Carmen Broto llegó de sirvienta a millonaria aesinada: su fulgurante carrera se inició en un pueblecito de Huesca y terminó tres años después, la madrugada del 11 de enero de 1949, en una zanja de la calle Legalidad de Barcelona. Fue tan bella que hasta muerta resultaba apetecible.
La huella del crimen - El caso de Carmen Broto