, es...

¡No, no, no, no! No, no. Claro.

Los lazos van cosidos directos a los volantes.

Y lo que lleva el clic son volante con volante

para poder cerrar.

Yo interpreto el vestido y veo seis lazos delante.

No sé, no sé. (PA) Pero el equipo ha decidido

que no era, que era solamente un lazo hecho en moña

con corchetes y yo obedezco.

Pero creo que iba atado de lado a lado,

porque un corchete en Pertegaz no me pega.

No está igual, pero le he hecho caso.

El escote para adelante. El escote, el escote.

-Échale un vaporcito. -¡Ay, qué bonito queda!

Tira. Cierra fuerte.

Hola, Dione. Hola. ¿Qué tal?

Muy bien. Tenía muchas ganas de tener mi ratito.

¿Me acompañas? ¿Vamos? Sí.

Ay. Ahora sí. -Vale. Aquí un hilo, eh.

Justo en este cierre. Aquí. -¿Dónde?

Quiero escuchar tus consejos,

que esto es un lujo poderlo hacer.

El traje tiene que bailar.

Es la mujer la que lo tiene que aguantar.

¿Lo tienes atado? -Sí.

¿Te importa que haga el lazo? -Por favor, enséñame.

Habéis puesto el lazo demasiado bajo.

-Vale. ¿Y ahora mejor? -Ahora está mejor.

Muchas gracias.

Tener la oportunidad de que Dione nos diera consejos,

es una oportunidad única. En mi casa, solo tengo

a mi madre, que me ayuda mucho, pero no es lo mismo.

Se puede hacer puesto. ¡Vamos ya!

Tengo unas ganas de ver cómo queda.

-Que me pega aquí. -Da igual. Lo que sea.

-No lo arrugues. -Cuidado.

-Vale. -La manga es muy chica. Es enana.

Mira. Se ha quedado muy chica. Y esa es supergrande.

Aprendices, queda un minuto para terminar la prueba.

Un minuto. Tranquila, tranquila.

Un minuto, son 60. O sea, que vamos bien.

Cuidado.

¡Quita! -Cuidado con la plancha,

que quema el vapor. -Habría que haberlo tenido

en cuenta antes. Plancharlo bien.

-Ya está. Maravilloso. -Se ha caído el corchete.

¿Cómo que se ha caído el corchete?

-¿Cómo lo has cosido? -Ponlo con alfileres.

Ahí, venga. Ponlo aquí, en el lazo. Un poquito en el lazo.

Ahí. Vale. No lo toquéis mucho, no se vaya a salir.

Lo voy a volver a hacer como lo ha hecho ella. Mira.

Lo colocas así y le das la vuelta para que se quede.

Lo importante es que se quede bien esto.

El lazo está en su altura.

Aprendices, diez, nueve...

¡Vamos, vamos! Ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres...

¡Corre, corre! Dos, uno.

Todos junto al maniquí. Todos.

(Aplausos)

Pero es más corto. -Ese está más arriba.

¿Estás más arriba? -Sí.

Réplica, réplica, no...

no es. Sobre todo, si lo miras por dentro. Está bastante feo.

Dione, ha sido un privilegio para "Maestros de la costura"

que hayas estado con nosotros en esta prueba,

en este primer programa y, de esa forma,

tener con nosotros también a la familia Pertegaz.

Muchísimas gracias. Gracias a vosotros

y a toda la gente que me ha tratado maravillosamente.

Yo te acompaño. Le has dado nivel a este taller, Dione.

Gracias. Gracias.

Mi abrigo quedó más "chuli" que el suyo.

Por ejemplo, el escote, es un abrigo

y tiene que quedar más tapado. -El mío es más bonito.

Un escote aquí abajo. -El mío, el tejido es más bonito.

El tejido mío es más bonito. -Los lazos han quedado más chulos.

No es verdad. Mis lazos son acampanaditos,

como nos ha dicho Dione. -Me da igual lo que te haya dicho.

Son más bonitos los nuestros.

Aprendices, he llegado el momento decisivo

de esta prueba por equipos. Os habéis esforzado mucho.

Bueno, unos más que otros.

Ahora el jurado va a emitir su veredicto

y debo recordaros que el equipo perdedor irá

directamente a la Prueba de Expulsión.

Suerte.

Antonio, ¿estás contento con el resultado?

Contento que hemos podido terminar.

Ah, porque lo consideras terminado esto.

Bueno, presentado, mejor.

Me ha gustado cómo empezasteis.

Aunque perdiste un poco de tiempo patronando una pieza

que no necesitaba todo ese esfuerzo.

Y me gustó también cómo has repartido las tareas

en el resto del equipo. ¿Tenéis algo que decir

el resto del equipo sobre las tareas que os ha asignado

o sobre cómo él ha organizado la ejecución de esto?

Ha habido un poco de caos, pero, al final,

lo hemos llevado bien. ¿Estáis de acuerdo

en todos los procesos que habéis seguido?

No en todos. Yo habría metido mano en el patronaje,

pero prefería limitarme a lo que me estaban pidiendo,

que perder tiempo en discusiones o en intentar convencer a nadie.

A ver. Yo voy a centrarme un poco en la confección.

Los volantes tenían que estar midiendo lo mismo.

Y como no los habéis fruncido bien,

pues a proporciones fallan.

Eso sí. Había una cosa que estaba muy bien hecha,

que son los lazos, que creo que ha sido Vanessa

que los ha hecho. ¿Es así? Sí. Los he cosido yo.

Enhorabuena, Vanessa. Has demostrado a tus compañeros

que no debías ser elegida la última.

Muchas gracias. ¿Puedo decir una cosa?

Las que quieras. Esa manga no está bien.

El lazo lo habíais puesto bien,

pero no entiendo por qué lo habéis puesto bajo.

Lo comprobamos con el original y está a la altura.

¿Compruebo? Si quieres...

Pero eso es por el patrón. El patrón primero.

El lazo es porque se ha caído. 23.

Con la costura ahí, es difícil medir.

32. Nueve centímetros. Se ha desbocado por el patrón.

No, no. Si hay una diferencia de nueve centímetros

en un escote, pues que no me digan

que está bajo o alto. Hasta aquí puedo leer.

Es un intento de réplica. No está exactamente igual,

pero se asimila bastante. Si los ves por la calle

así de pasada, crees que es el mismo. De hecho, es el mismo.

Eso sí, Shaoran. Estábamos muy preocupados contigo,

pero tengo que decirte que he disfrutado muchísimo

con tu cambio de actitud. Enhorabuena.

Te diré una cosa. Para mí, era más fácil tirar

la toalla hoy, aquí, con todo este berenjenal,

que en la prueba del otro día. Así que mi aplauso.

(APLAUDEN)

Este era el equipo serio. Ahora me toca el festivalero.

Vámonos. Sí, vamos.

Te diré dónde vamos a ir.

Jaime, que eras el jefe de talle,

¿qué tienes que decirme de esto?

Pues que los lazos son superpuestos,

en vez de estar cerrados con dos vagas.

Y que el patrón, que lo he cortado yo,

se me ha quedado corto. Es lo único.

Y tienes un fallo en el corte del traje garrafal.

Puede ser. Me vas a explicar, Jaime,

por qué esta pieza, que es el ancla,

los cimientos de la prenda, me la has cortado al bies.

Yo no la veo. -Yo tampoco.

Hemos cortado, primero los volantes.

Y el final, no he promediado bien la tela que me quedaba

y el escote me ha quedado... Un fallo de principiante,

pero, vamos, garrafal. Lo reconozco.

Dentro de media hora, te llega al suelo.

Es una bata de cola. Esto cede.

Esto es, vamos, de... No voy a decir la palabra.

Muy mal, Jaime. Muy mal.

Porque esto no es coser y cantar.

El resultado ha sido nefasto, pésimo.

Habéis medido un poco a ojo todo.

Los volantes los habéis rasgado

y las proporciones no han salido del todo bien.

Es un poco una chapuza. No os han salido las mangas bien.

La sisa, no cabe ni el brazo de una Barbie.

No sé si lo habéis mirado, pero un puño.

Luisa, Anna.

Entiendo que en vuestras casas hagáis las cosas

como las hacemos en casa, casero.

Aquí estamos al nivel de Pertegaz. No se puede hacer eso.

Soy ama de casa y esto no lo tenía que haber hecho.

Aprenderé.

Pero no sé.

Volvemos con el tema de los lazos, porque me importan mucho.

Un traje de Pertegaz con lazos falsos pegados

con automáticos mal cosidos, ¿en serio?

Podíais haber vuelto al original, abrir el lazo

y ver cómo estaba hecho realmente, porque...

Es una actualización, una versión más moderna.

¿Perdón? No. Ha sido un error.

Porque ese lazo no se puede quitar de ahí.

¿Se quitan o no? -No. No se quitan.

Están cosidos. -¿Ah, no?

El lazo está cosido y estáis usando los automáticos

para cerrar el abrigo, Edu. Ah.

Entérate. Pero como has estado por aquí, por allá, de cancaneo.

Era la imagen del grupo.

Como él dice, soy un poco estrellita,

destaco un poco del grupo y por eso me las llevo todas.

Estoy acostumbrado, eh.

¿Tienes algo que decir a eso? A bote pronto, así...

Tú pasas por el... (RÍE)

Pasas por el museo y ves los tres juntos

y podría ser una trilogía.

(RÍEN) -Perdón, perdón.

(RÍEN)

No sé qué ganas tenéis de reíros, sinceramente.

Perdón. Yo creo que es mejor pasar

veredicto y cortar esas risas. Y más, que se ría Eduardo.

Me gustaría, Eduardo, que me explicaras

qué es lo que has hecho en esta prueba.

Te tengo que dar las gracias de una cosa fundamental

en cualquier taller. Es algo fundamental,

que se necesita una inteligencia abrumadora,

que es vigilar la plancha.

Y planchar. Para diez minutos.

Y dar alfileres, que eso es una cosa también

que necesita una gran formación.

Bueno, también era la imagen del grupo.

Eso es lo que has hecho durante toda la prueba.

Bueno, pues lo siento.

Pues más lo siento yo.

A ver. Y ya, esta forma de coser un corchete...

¿Quién los ha hecho? El último de arriba, yo.

Es que no se puede ni abrir. Está roto.

Ya. Si es que fueron unas puntaditas de nada.

No lo entiendo, de verdad.

Es una sorpresa. Fue en el último minuto

y me temblaban las manos.

Ahora mismo, estoy muy triste. Yo ahora me iba para mi casa.

Habéis venido a trabajar, a trabajar muy duro

y a aprender, porque visto lo de hoy, os queda mucho.

Entonces, por todas estas razones,

consideramos que el equipo ganador de la prueba de hoy es...

Ninguno de los dos.

¿Y ahora qué pasa?

¿Eso quiere decir que van los 12 a la Prueba de Expulsión?

¿Van todos? Como me llamo Lorenzo Caprile.

Me gustaría deciros una cosa.

Puedo entender una risa nerviosa en una primera prueba de equipo.

Pero lo que nunca voy a entender,

es que faltéis el respeto a este jurado

y que faltéis el respeto con esa risa

a 10 000 personas que no están aquí hoy

y que hubieran estado cosiendo con todo su entusiasmo.

Totalmente de acuerdo.

Y dicho esto, no todo está perdido.

Tenéis una última oportunidad en la Prueba de Expulsión.

Los 12 tenéis un reto que afrontar

y los cuatro os esperamos en nuestro taller.

Ya está.

Cuando he llorado un poquito,

me he acordado de mis hijos y de mi marido.

De mis seis niños. Si me ven llorando,

se van a quedar como diciendo: "¡Uf! Mamá llorando".

La prueba del maestro Pertegaz ha sido definitiva.

Nunca imaginamos que algo así pudiera ocurrir.

Los aprendices han confeccionado tan mal el abrigo,

que ninguno de ellos se ha salvado y los nervios están,

lógicamente, a flor de piel.

Todos están en la cuerda floja

y ahora deben luchar por la permanencia.

Bienvenidos.

Vaya caritas veo.

El ambiente en el taller está tenso tenso.

Y estamos todo el mundo a ver qué va a pasar.

Porque este jurado es muy exigente y muy quisquilloso.

Sabéis que el nivel de exigencia va a ir aumentando.

También sé que muchos de vosotros no estáis de acuerdo

con la valoración que hizo el jurado

de vuestra prueba de equipo.

Pero debéis recordar que la prenda

no solo tiene que parecer que está bien hecha.

Tiene que estarlo. Por eso, hoy lleváis

mandiles negros, acericos negros,

porque ahora estáis en la Prueba de Expulsión.

Yo estoy un poco desconcertado y un poquito preocupado,

porque no sé si todos los aprendices están al nivel

que nosotros exigimos en este concurso.

Pero lo que más me preocupa, es que creo

que muchos no son conscientes de los desastres

que están haciendo y cometiendo.

No podemos permitirnos tener un taller con aprendices

que no están llegando a los mínimos,

mínimos básicos del nivel de costura.

Me esperaba mucho más nivel de vosotros.

Antonio. Comparto parte de la opinión

del jurado, pero no al 100%.

Creo que hacer un Pertegaz en dos horas

con un equipo que no sabes cómo funciona, es muy difícil.

Pues yo no. ¿Y tú, Jaime?

Que eras el otro jefe de taller. ¿Opinas lo mismo?

Un poco, sí. Yo creo que cada uno lo ha hecho lo mejor que ha podido.

Hay cosas que no comparto de las valoraciones

que se nos dieron, pero, bueno, las acato.

A ver si ahora estamos de acuerdo

en todo lo que dijeron. No os vengáis abajo.

Lorenzo, ¿tienes algo que decir?

Tengo algo que decirle a Jaime.

Por supuesto que tengo algo que decirle.

Porque él, como jefe de equipo, era el responsable

de cortar la prenda y en mi opinión,

cometió el error más garrafal de toda la prueba,

que fue plantear ese delantero, canesú

o como lo queráis llamar, lo cortó al bies.

Y eso para mí, ya es un error garrafal.

A partir de ahí, "caput".

Bueno. Eduardo, yo que te veo con ganas

de arrancar, de decir algo, te veo sufriendo,

¿tú qué piensas de todo esto?

A mí me parece que Jaime fue un estupendo director del equipo.

Claro que fue un jefe de equipo perfecto, si te dejó hacer

lo que te dio la gana, Eduardo.

No voy a entrar... Y dale, golpe de pelo

que no estamos en "Los Ángeles de Charlie"

hijo mío, eh.

Uno de nuestros aprendices no seguirá con nosotros

la próxima semana, ¿qué preparasteis

para un momento tan duro?

Ideamos algo un poco más informal, menos estricto diría yo.

Para dedicarse a la costura además de técnica

es necesario que seáis supercreativos.

Antonio, Shaoran, sois supertécnicos

hoy os quiero ver como os desenvolvéis

sin patrones y seáis lo más creativo, locos

y que nos emocionéis lo máximo posible.

La técnica se puede aprender, pero la creatividad

es algo que se tiene o no se tiene, punto.

Aprendices, de hecho contamos con la presencia de una persona

experta en esto, es un nombre consagrado

dentro de la moda española.

Yo creo que es una suerte para todos y un privilegio

para este programa contar hoy con Ana Locking.

Hala, chaval.

(Aplausos)

Guapísima, elegancia, glamour.

Qué guapos.

(APLAUDEN)

Me encanta ver a Locking en el taller, es una oportunidad

que tenemos en el programa de ver a grandes diseñadores

españoles tan cerca y recibir su consejo.

Ana ha presentado sus trabajos en la Fashion Week de Nueva York,

es una mujer, bueno, una artista multidisciplinar,

me gustaría preguntarte, ¿crees que es necesario

tener un conocimiento del mundo del arte

para poder dedicarte a la moda?

No creo que sea necesario, pero es un valor añadido.

Para mí, la moda esa una forma de expresión y como tal

es un elemento artístico.

Un consejo que os doy es que penséis qué queréis contar

con esa prenda, qué queréis decir,

a partir de ahí, lo que hagáis tendrá sentido.

Tú eres profesora del Centro Superior de Diseño

de Madrid, ¿qué es lo primero que enseñas a tus alumnos?

Sobre todo, pasión y amor, con pasión y amor por lo que haces

ya puede haber cualquier barrera que serás capaz de superarla

porque lo que te mueve es el amor y el amor no tiene fronteras.

Espero que toméis buena nota de lo que os dice Ana Locking

porque sabe muy bien

lo que cuesta aprender y enseñar la costura.

Todo esto que is explica Ana

lo tendréis que poner en práctica con esto.

Sudadera gris.

Manga larga, canalé.

Sí, sí, con esto. Vale.

Una sudadera de algodón de las que tenemos todos en casa.

Incluso yo tengo una.

No tenéis que construir una prenda desde cero,

tenéis que convertir esa sudadera en otra cosa,

totalmente, diferente.

Tenéis libertad total para hacer una falda,

una chaqueta, un vestido, un pantalón o un bolso.

Claro, lánzate a ser creativa en dos minutos.

O sea, no te dicen: "Vete a tu casa, lo piensas,

mira por Internet, vuelves y nos muestras algo".

Entonces, creo que es una prueba con su cosilla.

Para conseguir el éxito en este mundo tan complicado

de la moda es fundamental que vuestras prendas se reconozcan.

Por eso, a partir de hoy os vamos exigir

que todas las pruebas vayan firmadas.

Tenéis aquí una formidable máquina bordadora

que ya la quisiera yo en mi taller con la que bordar las iniciales

en vuestra etiqueta sobre

la prenda, en un trozo de tela, donde queráis.

Yo ahora mismo estoy, vamos, con los nerviosa flor de piel

porque entre la tensión que tenemos todos

tras la prueba anterior, no sé lo que va a pasar.

Tenéis 90 minutos para hacer un boceto

y crear una prenda, completamente, nueva

a partir de una sudadera de algodón.

En la mercería tenéis 12 sudaderas y todo

lo que necesitáis para transformarlas.

¿Preparados?

Os deseo muchísima suerte a todos.

Tres, dos, uno, ¡a coser!

Vamos a coger la sudadera, ¿no?

-Bueno, bueno, tranquilos. -Dejadme una.

-Esta es más chiquita.

-Ay, cuidado, mi dedo.

En esta prueba voy a poner todas mis fuerzas,

todas mis ganas y toda la sensualidad

que me caracteriza.

Si soy eliminado, me iré al puente más cercano

y me tiraré, no pasa nada.

¿Qué haríais vosotros con una sudadera?

Yo iría a lo que me gusta y hacer con algo tan sport

hacer un vestido superfemenino y luego jugaría con volúmenes,

me gustaría coger diferentes tejidos y de repente hacer

un vestido como coctelero ochentas, ¿no?

Voy a bordar esto lo primero y así no tengo que bordar.

Lo escotaría y todo exceso de tejido haría un bonito

drapeado aprovechando las mangas

incluso hacer algo por detrás, una especie de cinturón

y te quedaría un vestidito mini, mini, mini,

de esos que usan esas actrices a las que viste María

que enseñan todo.

Claro, divino.

¿Qué? -¿Alguna de cuadros?

-De cuadros no me he fijado.

-Había una que... -Vi esta y me fui para ella.

Siempre me santiguo, es una costumbre,

pero me siento más protegido, no sé.

Hay que invocar al Espíritu Santo, y el Espíritu Santo actúa.

-Suena raro, pero así es. -No es verdad.

-Le pediré ayuda a la santísima

Terremoto de Alcorcón que me eche un cable.

Ah, he hecho un pliegue y he bordado con un pellizco.

No puede ser, veo un boquetazo al lado y digo... cuando corto

tenía que cortar no podía dejar la sudadera pegada, estaba así.

Qué cagada, de verdad, qué cagada.

¿Cómo vas, Antonio? Aquí voy preparando

e intentando convertir la sudadera en un vestido.

Cuéntanos quiénes son esa gente de la foto.

Lo más importante de mi vida,

mi mujer y mi pequeñajo, mi Gonzalito.

Hola, me llamo Antonio, tengo 37 años y vivo

con mi mujer y mi hijo de tan solo un año.

Mi mujer me ayuda a cumplir mis sueños, ella se puede decir

que es mi modelo aunque ella a veces

quiere meterse en tema de diseño y discrepamos

y ahí viene el tira y afloja a ver quién puede más.

Lo que más voy a echar de menos

en mi paso por "Maestros de la Costura",

pues es mi familia y, concretamente,

a mi pequeño, a Gonzalo.

¿Los echas mucho de menos estos días?

Más de lo que yo imaginaba, sí, se hace un poquito... duro.

Por una causa importante. Sí, persiguiendo un sueño.

Te vi analizando la sudadera al milímetro.

Una radiografía a la sudadera viendo dónde podía...

Cómo sacarle partido, le dejé el corte "oversize"

y quise dejarle las pinzas

sin cerrar para que tenga ese ajuste en la cintura,

pero el juego suelto en el resto del vestido.

Tú el modelaje no lo dominas mucho.

Bueno.

Me parece bien que sean estrictos,

sobre todo, Caprile me parece que él...

A mí me da miedo cuando lo veo, cuando me mira no sé

si es bueno o es malo, pero a Caprile le tengo su respeto.

Lo que está haciendo Antonio, en mi humilde opinión,

lo haría más fácil modelando sobre el maniquí

y no con ese lío de patronajes de fácil transformación.

Antonio es muy de patrón, de patrón.

Alicia tiene las ideas muy claras. Tiene buena pinta,

hace como una deconstrucción. Veo que con esto puedo,

estoy, más o menos, bocetando lo que voy a hacer

y creo que saldrá algo muy bueno,

pero es solo mi opinión y es lo que me gustaría para mí.

No sé qué pensarán.

Me gusta mucho ver trabajar a Mahi, me gusta mucho verla individual.

En principio, quiero hacer un body porque los bodis

van bastante bien conmigo y creo que puede tener

muchísimas opciones ya que cojo todo el cuerpo,

la parte de arriba y la de abajo y puedo meterle

de todo y hacerle muchas cosas.

Para esta prueba hay que tener mucha imaginación

y, claro, entre los nervios y el tiempo que vuela,

pues imagínate, corre que te corre, corre que te corre.

Esta es mía.

No lo bajo todavía, ah.

Y ahora dinos la verdad de verdad, ¿tienes alguna sudadera?

Sí. Pero no te la pones.

me la pongo para ir al gimnasio. No te veo con sudadera

ni un domingo por la tarde viendo una película de esas

de las 3:30 o las 4:00.

Porque por la tarde estoy en mi casa en pelotas

con una mantita de poliéster comprada en el Rastro de Tetuán.

Esto para el botón. -Voy a entretelar primero

y así cuando haga la abertura

que quiero hacer en el delantero no me desboque.

Y Jaime lleva todo el rato

dándole vueltas a la misma sudadera.

Para variar el cuello que es lo único que ha hecho.

A ver si me sale.

Este tipo de pruebas benefician sobre todo

a los más creativos, diseñadores, a quienes estudiaron

un dibujo, a quienes tienen pensadas y vistas, sobre todo,

vistas y vividas muchas ideas en su cabeza.

A los que igual cosemos más como es mi caso,

creo que nos perjudica.

Yo voy a intentar hacerlo lo mejor posible

y que quede bonito y gracioso. -La creatividad y las cosas

que se me ocurren es aquí cuando yo de verdad puedo demostrar.

Porque en otra prueba no puedes demostrar

porque es a lo que te dicen.

Anna no está transformando, está costumizando

poniendo un retal... Ha puesto en bajo.

No es lo que pretendíamos en esta prueba.

Aprendices, estoy viendo que la mayoría de vosotros

le pone una cosa aquí, le corta una manga,

le pone un volante...

Estáis haciendo una versión de la sudadera, que la prueba

no es eso, es transformar la sudadera en algo,

completamente, diferente, en otra cosa, en otro

objeto tridimensional, en otra prenda.

Es que uno de vosotros hoy se va a casa.

Yo es verdad que pensé en añadirle una falda,

me hubiese gustado igual centrarme más en el bordado

o en los apliques que le puse arriba,

pero me ha reafirmado en la idea

para marcar que era un vestido.

Quiero que conozcas, Ana, a nuestra Pa

de familia de marinos.

Debe ser duro ser esposa de marinos y familia...

-Porque se iba mucho cuando eran pequeños a navegar

y me quedaba sola con los niños, pero ahora...

¿Y vas a seguir la estela de tu madre en cuanto a los hijos?

No, porque ya me voy haciendo mayor.

Bueno, no tan mayor.

Bueno... Que estás aquí, ¿cuántos tienes?

49. No, hijos.

(RÍEN)

49 hijos, no.

Seis. Bueno, no está mal.

Pero me llega, quiero tener mis ratos libres el día de mañana.

Pa, explícanos un poco tu proyecto, tu transformación.

Quería hacer tipo charlestón, años 60, me encanta ese tipo

de vestido así y un volante abajo, pero no sé si tendré tiempo.

En este oficio siempre

hay poco tiempo, Pa, suerte. Gracias.

¿Qué tal, Alicia, cómo vas? Bien.

¿Tienes claro lo que vas a hacer? Sí, empecé a pensar qué quiero

dar a entender con esto y es muy femenino,

muy ceñido a la cintura y demás, luego cuando termine ya os contaré.

Yo creo que puede ser interesante. Sí, ¿y la fotografía de Londres?

Es mi chico. A ver cómo es

que lo veamos si es guapo o no.

Hombre, tú eres muy guapa, tienes que tener un novio guapo.

Pues buena suerte, Alicia.

Lo veía desde allí y me parecían unas hombreras.

Gracias, pues no, no lo son.

Sorprendente, eh. Gracias.

Hola, qué tal. Hola.

-Hola, buenas, ya le he perdido un poco el miedo al taller

y puedo trabajar más tranquilo hoy, pero el tiempo

siempre afecta mucho. ¿Qué estás haciendo?

Pues, a ver, me he tirado por la parte que no tenía

que haberme tirado, pero ya para delante.

Cuando comentaron de cambiar la prenda no pensé que fuese

convertirla en otra cosa porque al final es punto

y pensé en cambiar la funcionalidad a la prenda.

Entonces creo que dando rigidez en el canesú por muy de punto

que sea, pues cómoda para estar

en casa y da más estabilidad a la prenda.

¿Tú eres muy de sudaderas? No, nunca, nunca me he puesto

en mi vida una sudadera.

¿Nunca en tu vida? Yo estoy como alucinando.

Yo estoy impresionada, pero si es una prenda

que no es para hacer deporte, vas más allá del deporte

para tu vida diaria. La camisa es lo mejor,

te remangas, te abres si tienes calor.

¿Y encima de una camisa una sudadera no te apetece

para el frío, eres del puerto? Más tipo Cárdigan o Pullover.

Gracias, suerte. A vosotros, muchas gracias,

Ya he colocado esto.

-Estoy intentando hacer un vestido así un poco

para darle un "plush" como me dijo Caprile

en la primera prueba a ver qué sale.

Aún tengo que bordar el nombre que no lo he hecho,

pero está siempre ocupada la máquina.

Mira qué escote le he hecho, ¿qué opinarían tus alumnos

si te viesen con este escote?

-Es por detrás, ¿no? -De eso nada, cariño,

esto va por delante. -Mis alumnos opinarían fenomenal,

pero yo no me lo pongo.

(RÍEN)

Oye, me encantaría que te lo pusieras.

-¿Qué dices, con estas lolas? -Pero sin nada debajo.

Ni con un sujetador me lo pondría. Genial, yo admiro mucho su diseño,

ojo, ¿cómo es? lo caballeroso no quita lo valiente,

pero yo no me lo pondría.

A ver, sí, aguja uno, mi madre no sé qué,

¿aquí qué me estoy dejando yo, chiquillo?

Esto está mal.

Ojú la de tiempo que estoy perdiendo.

O sea, qué le pasa a la bordadora, me tiene negro.

La enchufo, la apago, la pongo y no funciona.

-Al ver a Edu en la bordadora sufrí

porque quería ayudarlo, me sabía mal

porque me gustaría que me ayudaran, pero era en plan

si voy, él iba más adelantado que yo.

Mahi.

No me va, me da miedo darle al este porque

está en el bastidor que le toca, pero me cose en el de al lado.

A lo mejor no me doy cuenta yo y me estoy volviendo loco.

¿Qué? -Pues no sé, vamos a ver.

-Y le damos a centrar y te lo pone aquí

como si fuese aquí. -Es verdad,

hostia qué cosa más rara, ¿no?

-Voy a cambiar el alfiler.

Vino un compañero a ayudarme, comprobamos que funcionaba,

no sabíamos cómo iba, la apagamos, la volvimos a enchufar

y hasta que ha funcionado, pero, vamos, me puse

de los nervios, echaba humo.

La máquina no, yo.

Ya está, ¿me puedo ir ya? -Sí, mi vida.

-¿Sabrás? -Sí, espero que sí.

-Bueno, si no, me pegas una voz.

¿Y tú, qué estás haciendo? Como ha dicho Ana Locking

que tiene que ser muy representativa

y hablase de ti yo quise hacer este, podemos llamarle, escote

porque dice mucho de mí, yo creo.

Ya sé, sí, desde luego mensaje tiene.

Te he traído el libro de "Maestros de la Costura",

es el manual imprescindible para los amantes de la costura.

Una guía muy sencilla y útil para iniciarse en el mundo

de la confección y en él se encuentran

todas las técnicas necesarias

para convertirse en un maestro de la aguja.

Hola, Vanessa. Hola, buenas.

Hola, Vanessa, qué tal. Bien.

¿Cómo se hace ser profesora de religión para adolescentes

y tener cuatro hijos en casa? No sé cómo lo haces.

Porque tengo un marido... El secreto es tu marido.

Juan Pablo, sí. Juan Pablo, encima.

Como el Papa.

¿Introduces esta simbología cristiana, religiosa

en la prenda que estás haciendo? -No tiene nada que ver,

sí que me planteé que fuera una prenda que yo pudiera usar.

¿El largo es el que te pondrías?

Creo que sí con una media tupida y al cole no iría con eso.

Bueno, pero está bien, está bien. Muchas gracias.

Suerte, Vanessa. Adiós.

Aprendices, quedan 30 minutos, 30 minutos solo para terminar,

son 30 minutos que se pueden aprovechar mucho.

Antonio, jefe de taller en la anterior prueba, ¿y...?

Pues aquí... A mí se me parece,

¿a ti no se te parece?

Ah. Levántalo, qué es.

No me pongas nervioso es un vestido.

¿Qué? Un vestido.

Un vestido, ¿pero se parece mucho a la sudadera?

No, mejor, ¿se parece demasiado a una sudadera?

Demasiado, no, solo un poquito.

Anna, termina. -Tía, me he hecho sangre.

-¿Estás bien? -Quería haber puesto

unos ojetes en el pecho, pero al no haber una máquina

para hacer ojetes, pues digo:

"Lo hago con un piquete con la tijera",

y al hacerle el piquete me salió sangre.

No te preocupes.

Se ha manchado, me pasa en mi casa y la lío.

Yo estaba pensando y concienciada en lo que tenía que hacer,

me daba igual que me sangrara, yo no quería ni mirar.

Es demasiada tela.

Es demasiada tela y el punto tira mucho.

-Creo que me falta, ¿tú has hecho el bordado ya?

-No, hija mía, el bordado sí,

pero el canesú y el punto no son buenas ideas.

-Es que estoy muy nerviosa, intento poner un lazo.

Ahora no puedo ni hilvanar la aguja.

Mi idea es hacer una chaqueta una especie de abrigo de verano.

La lazada esa es un guiño a Pertegaz.

Me entretuve mucho en hacer el ruche este que es un currazo

y me dediqué solo a eso y ahora me falta tiempo

para transformar la prenda,

o sea, un poco asustado porque esto no queda bien.

En serio, por favor, decidme que queda media hora, ¿no?

-Qué va. -Cuánto queda.

-Unos 10 minutos. -Qué dices,

si no he hecho nada aún.

Nervioso porque apenas queda tiempo

y estoy enredado un poquito con el adorno.

Pero espero que llegue.

Vamos a ver qué sale.

Espero que el vestido quede como tenía pensado

o lo más parecido posible.

Aprendices, quedan cinco minutos, cinco minutos para terminar

la prueba y os recuerdo que si no ponéis

la prenda en el maniquí, no será valorada.

Quien no haya bordado su nombre no competirá tampoco,

¿qué haces, Shaoran? Terminando de montar el canesú.

¿Qué te queda? Montar el canesú

la parte de arriba solo. Cinco minutos.

Sí, me enteré, que me lías.

Ya, pero son cinco minutos, no son 10 ni 15, son cinco.

Va, me lías. -Niño, aquí ha pasado algo.

No.

Se ha quitado el hilo, ay, se quita el hilo.

¿Está? Casi, casi.

Ay, qué calor.

Tengo que hacer algo con esto.

-Tengo que plancharlo si no, queda horrible.

Esto me parece una horterada.

Shaoran, ponlo en el maniquí aunque esté sin acabar de bordar.

Estupendo. Aprendices,

quedan dos minutos para terminar. No me va la plancha.

Agua.

Ay, que me caigo.

Vamos, Anna, vamos.

Ay, madre.

Cada minuto es oro para terminar una pieza

en la que os jugáis la expulsión de "Maestros de la Costura".

Queda un minuto. Es verdad.

Yo para esto no sirvo.

Joder, este ha hecho un picardías, coño.

30 segundos. Esta mujer me pone nervioso.

El broncazo que me comeré de Caprile.

Aprendices, la prueba termina en tres, dos...

Uno...

¡Ya! Todos junto al maniquí.

Estoy flipando, los gemelos han hecho cosas

que no tienen nada que ver con sudaderas.

-Ay, Dios mío.

Aprendices, el jurado irá pasando por vuestros puestos

para valorar vuestro trabajo.

Antonio, por favor, ¿puedes poner el maniquí aquí para juzgarlo?

No consigo ver del todo una transformación.

Creo que el trabajo de la cinta, inspiración goyesca,

es bastante bonito. Con más tiempo te hubiese quedado mejor,

pero, la verdad es que queríamos que experimentarais

un poco más con lo que es el volumen y la forma.

Fuiste el ganador de la primera prueba, sabes que tu traje,

también, a ellos dos, pero a mí me gustó muchísimo,

y en esta prueba, sinceramente, me esperaba más de ti.

Creo que estás, todavía, muy obsesionado con el patronaje.

No he arriesgado nada, la verdad, quería terminar lo que pudiera

hacer en ese tiempo y, la verdad, que riesgo, poco.

Me he centrado en que no fuera una sudadera y no en la creatividad.

Buena suerte. Gracias, Antonio.

Alicia, cuéntanos cómo ha sido tu transformación.

He querido seguir el consejo de la invitada

y expresar lo que más me gusta de todo lo que engloba la moda,

que es el toque japonés. He cruzado como los kimonos,

el color rosa le da el toque femenino.

Llevándolo, también, al tema del ballet.

A mí, Alicia, me parece que para ser autodidacta,

está cosido con bastante gracia.

Lo has resuelto bien, la cinta está bien hecha,

el godé te ha quedado bien, los picos que son difíciles,

me parece que lo has resuelto muy bien. Y el «scrunchy» este...

Soy de la EGB, ¿me podéis explicar qué es el «scrunchy»?

Algo que se llevaba en los 80-90, creía...

Una goma de pelo. Ojalá nunca fuese a verla.

Parece ser que Alicia quiere traerlo de vuelta.

Para que se vea que es de bailarina.

Alicia, creo que lo que he visto, me ha gustado,

es que has empezado planteando la prenda desde el maniquí

y era un ejercicio para eso,

pero creo que le falta un puntito de marcha.

Lo que confecciono es para ponérmelo

y como no soy tan atrevida, tiendo a la sencillez.

Gracias, Alicia. Gracias, Alicia.

Muchas gracias.

Hola, Mahi, ¿qué tal? Hola, Mahi.

Cuéntanos la historia que hay detrás de esta asimetría.

Cuando empecé a cavilar me imaginé un bodi,

pero caí en que los maniquíes no tienen pernera,

así que hice la versión top. Con lo que me gusta recargar

de abalorios y florituras; una hora y media se me queda corta.

Si te pones esto en la gasolinera vas a tener lleno total.

Ojalá. Has hecho una transformación

para empeorar un poco la prenda. Has cortado demasiado pronto

demasiada tela. Y te has quedado vendida.

Es que me gusta mucho la tijera. Y a mí, mira los largos,

pero estás en una prueba de eliminación,

quedarte sin tela era delicado.

Hubiese tirado por el bodi y lo dejas abierto. Es tendencia.

Gracias, Mahi. De nada.

Hola, Pa. Hola.

Son admirables los pétalos cómo los has cortado a mano,

eso tiene un trabajo... El aire años veinte lo tiene

y, realmente, el objetivo de la prueba que era

transformar una sudadera en algo diferente,

eso, por lo menos, lo estamos viendo.

A mí, al final, se me queda un poco mohíno.

Ya que vas a hacer un charlestón, años 20...

En mi cabeza era más mono. Un toque lujosito.

Gracias, Pa. Gracias, suerte.

Mi estilo es más como Caprile, más clásico, convencional...

No soy como Palomo, que hace esos diseños tan originales,

soy más clásica. Si alguien me podía entender mejor sería Caprile.

Jaime, te has puesto las pilas cuando he dado palmadas

y he dicho: «hay que transformar la prenda,

no adornarla». Y enseguida, hasta ese momento...

Habías fruncido la manga y abierto el cuello.

Añadir un cuadrado para que caigan los picos,

para que caigan, un tipo de falda a una sudadera...

Pues bueno... Me espera más de ti, Jaime, sinceramente.

Te queda mucho por aprender. Consciente soy.

Tú te haces la ropa para ti, ¿no? Sí, juvenil y colorida.

¿Esto es para ti o para cuando te hayas comido a otro?

El look general es como yo visto, pero, obviamente, no es mi talla.

Es para un jugador de rugby que podrías haber ajustado.

Lo que más me llama la atención es esa terminación en ondas,

que en italiano se llama «smerli». En pueblo se llama punta de bayeta.

No está bien resuelto porque hacerlo bien tiene mucho trabajo,

pero, bueno, lo has intentado.

Es lo que más tiempo he estado haciendo.

Gracias, Anna. Suerte. Gracias.

Hola, Vanessa. Te vemos muy atrevida

con el cortito de la falda.

Tan corta y enseñando ombligo, pero bueno.

No, porque sería... con camisa. Menos mal.

Es un chaleco que iría con camisa, eso es mucho para mí.

Un cuello vuelto o algo que tape.

La moda es una forma de expresión;

no hubiese pensando nunca que fuera tu look soñado.

De momento, es lo que más me ha sorprendido.

No, no, yo no puedo llevar algo tan prieto.

Me encantaría vértelo un día en uno de los programas.

De verdad, me encantaría. Sí, sí...

Gracias, Vanessa. Muchas gracias.

Hola, Eduardo. Hola.

Cuéntanos, ¿qué has hecho?

De la sudadera he querido hacer un vestido

y pienso que este escote me representa muy bien,

yo me lo pondría sin nada o un sujetador.

Para muestra un botón. En pelotas.

No, no estoy en pelotas.

Lleva un abrigo, Caprile. Y unos zapatos.

Estás maravilloso, hay que decirlo. Muchas gracias.

Goya pintó a la maja desnuda y está en los museos,

yo salgo aquí enseñando la pierna en su totalidad

y no es un desnudo ni pornografía, es arte.

A mí el corte cibernético me gusta, me parece moderno.

Gracioso el concepto.

Sexy. Pero aquí veo poca transformación.

A los 45 minutos, prácticamente, habías acabado.

Podrías haberte vuelto loco con esto.

Como era una prueba de eliminación,

no quería arriesgar y quedarme a medias.

Me dice alguien que se pone en pelotas en una camiseta

vestido de mujer que no se atreve a arriesgar mucho...

Si esto no te parece arriesgado. Esto, vamos...

Lo llevo viendo desde Pierre Cardin en el año 62.

¿Esto es arriesgado? Os dije el primer día que he visto mucha moda,

igual soy muy clasicorro y muy de barrio Salamanca,

pero he visto muchísimo.

A mí no me inspiras con unas tetas fuera, hijo mío,

que no me impresionas con eso.

Lo digo porque espero mucho, mucho de ti.

Eres un vago. ¿Y tu firma, dónde está?

Aquí.

Por lo menos, la podías haber centrado.

Suerte. Muchas gracias.

A mí me gusta. A mí también.

Hola, Sergio. Hola.

Creo que te ha pasado lo contrario que a Eduardo.

Él ha pecado de: «No me voy a arriesgar que no llego», y tú, ole.

Cuando empecé con el volante: «¿qué hago?».

Me gusta mucho la historia de la moda, este estilo

rollo capa, victoriano... Me mola mucho.

Estoy impresionada con el trabajo que has hecho,

no es mi estilo pero ¿crees que tus vecinas de Chivas lo llevarían

para ir a misa los domingos?

Para una comunión con los tejidos adecuados.

Con un vestido sencillo debajo

y te pones la chaqueta más elaborada.

Tienes que tener cuidado con los alfileres,

hoy tenéis un maniquí, otro día una chica aquí

y no la vas a pinchar y se queda hecha un colador.

Muchas gracias. A vosotros.

Hola, Vicente. Hola, ¿qué tal?

La verdad, Vicente, es que yo veo tan bonito el trabajo hecho

sobre la cazoleta con una sudadera que me da pena todo lo demás.

Hubiese presentado ese sujetador.

Lo pensé. Hubiese sido la ganadora.

Porque era una transformación total, perfecta ejecutada, bonita

y original. Es la prenda que hubiese querido tener.

Es más, Vicente, me la compraría.

Lo que me hace gracia de vosotros, que sois gemelos,

que podríamos poner la mañanita, chaquetita, como lo llaméis,

encima del conjunto y no desentonaría en absoluto.

Vamos a hacer la prueba. Mira qué monada de conjuntito.

Hay una conexión, funciona.

Se nota que coséis juntos.

Coser separados es la primera vez.

Suerte, Vicente. Muchas gracias.

Shaoran, cuéntanos. La primera prueba casi abandonas,

en la otra te viniste arriba, estábamos muy contentos

y, hoy, cuéntanos un poco ¿qué has hecho?

En mi caso, en vez de transformar como tal la prenda,

transformo el concepto de la prenda, la formalidad.

Cambiar de una prenda informal y casual a una formalidad,

entonces, creo un canesú sacado de la misma pieza.

Me parece que el trabajo que has hecho, no lo has terminado,

has tenido hora y media. ¡Está con alfileres!

Y está mal puesto, unos pliegues que le has puesto...

Es la pinza que llevan los canesúes,

es lo que iba a hacer al final, pero no dio tiempo y puse alfiler.

Has cortado la sudadera, pero sigue teniendo

la misma forma de la prenda inicial.

Podrías habernos sorprendido de otra manera;

con una manga sastre en la sudadera...

O haber intentado una americana con otras telas...

Un chaleco de caballero un poquito ajustado...

Esto, sinceramente, Shaoran, no lo entiendo.

Muchas gracias. Buena suerte. Gracias.

Hola, Luisa. Hola.

Nada más ver esta prenda sabemos de quién es.

Y eso me encanta.

Valoro mucho que hayas transmitido tu carácter y esencia.

La has hecho tuya y eso, para mí, es lo que más valor tiene

en un diseñador o en una modista.

Felicidades, Luisa. El vivo está muy bien puesto.

Los volantes están bien hechos. Has trabajado,

has hecho una manga diferente a la otra, has desbocado,

has mantenido el volante, una bajo con una línea

y, encima, es tu esencia. Gracias.

Gracias, Luisa.

Ana, ¿qué te ha parecido el trabajo de los aprendices?

Hay cinco trabajos que me creo el discurseo que me cuentan,

con el resultado final.

Y de esos cinco, hay tres que aportan algo nuevo.

El chico que ha hecho las cazuelitas con el vestido,

el chico de delante con el escote. Edu.

Y Alicia. Me parece que son los que aportan algo

que no estoy tan acostumbrada a ver.

Hoy has sido su inspiración, os pido un fuerte aplauso

para Ana Locking, gracias, Ana.

Y ahora llega el momento de la deliberación.

Efectivamente, Raquel. Nos tenemos que poder de acuerdo

porque uno se va a ir para siempre y nos vamos a retirar

a la salita con algunas prendas con las que tenemos, todavía,

alguna duda y que nos gustaría verlas más de cerca.

Aprendices, os voy a pedir que os mováis hasta el probador.

Mucha suerte a todos. Os podéis marchar.

Esto no tiene nombre, chicos. ¿Qué ha dicho que es? ¿Un cárdigan?

Podía haber hecho un blázer, haces así... tipo americana.

Con lo que sobra de por atrás y por abajo...

(PALOMO Y LORENZO) Cortas el cuello.

Haces tu pinza, tu costadillo.

Hubiera podido hacer una especie de medio blázer ligero.

O un chaleco, que hubiese tenido mucha gracia.

Antonio, también, iba por el mundo Shaoran. Aquí la ha cagado...

¿Por qué haces pliegues si luego le metes una cinta?

Es lo que he intentado insinuar, pero nada, estaría nervioso o algo.

Es normal, nadie queríamos arriesgar, nadie quiere irse,

vamos a ir sobreseguro.

-No, yo sí he arriesgado.

La galleta, el monstruo de las galletas.

Pierde el tiempo en forrar unos botones, ¿para qué?

¿Para qué? De adorno.

Como decía Coco Chanel: «Nunca un botón sin su ojal».

¿Cómo qué no? Te lo has currado.

La de Alicia es la que mejor está resuelta.

Está muy bien resuelta. Muy bien rematada.

Es una prenda real. Es la única de hoy

con la que podrías salir con ella. Te guste o no.

Sigo diciendo que me parece soso. Le falta algo.

Este me gusta. Tiene gracia.

Al final, hay una intención, hay unas pinzas muy graciosas

hechas para conseguir un volumen.

Mira, me acabo de pinchar con el alfiler.

Mira, mira los alfileres.

Tiene mucha gracia, pero no está terminado.

Ahora mismo estoy histérico, no sé qué va a pasar

porque nunca se sabe con este jurado.

Igual ven las cosas buenas o igual se ceban en las malas

y me hacen polvo.

Adelante, aprendices, situaos en vuestros puestos.

Ya hay un veredicto.

María, Palomo, Caprile; adelante.

Anna, ven aquí, por favor.

Cuando ha comenzado este reto has dicho que era a tu medida

porque eres muy creativa.

Transformar una prenda significa

convertirla en otra totalmente distinta.

Esto que nos has hecho, no hay por dónde cogerlo.

Vete con Raquel, por favor.

Ven aquí.

Ven aquí, Shaoran, por favor.

Aquí no hay ninguna transformación.

¿Crees que esto es serio? Podía...

Se podía haber hecho algo más, el nivel ha sido muy alto,

pero tampoco tiro por tierra mi trabajo.

Esto a mí me parece una tomadura de pelo;

tanto para nosotros como para tus compañeros

que han trabajado muchísimo y se han buscado las vueltas

para hacer algo que sorprenda.

Puedes irte con Raquel, Shaoran, gracias.

Sitúate al lado de Anna.

Alicia.

¿En qué pensabas cuando estabas haciendo esto?

¿Qué se te estaba pasando por la cabeza mientras lo hacías?

Expresar cuáles son mis gustos,

cuál es el sentido que le pongo a las prendas

y, es verdad, que no he tenido

ese concepto de modificarlo completamente,

porque pensé que en una hora y media tenía que elegir

entre optimizar mi tiempo en hacer algo que fuera

muy, muy, muy llamativo o un poco llamativo y bien terminado.

Nunca pensé que con una sudadera lográramos algo tan original

y tan exquisito. Es el trabajo mejor de esta prueba

y es lo que buscamos aquí. Enhorabuena, Alicia.

Lo primero de lo que me he acordado

ha sido que después de terminar la carrera de diseño

dije que no quería ser diseñadora, quería ser costurera

y, de repente ver que realmente se me ha valorado

y que se me da bien porque lo ha dicho alguien importante,

eso es lo que me ha venido a la cabeza;

que no he tomado una mala decisión.

Sergio, tenemos que decirte que tú habrías sido el mejor

en este reto, si la hubieses presentado sin alfileres.

Nunca jamás se debe entregar una prenda sin acabar.

No poner alfileres, lo tengo claro, lo intentaré con toda mi alma,

que lo cumpla, no lo sé.

Ya solo nos queda un maniquí por descubrir.

¿De quién será?

Por favor, Antonio, acércate.

En el primer reto de la noche fuiste el mejor,

pero nos has defraudado hoy.

Creo que te exiges poco, eres bueno técnicamente,

pero a la hora de crear tienes que volverte loco.

No te has volcado, no has ido... No has ido a buscar la milla extra.

Ponte con tus compañeros, por favor.

Uno de vosotros tres está ahora a punto de abandonar

este taller para siempre.

Me voy, que es que me voy. Cuando algo te importa de verdad...

Ay...

Quieres que te salga lo mejor posible.

Y siento que no lo he demostrado.

Aprendices, este jurado ha decidido

que el que abandone el concurso «Maestros de la costura» sea:

Shaoran.

Es un momento muy amargo, eres el primer expulsado

de «Maestros de la costura».

Solamente, puede haber un ganador.

Te pido que me acompañes. Ven.

(Aplausos)

Me da mucha rabia irme, era una gran oportunidad

de demostrar mi talento, pero no ha sido así.

Es difícil en tan poco tiempo desarrollar mis ideas.

Me siento desilusionado conmigo mismo por mi paso por el programa.

Ha llegado el momento, tienes que cerrar tu costurero.

Tienes que dejar tu mandil y tu acerico.

Shaoran, como no te quiero ver tan triste,

te vamos a regalar tu máquina de coser

para que sigas creando, para que sigas teniendo

la misma ilusión que te ha traído hasta el taller

de «Maestros de la costura».

Ahora sí, Shaoran, tienes que abandonar este taller

par siempre. Mucha suerte a todos, chicos.

El momento más amargo de «Maestros de la costura»

es, precisamente, este.

Tener que decir adiós a nuestros aprendices.

Buscamos al maestro y solo puede ser uno.

La próxima semana nos enfrentaremos a nuevos retos de la costura

y vosotros en casa, mientras tanto, podéis ir practicando lo aprendido,

porque ya sabéis: «coser y cantar, todo es empezar».

Voy a transformar alguna sudadera. Hasta la semana que viene.

Bienvenidos al segundo programa de «Maestros de la costura».

El corte de la camisa es lo más preciso de esta prueba.

Aquí quién manda, ¿tú o yo?

Tú, solo quería que supieras que estoy ocupado.

-Mi vida no tiene sentido, mira qué me ha pasado.

Horroroso, bochornoso. Hoy lo veo negro, negro, negro.

Te están diciendo que está mal hecho.

Pero estoy convencido de que no.

«Costurera sin dedal, cose poco y cose mal»

Me cae un poco mal. ¿Te cae mal Alicia?

Setenta y cinco a las dos.

Es atroz porque no se entiende lo que es.

Vas a ver la ira de la modistilla.

-Mira Mahi, está pidiéndole fuerzas a Extremoduro.

-Queda, queda, queda, queda. -No da tiempo de nada más.

La camisa tiene que estar en el maniquí.

-Queda medio minuto. -Tírala, Vicente, tírala.

-Tira la camisa. -Va, va, va.

Maestros de la costura - Programa 1

12 feb 2018

Talent show de costura, moda y diseño, para buscar al mejor modista amateur español. Solo 12 afortunados, entre los más de 10.000 inscritos al casting (casi el triple que en Reino Unido, de donde es originario el formato), lucharán por hacer realidad su sueño. Los aprendices comienzan a encanillar las máquinas de coser y, emulando a Escarlata O'Hara en 'Lo que el viento se llevó', confeccionarán un vestido de fiesta con las cortinas del taller.

El jurado preparará una salida épica del taller, para que se sumerjan en el universo de Manuel Pertegaz. En la sala de exposiciones Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid conocerán las prendas de Pertegaz de la mano de su sobrina Dione Caus Pertegaz. En el Museo del Traje de Madrid harán una réplica exacta, por equipos, de un abrigo de noche de 1954 diseñado por Pertegaz.

De vuelta en el taller, para mantenerse en'Maestros de la Costura', deberán transformar una sudadera de algodón en otra prenda totalmente distinta. La diseñadora de moda Ana Locking les dará algunas ideas para que se dejen llevar por su imaginación, pero uno de los aprendices deberá decir adiós a su sueño.

 

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  1. Maritza Coromoto Piña

    Me encanta este programa soy aprendiz de costura y necesito el Libro de Maestros de la Costurera

    04 abr 2018
  2. carina

    Me encanta el programa pero encuentro que las pruebas no favorecen a los que saben coser, pero si para hacer show. He mirado las versiones inglesas y francesas. Los concursantes españoles son los que tienen menos tiempo. Es una pena porque no aprendemos mucho.

    03 abr 2018
  3. Elizabeth

    Me encanta el programa, me gustaría que mostrarán más patrones o técnicas. Saludos desde Guatemala

    21 mar 2018
  4. DCR

    Soy costurera amateur y me encanta el programa. Inspirado en great british sewing bee pero deberían,tal y como en el original, explicar mas las técnicas y los jueces deberian ayidsr un poco más. Me gustan Antonio,Luisa,Eduardo y Pa. Ojalá inspire a la gente a coser más

    03 mar 2018
  5. perla

    Muy buen programa, mi madre y yo lo vemos, nos gusta mucho a las dos. Saludos de México.

    01 mar 2018
  6. Carmen

    Yo también soy modista y me encanta todo lo relacionado con la confección el programa me gusta mucho pero creo que debería verse más las técnicas y como confeccionan los concusantes

    26 feb 2018
  7. Carmen

    Yo también soy modista y me gusta mucho todo lo relacionado con la confección me gusta mucho el programa pero debería verse un poco más como ejecutan el trabajo los concusantes

    26 feb 2018
  8. Delia

    Empiezo mi comentario felicitando por la idea de hacer un programa de COSTURA y del mundo que la rodea. He visto los dos programas y la verdad es que no sé que criterios se han seguido para hacer la selección de los concursantes o de algunos de ellos, el nivel es tan bajo ,tan bajo que da vergüenza ajena . Supongo que el formato así lo exige por que se sabe que es un reality, pero la costura es algo mas que lo que allí se ve. España es fuente de modistos internacionales, el jurado así lo atestigua . Si, llevaría mucho tiempo mostrar todo ,pero sería muy interesante que se viniera mínimamente su proceso de aprendizaje como en otros concursos, recibiendo clases etc. y a su vez que fuera un escaparate y enseñanza para las modistillas como yo , que la costura es mi pasión.

    22 feb 2018
  9. Dani

    Monlim como lo Ves desde allá. Gracias por el dato

    18 feb 2018
  10. Yolanda

    Me gustó el programa... pero que nos faciliten también a los espectadores los patrones o por lo menos el "paso a paso" de las piezas realizadas por los concursantes!!!... Los que más me gustaron fueron el primer vestido de Alicia inspirado en Escarlata y la chaqueta japonesa que hizo con la sudadera gigante, me pondría los dos,... pero muestran las piezas directamente terminadas y sin ver el paso a paso los espectadores no podemos aprender a hacerlas!... Si no lo hacen con todos los trabajos que por lo menos seleccionen y nos enseñen las más bonitas... Me dio pena no ver el proceso de ambas prendas... me quedé con las ganas de poder hacérmelas! :-/// En cuanto a Shaoran, le comprendo,... yo tampoco trabajaría bien bajo presión,... pero eso no quiere decir que no pueda ser un modista espectacular,... cada persona somos un mundo y todos necesitamos nuestros propios tiempos y ritmos de trabajo,... ánimo Shaoran,... al fin y al cabo, ser capaz de pasar el casting ya fue todo un logro y mérito a tu talento que muchos no conseguirían!! recibe todo nuestro apoyo (del público), que te comprendemos !!!... lo importante es ser feliz y estar en paz en tu vida real y en tu día a día ;-)))

    17 feb 2018