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Para todos los públicos Maestros de la costura 3 - Programa 2 - ver ahora
Transcripción completa

Que entren los aprendices. Qué fuerte.

Bienvenidos a la tercera temporada de "Maestros de la costura".

¡A coser! Tendréis que hacer

una prenda con plumas.

Para, no me tires, chiquillo.

Te quiero dar mi enhorabuena a ti,

Joshua. Muy bien, Joshua.

Hoy vais a coser en el taller de Adolfo Domínguez.

La prueba comienza en tres, dos, uno... Ahora.

¡Ah! -¡Que nos chocamos!

¿Por qué no me habéis hecho caso sobre la remalladora?

¿De qué se ríe Margarita?

Estoy de Margarita hasta aquí.

Los dos equipos iréis a la prueba de expulsión.

Vais a tener que transformar una colcha en una prenda.

Ay, ay, madre mía.

El aprendiz que no continúa en el taller

es... Helen.

Es injusto. ¿Quién tendría que haberse ido?

(Zaz "La Vie En Rose")

# Quand il me prend dans ses bras.

# Qu'il me parle tout bas.

# Je vois la vie en rose.

# Il me dit des mots d'amour.

# Des mots de tous les jours.

# Mais moi, ça me fait quelque chose.

# Il est entré dans mon cur.

# Une grande part de bonheur.

# Dont je connais la cause.

# Et dès que je l'aperçois.

# Alors je sens en moi.

# Mon cur qui bat... #

(Para la música)

Arranca la segunda semana

de "Maestros de la costura" y los aprendices

ya conocen las rutinas del taller.

Espero que vengan con las pilas cargadas para afrontar

todo tipo de emociones, porque, en este primer reto,

nos vamos a centrar en una época eufórica y descarada,

llena de paz y amor. Que entren los aprendices.

Uh...

Bienvenidos, queridos aprendices, la verdad que os veo...

fenomenal.

Pero, bueno, a quien veo realmente fenomenal es a ti, Raquel,

ese vestido te queda... Es una joyita, ¿eh?

Es de Alfredo Villalba. Sí, sí.

La verdad es que, Raquel, te sienta de miedo.

¡Qué guapa! Bienvenidos, aprendices.

Helen ya no está en este taller

y es una mecánica a la que os tenéis

que ir acostumbrando porque esta noche otro de vosotros

abandonará este taller.

Esta primera prueba la hemos preparado con un gran cariño.

De hecho, el lema es haz el amor y no la guerra.

Bueno. -¡Qué guay!

A ver, Fran, a ti este lema, paz y amor, ¿qué te sugiere?

La época "hippy", los 70, más o menos

como vais vestidos, los guateques...

Las telillas que estoy "gincando".

Todo bien, menos la década. Los 60.

Claro que sí.

Hemos querido hacer un homenaje a una época muy concreta

y, a partir de ahí, a una prenda muy especial.

Falta una cosa muy importante para que los aprendices se sitúen.

Yo creo que lo mejor es que conozcan en persona

a las verdaderas protagonistas de este programa.

(Los Bravos "Black Is Black")

¡Oh, qué guapa!

-¡Qué chula!

# Black is black. # -¡Uh!

# I want my baby back.

# It's grey, it's grey,

# since she went away, oh, oh.

# What can I do,

# 'cause I, I'm feelin' blue?

# I can't choose, it's too much... #

(XIAONA) El desfile ha sido un placer total porque yo soy superfán

de los años 60,

sobre todo con melenita corta, con flequillo así.

Las híper largas piernas de las supermodelos con sus "look"

de los años 60 la verdad me encantó.

Brava, ¿sabrías decirme

ahora quién es

la absoluta protagonista de esta prueba?

La minifalda. Normal.

¿Y alguno de vosotros sabe

a quién se le atribuye

la invención de la minifalda?

(MARGARITA) ¿Mary "Quent"?

Mary "Quent". O algo así, ¿no? Mary...

Casi, casi, Margarita.

Fue Mary Quant. O eso.

Uy, era María.

Era Mary, yo qué sé.

Mary Quant, desde su boutique en Londres, que se llamaba Bazaar,

ya a partir casi del 58, primeros 60,

fue la responsable de popularizar la falda cortísima

que llamamos minifalda, que ahora nos parece normal,

pero que en aquellos años fue una auténtica revolución.

Yo me ponía de minifaldas cuando era joven que no te imaginas.

Aprendices, es una prueba sencilla y por eso esperamos

que seáis lo más creativos posibles,

que dejéis volar la imaginación.

Solo tenéis que hacer una falda.

Ajá. Eso sí, tiene que ser...

Chula. ...la minifalda.

Del año.

La regla de la minifalda es no debe sobrepasar

un anillo que tuvierais en el anular.

Voy larguísima,

prefiero no verlo.

Además, tenéis patrones base en la mercería

que podéis modificar con total libertad. ¿Vale?

María, Palomo, ¿os parece que vayamos a controlar un poco

lo que hay en la mercería? Vamos.

(MARC) Seguro habrá tejidos malísimos

y otros que serán perlas escondidas.

Habrá que ver si podemos dar con el bueno.

Pues la verdad es que hay telas bastante resultonas, interesantes.

Una cosa bonita, original,

muy sesentera.

A mí me hace mucha gracia esta.

Sí, con el detalle de la margarita.

Los charoles funcionan muy bien, pero hay

que saberlos coser bien y hay que cargar las costuras.

A ver qué tal.

¿Tienes alguna idea ya? -Casi, sí.

Yo estoy a ver cómo la mezclo con alguna idea más nueva.

Es que no quiero hacerlo tampoco tan básica.

Me preocupa un poco todo este tejido de camisería.

Estos popelines. A mí no me preocupa, Palomo,

son tejidos trampa.

Me preocupa que lo cojan.

-Pero, a ver, escucha, tiene que ser una minifalda...

-Sesentera. -Ah, vale.

No puede ser como a ti te dé la gana.

Una mini, claro. -Pero ¿como tú quieras?

Alguna dificultad había que tener porque es una prueba fácil.

Por Dios. Bueno, bueno, no te creas.

¿Quién no se ha hecho una mini?

Eso es verdad. A ver si me haces una a mí, Caprile.

Bueno, contigo poca tela voy a usar.

Eso es una buena mini.

En la década de los 60, era todo como muy recto.

Pero se le pueden hacer muchísimas cosas.

Muchos adornos, muchas cosas.

(MARC) Yo ya sé cómo voy a hacerla.

Si no hacen una buena es porque no quieren, porque aquí tienen

materiales para lucirse muy bien.

¿Vamos?

Es una minifalda. Pero habrá que trabajar

en ella y demostrar qué se puede hacer.

Cargarla un poco, porque es un trozo de tela cortito.

¿Todo bien en la mercería? Todo bien, hay telas preciosas.

Fenomenal, Raquel, algunas de las telas me han dado buenas ideas.

Voy a ver... Con lo que te gusta a ti

una minifalda...

Minifalda es María Escoté.

María nos va a hacer "zasca". Raquel,

¿sabes lo que pasa además?

Que en este taller los aprendices tienen

unas condiciones ideales

y esto no tiene nada que ver con el mundo real.

Qué bien me viene lo que has dicho,

porque en esta prueba vais a trabajar

con una dificultad extra.

Uy...

Vais a tener que compartir una sola máquina

cada dos aprendices. Hay que compartir.

¡No! No, por favor.

Pues nada, somos buena gente y buenos compañeros.

(MARGA) Tengo que buscar un diseño

que tenga poco que coser,

porque, compartiendo la máquina, es difícil.

Pero los aprendices son impares. ¿Qué pasa?

La semana pasada,

Marc tuvo una ventaja por ser el mejor,

salvar a dos mandiles negros.

Y eso realmente fue más una responsabilidad

que un beneficio.

Así que hemos tomado una decisión.

Que Marc

no tenga que compartir su máquina de coser.

Jo... Vale, que es bueno, pero, hija mía,

a los que somos un poco débiles

dadnos algo así como de recompensilla

para que nos pongamos un poco más "look".

Lo que está claro es quién va a bajar hoy a coser.

¿No? Hombre.

No tenía ninguna duda.

No sabéis cómo es esto. Esta es mi prueba.

Así que...

María Escoté, a coser.

¡Guapa!

Este boceto que ha hecho María me sirve para recordaros

que hasta que no boceteéis no podéis ir a la mercería.

Bajo ningún concepto,

ni a por patrones ni telas, ni pasamanerías,

ni nada por el estilo. Lo primero es el boceto.

Pido por favor a las modelos que se retiren

llevándonos de vuelta a los años 60.

(Massiel "La, la, la")

Aprendices,

en este primer reto tenéis que confeccionar

una minifalda inspirada

en los años 60

con los patrones base que tenéis en la mercería,

a la que vais a poder entrar solamente una vez

y siempre después de bocetar.

En esta prueba, además, tenéis una limitación. Vais a tener

que compartir por parejas una única máquina de coser,

excepto Marc. (LAURA) Madre mía,

es que están todo el día maquinando.

Menos mal que me toca con Begoña, que es un cachito de pan,

y creo que nos organizaremos bien.

Recordad, antes de que se consuma el tiempo de la prueba, la prenda

tiene que estar planchada, firmada y colocada

sobre el maniquí. Vale.

Para realizar esa minifalda tenéis...

90 minutos de tiempo.

(DAVID) Muy bien.

Cuando queden 15 minutos,

ya me dirás si está bien,

porque el tiempo comienza

en tres, dos, uno, a coser.

Vamos, María.

Ya sabéis que mi momento favorito es cuando bajo a coser

con los aprendices.

Tenía muchas ganas y además, la minifalda,

una de mis prendas favoritas.

Para realizar una minifalda como esta,

colocamos los patrones haciendo coincidir el centro

del delantero y la espalda con el centro de un cuadro del tejido.

Los piquetes de la cadera

los colocamos a la misma altura para que la falda

esté centrada y sea simétrica.

Marcamos la posición que tendrán las carteras

haciendo taladros en el tejido.

Para confeccionar el delantero,

doblamos los pliegues y los cosemos.

Unimos las carteras colocándolas sobre las marcas de los taladros.

Cerramos las pinzas de la espalda y la unimos al delantero

por los costados, haciendo coincidir los piquetes

de la cadera para casar los cuadros.

Aplicamos una cremallera en el costado izquierdo.

Por último, se remata la cintura con vistas y se plancha para fijar

los pliegues.

(TARAREAN)

Vamos, Xiaona.

No, es punto. No la quiero.

Eh... -No estoy

muy aclarada de cuál quiero.

¿Coges tú el hilo para esto? -Cogí uno rojo.

Sí, rojo le va perfecto. Mira, voy a coger.

Marga, ¿tú qué hilo quieres? -No lo sé aún, coge el que quieras.

Begoña, Begoña...,

has salido y has vuelto a entrar.

Vale. Deja lo que hayas cogido.

Una vez se abandona la mercería...

¿A quién se le ocurre? Una modista, dejarse patrones en la mercería.

Pero, bueno, segurísimo que la hago.

(DAVID) Patrón, hilo y ya está.

¿Entretelas llevas, cari, Fran?

Yo sí, pero no se puede compartir. -Ah, vale.

Vale. Creo que lo llevo todo. -Entretela llevo yo.

¿Tienes entretela? -Sí, llevo yo.

María, qué concentrada se te ve.

María... No empecemos, ¿eh, Caprile?

Marc todavía no está cosiendo ni cortando ni nada.

Yo creo, Palomo, que como él no tiene que compartir máquina...

Se está recreando un poco en la mercería.

A ver si no le da tiempo. Ya sale.

Aprendices,

os pido un minuto de atención, por favor.

Tenéis claro que la protagonista es la minifalda,

pero queremos presentaros a otra protagonista.

Hablamos de la mujer que puso en su sitio

a la minifalda en los años 60 en este país

y que lució, desde luego, la minifalda más famosa

de esa década. Un fuerte aplauso para... ¡Massiel!

-¡Anda!

¡Uh, madre mía!

Bienvenida, querida. Guapa.

-Me encanta, me encanta como persona,

me encanta ella y además es que la he visto guapísima.

No sabes la ilusión que nos hace que hayas venido.

Es un lujo tenerte aquí. Voy a contar una cosa.

Mi abuelo era sastre y mis tíos eran sastres

y mi padre también.

Lo que pasa es que era bohemio.

Todos tocaban algún instrumento musical y mi padre vino a Madrid

y es cuando se hizo empresario

y representante artístico. Yo he visto

coser mucho.

Lo de no tener máquina me tiene atacada.

-No me cose esta tela. Pero ¿por qué? No me lo creo.

-Laura, cuando tengas hueco para la máquina me avisas.

Yo tengo muchas preguntas. A ver, dime.

Sobre ese traje icónico

que todos tenemos aquí, en la cabeza.

¿Es verdad que te lo tuviste que pagar tú de tu bolsillo?

Sí, vi que nadie me ofrecía de qué vestirme ni nada.

Y entonces Courrèges me recibió

y le digo que me tiene que hacer una minifalda.

Primero no me iba a recibir. Dije: "Mire usted,

es que yo voy a representar a España en Eurovisión

y usted me lo tiene que hacer". Me dice: "¿Por?".

Si usted me hace este traje, yo gano.

Y le hizo tanta gracia... Y dijo: "En una semana,

estás aquí". ¡Guau!

Y entonces fue una persona que trabajaba conmigo

y me llevó el traje en una caja a Londres.

Yo, muy cuca, cuando dijeron ensayo...

Hay que ponerse el vestido.

De eso nada.

Y dije: "Va a ser blanco". Y saqué un trapito blanco.

Para que nadie supiera cómo era el traje.

(DAVID) Fran, ¿cómo vas?

-Vamos bien, vamos bien. -¿Por qué no cose esta tela?

¿Qué te pasa?

Es que esta máquina no me cose.

Es una máquina para dos y eso te atrasa bastante.

Pero, bueno, creo que con mi compañera nos apañamos bien

y nos organizaremos bien. Y a ver qué tal sale.

Massiel, ¿cómo fue lucir

esas primeras minifaldas en esa España tan...?

Tan... Tan... Conservadora.

Yo me hacía las minifaldas según lo que yo veía.

Que eran así.

Un trocito así. Sí.

Un día estaba comprando "Marie Claire" y algo más

frente al cine Coliseum.

Pero es que la sede del sindicato franquista estaba detrás.

A la abuela que llevaba el quiosco

se la empieza a demudar la cara.

Entonces salgo así y un equipo de la Guardia Civil,

detrás de mí.

Y digo: "¿Qué pasa?". Circule.

Digo: "¿Por qué? Estoy comprando". Dice:

"Está usted alterando".

El orden público. "Porque eso es un escándalo".

Y yo le digo: "Escándalo

la manera en la que usted me está mirando. Déjeme en paz".

Hice un mutis y me fui para Leganitos.

# Escándalo, es un escándalo. #

Tres de más...

Solo tengo que coser...

Voy a montar la cremallera. No te preocupes.

-Es lo que estoy haciendo yo.

Voy a hacer una falda de plato cortita, con un cinturón,

una cremallera por detrás. Es muy sencilla,

pero voy a decorar el cinturón de botones de diferentes tamaños

y difuminados hacia la parte de abajo.

¿Cómo va la cosa?

Es por la tela, no me cose.

(DAVID) Mierda, mierda, no tengo casi tela.

¡No!

Ay, ahora.

Será por el hilo. Ay, gracias a Dios.

Todo lo que ocurre en el taller, detalles de los aprendices,

curiosidades de los jueces, pruebas, prendas, todo,

absolutamente todo está en tiempo real en @maestroscostura.

Si no nos sigues todavía, ya sabes lo que tienes que hacer.

Arantxa, ¿cómo va? -Enhebro el hilo ya.

Toma, llévate dos.

¿Lo enhebro yo? -Enhebra, enhebra.

Yo ya voy a ir ya.

-¿Qué tal vas?

No te compliques mucho.

Mi experiencia con minifaldas es nula.

No es un terreno en el que me encuentro muy cómodo,

pero quiero pensar que va a salir una pieza curiosa.

Compartir la máquina con Xiaona es estupendo

porque ha estado bastante tiempo modelando y he aprovechado.

(BEGOÑA) Laura.

Sí, Bego, déjame cinco minutos, "porfa".

-Venga, vale. -Si es que llevo un minuto

con la máquina, no llevo más.

Con la costura siempre estoy nerviosa porque soy novata.

Se me da mejor vender la falda que hacerla,

pero voy a intentar hacerlo bien.

-Voy a enhebrar las dos canillas del mismo color

y las tenemos preparadas. -¿Estas son las mías?

Arantxa. Dime.

Venimos a preguntarte algo.

¿Se te ha olvidado algo en la mercería?

No. ¿Cuál es el hilo que has cogido?

¿Por qué? -No, lo cogí yo.

Nos encargamos de coger telas e hilos para adelantar tiempo,

pero no fue...

Una cosa es compartir una máquina, que es obstáculo

dentro del reto,

y otra cosa es que cada uno tiene que tener sus patrones.

Cada uno tiene que tener su hilo. Sí.

Cada uno se queda con sus materiales.

Esas son reglas que os estáis inventando vosotros.

Arantxa con la entretela y tú con el hilo rojo.

Ya veremos cómo coses tú y ya veremos cómo entretela Joshua.

Venga, "palante".

Suerte a los dos. Vamos, Arantxa.

-Sabiendo que tengo que coser la falda a mano,

no sé si voy a poder ser capaz de acabarla.

(BEGOÑA) Laura, necesitaría la máquina.

Un segundo, ¿vale?

(FRAN) Yo en la vida he hecho una minifalda,

solamente una falda medio flamenca con una mesa camilla.

Así que más o menos el conocimiento de lo que es una falda

lo tengo. Pero claro, una minifalda,

como nos han dicho, debe tener una largura precisa,

y hay que tenerla.

¿Tardas mucho? -No, cuando tú me digas...

La cosa es complementarse.

Ahí está el juego.

Xiaona ha escogido una pana como Joshua.

Marc también tiene pana blanca. Hoy han repetido mucho.

Sí, porque Joshua y Margarita también tienen la misma.

Luego están Brava y Begoña.

¿Te falta mucho?

Las comparaciones van a ser odiosas,

porque, con la misma tela, mucho más se va a ver el fallo.

Más evidente

quién lo ha hecho mejor y quién peor.

-He cogido una tela que me resultaba muy divertida

y que además es reversible,

que se podría usar por los dos lados el estampado.

Y Begoña ha usado la misma tela que yo.

-Andrea, perdona, hija. -No te preocupes.

Yo así voy colocando alfileres.

-Ole, ole, ole, caracoles.

Laura, ¿qué?

Algo va mal.

Vale, ponte, Bego, venga. -¿Sí?

Gracias, ¿eh?

He estado un segundo.

Aprendices, espero que vayáis

muy, muy, muy adelantados con esa minifalda

porque quedan 45 minutos de la prueba, es decir, la mitad.

Ahora viene lo bueno.

A mí, te juro que sí que me da algo.

Si quieres coser, voy a bordar primero.

-Voy para allí para allá, sí.

¡Hola! -Hola, ¿qué tal?

Laura, que te vas a desmayar viendo a Massiel.

Vamos a ver, tantas veces que la has visto en la tele

y tenerla en persona...

Esto es como si fueras a hacer un kilt.

Sí, un uniforme.

He hecho una minifalda como de los años 60,

pero lo he llevado a la época "punk".

Estamos en una prueba de los 60. Bueno, pero inspiración,

¿no? Bueno, vale, vale.

-Xiaona, después de ti bordo yo. -Vale.

Aquí la clave es saber compartir esa máquina de coser.

¿Lo estáis haciendo bien?

Sí, yo creo que sí. ¿Cómo va lo de compartir?

La Laura,

sí, es buena compañera. ¿No hay ningún tipo de tensión

entre vosotras? Para mí, no.

Yo mi papel es trabajar.

No vengo a discutir.

Tienes el pulso que te tiembla. Bueno, yo soy de naturaleza así.

Ella va muy directa a lo suyo. Va bien.

Me encanta poderte conocer. -Muchas gracias.

Me encantan tus canciones y muchas cosas más.

Pues venga, cántate una. Eso no me lo pidas.

(MASSIEL) Déjala, que se pone nerviosa.

Canta tú lo de...

# Eres por tu forma de ser conmigo

# lo que más quiero. #

(TARAREA "LA, LA, LA")

A mí me gusta bailar.

Ah, pues ya iremos de discoteca,

cuando no pongan reguetón.

(LAURA) Bego, date vidilla.

Sí, voy. Vamos a otro.

Buena, suerte. -Muchas gracias.

Te la dejo, Laura.

(XIAONA) Lo siento, he hecho una cosa superatrevida.

Mierda, ¿qué hago? -Mira a ver si lo puedes salvar.

¿Te puedo coger esto? -No, está dentro,

tengo que cortar toda mi falda.

Hay atasco en la bordadora, pero mantenedme el puesto.

¿Cómo? -Se ha atorado Xiaona.

(FRAN) Madre mía, madre mía.

Ya no tengo mi falda.

Lo siento, tengo que empezar otra vez.

Madre mía, la que estoy liando con la bordadora.

Mis compañeros todavía están esperando para utilizarla.

(MARGARITA) ¿Le puedo dar un beso?

Puedes darle un beso, por supuesto.

Encantada.

-A mi madre le va a dar una alegría...

Menos mal que no ha dicho a su abuela.

A mi madre y a mí, pero por darle un beso.

Encantada. ¿De dónde eres, Marga? -De Sevilla.

-Ay, de Sevilla, qué arte, por Dios.

Ya no me llega. Enséñanos lo que haces.

Quería haberla hecho acampanadita. Lo que te veo, Margarita,

quizás sea un poco larga. ¿Ah, sí?

(MASSIEL) No, porque la cintura puede ser aquí.

Pues a ver, mide. Sí es verdad que es un poquito larga,

36. Son 30.

Siguiente.

La clave de la prueba es la máquina y saber compartirla.

Queremos saber cómo lo estáis llevando.

Muy bien. Yo estoy encantada.

Brava, ¿todo bien compartiendo la máquina?

Estaría mejor con una máquina para mí sola.

Pero de momento, como no tengo roces con Margarita...

Es un poco estresante. -Como no tiene roces, ya está.

¿No estaréis compartiendo canilla? La estoy rellenando.

Que te vaya muy bien, Margarita.

-Laura, necesito la máquina.

Vale, hija, pues ponte, venga.

-Los adornos no se van a poder poner.

Todo saldrá, Arantxa.

-¿Vamos o qué? -Rellénala entera.

-Voy a hacer un montón porque para ti y para mí...

-¿Cómo vas? -Bueno,

yo he estado patronando tontamente. -¿Otra vez?

¿Cuándo me vas a hacer caso? -Nunca.

Tú sigue así y podré llegar a ser la primera siendo la peor.

-Es un minuto.

-Es que he estado tres segundos con la máquina.

La minifalda la tenía que hacer yo.

Es una prenda muy pequeña, con muy poco tejido,

en el que tienes que expresar mucho en muy poco. Entonces

he querido hacer una falda en charol, que tiene su dificultad

por las costuras, pero que tuviese una simbología importante,

y he cogido la margarita, el logo de Mary Quant,

y he querido hacer... ¡A ver!

¿Quién está compartiendo los hilos de la canilla?

-¿De la canilla?

Sí, sí, de la canilla. Lo he dicho en perfecto castellano.

La canilla.

Todas las parejas están compartiendo hilos de la canilla.

No, nosotras, no. Vosotras, no.

-De una parte solo.

Pero, Margarita, si nos acabas de decir que no.

No, sí, sí. Una parte, sí, lo que está en blanco.

Con la canilla en la mano te lo he preguntado

y me acabas de decir que no.

No, no, no, no, yo he dicho: "Estoy usando otra canilla".

Pero hay una parte que sí.

Tampoco había hecho modelaje nunca.

Con los nervios y con la presión,

me he liado y ya no sé ni lo que le he dicho.

Cuando han preguntado quién ha compartido,

claro, he dicho ostras, es verdad, estoy compartiendo el hilo.

Hay que escuchar,

escuchar, que no escucháis.

Si la canilla... Y seguís cosiendo,

porque no escucháis, Margarita... -Perdón.

Y el señor Marc, que va por libre.

Os anuncio que el haber compartido el hilo de la canilla

va a tener una penalización que os comunicaremos cuando llegue

el momento.

(LAURA) Me da pena, pero lo entiendo

y lo veo justo porque obviamente en el tiempo que mi compañera

está poniendo su canilla y su bobina, la quita

y llego yo y tengo que poner la mía, volverla a poner y quitar,

pues es un tiempo que nosotros no estamos cosiendo.

Venga, para ti.

Qué envidia me das con la máquina. -Ya.

Lo siento.

David, te quito tu canilla, ¿vale? -Vale.

Si vas a estar sentada, déjame a mí.

-No, no, estoy cosiendo. -Date meneíllo.

-¿Qué tal lo llevas, Marc?

Un poco mal, pero bueno.

No es garantía de nada lo de la máquina.

¿La bordadora a quién le toca?

David, ¿tú vas detrás?

-De Marga.

David, ven a conocer a Massiel. Voy.

Fran, te presento a Massiel.

Encantado. -Hola.

Y te presento a David también. Son muy amigos.

Compartimos armario.

Bueno, armario no creo.

Me parece...

Me parece que la ropa de David a Fran le queda un poquito estrecha.

¿Eso ayuda a compartir máquina o no?

¿Os habéis entendido? Sí, sí.

Además, Fran y yo somos de los que mejor nos llevamos.

¿Hacéis buena pareja? Un montón, de diez.

¿Ya está?

-Sí. -David.

Listo. -David, voy yo.

Hala, Begoña, no es chula ni nada la tía.

La verdad que me he colado. Las cosas hay que decirlas así.

Y el pobre chaval...

Luego, me he sentido yo como que le debo una.

No tienes bordadora, no tienes máquina...

¿Así cómo quieres que haga las cosas?

Yo no pondría una cinturilla nunca doblada de fieltro

porque hace la cintura más ancha.

David, no queda mucho tiempo.

Ya, pero estoy con esto.

Pues haz algo. No, haz algo.

Hay que hacer algo. Pues me voy.

Que queda muy poco tiempo.

No te queremos entretener. Gracias.

-¡David! -¿David qué?

Es para matarla, te lo juro.

No te creas que he escuchado yo un perdón, que me he colado.

No, no lo he escuchado. Lo habrás escuchado tú.

(BRAVA) Vale, vamos a pensar.

Vamos a ver.

Aprendices, quedan solo 20 minutos para terminar la prueba.

Es el momento de saber compartir.

Lo tengo, preparado. -Vale.

Minutos decisivos en esta prueba.

-Marga, ¿tú necesitas la...? -Nada, ya todo tuyo.

Todo tuyo. María...

Buenas, ¿sabéis que me encanta estar aquí?

Pero estoy fatal de no poder, con lo admiradora que soy

de Massiel, estar con ella.

Claro, es que está inspirada... Parece de la época.

He querido demostrar que con los rotuladores,

que no es necesario tener que fabricar,

podemos pintar nuestras propias prendas.

Y quería hacer un estampado con el logo de Mary Quant.

Que tu traje, si no recuerdo mal, llevaba flores así.

Estaban bordadas y luego como organza, todo a mano,

te lo puedo enseñar.

Qué preciosidad. ¿Lo tienes tú? Sí.

María, ¿tú no crees que,

luego, para ponerlo en el maniquí, iría mono con jersey?

No me da tiempo a hacer un jersey.

Yo te lo busco.

Queda precioso.

Si lo encontráis, yo os lo agradezco.

Vamos a dejar a María, que a este paso no termina.

Que no, que sí que termino.

No seáis pesados.

María, enhorabuena. Gracias, Massiel.

Bueno, me he visto un poco agobiada

porque soy la que más me curro las pruebas,

no podéis comparar con Palomo y Caprile.

¿Dónde me has dejado la canilla? -Está ahí.

Entremedio. ¿Dónde está?

Usa la de blanco.

Sí, para que me metan un martillazo de bronca que flipas.

¿La encuentras? -Vale, está aquí.

¿Qué buscas, Borja? La canilla.

Se nos ha extraviado un poco.

Pues en este momento que se te pierda...

Xiaona, Massiel.

Encantada. -Hola.

Es una famosísima cantante española.

Encantada de conocerle

a la hora de hacer mi primera falda de mi vida.

Me figuro que te va a salir muy bien.

¿Cómo es eso de que es la primera falda que haces?

Como los chinos somos, como no tenemos tiempo para nada,

si compras un vestido no hace falta ajuntarte, así que es más fácil.

Me cuesta más vestido, mono, en plan...

Una pieza completa.

No tienes que combinar. ¿Y en China, la minifalda?

Normalmente no llevamos tan mini como aquí.

En España, como se ve, con medio culito por fuera, así no.

Así no.

¿Os habéis entendido compartiendo la máquina?

Sí, pero, por favor, como soy novata, ¿me dejas para terminar

mi falda? Sí.

-Vamos, que quiere acabar. Borja, ¿todo bien?

Compartiendo la máquina...

-¿Puedo utilizar? -Claro.

¿Puedo utilizar? Claro. ¿Ha sido así?

En ese sentido, nos hemos coordinado bien.

Lo de la canilla, entonces, ha sido de seres inocentes.

Queríamos agilizar un poco el tema del quita y pon,

y hemos tirado de resolución, pero nos ha dado un poco sorpresa

lo que has comentado, que no está permitido compartirla.

Ella quiere trabajar.

Gracias, encantada. -Ay, jo, encantado yo también.

La chica que realmente me gusta es Raquel, porque al final

tenerla ahí, con su porte, con su clavícula, con su forma de andar

y todo, pues hace que a uno se le encoja el corazón

cuando se te acerca a la mesa.

Chicos, chicos.

¿Lo tienes, María? Lo tengo. Estoy.

Uy, qué ganas de ver.

Qué bonito, María, qué bonita se ve puesta.

¡Guau!

La falda de María es que es otro mundo.

Todas las nuestra y la de ella.

Es María Escoté.

¡Ay, qué bonita queda!

¡Qué maravilla, qué bonito!

Por dentro, como se hacía en aquellos años.

Si bajamos un poquito el maniquí, parece que seas tú enteramente.

¿Por qué esto va tan lento?

¡Qué calor!

Aprendices, últimos tres minutos

para terminar la prueba.

Menos mal que son tres.

Tres minutos para terminar.

Vamos, botoncitos.

Mira, paso de plancha porque me voy a cargar la tela.

¡Mierda!

-Me he hecho un buen corte.

Con las prisas, últimos minutos,

se me ha ido la tijera y la he metido en el dedo.

Oh, mierda.

La aguja la tengo doblaíta.

Me están dando más faena los botones que la falda.

Aprendices, últimos segundos de la prueba.

Venga, empuja. Ahí está.

El tiempo termina en...

diez,

nueve,

ocho,

siete,

seis..., Qué vergüenza.

...cinco, cuatro,

tres, dos,

uno.

Tiempo.

Marc. Marc, Marc.

Quietos. Qué rollazo, tío.

Cosí todos los botoncitos así. Aprendices,

antes de que los jueces comiencen la valoración,

me gustaría que despidiéramos como se merece

a una mujer que ha llenado de historia,

de feminismo, de música y de voz este taller.

Y, por supuesto, de minifaldas.

Un fuerte aplauso para despedir a Massiel.

Muchas gracias, ha sido todo un placer.

-El nuestro, el nuestro.

Adiós.

Y ahora, aprendices,

llega el momento de la verdad,

porque comenzará la valoración. Por favor, traed las piezas aquí.

-Los jueces me van a dar "pal" pelo,

pero es que como yo estoy un poco acostumbrado,

tampoco tengo mucho miedo.

Vamos ahora con la valoración, que como siempre será individual.

Arantxa, tú serás la primera.

Arantxa, por segunda vez has tenido que coser a mano.

Sí, sí, pero al menos quería presentar algo.

Todo esto está hilvanado

como está hilvanada la cremallera.

Mira, Arantxa, voy a enseñarte lo que denominamos un punto atrás.

Para un ajuste rápido de alguna prenda, algo así

siempre es muy socorrido.

Punto atrás es colocar la aguja donde has terminado.

(ARANTXA) Vale. Sales un poquito más adelante...

Y otra vez para atrás. ...y otra vez para atrás.

Por eso se llama punto atrás.

Aquí estás reproduciendo prácticamente

un pespunte de la máquina.

Así evitas que esto se desgarre.

Si yo ahora hiciera así con tu falda, que no quiero hacerlo...

Se desgarraría. Dicho esto, Arantxa,

has elegido muy bien la tela.

Has adaptado muy bien el patrón base dándole ese aire.

La cinturilla de la falda

es lo único que es demasiado ancha para ese periodo.

En ese momento eran cinturillas diminutas,

incluso a veces ni tenían para que apoyaran directamente

en la cadera. Vale.

Pero, Arantxa, sobre todo a mí, lo que me ha gustado

y lo que me gusta de ti es tu actitud,

porque has sido muy resolutiva.

Has sabido reaccionar

y has terminado y has conseguido poner una prenda terminada

en el maniquí. Gracias.

Me ha encantado que Lorenzo me haya enseñado el punto atrás

porque que me lo enseñe él

para mí es un honor, pero bueno, ya me lo podría haber dicho

un poquillo antes y haberlo aplicado a la prenda.

Joshua, ahora será valorada tu minifalda.

A ver, Joshua,

me pasa un poco lo mismo que a Caprile

con la falda de Arantxa con la cintura alta,

pero está muy bien cortada y sobre todo muy bien confeccionada.

La tabla, la capa principal con pliegues...

Eso.

Eso es. Está muy bien.

Están muy bien centrados.

La capa, bien cortada,

la cremallera está muy bien cosida,

pero no entiendo bien el qué me quieres contar con esos botones.

Hablando de los 60, hubiese cogido unas flores,

unas margaritas, los hubiese posicionado diferente.

Está bien hecha, pero no considero

que sea una falda de los 60.

Una 100 % de los 60, sí, sí.

Puedes volver a tu sitio. Gracias.

Xiaona, ¿lista?

Aproxima el maniquí.

Xiaona, a ver, normal que no conocieses a Massiel.

Pero ¿los años 60 los conoces?

Sí.

Me ha pasado un accidente atrás con una bordadora.

Tuve que cortar. Este tendría que llegar aquí

y luego no me daba tiempo y por eso he dejado esto caído.

Vale. Y...

Esto cerraba en recto. Sí, por eso me tuve que...

Ahora entiendo mucho mejor el diseño.

Antes me parecía una cosa muy moderna, muy conceptual.

Este pico cayendo. Ahora no tengo una falda sesentera,

tengo una falda "mireña".

Tienes una falda millennial.

Pero hay una cosa que no entiendo, Xiaona, ¿era necesario

que cogieras tanta tela para hacer esta faldita?

Has desperdiciado muchísima tela y ya estamos hartos de recordaros

que hay que optimizar los recursos.

Lo siento. Calculo mal espacio y tiempo,

pero voy a mejorar.

Espero que así sea. Hay que aprender eso.

Gracias.

Borja, es tu turno.

¿Nos puedes ir contando un poco en qué te has inspirado

para tu falda?

-Bueno, quería aprovechar un poco el vichy bonito que teníais

en la mercería, ya que es una de las cosas que caracteriza más

el Swinging London, ese tipo de cosas,

el meneíllo, el baile, un poco por el tema de los bailes,

cuando se salía de fiesta, un poco el estilo de vida

que determinó la vida de los 60 en Londres.

La elección de la tela, aunque te guste el vichy, es un vichy

de camisería, de sábanas,

pero es una idea para hacer una falda.

Para empezar, aquí esto ni tiene cuerpo, se transparenta

y ni siquiera

es agradable, igual que la tela de la cintura.

Tampoco creo que sea una tela resistente de cintura.

Lo veo todo bastante camisero. Totalmente de acuerdo.

Pues muchas gracias, Borja. Gracias a vosotros.

Puedes volver a tu sitio.

Brava, coge tu minifalda y colócala en el centro, por favor.

Brava, la tela que has elegido, el material que has elegido,

que, por cierto, es la misma que ha elegido Begoña, pues ha sido

un gran acierto. De hecho, en nuestra opinión,

era de las mejores de las que había en la mercería.

(BRAVA) La tela es la psicodelia pura.

Yo vengo del sur también

y le he puesto volantitos para darle dinamismo.

Y la terminación yo la he despuntado porque yo he querido.

La terminación de los volantes. Sí.

Yo soy de llevar las medias con carrerilla,

por lo tanto, la falda también tenía que tener ese toque Brava.

Acabado Brava. Para mí, toda la ropa

es para batalleo. Es decir, la ropa hecha

para morir con ella puesta.

Si no vas cómodo, no vas a morir de manera digna.

No, no, esperemos que no.

Esta vez te ha salido bien.

El braverío.

El braverío, pues es una forma de ser, una forma de pensar.

De decir: "Aquí, aquí estoy yo, pero estoy bien puesta".

Cuéntanos, explícanos tu falda,

por favor. -Yo en principio tenía otra idea,

pero no tiene nada que ver con los años 60.

Si alguien puede tener referencias de los 60 cercanas,

eres tú, Margarita.

Es que te has ido a los 80...

Pero...

Esto es de los 80. La falda tenía mucho mejor pinta

cuando hemos ido a visitarte.

Este pegote de papel

de regalo me parece espantoso, querida.

Pensé que le iba a dar un toque.

El orillo este negro aquí es...

Es un poco que muerde. Dime la verdad.

¿Te pondrías esta falda así? No.

Lo de los 60 se te ha ido. Totalmente de acuerdo.

María,

hay que celebrar que Margarita está de acuerdo con nosotros.

Hay que celebrarlo. Cuando las cosas son, son.

El error total

ha sido no escucharlos. Es uno de mis errores,

que me dicen continuamente mis hijos y mi marido.

"Es que no escuchas".

Fran, adelante.

Ahora los jueces van a valorar tu falda.

A ver, Fran, ¿en qué o en quién te has inspirado para crear

esta faldita?

-Cuando han venido las modelos, yo necesito mucho ver

para poder imaginar.

He visto la rajita de María, he visto a otra chica que llevaba

el vivo en blanco, he visto los botones...

Otra llevaba el tableado.

He intentado mezclarlo para que quedara fino y elegante.

O sea que... Y te ha quedado esto.

Tampoco es lo peor. No, no.

Has sido muy bueno observando.

Eso es fantástico, hay que hacerlo siempre.

Aunque tengo que decirte que la longitud

y la cremallera es lo mejorcito de tu falda.

Ahora, estos rayones de aquí...

Sí. Esto es un enigma.

¿Es una línea que se te ha pasado por la tela?

Está pintada en el revés.

Has cogido poliéster, que lo que dibujes no se ve ni a la de tres.

A ver, en definitiva, Fran,

tiene un aire sesentero. Eso sí que es verdad.

Tiene un buen "lejo". Tiene un buen "lejo", exactamente.

Estoy tomando nota de los errores y esto es un pasito a pasito.

Pero va a llegar un momento que la gente va a despuntar

y yo quiero ser uno de los que despunten, la verdad.

Cuéntanos tu falda, David.

A ver, yo me quería inspirar, pues en una mujer de los años 60

que va por su hija al cole.

Yo quería una botonadura supermona,

pero no he podido por lo de siempre.

¿Qué tenía de especial para que fuese una falda

para acompañar una madre a su hija al cole?

Es que estoy fascinada con ese concepto.

Es que los conceptos me los invento así...

¿Apretabas un botón y salían unas correas a coger a los niños?

¿Qué tenía de especial?

No sé, yo veo esto y digo, pues de madre, una mamá moderna.

De los 60, moderna. Tipo Laura.

Bueno, es que estoy fascinada.

Te copio el concepto. Mira lo que te digo.

Pues "bye, Selena", guapa. "Bye, Selena".

A mí contigo me pasa una cosa y es que me hace gracia,

me gusta lo que haces. Entiendo por dónde quieres ir.

Me parece moderno,

pero te falta rematar... Pero no acabo bien.

...y confeccionar. Técnica.

Te falta técnica.

Le faltan horas, muchas horas.

Tienes que trabajar y demostrarnos que sabes hacer las cosas

bien hechas, David. Voy a pasarme las horas

cosiendo como una loca. Ya te lo digo.

Ya lo estoy haciendo, pero lo voy a hacer aún más.

Laura, adelante.

Ay, pues bueno, oye.

Tengo que coser un montón.

Laura,

yo ahí no veo los años 60 por ningún sitio.

-No, es que me he confundido un poco.

No, te has confundido como 30 años, 20 años.

A los 80, 20 años.

Incluso, fíjate, incluso grunge, que es 90, casi.

Sí, sí. Sí, sí.

No lo he entendido, la verdad. No, no lo has entendido.

O sea, he respetado la minifalda y el patrón...

No, no, respetar, respetar,

sobre todo, el tiempo de costura,

porque me parece que a Begoña le has dejado

poco tiempo de costura.

Bueno, yo no creo eso. Te has pasado en la máquina...

No, pero al final le he preguntado si necesitaba la máquina...

¡Ah, le has preguntado!

Nos íbamos preguntando. ¡Qué cara!

No, ella a mí y yo a ella, es lo que yo creo.

Desde el altillo me ha dado la impresión

de que has abusado, pero vamos...

Yo creo que no ha sido así.

En todo momento nos hemos preguntado la una a la otra.

No.

Yo no sé Laura por qué hace eso. Será su forma de demostrar nervios,

inseguridad.

¿Tú te quieres ir a tu casa? Por supuesto que no.

Si no quieres volver a tu casa, Laura, pronto,

tienes que aprender a escuchar.

¿Lo entiendes? Por supuesto.

Hombre, tampoco soy tonta.

Me entero bien de las cosas. Lo que pasa que a lo mejor

no he prestado la atención que tenía que haber prestado.

Y pues no sé.

Me he liado un poco.

Begoña, ¿nos enseñas tu minifalda, por favor?

Es perfecta.

¿Te hubiera gustado disponer de la máquina más?

Me hubiera gustado haber cogido los patrones.

Pues está clavada.

La has hecho sin patrón. Sí, sin patrón.

La verdad es que, Begoña, hacer la falda sin patrón

tiene bastante mérito.

Además, reproduce muy bien la forma que estamos pidiendo,

muy el aire que queríamos en la prueba de hoy, muy sesentera,

sin cinturilla o una cintura bastante baja, esta forma.

Este botón me lo he cargado yo.

Lo he cosido fatal. Pero vamos.

También resaltar que los botoncitos, muy bien escogidos,

nada estridente. Estas presillas se agradecen.

Muchísimo. Están muy bien cosidas.

Además las has cosido, la mayoría a mano.

Todas estas vistas están magníficas, muy buena costura.

Te voy a decir que esa falda es una monada.

Yo me la pondría encantada. Para ti.

Me la quedo, porque me parece monísima.

Muy buen trabajo. Lo agradecemos y muchas gracias.

Gracias.

A mí la valoración de los jueces me ha parecido correcta.

Creo que me lo merecía y ellos lo han valorado.

Marc, tú vas a cerrar la valoración.

Marc...

Muy buen boceto, tengo que decir.

Descríbenos tu falda.

Bueno, me he inspirado en la película "Quadrophenia",

pero no en los "mods", sino en los "rockers" que había

en la playa de Brighton y en los cuales tenían pelea.

Lo gracioso es que al final ha acabado manchada de sangre real.

Como tenía la ventaja esa, no me podía quedar

en un volumen tan básico, así que he decidido hacerla plisada

y además un poco acampanada. He perdido tiempo tontamente

y al final el resultado es este.

No te ha salido.

No me ha salido. A ver,

Marc, cinturilla, desastrosa. Las tablas

no te han dado tiempo a planchar y tengo mis dudas.

Tengo mis dudas de cómo están. El bajo, has hecho aquí...

Como he podido. Como has podido.

La abertura, sin sentido.

Complicarte por complicar. Básicamente.

Eres el único que ha tenido la máquina de coser

todo el tiempo. Correcto.

Y sin embargo, no te ha dado tiempo a terminar la falda.

Es que no lo entiendo.

Bueno, he empezado tomándomelo con calma.

Me he recreado en el boceto. Luego he ido tranquilamente

a la mercería, me he recreado en el patrón y se me ha comido el tiempo.

El tiempo

es una de las principales herramientas de trabajo

y está claro que tú no lo controlas.

Estás muy confiado.

De verdad, ten cuidado porque te puede jugar una muy mala pasada.

Te pasa en una prueba de expulsión y hoy estás fuera.

Francamente, no ha sido mi mejor trabajo, ni mucho menos.

Me he dormido en los laureles y pasa lo que pasa.

Caprile, María, Palomo, entiendo que ahora necesitáis deliberar.

No sé si vais a llevaros alguna de las prendas.

Sí, claro. Nos llevamos Arantxa. Marc...

Begoña, Margarita, que la cojo y yo.

Y Joshua.

-Yo creo que la última no voy a quedar.

Porque hay más chapucillas que yo, la verdad.

Estoy muy preocupado porque no sé lo que le ha pasado a Marc.

Yo creo que se ha confiado con el tiempo.

Quería deslumbrarnos.

Yo creo que ha sido ambicioso. Se ha confiado.

La avaricia rompe el saco. Se ha confiado.

Vaya churro he hecho. -Yo habría hecho más,

le habría metido más sangre, le habría hecho un gotelé ahí.

Sí, lo he pensado después.

¿Qué me decís de esta nueva Begoña?

Está perdiendo el miedo. Me gusta, me gusta mucho

esta prenda. Me parece una monada.

¿Cuándo hemos visto travillas en maestros?

Yo creo que es la primera vez.

Has hecho un pedazo de trabajo. -Disfrútalo.

Vamos a estar tranquilos.

Es que te pones nerviosa y no vas a disfrutar.

Sí, sí, sí.

¿Qué me decís del regalo de Santa Claus?

Yo no digo nada.

Me parece que es un espanto. Santa Claus sadomaso.

Ha querido ir de, no sé,

de diseñadora joven y esto es un desastre.

Lo hago tipo Chanel, así, de una piececita,

y te queda la mar de mono,

pero, por hacer algo original, he metido la pata.

Joshua, una muy buena prenda.

Hay que agradecerle que está bien confeccionada.

Este año parece que los botones son

el último grito en pasamanería.

Con todo lo que tienen, los botones.

¿Y Arantxa?

Ha hecho una prueba de una falda hilvanada

por si viene la clienta y hay que sacarle.

Bueno, pero me gusta su actitud.

Y sabe salir adelante.

Las uñas se me han partido todas cosiendo a mano.

Me he dejado los dedos como el otro día, destrozados.

Bueno, creo que un "ranking" podemos tener.

Lo tenemos, ¿no?

Sí. ¿Vamos a ello?

(MARGA) Se han llevado mi maniquí y yo lo primero que he pensado:

"Me van a dar 11 o el 10".

Pero en los últimos puestos estoy seguro, seguro.

Jueces, ¿tenéis un veredicto ya? Sí, lo tenemos.

Pues estamos todos deseando saber

qué habéis decidido. Lo que no hemos decidido todavía,

Raquel, es

la penalización

por compartir material,

por no escuchar.

Os lo comunicaremos cuando sea preciso.

(XIAONA) Solo una cosa

que quería pedir.

Que la penalización no sea menos tiempo.

Si no, yo nunca llegaré al resultado final.

Margarita, ¿en qué puesto crees que has quedado?

El 11, el 11. Vamos a ver.

Pues no tienes el 11, Margarita, pero tienes el 9.

Hay que saber qué es lo que estamos haciendo.

Hombre, para mí ahora es doble de reto, que si la semana pasada

fui tercera y ahora novena,

me tendré que esforzar el doble y, sobre todo,

poner atención en las pruebas.

Yo voy a dar el número 10

y es para...

Para ti, David.

Que esto te sirva para que te pongas las pilas, por favor.

¿Vas a darle duro a la costura? Un montón.

Confío en ti.

Confían un montón en mí, estoy supercontenta, están viendo

como que le pongo muchísimas ganas, porque es verdad

que tengo ideas chulas,

pero me pueden los nervios y no las termino de acabar.

Pues a mí me hace muy feliz

dar un tercer puesto, que en este caso es...

para ti,

Arantxa.

Oh...

Enhorabuena, sigue así. Muchas gracias.

Gracias. En el segundo puesto,

de forma muy merecida

ha quedado...

mi Brava. ¡Ah!

Enhorabuena, Brava. Muchas gracias.

¿Contenta? Sí, hombre, mejor el 1.

Pero... Bueno, estás cerca, estás cerca.

Poco a poco.

Mi móvil tiene que estar reventando de WhatsApps

de olé tú, qué guapa eres.

Las segundas serán las primeras y cositas de esas.

¿Quién de vosotros cree

que ha ocupado el puesto

número 11?

Yo.

El número 11...

es para Marc.

Marc, te tienes que espabilar.

Estoy un poco de bajón ahora mismo, pero espero

que en las dos siguientes pruebas pueda volver a ser

el Marc del primer, del primer episodio.

Y Begoña ha sido la mejor de la prueba.

(Aplausos)

Begoña, quiero que sigas así porque este es el camino.

Enhorabuena, Begoña, lo has hecho muy bien.

Muchísimas gracias.

¡Felicidades!

Gracias a todos. Muchas gracias.

Se la quiero dedicar a mi madre.

¿A tu madre? Es la que me ha enseñado a hacerlo.

Por ti, mamá.

Sin ella, yo no podría haber hecho esa falda hoy.

Me he dado cuenta de que mi madre me ha enseñado muchísimas cosas

y que en realidad es lo más valioso del mundo.

La prueba por equipos no va a ser fácil,

pero puedo anunciaros ya que es increíble.

¿Tenéis ganas de saber en qué consiste?

(TODOS) Sí. Nos vamos ya.

En esta segunda prueba por equipos visitamos la sede madrileña

de la Universidad de Navarra.

En este moderno espacio de más de 30 500 metros cuadrados,

se encuentra la única escuela de negocios especializada en moda

que existe en España. Nuestros 11 aprendices

van a aprender su siguiente lección.

Aprendices,

bienvenidos a la Universidad de Navarra,

una de las universidades privadas más reputadas de Europa.

¿Os hacéis una idea de por qué estamos aquí?

No. -No, la verdad.

Estamos aquí porque en la Universidad de Navarra

está la ISEM Fashion Business School,

que es la primera y única escuela de negocios

de España especializada en empresas de moda.

-Anda.

Para llevar bien una empresa es fundamental la contabilidad,

llevar los números perfectamente al día

porque es muy fácil endeudarse. Facilísimo.

¿Qué pasa a veces? Que te dejas llevar por la emoción.

Escoges las mejores telas, las mejores calidades,

y luego tienes que añadir la mano de obra,

la distribución, acabados, y al final

el precio de venta al público se dispara.

Aprovechad muchísimo los siguientes minutos

porque está con nosotros su directora, Teresa Sádaba.

¿Qué hay, Teresa?

Bienvenidos. Encantado.

Bienvenida, Teresa, y muchísimas gracias por dejarnos entrar

en vuestra casa.

¿A quién va dirigida la escuela y cómo formáis a los alumnos

para que puedan afrontar un mundo tan difícil

como la industria de la moda? Y tan difícil.

Tenemos alumnos que quieren entender bien

cuánto cuesta un tejido,

cuánto pueden sacar de margen en determinados procesos

y cómo se va a llevar el consumidor la prenda a casa.

Para eso contamos con profesores excepcionales,

algunos de ellos aquí presentes, ¿a que sí, Lorenzo?

Bueno, yo no soy profesor. Lorenzo viene siempre...

He venido a dar alguna charlita.

Pero es éxito asegurado tener la sabiduría de Lorenzo

y, además, lo ameno que es.

Gracias, Teresa. Gracias a vosotros y suerte.

¿Y no me vais a decir nada del "look" que llevo hoy?

Hoy más que nunca, Raquel, estás divina.

Es precioso. Es todo bordado a mano.

Y el pantalón como un patchwork. Es divino.

Muy bonito.

Es de Jean Cintrón. Francés afincado en España.

Bonito. -Precioso.

-Raquel hoy nos ha venido, vamos, de fantasía.

Es una mujer imponente, con mucha clase.

Vamos, que es que se me encoge el corazón cuando la veo.

Vamos con la formación

de equipos. Begoña y Brava,

fuisteis evaluadas como la primera clasificada

y la segunda clasificada en la anterior prueba.

Ambas vais a ser jefas de taller.

Bueno. -Vale.

La otra vez dijimos que no teníais ni idea de quiénes eran

vuestros compañeros.

Ahora ya tenéis un poquito más. Sí.

Voy a pediros nombres alternativamente.

Vale. Cada nombre que me deis

será un aprendiz que no trabajará con vosotras.

Vale. -¡Guau!

Y tened en cuenta que hoy sois impares.

Por tanto, un equipo tendrá

un aprendiz más.

Begoña, ganadora de la primera prueba

del programa. ¿A quién no quieres?

Esto sí que me es durísimo. -Si quieres, empiezo yo.

Es durísimo, porque decir algo negativo

de una persona a mí me cuesta muchísimo.

Begoña... Pero venga, vamos allá.

Dame el primer nombre del aprendiz con quien no quieres trabajar.

A ver, no quiero trabajar con David,

pero perdóname, por favor. -No pasa nada, qué va a pasar.

Es una persona excelente, pero creo que a la hora de coser

se dispersa y yo necesito en mi equipo alguien que sepa coser.

Yo sabía que me iba a elegir el primero.

Aparte estoy contenta porque yo con Begoña no quería trabajar.

Muy bien. Turno de Brava.

Yo, Oxi.

Porque es más lenta.

Yo soy más temperamental.

Yo a lo mejor la engancho de los pelos en vez de darle órdenes

para que me entienda. Entonces creo

que no sería capaz de trabajar bien

en una prueba como esta. Begoña,

¿segundo aprendiz que descartas?

Bueno, yo..., Laura.

No llores. -Lo siento.

Tú di lo que tengas que decir.

Necesito una persona un poco más, más dócil en mi equipo.

Yo creo que Begoña me tiene guardado lo de la máquina.

Todo el mundo ha estado todo el día que si yo tuve la máquina,

pero yo sinceramente no lo viví así.

Brava, siguiente nombre.

Borja.

Borja sabe de conceptos, entiende de moda,

pero le puede el tembleque y es una olla a presión.

Begoña.

Yo voy a descartar a Joshua.

¿Las razones son? Prefiero

a otras personas en mi equipo.

Bueno, es tu opinión. Brava,

dime con quién no quieres trabajar.

Arantxa.

Porque todavía...

está un poco verde.

Begoña.

Voy a decir a Marc.

No vas a trabajar con Marc. ¿Por qué?

Lo he hecho por descarte.

Bueno, está bien, Begoña, tú has querido hacer esto.

Sigamos haciendo el equipo. Yo quiero una persona...

Dinos quién es.

Margarita. Claro, eso lo has pensado

desde que has empezado. Y todo lo demás

te ha dado igual. Sí, es imaginativa y muy rápida.

Gracias.

Begoña tiene una estrategia

y me elige a mí como favorita.

La verdad es que me quedo impresionada.

Tú has tenido una estrategia,

pero eso no significa que te vaya a funcionar,

porque ahora Brava tienes que elegir.

Brava, ¿con quién no quieres trabajar, con Fran o Margarita?

Voy a descartar a Fran, pero quiero que conste que lo quería,

y me da mucha pena no quedarme con Fran.

Has decidido no regalarle a Begoña Margarita, clarísimamente.

Y ahora,

Margarita, como ya hay cinco aprendices en cada equipo,

es tu responsabilidad decidir con quién vas a trabajar.

¡Ozú, de verdad!

¿Andrea está con...? -Con los mismos que en la otra.

Con los mismos que la otra prueba. Uh, uh...

Me voy a quedar con el equipo de la otra vez

porque creo que se lo debo.

Debemos demostrar... El equipo de la otra vez

es el equipo de Brava. Exactamente.

Sí.

Margarita,

como en esta prueba la elección era

en negativo...,

¡Anda!...

...acabas de decidir

con quién no quieres trabajar.

Pues mira, me alegro también,

la verdad. Me alegro.

Margarita trabajará en el equipo de Begoña.

Begoña, por lo tanto, tú vas a ser la jefa de Xiaona, de Borja,

de Arantxa, de Fran y de Margarita.

Qué bien. Y seréis

seis en el equipo. Brava,

sin embargo, vas a tener un equipo de cinco personas formado

por Marc, David, Joshua...

y Laura.

Ahora que tenemos los equipos formados,

quiero comunicaros algo a todos.

Por si se había olvidado,

tenemos pendiente comunicaros la penalización

por haber compartido materiales

cuando no estaba permitido en la prueba anterior.

Venga, suéltala ya.

Viendo lo mucho que os gusta compartir materiales...,

¡Ah! -No me digas...

...suponemos

que no os va a importar

compartir patrones

en la prueba de expulsión.

¡Ah, expulsión! -¡Ostras!

Ostras... Margarita,

Xiaona, Borja,

Fran,

Brava

y David,

si perdéis

esta prueba y vais

a la prueba de expulsión,

tendréis que compartir

los patrones.

(BRAVA) Hombre, imagínate que si voy yo tengo que compartir patrones

con David. Ahí tengo dos opciones,

o le meto un puñetazo o le meto un puñetazo.

O le meto un puñetazo o me da todo igual y me pongo a cantar con él.

Querréis saber qué vais a tener que hacer.

Hemos hablado del equilibrio necesario

entre la creación y la empresa,

y hacerlo muy bien.

Pues hemos traído hoy a una firma

que es Nice Things.

Nice Things es una marca de moda y accesorios

para mujer que busca inspirar y transmitir

las cosas bonitas en la vida.

Nice Things.

¿Lo descubrimos? (TODOS) Sí.

Venga, al toro.

Qué bonito. -Uy, qué rollo

más guapo el camisero de la derecha.

Hoy hemos traído dos vestidos aparentemente sencillos.

El primero, un vestido camisero muy sueltecito en el que habrá

que prestar bastante atención,

sobre todo en el cuello y en los botones.

En el azul,

os vais a tener que esmerar con los remates de las sisas,

el escote y la cintura.

Estas costuras tienen que estar hoy perfectas.

No queremos el churro de Adolfo Domínguez.

Vuestra prueba por equipos consistirá en reproducir

estos dos vestidos siendo fieles, por supuesto, al diseño

y al espíritu de la marca.

En esta prueba,

no vamos a permitir nada

por debajo del notable.

Y no notable de siete,

un notable de ocho.

Bueno. Aprendices,

tenéis que elegir cuál de los dos queréis hacer.

Tú tendrás prioridad, Begoña,

por haber sido la ganadora de la prueba.

¿Qué prenda quieres

que confeccione tu equipo?

Para mí, yo creo que el azul.

Tu equipo confeccionará el vestido identificado con el naranja,

que es el vestido azul,

y por lo tanto, Brava,

tu equipo confeccionará el vestido camisero.

Ahora mismo tenéis ya que tomar una decisión muy importante.

Me tenéis que dar un nombre de uno de los miembros de vuestro equipo

que va a ser quien elija el tejido

y no podéis ser ninguna de vosotras dos.

Vale. -Madre mía.

Begoña. Yo, Margarita.

Margarita va a elegir el tejido para tu equipo.

Brava, ¿quién va a elegir?

Marc. Por lo tanto,

Margarita y Marc seleccionarán tejidos

para una prueba en la que vais a tener 90 minutos

para trabajar.

Aprendices,

mucha suerte a todos. A talleres, por favor.

Gracias.

Yo estoy contenta de trabajar esta marca.

Aparte, me parece bonito. Al ver los vestidos, me han gustado.

Contenta. Y encima me ha tocado el vestido que quería.

Margarita, Marc,

habéis sido los elegidos

para decidir cuál será la tela con la que van

a trabajar vuestros compañeros.

Tenéis 45 segundos.

Que empiezan en tres, dos, uno... Ahora.

Cinco, cuatro.

Tres...,

dos...,

uno.

Tiempo.

¿Qué tal?

He cogido esta.

Es como un crepé.

Esto va a ir bien.

A ver, Margarita, a ver.

El estampado no es muy bonito, pero...

-Tranquila. -La caída que tiene está bien.

Equipo naranja, equipo verde,

os recuerdo que tenéis 90 minutos para completar la prueba,

y ese tiempo comienza en tres, dos, uno,

a coser. Vale, chicos, las tareas.

Marc y Laura, los patrones.

Tú, Joshua, te encargas de los botones, hacer los ojales

y coser los botones. Y tú,

me vas planchando las entretelas.

¿Vale, David? Y después ayudas con los patrones.

Después montamos todos juntos.

Para cortar, te quiero a ti, Margarita, a Fran y a Borja.

Enhebra la rebañadora

y para la plancha y la plana. ¿Vale?

¿Qué tal lo han hecho con las telas?

¿Han elegido bien? En general, bastante bien.

Había muchas trampas y no se han dejado llevar

por los estampados, por los colores.

Ponéis unos cebos... Las trampas son muy bonitas.

Claro, hombre. Para eso lo hacemos.

¿Sabes que uno de los animales más venenosos

del mundo son las ranitas? Son pequeñitas y son preciosas

y maravillosas. Con esos colores.

Es verdad.

La naturaleza juega así, o sea... Y vosotros también.

Nosotros también.

Qué bien estamos aquí sentados. -¡Ah!

Las más guapas del programa. -¿Tú crees?

Chicos, pensad en el tiempo.

Estoy súper "on fire".

Venga, los cuellos, lo primero. -Sí.

Y después el cuerpo directamente para Joshua.

Aquí hago un pequeñito corte muy pequeño, ¿verdad? Simplemente

ahí. -Termina de cortar la prenda.

Los piquetes, al final. -Ah, vale.

Antes de pasarles las prendas, se les pasa.

Para hacer este vestido de Nice Things, lo primero es cortar

las piezas del patrón al hilo.

Comenzamos confeccionando el delantero

doblando dos veces las vistas para reforzar la zona de los ojales

y los botones.

Unimos los delanteros y la espalda por hombros y costados,

dejando sin coser las aberturas.

Cerramos las mangas y, para unirlas al vestido, nos fijamos

en los piquetes para asegurarnos una perfecta colocación.

Después de entretelar el cuello, lo cosemos al escote,

rematamos las aberturas, el bajo y las bocamangas.

Por último, hacemos los ojales y cosemos los botones.

¿Cómo va la cosa por aquí, chiquillas?

Estamos aquí. ¿Este color va bien? -Sí.

Venga, va bien. -Negro, ¿no?

Yo tenía un verde oscuro.

Tú preocúpate de lo tuyo.

Lo cambio ahora si quieres.

No nos metamos en su trabajo.

Si no, muy mal. Es como la cocina.

El jefe de cocina lleva su gorro alto.

Luego está el repostero que lleva el gorro así.

Cada gorro marca el trabajo de cada uno y el vuestro

es cortar y vosotros, esto.

Y yo, cagarme de miedo.

Venga, Fran, cariño, no te entretengas.

Llámame Borja, por favor. -Tienes toda la razón.

Tranquilidad, templanza. -¿La remalladora? ¿Ya está?

¿La tienes, cariño? -Claro, es que está desenhebrado.

-¿Alguien sabe enhebrarla? -Yo.

Pero está enhebrada.

Hay algo que no cuadra.

Esto es muy fácil, vamos a ver.

-Qué tensión.

-Begoña, como jefa de taller, lo peor son sus nervios.

No controla sus nervios, nos los está transmitiendo.

Y el resto de compañeros se revolucionan un poco.

(BRAVA) Así. -Ah, pues ya está.

Claro. -Venga, cierra las mangas.

¿Con alfileres? -No, con la máquina.

¡Ah!

-David, en serio, centrado, tío.

No, que no me mires.

Concéntrate, Joshua. Vamos a darle bien.

Como me rompa una uña... -David me pone supertensa.

David es que... hay veces que no hay por dónde cogerlo.

¡David! -¿Qué?

¿Tenéis las mangas, chicos? -Estoy en ello.

Es que le mato. -Las tienes tú.

Perfecto. Los retales, al suelo.

Quita la manita esta, mi "armi".

Lo tenías que haber cortado con la tela al revés.

Espérate. Espérate, Marga. -¿El qué?

Ya está, ya está.

Doña Margarita se nos sube a la mesa.

Vas a acabar malamente.

Marga, me estás pisando. -Perdón.

Perdón, perdón. Es que esta tela resbala.

Para hacer una réplica del vestido de la muestra,

cortamos el patrón al hilo.

Comenzamos con el delantero uniendo las piezas del cuerpo

y la falda juntas por la cintura.

Cerramos las pinzas de la espalda de la falda y las planchamos

hacia los costados.

Unimos las piezas para crear la espalda del vestido.

Cosemos el delantero y la espalda por los hombros

y rematamos el escote con un bies.

Unimos los costados dejando una abertura donde cogeremos

una cremallera invisible.

Para colocar la cremallera,

la abrimos y la cosemos por el derecho de la prenda,

ayudándonos con un prensatelas específico.

Así, los dientes quedarán ocultos al cerrar la cremallera.

Por último, cosemos el bajo y rematamos las sisas con un bies.

Buenas,

Xiaona, ¿qué tal? Bien.

Estoy intentando pensar

un cuento bonito para vender nuestro vestido.

Tú ya estás pensando en vender. Cómo me gusta eso.

Sigo con mis pensamientos. Si veo que funciona,

a lo mejor luego tú y yo al acabar la temporada podemos hablar.

Muchas gracias, María. Gracias.

Equipo naranja,

veis muy bien, no bajéis la guardia.

No, para nada.

Aquí no hay nada ganado ni nada perdido todavía.

¿Quién te va a decir que ibas a estar tan a gustito aquí?

Es verdad.

Bueno, tengo que decir algo que creo que no he dicho

desde hace bastantes programas.

Me voy de aquí muy contenta.

Ah, genial, muchas gracias. -Te quiero.

Nos visita una mujer que podría ser perfectamente el espejo

en el que se podrían reflejar nuestros aprendices.

Es la directora creativa y fundadora de Nice Things,

Paloma Santaolalla.

Paloma, bienvenida. Hola, ¿qué hay?

Un placer tenerte aquí. Y, bueno, para mí

estar en este mundo, que en realidad es el mío.

Pues la verdad es que muy contenta.

¿Cómo es la mujer, esa mujer que busca Nice Things?

Pues yo creo que es una mujer que es femenina, que le gusta también

ir cómoda, que reconoce en nuestra marca algo distinto,

que yo creo que también lo importante nuestro

es haber sabido crear un estilo.

Esta es una de las pruebas siempre más complicadas,

porque hacer un buen equipo sabes que es complejo.

Muy complicado.

Sí. Yo creo que lo mejor es estar

en las mesas con ellos, ver cómo trabajan y echarles una mano.

Y si ves que no van por el camino Nice Things,

intentar corregirles un poco. ¿Te parece?

Perfecto. Estupendo. Te voy a acompañar para ver

a los jueces y entras en tu mundo. Venga, gracias.

Falta un trozo. -¿Esto dónde lo voy poniendo?

¿Eso qué es?

La delantera, a Joshua. -Es la espalda.

La espalda, mantenla.

Vale, la espalda. -Pero esto...

Necesitamos el delantero.

(MARC) Ya estamos en ello.

-Venga, trae para acá. -¿Qué? Dame.

Que hay que quitar hilo. -Uno en el otro hombro.

Ahora lo cortamos, cuando se planche.

Solo el hombro, ¿no? -Sí.

-Pero remallados por separado.

Ya, claro, obviamente.

Y un costado... -No, un costado, no.

Hay que plisarlo.

Hay que plisarlo antes.

Por Dios, el remallado, qué abierto, ¿no?

Ya, ya, pero... -No pongamos pegas.

Hombre, claro... -Pero es que vamos genial además.

El cuello, si veis que tal, remato yo.

Pero sé que Margarita lo va a hacer maravillosamente bien.

Prefiero que seas tú, que no has hecho nada en la maquina.

¿Cómo que no? ¡Estoy mandando, soy la jefa!

Está allí, en la mesa grande. -Plancha, plancha.

Plancha.

Equipo verde...

Hola, buenas.

Os presento a Paloma. Hola, Paloma.

Es la directora creativa y la fundadora de Nice Things.

Hola. -¿Qué hay? Encantada.

Un placer. -Un placer.

Podéis aprender mucho de ella.

Desde luego que sí.

Estoy curioso por saber cómo vais.

Nos hemos organizado bien.

Cada uno tiene una función, aunque hay algunos

que se me rebelan.

¿Quién se te rebela? Yo misma me autorrebelo.

Te estás autorrebelando. ¿Has tenido algún tipo de problema?

Está claro, a la hora de coser,

se me van los pespuntes con las prisas.

-Este tejido es muy difícil.

Se nos vuela y, como lo estamos haciendo rápido,

sin hilvanar se nos va. -Ya, ya.

Al pasar la maquina, se nos va.

Es un tejido que tiene mucha ductilidad y mucha caída.

Y es muy fácil que las costuras queden un poco retenidas.

Porque es bonito que tenga caída, pero es más complicado.

Es un reto, Brava. Ya hemos dicho que hoy, sobresaliente.

Sí, eso esperamos. -Esperemos.

Pues os animo a que sigáis aquí.

Muchas gracias. Vamos a ver al otro equipo.

Gracias. A ver qué tal van por ahí.

Qué maja, ¿eh?

-Qué mujer con tan buena luz, por favor.

-Me he quedado muerta.

Pues ¿fileteamos? -Al fileteo.

Paloma, este es el equipo naranja, que está liderado por Begoña.

Es la jefe de taller. Encantada.

Cuéntanos, Begoña, cómo habéis organizado el equipo.

¿Cómo lo estás viendo? Bueno, yo, al principio,

lo hemos llevado muy bien, creo. Ahora el resultado ya se verá.

¿Cómo es ese cuerpito? A ver que yo lo vea.

Margarita. El cuerpito.

A ver cuántas pegas encuentran. -Bueno.

-Lo estamos montando ya.

Si me das la vuelta...

Lo ves, ¿no?

¿Y esos pliegues? -Cuidado con la cremallera.

Hay que tener mucho cuidado.

Hala, lo he montado mal. Míralo.

(BEGOÑA) Espera. -No, lo he montado mal.

Bueno. Sí, está mal montado.

(BORJA) Escucha, descoso yo si no.

¿Qué hay que descoser? -Esto, dale caña.

Bueno, aquí tendréis problema

porque hay una cremallera invisible, me parece, ¿no?

La cremallera invisible... Bueno, y este delantero,

que se les está resistiendo un poco.

Aglomeraciones, no.

Cada uno a su trabajo. Venga.

No nos quieren. Muchas manos en la olla,

arde Troya. Eso es de Caprile. Cuando mete gente la mano,

la paella está asquerosa. Cuidado, que mucha mano

veo por aquí. Sí, también es verdad.

Los palomos nos vamos.

Los palomos os dejamos.

Sentimos no haber podido atenderte. -Nada.

No ha pasado nada. Tranquilos. -Vamos a montarlo sobre el derecho.

¡Dejadme a mí un segundo, por favor!,

que piense.

Vamos a pensar, sí.

Vamos a ver. Este es el delantero.

La espalda... Vale.

Entonces, con mucha calma...

Entonces esto sería así.

Vale. -Ahí va perfecto.

Venga, voy con el otro costado.

-Toma.

¡Qué bonito me está quedando el delantero!

-Vale.

# Tengo la suerte... #

(TARAREA)

¿Te gusta la música? -Sí.

Lo que de cantar no se me da bien.

Pues yo canto genial.

Soy de los que canta en la ducha. -Si cantas bien, canta.

(BRAVA) No me distraigáis a David.

Hoy vengo más princesa que nunca.

Es mi princesa favorita, mi referente máximo.

Vengo en plan...

# Yo te quiero enseñar

# un fantástico mundo. # ¡Uh!

(MARGA) A ver, Bego,

que el bies no sé cómo va. -Ahora, el cuello

lo tienes que rematar así. -Sí.

¿Queréis que os planteemos el cuello?

Sí, podemos ir cosiendo el bajo.

Claro, para ir agilizando la máquina.

¿Esto es así o así?

¡Calma, fuera, todo Cristo fuera!

¿Qué es eso de aquí, agobiando a todo Cristo?

Pero, Bego, te podemos plantear eso.

Porque el bajo ya está planteado. -La máquina no puede estar parada.

Bego... -Dejadla.

Una persona no puede pensar si hay 300 personas que le están hablando.

Imagínate que estamos en la guerra y todos quieren disparar.

Si no tenemos fusiles, es decir, máquina,

pues no vas a pegar muchos tiros.

Me gustaría bastante estar en el otro equipo,

ya que hay personas muy potentes, como lo pueden ser Marc, Joshua,

Andrea también, que es muy potente en ese sentido.

Vamos, tienen un equipo bastante fuerte.

Me habría gustado formar parte de ellos.

Ah, mira, igual los botones, tío.

Están metidos aquí dentro, porque es la medida del ojal.

Yo lo tengo ya con este pie, con este pie.

Entonces ya te hacen el ojal a la medida.

Claro, y solo falta... -Perfecto.

Sois lo mejor que me ha pasado en el mundo.

En serio, como me distraigas...

Quillo, en serio,

no es por nada, pero, quillo,

los ojales, que es lo que más se tarda.

Estoy haciendo la segunda "tapetá".

Pero ¿los tenéis marcados? -Sí, están marcados.

Tengo un grupo en el que confío, además que realmente confío,

porque por separado están demostrando que valen mucho.

Pero después, como grupo unificado, es muy disperso.

Son todas mis ovejas negras de un minirrebaño.

Las pinzas... Las pinzas no están centradas.

¿No están centradas? Si hemos hecho el centro.

-Mira. -Claro, lo que pasa

es que lo habéis planchado del revés.

Está perfecta. La pinza siempre se plancha

para los costados o el centro.

Tenedlo en cuenta siempre.

La prenda se tiene que ver limpia. Mi madre decía:

"Para los lados".

Sí, es como hacia abajo, hacia fuera.

-Ya puedo coger el bajo. ¡Venga! -Venga, muy bien.

Margarita, rectito y finito. -¿El qué?

¡El bajo! ¿Qué va a ser? -No te entendía, cariño.

La cremallera. ¿Quién se atreve?

No, tú. Tú, vamos, del tirón.

Mangas, chicos, ¿dónde las tenemos?

¿Tenemos las dos? -Sujétamelo ahí.

Yo las he dejado todas aquí.

Tío, no están. -No, sí, la mía sí estaba.

Tienen que estar. ¿El cuello que yo acabo de coser dónde está?

Cortadla, no "entretenerse".

-¿Tú tienes el cuello? -Sí.

¿Y tienes los pliegues de ese cuello?

Sí. -¿Tienes uno o dos?

Me falta uno. -Toma. Vale.

-Ese es el que he hecho. -No, tú tenías las mangas.

David, y deja de decir lo que has hecho.

Quillo, deja de decir lo que has hecho.

O la encuentras o haces otra. -No.

¿Cómo que no, quillo? -Pues no.

(CON VOZ DE PITO) ¿Dónde está la manga, David?

Es que la has cogido tú.

Brava, ¿me oyes?

No. ¿Qué? Brava, Begoña,

¿me escucháis?

Habéis consumido 45 minutos.

Nos queda la mitad. Os queda la mitad de la prueba,

45 minutos.

-Vamos, vamos, que nos vamos. -Vamos a la mesa.

Vamos con la prenda.

Dejad lo último los vivos. -Allí vais a trabajar mejor.

Begoña lo monta.

Margarita, tú sabes hacer esto perfectamente.

Ya, pero yo prefiero que lo hagas tú, que eres la jefa.

Tienes la responsabilidad.

Lo siento. Hoy te toca. -Esa es la espalda.

Espalda... -Espalda.

-Es muy fácil montar. Más alfileres. ¿Dónde están?

Toma, toma. -Gracias. Gracias.

Venga, vamos uniendo cuerpos.

Demasiadas manos para un cuerpo. -Sí.

-Dale tú. -Arantxa, ¿quieres terminarlo tú?

Que se vea que hace algo el equipo.

Venga, terminad de marcarlo

y pasadlo rápido, que es muy facilito.

¿Los botones ya los hemos elegido?

Hombre, Brava.

No, este no es el momento, Capri.

¿Me vas a decir a mí cuándo es el momento?

Lo digo porque estoy hostil. Estás hostil.

No soy la mejor compañía.

Pues imagínate cómo estoy yo.

¿Me puedes decir por qué no es el momento y estás hostil?

Porque estoy muy tensa.

¿Y por qué estás muy tensa?

Esto sacando la Brava que nadie quiere ver.

¿Por qué estás muy tensa? No te rías. Es verdad.

Porque se pierden la piezas, porque la tela...

¡Eso! Es que había oído algo de eso.

¿Me podéis enseñar las mangas, la manga?

Está ahí encima.

Venga, enséñame la manga.

Aquí está una.

¿Y la otra? La está cortando Marc.

Normalmente se cortan al mismo tiempo.

Se ha perdido una. En mi taller, igual soy clásico.

Te he dicho que se ha perdido.

Jo, como tiene tantas piezas este traje...

Eso mismo he dicho yo. Quiero verte dando órdenes,

corrigiendo defectos, organizando,

ordenando tu taller. No me extraña que se os pierdan las cosas.

¿Te crees que esto es normal? Claro que no es normal.

Ay, no me digas. -Se ha acabado el hilo.

-Se acabó el hilo, una bobina.

Resumiendo, y no lo vuelvo a repetir,

vais muy mal

de tiempo. Lo sé, lo sé, lo sé.

Me voy como una estrella fugaz a hacer lo que tengo que hacer.

Ahí lo dejo. Otra.

Espérate, sí.

Pero se acabó el hilo con el ojal a medias.

(BEGOÑA) Vamos.

Estoy esperando ya para la cremallera.

Venga. -Tú la vas a coser.

No, por favor. A mí no me sale bien.

No, te ha tocado. Para eso eres la jefa.

Mientras la pongo, alguien puede ir por el otro lado.

Begoña, ven un momento. Qué susto. Voy, ¿qué pasa?

¿Cómo vas?

Yo creo que vamos tirando un poquito.

¿Tu taller está ordenado?

Ahora mismo, un poco regular, pero sí.

Chicos, venga, que hay que recoger.

¿Piensas que estás organizando bien el tiempo?

Uy... Yo creo que sí.

Es que me mira tan profundo que me pongo supernerviosa.

-Porque tiene una mirada penetrante.

No puedo resistirme.

Voy a caer en sus encantos como sigamos así.

¿En mis encantos? Sí.

Ya.

Venga, deme caña. Me ha llegado un comentario,

Begoña, que no me ha gustado nada,

que en tu opinión yo no llego más allá de esta tercera temporada,

que voy a morir. Uy, no.

¿Quieres enterrarme tan pronto?

Ese comentario yo... No sé.

Me ha llegado. No, no.

Sí, tú dijiste: "¿Este hombre

por qué se irrita tanto?".

Eso sí. -Pues ya está.

Que había que traer manzanilla para cuando se pone así.

Ya, Begoña. Eso es verdad. Sí.

Muchas gracias, Fran. -Nada.

Por mi salud me preocupo yo. También tienes razón.

Tú preocúpate por lo que te tienes que preocupar.

Que no sé si te has preocupado mucho en esta prueba.

Pero... Venga.

Sigue trabajando y dirigiendo a tu equipo.

Gracias, muchas gracias.

Madre mía, este hombre...

Tú tienes que ser familia de la Rosario.

Este hombre, mirándome con esos ojos tan profundos, ahí.

Tan profundos como, ¿cómo se dice?, la España profunda.

No tenemos la cremallera. ¡Dale! -Bueno, tranquila.

Vale, este por aquí. Me queda este otro.

Corre, que hay que coser el cuello. -Sí, sí.

Y las mangas. -Estoy cosiendo los lados.

Venga, perfecto.

Y ya nos quedarán solo los bajos, porque las mangas

están ya hechas, solo falta montar. -Los bajos no los remallamos.

No, le hacemos un vivo.

Porque si no, no la acabamos. -Vuelta

y vuelta y pasado. -Vuelta y pasado.

Oye, creo que tiene bastante buena pinta la prenda, ¿eh?

Yo creo que sí. -Lo que tenemos.

Pero no... -Vamos a ser sinceros.

Vale. Mira, esto ya está. -Venga.

Fantástico.

Mira la costura cómo queda. -A ver, muy bien.

Joshua, eres un máquina.

Padre nuestro, solo te pido que la cremallera me encaje.

A ver, lo que me puede pasar

es que me haya quedado movida un poco.

Que puede pasar, ¿eh?

Dejadla, no os echéis encima, que se agobia.

Aprendices, minuto 65

de la prueba.

Os quedan 25. ¿Os recuerdo lo que pasó la semana pasada?

-No, no, no... No, ¿verdad?

Ese maniquí que no se tenía en pie.

Quedan 25 minutos y tiene que estar terminado.

-¿Qué pasó?

(MARGA) Eh, ¿por qué no pones la patilla de la...?

Porque no sé hacerlo.

Pero pon la patilla. -Ella sabe así, déjala.

Que no me cose. -Pon patilla de cremallera.

Claro. Si no, no te tira. -Y se te engancha. Uh, los nervios

y la patilla. -No, ¿qué haces? ¡No, no, no!

Que no sé coserla con otra patilla.

¿Cómo? -Lo que estás oyendo.

Dejadla, dejadla.

¿Quién es la jefa? Ella.

Ya está.

¿Por qué no me cose? -Tranquilízate, que esas manos...

Que venga a ponerla otra. Porque no puedo.

Marga. -Margarita.

Vamos. -Yo sé ponerla con la otra.

-Calla. -Pon esto para que vaya mejor.

-Perdona.

Bueno, la dejo aquí por si acaso.

En la próxima prueba, te doy una tila.

Begoña estaba muy alterada.

La miraba así y decía:

"Chica, relaja la raja. O sea relájate, chiquilla".

Que no hace falta tanto estrés, que las cosas se pueden hacer bien.

Esto, nada, va con el pico. -A ver si se va.

¡Chist! -Chicos, me podía

haber quedado mejor la cremallera. -No pasa nada.

Venga, remátamelo.

¿Te voy poniendo el otro? -Por fin.

Dame un abrazo, dame un abrazo.

Bueno, me ha quedado un poco separada.

Tenía que estar más junta. -Bego...

Pero con la plancha lo... -Ya está.

Con la plancha lo vamos a intentar.

(JOSHUA) ¿Ya? -Venga.

Vamos, venid aquí. Mientras voy terminando el cuello,

id montándome las mangas.

¿Voy cambiando el prensatelas?

Sí, sí. -Y hay que hacer el bajo.

(BRAVA) Tío... -Joshua, Joshua, Joshua.

¿O a mano? No. -Vamos

a montarla y ahora les rectificamos eso.

Venga, que esto sale. -Toma, el cuello.

Dame. -La manga.

Trae. Mientras ponemos la manga, se ponen los botones.

Yo lo que no puedo es esto. Estar así, no puedo.

Id quitando los alfileres.

A ver, aprendices,

nos viene a visitar... Uy, qué guapa.

...Angels Monfort,

que es la persona que más sabe

sobre las prendas de Nice Things.

Os la he traído personalmente para que controle.

-Nuestra calidad. -Vuestra calidad.

Si lo que está haciendo nuestro equipo naranja...

Sé sincera, con el corazón en la mano.

A ver, que os he traído a la jefa de producto de Nice Things.

Por favor, enseñadle el prototipo que estáis cosiendo.

-Esto no es muy Nice.

¿Quién ha sido?

Yo la pongo invisible.

La tenías con pata de cremallera invisible.

Ha dicho que no sabe coserlo.

No sé. -Pero si es lo mismo.

-Y se lo decimos. -Yo, sí,

pero ella no, y como la cremallera le tocaba...

Bueno... -Esto no saldría

en la tienda. Por ahí, bueno,

esto no es muy Nice.

Quedan 15 minutos.

¿Crees que les da tiempo a cambiar la cremallera?

¡Venga, que ya lo tenéis! -Cambiarla no creo.

Pero rectificarla.

Venga, que lo conseguís.

Hay que ser muy finos.

Hazlo finito y elegante. -Hombre.

Tanto por detrás como por delante.

Hola, chicos. -Hola, buenas.

A ver, Brava.

¿Qué? Os he traído

a Angels. Buenas.

Es el ojo que todo lo ve en Nice Things.

¿Control de calidad? Exactamente.

Y viene a controlar

si lo que estáis haciendo

corresponde a Nice Things.

Ya mismo te saco ya la prenda.

Venga, a poner esto. -La manga.

¿Qué os ha pasado con el cuello?

Qué no nos ha pasado. Uy...

¡No metas el dedo, lo vas a hacer grande!

No lo he metido. No los metas en agujeros ajenos.

(RÍEN) Brava,

tú conmigo te tomas unas confianzas

que no vas bien por ahí. Con todos.

Pero van sin maldad siempre. Angels.

-Venga, empecemos por el agujerito. ¿Qué le faltaría a esta costura?

¿Por qué le sale el agujero?

Porque no hay pespunte. -Falta el pespunte.

¿Qué me dices de estos ojales?

(BRAVA) Que podrían estar peor.

Me ha quitado el hipo.

No nos va a dar tiempo. -Que no les robemos tiempo.

¿Sabes en lo que tenéis que confiar?

En que de aquí a diez minutos

se produzca un milagro.

Por eso tenemos bulla.

Venga, chicos. ¡Ya podemos volar!

Y para la siguiente, que no se repitan los mismos errores.

Y que mande otro. Yo no quiero saber más nada.

Equipo naranja y equipo verde,

nos despedimos con un aplauso

a Angels, que nos da unos consejos maravillosos.

Gracias.

Qué guapa es la jodida. -Me encanta.

Qué estilazo.

¡Qué vergüenza!

Angels hace así con la prenda... Yo le he visto una cara

a la pobre muchacha cuando ha sacado el dedo el Caprile.

Digo: "¡Ay, qué vergüenza!".

Aprendices, os quedan

cinco minutos para terminar el trabajo.

Venga, que nos queda solo una manga.

# Una manga, una manga. # -¡Chist!

No bailemos aún. -¿Cómo que no?

El baile relaja.

-Yo estoy bailando. -El baile relaja y da seguridad.

Botones. -¿Botones?

No, la apertura, la apertura.

-Quillo, vamos a cerrarlo. -Tú mandas, vale.

Mira, pueden ir cosiendo botones aquí

y yo voy haciendo el bajo. -Pero hay que marcarlos primero.

-Venga, va.

Cosan aquí, por favor, y coso el bajo.

Brava... -Dame el cortahilos.

Venga, se acabó, ya.

El corchete, venga.

Que has cortado la tela, por Dios, con los nervios.

Que hay alfileres, que nos van a "de esto" vivo.

Nada más que queda este.

-Trae para aquí. -Ay, David, quillo,

déjalo. -Le coso el bajo.

La abertura, Joshua. -Sí, sí, pero voy con esto.

Arregla el primer botón.

Quillo, los alfileres, Laura, los alfileres.

Los alfileres. -Vayan quitando los alfileres.

Venga, suéltalo ya, Joshua, suéltalo.

-No tiréis.

Me da tiempo a coser este trocito. -Acuérdate lo que pasó la otra vez.

Sí, no te preocupes.

Lo ponemos, lo ponemos, lo coses aquí.

Vamos a ponerlo, chicos, ¿dónde está?

Un momento, tranquila.

Ea.

Vamos a rezar. -Lo has metido

por la sisa.

Relájate. -Venga.

Que lo vista Fran, que viste a las vírgenes.

Con cariño, paciencia.

Mira, un hilillo. -Esto nadie lo ha planchado.

Voy cosiendo por aquí.

Último minuto.

Último minuto.

-Saco, saco. Saco, saco. -Venga.

-Tira, tira. -Corta, corta ahí.

Y ya es el último.

Ya he rematado. -¿Por qué chilláis, chiquillos?

La cintura no está planchada. -Trae la plancha, corre.

Cuidado, Arantxa, dale ahí.

Lo ponemos una vez puesto. Quita los alfileres.

Vete quitando alfileres.

-Tío, lo tienen puesto y colocado.

Quillo, los ojales no están abiertos.

¿Cómo que no? Sí, sí están abiertos.

-Sí. -El primero no se hizo.

¡Quince segundos! Corre.

¡No, no, no me muevas! ¡No me muevas!

Bueno, pues la plancha no llega hasta aquí.

Fantástico. Diez.

David.

Nueve.

Yo coloco el cuello. Ocho.

Siete. David.

Seis.

Venga, vamos.

Cinco.

Cuatro.

Venga, bien, bien, vamos. Tres.

Dos.

Soltad ya. Soltad.

Uno.

¡Tiempo!

¡Uh!

Ya está.

Se acabó.

Ya estamos

para sentencia de muerte.

Mierda. -Sí.

Una vez presentados los trabajos,

¿os atrevéis a ponerle una nota?

Brava.

Un seis.

Un seis. Sí.

Yo, viéndolo ahora así,

un cinco. Un suficiente.

Sí.

Uy, hija, qué pesimista eres. -¡Hombre, de verdad!

Vaya jefe más exigente.

Se te echa el equipo encima.

Está todo el rato pensando en negativo.

-¡Sí, sea positiva! ¡Nice Things!

No, si soy positiva, pero soy muy objetiva y veo mi trabajo.

Tan perfeccionista... El tuyo, no, el del equipo.

Me hubiera gustado una cremallera mejor rematada.

Y sí le hubiera puesto un ocho.

Vamos a dejar que sean los jueces los que se enfrenten

a vuestras piezas ahora y puedan, bueno, verlas con todo

el detalle que merecen. (FRAN) A ver.

Yo no estoy de acuerdo con el cinco, pero, a lo mejor,

rozando el notable, sí, como trabajo en equipo.

Ahora, como resultado, la prenda es vistosa,

como la buena gente.

Aprendices, estamos en la universidad.

Ha llegado el momento de dar las notas.

Antes os he preguntado qué notas

daríais vosotras, jefas de taller,

a vuestros trabajos.

Tú has dicho, Begoña, que para ti el trabajo de tu equipo

es un suficiente.

Pero ahora quiero preguntar al equipo.

¿Os parece que es un trabajo solo suficiente?

No. -No.

Yo creo que ella se ha ido a lo personal,

porque te ha hablado de la cremallera,

no del grupo. -Ha sido así.

¿Y qué nota le pondríais?

Yo, un seis y medio.

Vamos con el equipo verde. Brava,

tú has dicho que para ti esto es un seis.

¿Y vosotros qué pensáis?

Yo subo a un siete. ¿David?

Yo, un seis y medio. Bueno,

eso es lo que pensáis vosotros.

Ahora viene el tres.

Vamos a ver si tienen razón.

Vamos a empezar con el equipo verde.

Qué bien. Habéis empezado bien.

Más o menos bien organizados,

pero ha sido perder la famosa manga

y bienvenido el caos.

Y al final el vestido

tiene muchísimos errores, ¿sí o no?

Sí. El cuello

está asimétrico.

Aquí hay aproximadamente un centímetro y medio...

y aquí hay casi el doble, tres.

Por no hablar

que le falta el ojal del cuello y el botón.

Bueno, botones faltan la mitad. Y hablando de ojales,

esto no es un ojal, es una obra de arte conceptual. ¿Quién es

el responsable de los ojales?

Yo. Yo fui el responsable de los ojales.

Es la primera vez que hago ojales y podían haber quedado mucho peor.

¿No dices nada, Marc?

Ante los ojales, no puedo decir nada.

¿Y de la manga me puedes decir algo?

Está echada para atrás, ¿no?

Yo diría que esta va al revés o no se han interpretado bien

los piquetes.

Pero, vamos, sobre todo a mí lo que me llama la atención es

un pliegue aquí maravilloso,

que quizás también forma parte del concepto.

¿Quién se ha encargado

de la pegadura de manga?

¿También Joshua? Sí.

Yo no me reiría tanto, ¿eh?

Yo no me río. Yo no me reiría tanto.

A Joshua le hace todo en esta valoración, todo a pitorreo.

No, a pitorreo, no.

Los dos equipos se están jugando la prueba de expulsión,

porque esto es una vergüenza,

y aquí hay un alfiler.

¿Alguien tiene algo que decir?

Ahora nadie tiene nada que decir.

Brava, Laura, ¿os comprarías

un vestido rematado así? Por supuesto que no.

Podríamos haberlo hecho mucho mejor.

Y tener en cuenta cosas que eran un poquito más minuciosas,

que requieren más tiempo. Yo hubiera dado prioridad

a esas cosas antes que a poner la manga.

¿Por qué no la has dado?

La capitana eras tú. Yo las he intentado dar.

Me estás diciendo que estabas dando unas órdenes

y que no te estaban haciendo caso.

¿A quién dabas esas órdenes?

A todos. Vale.

¿Quién me hacía caso? Ninguno. Y ya está.

Toda esta fatiga

que yo estoy pasando ahora mismo era innecesaria, porque estábamos

lo suficientemente bien preparados

para la prenda que era, quillo, la prenda que era.

Que lo más complicado eran los botones y el cuello.

Vamos ahora con el equipo naranja.

Begoña, has hecho toda la formación de equipos basándote

solo en una persona, Margarita. Sí.

¿Realmente te ha merecido la pena apostar todo por Margarita?

¿Tanto te ha aportado?

Me ha aportado mucho, pero mis compañeros también.

Todos los que estáis aquí es por algo.

Todos tenéis un potencial y un talento.

No me gusta nada, Begoña, lo que ha sucedido hoy,

colocar etiquetas de estos tres

son los buenos y estos, el coche escoba

no lo he visto nunca en un taller.

Sinceramente creo que no te mereces el equipo que has tenido.

Sí, es verdad. Tienes toda la razón.

Porque más obedientes no han podido ser.

Sí. Has dado muchas tareas a Margarita

y ninguno

ha protestado. Han asumido el plano que les has dado

desde un primer momento de segundones sin rechistar.

Sí, es otra lección aprendida en la vida.

Espero que no vuelva a pasar. Como compañera, me sentiría mal.

(LAURA) Me ha parecido feísimo.

Me ha parecido sinceramente que, en una prueba por equipos,

una capitana que esté haciendo de menos a sus compañeros, para mí,

¿tú qué capitana eres?

Mereces ir a la prueba de eliminación.

Bueno, pues vamos a ver un poco como está el vestido en sí.

La verdad es que miro el vestido

y veo bastantes cosas que están bien hechas.

El escote está muy bien rematadito, con su bies.

El pecho es verdad que lo habéis tenido que descoser,

pero habéis rectificado a tiempo y el resultado está bien.

La manga está muy bien terminadita, con su bies,

y la cremallera,

es verdad que no es la mejor invisible que he visto en mi vida,

pero, oye, funciona. Ahora, eso sí te digo,

esta chapucita que habéis dejado de última hora,

que se ve todo el tope con el corchete,

con los hilos colgando, en fin...

Pues eso es un poco una pena porque desluce

todo el buen trabajo que habéis hecho en el vestido.

La verdad que hoy está bastante decente.

Me dolería mucho

que nos fuéramos a la prueba de expulsión

precisamente por la cremallera.

La verdad.

Bueno, creo que lo tenemos claro.

El equipo ganador de esta segunda prueba por equipos...

es...

el equipo naranja.

Gracias.

Lo siento por todo, lo siento muchísimo.

No he querido ningunearos. -Ya está, ya está.

Sí, venga, ahora, abrazos.

¿Puedo hablar? Sí.

En ningún momento he querido que fueran escobas.

¿No? No.

Lo siento.

Ya está, ya está.

Equipo verde, aunque vais todos a expulsión,

vamos a destacar el trabajo de uno de vosotros.

Porque ha estado tirando del carro del equipo

y con dos manos menos en el taller, y aunque con fallitos

que son evidentes,

habéis presentado un vestido en tiempo.

Esa aprendiz es, por supuesto, Brava.

Gracias.

Ahora mismo sé que lo único que tenéis en mente es

prueba de expulsión, prueba de expulsión, pero...

vamos a intentar motivaros para ese reto.

Ah, mira. -Va a ser difícil.

Que entre por favor la directora de la ISEM, Teresa Sádaba.

Creo que todos se han quedado con el mensaje que les has dado,

pero no sé cuántas sorpresas puede haber en las empresas, porque creo

que tú tienes una. Tengo una gran sorpresa

para el tercer clasificado

de esta edición de "Maestros de la costura".

Le invitamos a que forme parte de nuestro programa de inmersión

en la industria de la moda, un programa intensivo.

Estaremos aquí con los mejores, profesores de muchísima altura,

y del que realmente pueden salir

montando su propia empresa,

aprendiendo muy bien las claves del negocio.

Y estaremos encantados de recibirles.

Muchísimas gracias, Teresa Sádaba.

Nos vemos.

Hombre.

La oferta de Teresa, desde luego, es magnífica.

Viene a completar para nosotros

tres premios muy importantes.

Ya había un gran premio para el ganador y para el segundo,

pero ahora también hay un gran premio para el tercer clasificado

de "Maestros de la costura" y esto nos hace muy felices

porque es historia de nuestro programa.

-Cuando ha llegado, ha sido vaya.

Cuando ha dicho que el tercer clasificado

tiene ese pedazo de regalazo...,

a mí se me ha puesto la piel de gallina,

como la gallina de la Begoña, nunca mejor dicho.

Nos vemos, equipo verde, en la prueba de expulsión.

Tengo que recordar que tanto Brava como David tendrán

que cumplir con su sanción, de forma que tendrán que compartir

los patrones.

Pero habiendo anunciado este premio,

estando en el segundo programa,

os pido por favor a los cinco

que no os desanimes porque es

la oportunidad para demostrar todo lo que valéis,

que los cuatro sabemos que es muchísimo.

Nos vemos en el último reto.

Suerte.

(MARC) Hay que ir con ganas, pero, claro, yo me dedico a esto,

yo no puedo salir en este episodio ya de este programa,

así que habrá que sacar la moral de donde sea

para afrontar la prueba de eliminación.

Lógicamente, los aprendices salvados están tan tranquilos,

esperando su entrada en el taller.

No pueden decir lo mismo Laura, Marc, David, Joshua y La Brava,

que se enfrentan a la prueba de expulsión.

Así es la costura.

A veces sale bien, a veces sale un poco peor,

pero no hay derrota sin una batalla previa.

Que entren los aprendices.

¡Qué guapa va María! -Oh, guau.

-¡Ay, qué maravilla!

Qué maravilla. -Hoy soy la niña

más feliz del mundo

porque me ha liberado de prueba de expulsión.

Puedo estar aquí viendo el espectáculo.

Bienvenidos, aprendices.

Los cinco estáis en la prueba de expulsión porque en ese reto

por equipos empezasteis a tener

una diferencia cada vez mayor,

cada vez mayor, con el equipo que se salvó.

Y eso ocurre en el momento

en el que aparece en escena el misterio de la manga perdida.

David, ¿opinas lo mismo?

Sí,

porque yo no le di la manga. A mí me la quitó.

Si me la hubieras dado cuando te la pedí, no te la hubiera quitado.

Vale. El resumen

es que gracias

a esa manga perdida, todos estáis

en la prueba de expulsión. Laura,

dime la verdad, ¿tú crees

que se empiezan a caer las caretas

de tus compañeros o de todos vosotros?

-Por supuestísimo que sí.

Hay gente que a lo mejor yo creo que va vendiendo una cosa

que luego para nada se corresponde con la realidad.

¿De quién estás hablando?

De Begoña.

Que Begoña no es lo que parece.

Creo que va un poco de mojigata, por así decirlo,

y a mí lo que hizo, sinceramente, me pareció que estuvo fatal.

Que una prueba cuando te ponen de capitana y lo que tienes que hacer

es tirar de todo tu equipo,

ella lo que hizo fue tirar su equipo por la borda.

Nosotros lo habremos hecho mal, pero creo que Brava, pues no sé...

Me estoy emocionando un poco, ¿vale?

O sea, eso es lo que tú piensas.

Venga, vamos, Laura, venga.

¿Por Brava te emocionas? -No,

a mí me parece que Brava luchó por todos nosotros

y ahí no se ha valorado el trabajo en equipo.

Con lo cual creo que hoy deberían

de estar aquí los otros, porque su capitana

es la que los ha llevado a que no sean un equipo.

Laura,

eso se llama rabia.

Perdóname, Raquel, y se llama mal perder.

También lo digo.

Porque su trabajo, fuese como fuese, estaba mucho mejor

que el vuestro. Eso es verdad.

Perdón. Ahí me he equivocado.

De verdad, os pido perdón.

Por favor, perdonadme. Os pido perdón.

Pero recalco y vuelvo a decir,

desde mi opinión, que creo que Begoña

debería estar hoy aquí.

El resto del equipo, perdonadme. Laura,

ya, ya, porque ahora tiene que contestar Begoña.

Sí, claro.

Bueno, yo respeto lo que piensen de mí y, sinceramente,

lo que penséis es que me da igual.

(LAURA) Bueno, pues mira, me alegro

de que no te afecte y pienses que has hecho bien.

Yo no he hecho nada de mala fe

y me da igual. O sea, lo que la gente piense es que me da igual.

Yo no vivo para lo que piensen los demás.

Vivo para mí. Bueno,

lo que creo que queda claro para todo el mundo

es que la prueba por equipos es una prueba fundamental

en el devenir de todo maestro de la costura.

Porque ya veis cómo influye en vosotros, en vuestra costura,

en vuestro ánimo, etcétera.

No olvidéis que esto es un taller.

Será vuestro aprendizaje

y vuestro trabajo

lo que va a consolidar

vuestra carrera.

Pues claro, porque al final nuestro trabajo y vuestro trabajo

consiste en vestir a la gente y que la gente esté guapa vestida,

que le siente bien la ropa.

Tenéis que aprender a trabajar los tejidos,

a saber elegirlos bien,

a leer los patrones.

Hay truquitos que se utilizan desde la costura,

que en realidad son las grandes soluciones en la confección.

Pues cuellos en pico para estilizar.

Colores claros para aumentar.

Colores oscuros para reducir.

Largos determinados que sientan mejor a una persona u otra.

Es importantísimo saber tomar bien las medidas

y ajustarse al cuerpo de la persona

para la que vamos a trabajar.

Esta prueba va a ir de eso.

De crear

para distintas morfologías, para distintos cánones,

de hacer un traje

a medida a cada tipo de cuerpo.

No hay nada mejor...

que un ejemplo.

Que entren las modelos.

(Aznavour "For me formidable")

# For me, formi, formidable. #

¡Ay, qué guapas!

# Te l'écrire dans la

# langue de Shakespeare. #

Dios...

Yo ya tengo una idea.

He venido supermotivado.

La verdad es que tengo las ideas muy claras.

He hecho algunas pruebas a medida, de modo que todo bien.

Aprendices, si os dais cuenta,

hemos querido que trabajéis

con la diversidad.

En nuestra profesión, hay un refrán:

la modistería es la cirugía plástica

más indolora y más divertida que existe.

Tenéis que vestir a estas modelos,

sacarlas todo el partido posible

adaptando un vestido

a sus proporciones.

Por ejemplo, para una mujer embarazada,

lógicamente

tendremos que adaptar los talles

y la cintura.

La que no tiene curvas, necesitará

un poquito de volumen.

Aquellas modelos con un poquito más de cadera

y un poquito más de pecho hay que adaptar

el modelo para que se ajuste

y se adapte perfectamente a esa silueta.

Y la talla, esa talla un poquito más grande, necesitará

que demos un poquito más en el patrón.

Esencialmente vais a tener que trabajar con unos patrones básicos

de vestido que tenéis en la mercería y vais a tener

que adaptar a las particularidades de cada una de las modelos.

Pues, Raquel, antes de que continúes y hablando de patrones,

ya conocéis el castigo pendiente.

Así que David y Brava vais a tener que convertir el patrón

del vestido, adaptándolo de forma diferente cada uno,

claramente, según la modelo que os toque.

-Compartir... Soy la más desventajada

y aún tengo una desventaja más. Hija mía, por favor, no puedo más.

Es el momento entonces de que las modelos ocupen los puestos

de costura. Por favor.

Hola. -Hola.

Buenas, soy Marc. -Hola. Yo, Alicia.

Mucho gusto.

Qué guapa. -Gracias.

¿Qué tal? No te me pongas de parto, por favor.

Muy bien.

Me tocó el bombo.

Digo ya verás tú que rompe aguas

y me mancha la tela y me rompe los patrones.

Y no puedo seguir.

Hemos dado la bienvenida a las modelos,

pero no va a ser la única bienvenida que vamos a dar.

Nos hace muchísima ilusión

que repita, porque ya ha estado

en "Maestros de la costura". No voy a decir el nombre.

Que entre la invitada.

¡Hala! -¡Guapa!

¡Vicky Martín Berrocal!

Buenas noches.

¡Qué alegría!

¡Qué guay!

¡Qué guay!

Pero qué alegría la mía de estar con todos vosotros.

Son profesionales como la copa de un pino

los que tenéis de jurado. Tenéis que aprender tanto de ellos...

Y nosotros, de ti. Mira. Nosotros, de ti.

Mira qué vestidazo. Es de Victoria,

de la marca de Vicky Martín Berrocal.

Impresionante. Estás guapísima.

¡Qué guay, tío!

Me he puesto a saltar como un loco, no me lo esperaba.

Es que no me puedo creer que esté aquí delante nuestro y que encima

a lo mejor pueda abrazarla.

Vicky ya estuvo con nosotros en "Maestros de la costura",

pero sé que le hace especial ilusión estar hoy.

¿Por qué? Porque yo defiendo

el cuerpo de la mujer.

A mí me da igual cuando me llega una mujer alta, baja, delgada,

con más peso, con más pecho, con menos.

O sea, al final hay que saber vestir a todo tipo de mujer.

Yo cuando me miro al espejo, digo: "¿Qué es lo que me va a mí?".

Y al final es enfocarte en eso.

Es suavizar un poquito.

Esconder un poquito. Conocer tu cuerpo.

Y esconder un poquito lo que no y potenciar lo que sí.

Uno se tiene que mostrar ante la vida como es, punto.

Y quererse mucho. Y quererse mucho.

Esto que nos cuenta Vicky tiene mucho que ver

con el movimiento Body Positive.

Hasta en una prueba de cuerpo,

con el Body Positive... ¿Qué es eso?

¿Yo qué culpa tengo de que esto se llame Body Positive?

Lo que está claro es que estamos en una era de cambios

y es superimportante para nosotros

transmitir desde "Maestros de la costura"

que la belleza no es ni una talla ni un color de piel,

ni un color de pelo.

Brava,

estando en el equipo perdedor de la prueba,

fuiste distinguida con un reconocimiento especial

por parte de los jueces.

Y eso va a tener una consecuencia.

Vale. Diez minutos

de asesoramiento

de uno de los tres jueces.

¡Toma! Solo tienes que levantar la mano.

He triunfado.

Es verdad, no lo esperaba,

pero...

me alegra mucho.

Brava, tú vas a tener una ventaja,

pero recuerdo que cualquiera de vosotros

puede tener una pequeña ayuda.

Una ayuda que ya conocéis, es el imperdible.

Podéis pedir el imperdible a cualquiera

de los aprendices salvados, a los mandiles blancos,

si necesitáis cualquier tipo de ayuda o asistencia.

La tendréis durante 20 minutos

siempre que el elegido quiera ayudaros.

Solamente hay un imperdible por cada prueba

de expulsión y solamente podéis utilizar este recurso una vez

en todo vuestro paso por "Maestros de la costura".

¿Qué te gusta más, las prendas volátiles tipo seda

o más punto...? -Seda está bien.

Aprendices, tenéis todo lo que hay en la mercería,

a la que solo podréis entrar una vez. Tenéis a vuestras modelos.

Tenéis que bocetar.

Tenéis a Vicky Martín Berrocal,

que es una de nuestras invitadas favoritas.

Tenéis que bordar vuestras prendas, planchar.

Tenéis que colocarlas sobre el maniquí.

¿Se me olvida algo?

El tiempo. Ah, sí.

Que solo tenéis 90 minutos para hacerlo.

¿Noventa? -Ajá.

Y el tiempo para la costura comienza en tres,

dos, uno, a coser.

A ver, ábreme brazos.

No estás tampoco... Cien...

Son 68.

Laura, los hombros.

El ancho de hombros. -Por atrás y por delante.

(LAURA) Estoy perdida. Es que estoy superbloqueada.

Estoy ahora mismo que no sé ni para dónde tirar.

Agárrate, Laura, porque la prueba de hoy va a ser cojonudita.

Dóblalos así, un poquito, así, ahí.

Vale, 64.

David ya ha ido por tela. -Claro.

Y por último... No, no voy a hacer mangas.

Vale, vete al probador.

Listo, sí, gracias.

Ya, listo.

(BEGOÑA) Me gusta la tela que ha cogido David.

Llévate el rollo, David. -Es bonita.

Esta, no.

Todavía estoy dudando con la tela.

Yo lo veo esto... -David.

David. -Patrón.

El patrón, que no se te olvide. -Patrón, sí.

Hilo... ¡Chist, chist, eh!

Ah, perdón.

A ver si nos hace ahora bajar.

Lo tengo el patrón, ¿eh?

Tengo el patrón. -Vale.

(MARC) Vale.

Tiene más espalda... Todos son iguales.

Vale.

(BORJA) Marc, no te líes mucho, tío.

(XIAONA) No líes. -Ha cogido papel.

Eso es que va a modificar. -Sí.

Ha cogido papel. -Pero que lo haga sobre la tela.

-He cogido exactamente las telas que quería para poder hacer

un vestido de dos piezas en una unidas por el escote.

De modo que vamos a ello.

¿Tenemos...? Ya.

Yo creo que está todo.

Qué color más bonito ha cogido.

(BEGOÑA) Sí, sí, sí, es bonito.

-¡Laura, venga!

Ánimo, venga. -Gracias.

(BORJA) Tiene muy buena facha de trabajo David.

Tiene muy buena pinta el tío.

¿Borja?

¿Sí? Ahora que te veo tan tranquilo,

ven aquí, que te voy a regalar el libro.

Ay, muchas gracias, Raquel.

Es un manual apto para todos los niveles porque es muy explicativo,

es muy claro, es una guía sencilla

en la que vas a encontrar todo lo que necesitas

para hacer prendas imprescindibles como chaquetas,

pantalones, vestidos.

¿Te gusta? Me deja henchido de placer.

No me digas que no, porque es un regalazo.

Para ti. Gracias, Raquel.

(DAVID) ¿Cómo vas?

Voy, ahora te lo doy, estoy cortando.

(MARC) Así.

Lo bajaremos más.

David...

Toma. -Bueno, yo voy a decir una cosa.

El tejido que ha cogido Brava a mí me parece que no es el que debía.

Es muy difícil, muy difícil.

Esos tipos finitos de blusa son muy complicados de coser.

Coge el otro, que es lo que se lleva ahora.

Claro. Y más esa embarazada, que tiene un cuerpazo.

El único con el que estoy un poco de acuerdo es con David,

porque para una chica delgada

ha elegido un estampado muy grande que, lógicamente,

pues te hace parecer un poquito más voluminosa.

Le ha puesto blanco con un estampado en verde.

Para conseguir volumen.

(MARGA) Marc todavía no ha empezado a cortar ni una tela.

O hace un patrón muy fácil de coser o le va a costar.

Novia a la fuga. Novia a la fuga.

Sí, muy bueno.

(TARAREA)

Creo que voy súper mega bien.

Pero, bueno, tampoco me quiero confiar de mí.

(MARGA) ¿Has comprobado que esos patrones

tienen la medida de la chica? -¡Ah!

Que he cortado ya el largo de la tela.

Venga, tranquila, que queda tiempo.

He cortado la tela.

Añade los centímetros.

Margarita, es la última vez que te aviso,

pero la última, ¿eh?

Quiero el imperdible.

¿Quieres el imperdible,

Laura? Sí.

Sí, estoy bloqueada. ¿Quién quieres que te ayude?

Marga. -Te lo he dicho.

Margarita, ¿ayudas a Laura? Sí, sí.

Colócate aquí, por favor. Margarita...,

aquí tienes el imperdible y 20 minutos de ayuda.

Adelante.

Marga, úneme las piezas del vestido,

une las piezas del vestido. -Vale. Dime el diseño primero.

Vaya tela. Ha empezado muy fuerte.

Sí, se le ha ido la energía por la boca.

Yo te estaba viendo

un poco descentrada y decía: "Ojalá pida el imperdible y a mí".

Así que yo creo que esto va bien. -¡Ay, mi Marga!

Precioso.

Ve uniendo tú, que te voy poniendo.

Mientras, te voy haciendo los volantes.

Bueno, María, esto a ti te pilla de cerca.

Este último año has trabajado con...

Este último año la idea era llegar a más mujeres.

Tenía hasta una talla y decidí hacer más talla.

A cuantas más personas lleguemos, mejor. Es ampliar mercado.

Madre mía, qué calor. Yo cuando pesaba 120 kilos,

entraba en las tiendas

y los dependientes ponían cara de aquí huele a ajo.

-Eso a mí me ha ocurrido y recuerdo una vez que entré en una tienda

y mi madre vio algo que le gustaba y la miraron como diciendo:

"No le va a entrar". Y a mí eso se me quedó.

Y eso fue una de las cosas que yo tuve siempre.

Desde que arranqué, dije: "Esto no le puede pasar a nadie".

¿Tenemos otro enhebrando? Sí, fantástico.

¡Venga, Marc!

Buenas. Marc, ¿qué tal? Te presento

a Vicky Martín Berrocal. Hola, corazón.

Mucho gusto. -Encantada.

Pues queremos que nos cuentes primero.

Sí, va a ser un vestido con dos capas, uno base

de punto. -Uno base.

Cosido todo por el escote y aquí irá como una capa.

Es un drapeado que baja y da volumen.

Pero... No es la primera vez que haces

algo a medida, Marc. No, no.

¿A quién le sueles hacer a medida?

¿A tu novia? No.

Cuando uno trabaja de esto, cuando llega a casa, no tiene ganas.

¿No le has hecho nada nunca? Le he regalado

modelos que yo tenía hechos y que le iban clavados.

Pero porque tú conocías muy bien su cuerpo.

No conozco sus medidas a centímetros.

Lo conozco a palmos. Ella no está aquí.

Vive en Barcelona. ¿Ya está en Barcelona?

Pero es californiana. No, ella es de Florida.

Me encanta California, pero la conocí en la costa este.

Y pues nada.

Nos conocimos por Tinder, por un viaje que hizo.

¡Por Tinder!

Qué modernidad. Yo ya estoy muy mayor.

Desde aquí animo a que hay posibilidades

de aquellas personas que la busquen. Seguramente,

cuando menos busquen y mejor estén con ellas mismas,

será cuando aparezca. -Totalmente.

Sí... Nosotros, por ningún lado.

Marc, mucha suerte.

Marc, escúchame, céntrate.

¿Vale? Corre. -Va por ti entonces.

Hasta luego, Marc. Gracias.

Gracias a ti, Marc.

-Ay, cose el aplique del cuello.

Sí, tranquila, ve cortándome los vivos.

Mira, este aplique es del cuello. -Perfecto.

(BRAVA) ¡Mi modelo,

mi modelo, mi modelo!

Ve pidiendo la vez para el probador.

Vale, después de Andrea voy yo.

Después de Laura, voy yo.

Después de David, voy yo.

A ver, ven.

¡Caprile, socorro!

Caprile... Lorenzo.

No te me hagas de rogar. Diez minutos, Lorenzo.

Sí, yo lo hubiera pedido a él también.

A ver, así va, yo tengo una tirilla para darle, metérsela aquí.

Es un encaje para que le haga un poquito más de estructura

en el pecho y un poquito más de forma.

¿Una mujer embarazada y no me coge a mí?

Yo a ti no te pido ni loco.

Vamos, qué valor.

(BRAVA) Voy a probar. Pero claro, necesito ayuda

para saber qué es lo que tengo que mejorar.

Así que nada más puedo pedir mi grito de ayuda.

Caprile, socorro.

Y ahí llegó él a salvarme.

La ventaja de hacer un escote grande,

si aquí me abres un poquito el cuello,

como esta tele cede un poco, no tienes que poner cremallera.

Nada, vale. Se lo pone como una camiseta.

¿Qué más tienes que coser?

Esto, el volante. -¿Dónde le vas a poner el volante?

Se lo voy a poner a la cintura.

Pues claro.

Y ahora descose de aquí.

Vas a tener que abrir más. ¿Más?

Sí, ya está. Ya lo has limpiado.

Ya te cae el traje bien. -Estoy segura que Caprile

le estará dando cada consejo... -Hombre, claro.

Andrea...

Sí, voy. -No puedes estar ahí todo el rato.

Claro, que tengo que probar, me he pedido yo entrar.

Ni que fuera una novia.

Selena, mucho ánimo.

La Selena está un poco enfadada.

Temple. -Ya pruebas. Tranquilo.

¿Cuánto tiempo tengo de Caprile?

Voy a probar, estoy yo.

A Lorenzo le quedan tres minutos, pero a ti,

Margarita, no te queda ni uno, te cuento atrás.

Ay, no...

El tiempo del imperdible termina en tres,

dos, uno, ahora.

Tienes que dejarlo ahí. Venga, Laura, que está casi.

¡Marga! -¡Bravo, Marga!

¡Lo has hecho genial!

Se te ha rizado el flequillo con los calores.

Margarita, gracias. Venga.

Laura, Margarita ya no está en costura.

Mil gracias. -Nada. Dale, cariño.

Ven, que le voy a dar la vuelta para meterle un poco.

(XIAONA) ¿Has podido rectificar?

Claro, pero no tenía nada, solo cortar.

Aprendices, habéis consumido 45 minutos de la prueba.

Solo os queda la mitad del tiempo.

Ay...

David, cuando quieras, ya puedes venir, ¿vale?

Sí, cari, tardaré superpoco.

¡Mi niña, que se quite eso!

Tiras línea hasta aquí. ¿Hasta el final?

Hasta el final. Vale.

¿Te imaginas yo trabajando contigo en tu taller, Caprile?

¿Con estos tatuajes y estos griteríos que pego?

Sus 40 no te los quita nadie.

Uy, ya está. Venga, quítatelo.

Y de largo, perfecto.

¡Ay, qué chulo es y qué chulo va a quedar!

Brava, espero que te haya servido

de mucho porque el tiempo de ayuda de Lorenzo termina en...

cinco, cuatro,

tres, dos, uno..., De aquí, vale.

...tiempo.

Dame esas manos, que tienes largas las manos.

Manos largas te voy a llamar.

¡Gracias! ¡Ay!...

¡Qué bien, tío! ¡Me acabo de subir un montón!

(BRAVA) ¿Te va bien?

(DAVID) Va superbién.

Os podéis ir a vuestra casa.

He hecho mi primera prueba y un color le da la tía...

He vuelto como un hada madrina. ¡Ah!

Vente para aquí un poquito.

Venga, Laura, movimiento, Laura.

¡Gracias! Gracias, chicos.

Pero estoy hoy bloqueada.

Te voy a soltar de atrás.

Tengo que venir a maestros de la plancha, porque yo y la plancha...

(VICKY) Vámonos, María.

Vamos. A ver qué hace David.

A ver. ¡Hola!

¿Qué tal? -Hola.

¿Cómo estás, David? -Superbién.

A mí me gustaría que me enseñaras qué has hecho.

Pues he hecho como un vestido para irte a tomar algo por Ibiza.

A ver cómo me sale.

Me gusta mucho el tejido que has elegido.

Por una vez estoy un poco contento con mi resultado y tengo

una modelo chulísima. -Sí.

Y le he sacado partido porque tiene una espalda increíble

y he dicho: "Tienes una espalda increíble".

Claro, eso es, una cuestión de potenciar lo bueno.

Escúchame, vas bien, pero te quiero concentrado, por favor.

No bajes la guardia. En ningún momento, tía.

Vale. Perdón por lo de tía.

Aprendices, no puedo recordaros

todo lo que falta,

pero sí puedo deciros que os quedan

solo 30 minutos para conseguirlo,

30 minutos de prueba,

pueden ser vuestros... ¡Vamos!

...en "Maestros de la costura".

Ánimo, vamos.

(MARGA) Laura, venga, que tú puedes.

Venga, Andrea, venga.

No digáis nada, me siento presionada.

Que no, que no, va. -Anda.

Vale. Bueno, esto, en un punto,

cosido con un crepé

en una pantalla grande, va a arder Troya.

Tú a mí me pones un claro... No.

Ni yo me lo pongo. ¿Sabes?

Muy bien.

Vamos a ver.

A ver Joshua cómo va. Ay, por favor,

yo quiero saludar. -Ay...

He pegado de saltos al verte... No puede.

Igualmente, corazón. -Ay, verte.

Eres de carne y hueso.

¿Qué tal? -Corazón.

Te veo muy bien. Has probado, ¿no?

Sí, está probado, solo me queda el segundo volante.

Pues es muy Vicky Martínez.

Esto es muy... -Claro, la espalda, toda.

-Me encanta. Y metes un cordón. -Cordón negro.

-Dejas la espalda libre. -Sí, con un lazo.

Y lo quiero superapretado. -Envasado al vacío.

-Exacto. -Como tiene que ser.

Tiene muy buena pinta, Joshua. Tengo que correr.

No te podemos decir nada. Lo llevas...

Bueno... -Ay, encantado de conocerte.

Y tenerlos a los dos aquí es como...

¿Quieres tiempo?

Pues te queda poco.

Ya, por eso tengo que correr.

Encantado, qué guay. -Suerte, mi amor.

Sígueme por Instagram, por favor.

Sí, venga, va.

Hecho, desde ya. -Gracias.

Deja de saltar.

(JOSHUA) Haber hablado con Vicky

y que me tocara y que me abrazara

la verdad es que me ha dejado mucho más tranquilo.

Lo que quiero hacer es un pequeño homenaje a uno

de sus vestidos con la espalda abierta. Le ha encantado.

No me quiero poner nervioso, por favor.

(MARGA) El dobladillo de abajo. -Sí.

Que si no, no está terminado. Venga.

Cómo me gustaría estar ahí.

Venga, ya, cariño. Venga.

Dos de dos llevo, joba.

Aprendices... (DAVID) ¡Ay!

¡Que me subo por las paredes!

Quedan 15 minutos para terminar.

-¡Vamos!

¡Vamos, chicos, va! -¡Va!

¡Ahí, ahí! -¡Laura, venga!

Tú puedes.

Marc, empieza a vestir cuando puedas.

No me queda ni nada.

No te puedes quedar el último, que no llegas, tío.

¡Mierda! Hubiera sido buena idea haber pedido el imperdible,

si bien es cierto que se ha pedido tan, tan rápido

que ni he tenido tiempo de pensar si lo necesitaba.

¡Vamos!

-¡Vamos!

¡Vamos, Brava, va! -¡Venga!

Vamos a vestirte porque van a venir todos en marabunta.

Vamos a ver a Laura, María.

Venga, vamos.

Hola, Vicky. -Hola, Laura.

Te presento. ¿Cómo estás?

Encantadísima. -Igualmente.

Voy hablando, pero... -Ni hables.

Vamos a ver tu dibujo. Que bueno...

Que bueno.

Bueno, ella lo ha entendido.

Te diré que hoy he hecho volantes en honor a que eres la invitada.

Muchas gracias. ¿A ver?

¿Lo has probado? -Mira, voy ahora mismo.

Si queréis venir para allá y veis cómo le queda...

No, no, no, vete a probar.

Vete a probar, vete a probar.

¿Tengo que esperar a Joshua? -No, no.

¿Puedo probar? -Ponte los tacones.

Qué guapísima.

Aprendices, quiero ver este taller volar.

Cinco minutos para que termine la prueba de expulsión.

¡Vamos! -¡Vamos!

(Aplausos)

(Aplausos)

Ya termino de rematarte ahí.

Hala, qué bien, Laura.

(BRAVA) Madre mía,

vaya, vaya bajos.

¡Nena!

¡Ay, tía, que me mola mucho!

(BRAVA) Ea, pues ya está.

(ARANTXA) ¡Andrea, va!

Venga, que lo tienes que poner, cariño.

(BORJA) Vamos, Marc.

¡Ay, qué nervios, de verdad, uf!

¡Venga, Marc!

(MARC) Lo he cosido al revés.

He cosido el vestido interior del revés.

Al darle la vuelta me he dado cuenta, pero ya no había tiempo

para modificarlo en el escote.

Seguimos hacia adelante y que sea lo que Dios quiera.

Aprendices, último minuto.

¡Vamos! -¡Venga, va!

(MARGA) ¡Vamos, Marc, venga!

¡Venga, Laura!

¡Brava! -¡Venga, Marc!

-¡Ánimo!

Le voy a meter mano aquí.

Todavía aprietan los hilos.

Y el tiempo acaba en cinco,

cuatro, tres,

dos,

uno, tiempo.

(Aplausos)

¡Bien, chicos!

Muchas gracias. -A ti.

Gracias.

Y dicho esto, en las mesas de trabajo,

habéis estado muy emocionados

con la visita de Vicky Martín Berrocal.

Pero vamos a ahorrarle

ese momento tan difícil y que conoce.

Ay, ya me voy. Ya te vas.

¿No os doy un beso ni nada? ¡Claro!

A todos.

Vuelve todas las semanas. Me alegro tanto...

Mira lo que te han hecho.

Que la mitad están inspirados en ti.

Es que esas cosas que pasan que dices tú, bueno, valió la pena.

Valió la pena dedicarse a esto

hace 15 años, cuando empecé en esta aventura.

Aposté, no me vine abajo,

me pegué muchos golpes,

pero tenéis que confiar y, como soñar no cuesta nada,

¿sabes?, hacedlo.

No dejéis de soñar, ¿vale? Así que os quiero y me encantáis.

¡Que ganéis todos, todos! Os lo merecéis.

Gracias por venir, Vicky. Gracias siempre por invitarme.

Nos vemos. Hasta luego, chicos.

¡Adiós!...

Aprendices, ha llegado el momento.

Ahora los jueces van a mirar con lupa todos vuestros trabajos.

Que comience la valoración.

Pues no, Raquel, me niego en rotundo.

¿Y ahora qué pasa? Pues pasa

que nunca hemos visto

una cosa igual en "Maestros de la costura".

Vuestro trabajo

en esta prueba ha sido increíble

para un programa 2.

Ah...

¡Yuju! ¡Ay, por favor!

Gracias.

Me sumo a ese reconocimiento, por supuesto,

pero tenemos que dar paso a la valoración.

Ahora los jueces verán una a una las prendas.

Suerte. (LAURA) Gracias.

Laura.

Explícanos qué has querido conseguir con tu vestido.

Bueno, la modelo que tengo es guapísima.

Era más estrechita de arriba que de abajo y entonces lo que había

que intentar era compensar un poquito los volúmenes.

Le he intentado dar

con el volante aquí para que se disimulase

la zona de la cadera, que es donde más ella tenía

esa descompensación.

Laura, quizás hubiera sido mejor

un tejido precisamente con caída y que no quedara...

tan en bloque, tan mazacote.

Yo quizás, y creo que mis compañeros también,

hubiéramos entallado un poquito más

la cintura. En esta prueba,

hablábamos de resaltar los puntos fuertes y suavizar

aquello menos fuerte.

No has sabido sacarle el máximo partido a la modelo.

Obviamente has hecho un vestido que está correcto,

terminado y que ella está guapa, que es lo importante.

¿Quieres decirle algo a Margarita?

Muchísimas gracias, por supuesto.

Vamos.

Lo que más valoro de ella es que me ha ayudado a centrarme.

Hoy tenía yo la cabeza... El soporte emocional, diría yo.

Has echado toda la fuerza nada más llegar.

Pero ¿por qué estás así?

No, porque yo estoy un poco...

Me emociono porque he metido la pata.

A ver, no por lo de Begoña, que lo reitero, por el resto

de mis compañeros, porque no tienen culpa de nada.

Yo creo que la fuerza se te va por la boca.

Sí, si lo digo.

Gracias, Laura. A vosotros.

Esta prueba para mí ha sido nefasta.

Desde que he puesto un pie en el plató

ha sido un día malísimo y, ahora,

con la valoración que me han hecho, pues estoy por el suelo.

Marc, háblanos de tu vestido.

-Yo tenía una idea de hacer como dos vestidos en uno.

Una primera capa más entallada y la otra que volara un poco más.

Creo que he elegido los tejidos adecuados, pero no he sabido

trabajarlos del todo bien.

Y luego hay algunas terminaciones,

como el bajo, que no he podido terminar.

Si fuera solo el bajo, Marc... A ver, Marc,

tengo que reconocer que la idea es muy interesante.

Pero falta ejecución.

Te falta media horita de trabajo. Marc, de nuevo,

te ha faltado media hora de tiempo.

Mínimo. Mínimo.

El reloj vuelve a ser tu mayor enemigo, Marc,

desde el día que entraste.

Pues vamos a ver qué pasa, Marc.

Gracias, Marc. Muchas gracias, Marc.

Bueno,

por 20 minutos de nada hubiese tenido ya el vestido acabado

y va a ir en estos 20 minutos

que la decisión sea favorable

o en contra mío.

Así que veremos, pero el tiempo es oro.

Brava, descríbenos el vestido que le has hecho a Elena.

-Es la primera vez que me enfrento a un vestido de embarazada.

Mientras tomaba medidas, le estaba preguntando a ella,

principalmente, cómo se siente cómoda,

porque también es lo que hay que hacer.

Cuando llega una clienta, se pregunta qué quieres.

Ella me ha descrito cómo se siente cómoda, así que...

A ver, yo creo que aquí has sido muy inteligente.

Le has sacado muchísimo partido a los consejos de Caprile

y el vestido te ha quedado monísimo.

Intentaba ser precisa y yo lo he dicho, para llegar

a coser como un Palomo o una María,

tengo que aprender de un Caprile. Muy bien.

Muy buena deducción, Brava.

El resultado es muy bueno, Brava, muy bueno.

Muchísimas gracias. Gracias. Ya puedes volver.

Estoy muy contenta. Me gusta mucho

que valoren mi esfuerzo, mi trabajo y que me hayan dado

una valoración tan positiva sobre cómo he resuelto

la propuesta de la prueba.

Joshua, cuéntanos sobre el diseño que le has hecho a Estefanía.

¿Qué has querido potenciar y qué has querido disimular?

-Entré a la mercería con una idea.

Vi la blonda, dije voy a intentar ir a lo que creo

que puede gustar un poquito más y arriesgarme un poco más.

Y bueno, y centrar el punto fuerte en lo que es la espalda,

que es lo que me llevó más tiempo.

Empieza a tener el estilo

Joshua bastante claro y me gusta, me gusta.

El vestido está muy bien.

Ahora, primer programa,

una manga acampanada.

Segundo programa..., Dos.

...dos mangas. Tercer programa, ¿tres mangas?

No, no, no. Una cosa,

quiero ver otro Joshua. Otra manga.

¿Vale? Quiero ver otra manga.

Pues gracias, Joshua. Gracias.

Estoy muy contento

porque, después de todo lo que me ha costado estar aquí,

el estar recogiendo estas felicitaciones,

y más de estos tres jueces,

pues es un halago y es un regalo,

que es con lo que me voy a quedar.

¡Ay, qué contento está David hoy, por Dios!

Pues por una vez estoy contenta de presentar algo terminado al menos.

Vale. ¿Cómo lo voy a defender?

Pues la he visto con la carita muy finita,

y he dicho: "A potenciar eso".

Vamos a potenciar que es recta, no pasa nada.

Yo también soy una chica superrecta, pues recta.

También me ha gustado mucho su espalda,

pues vamos a potenciar una espalda superbonita

con un escote guay.

Entonces mi "target" es ella

en Ibiza, tomando una copa de vino con sus amigas supercontenta.

Esa es mi defensa.

Tengo que decir que me has sorprendido.

De repente hay una clásica dentro de David.

Sí, pero eso pasa siempre. Pasa siempre.

Eso pasa siempre. De repente,

este es el "look" que le pondrías

para irte a Ibiza con unas amigas.

Me he concentrado mucho en ella y he dejado mi parte

más moderna para otra ocasión.

Quiero decirte que es lo mejor que has hecho en estas dos semanas.

Pues sí. Y que este es el David

que pensamos que está dentro de ti

y que queremos que salga, que salga fuera.

Yo es que voy un poquito más lento.

Y sobre todo, David, créete que puedes sacar

un diez, porque puedes. Gracias.

Gracias, David. A vosotros.

¡Ay, qué bien!

Pieza terminada y encima chulísima.

Yo creo que me quedo una semana más.

¡Ay, "porfa", sí!

Un veredicto nunca es sencillo, pero tengo la sensación

de que hoy será uno de los más difíciles para vosotros,

de toda nuestra historia.

A los aprendices os pido por favor que esperéis la decisión

en el probador. Y ahora, modelos,

por favor, acompañad a los jueces.

(Sin audio)

Muchas gracias, has tenido mucho porte.

(MARC) Creo que he sabido sacar partido a la modelo,

pero faltan algunos acabados.

Veremos si lo tienen en cuenta o no los jueces y a ver qué pasa.

Pues Marc la verdad es que ha hecho un vestido muy favorecedor,

pero las costuras por fuera, vistas, todo sin rematar.

Es una pena, pero es que el vestido está sin terminar,

pero por completo.

Lo he hecho lo mejor que he podido y he querido arriesgar.

No puedo hacer una prenda básica.

No me sale.

David con Susana hoy se ha lucido,

porque Susana está guapísima.

Y sobre todo que ha conseguido lo que queríamos,

que era resaltar a Susana, dar un poco de volumen

y aportar un poco más de cuerpo.

De forma. Eso es.

Qué guay, si me voy, me voy supercontenta.

Bueno, enhorabuena.

Qué bonito lo que has hecho. -Sí, ¿eh?

Joshua ha hecho algo espectacular.

Muy en su estilo. Le queda como un guante.

Ha conseguido lo que él quería, que era igualar

las curvas de Estefanía.

¿Vas a hacer tercera manga para mí?

Yo estoy pensando. Una manga, otra manga.

Luego, los dos pantalones

acampanados, así.

Laura no ha hecho muy buena prueba.

No.

Yo creo que es lo contrario de lo demás.

Está muy bien rematado, está bien hecho,

está correctamente cosido, pero quizás no ha entendido

del todo la prueba.

Y el diseño no es muy allá.

Tenía que haber más volumen por la espalda y no por la cadera.

Tampoco tenía mucho tiempo. -Pero te digo una cosa...

No has fallado en ninguna prueba, quilla, quédate con eso.

Y Brava se ha lucido, ya se lo hemos dicho, que ha hecho

un vestido monísimo, monísimo. Está Elena guapísima.

Yo creo que hoy ha tenido

un muy buen día Brava. Un muy buen día.

Te ha quedado precioso.

Estoy muy contenta. Nunca había hecho un traje

de embarazada y...

Ya sabes, tus amigas cuando se empiezan a quedar embarazadas...

Qué cara trae. -Qué carita.

¿Preparados? -Bueno.

-Qué remedio. Vamos.

Suerte, chicos.

Ay, Dios mío...

Aprendices, sabemos que es

un momento muy duro, pero nos gustaría

que hicieseis un esfuerzo por poneros en nuestro lugar.

Aquí tapados hay tres vestidos.

Uno de ellos será el segundo expulsado

de esta temporada de "Maestros de la costura".

Joshua, acércate, por favor.

Joshua, trabajas concentrado, le das

toda la importancia al detalle,

sabes elegir bien los tejidos, te organizas bien el tiempo...

Solo te voy a pedir una cosa. No más mangas.

No te tuerzas y no más mangas de estas.

Sí.

Joshua, ven, por favor.

Laura, aunque te hemos dicho que tu vestido está bien rematado,

no se ajusta a lo que te pedíamos.

No voy a añadir nada más. ¿Quieres hacerlo tú?

No.

Pues si no tienes nada que decirles, Laura,

acompáñanos, por favor.

Marc, acércate, por favor.

No, por favor.

Marc,

es una pena...

que no hayas adaptado una buena idea al tiempo

que tenías asignado

para asegurarte un buen resultado.

¿Quieres añadir algo?

Sí, simplemente que esta era una prenda ganadora

si hubiese sido bien ejecutada.

Estoy... Estamos completamente de acuerdo,

pero no está rematada.

Marc, por favor, ¿nos puedes acompañar?

-Me dolería que se fuese Marc.

Es como una versión más evolucionada

de mí a nivel estudios, a nivel forma

de ver las cosas y, no sé,

en ese sentido lo he tenido como una figura de hermano mayor.

Me daría muchísima pena que se vaya.

Joshua...,

te hemos hecho acercarte hasta aquí para darte la enhorabuena,

porque un buen trabajo merece

ser reconocido y el tuyo en esta prueba

es un buen trabajo. (JOSHUA) Muchas, muchas gracias.

Puedes volver a tu sitio. Gracias.

Laura, Marc...

Ambos estáis en el punto de mira

y ambos nos habéis hecho dudar.

Pero finalmente...,

con mucho trabajo por nuestra parte, hemos tomado una decisión.

Y el aprendiz

que no continúa en el taller

de "Maestros de la costura" es...

Marc.

¡Ay!... -¡Ostras!

¿Has entendido que te quedas?

Sí.

Es que estoy ahora mismo...

Que para mí es un orgullo estar aquí contigo

y siento muchísimo de verdad que te vayas tú, Marc.

(Aplausos)

Gracias.

Laura,

ocupa tu puesto de costura.

Por favor, Marc, eres un magnífico costurero que en un momento dado

tuvo un año de desencanto.

Solamente te quiero preguntar si con lo que has vivido aquí

hemos vuelto a introducirte en el mundo de la moda,

porque nada nos dolería más

que el mundo de la moda perdiese alguien como tú.

No, no. Al contrario, me habéis reforzado.

Y bueno, pues lo dejé aparcado como diseñador,

lo retomo como patronista.

Pero no dejes de diseñar.

No dejes de hacer lo que haces. Eso es imposible,

pero será un hobby.

Me temía que sería expulsado.

No terminar un vestido a tiempo es un grave error.

Mis compañeros han hecho un trabajo impresionante

y no hay palabras para tanto nivel.

Borja...

¿Qué pasa? Ven o acércate, o ponte aquí.

Ven. Ven, ven. Ven, ven.

Ven.

(LLORA)

¿No te lo esperabas? No, para nada.

Te he visto pasarlo tan mal mientras estaba Caprile...

dando la noticia.

He hecho mucha empatía con él, he convivido mucho con él

y me siento muy identificado con él. Jo,

me da mucha pena, y por todo lo que he hablado con él.

¿Cómo no me voy a poner triste

cuando se va alguien como él?

Me siento muy afectado.

No me queda otra que asumir la pérdida, espabilar,

intentar seguir adelante sin él, por muy difícil que sea.

¡Ay, otra vez!...

Es muy duro para mí.

Es que es muy fuerte esto, ¿eh?

Marc,

lo sentimos muchísimo todos.

Yo el primero. Lo sé.

Eh...

No sé cómo podemos hacer que este momento

sea un poquito menos difícil.

Si hay alguna manera...

Bueno, me gustaría saludar personalmente al jurado.

Si es posible. Por supuesto.

Lorenzo, un placer.

Suerte, Marc.

Va. Marc,

no sabes lo que ha sido tenerte aquí.

Lo que nos has enseñado y lo que vamos a aprender de ti.

Yo seguiré trabajando duro. Ya lo sé.

Nos encantan tus prendas.

Ha sido un honor. Lo decimos de verdad.

Gracias.

Hoy te ha fallado la costura. Es normal.

Es normal y son cosas de tiempo. La realidad está fuera.

Lo sé, lo sé.

Tú tienes un futuro claro en la moda y la industria.

Y esto no significa nada, solo una experiencia magnífica

que has vivido y fuera... Impresionante.

Tienes toda la vida por delante para seguir trabajando.

Y cuando necesites algo de nosotros...,

Aquí estaremos. ...aquí estaremos.

Y esta prenda bien ejecutada es una prenda ganadora,

la verdad. Muchas gracias.

(ARANTXA) ¡Ánimo, Marc!

Borja, te tengo que pedir

que subas con tus compañeros.

(MARC) Lo mejor de "Maestros de la costura" son los tres jueces

y profesores enseñándonos y haciendo

que nuestros sueños se cumplan y hagan realidad.

Te pido por favor

que nos dejes el mandil,

que cierres tu costurero

y que te lleves esa máquina para seguir haciendo maravillas, Marc.

Mucha suerte.

Marc abandona el taller para buscar su éxito.

Pero sí, abandonas el taller

de "Maestros de la costura". Gracias.

Gracias.

Para mí "Maestros de la costura" ha reforzado

mi futura profesión y me ha reforzado

las ganas de seguir trabajando y luchando por lo que yo quiero,

y por lo que creo que me tengo que dedicar,

porque se me da bien y disfruto con ello.

Como en la vida, en "Maestros de la costura" alternamos momentos

de mucha alegría con otros de enorme tristeza.

Pero todo debe seguir su curso con las pautas marcadas

y una de esas pautas es que nos vemos la semana que viene

y espero que estéis practicando,

porque ya sabéis que coser y cantar todo es empezar.

Al lío, tío.

Ya se ha visto quién compite. -Me tiembla todo.

Un auténtico Delphos de Mariano Fortuny.

¡Madre!

"Maestros de la costura" va a desfilar con firma

en la Petite Fashion Week.

Me he quedado ojiplático, la verdad.

La ganadora de la segunda edición de "Maestros",

Rosa León.

¡Bibiana Fernández!

¡Tengo la piel de gallina! # -Papichula. #

-¡Ay, me meo! -Estoy sangrando.

Es todo para llorar.

¡Mira, de verdad!

Huele a chamusquina.

Esto es intolerable.

A veces la lío parda, pero retengo.

Tu vestido es una chapuza. Tienes razón.

De aquí vas directamente a expulsión.

No.

Lo sabía. Huele a tragedia, Raquel.

Maestros de la costura 3 - Programa 2

03 feb 2020

Los aprendices de 'Maestros de la Costura 3' confeccionarán minifaldas inspirados por Massiel. La cantante, icono español de la música de los 60, visitará el taller para descubrirles la música y la cultura de esa época. En la prueba de exteriores descubrirán la sede madrileña de la Universidad de Navarra, donde está el ISEM Fashion Business School. Para salvarse de la eliminación, se enfrentarán a la diversidad de tallas y elaborarán prendas que potencien las virtudes de las modelos. La diseñadora Vicky Martín Berrocal les aconsejará.

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  1. rosa

    Porfavor que vuelvan a admitir a Marc!! era el mejor de todos con diferencia... haber si este año tenemos repesca bien prontito

    06 feb 2020
  2. Noé Lozano Huerta

    A quien carajos se le ocurrió que era buena idea poner como encabezado principal el nombre del eliminado!!! Deberían eliminar pero a la persona que se le ocurrió!! Es como si vas a ver una película y te ponen en la portada "al final el planeta explota" habemos muchos extranjeros que no tenemos el gusto de poder ver el programa en directo y sufrimos para no ver spoilers en redes como para entrar a la pagina oficial y toparnos con el peor de todos!!!

    05 feb 2020