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Para todos los públicos La aventura del saber - 15/03/18 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Hola, muy buenos días y bienvenidos a "La aventura del saber".

Hoy, un programa en el que nos vamos a interesar

por el poder de la posverdad.

¿Realmente se puede cambiar el curso de la historia

con esas manipulaciones?

Cómo podemos protegernos de ellas y cómo detectarlas.

Se lo vamos a preguntar a Marta Sanz,

una de las autores del libro "En la era de la posverdad".

Y en la segunda parte del programa hablaremos de cine,

concretamente, de la película "Bajo la piel del lobo",

recientemente estrenada.

Contaremos en el estudio con su director

y con una de las protagonistas,

Samu Fuentes y Ruth Díaz, respectivamente.

Sumario y empezamos.

A través de "El túnel del tiempo" conoceremos

cómo era el trabajo de los primeros agricultores.

Iniciamos cinco capítulos destinados a la memoria de la tierra.

En esta primera parte, nos ocupamos de mostrar

la siembra y todo el proceso de preparación hasta llegar a ella.

Diseñador gráfico e ilustrador,

influido por el cine y el realismo mágico.

Daniel Páez Fernández crea fotogramas de vidas extrañas,

personajes que buscan más allá de sí mismos.

Cada ilustración está sumamente documentada

desde el vestuario a los escenarios urbanos y los paisajes.

(Música)

Abrimos el "Taller de humanidades" de "La aventura de saber"

hoy para hablar de un nuevo tipo de mentiras muy dañinas,

que pueden cambiar gobiernos

por la vía de la desinformación de la opinión pública.

Tienen la pretensión tradicional de las mentiras de siempre,

hacerse pasar por verdad,

aunque el camino quizá sea

el más descarado de la historia hasta ahora.

Ya no hay verdad, estamos en el tiempo de la posverdad,

siendo la posverdad una superación de la verdad antigua,

como diciendo: "La verdad de antes ya está superada".

Algo que a algunos nos produce verdadero terror.

Para que nos aclare todo esto hemos invitado a la escritora Marta Sanz

que ha participado en este libro, "En la era de la posverdad",

que ella recomendamos hace algún tiempo,

que está editado por Calambur y que es un libro fantástico

y que te agradecemos muchísimo que te hayas acertado aquí, Marta.

¿Qué es eso de la posverdad? ¿Es "postruth",

lo mismo que en inglés?

Sí, yo creo que es exactamente lo mismo que en inglés.

En primer lugar, quiero decirte que estoy muy contenta de hablar aquí,

en este precioso plató de "La aventura del saber".

Yo estoy de acuerdo, muy de acuerdo con la introducción que tú has hecho

y creo que estamos hablando de posverdad,

porque durante muchos años hemos, un poco, desconfiado

de una visión de la verdad demasiado sacralizada,

demasiado teológica, demasiado absoluta.

Hemos vivido en una época de relativismos,

que lo que nos han hecho es, un poco,

ante la de inmunización de esa gran verdad absoluta, autoritaria,

hemos privilegiado las pequeñas verdades particulares

y, sobre todo, las pequeñas verdades particulares

que tenían que ver más que con lo racional, con lo visceral.

Seguro que has escuchado a muchísima gente joven que dice:

"Esto no será la verdad, pero es mi verdad

y como es mi verdad, yo la defiendo".

Eso, que en el espacio de la intimidad puede generar

todo tipo de tiranías, irracionalidades

y posiciones absolutamente injustas,

si lo extrapolamos al espacio público,

si lo extrapolamos al espacio político,

si lo extrapolamos al espacio de la historia con mayúscula,

eso en lo que está derivando es en posicionamientos fascistas

y, probablemente, el caso más evidente que tenemos

es el del jefe del imperio en la actualidad,

que es nuestro amigo Donald Trump.

Te iba a preguntar.

Digamos que la invasión de las redes por parte de determinadas, en fin,

instituciones interesadas en desinformar

es un hecho, es un hecho comprobado ya.

Y tiene que ver con lo que estamos diciendo antes.

Tiene que ver, por una parte, con la fractura

del principio de autoridad con la desconfianza que nos genera

que haya voces más autorizadas que otras,

porque es verdad que eso se ha malversado

y se ha corrompido durante muchos años

y se ha utilizado para beneficios propios,

pero, por otra parte también es muy cierto

que vivimos en un momento en el que es maravilloso

que todo el mundo pueda dar su opinión a través de las redes,

pero lo que no es maravilloso es que todos los discursos

se coloquen en la misma línea horizontal,

porque eso es lo que implica es que perdemos

nuestra capacidad para ser oyentes receptivos.

Perdemos nuestra capacidad para aprender,

en el sentido en el que no confiamos que nadie nos pueda enseñar.

Y esto es muy peligroso.

Hay veces que escuchas incluso a políticos decir:

"No, no, yo respeto todas las opiniones".

Todas las opiniones, todas, todas ¿las vas a respetar?

Respetarás a las personas que tienen una opinión u otra,

¿pero la opinión?

Porque si te están diciendo, por ejemplo,

que el holocausto no ha existido, no es una opinión respetable.

A mí lo que más me preocupa de todo eso

es que hablamos de opinión y no hablamos de conocimiento.

Primero, no todas las opiniones son tan respetables.

Tenemos una visión muy publicitaria y muy ensoberbecida

de la propia opinión,

pero el problema es cuando la opinión se confunde con el conocimiento.

Yo tengo la impresión de que vivimos en una época

en la que el conocimiento está tremendamente desacreditado

y eso se refleja también en los problemas educativos que tenemos.

Entonces, todo el mundo habla desde su opinión,

desde su visceralidad, desde su subjetividad

como si eso sirviera para poder tomar decisiones

que nos afectan a todos,

a decisiones que sean pertinentes en el espacio público

y eso no es cierto. Claro.

Además, da pábulo a quienes están interesados en desinformar.

Es decir, en contar mentiras diciendo: "No, esta es mi verdad".

Además, hacerlo en las redes, pudiendo incluso

tirar gobiernos o... Claro.

En ese sentido, yo creo que somos tremendamente manipulables

también porque dentro del ámbito de la información

en lugar de tener la verdad como horizonte, más o menos imposible,

la verdad como destino utópico, si queremos.

Lo que se va buscando muchas veces dentro de los medios

es la noticia espectacular que genere, de algún modo,

rentabilidad, que genere beneficio a través de las visitas,

a través de los likes.

Entonces, que una verdad no te arruine una buena noticia.

Eso se ha llevado al extremo de la espectacularización total

de la información que no debería ser espectacular,

que no debería ser amarilla,

sino que debería hacer es fidedigna, contrastada,

y, sobre todo, que nos ayudara a saber

las cosas que están pasando en la realidad

y a construir el sentido crítico.

Yo creo que lo que estamos perdiendo con esto de la posverdad,

el relativismo, con la desconfianza en los grandes metarrelatos,

con la destrucción del principio de autoridad,

lo que estamos lamentablemente perdiendo

es nuestra capacidad para desarrollar un sentido crítico, autónomo,

que nos permita ser transformadores en una sociedad

que no está evolucionando en un camino siempre bueno.

¿Qué podemos hacer?

Es decir, por ejemplo, para identificar

este mal uso de las redes.

Yo considero siempre, todos decimos siempre lo mismo

y, por eso, participamos en programas como este

y por eso venimos a un taller de humanidades, ¿no?

Yo creo que todo pasa por la educación,

por estrechar cada vez más los vínculos

que unen la educación con la cultura, la educación con la política,

con, desde luego, no minimizar el valor de las humanidades

y de la filosofía

en los planes de enseñanza secundaria.

No pensar que la realidad se impone

Y todos tenemos que ser resilientes y a aprender finanzas.

Pensar que también tenemos un depósito de cultura analógica,

de caligrafía, de persistencia en la memoria,

que nos puede ayudar para ser resistentes y críticos

en el mundo en el que vivimos sin desechar, para nada,

las ventajas de las nuevas tecnologías.

Pero, por lo menos, intentando compatibilizar.

Yo siento que hay una especie de borrado, de pérdida de interés,

de pérdida de importancia que, probablemente, va a cambiar

el significado de eso que llamamos condición humana

y, bueno, a lo mejor eso es maravilloso.

Pero a lo mejor no lo es tanto.

¿Y se puede hacer algo, aparte de...?

Porque eso lo tendrían que hacer las instituciones,

¿pero nosotros, uno a uno, qué podemos hacer?

Hombre, yo creo que uno a uno intentamos hacer cosas.

Yo, por ejemplo, cada vez que escribo una novela

o cada vez que participo en un ensayo

como este que venimos aquí a presentar hoy

de "La era de la posverdad",

procuro dar una visión diferente, procuro desdecir el tópico,

procuro, yo que sé, sacar a la luz

los elementos de la ideología invisible

que parece que ya no existe, pero que nos está machacando todos los días.

Participó en muchísimos talleres de lectura y clubes de lectura.

Creo que es fundamental que todos tengamos la conciencia

de que deberíamos aprender a leer

y que aprender a leer no consiste solo

en juntar una letra después de otra,

sino colocar los discursos en su contexto

para cada vez dejarnos manipular menos.

Entonces, como te decía antes, yo creo que todo, absolutamente todo

pasa por el filtro de la educación y de la educación como herramienta

para construir la conciencia crítica.

Y, sobre todo también, con no malbaratar el concepto de democracia.

Creo que estamos confundiendo el concepto de democracia

con el de demagogia y de eso, de algún modo,

nos está llevando a este callejón sin salida.

Detrás del Brexit, por ejemplo, podía haber algo de esto, ¿no?

Es decir, de un mal uso de...

O un uso intencionadamente maligno de los medios, ¿no?

Sobre todo, de las redes.

Bueno, yo creo que esto pasa en todos.

Antes estamos hablando de Trump.

Yo creo que sí.

También de Cataluña, por ejemplo, en el caso del Cataluña.

En el caso de Cataluña, no lo sé, y yo no me atrevería,

porque a mí en el caso de Cataluña lo que me preocupa más

es cómo se está manipulando en este caso el concepto de la patria.

Cuando hablo del concepto de la patria,

hablo de cómo manipulamos el concepto de la patria

tanto los unos como los otros.

Y cómo asociamos la patria a las victorias deportivas

y a los coros y danzas,

cuando el ser patriota tiene que ver con un país

en el que funcionen las pensiones, la Seguridad Social,

en el que no haya paro.

Entonces, ahí yo creo que lo que se están haciendo

es emborronar el significado de las palabras

para no ir verdaderamente al quid de la cuestión.

Claro, era lo de... ¿Cómo se llamaba aquello? ¿Cómo se decía?

A río revuelto, ganancia de pescadores, ¿no?

Y, vamos a ver,

¿tú dirías que es posible desde dentro transformar eso?

Es decir, cada uno desde su posición, ¿no?

Pero todos a una desde dentro cambiar el uso de las redes,

ya que es el sitio por el que se cuelan,

hacer páginas web en las que se denuncian los casos

y, digamos, se haga una lucha activa.

Yo creo que naturalmente sirve luchar

cuando no estás de acuerdo con algo desde los márgenes y la periferia,

pero también sirve luchar si tienes la posibilidad de hacerlo

desde la centralidad.

¿Porque los estados deberían, digamos, de alguna manera,

armarse contra este tipo de usos?

Eso me parece muy peligroso,

porque eso nos llevaría a replantearnos

cuál es son los límites de la libertad de expresión

y creo que esto, en los momentos en los que estamos viviendo,

sería especialmente sangrante.

Yo estoy en absoluto desacuerdo con cualquier tipo de ley mordaza

y estoy en absoluto desacuerdo con que un cantante vaya a la cárcel

porque cante el rap que sea o con todo este tipo de cosas.

Entonces, creo que en este sentido los estados

tienen que ser muy cuidadosos y muy respetuosos

respecto a las libertades personales

y a las libertades creativas de los demás.

Ahora bien, creo que nosotros individualmente

debemos fomentar y construir un tipo de responsabilidad,

un sabernos morder la lengua

o un saber decir lo que tenemos que decir

con las adecuadas dosis de respeto,

de rebeldía en cada uno de los casos.

Y eso otra vez pasa por la educación.

Yo creo que estamos en unos momentos muy duros,

yo creo que hay muchas razones para que mucha gente

esté muy cabreada, que tenga mucho resentimiento,

se sienta muy hostil frente al mundo en el que vive

y ahí, es solo que tenemos que hacer

es canalizar esa justa ira

de una manera que sea productiva y que nos haga mejorar a todos

como individuos y como sociedades.

E insisto, para eso tenemos

la herramienta maravillosa de la educación

y la herramienta maravillosa de una conciencia política

en la que la política vuelva a ser una práctica de prestigio.

Que así sea, Marta. Si así es ya, en eso estamos.

Ha sido un verdadero placer tenerte con nosotros en estos minutos.

Muchísimas gracias, de verdad, por compartir eso con nosotros.

A vosotros por vuestra invitación.

Seguimos. Iniciamos dentro de nuestra serie documental

dedicada a la arqueología, una miniserie de cinco capítulos

dedicados a la memoria de la tierra.

Comenzamos con uno concretamente dedicado a la siembra.

¿Cómo descubrimos las semillas? Cómo cuidarlas y utilizarlas.

(Música)

Vamos a adentrarnos en las espesuras del robledal.

(Continúa la música)

(Relincho)

Venga, vamos buscando. Venga, vamos.

Y lo mismo, o sea, los caballos no dejéis que se acerquen

y que se vuelvan, porque os pueden dar una coz.

-Ni le toquéis. -Mira, mira como prepara.

Mira como carga.

Se ha ido la ternera.

La hija se ha largado con la madre para allá arriba.

(Continúa la música)

Por favor, vamos a agruparnos.

-Vamos a quitar las hojas, porque debajo hay piedras.

Esta, esta está muy bien. Está perfecta.

Aquí, aquí hay.

A ver, esto quiero. Esto.

Esta, esta es la buena, la plana, esta es la que necesitamos.

Bueno, poneos cómodos.

¿Todo el mundo tiene un percutor? (TODOS) -Sí.

-Una piedra redonda para golpear.

Y luego tenéis, vuestra piedra, vuestra base

para extraer lascas. Vamos a hacer lo más básico

que es extraer pequeñas esquirlas que cortan

y que nos van a ayudar a utilizarlas como un cuchillo

para lo que sea necesario y siempre lo que vamos hacer

es golpear dibujando un arco con el brazo.

Yo soy zurdo, los que seáis diestros al contrario,

dibujáis un arco y golpeáis en el extremo con mucha fuerza.

El golpe de la talla, no va y vuelve así,

no rebota nunca.

Pasa, aunque no rompa la piedra, el golpe pasa.

Y tratad de golpear siempre en el mismo sitio

con un golpe contundente hasta que la piedra fracture.

Siempre en una superficie plana y que tengamos menos de 90°.

Si es obtuso, no golpeéis, tiene que tener menos, ¿vale?

Y golpeamos en el extremo.

Golpes que traspasen, ¿de acuerdo?

Y vamos modificando la pieza.

Todas las esquirlitas que vais sacando, ¿las veis?

Todas estas esquirlitas, estas lasquitas,

las vais guardando, las dejáis...

(Música)

Aquí estamos en el parque del Paleolítico Vivo

y tenemos enfrente lo que podemos denominar como el bosque cerrado.

Ahí vivirían los grupos paleolíticos, mesolíticos.

Ahí viven con los uros, con los bisontes,

con los caballos salvajes y deambulan por el territorio

y lo que hacen es conseguir una diversidad enorme de recursos

por todas partes y sin embargo,

el neolítico se alejará un poco de ahí

y lo que hará será buscar un territorio más abierto,

un territorio compartimentado.

Un territorio en el que pueda ejercer

esa economía de rendimientos diferidos.

Por eso hemos construido el poblado precisamente aquí.

Como vemos, es un lugar llano, es un valle,

un valle relativamente estrecho donde tenemos tierras llanas

apropiadas para el cultivo, para el cereal y lo que tenemos

es precisamente, vemos un paisaje actual, lógicamente,

vemos un paisaje compartimentado, vemos un paisaje territorializado,

que en el fondo del valle discurre un río y justamente

es el lugar apropiado para una aldea neolítica.

Es decir, es un lugar completamente distinto al que acabamos de ver,

al paisaje, al bosque puro y duro.

Y esto es un poco la contradicción,

la dicotomía entre lo que es una vida a cazadora-recolectora

de una vida sedentaria.

Una vida en la que se realiza un esfuerzo grande

para conseguir los recursos,

pero es un esfuerzo que tienes que esperar a lo largo

de cinco o seis meses para conseguir el resultado,

conseguir los frutos.

Cuando un grupo agricultor o ganadero decide asentarse,

decide desarrollar su vida en un territorio concreto,

lo primero que tiene que hacer es elegir muy bien su emplazamiento.

Bueno, hemos elegido el lugar,

hemos llegado un grupo de neolíticos, entre comillas de neolíticos.

Hemos llegado a una zona abierta, fuera del bosque.

¿Por qué? Porque nos interesa terrenos de cultivo,

nos interesa zonas abiertas, campos divididos para cultivar.

El neolítico supone una serie de cambios,

una serie de novedades y una de ellas

es sobre la que trata la actividad que tenemos ahora.

Una actividad probablemente más especializada de lo que parece.

Y tenemos aquí con nosotros, para de trabajar, Sergio.

Vas a enseñarnos primero todo lo que has hecho

y vas a enseñarnos un poco cómo se hacen las hachas pulimentadas.

¿Sirven todas las piedras que conocemos para hacer hachas?

¿O qué es lo que tú primero has hecho para llegar a este trabajo

que tenemos aquí, este trabajo tan especial?

La verdad es que no deberías echarlas en el campo y en ningún sitio,

porque esta es exactamente igual que un hacha prehistórica.

-Esto son piedras metamórficas, esto es sillimanita, fibrolita.

-¿Esto se encuentra en cualquier lugar?

-No, no. -Tú has sido a unos lugares

especiales, específicos. -Esto está en Somosierra. Esta.

Por lo visto, en España solamente se reparte en tres trozos,

en tres sitios. Después de encontrarme una original,

digo: "¿Esto qué piedra es tan bonita y con esta forma?",

y a partir de ahí pues informarme de qué era.

-¿Qué es lo que se precisa para llegar al hacha?

¿Qué es lo que es esto?

¿Cómo vas a enseñar a estos alumnos a hacer un hacha?

-Para esto se necesitaba una arenisca muy abrasiva,

mucha agua y simplemente una piedra ya predeterminada

con una forma como puede ser esta o esta.

-Esta, por ejemplo, esto es un nódulo que tú te encuentras

y ya tiene una forma predeterminada.

-Claro. -Es decir, que tú ya tienes...

El ser humano este en realidad tenía ya en la mente

lo que quería hacer, ¿no? -Y ya no vemos que es demasiado

brusca ni tiene muchas aristas, sino es redondeada.

Entonces, nos vale para seguir con ella.

Entonces, la forma con la que conseguimos estas hachas,

no la hemos dado nosotros porque sí,

sino que el vaivén del cuerpo, la forma de trabajarla,

el impulso. -Venga chicas, podéis empezar.

-Da la forma en sí al hacha.

-Una vez que has conseguido las hachas,

las has enmangado algunas.

Vemos las pequeñas, por ejemplo estas que tenemos aquí.

Las has enmangado. ¿Qué has utilizado para enmangar estas hachas?

¿Cómo lo has hecho? -Primero ves la piedra

y sabiendo que esto tiene que ir un trozo de madera,

pues analizándola. No sabíamos cómo se metía esto,

entonces pues haciendo unas muescas,

mirando a ver si con una canal,

con una ranura o cómo se sujetaba esto,

pues colocarla encima. Sin más.

Y luego, pues con tendones, con piel, con tripas.

Con tripas, también. -O sea esto lleva tendón,

piel, tripas... -Y cáñamo.

-Y cáñamo. -Cáñamo trenzado,

ya está hecho, cordeado.

-Y con esto, ¿tú cortas un árbol

de 10, 15, 20 cm? -Claro. No se tarda cinco minutos,

pero se hace, se hace exactamente igual.

todo lo que trabajamos con las herramientas modernas,

de verdad que se ha trabajado antes con estas.

Todo. -Bueno, eso nos lo tendrás

que demostrar luego, porque a lo mejor no te lo creemos

en principio. -Bueno...

-Pero ¿duran mucho? ¿El filo no se mella?

-Es muy fuerte. Se mella, se desgasta

pero lo fácil que es y al ser tan dura se desenmanga,

se afila otro poco y vale.

Como un cuchillo de hierro, de acero, como un hacha moderna,

siempre hay que mantener.

-¿Cuánto tiempo puede llevar,

puedes tardar en hacer un hacha como esta?

-Dos días. -¿Dos días?

-Esas dos días, sí. -Y esos dos días, ¿cuánto horas?

Claro, dos días... -Dos días completos, no,

pero sí sus ocho horas de jornada. Dos jornadas.

16 horas tranquilamente. -Chicas, ¿os estáis dando cuenta?

Dos horas son 16 horas sin parar casi,

puliendo para hacer esto.

(Música)

Tiempo ahora para hablar de cine. En concreto de una película

que se estrenó el pasado viernes.

"Bajo la piel de lobo", ya está en todos los cines

y si aún no la han visto, no se van a poder resistir

después de escuchar a dos de las personas

que la han hecho posible. Samu Fuentes, Ruth Díaz.

Buenos días. (AMBOS) Hola, buenos días.

¿Qué tal? ¿Cómo se vive? ¿Cómo vive el director,

el responsable del guion también, el estreno?

Es como la puesta de largo definitiva de la peli.

Pues bien, con un poco ya de relax, entre comillas,

habiendo ya llegado a la meta que nos habíamos marcado y bueno,

disfrutando un poco del final del viaje.

Un viaje que ha sido largo. ¿Cuánto tiempo pasa desde

que se te ocurre que podrías contar una historia como esta hasta ahora?

Pues en este caso, a lo mejor desde que hizo clic la idea

puede que vayan unos nueve años casi hasta que la estrenamos.

Madre mía, sorprende, ¿no? Bueno, todos los que estáis,

los que formáis parte de la industria no tanto,

sabéis que los procesos son largos. ¿Cómo lo vive un actor?

Vosotros ya estáis en otro proyecto. Normalmente, hace tiempo del rodaje.

Cuando se estrena una peli, ¿cómo te vuelves a conectar

con la historia? Bueno, tienes que hacer un trabajo

de memoria, ¿no? Porque claro, es verdad que te metes

en otros personajes, en otras historias y claro,

olvidas un poquito lo que ya habías hecho,

pero rápidamente vuelves a conectar.

Y nada, nosotros, o yo bueno, vivo los estrenos siempre

con cierta expectativa

y un poco ya deseando que la historia llegue al público

y a ver cómo reacciona y bueno,

siempre es un momento muy bonito.

Es como que todo el equipo está otra vez junto.

¿Ya se concibe todo mucho más en términos de equipo?

Cuando la peli está en los cines, ¿se dejan más los personalismos?

¿Importa más el trabajo de todos? En este caso por lo menos,

desde el principio importó mucho el trabajo de todos.

Para mí era muy importante implicar a todo el equipo en el rodaje

no solo en la parte técnica, sino en la creativa.

Creo que es lo que luego redunda muy bien en beneficio de la película

y el ambiente de rodaje fue muy bueno, el set de rodaje,

y también supone ahora en el estreno poder reencontrarnos muchos

que por temas profesionales no pudimos volver a vernos

desde el rodaje y eso también es muy gratificante.

¿Y qué podemos contar de la historia?

¿Cómo hacemos esto? Yo siempre os lo dejo a vosotros.

¿Cómo contamos sin contar? Bueno, la historia trata

de un personaje que vive aislado en la montaña por decisión propia,

no quiere saber nada de la humanidad y solo tiene el encuentro con ellos

un par de veces al año cuando baja para comercializar

con las pieles que caza como alimañero,

y en una de esas bajadas al pueblo del valle,

al que tarda un par de días en bajar,

tiene un encuentro fugaz con un personaje,

que en este caso es el de Ruth y cuando vuelve a subir arriba solo

se replantea su situación de lobo solitario

y como que le entra un gusanillo, ¿no?

-Sí, esa necesidad de compartir

con alguien y de no vivir siempre en soledad.

Le estaba comentando a Samu que qué buena es la frase esta,

la que aparece en el cartel,

"El lado más salvaje de la naturaleza humana".

¿Tienes la sensación de que nos hemos domesticado

un poco en general, todos? Hombre, sí, ahora mismo,

estamos totalmente socializados, quiero decir que sí, claro.

En esta película se retrata muy bien ese mundo de alimañero

y de vivir con los elementos que la naturaleza le ofrece

y viviendo con la mínimo.

Es una sensación o un estado como muy espiritual

que nosotros en este mundo de consumismo

y de necesidad de tenerlo todo,

al final desconectamos con esa espiritualidad,

con nuestro yo. Y él tiene esos momentos,

sobre todo al principio de vivir eso,

con él, en armonía, mimetizado con la naturaleza

y claro, es un contraste muy fuerte a la actualidad.

¿Y cómo es tu personaje? ¿Cuánto conectaste con ella?

Porque no sé hasta qué punto para vosotros,

que estáis preparados para meteros en personajes

a los que no os parecéis nada, pero en este caso, ¿compartías algo?

(RÍE) Bueno, en mi caso, es una molinera viuda que...

A ver, son los años 30,

la situación de la mujer por aquel entonces

era una situación bastante complicada.

Vivía totalmente sometida

al mandato del hombre, a los deseos del hombre.

Y en mi caso, en el caso de Pascuala, lo vivía con resignación.

Resignación, pero natural.

Ella podía sufrirlo en cierto modo,

pero lo naturalizaba.

No tenía...

No se enfrentaba a ello, no tenía lucha contra ello.

En ese sentido, yo no me parezco en nada al personaje.

Sí que conecté con ella en esta cosa del cariño, ¿no?

Es una persona cariñosa.

Pero, vamos, ahí nos diferenciamos mucho.

Luego sí que veía en ella...

Pues eso, me iba a mi abuela,

a estas mujeres que han supeditado sus propios anhelos a los demás.

Buscar referentes en generaciones anteriores, claro.

Y ahí conectaba.

Pero sí que había esa parte patriarcal de la historia,

y que se ve mucho, que no tiene nada que ver conmigo.

Samu, ¿por qué se te ocurre esta historia?

¿Por qué este momento? ¿Por qué este entorno?

¿Qué te conectaba a ti a esta historia?

Surgió por casualidad un día yendo en Asturias

de monte con unos amigos.

Llegamos a un sitio donde había un pueblo abandonado

comido por la maleza, y un amigo sabía una historia

de un personaje que había vivido allí,

que se llama Martinón, casualmente,

pero a finales del siglo XIX.

Y en aquella época pagó una dote por una mujer de otro poblado

y la había llevado a vivir con él arriba en la montaña.

Pero la mujer enfermó y murió allí.

Y una nevada que hubo muy grande lo dejó aislado

y no pudo bajar el cadáver a enterrarlo,

lo tuvo que enterrar con él.

Y por la noche venían los lobos a comer carne.

Y tenía que sacarla y dejar con él en casa el cadáver.

Y la historia me pareció alucinante.

En un momento se había pensado hacer un documental,

porque el espacio era muy chulo fotográficamente.

Había gente que lo había conocido.

Incluso había algún familiar aún que se podía concretar.

Luego, dándole vueltas, tenía mucho potencial dramático la historia

para jugar e inventar.

Crear personajes, crear situaciones.

Y de ahí empezó la idea.

¿Desde el principio tuviste claro que tus personajes

podían ser Mario Casas, Irene Escolar, Ruth Díaz?

¿Te parecía que podía ir por ahí?

¿En qué momento un director toma esa decisión?

Siempre me gusta escribir con un personaje, tener una cara.

O una foto de alguien que pueda sacar de Internet

que no conoces de nada o de algún actor.

Ayuda siempre a escribir.

Imagínate, hace nueve años lo que puede haber cambiado.

Mario tenía 20 años. Es verdad.

No encajaría.

Pero estaba por ejemplo Álex Angulo, que nos acordamos ayer,

tristemente fallecido,

que hacía el papel de padre de ella en la película.

Pero fueron pasando muchas ideas de actores,

y Mario llegó seis o siete meses antes de empezar el rodaje.

Hablamos...

Le pasamos el guion, a los dos días hablamos,

y tuve claro que lo tenía que hacer él

y que lo haría bien.

Y cuando tú lees el guion por primera vez,

¿también sientes que realmente puedes ser Pascuala?

¿Los actores sentís esa llamada como muy animal en ese sentido?

A ver, el guion era muy animal.

Había una cosa muy sensorial y estaba muy bien escrito.

Había una cosa de ese mundo patriarcal

que a mí me golpeaba en el estómago.

Entonces, hablé con Samu de esto,

cómo se iba a tratar, qué era lo que...

Si estábamos denunciando esto.

Quiero decir, es una...

Es "en memoria de", no se hace apología.

Y sí, hablé con él.

Sobre todo, tienes que sentir la conexión con el director.

Y hablamos, vimos que podíamos trabajar juntos,

que me apetecía trabajar con Irene, con Mario,

y que el guion y el personaje me gustaban.

Es un personaje chiquitito y muy contenido.

A mí me gustan ese tipo de personajes,

en los que puedes reflejar mundos interiores.

Y sí, yo sí sentí la llamada del guion y del personaje.

Oye, Samu, si tuviéramos que hablar un poco de los personajes

además de los de carne y hueso, el paisaje, el entorno,

no se entendería esta peli.

Sí, el paisaje...

A través de la fotografía y del sonido,

el paisaje de las dos maneras conectados

siempre tuvimos claro que sería un personaje más en la historia.

Pero queríamos huir del paisaje de postal,

del paisaje de turismo, y que fuera un paisaje,

valga la redundancia, muy natural y muy realista,

con la muerte y la vida, que está ahí constantemente.

Sí teníamos claro que había que hacer unas localizaciones muy buenas.

El haberlo hecho con tanto tiempo me permitió ser muy meticuloso

buscando los sitios, seleccionando.

Creo que eso hizo bien a la película a nivel también de producción

porque nos evitó tener que reconstruir cosas.

Al ser película de época, por ejemplo, el poblado del valle

debe ser una locura.

Pero encontramos uno en Asturias perfecto

que nos venía de maravilla.

Encontramos el otro en Huesca, el pueblo abandonado semiderruido.

Y fue la naturaleza en estado salvaje.

Pero con todo lo que tiene de bueno y de malo.

¿Hoy en día se podría encontrar alguna historia real

como la de Mario?

¿Hay gente que vive tan lejos de la...?

Sí. Bueno, del mundanal ruido.

Sí, sí, sí. Voluntariamente

y feliz con esa vida. Preparando el papel con Mario,

estuvimos en Asturias, cerca de Picos de Europa,

con un pastor, Manolo Mier, que su padre había sido alimañero,

y él es una persona que vive once de los doce meses del año

aislado en el monte por decisión propia,

él y su hermano, con los animales,

con su gente, que los ves felices,

viven ahí felices apartados de todo rastro

de la malentendida civilización.

Sí que tienen comunicación, tienen una radio,

pero son felices ahí.

Son gente que la ves disfrutar de lo que hace.

Si tuviéramos que decirle a la gente que fuera a ver esta peli y no otra,

u otra también, pero ¿por qué? ¿Qué recomendarías?

¿Qué tiene de especial "Bajo la piel de lobo"?

Bueno, yo creo que es una película muy valiente.

Es una película muy sensorial. Va a ser una experiencia sensorial.

Es una película que te golpea en el estómago,

que no te deja indiferente.

Vais a ver a un Mario Casas totalmente transformado,

en un papel que no es lo que estamos acostumbrados a verle,

a una Irene Escolar que está fabulosa.

Y nada... -Ella también está fuera de serie.

Lo dice Samu. Lo está, lo está.

-Y también una fotografía impresionante de Aitor Mantxola.

Es una película que tiene poco diálogo,

entonces, eso permite que el sonido ambiente de la naturaleza,

de cualquier elemento, de las caricias,

cobre un protagonismo muy importante. Por eso es como un viaje sensorial.

No es un viaje sensorial siempre agradable, pero...

Una peli que hay que ver y sentir. Eso es.

¿Algo más? ¿Una frasecita, Samu, para terminar?

Bueno, creo que merece la pena verla en las salas

precisamente para poder disfrutar del diseño sonoro que hay,

de la fotografía que hay, de la banda sonora,

hecha por Paloma Peñarrubia, que está increíble.

Ayuda mucho. Ten en cuenta que al ser una película con bastantes silencios,

el sonido y la música tienen a veces que contar las cosas.

Y no sé, animar a que la gente la vaya a ver.

Que se dejen arropar, conmover y remover por esta historia.

Gracias a los dos por haber visitado "La aventura del saber" y suerte.

Gracias. -Muchas gracias.

Daniel Páez Fernández se tiene a sí mismo

como un mercenario de las artes. Ha hecho carteles teatrales,

portadas de CD y animaciones para publicidad

y para programas de televisión. Hoy, en "Boek Visual",

nos presenta una selección de su obra,

en la que se observa su gusto por el cine y la literatura,

todo ligado al realismo mágico.

(Música)

(Música)

Daniel Páez Fernández, Barcelona, 1980,

es un ilustrador que cursó sus primeros estudios

en el ámbito del diseño gráfico,

pasando posteriormente a la ilustración.

(Música)

Las ingentes cantidades de cine consumido desde niño,

sumadas a un amor incondicional hacia el realismo mágico

y la literatura, hacen que perduren fogonazos en sus trabajos.

Como el de "Remedios la bella ascendiendo a los cielos

en cien años de soledad", o "La disfuncional niñez de Leolo

en su desquiciada familia", o "El pequeño Oskar

del Tambor de hojalata gritando en la consulta del doctor

y haciendo estallar todos los vidrios".

(Música)

Con dichos referentes, al crear pequeños fotogramas

de vidas extrañas, sus cuadros se balancean sinuosamente

sobre un mundano escenario surrealista.

Cada obra está repleta de sutiles mensajes,

personajes en busca de alguna cosa más grande que ellos mismos.

El dolor, la pérdida y la soledad más afilada

se dan la mano para caminar juntas.

Obsesivo en los detalles y los matices más nimios,

obliga al espectador a mirar muy de cerca sus trabajos

y a entrar en su particular y personal mundo interior.

Cada ilustración está sumamente documentada.

Desde el vestuario, donde se mezclan estilos y épocas

para crear un mundo atemporal, hasta las edificaciones

y los paisajes, que no se salvan a tan meticulosa tarea.

(Música)

Entre sus trabajos se encuentran carteles teatrales,

portadas de CD, diseños de todo tipo

y animaciones para publicidad y programas de televisión.

Además, compagina toda esta actividad

con su segunda pasión, la interpretación.

En resumen, y como él mismo dice: "Soy un mercenario de las artes".

(Música)

(Música)

Sabíamos que España volvería a participar

en el Eurovision Young Musicians 2018, que tendrá lugar

el mes de agosto en Edimburgo, pero no teníamos claro

en quién iba a recaer esta responsabilidad.

El programa "Clásicos y reverentes" ha decidido que Sara Valencia

es la persona indicada. Hola, Sara. ¿Qué tal?

Hola. Bienvenida de nuevo.

Gracias. Queríamos darte la enhorabuena

por un reconocimiento que, no lo sé, cuéntanos cómo te cae la noticia.

Pues con mucha ilusión.

Un honor que TVE haya decidido volver

a apostar por este concurso

y que me hayan elegido como representante de España.

La verdad es que muy contenta.

¿De quién se acuerda uno en un momento así?

¿De los maestros, de la familia? Sí, de mi familia.

De mi familia sobre todo, y de todos los profesores que tuve,

que me han ayudado a tener el nivel que tengo ahora

y poder tener esta oportunidad también.

¿Una siente mucha responsabilidad cuando va a defender un país

en un concurso de este nivel,

en el que llevábamos muchos años sin participar

y en el que hemos llegado a hacerlo muy bien como país?

¿Cómo cae? Sí, hay mucha expectativa.

Entonces, no quieres defraudar.

Quieres hacer un papel digno.

Luego ya que el jurado decida lo que quiera,

pero por lo menos hacerlo bien.

Quedarte satisfecha. Sí, quedarte satisfecha.

Con tu trabajo. Sí.

Este concurso es uno de los programas

que pone en marcha la UER, igual que el festival de Eurovisión.

¿Tú qué impacto crees que va a tener?

¿Una se imagina la repercusión a nivel internacional, por ejemplo?

Pues sí, no sé.

Va a haber muchas televisiones grabando el evento.

Lo va a ver mucha gente, y nunca sabes qué...,

qué va a surgir a partir de esto.

Pero sin duda será una experiencia muy positiva.

Y cuando tú te apuntas al casting para participar

en "Clásicos y reverentes", ¿te imaginabas que el concurso

podía llevarte a algo así? Pues la verdad que no.

Bueno, cuando me fui a apuntar, no ponía nada de...,

de que el ganador de "Clásicos y reverentes"

fuera a representar a España en Eurovision Young Musicians,

pero estoy encantada de haberme apuntado al programa

y de que al final vaya a participar en este concurso.

Oye, Sara. ¿Qué te han dicho los otros cinco ganadores?

Vamos a recordarle a la gente que "Clásicos y Reverentes"

ha tenido seis ganadores.

¿Cómo se lo han tomado tus compañeros?

¿Qué te han dicho?

Pues bien, con mucha deportividad.

Están muy contentos y me desean lo mejor.

¿Qué sabemos del concurso? Yo decía al principio

que te tienes que ir a Edimburgo.

Pasarás allí una parte de tus vacaciones de verano.

Cuéntanos, ¿qué sabes hasta el punto en el que estás?

Pues, primero hay una semifinal de 18 minutos de programa libre.

Todavía no tengo decidido el programa,

pero intentaré tocar algo de música española.

Ya que voy representando a España, pues está bien.

Y luego, en el caso de que pasara a la final,

tocaría con la orquesta de Escocia.

Y...

Creo que tengo que tocar un movimiento de un concierto.

Uno o dos que no exceda de 12 minutos, así que...

También en esta final seréis seis o serán seis los participantes.

Sí, serán seis. Mucha competencia.

¿Esperas mucho nivel en un concurso de este tipo?

Sí, porque además se presentan muchísimos países

con mucha tradición en la música clásica como Alemania.

Rusia tiene muy buenas escuelas y seguro que hay mucho nivel.

Sara, ¿por qué crees que aquí en España nos cuesta un poco ayudar

tanto a la promoción de los jóvenes talentos,

como a la difusión de la música clásica en general?

Precisamente por eso, porque no hay mucha tradición.

Hombre, también la música clásica es difícil.

Nunca ha sido un fenómeno de masas. Entonces...

Yo creo que se están haciendo cosas en España

para intentar incentivar y difundir más la música clásica.

Y el nivel está subiendo mucho

en los conservatorios y en las escuelas.

¿Te vas a preparar de alguna manera especial?

¿Cuántas horas de prácticas tienes que ensayar?

Yo no sé si ahora hay que dar un plus,

hay que poner un poco más de uno mismo.

Sí, normalmente ensayo 5 o 6 horas al día.

Seguramente las dos semanas antes del concurso

estaré ensayando muchísimo más.

Pero también intentaré rodar el programa antes del concurso

porque no puedes ir ahí con obras nuevas sin haberlas tocado.

Es muy arriesgado, hay que ir muy segura

y la seguridad se consigue trabajando mucho y tocándolo en público.

Pues nada, estaremos muy pendientes de lo que haces,

pero seguro que lo harás muy bien.

Te mereces haber llegado donde estás y mucha suerte.

Sara, estaremos pendientes de ti. Muchas gracias.

(Música)

La colección "Espuela de plata",

de la editorial Renacimiento de Sevilla,

incluye esta colección de cinco cuentos filosóficos

del inolvidable Honorato de Balzac en traducción de Guido Parpagnoli.

Quien haya leído alguna vez una novela de Balzac,

puede adivinar lo que le espera en un cuento

porque la única diferencia es que en ellos solo se ocupa

de una idea, de una anécdota y no de trasladar la vida social

del todo París o de toda la Francia de su época.

Pero la observación psicológica, la descripción, el tempo,

son exactamente los mismos y producen en el lector

el mismo grato efecto. Resulta, además, una lectura

muy informativa, muy útil, muy instructiva.

Recordemos que su voluminosa obra, con más de 100 novelas,

fue producto de una inabarcable experiencia vital.

La serie de innumerables fracasos que padeció y que supo, sin embargo,

a base de café y trabajo, transformar en vida universal

y sabiduría para siempre y para todos en sus libros.

Estos cuentos son parte de ellos.

Recuperamos un fragmento del trabajo que hicimos en 2016

sobre las mejores fotografías de vida salvaje de aquel año.

El resto, como siempre, puede verse en la página

de "La aventura del saber" en la red.

(Música)

(Continúa la música)

No hace ni una semana que Javier Botella

ha vuelto a ser noticia. La culpa la tiene "Todo el camino".

Su segundo disco, el primero cantado en castellano.

Hola, Javier. ¿Qué tal? ¿Qué tal, María?

¿Contento con la nueva criatura lista ya?

De momento lo tengo en brazos. Es un recién nacido y estoy contento.

Estoy satisfecho por el trabajo.

¿Te pedían mucho que hicieras un disco en castellano?

¿Es raro teniendo en cuenta el tipo de música que tú haces,

que echaran tanto en falta esto tus fans?

Realmente no. Yo soy español y es mi lengua materna.

Era lógico que yo cantara en castellano.

He seguido un poco la tradición de cantar

nuestros estándar, nuestras canciones populares españolas.

Canciones que en un momento dado de mi vida me acompañaron

y fueron un poco la banda sonora.

Y yo no sé si te parece una tontería la pregunta,

pero ¿tú crees que todo el mundo sabe lo que es un crooner?

Cada vez más. Yo creo que sí porque han aflorado muchos crooner

últimamente, pero quizás crooner es el que interpretaba,

en la época de los años dorados del swing,

esas canciones maravillosas y esos estándar de jazz americanos.

Lo único que yo intento es trasladar esa forma de llamar crooner

al cantante español en la forma de cantar sus canciones populares,

nuestras canciones populares. Frank Sinatra renegaba de eso.

Sí, la verdad es que sí.

No le gustó que le llamaran crooner.

Pero bueno, puede que sea uno de los referentes como crooner

en la historia con esa gran voz.

¿Tú siempre miras a los clásicos? ¿Es fundamental?

¿O se puede mirar a música más contemporánea también?

Por supuesto que sí. Lo único que yo no me puedo olvidar

de mi vida de juventud y de niñez, que escuchaba estas canciones

en casa con mis padres.

Pero también estoy admirando a cantantes y crooners,

y cantantes de jazz contemporáneo

que tiene un estilo de cantar maravilloso,

como te podía nombrar americanos como Duke Ellington

o nuestros españoles también.

Hoy tengo la oportunidad de que me acompañe uno de ellos,

que es Mike Martin, que es uno de los cantantes y músicos

de este país, el cual para mí también es un referente.

Y cuéntanos qué hay en este baúl de los recuerdos.

Que has mirado para atrás, has mirado por el retrovisor

y has encontrado música que te marca, que te define también

y que te emociona. Absolutamente.

Hemos estado hablando hace un poquito de todas estas cosas

y la verdad es que he querido sacar ese repertorio que yo escuché

en los momentos que me sentí frágil o vulnerable o triste.

Era una terapia para mí, para sacar todo lo que tenía

y volver a comenzar de nuevo al día siguiente como otra persona.

Estas canciones lo dicen todo. Además, son canciones maravillosas

de compositores como Manzanero o Manuel Alejandro

o letristas como José Zorrilla. Son letras desgarradoras,

que se nota que las han vivido en sus carnes

y las han interpretado maravillosamente.

Después de un concierto cantando todo esto, ¿cómo se queda uno?

¡Uf! Pues lo primero es llegar al camerino

y soltar toda esa pena que has transmitido en el escenario,

que no lo puedes hacer.

No te puedes poner a llorar encima del escenario.

En el camerino tienes la oportunidad de poder soltarlo.

Sí, la verdad es que te hace revivir momentos de tu vida

que no fueron tan fáciles, pero que no debe de olvidar

porque a partir de ahí debes de construir tu forma de ser

y cómo afrontar este tipo de situaciones amorosas o de desamor.

O sea que...

¿Y estos superclásicos se pueden reinventar

cuando te enfrentas a ellos y dices:

"Voy hacer una cosa totalmente diferente"

o el peso es demasiado grande

y hay que respetar mucho de dónde venimos?

Lo que hemos pretendido hacer... Porque yo tengo la gran suerte

de tener un equipo detrás maravilloso.

Empezando por mi director musical, que es Aarón Pozón,

que aporta mucho de lo que hay aquí en el disco,

eso y todos los músicos que se han adherido al proyecto.

Nosotros lo que hemos hecho o lo que he hecho yo

es hacer unos arreglos de estos temas míticos,

que son canciones boleros o canciones latinas, incluso tango.

Llevarlos un poco a una formación más jazzística,

como vehículo hacia ese tipo de canciones.

Hemos querido dar un giro, que es lo que he hecho hasta ahora.

Yo hasta ahora he interpretado estándar de jazz

con formación jazz y no he querido olvidarme de que para mí

este tipo de música o este tipo de instrumentos

son los que me han hecho estar hoy aquí.

Simplemente, hemos jugado con esos arreglos

y le hemos añadido una cosa, para mí maravillosa,

que es un cuarteto de cuerdas. Eso le da la dulzura

que tiene este tipo de canciones, este tipo de letras.

Hoy vamos a ver un aperitivo. No vas a estar solo presentando.

¿Quién te acompaña? Hoy estoy con Mike Martín,

que es un colega mío.

Me han fallado mis músicos, pobrecillos.

Unos están con gripe, los otros...

Le llamé por teléfono y como es buen amigo me dijo: "Javi, yo estoy ahí".

Siempre está ahí conmigo y yo con él.

¿Y qué nos vais a tocar?

Pues vamos a interpretar una canción a piano y voz de Virgilio Expósito.

Una maravillosa canción que se llama "Vete de mí".

Estamos deseando, pero antes darte las gracias

porque has venido hoy a pesar de que hoy tienes concierto.

Te vas ahora a Barcelona. Tenemos el concierto en el Molino

y la semana que viene estamos en Madrid en el café Berlín.

También con la presentación del disco y una gira

que nos va llevar por toda las ciudades de España.

Las podéis encontrar, porque mi memoria me va a fallar,

en nuestra web que es javierbotellla.com.

Porque hay un montón de fechas.

Invitamos a la gente a que busque y elija la que mejor le venga.

Yo encantado de ver gente nueva y verlos en el escenario

porque yo me implico mucho con el público

y ver gente nueva es una gozada para mí.

Vamos a ver un aperitivo. Gracias por haber visitado

"La aventura del saber" y suerte con el nuevo disco.

Muchas gracias, María. Gracias por tratarme como me tratáis

y espero veros pronto en algún concierto.

Hecho. Gracias.

Gracias. Vete hacia el escenario.

Gracias. Gracias.

Javier Botella trae elegancia al cierre musical de esta semana

en "La aventura del saber".

Disfruten y déjense acariciar por "Vete de mí".

El lunes nos vemos de nuevo aquí en "La aventura del saber". Adiós.

(Música)

Tú, que llenas todo de alegría y juventud,

y ves fantasmas en las noches de trasluz,

y oyes el canto perfumado del azul.

Vete de mí.

No te detengas al mirar las ramas secas del rosal,

que se marchitan sin dar flor.

Mira el paisaje del amor,

que es la razón para soñar y amar.

Yo, que he luchado contra toda la maldad

tengo las manos tan deshechas de apretar

que ni te puedo sujetar. Vete de mí.

Seré en tu vida lo mejor de la neblina del ayer

cuando me llegues a olvidar.

Como es mejor el verso aquel que no podemos recordar.

Yo, que he luchado contra toda la maldad

tengo las manos tan deshechas de apretar

que ni te puedo sujetar.

Vete de mí.

Seré en tu vida lo mejor de la neblina del ayer

cuando me llegues a olvidar.

Como es mejor el verso aquel

que no podemos recordar.

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La aventura del saber - 15/03/18

15 mar 2018

Emitiremos los reportajes "El túnel del tiempo. Memoria de la tierra. La siembra 1" y "Boek visual: Daniel Páez Fernández". Además, entrevistaremos a la escritora Marta Sanz, al director de cine Samu Fuentes y a la actriz Ruth Díaz, a la violinista Sara Valencia y al crooner Javier Botella.

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