En multitud de ocasiones en la Historia no se ha buscado la respuesta más sencilla, sino que se interpreta a través de la magia y lo exotérico.

Serie documental de divulgación que ofrece al espectador una revisión crítica y racional de creencias ancestrales, mitologías y leyendas fantásticas.
Además, se muestra la realidad histórica y científica, rigurosa y material de distintas creencias irracionales. Durante esta primera temporada de seis capítulos, se abordan temas referidos a las brujas y sus aquelarres, animales malditos y sagrados, vampiros, hombres lobo, chamanes y horóscopo.
 

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No recomendado para menores de 7 años La navaja de Ockham - Animales malditos y sagrados - Ver ahora
Transcripción completa

Los gatos han sido tradicionalmente

muy bien considerados en monasterios y conventos,

porque mantenían a raya a los roedores

que transmitían enfermedades y arruinaban las cosechas.

Sin embargo, a partir de la Edad Media

las cosas cambiaron mucho para nuestro amigo,

desde que el felino fuera relacionado con el Demonio.

Desde ese momento, y los siglos siguientes,

se produjo una caza de gatos que en algunas regiones

estuvo a punto de acabar con ellos.

El gato es un animal misterioso, de mirada enigmática,

de naturaleza independiente.

Es un animal que vive en la frontera

entre lo salvaje y lo doméstico.

La asociación supersticiosa entre el gato negro y el Demonio

lo condenaron a vivir una vida muy difícil

durante los siglos siguientes.

Es difícil no sentir una hipnótica atracción

ante la enigmática mirada del búho, el gato o la serpiente.

Los protagonistas de hoy encarnan

los atributos más deseados y más temidos.

Fueron nuestro referente inmediato,

nuestras pesadillas, nuestros dioses.

Hablamos de los animales.

Los animales nos fascinan, nos repugnan

y nos provocan sentimientos de admiración y temor.

Son una fuente inagotable de metáforas y símbolos.

Nuestra historia, como especie, está ligada a los animales.

En ellos hemos encontrado valiosas oportunidades evolutivas

y, también, los desafíos y problemas más importantes.

Hace miles de años, convertimos a los animales

en símbolos de lo intocable y lo sagrado,

mientras que otros fueros castigados con maldición

y desprecio.

Remontémonos en el tiempo

para explicar racionalmente por qué algunos animales

han sido considerados manifestaciones del bien o del mal.

La Historia y la Literatura están llenas

de metamorfosis de animales

y, también, de seres que han sido considerados malditos.

Por ejemplo, podemos ver en la mitología clásica cómo Zeus,

el padre de los dioses,

se transformaba en toro o en cisne

para sus conquistas amorosas.

Pero, además, en "El asno de oro" de Apuleyo, encontramos

el caso de un chico, Lucio,

que es convertido en burro por un maleficio.

Y más adelante en los años,

a lo largo de la Edad Media,

hubo un Papa, Gregorio IX, que, en el siglo XIII, consideró

malditos a los gatos.

Decía que eran la representación de Satanás.

Poco a poco, los gatos se vincularon a lo herético,

a las brujas, a lo diabólico.

Los gatos, en especial si eran de color negro,

empezaron a perseguirse.

Ya que parecían una extensión de Satanás,

merecían morir como lo hacían las brujas: en la hoguera.

En el medioevo, en Francia,

se quemaban gatos vivos en la llamada Noche de San Juan.

Actos semejantes se extendieron a otros países,

donde una larga lista de desgracias

se asociaba a la presencia del felino.

La persecución del gato,

animal maldito, tuvo como consecuencia

el crecimiento de la población de otro animal

que también era despreciado: la rata.

Y a su vez, las ratas extendieron las enfermedades que transmitían.

Décadas después, un extraño mal asoló

nuestro continente dejando incontables muertos,

incluidos, por cierto,

algunos monarcas de estas tierras, como la reina Juana II de Navarra.

La vieja Europa se enfrentaba a la peste negra.

La epidemia de la peste es la enfermedad infecciosa

con mayor mortalidad del siglo XIV.

Aparece en el año 1347

y es una enfermedad que asoló toda Europa.

Se calcula más o menos, maquillando un poquillo las cifras,

que afectó, mató, al 60% de la población europea,

lo cual supone unos 50 millones de persona.

Autores de la época achacaron la peste a un castigo divino,

aunque lo cierto es que Dios no tenía nada que ver.

La culpa de que muriese población europea la tenía una bacteria.

Claro que esto no se supo hasta 500 años más tarde.

De lo que sí que estamos seguros

es que fue la más letal de todas ellas.

Se extendió desde el Mar Negro hasta toda Europa,

con una excepción, Islandia.

No tenemos ningún dato epidemiológico

ningún cadáver en el cual haya restos de la Yersiniapestis,

la bacteria responsable, en Islandia.

Más o menos, la velocidad de la expansión fue

entre 0,5 kilómetros y 2 kilómetros al día.

Los médicos de aquella época, del siglo XIV,

no tenían los conocimientos de hoy,

con lo cual, la explicación era castigo divino, los judíos,

fenómenos sobrenaturales, incluso alteraciones astronómicas.

Ahora tenemos más datos, sabemos que hay un vector claro,

que es la rata, con una bacteria, la Yersinia pestis,

que fue la responsable de las enfermedades.

Sin embargo, datos recientes aportan otras teorías,

otras hipótesis.

Científicos ingleses hace unos años hablaron del ébola,

aunque no encajan todos los síntomas,

ya que no había fiebres hemorrágicas.

Científicos de las universidades de Oslo y de Praga,

apuntan, a través del big data, datos en los cuales se relacionan

piojos y pulgas humanos con la génesis de la enfermedad.

En cualquier caso, hay que subrayar, tenemos datos que ellos no tenían.

¿Puede ser que el mismo animal

sea considerado sagrado en una sociedad y maldito en otra?

Sin duda. Es el ejemplo de nuestro maltrecho gato.

Para algunos, la mismísima encarnación de Satanás.

Este animal vivió una dulce época dorada a orillas del Nilo,

en el Antiguo Egipto, hace más de 3000 años.

Es curioso, porque se me ocurren pocas culturas universales

que hayan dado tanta importancia a la simbología animal.

Es cierto, la riqueza de la fauna del valle del Nilo

es extraordinaria,

y, desde muy pronto, se constata que los egipcios elevaron

a la categoría de dioses a ciertos animales que pasaron

a desempeñar un papel muy importante en el panteón

de la civilización egipcia.

Buen ejemplo lo tenemos en el halcón.

El halcón es una de las deidades más importantes del Antiguo Egipto,

es el dios Orus, y Orus representa el orden frente al caos.

Una de las dualidades más importantes

en la cultura egipcia es, precisamente,

la que enfrenta el orden versus el caos.

Y el faraón es el símbolo del orden.

El orden y la estabilidad en Egipto. Por eso hay tantos faraones...

Efectivamente, el faraón es la encarnación de Orus,

es el halcón viviente de Egipto,

y uno de los nombres clásicos de los reyes de Egipto es,

precisamente, “el Orus” y “el Orus de oro”.

Chacal, perro, lobo... Bueno, aquí empiezan los debates.

Se ven las orejas. Claro.

Este animal, aquí tenemos una deidad con cuerpo antropomórfico

y cabeza zoomórfica.

¿Cuál es el animal de la cabeza? Hay un debate entre los estudiosos.

Aquí tenemos al famoso dios Anubis.

De hecho, podemos demostrar que es el dios Anubis,

porque en jeroglífico tenemos aquí el nombre “Inpw”,

que es el nombre egipcio de Anubis.

Es un dios que va a jugar un papel fundamental

en las creencias de ultratumba del Antiguo Egipto.

En las etapas más antiguas de la historia egipcia,

parece ser que llegó a ser la deidad por antonomasia del mundo funerario.

Un dios relacionado con la muerte. Desde luego.

Es cierto que, progresivamente, fue cediendo el lugar primordial

a Osiris, y él pasó a quedarse relegado

y a desempeñar un papel secundario en las creencias de ultratumba.

Pero aun así, durante toda la historia del Antiguo Egipto,

se le considera el Señor del embalsamamiento,

el dios del arte funerario, el dios que embalsamaba al difunto.

Y preparaba...

Y preparaba al difunto para el más allá.

Claro, el debate se centra en la naturaleza específica,

en la especie concreta, de ese animal.

En el fondo lo que está claro es que es un cánido,

es algún tipo de animal parecido a un perro, a un chacal.

Lo más probable es que fuera un chacal. ¿Por qué?

Porque los chacales merodeaban en las necrópolis,

en las ciudades de los muertos que estaban

en la orilla occidental del Nilo por donde se pone el Sol,

por el Oeste, hurgaban en busca de restos orgánicos, de carroña.

Carroña y también cuerpos humanos. Es así.

Probablemente, no encontremos ninguna civilización

en el mundo antiguo que profesara una fe tan nítida

en la existencia ultraterrenal.

Estoy viendo aquí a Anubis de nuevo.

Allí, con las orejas de chacal.

Pero hay algo que me llama más la atención: otro animal.

Porque ya no parece un cánido. Esa figura con cara de gato.

La diosa gata Bastet. Efectivamente.

Inicialmente, esta diosa no tenía cabeza de gato,

si no de otro felino, de un león. Parece ser que se dulcificó, ¿no?,

progresivamente. Y, al final, la cabeza

con la que se le representa es la cabeza de un gato.

Y es muy interesante que la menciones

porque el gato es uno de los animales más importantes

en la cultura egipcia, llegó a ser no solo venerado como dios,

sino que era una de las mascotas más importantes

que tenía el egipcio medio en sus casas.

La diosa Bastet, la diosa con cabeza de gato,

era diosa de la danza, de la música...

Por lo general, los dioses egipcios no tienen una única atribución,

sino que, a veces, tienen varias.

Pero fíjate si era importante, que según...

En la cosmovisión de los egipcios, el Sol cada noche

tenía que descender al inframundo,

a las profundidades, y emprender una batalla

contra las fuerzas del mal, personificadas

en una gigante serpiente, Apep.

Y la diosa gata era justamente una de las protectoras de Ra,

acompañaba al dios Sol en la barca solar

en la lucha contra la serpiente.

El gato era muy venerado no solo por las clases altas

y no solo en el panteón egipcio, sino por el egipcio medio.

Aquí tenemos, por ejemplo, una momia de gato.

Es decir, se momificaba a los gatos, esto ocurría con otros animales,

y hay cementerios de gatos.

Estamos hablando de que hay lugares exclusivos

para enterrar a este animal. Efectivamente.

Con todo el proceso de preparación y de momificación.

Tan importante era que, como dijimos, fue divinizado.

Entonces, solo los animales realmente importantes

para los egipcios eran elevados a la categoría de dios.

Y la razón, la pregunta antropológica

sería por qué el gato era tan importante.

Yo creo que hay varios argumentos muy contundentes.

Primero, teniendo en cuenta

que era un animal que protegía a los egipcios de serpientes,

de ratones, de ratas...

Imaginemos cómo era una casa típica en el valle del Nilo,

pues no es de extrañar.

La historia de la admiración por los animales es muy antigua,

pero no empieza en el Egipto faraónico,

sino mucho antes; cuando los humanos prehistóricos

plasman figuras zoomorfas en las paredes de las cuevas.

La intención con la que los humanos prehistóricos dibujaron

animales sigue siendo un misterio,

pero queda claro que su relación con ellos no era anecdótica,

sino vital.

En Borneo, Indonesia,

se ha encontrado la pintura rupestre con motivos animales

más antigua conocida.

Tiene más de 40 000 años.

La simbología del animal no había hecho más que empezar.

En toda la Prehistoria, los animales eran seres sacralizados,

casi divinos,

pero, por otro lado, también eran seres odiados

y amados a partes iguales.

Aún más en el Paleolítico,

porque en el Neolítico ya era posible domesticarlos.

Muchos miles de años después,

se forman las grandes civilizaciones.

La cultura humana se desarrolla hasta niveles de gran complejidad,

y aparecen las religiones

y sus dioses personales como formas de buscar una explicación

para los fenómenos del mundo, las desgracias,

la vida y la muerte.

Fijaos si son importantes los animales,

que, después de la Prehistoria, sirvieron

para sentar los cimientos de un nuevo orden político.

Nos referimos a una loba

que alimentó a los gemelos Rómulo y Remo,

que fueron los fundadores de esa globalización

del mundo antiguo que representó, primero, la monarquía,

y, luego, la república y el Imperio Romano.

El libro que más veces se ha imprimido de toda la Historia,

la Biblia, cita a más de 120 especies de animales,

varios de ellos considerados malditos y sagrados.

De todos, destaca uno en particular: la serpiente.

Quizá el animal más representado en todas las tradiciones,

tanto orientales como occidentales.

La serpiente desempeña un papel fundamental en la Biblia.

Es, quizá, uno de los animales, por no decir el animal, más citado.

Ya en el capítulo tercero del Génesis, en Génesis 3:1,

se nos dice que la serpiente, en hebreo "najash",

es la que tienta a la mujer para que coma

y ofrezca a Adán comer del fruto prohibido

del árbol de la ciencia del bien y del mal.

La manzana, aunque aquí ya sabemos

que hay todo un debate teológico sobre qué fruto exactamente era.

La serpiente, sin embargo, no está necesariamente asociada al mal,

sino que en muchos casos tiene connotaciones de astucia.

Ya en el propio Evangelio de San Mateo, se nos dice:

"Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas".

La serpiente, precisamente, como evocación de prudencia

y de astucia.

La asociación netamente negativa de la serpiente con el mal

viene, sobre todo, del libro del Apocalipsis.

Si vamos al capítulo 12, versículo 9, habla del dragón,

y al dragón se le asocia "conjoophis joarchaios",

"la serpiente antigua" en griego.

Claro, los teólogos de los primeros cristianos, evidentemente,

ya enseguida...

No solo los teólogos, sino los cristianos,

enseguida la asoció con la serpiente del capítulo tres del Génesis,

y quedó ya casi vinculada para la posteridad con el mal.

En el caso de Mesopotamia,

del núcleo de la civilización mesopotámica,

que luego va a ser enormemente influyente en la Biblia

y en la mitología del Antiguo Testamento;

es curioso, porque la serpiente era un símbolo de la regeneración,

del ciclo de la vida.

Tengamos en cuenta que las serpientes mudan de piel`.

Estaba asociada, precisamente, con ello.

Algo de especial tiene que tener este animal

para haber representado mitologías a lo largo de todo el mundo

y en todos los periodos históricos.

En Oriente Próximo, Mesopotamia y Babilonia,

la serpiente simboliza el ciclo de la vida y el renacimiento.

Para los israelitas no era un animal demoníaco ni maligno.

Es el cristianismo el que empieza a considerar

a la serpiente como un asociado del Diablo.

Es curioso, porque en el relato de la Biblia,

la serpiente que tienta a Eva para que coma de la manzana

es castigada luego por Dios,

y Dios, cuando la maldice, le dice: "Te condeno a que pierdas las patas

y a que seas un animal que te arrastres

el resto de la eternidad por el suelo".

¿Hay evidencia

de que las serpientes pudieran andar?

Que podamos explicar.

Sí. Hace poco, se han encontrado fósiles de las antecesoras

de las serpientes que tenían patas.

Algunas de las serpientes actuales, como las pitones,

tienen vestigios de que antiguamente las serpientes tenían patas.

Las antiguas sí que parecían un lagarto muy alargado con patas.

Han ido perdiéndolas conforme no han ido necesitándolas.

Aún quedan vestigios en alguna de las especies actuales,

pero ya no tienen patas.

Evidentemente, los escribanos de la Biblia

no eran conscientes de ello, ¿vale?

Puede ser que mezclaran mitología de lagartos con serpientes

para crear ese animal con patas

para quitárselas después y que se arrastre.

La serpiente tiene un enemigo natural que vigila

dominante desde el cielo.

Símbolo del poder, la inteligencia y el valor: el águila.

Las águilas representan el ámbito celestial,

son las guardianas del firmamento,

mientras que la terrenal serpiente se arrastra por el suelo

e incluso se esconde bajo la superficie.

En este sentido, son animales contrapuestos.

La que tienes en tus manos posada sobre tu brazoes el águila real,

la reina de todas las aves. Pero hay algunas águilas

que están especializadas, o por lo menos tienen predilección,

por cazar uno de los animales más mitológicos

de toda la historia, que es la serpiente.

Sí, bueno. A ver, las rapaces, las grandes rapaces

pueden llegar a capturar ocasionalmente alguna culebra,

alguna serpiente;

pero sí que existen especies de aves rapaces

que se han especializado en capturar únicamente

para su alimentación culebras y serpientes.

Es el caso en la península ibérica y en Europa,

que es el águila culebrera, y existe una subespecie de águila culebrera

por el resto del mundo, que su alimentación casi al 100%,

se trata de serpientes, culebras o reptiles.

¿La manera de cazarlas?

Es siempre intentando atraparlas por la cabeza y aguantar el embiste,

porque se les enrolla por las patas, por las alas...

Se han llegado a ver las águilas apuradas

en el suelo enrolladas por culebras, pero dominadas por la cabeza.

Y luego se las tragan enteras.

Cogen siempre de la cabeza, empiezan a engullir

y se tragan culebra entera.

El águila es un animal que aparece en terreno de la mitología

y de la simbología constantemente relacionado con los imperios,

con el poderío, con la guerra...

¿Por qué podemos estar hablando de un animal poderoso?

¿Qué la hace tan especial? Bueno...

Partiendo del hecho de que las aves rapaces

siempre han llamado la atención al hombre a lo largo de la historia,

el águila real es de las mayores por tamaño, por fuerza.

El hombre, desde la Antigüedad,

siempre las ha visto en el campo cazando,

cazando presas de gran porte,

como pueden ser zorros, cabras, corzos...

Entonces, el poderío que demuestra

hace que la gente antiguamente pudiera ver valores grandes

en las águilas para poder asumir como propias.

Las águilas, a diferencia de otros animales

que han sido considerado malditos,

tienen una muy buena reputación en todas las culturas,

pero no es así con todas las rapaces.

Las rapaces nocturnas son otra cosa.

Eso es por el día y la noche.

El día, la luz; la noche, la oscuridad.

Pues siempre se...

Antiguamente, que había más...,

había unas creencias más supersticiones...

Pues la oscuridad, la noche, traía todo lo malo.

Luego, los búhos,

aparte del búho real que tiene el ulular famoso,

pero la lechuza tienen un sonido muy estridente y tenebroso;

y eso, unido a la noche, daba mal que pensar

a la gente de aquellas épocas.

Hay un ave rapaz nocturna que destaca

por encima de todas las demás en su relación con lo demoníaco.

Se trata de la lechuza de campanario, la Tyto alba.

Es un animal muy especial y vais a ver por qué.

Voy a llamarla.

Aquí la tenéis. Si nos fijamos en su canto,

nos damos cuenta de por qué en la Edad Media

podían pensar que daba miedo.

Realmente tiene un chillido espeluznante.

Y se contaba... Estridente.

Se contaba que cuando estabas enfermo

y una lechuza de campanario cantaba junto a tu ventana,

es que ibas a morir. Era presagio de muerte.

¿Por qué son tan especiales?

Bueno, pues, el hecho de simplemente de ser nocturno,

el estar relacionado con la noche, ya antiguamente la asociaban al mal.

Este sonido que hacían y con las supersticiones

que tenían era fácil que la asociaran al mal.

En la mitología,

el animal a veces acompaña al héroe o al dios.

Es el caso de la diosa griega Palas Atenea,

protectora de la ciudad,

a la que le acompaña un ave de grandes ojos.

De ese ave se dice siempre, incluso en diccionarios

y manuales especializados,

que es una lechuza o un búho,

animales de connotación negativa en la cultura hispana.

Pero ¿por qué usarían los griegos clásicos

para simbolizar virtudes la imagen de un ave mal considerada?

La explicación de por qué la lechuza de Atenea

no es un animal de mala reputación es bien sencilla:

no era una lechuza ni, por cierto, tampoco era un búho.

Tengo una antigua moneda griega, un tetradracma ateniense,

acuñada hace más de 2400 años.

En el anverso, se puede ver a la diosa Palas Atenea,

luego llamada Minerva, con su casco;

y en el reverso, encontramos a este ave de enormes ojos,

junto con una ramita de olivo, la luna creciente

y las letras griegas "ATHE" que corresponden al Estado emisor.

Como podemos ver, este animal representado

no tiene los penachos,

que son esos cuernecillos de plumas típicos de los búhos.

Hoy sabemos que en la región de Atenas,

de donde toma su nombre, no hay lechuzas,

y, en cambio, sí son muy abundantes en la península ibérica.

Y es que el búho de Minerva,

la lechuza de Minerva, en realidad es otro ave.

Un ave rapaz más pequeña

y, eso sí, muy común en toda Grecia ya desde tiempos clásicos:

el mochuelo. Su nombre científico, Athenenoctua,

nos remite de nuevo a la ciudad de Atenas,

ciudad que simboliza.

Así que ni búho ni lechuza de Minerva. Mochuelo de Minerva.

Eso sí que tiene sentido, el mochuelo.

Un animal que ve de noche que ve donde otros no ven,

como su sabia e inteligente diosa.

Símbolos como estos están hechos para perdurar.

Por eso podemos ver una imagen en miniatura

del tetradracma ateniense antiguo en el euro griego actual.

Es un homenaje a una cultura gloriosa como la griega,

que se sirvió de los animales para representar

sus temores y sus anhelos.

Pero si hay un animal castigado por la peor de las famas,

la representación misma de la bestia que todo lo devora

y destruye, símbolo del mal por definición en nuestra cultura,

ese es el lobo.

Para la tradición cristiana,

el lobo es un monstruo despreciable,

identificado con el Maligno,

pues ataca al cordero, que es el hijo de Dios.

Por encima de cualquier animal, el lobo ha materializado

los ancestrales miedos del hombre,

pero esa mala fama está injustificada.

Es un mito, una leyenda. No es cierto que ataque al humano.

No se sabe realmente si ha habido casos.

Se conocerá alguno,

pero desde que hay registros,

de eso no ha habido ataque de lobos a humanos.

No es algo normal. El lobo huye del ser humano

porque sabe que el ser humano es superior.

El lobo es un animal crepuscular y nocturno.

Esto es, que se siente mucho cómodo en su actividad

en la noche, donde los demás animales

andan peor que él a la hora de ver, a la hora de sentir.

El lobo, perfectamente, se traslada de noche igual que nosotros de día.

Entonces, es un animal que utiliza la noche, precisamente,

para atacar a las presas.

El lobo tiene un territorio en el que él necesita cazar,

necesita sacar adelante sus crías, necesita tener su territorio,

como cualquier otra especie de animal.

¿Qué ocurre? Que choca con el ser humano

porque está ocupando ese territorio,

bien por el ganado, bien por la agricultura.

También está deforestando algunas zonas

donde el lobo estaba, tenía su propio territorio.

Digamos que obligamos un poco al lobo a chocar con nosotros.

Tal vez la neurociencia nos pueda ayudar a entender

de qué manera los animales afectaron a nuestra forma

en tanto que seres sociales de concebir el mundo.

El miedo parece ser la emoción básica

que nos llevó a considerar divinos y demoníacos a otros seres.

Hay una tendencia en el ser humano muy importante,

que es la de considerar que la sociedad

es lo más importante del mundo.

El cerebro humano está siempre pensando

en que hay otras personas, otros seres humanos, otros seres.

Entonces, los animales forman parte de esta sociedad.

Forman parte de lo que es el grupo humano.

Y esto les viene muy bien a los humanos

porque se meten en la cabeza de los animales,

se meten en sus intenciones, en sus motivaciones

y, de esta forma pueden anticipar cuál va a ser su comportamiento.

Todo esto, en definitiva, hace que los animales

formen parte del grupo humano, sean unos seres más del grupo

con los que hay que vivir, con los que hay que convivir,

a los que hay que cazar y vivir de ellos;

y también de los que hay que protegerse.

Entonces, esa hipersocialidad del cerebro humano

tiende a incluir a los animales dentro de su propio grupo

y a vivir con ellos como si fueran unos seres humanos más

más por su importancia, pero que...

En el cerebro humano tenemos una estructura que es la amígdala,

que tenemos una señalada en rojo, puesto que son dos a cada lado.

Es una estructura muy importante

porque está continuamente buscando estímulos,

buscando situaciones que puedan ser peligrosas.

Y, lógicamente, es una estructura

que tiene mucho que ver con el miedo.

Entonces, esta estructura

busca siempre aquello que pueda ser perjudicial para la salud

o la vida de un individuo,

y tiene una sensibilidad muy grande, muy especial,

a lo que son los animales nocturnos.

Hay que tener en cuenta que el ser humano en la noche

está indefenso, tiene muy poca visibilidad.

Nuestros ojos están adaptados a situaciones de mucha luz,

y por la noche somos más víctimas que predadores.

Lógicamente, estructuras como la amígdala

se activan fácilmente en cuanto que vemos

un animal que nos indica que puede ser un predador

o que nos indica que estamos en las horas nocturnas.

Especialmente esas pupilas rasgadas típicas de los animales nocturnos

que a ellos les permite ver mucho mejor, ¿no?

Estructuras como la amígdala la tenían seres como estos

que tenemos aquí, que en su momento, también,

estuvieron buscando aquellos peligros

que podían hacer que perdieran la vida.

Animales guardianes que impiden el acceso a los lugares sagrados,

manifestaciones divinas, enviados del Diablo

o mensajeros de otros mundos.

Son muchas las interpretaciones que se les dio

y que se les siguen dando en muchas partes del planeta.

Hemos visto como la relación entre animal y hombre es natural,

necesaria y, muchas veces, tensa.

Ellos fueron nuestras presas, nuestros depredadores

y, en ocasiones, compañeros aliados.

Pero nosotros, como humanos, fuimos mucho más allá

y los elevamos a la categoría de lo divino.

Siempre tendremos alguna razón para amar o temer a otros seres,

siempre hemos estado y siempre estaremos ligados a los animales,

aunque ahora sepamos que nunca fueron ni dioses ni demonios.

La navaja de Ockham - Animales malditos y sagrados

28:24 10 dic 2019

¿Por qué algunos animales son considerados impuros o maléficos en unas culturas y no en otras? Lo mismo ocurre con los sagrados. ¿Qué animales arrastran esas famas en nuestra península, desde tiempos inmemoriales? ¿Y por qué? Buscaremos las respuestas.

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  1. Arnau

    Muy buen programa, ojalá más contenido de este tipo en la televisión. Felicidades a todo el quipo.

    10 dic 2019

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