Juego de niños La 1

Juego de niños

Sábados a las 22.05 horas

Regresa el mítico concurso, presentado por Xavier Sardá en el que niños, de entre 5 y 10 años, muestran su particular visión de la realidad que les rodea. Dos famosos concursarán en cada programa dispuestos a competir por llevarse el mítico trofeo, el Gallifante, y luchar por una buena causa.

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Para todos los públicos Juego de niños - Alejo Saura y Dafne Fernández - ver ahora
Transcripción completa

(TOCA EL SILBATO)

Esto es un cachondeo. (RÍE)

¿Esto qué es, que los coches van al cielo?

¿Qué ha sido esto?

¿Has visto que yo tengo esto en la mano?

¿Me dejas pasar? No puedo, soy un policía municipal.

Deje de tocar ya.

Le voy a quitar esto de aquí. ¿Cómo se quita?

Desconecten esto.

¿Esto qué quiere decir? No se puede jugar a fútbol.

¿Hay gente que juega a fútbol en el coche?

¡Sí! -No.

¿Y esto? No se puede besar.

¿No se puede besar en el coche? El que conduce no; atrás.

Es mejor que el que conduce no bese.

¿Dónde van ustedes ahora?

De fiesta.

¡Muy buenas!

¡Buenas!

Hola.

¿Qué tal?

¿Qué tal estáis, bien?

¡Oh!

Bienvenidos a "Juego de niños", y niñas,

que es un programa donde los niños hacen de niños,

los adultos intentan comprender a los niños

y el presentador... hace lo que puede.

Bueno, vamos a por nuestros concursantes.

Hoy tenemos a un adulto que conocemos muy bien

por series como "Estoy vivo": ¡Alejo Sauras!

Gracias.

Gracias.

Gracias a ti por invitarme. Gracias.

Buenas noches. Buenas noches, ¿qué tal? Hola.

Aquí vamos inmediatamente a la infancia.

Tenemos esta foto tuya. Fíjate.

(RÍE) Sí... Ahí estás.

Mírate, ahí estás. Qué recuerdos.

Y tenemos otra. Porque tú querías ser piloto de avión.

Yo he querido ser muchas cosas y una de ellas era piloto de avión.

Mira, ahí estás jugando... Eres el de la derecha, ¿no?

Sí, ella es mi hermana. El de amarillo.

Es fácil no diferenciarnos porque nos parecemos mucho.

Óyeme, te voy a presentar a tu contrincante.

Seguro que la conoces porque coincidisteis,

si no me equivoco, en... ¿"Los Serrano"?

Sí. ¡Dafne Fernández!

Dafne.

Gracias, gracias, gracias, gracias.

Actriz, bailarina, como estamos comprobando... Mírate.

Sí. Aquí estás de bailarina... En fin.

Fueron mis inicios ahí. Tus inicios.

Tenemos otra foto llamativa.

¡Oh! Mira.

Por favor, por favor, por favor...

Parezco mi hijo ahí.

¿Sí, se parece? Sí, se parece.

Tiene muy poco tu hijo, ¿no?

Nada, seis meses. Seis meses, imagínate.

O sea, que estás en pleno juego de niños tú.

Totalmente, totalmente.

Tengo que deciros que...

Yo en este momento siempre concilio las manos.

Estoy un poco nervioso; observen;

porque, claro, solo uno puede ganar y llegar a la final.

Ya, lo sabemos. -Esperemos que sea yo.

Así que sin más dilación, empieza "Juego de niños".

Dice que las raíces cuadradas se las sabe;

cuando yo le pregunto:

"¿La raíz cuadrada de 10 cuánto es?",

y él dice: "No te lo quiero decir", ¡porque no lo sabe!

Y eso es engañar.

Claro, ¡venga!

Dafne y Alejo...

Ya sabéis que si acertáis

las definiciones a la primera son 30 gallifantes;

a la segunda, 20; y a la tercera, 10, ¿vale?

Empezamos contigo, Dafne. Venga.

Es una... ¿Cómo lo diríamos?

¡Son! ¿Vale? Es en plural. Vale.

Adelante.

Es que vas como tan adormilado...

Pues que no te das ni cuenta de que caminas raro.

-Unos vampiros, pero que llevan una capa roja

que te chupan la sangre.

-Son sobrenaturales y paranormales.

-No. -No existen.

-Son mitológicos.

-Como tienen el cerebro al aire, no piensan,

así que por eso se abandonaron, y ya está, ahí me quedo.

-Llevan la ropa rota.

-Llevan muchas arrugas.

-La mayoría son adolescentes.

-Y tienen toda la piel verde.

-Y tienen los dientes rotos.

-Los dedos de los pies los tienen sucios y son muy feos.

-Solo sabe andar, perseguir gente. -Y comer.

-Y algunos no saben ni correr. -Y duermen de pie.

Hum, como... Elucubran mucho, pero...

Pero es que pueden ser muchas cosas y ninguna a la vez.

A ver, exacto, pero no hay ningún problema

en que digas lo primero que te pase por la cabeza,

porque por decir, no se penaliza.

¿Son... humanos? O sea, son...

Hum... Di algo, di algo, di algo.

Eh...

¿Quieres más información? ¿Tú lo sabes?

No, hace cara de que tampoco. A ver, a ver...

Dafne, vamos a hacer una cosa; te damos más información.

Venga. Venga, a ello vamos.

Es algo que sale en Halloween. -Y también en el cine.

-Es como una momia, pero no está vendado.

-Dan como muchísimo asco, salen de las tumbas...

-Es un ser vivo... -No.

-Que... le ha caído como un virus.

O sea, ha venido un virus,

o le han probado los científicos el virus,

y se ha convertido en esa cosa.

-Pueden entrar a tu casa sin que tú te des cuenta y comerte.

-No, porque puedes tener armas;

o sea, como un bate de béisbol. -Ya, ¿pero si alguien no tiene?

-Ay, qué monos. -Pues adiós vida.

Ay, ¿qué debe ser?

Vale, vale. Una cosa...

Sí, ya... Una cosa que no está muy muerta.

O demasiado muerta, ha dicho uno.

Sí, sí, sí. Demasiado muerta, sí.

Pues creo yo, los zombis, ¿no? ¡Los zombis, sí!

Así, de esta manera, es como se inaugura un marcador.

20. Momento emocionante, eh.

Es el primerísimo momento. Ya tienes 20 gallifantes, ¿vale?

Ahora para ti, Alejo.

Tienes que estar preparado, vamos a ver lo que percibes...

Siente, escucha y luego nos dices. A ver.

-Unos chulos. -Chulos no, más o menos...

Que ganan cosas porque hacen cosas... muy buenas.

-Cuando algo hacen bonito. -O cuando construye un cine.

-Los cuadros son muy bonitos...

-Como ese que nos enseñó la "teacher".

-Porque hacen cosas geniales.

-Sales a la calle para jugar con tus hijos al parque,

pues te dicen: "Hola, ¿qué tal estás?"...

"¿Qué es eso, está bien, os gusta mucho?".

-Tienes mucha suerte porque si nunca lo has hecho,

o puedes estar ahí muy alegre

y nunca te habrás sentido tan alegre allí.

-Me gustaría tenerlo porque quiero conocer a muchas personas.

-A mí no me gustaría tenerlo porque no me gusta mucho.

Hum... Es una condición.

Alejo, ¿qué puede ser?

Pues primero he pensado en constructores de columpios...

Constructores de columpios.

Luego he pensado que eran constructores de museos,

no de columpios...

No, es una condición...

En realidad es independientemente de lo que se haga;

se tiene o no se tiene.

¿Yo lo tengo? Sí.

O no, o no.

Di algo. Ya, ya, ya.

¿Simpatía?

No. ¡Vaya!

No, yo no me refería a esto, eh.

No, no lo es; más pistas.

Porque eres guapo,

porque has hecho una cosa muy buena,

que le gusta a todos, porque eres cantante...

-Pintores. -Sí, también; como Mondrian,

que hemos hecho un trabajo sobre él;

Vincent van Gogh...

-Andy Warhol, Karel Appel... ¡Oh! Pero...

Leonardo da Vinci, Picasso... -Picasso.

-¿Tu prima? Yo conozco una cantante de América que es Katy Perry.

Katy Perry, que canta pop.

-¿"Pops"? -Pop.

-Ah.

-Sí, escritores, mira: Miguel de Cervantes, Quevedo...

La verdad es que yo no me conozco más escritores.

-Está en muchos sitios; está en escritores,

está en YouTube, está en YouTube, está...

-En cantantes, en actores... -Está en chistes incluso.

-Marshmello. -Cristóbal Colón. Cristobal Colón.

-No, Marshmello. ¿Quién ha ganado?

A ver, ¿qué puede ser? Lo único que se me ocurre

que puedan tener todas las personas que han dicho en común

es el talento.

No...

No, no, no; pero... Ay, no me pongas nervioso.

Pero no te puedes olvidar de una cosa que eres también.

¿Artista? No.

¿Arte? -Ah, ¿no?

Pero todo esto, ¿a qué lleva? Va, más pistas.

Es buena y mala, porque te invitan a sus fiestas

y vas a sus fiestas,

y mala porque te reconocen y te echan.

-Que la gente te gusta y luego ya tienes muchos fans.

-Y tener dinero. -No, eso es rico.

-Que sales muchos en los periódicos, en la tele...

Pues en todos sitios.

-Si sale a la calle, un horror,

porque le van a pedir un millón de autógrafos.

-Esa persona firma los libros que tiene la gente sobre él.

-Buena porque te quiere mucha gente,

le gustas a mucha gente,

y mala porque te puedes volver loco con los autógrafos.

¿Qué puede ser?

Va. ¿La fama?

¡Sí!

Pero...

Qué mal lo paso, qué mal lo paso, qué mal lo paso.

Es que algunos de los personajes de lo que han hablado...

También inauguramos tu marcador

con 10 gallifantes. Bien, bien, bien.

Bueno, Dafne, ahora para ti,

¿de acuerdo? Venga, va.

Es una cosa... Cosa, ¿vale?

¿Tangible? Sí.

Vale. Vamos.

Eso es una cosa redonda por abajo;

es como una venda, pero es circular

y tiene partes cuadraditas por arriba.

-Tiene forma de un gorro.

-Bueno, algunos tienen cosas dentro.

-Tiene unas bacterias buenas,

que a veces matan a las bacterias malas.

-Sí, tiene unas vitaminas...

-Pero no sabemos qué vitaminas.

-El líquido se puede beber. -Se puede beber, pero no masticar.

-Es un poco alucinante porque se rompe superfácil.

-Es como una plastilina blanca, pero más...

consistencia aplastable.

Tiene una bacterias buenas que matan a las bacterias malas.

O sea, tienen más información que cualquier de nosotros.

Ya, pero dicen primero que es una cosa redonda,

luego como una plastilina, que tiene dientes...

Bueno, lo que hay dentro es como una plastilina.

(TITUBEA) Igual estoy muy despistada,

pero me sonaba como una jeringa.

No. ¿No?

No. Pues más pistas, venga, va. Venga, más pistas.

-Pues se compra... -Se compran en el Simply

o en el supermercado. -En el supermercado.

-Yo lo iba a decir, Izan.

-Lo inventó un señor alemán.

-Lo venden en supermercados fácilmente.

-Y a veces trae algún regalo, como algún plato o algo.

-Juguetitos también a veces.

-Es un líquido frío que es...

Que se pone en un envase...

-Y viene de las vacas.

Ajá. Y también de las frutas.

-En Logroño no existen vacas.

-Sí existen las vacas. -No, en Logroño no.

Bueno, ahora sí que ya...

A ver. ¿Qué puede ser?

Me tienen muy confundida estos niños.

No, hombre, en un supermercado, imagínate;

comprar algo que tiene forma semilíquida,

que mata a las bacterias... ¿Los yogures?

¡Calla, hombre!

20, 20. ¡20, 20!

¿Sabes lo que pensaba que era? El Fairy, que mata bacterias.

Sí, tómate un Fairy tú para merendar.

No, pero hasta que han dicho que se puede tomar...

-El Fairy también mata. -Mata bacterias.

Ahora es el turno de Alejo. Venga, Alejo.

¿Vale? Es un concepto, muy amplio, de...

(TITUBEA)

No te diré nada más. No, dime algo más, por favor.

Venga, vamos a verlo.

Pues existe en la mayoría de los países.

-Es como un edificio.

-Ahí trabajan muchas horas al día

y tienen media hora o cuarto de hora para descansar.

-Y hay un señor que manda a otros.

-Y es como una mansión enorme.

-Tiene campana, reloj... -Y es muy grande.

-Ahí tienen un botón que suena la campana.

-Y también tienen computadoras.

-Y está hecho con piedras y es superbonito.

-Es como un museo donde está el señor que manda mucho

y las otras personas.

-Ahí no vive nadie, creo.

-Como una cárcel, solo que más grande.

Es como una cárcel, solo que más pequeña.

-Una casa.

-Sí.

-Bueno, por dentro no he ido, pero por fuera es una preciosidad.

Por dentro él no ha ido,

pero por fuera le parece una preciosidad.

Eh... A ver.

¿Ayuntamiento? ¡Sí!

¡Oh, oh, oh! ¡No, a la primera, a la primera!

¡A la primera!

Te voy a ganar. Sí, señor, ayuntamiento.

Trabajan muchas horas, por la noche no está abierto,

porque por la noche el señor tiene que dormir...

Lo he pillado cuando ha dicho lo de cárcel.

Porque ha dicho... Como una cárcel, pero más pequeño.

Más pequeño que una cárcel, pero más grande que no sé qué.

Personaje.

Ahora un personaje, Dafne, ¿vale? Venga.

Un personaje.

Así que toda la agudeza y la destreza de que seas capaz.

Vale. Qué presión. Mírame, mírame.

Sí. ¿Vale?

Vale. Y ahora mira allí.

De cara parece muy, muy mandona; parece directora de un colegio.

-Es famosa y es la más malvada.

-De todas las malvadas.

-Es mala porque quería destrozar el mundo

y acabar ella viva sola.

-No sé, me suena a escritor.

-Es bonita. -Es muy elegante.

-Y espontánea.

-Pero dice con la "d" todo.

-¿Es rusa? Por ahí, tiene acento de rusa.

-Ojos blancos y algo negros...

-La edad, por los cuarenta y pico, por ahí.

-Uno le tiene que enseñar español

porque ella es de París, habla en inglés.

-Ha salido en esta cadena, justo donde estamos nosotros.

-Fariseos, o algo así. -¿Qué ha dicho?

Han dicho muchas cosas,

quizá contradictorias. Sí, total.

No es de París... No.

Seguramente habla inglés, pero no es de París.

Fariseos, se ha dicho, no sé qué...

Han dicho que es... elegante.

Que tiene cuarenta y pico,

que a ella le haría mucha ilusión. Que quiere destruir el mundo.

-¿La... Merkel?

No. Yo estaba convencido

de que era ella, por lo de que quiere dominar el mundo.

Más pistillas; tenemos que ir a más pistillas.

Más pistillas. Le recomiendo más...

No pastillas, "pistillas". Pistillas.

Lo vemos.

A ver, tiene el pelo corto, como así.

-Los labios caídos hacia abajo.

-Lo "principiante" sería el pelo, que lo tiene rubio y negro.

-Está como malhumorada, no sé.

-Pues es chulita. -Es chulita.

-Y tenía la voz un poco grave, no sé.

-Y por la pinta que tiene, creo que es un poco anciana.

-Y tiene... el cuello largo.

-Antes era modelo, salía por pistas,

enseñaba trajes, y de todo;

pero no sé por qué se cambió a cocinera.

-Habla muy... "Rossa". Cuidado.

La arrastra muy largamente.

(CON ACENTO) -Estoy cansada.

(CON ACENTO) -Me voy a chivar.

-Igual no sabe hablar mucho español

porque igual se ha ido de vacaciones

y no ha vuelto hasta las Navidades.

-Su apellido es como un delito.

-Y ella era modelo. Sí, y ahora solo es otra famosa.

-Vale. ¿Cómo no he podido caer?

Es como un delito. Sí.

Me gusta mucho que diga que es como un delito.

Sí, sí, ¡la farisea máxima! Claro.

Mi compañera... Sí.

Amiga y enemiga... Sí.

¡Antonia Dell'Atte! ¡Antonia Dell'Atte!

¡Antonia! Sí... Sí, sí, sí; por eso, farisea.

Vale. Que le han puesto cuarenta y pocos,

le han puesto cuarenta y pocos; esto siempre es una alegría.

Total, y para ella más.

Bueno, pues Alejo, ahora te toca un personaje a ti.

Cuéntame.

Lo mismo que hasta ahora te he dicho: "Ja, ja, ji, jo";

ahora te digo: "Ay". ¿Esta es difícil?

Yo creo que sí, venga. Lo difícil no se me da bien.

-Esa persona, que conozco yo,

es un hombre... porque se le nota mucho.

-Con una peluca, está pintada.

-Es mi prima, vive en Barcelona, se llama Laura, tiene 16 años

y trabaja en un bar.

-Es un hombre, porque es que sí, se le ve el bigote.

-A veces viene a dormir a mi casa.

(RÍE) -Esta mujer... -¿Qué? Es verdad.

-Y le gusta beber un montón.

-Estaba así, con esto así...

-No sé a lo que se dedica... -Se dedica a pintar.

-Tiene en el pelo como... Como un pastel en la cabeza,

que se lo han puesto.

-¿De EE. UU.? -No, yo creo que es de Almería.

-Muy fea, muy fea. -Muy fea. Es muy fea esa persona.

Es difícil.

A ver, esta es difícil. Difícil no, es imposible.

Debe ser o por pura intuición... Es imposible.

Por pura intuición...

O tenemos más información;

pero yo reconozco que con lo que han dicho...

Pero bueno, lo más parecido quizá sea esa... No sé.

¿Esa ensaimada en la cabeza? Sí.

Ah, ¿sí? Le gusta beber...

Le gustaba.

Más pistas. No es Papá Noel, ¿no?

No, Papá Noel no, hombre.

Papá Noel bebiendo y tal...

Le dejas un vaso de leche y viene a tu casa por la noche.

-Un moño así de alto...

-Como una bruja.

-Una diadema, unos aros.

-Una bruja era.

-Y las pestañas, el maquillaje, el rímel,

la peluca...

-Tiene el maquillaje todo para acá, todo corrido así.

-La canción va de que alguien necesita rehabilitación

y le dicen que no.

Y a saber por qué necesitará rehabilitación, la verdad.

-Bebe, le gusta cantar, le gusta beber...

-Por algo raro la necesitará.

Se habrá roto un brazo o una pierna.

(CANTA) -No, no, no.

-Ah, ya sé quién es. Es una cantante que cantaba rock.

(CANTA) -No, no, no.

-Esa cantante canta flamenco.

(CANTAN) -No, no, no.

-Es inglesa la canción. -La que canta es un chico.

(CANTA) -No, no, no.

(CANTA) -No, no, no. Alejo Sauras.

(CANTAN) No, no, no.

-¿Amy Winehouse? ¡Sí!

¡Sí, Winehouse!

Madre mía.

Era difícil a la primera. Era muy difícil.

A ver cómo estamos.

Alejo, 60 gallifantes.

Dafne, 60 gallifantes.

¿No es bonito?

Pregunto: ¿no es bonito?

Es muy bonito. Pues hala, Dafne, para ti,

película.

Venga. Es una película, eh.

Yo he visto la una y la dos, y están chulísimas.

-Yo he visto la cinco y la cien.

-Eso... ¡Eso no existe! Solo existen la uno y la dos.

-La madre se fue a un crucero

porque le llamaron para irse a su nuevo trabajo.

-Y el padre puede romper un edificio.

Y su hermano es el más rápido.

-La mujer del malo, se supone, es una raptadora

que tiene unas gafas que hacen todo lo que ella diga.

-Pues una lancha así y una cosa amarilla,

que es un círculo.

-Sí, una cosa amarilla con una cosa negra en medio.

-Así. -De fuego.

Tiene un poquito de fuego al lado.

-Yo solo vi un trozo en el móvil de mi abuela.

-Yo la vi por la televisión porque la echaban.

Ay, ¿qué puede ser, Dafne?

Mira, creo que es esta, ¿vale? No la he visto, pero vi el tráiler

y se me quedó una cosa, y era lo de que a ella...

la llamaban para un trabajo... Sí.

Y entonces el padre tenía que estar a cargo de la casa.

Creo que es "Los increíbles 2". Sí, señora.

Sí, señora. Ole.

Sí, señora. 30 gallifantes.

Efectivamente, que el padre se queda en casa,

pero muy, muy enfadado.

Se le hace cuesta arriba. Sí, porque le dan trabajo a ella.

Bueno, Alejo, película. Es que está el nivel muy alto.

Está el nivel altillo. Está el nivel muy alto.

No, os digo una cosa;

el nivel lo ponemos en función de los invitados

y en vuestro caso hemos tenido que subirlo.

¡Oh! -Gracias.

Venga... Tu película. A ver.

-Vale, pues había un hombre

que creo que estaba despidiendo a otro...

No sé si lo estaba despidiendo o lo iba a matar.

-Sí, yo creo que lo iba a matar porque había matado a otra persona.

-¿Sí? -Sí, lo había dicho.

-Y es una película muy, muy famosa y a la vez bastante antigua.

-Le tira a uno en la ventana, así.

-Un chico con una cosa atómica así, entonces había hecho...

-Pero que quiere tirar el ordenador.

-Pues que casi se da en el suelo y salta la alarma.

-Pero ¿qué parte estaba cerca del suelo? Los pies.

Y seguro que ponía los pies.

-Entonces ha venido mucha agua y se ha roto.

-Oye, pero es que el agua que acaba de pasar por ahí

es tope falsa.

-Está en un sitio secreto, como en una nave...

-No, en una nave no está,

porque lo he visto yo que no está en una nave.

Bueno, o está en una nave... Hay disparidad.

Uno dice que está en una nave y el otro te dice que no.

Alejo...

¿"Batman"? No.

Pon más pistas, pero más pistas.

Pues va sobre un hombre que intenta recuperar...

-Estaba con una cuerda, como si estuviera volando,

y alguien sujetándolo desde... tuberías.

-Ahí fuera, en el...

-Y casi lo suelta porque ha visto una rata.

-Porque al otro le dan miedo las ratas.

-Casi se da un porrazo con el suelo.

-Porque estaba a punto de tocar, aquí.

-Y estaba aquí. Estaba aquí, Fabricio.

Aquí.

-Es que no me acuerdo muy bien, la vi hace mucho.

-Si llega a tocar el suelo, saltaba como una alarma.

-¿Y quién lleva en una misión gafas? Se le pueden caer al suelo.

-El protagonista podía hacer cosas imposibles;

por ejemplo, andar por el agua.

Ay, ay, ay, ay...

Los últimos tres segundos.

Han dicho dos palabras en los últimos tres segundos.

Eh... Es que tengo ahí varias... No, pero perdona;

han dicho dos palabras en los últimos tres segundos.

Sí, sí, sí. ¿Y qué palabras han sido?

¿"Misión imposible"? ¡Sí!

¡Vale, vale, vale! Efectivamente.

¡Bien, bien! Efectivamente.

¡Bien!

¡Esto es una montaña rusa de emociones!

Aprietas mucho, eh. Perdóname, es que me...

"Misión imposible". Cuando gano, me excito mucho.

Ahora vamos a tener una lectura distinta

de todo lo que está pasando aquí. Necesito una visión ajena, ¿vale?

Tenemos con nosotros a José Corbacho.

¡Hola!

¿Qué tal, compañero? Muy bien.

Querido Sardà... ¿Cómo estamos?

Mire, le voy a decir una cosa, querido Sardà;

cada programa que pasa me quedo más tranquilo

de las generaciones que vienen,

porque vienen diciendo cosas como esta.

De Antonia Dell'Atte han dicho

que era una señora rusa, que habría que enseñarle español

porque vivía en París y hablaba inglés.

O sea, me quedo muy tranquilo

con el concepto geográfico de los niños.

Toda Europa en una frase.

Han dicho: "Es la más malvada de todas las malvadas".

Para mi generación la más malvada era Yoko Ono,

que se cargó a los Beatles en un pispás,

y aquí los Mustang seguían tocando como si tal cosa,

Yoko, podías haber venido...

Bah, el caso...

Ha costado mucho una definición, la de yogur.

Dafne ha incorporado el yogur de Fairy,

que está muy bien. Mata virus.

El yogur de Fairy mejor que el desnatado,

porque quema la grasa.

Pero me ha preocupado mucho un niño

que para definir yogur ha dicho:

"En Logroño no existen las vacas".

Es verdad, es verdad.

¿Qué está pasando con las vacas en Logroño?

Es verdad.

¿Hay una expedición de gallegos

que han ido a Logroño a secuestrar todas las vacas

para poder seguir haciendo queso se tetilla?

¿Una expedición de catalanes que creen que aportamos

más vacas en Cataluña de las que recibimos?

¿Una expedición de valencianos que no contentos con ponerle

judías, garbanzos y de todo a la paella,

quieren ponerle vaca? ¿Qué pasa con las vacas en Logroño?

Hay una senda de los elefantes,

pero que vuelvan las vacas a Logroño.

¡Los niños de Logroño necesitan sus vacas!

Pero bueno... No, seguimos, seguimos.

Por favor, los niños de Logroño necesitan sus vacas

y los niños de España necesitan saber que Amy Winehouse,

aparte de una bruja que bebía y llevaba un peinado ridículo,

¡era un gran cantante de "rhythm and blues"!

Pero... La mejor.

Me ha perturbado una niña que ha dicho:

"Es mi prima, vive en Barcelona"... Sí.

"Tiene 26 años, trabaja en un bar y viene a mi casa por las noches".

Eso es lo que me ha despistado. Claro.

Que le ha llevado a Alejo a decir Papá Noel,

en un alarde de congruencia.

Cuidado, que vigilen a esta niña

porque a lo mejor está yendo Elvis Presley a hacerle los deberes

y Kurt Cobain a hacerle las mechas a su tía.

Y también los zombis, los zombis.

Los zombis, querido Sardà, que dicen:

"Los dedos de los pies los tienen sucios

y están llenos de arrugas".

No les preocupa que los zombis sean

muertos vivientes que salen de las tumbas;

les preocupa que los zombis no van arreglados.

Y ahí hay un mercado, Amancio Ortega,

ahí hay un nicho, nunca mejor dicho,

un nicho de mercado.

Hay que hacer una pasarela Zombi-beles,

una Barcelona Fashion Zombi;

para que los zombis sean como Marichalar

o como un servidor, zombis elegantes,

que vayan cuidados y la gente diga: "Qué zombis más majos".

Y por último, lo que me ha dejado más preocupado

es que para definir ayuntamiento, han dicho:

"Trabajan muchas horas al día"...

(Risas)

"Y tienen media hora o un cuarto de hora

para descansar". Perdona, ¿de qué se ríe la gente?

"Ja, ja, ja"... No están bien esas risas,

y por eso quiero mandar un mensaje

a todos los ayuntamientos de este país.

¿Esta es mi cámara? Sí.

Después me la llevo a casa.

Alcaldes, ediles, técnicos, tesoreros, administrativos,

descansad, os lo merecéis.

Cogeos unos días libres para ir a un spa,

que como su propio nombre indica, es "pa" descansar.

Meteos en un jacuzzi, notad el chorrito ese

en los riñones haciéndoos un masaje;

ese chorro somos nosotros, los ciudadanos de pueblos y villas

que os mandamos nuestro agradecimiento

en forma de hidromasaje para que os dé gustito.

Porque, ¿qué son los ayuntamientos españoles, Sardà?

Un ejército de gente abnegada que entra por la mañana al trabajo

y no se va de ahí hasta que está todo resuelto.

Les puede su compromiso para nosotros, sus conciudadanos.

¿Un cuarto de hora para descansar? ¡Ja!

Los trabajadores de los ayuntamientos

no sienten el cansancio, solo el deber.

Vas al ayuntamiento a hacer papeles y te dicen:

"Vuelva usted mañana"

porque quieren que les lleves más trabajo.

Que tienen plazas de aparcamiento reservadas, no por privilegio,

sino para poder ponerse antes a trabajar.

¡Ahí no se para nunca! ¡Es como una fábrica

en la Inglaterra de Revolución industrial!

¡Pin, pan, un badén! ¡Pin, pan, un paso de cebra!

¡Pin, pan, una rotonda, otra rotonda, más rotondas!

¡Una estatua en la rotonda!

¡Hay pueblos que tienen tantas rotondas

que vistos desde arriba parecen un pinball!

Ya está... Os voy a decir una cosa;

espectadores de "Juego de niños",

id a los ayuntamientos

porque, aparte de funcionarios, son personas;

abrazadlos, decidles al oído: "Te quiero, me gusta tu trabajo";

hacedles saber que les queremos.

¡Trabajadores de los ayuntamientos, sí, os queremos!

¡Gracias!

Gracias, José Corbacho.

Bueno, Alejo, al lado de Dafne, por favor.

Sí. Tenéis un pulsador, ¿de acuerdo?

Vale. Ahora van a contaros dos canciones;

no grupo, canción.

Cuando sepáis de qué canción se trata,

tenéis que pulsar.

El primero que pulsa responde, ¿vale?

(AMBOS) Vale. Y si no acierta,

se sigue con la definición, ¿vale?

Vamos con la primera de las canciones.

Como que si baja el sol solo, se pone a tu vera

y te derrite como un helado.

-Era verano y quiere tomar un poquito el sol.

-Yo me la imagino rubia,

con su bikini...

¡Eh! Dafne.

¿Qué puede ser? Me he hecho daño.

-Me has asustado. Me has asustado.

Ella se ha hecho daño y tú te has asustado.

Esto hace programa.

¿Qué, qué, qué?

¿Eva María se fue buscando...? ¿Pero cómo puedes saberlo? ¡Sí!

(CANTA) Eva María se fue buscando el sol en la playa...

Sí, señora.

Pero... Alejo, ¿has visto?

Es muy buena. 30 gallifantes más, Dafne.

Tiene 120.

Alejo, tú 80; no está mal, pero...

Va a haber que empezar a hacer trampas.

Espabila, eh. ¿Qué trampas?

Venga, otra canción, ¿vale? Venga, a por ello.

La canta Michael Jackson.

-No la canta Michael Jackson, hijo mío.

-La canta Michael Jackson.

-Esta canción es de hace ya unos años, no muchos, pero...

-Sí, pero yo creo que todavía se sigue transmitiendo por radio.

-Que transmite algo, no sé... -Pero no lo sabes exactamente.

Porque lo puedes adjudicar de muchas maneras diferentes.

-Eso lo dice mi abuela,

no hay manera de que dejes la tablet.

Sí, lo que dice la canción lo dice mi abuela.

-Se hizo famosa otra vez porque en un concurso

la cantaron dos personas

y como esas dos personas... ¿Sí?

Qué susto. Alejo, cuidado.

Ay, Dios. Ay, Dios. ¿Qué?

"No hay manera"... Es que he tenido ahí un...

Cántala, cántala.

A ver, canta. (CANTA) -No hay manera...

(CANTAN) No puedo vivir sin ti, no hay manera...

¿"No puedo vivir sin ti", estás diciendo?

Pero qué momento.

Bien, bien, bien. Pero qué momento.

(CANTAN) No puedo estar sin ti... Increíble, 30.

(CANTAN) No hay manera... 110, 110.

Bueno, bueno, bueno, bueno...

Qué bien. Estamos tan bien.

Pero claro, yo por dentro sé

que solo uno de los dos puede llegar a la finalísima.

Ahora es el momento de cambiar de tercio

y nos vamos a nuestro siguiente juego.

Yo creo que he ido casi... una vez a la playa.

Bueno, he ido dos veces a la playa.

Eso porque pasan muy rápido los...

Los meses del año.

O sea, no me refiero a los meses, sino a las estaciones del año.

No es porque vaya pocas,

sino porque tengo un hermano pequeño

y no puede mojarse.

Claro, es como si fuera diminuto, como una hormiga.

Pero es el más pequeño de la familia,

por eso ya no vamos a la playa hasta que sea...

(ERUCTA) Perdón. Hasta que sea mayor.

Esto es... Esto es tan saludable.

Tan saludable.

Me parece memorable.

Bueno, vamos a ver, Alejo, 110 gallifantes;

Dafne, 120 gallifantes.

Bueno, ahora vamos a jugar por 100, ¿vale?

Nos vamos a nuestra sala de juegos. Qué guay.

Yo te presento, Dafne, a Ian, que tiene tres años.

Qué bonito.

¿Has visto la tienda mágica?

Mira, siéntate aquí. Siéntate aquí, cariño.

¿Aquí? Se sienta...

Ahora vengo, ¿vale?

Siéntate, siéntate. -¿Aquí?

-Sí, ahí, que yo ahora vengo.

¿Y ahora qué?

La pregunta es sencilla.

Pero las preguntas sencillas

puede que tengan respuestas más complicadas.

Ahora entrarán un camión y una muñeca.

¿Con qué jugará Ian, con el camión o con la muñeca?

Pues... muñequita, muñeca.

Muñeca. Sí.

¿Seguro? Sí.

¿Seguro? No, pero sí.

Vale, o sea, ¿estás decidida? Sí, sí, estoy decididísima.

O sea, que no quieres cambiar.

Ay, no me líes. No, no, si no te digo que cambies;

simplemente mi obligación es decir...

Yo es que le he visto un niño... Pues va, ya está.

Ya está. Vamos a ello.

Has dicho que la muñeca, eh. Sí.

Bueno, ahora él está aquí... Venga.

Atención que llega.

Ah, pero... Momentazo.

¿Se le ha caído el chupe? Momentazo. Momentazo.

Vamos a ver. ¡Papá!

O sea, asocia el camión con el padre.

Con el papá, claro.

¿Y la muñeca? Bueno, la muñeca está como ahí.

Está examinando toda la chapa del camión.

Venga, Ian, cariño. Las luces fluorescentes.

Sí, pero va a coger la muñeca.

Ve mucho el camión, pero no. El motor.

Es decir, de momento... La muñeca.

La matrícula está por detrás.

Ahí, venga, eso, eso, ¡eso, Ian!

Oh. ¡Eh!

Dafne, anímale, anímale. Claro, espera.

Esto se te va. ¡Tu padre no está ahí!

-No, no, no, pero es que...

Le va a echar un vistazo, pero sin más, ¿sabes?

(PÚBLICO) Dos, uno, ¡cero! -¡No, Ian!

¡Ay!

Ian, me has fallado.

Vaya disgustos. Vaya disgusto me ha dado.

No sabéis lo que es esto para mí, que nos ahorremos 100 gallifantes.

Que en vez de ganarlos tú nos lo quedemos nosotros

a mí me hace sufrir mucho. ¿Y si me los quedo yo?

-No, tú te callas. Puede que te los quedes.

Yo a ti te presento ahora mismo a Beth, que tiene tres años.

A ver.

-Oh, ¿qué? -Quiero el caballito.

-Vale, pues cógelo. Bueno, es un elefante, eh.

(LA NIÑA BALBUCEA) El pajarito.

-Pues venga, el pajarito y el elefante.

¿Te quedas aquí un momento? -Este se pone aquí.

-Vale, pero tú al lado. Los peluches.

Ese sillón es para las nenas, no para los elefantes.

Vale, toma.

Cinco minutos, Beth. Voy a ir a buscar a papá, ¿vale?

¿Sí? Un momento.

Bueno, ¿y ahora qué?

Alejo, para ti es levemente más complicado.

¿Con qué jugará Beth?

¿Con el camión, con la muñeca o con ninguna de las dos cosas?

Claro, pero lo tengo más difícil que ella.

-Un porcentaje menor...

Tienes tres opciones. Voy perdiendo

y me lo ponéis más difícil. Un poco más.

Yo creo que en este momento puede que tengas incluso razón.

Pero toma una decisión, atrévete.

Voy a decir que... ¿Camión, muñeca

o ninguno de los dos? Se va a quedar con el pajarito,

que le ha gustado desde que ha entrado.

Ninguno de los dos. ¿Seguro?

Pues vamos a verlo.

Está con sus peluches de momento.

Ahí los deja, eh. Está con sus peluches.

Venga... Atención, llega...

Ah, pero tiene lacito esta.

Atención, llega el camión con el muñeco.

Sí, sí... No, no, no, olvídalo, olvídalo.

¡Olvídalo!

Se acerca, se acerca... No lo cojas, ¡no lo cojas!

Has dicho que no jugará con ninguno de los dos.

No, no está jugando de momento. De momento se va.

Bueno, tranquilidad. Vuelve con sus peluches.

Ahí está sentada. Coge el pajarito.

Ese sillón mágico. Tú querías el pajarito.

¡El pajarito! Y está como...

Espera, que se mueve, espera.

Cuidado, que hay provocación. Hay provocación.

Hay provocación, tentación. Sí.

Cuidado. No, no.

-¡Mamá! -Lo tiene claro.

-Cógelo, tu madre te deja que lo cojas.

-Lo tiene claro.

-Que su madre... -No le gusta la construcción.

¡No, no lo hagas! ¡No lo hagas!

-¡Sí, vamos! -¡El pajarito!

Cuidado, cuidado. No, no...

-Claro, cógelo. -¡No, no, no, no!

-Sí, sí, qué bonita la muñeca. -El pajarito.

Ay... Coge el pajarito.

¡El pajarito! Pasó el peligro de momento.

Espera, quedan 10 segundos. -El pajarito.

Nada, estoy supertranquilo.

¡No, no!

Ay, ay, ay. ¡Cuatro, tres, dos, uno!

¡Vamos! ¡Oh!

¡Oh!

¡Oh! No...

Tenía que ir al VAR esto para... Es en el último segundo,

pero entró. Es increíble.

-A ver, un momento, un momento. Entró.

Vamos a ver. Sí, a ver.

¿Cuál era la pregunta?

Mira qué imagen más preciosa.

¿Cuál era la pregunta? La pregunta era con qué jugará,

con el camión, la muñeca... "Jugará".

Sí, ¿y qué te crees que está haciendo?

Yo la veo jugando. -No, a ver,

ella está con sus juguetes y al final ha dicho:

"Voy a coger"... Eso, sí.

Pero no... Ese era el juego.

Eso. Claro.

Os habéis quedado igual que estabais.

No peor, ¿vale? Bueno, está bien.

No pasa nada, ¿vale? Ninguno de los dos ha ganado.

Ahora es un momento emocionante para mí;

espero que también para vosotros y también para vosotros.

Nos vamos a 1990.

Había uno de los niños de "Juego de niños"

que era, yo creo, el más famoso,

porque incluso salía en la careta,

salía en los gallifantes de la bata de aquí.

Es Pedro, Pedrito.

Una cosa que había crecido muy alta, muy alta, muy alta.

Y tiene una cabeza muy gorda.

Y tiene una voz muy alta.

Y tiene unas piernas muy gordas.

Y como tiene una cosa...

muy alta, muy alta, es muy alto.

En castellano, hablan así.

¡Ah! Y le chafa a todos.

Le chafa a todos.

Porque es más fuerte... Que vosotros.

Sí.

¡¿Que no?!

Hace... Os coge, hace...

¡Catapum! Y os chafa a todos.

-¡Pedrito! ¿Qué habrá sido de él?

¿Qué habrá sido de Pedrito? ¿Qué habrá sido de él?

Hay un departamento que se dedica a la búsqueda.

¡Tenemos a José Corbacho!

(Aplausos y vítores)

Sí.

No hay para tanto. No me aplaudan tanto

que luego Sardà se me pone celoso entre las pausas.

Tengo que decirle que están todos los trabajadores

de los ayuntamientos de España felicitándome por el móvil

por mis palabras. ¿Ves?

¿Es bonito o no? Qué bonito.

Emocionados, gente llorando...

Bueno, querido Sardà, he encontrado a Pedrito,

pero no sé quién es.

Me explico; no solo tengo un Pedrito...

(CANTA) No tengo un Pedrito, tengo cuatro Pedritos...

Cuatro. Cuatro Pedritos.

He encontrado a cuatro personas que dicen ser este Pedro

y vosotros deberéis adivinar quién es el real.

¿Tú no eres Pedrito? Podrías serlo. ¿Yo podría ser Pedrito?

Sí, te pareces. Qué bonito, dame un beso.

¿No?

Corbacho, Corbacho. Podría ser Pedrito.

Corbacho... ¡Pedro!

Corbacho. Perdón.

Una cosa que has hecho; has pasado por aquí, delante de mí,

tapando, fíjate, en este momento... Es verdad.

Me has hecho desaparecer, te has ido allí...

Claro. ¿Sabes?

Es verdad. No pasa nada...

En ese momento he bajado la media del programa 20 años.

¡Va, va! Perdón, perdón, perdón.

No nos despistemos, que se están jugando...

¡100 gallifantes! Sí, sí.

100 gallifantes.

Vamos allá.

Cuatro Pedros.

A nuestro primer Pedrito ya no le llaman por su nombre

y encima lo hacen gritando,

porque trabaja en un restaurante

y solo responde al grito de: "¡Camarero!".

Nuestro segundo Pedrito de niño iba todo el día

con los walkman para no tener que oír los gritos de su madre.

Se aficionó tanto a llevarlos que se hizo técnico de sonido.

Nuestro tercer Pedrito siempre

ha tenido interés por todo bicho viviente.

Es biólogo especializado en microbiología

y tiene por mascota una ameba llamada Furia.

Y nuestro cuarto Pedrito empezó a sentir debilidad

por las extremidades cuando probó los pies de cerdo.

Con el tiempo, este amor por la pezuña

se trasladó al pie humano y se hizo podólogo.

Ajá, ajá, ajá. Ajá, ajá, ajá.

Cuatro Pedritos.

Bueno, ya podéis tomar vuestra decisión.

Pedrito número 1, Pedrito camarero;

Pedrito número 2, Pedrito técnico de sonido;

Pedrito número 3, Pedrito microbiólogo;

Pedrito número 4, Pedrito podólogo. Ajá.

Bueno... ¡Pedro!

(RÍE) A ver si se gira alguien. Sí.

Bueno, pues... ¿Vale? A la de tres, giráis las pizarras.

¿Lo tenéis listo? Sí.

Si estáis escribiendo todavía, nos esperamos.

Venga, Alejo. ¿Lo tenéis claro los dos?

No, pero apostamos.

Alejo, ¿tú lo tienes claro? Yo sí.

Tú sí. Yo sí.

Venga, ¿preparados para girar la pantalla?

Una, dos, tres.

Pedrito biólogo... Pedrito biólogo; sonido.

Bien. Como no coinciden las respuestas,

puede ser que uno haya acertado o que ninguno.

O ninguno, sí. Claro, no lo sabemos.

Siempre hacemos esa conjetura, que es matemática básica.

Matemática pura básicamente. Sí...

Eh... (RÍE)

Vamos a ir descartando Pedritos. Venga.

¿Qué Pedrito le gustaría descartar, querido Sardà?

Yo descartaría, por ejemplo... El podólogo.

El podólogo. ¿Le gusta el podólogo? Muy bien.

Pedro número 4, que tienes un pie en la mano,

¿eres tú el Pedro que estamos buscando?

No. ¡Ay!

¡Ay! Gracias.

Bueno, muchas gracias. Adiós, Pedrito.

De momento los dos se mantienen. De momento los dos se mantienen.

Bueno... Por lo tanto, ahora...

Vamos a descartar al Pedrito camarero.

Por cierto, siempre he querido hacer esto. Mira, mira, ¿has visto?

¡Eh!

Bueno, perdón, nada... Lo dejamos aquí.

No pasa nada. No pasa nada.

Pedrito camarero, ex camarero, porque ya...

¿Eres tú el Pedro que estamos buscando?

Pues no, no soy yo. ¡No!

Gracias.

Muy bien. Gracias.

Por lo tanto, ahora sí que uno acierta y el otro se equivoca.

Está ahí, ahí. No destroces ni el micrófono

ni el microscopio. No, no voy a tocar nada más.

Bueno, pues uno de los dos. No son hermanos, ¿no?

No. Se parecen.

-Claro, porque han buscado a gente...

Oye, me gusta esa pregunta. Pedro, ¿sois hermanos?

No; vale, vamos bien. Que sepáis, ¿no?

Por despejar la duda de Alejo.

Pues vamos a ver, Pedrito biológo, Pedro número 3,

¿eres tú el Pedro que estamos buscando?

Sí. (DAFNE GRITA)

¡Vamos!

Oh, oh, lo siento. ¡Pedrito!

Pedro, ven para acá. Gracias también a ti.

¿Qué tal, cómo estás?

Pero bueno, bueno, bueno, bueno...

¿Qué tal? Pero bueno...

Aquí te hemos visto. Madre mía.

Pero tú eras famoso,

porque salías en la presentación del programa.

Eso parece, que soy famoso. ¡Yo no lo sabía!

¿No lo sabías entonces? Sí. Bueno, ¿quieres verte?

Venga. Venga, vamos a ver otro fragmento.

Un hombre que es un poquito alto, como mi padre.

No lleva ni corbata ni bigote.

Solo tiene zapatos, pantalones, camiseta y se acabó.

Por allí, por en medio de las sillas,

no por mi programa.

¡Ya ha pasado por detrás de mi silla!

¡Un día te castigará por pasar por mi programa!

Mira qué fresco, eh.

"Mira qué fresco". "Mira qué fresco"...

Es brutal, es brutal. Es brutal.

Le ha pasado por detrás. Eso me lo hacían a mí;

cuando en la tele alguien me pasa por detrás,

y claro, yo monto este pollo, eh.

Hombre, ya que era famoso, pues oye...

Yo me hizo mío el programa.

Y la bata que ponía "PR", como "Pedro", ¿no?

Exacto. Todo, todo, todo.

Es que es fantástico. Madre mía.

Y tengo esto para ti que... Muchas gracias.

Quiero que como recuerdo lo tengas. Gracias.

Bueno, a ver, vamos a ver cómo ha quedado la situación.

Alejo, 110 gallifantes; Dafne, 220.

Alejo, cuidadito.

Esta prueba puntúa mucho, puntúa un montón.

Y vamos a nuestro próximo juego.

Qué chupado. -No, es de tres en tres.

Esto se llama "genga",

que en suajili quiere decir 'construir', ¿vale?

Venga, va, ¿quién se atreve ahora? Tira de aquí, vale.

Y ahora colócala arriba.

Ahora me toca a mí.

Voy a hacer yo uno. Si se te cae, pierdes.

A ver, aquí.

¡Ah!

(LOS NIÑOS RÍEN)

Bueno, bueno, bueno, vamos a cocinar.

No, no... Vamos a cocinar.

No me parece bien, no me parece bien.

¿Qué? A ver, iba muy bien,

he acertado cosas que nunca pensé que podría acertar.

Sí. Y de repente en la última prueba,

mete 100 gallifantes, como si lo anterior valiera menos,

y ahora pretendes que cocinemos,

cuando esta chica es una experta cocinera y yo... no.

-Vamos a ver, en "MasterChef" te enseñan alta cocina

y esto es de principiantes. Claro...

¿Cómo que de principiante? No, no, no, perdona...

Que no cunda el pánico. No, no, no,

no existe la cocina de principiantes,

igual que no existen las película pequeñas.

-Eso sí es verdad. -Lo siento en el alma.

Os presento a María, concursante de "MasterChef Junior 5".

¿Cómo estás?

Encantado. Gracias.

Por favor. ¿Qué vamos a hacer?

Hoy vamos a hacer un huevo poché...

Bueno, una ensalada con jamón y huevo poché.

Espera, ¿un huevo poché?

Ellos tienen que hacer un huevo poché,

siguiendo lo que tú vas a hacer. Sí.

Un huevo poché. ¿Y qué más?

Van a hacer una ensalada. Pero el huevo poché lo vamos

a hacer de una manera mucho más fácil con un truco con papel film.

O sea, vamos a simplificar el proceso del huevo poché.

Sí. Gracias al papel film.

Sí. Bueno,

y una vez estemos haciendo el huevo poché,

¿qué vamos a hacer para ganar tiempo?

Una ensalada. Una ensalada.

¿Para ganar tiempo porque vamos a poner

el huevo en el film hasta que se ponga pocho?

-Más o menos, sí. -Algo así.

-Entonces lo he pillado, voy bien. Luego ella a ciegas

tendrá que decidir quién gana;

es decir, quién ha hecho mejor el plato.

A vuestras posiciones, por favor.

Venga.

¿Vale? ¿Estás dispuesta? Sí.

¿Mentalizada? Vale. María...

Nada, que estoy aquí, que lo tengas presente.

Venga, empezamos. A tu aire.

Pues vamos a empezar con el papel film.

Sí, el papel film.

Venga. Sí.

-Y vamos a cortar un trozo...

Sí, lo abre de arriba a abajo. Ahí, muy bien, los dos.

Un trozo... Y con el cebollero lo cortamos.

-¿Con qué? -Con el cebollero.

Vamos a cortarlo con el cuchillo... grande.

¿El cebollero? Corta así.

¿Esto se llama cebollero? Corta; sí, cebollero.

¿No es un cuchillo? Sí...

Este no ha cocinado en su vida. Es cebollero, me acabo de enterar.

Pues ahora vamos a coger uno de los recipientes libres...

Uno de los recipientes libres. Sí.

-Y vamos a poner el papel como cubriendo por encima.

Pero apretado dentro. Lo aplastamos un poco dentro.

Eso, hacia dentro.

Hacia dentro. Muy bien, Alejo.

Ahora cogemos el aceite... El aceite.

Y vamos a echarle muy poco. Muy poco.

¡Tras! Muy poco es muy poco. Un poquito, nada.

Un poquito. ¡Eh, eh!

-Es que no me he dado cuenta cuando ha dicho...

Yo te digo, tira.

Tira. Y con el pincel que tenemos

esparcimos todo para que no se pegue el huevo;

como engrasar un molde.

Ahora cogemos un de los huevos... Sí.

Y vamos a cascarlo dentro.

Alejo, casca el huevo.

Sí, ahí, en esto blanco. ¡Pan, pan!

Y ahora vamos a coger los bordes del film...

Y ahora los bordes del film.

Los unimos todos arriba como si fuera un saquito.

Un saquito. Y ahora le damos vueltas.

Sí, le damos vueltas. Pero si le doy la vuelta se cae.

No, no, no; lo enrollas. Sí, sí, pero...

Mira, ¿ves? Mira a Dafne. Mira.

-Muy bien; ahora con la pinza que tenemos lo cerramos.

Catacrack. Ahora metemos el huevo en el agua.

-Sí. Vale.

Y vamos a hacer con esto rosca... Al agua, al agua.

¿Cuánto, cuánto? Al agua.

¿Al agua? ¡Sí!

Tres minutos. -¿Cuánto?

-Tres minutos. Al agua.

Tres minutos. Sí.

¡Lo he roto! Al agua.

¿Al agua? -Lo pongo yo, cuando suene...

Cuando le suene a ella, ya está. Vale.

-Vale, mientras. -Lo siguiente es coger

el bol blanco...

El bol blanco. Ay, qué mona es, ¿no?

-Y vamos a echar un poco de rúcula; bueno, lo que queráis.

-La rúcula. Rúcula.

Y vamos a dejar como un círculo en el medio, como un nido,

para que luego entre el huevo.

Entre el huevo. Vale.

-Y ahora vamos a cortar tres tomates cherry...

Tres. Por la mitad.

Por la mitad. Los dejamos a un lado de la tabla.

-¿Los cortamos en horizontal...? -Como quieras.

Pero por la mitad;

no hay más mitad que la mitad. Claro, es que...

-Lo colocamos bonito en la ensalada.

Pero rápido, Alejo, que te estás yendo...

Alejo, si te llaman para ir a "MasterChef", no vayas.

Lo vas a pasar muy mal.

-Y ahora con el jamón... Ahora viene lo bueno.

Vamos a echarle al gusto. Al gusto.

Por los lados. Por los lados.

Vale. Alejo...

¿Eh? Vas dos tiempos por atrás.

¡El huevo! -Ay, el tiempo.

El huevo. En uno de los boles...

-¡¿Dónde echo el jamón?! -¡Cállate!

¡Echa el jamón! ¡Que está sonando la alarma,

que me tengo que ir! ¡El jamón rápido, va!

El bol, el bol... Con las pinzas...

Eso déjalo para luego.

Con las pinzas cógelo por encima. -¿Qué pinzas?

-Por encima, muy bien. Y al bol.

Déjalo en un bol transparente. Ahí.

-Pero dejad a Alejo en paz, ¿no? Bueno, ¿pero no lo ves?

Es que... -Es que yo me emociono

con lo que hago. -Tiene que reposar dos minutos.

-Dos minutos. Ella lo pone,

no intentéis porque el huevo mecánico es muy difícil.

Vale, ahora vamos a reservar la ensalada

y vamos a hacer la vinagreta.

Reservamos la ensalada. ¿Y qué hacemos?

-Vamos a hacer la vinagreta.

Con el bol que nos sobra... El bol que sobra.

Vamos a echar una cucharada sopera de mostaza...

Vale, todo lo que hay.

Echamos una de miel también. Una de miel.

Que no es todo lo que hay porque hay mucho.

Yo no lo voy a hacer lleno, pero esto es al gusto.

Es al gusto la miel. Vale.

Al gusto tuyo que eres la que lo va a juzgar luego, ¿no?

(TODOS RÍEN)

Ha estado bien, eh, María, ha estado bien.

Vamos a echar el doble de aceite que de vinagre.

Yo voy a echar dos cucharadas de aceite.

Dos cucharadas de aceite. Soperas.

¿Por dónde vas tú? Yo estoy con la miel.

Pues venga, va. Dos cucharadas de aceite.

Dos de aceite. -Menos hablar.

Y una de vinagre. Vale.

Dos de aceite y una de vinagre. ¡El huevo!

-¡El huevo! -¿Qué pasa con el huevo?

¿No estaba fuera el huevo? Hay que abrirlo.

Ah. Hay que abrirlo.

-Deja la vinagreta para luego. -Vale. El huevo, ¿lo abro?

-Sí. No puedes mirar atrás, María,

porque tendrás pistas.

¿Y ahora qué hago con el huevo? Está abriéndolo.

Una vez abierto... Lo volvemos a dejar.

-Ah, vale.

-Y seguimos mezclando la vinagreta.

-¿Cuántas cucharas de aceite he echado?

-Ay... Eso era ayer.

El doble que el vinagre. -Pero que no recuerdo

cuántas he echado. Dos de aceite.

El doble de aceite que de vinagre. -¿Y ya he echado las dos?

Eso no lo sabemos, lo ignoramos. ¡Es que son muchas cosas!

No des tantas pistas.

Los hombres, eh. Venga, va.

La vinagreta.

Ahí, venga, Alejo... Te está saliendo una vinagreta...

No, de dar vueltas sí que sé, aquí no me verás preguntar.

-Vale, una vez que veais que ya no tiene aceite por los bordes...

Una vez no tiene aceite por los bordes...

Uf, necesito un rato. -Lo mezclamos.

Sí... Lo dejamos.

Lo dejamos cuando ya no tenga aceite.

Y ahora vamos a echarle un poco de pimienta.

Pimienta, pimienta. Pimienta, venga.

-Y un poco de sal. Y un poco de sal.

¿Sal marina o normal? -Sal marina.

Y mezclamos. Y mezclamos.

Bueno, María, ¿y ahora qué?

Cogemos y picamos cebollino.

Picamos cebollino. Cebollino.

Con el cuchillo este... Con el cebollero.

Sí, sí. Claro.

Pero cuidadito, eh.

-Cómo hila, eh, cómo hila.

Dafne lo hace perfecto. Al final te adelanto.

Cuidado, no la adelantes tanto... ¿Muy picadito?

Una cosa es no lavarse las manos y otra es cortarse un dedo.

Ahora, si queréis volverle a dar una vuelta al cebollino.

Si queréis repasar el cebollino... Rechafarlo.

Muy bien, Dafne, increíble. Es que...

Muy bien tú también, eh.

Muy bien, Alejo. Yo veo muy bien a los dos.

¿Ahora qué? Ahora cogemos la ensalada.

Cogemos la ensalada...

Dejamos en un lado de la tabla el cebollino.

Aparta el cebollino. Apartamos el cebollino.

Y coge la ensalada.

Y vamos a echar la vinagreta.

La vinagreta encima del nido.

La vinagreta que has hecho. Por los lados de la ensalada.

Ahí, ya está, ahora se tira. Si ha quedado muy bien, los dos.

Y con el huevo poché... Y con el huevo...

¿Sí? -Le vamos a dar la vuelta

para que quede circular.

-Para que quede... -Circular.

Pero se va a resbalar, mira.

Alejo, que esto es... Esto es importante

y me lo estoy perdiendo, ¿verdad?

Se le da la vuelta y queda el huevo en el nido.

Ahora vamos a echar un poco de cebollino por encima del huevo

y un poco de jamón.

-¿Y luego qué? Un poco de jamón.

Por encima del huevo. Vale, vale. Va, saca el plástico.

Saca el plástico como sea, por el amor de Dios.

Lo pone con el plástico.

¡Saca ese plástico, por el amor de Dios!

Oye, que lo estoy haciendo bien. María, ¿ya está?

Por último vamos a echar los picatostes.

Picatostes. Picatostes.

-Por donde queramos. Aleatoriamente, picatostes.

¿Después del huevo los picatostes? Sí.

Pero algo ha dicho del jamón... Jamón te quedaba de antes.

Cebollino y jamón encima del huevo, y luego los picatostes.

-Yo quiero ver ese destrozo. Muy bien. Atención.

Coge tu plato. Muy bien.

Ahora es el momento en el que tenéis que acercaros allí.

Espera, que no he terminado. -Vale.

-¡Yo no miro!

¿Vale?

¿Vale?

¿De acuerdo?

Ahora tú tienes que decidir quién gana de los dos.

Vale.

Antes de catarlo, para mí es más estético este,

porque yo creo que este tiene un poco de exceso...

No exceso de rúcula,

pero están un poco manchados los bordes.

-¿Un poco? -Y...

Y pues eso. No vale decir nada.

Ahora vamos a partir el huevo. No vale decir nada.

Los dos están bien de punto.

A ver.

Es un momento de emoción máxima.

Un auténtica...

Gastrónoma.

La cara que hace catando es de estupefacción.

No sé si de espanto o de...

La vinagreta está muy bien hecha.

Igual le hubiera echado un poco menos de pimienta,

pero por lo demás está bien.

Y esta ahora vamos a probarla.

A ver, la vinagreta yo diría que está un poco fuerte

y te ha faltado un poco de tiempo para mezclar.

Pero a mí me ha gustado en general; está buena.

¿Cuál, quién gana? Señálame el plato.

Yo me quedo con este. ¿Con este?

La pobre... Vamos a ver de quién se trata.

Dafne.

Gracias.

Alejo, 110 gallifantes. Sí, sí, sí,

ya lo sé, sé sumar. Dafne, 320 gallifantes.

Qué bien.

Pero la noche es larga.

Pensad que hay juegos donde os disputaréis 500.

Sí, sí, sí.

Puede haber "sorpasso". Vamos a nuestro próximo juego.

Pues sí, sí, sí, sí.

Este es el próximo juego: disfrazarse;

convertirse en niños de algún modo, ¿vale?

¿De acuerdo? Tenemos tres cabinas, en cada cabina hay tres disfraces.

Podéis elegir cada uno el que queráis.

Podéis repetir.

Pero el que coincida con mi asistenta

es el que se lleva un punto.

¡Ainhara!

¿Cómo estás? Muy bien.

Bienvenida.

¿Estás preparada? Sí.

-Qué bonita es. ¿Sí? ¿Te sabrás disfrazar?

Sí. ¿Sí? Vale.

¿Está todo dispuesto? Sí.

Pues cada uno a su cabina, venga, inmediatamente.

Por aquí, venga. Ahí.

Vale, vale. ¿Ya, nos vestimos ya?

Sí, sí, tenéis que elegir inmediatamente un disfraz

y ver quién coincide con Ainhara.

¿Qué tal, Ainhara? Ainhara, ¿ya estás?

Casi. Casi, vale.

Dafne, ¿ya estás? Sí.

Sí. ¡Ya estoy!

Alejo, ¿estás? Sí, dígame.

¿Sí? Ya estoy.

Saca una patita que yo lo vea.

Venga, vale, muy bien.

Tres, dos, uno, ¡cero!

¡Oh, oh!

¡Oh, oh!

¡Pero qué bueno! (TODOS GRITAN)

Un punto para cada uno. Qué bueno.

Un punto para cada uno.

Qué bueno. Pero qué bien estáis los tres.

De verdad, no tiene desperdicio.

Oidme, adentro y a elegir otro disfraz.

Podéis repetir.

Ya sabéis que podéis repetir. De momento, hay un empate.

Los dos han coincidido con Ainhara;

por tanto, un punto para cada uno de ellos.

A ver, ¿estáis listos más o menos? ¡No!

¿No? Cuidado, ¿qué quiere eso decir?

¿Qué indicio nos da? Que no.

Que no, ya sé que no, ya sé que no.

Por lo tanto... ¡Vale, ya!

¿Ya? Sí.

¿Estáis todos ya? ¡Sí!

-Sí. Venga, va.

Cinco, cuatro, tres, dos, uno, ¡cero!

¡Oh, oh!

¡Oh, de rey!

¿Pero esto qué es? De rey.

Pero es un payaso rey.

No, bueno, es igual.

Ay, que no me he quitado la corbata.

Te has olvidado la corbata, pero...

¡El payaso rey! -¡Sí!

Ya tienes dos puntos. Ya tienes dos puntos.

Venga, la última. Adentro todos.

La última. -¡Vamos!

Vamos a ver si hay goleada o... más emoción.

Yo estaba relajado

y ahora veo que tenía que estar nervioso.

Ya me he puesto ahora.

No, es que no puedes relajarte nunca.

¿Cómo estáis? ¡Fatal!

¿Fatal? Vale. ¿Estáis ahí dentro todavía?

Sí. Vale, pues voy a contar ya.

¡Ya! ¿Qué?

Que ya. Vale.

Cinco, cuatro, tres, dos, uno, ¡cero!

(TODOS GRITAN) -¡Ah, no!

-Al revés. -¿Qué, esto, al revés? Ah, vale.

Ha ganado, ¿no? Ha ganado, sí, sí. Sí, ha ganado.

¡Alejo ha ganado! ¡Ha ganado! ¿He ganado?

¿He ganado? -¡Bien!

Has ganado. ¡He ganado!

Has ganado. ¡Bien!

¿Pero sabes cuánto? ¡100 gallifantes!

¡Bien! ¡100 gallifantes!

Ya solo estoy a 300 de ella, ¿no?

-No... Que bastante te convenían.

Sí. Bastante te convenían.

La situación ahora es... Ha habido que apretar.

Alejo, 210 gallifantes; Dafne, 320 todavía.

Pero ahora pensad que en nuestro próximo juego

vamos a disputarnos ¡500!

Pero... Yo estoy ahora ya otra vez en un momento tenso

porque solo uno de los dos podrá llegar a nuestra finalísima,

el último juego, el gallifantazo.

Por tanto, mucha atención, ¿vale? Vamos a nuestro próximo juego.

Aquí. Hadas madrinas aquí...

Por favor. Habéis estado muy... Quedabais muy bien disfrazados.

Sí, ¿verdad? -Sobre todo Alejo.

¿Recompuestos? Sí.

Pues vamos a ello.

Ahora vamos a disputar 500 gallifantes, 500 gallifantes.

Aquí nos lo jugamos todo. Bueno, de aquí saldrá un ganador,

para qué me voy a engañar. De aquí saldrá un ganador.

Bien, tres recuerdos de infancia; solo un es cierto, ¿vale?

Empezamos contigo, Dafne, ¿vale?

Vale. ¿Cuál es tu primera historia?

¿La primera? Sí.

A ver, Alejo, a mí cuando era pequeña

no me gustaban nada las verduras; pero nada, nada, ¿vale?

Y nosotros siempre comíamos en el salón viendo la tele.

Entonces cuando había verdura, no me la comía, remoloneaba así,

mientras miraba la tele.

Entonces mis padres decidieron que fuese a la cocina

y allí, sin tele, sin entretenimiento, me la comiese.

Y también estaba ahí remoloneando...

Y de repente mirando así... Descubrí el cubo de la basura.

Ajá. Dije: "Ah, mira, amigos".

"Pues voy a hacer algo". Entonces tiré ahí la verdura.

Pero cuando abrí el cubo, dije: "Es que se ve, me van a pillar".

Entonces cogí un brick, lo abrí así un poquito más

y metí ahí la verdura.

Así todos los días que tenían verdura.

Y entonces un día que estaba en la cocina, voy a por el brick,

y empiezo a rebuscar por la basura, rebuscar, rebuscar,

y no encuentro el brick.

De repente aparecen mis padres: "Hola, ¿buscas esto?".

(RÍE)

Y gracias a mis padres que me insistieron,

ahora soy una chica sana.

Y eso, hasta ahí. Muy bien, viva la verdura.

¡Viva la verdura!

Bueno, bien...

Coge aire. Coge aire. Segunda historia.

Segunda historia.

Tendría yo unos siete u ocho años y vinimos aquí a Barcelona

a ver a Copito de Nieve.

Y nada, estábamos paseando por el zoo, yo tenía una mochila...

Nada, y debía tener la mochila abierta

y al pasar por donde los elefantes,

de repente no sé qué le dije a mi madre, o la miré,

y de repente notaba que algo... me estaba tirando de la mochila.

Sí. Y yo: "¿Pero qué es esto?".

¿Un gallifante o un elefante? Un elefante.

Pero... No os riáis, pero...

O sea, imagínate un elefante con una trompa gigante,

que me podía haber hecho así y adiós niña...

Y nada, me robó las magdalenas.

Desde ese día, nada de elefantes; Dumbo y ya está.

Ya tenemos dos.

Ya tenemos dos.

Tú haces la misma cara en cada historia.

Sí, sí, cara de póquer. Sí, no, tal...

No, intento no ponerla nerviosa. ¿Por qué?

Porque quiero que se relaje para contar las historias.

Bien hecho; eso es de buena persona.

Sí, sí. Vamos con tu tercera historia.

Tercera historia.

Recuerdo en la boda de mi tío Josele y mi tía Marimar...

Tú sabes que yo soy muy bailonga;

tanto que he hecho la carrera de danza clásica...

En alguna que otra fiesta me has visto bailar.

Pues nada, estábamos en la boda;

primero la ceremonia, luego el convite, la cena, tal...

Y llegó la hora del baile

y pusieron el vals. Y claro, yo me vine arriba

y dije: "Este es mi momento".

Salí en medio de la pista, bailando el vals,

para aquí, para allá...

Además, tenía una faldita, que la movía...

Y claro, yo creo que todos los invitados debieron pensar:

"Qué mona, pero está rompiendo este momento,

que es de los novios". Adiós.

Entonces vino mi madre, me cogió, dice: "Ven, ven",

y yo: "¿Pero por qué? Si estoy bailando".

Como un elefante tu madre.

Me dijo: "Es el momento de los novios".

Esa fue la primera y la última vez que me echaron de un escenario.

Eso...

Bueno, bueno, bueno. Muy bien. Muy bien contado.

¿Quieres que las repasemos?

El primero es verdura brick...

¿Tengo que responder ya? No.

El segundo es "bollofante". "Bollofante".

Y frenesí bailongo, ¿vale?

Son las tres historias de Dafne.

Ahora es tu momento, Alejo.

Bueno, pues mi primera anécdota es sobre un viaje.

Tendría yo seis o siete años y fui con mis padres a Roma.

Y cuando estábamos en el avión, yo que soy bastante nerviosete,

culo inquieto, toca todas las cosas, todos los botones.

pues me puse a hacer lo que siempre hago.

Y en un momento dado una azafata vino y me invitó a pasar

a la cabina del piloto, la cabina donde van los pilotos.

Bueno, la verdad es que me hacía ilusión,

pero no llegué ni siquiera a responder

cuando me cogió y me llevó un poco como tirando de mí.

A día de hoy creo que la cosa fue

que lo que quería era que me marchara

y dejara tranquilo a los demás

porque el pasaje empezaba a ponerse un poco histérico con todo...

La cosa es que cuando llegamos a la cabina,

me está enseñando...

Además, me di cuenta de que las cosas

están repetidas dentro del avión.

le empecé a preguntar cosas al piloto...

Y en un momento dado, el piloto me dice

que si quiero coger los mandos, el cuerno del avión.

A ver, los aviones,

este señor que es piloto sabe bien esto,

tienen piloto automático;

por mucho que tú muevas eso, no pasa nada.

Él te dijo: "Toma los cuernos".

Claro, me dijo: "¿Quieres cogerlo?",

y yo: "Claro, encantado", y los cogí.

Los cogí y, nada, unos segundos después,

nada, unas turbulencias, lo normal...

-Me estoy poniendo enferma. -Todos hemos tenido turbulencias.

Se movió un poco el avión... No.

Todo el mundo dijo... (RÍE) Y yo me cagué.

Bueno, perdón; realidad: no me cagué, me hice pis.

Me hice pis. Un poco, ¿sí?

Me asusté mucho porque empezó a moverse el avión

y pensaba que nos íbamos a estrellar por mi culpa.

Entonces, nada, solté los mandos, me eché para atrás,

y ya la azafata me llevó al asiento.

Pero me había hecho pis. Bueno...

Muy bien; pues segunda historia.

Segunda historia. Esto ocurrió en Navidad,

una Nochebuena.

Mis abuelos vivían en la zona norte de Madrid,

en Arturo Soria,

que hay una avenida grande y muchas calles con chalecitos.

En mi familia somos muchísimos primos;

no sabría ni decirte cuántos.

Mientras hacían la cena, los cogí y los llevé a pedir el aguinaldo,

que es una cosa muy típica en mi barrio en Navidad;

por lo visto no en esa zona porque ni nos abrían.

Total, que cuando estamos volviendo a casa,

al pasar por un semáforo,

dije: "Vamos a aprovechar el tiempo ya que estamos aquí

y vamos a cantar unos villancicos

y a pedir el aguinaldo aquí en el semáforo".

Y puse a todos mis primos...

Dije: "Venga, poneos ahí y tocad un poco".

Total, que en dos minutos recaudamos un montón de dinero

y dije: "Pues aquí nos quedamos".

Hasta que apareció mi padre, que no sé de dónde venía,

y nos vio a todos como mendigos pidiendo en el semáforo

el aguinaldo a todos los coches.

Y así acabó mi carrera de músico callejero.

Bueno, bueno, bueno.

Dafne, ¿qué impresiones tienes?

O sea, yo estoy aterrorizada. Te pregunto si tienes impresiones.

Yo estoy aterrorizada. Ah, ¿esa es tu impresión?

Por ahora sí. -Te parece mal

todo lo que he hecho en mi vida.

-No, pero que un piloto deje a un niño...

Yo que tengo fobia a los aviones, o sea...

-No, pero explícaselo tú, que a lo mejor explicado por mí...

No, no pasa nada. Se deja entrar a la gente

y se les deja pilotar... ¿Pero conducirlo?

-A día de hoy no, pero en aquel entonces...

A veces los pilotos se van, ¡no pasa nada!

Tú puedes coger los mandos, que el avión no se va a girar.

Tercera historia. Me estoy poniendo mala.

-Tercera historia. Que eres un listo.

Venga, a ver. -Estoy fue en verano,

cuando algunos de mis primos y yo nos quedábamos en casa de...

-¿Otra de primos? -Sí, es que tengo tantos primos.

Y mi primo Andrés y yo,

que siempre hemos sido muy bromistas y graciosos

y nos ha gustado mucho toquetearlo todo...

Mi abuelo roncaba una barbaridad y hacía muchísimo ruido,

y se nos ocurrió la brillante idea

de coger un bote de estos de mermelada

y llenarlo de hormigas.

Abajo había muchos hormigueros por la calle

y estuvimos un montón de tiempo llenando el bote de hormigas,

y cuando lo teníamos más o menos por la mitad,

fuimos y le echamos todas las hormigas por la cara...

Y además, estaba tan profundamente dormido,

que no fue echárselo y que se despiertase;

no, él no se despertó. Le echamos las hormigas,

le fueron cayendo

y con el ronquido se le fueron metiendo para dentro...

Hasta que al final ya se despertó.

Y yo pensaba que nos iba a regañar y, cuando llegó enfadado,

escupiendo las hormigas, sacándolas, tirándolas...

Nos vio la cara de aterrados y se empezó a partir de risa.

Venga, te las vamos a apuntar. Alejo:

pipi-piloto,

tuna infantil y abuelo hormiguero.

¿Vale?

Hasta aquí están las cosas, ¿de acuerdo?

Ahora, Dafne, ¿cuál crees que es la cierta

de las historias de Alejo?

El abuelo. ¿El abuelo hormiguero?

¿Sí? Porque este es un bicho...

Ya. Y puede ser, puede ser.

Tú te quedas de momento con el abuelo hormiguero, ¿no?

Sí. Vale.

Alejo, ¿cuál de las tres historias de Dafne crees que es la auténtica?

Bollofante. Bollofante.

Marcamos bollofante.

Alejo, ¿cuál es tu historia verdadera?

La de la tuna infantil.

Oh, oh...

Dafne, ¿cuál es la historia cierta de las tres de ahí?

La verdura brick. ¡Oh!

¡Oh! Pero es que esto implica que Dafne ha ganado

y que pasa a la gran final inmediatamente.

Pero, pero... A ti te damos el gallifante.

No me llevo 500, pero me llevo uno.

Y te vas al trono del finalista.

No te dejamos escapar. No, no me escapo.

Y vas a ver como ella sufre bastante en el gallifantazo.

Vamos para allá.

Aquí estamos.

Esto es el gallifantazo.

Tú tienes 320 gallifantes. Ajá.

Pero aquí puedes conseguir 1000 más,

1000 más. Madre mía.

Tenemos a Alejo animándote desde el trono

del que queda honorablemente en segunda posición.

Muy bien, estamos todos juntos. Sí, estamos todos juntos.

Venga, el que se encarga del gallifantazo es ¡José Corbacho!

¡¡¡El gallifantazo!!!

¿Qué tal, amigo? ¡Ay!

¿Qué hace, Sardà? Bailo, bailo.

¿Está bailando? Es música de bailar.

Muy bien, ahí estamos.

Cuidado, cuidado. Vale, vale, vale.

Cuidado, eh. Cuidado.

Dafne, concentración. No, que Dafne es bailarina,

pero usted... Sí, sí, me ha estaba jugando.

Antes de explicarte en qué consiste el gallifantazo

te voy a presentar a los ocho gallicracks

que van a jugar contigo. Hoy en el gallifantazo

Los gallicracks son:

Teo, Rafael, Martina, Paula,

Izan, Lluna, Jorge y Marc.

Cada uno tiene su palabra; distinta cada uno, eh.

Vale. Cada uno de ellos. Muy bien.

Sí, sí, a ver qué pasará. Complicado, eh.

Mira la cara que pone Corbacho. Es que...

¿Quieres que te dé un porcentaje de probabilidades

o te lo defino con una palabra? No...

Es muy chungo, ¿no? Eso no.

Mira, muy chungo, sí. Es un buen porcentaje.

Ya está. Muy bien, perfecto.

Chungo muy chungo.

¿Qué van a hacer estos gallicracks? Te van a ir dando pistas.

Cada niño te va a dar pistas sobre una definición.

Cada niño es una definición diferente.

Puede ser una cosa o puede ser una persona, ¿vale?

Vale. Te van a ir dando diferentes pistas

y tú tienes tres minutos para completar las ocho definiciones.

Va, que está muy nerviosa. Estoy muy nerviosa.

Vamos a tranquilizarnos. Corbacho, no seas malo.

No, no, no; vamos a tranquilizarnos.

O personaje también;

persona, personaje, cosa, concepto...

¿Sí? Vale.

Vamos a respirar todos juntos un momento para que se tranquilice.

Una, dos y tres.

Venga. Perfecto, muy bien.

Mucho mejor, ¿no? Sí, venga, venga, que estoy...

Muy nerviosa. A tope, quiero jugar ya.

Pues cada niño irá dando pistas, ¿vale?

Vale. ¿Preparados, listos?

Sí. Ya, tiempo. Teo.

Los hay de verdad y de mentira. Los hay de verdad y de mentira.

Paso. Pasa, siguiente.

Te puedes pillar los dedos. Te puedes pillar los dedos.

La puerta. No, siguiente.

Saca rayos por la boca. Lanza rayos por la boca.

Eh... ¿Dragón? No, siguiente.

Te puedes poner la foto que quieras.

Puedes poner la foto que quieras.

¿Instagram? No, siguiente.

En el ordenador hay una. En el ordenador hay una.

Foto de pantalla, foto. No, siguiente.

Está llena de notas. -¿De qué?

Está llena de notas. Está llena de notas.

¿Una canción? No, siguiente.

Nos dice cuándo toca ir al recreo.

-La campana. No, siguiente.

Le llaman señoría, pero a veces es un señor.

-Juez. ¡Correcto!

Bien. Bueno, bueno.

Venga. Bueno...

Bien. ¿Sí?

Venga. ¿Voy bien?

Vas muy bien. Venga.

Ya hemos pasado de muy chungo, a chungo.

Bueno, vale. Bueno.

Nos quedan siete.

¿Quieres que te refresque la primera pista de alguno?

Sí. ¿Por ejemplo de cuál?

Pues... ¿De todos?

Por ejemplo de todos. Eh, a ver... Sí, Teo, venga.

Vamos a empezar ahora otra vez por Teo,

por orden. Pues venga.

Teo nos ha dicho que hay de verdad y de mentira.

¿Vale? Hay de verdad y de mentira...

Rafael nos ha dicho que te puedes pillar los dedos.

Martina, que salen rayos por la boca.

Y Paula, que puedes poner la foto que quieras.

Te digo ya que en algunos de esos no ibas mal, ¿vale?

Vamos allá. Más de dos minutos es mucho tiempo en el gallifantazo

si se gestiona bien.

Lo que se te ocurra y, si no, pasamos.

Vale. Los hay de verdad y de mentira...

¿Perdona? Los hay de verdad y de mentira...

Los hay de verdad y de mentira. Y tiempo. Teo.

Les gusta el pescado crudo. Les gusta el pescado crudo.

¿Los chinos, japoneses? No, siguiente.

Se toca con las manos. Se toca con las manos

y te puedes pillar los dedos.

Eh... Paso. Siguiente.

Es como King Kong, pero en lagartija.

Es como King Kong, pero en lagartija.

Eh, sí... Paso; lo tengo, pero paso.

Lo tenemos, siguiente.

Se mandan un montón de tonterías. Se mandan un montón de tonterías.

Eh... Ah, el WhatsApp. ¡Correcto!

¡Bien!

Lo de las tonterías ha sido clave.

Venga, venga. Venga, va.

Me ha encantado Dafne. "Se mandan tonterías" y hace...

¿Dónde mando yo...? El WhatsApp.

Dos, ya tenemos dos. Y Teo, Rafael y Martina,

los tienes ahí. No sé, a ver, sí...

Los tienes ahí. Vamos con la parte baja,

que viene ahora. Vale, a ver.

Izan, Lluna y Jorge.

Izan nos dijo que hay una en el ordenador.

Lluna, que está llena de notas.

Y Jorge, que te avisa para ir al recreo.

Las tres primeras pistas.

Tú has dicho canción en el caso de Lluna.

Que no. Dijiste campana

en el caso de Jorge.

Y dijiste foto de fondo de pantalla en el caso de Izan;

pero no es ninguna de esas tres. En el ordenador siempre hay una.

Pero ojo a las segundas pistas que pueden ser definitivas.

Muy bien. Tiempo. Izan.

Sirve para jugar a baloncesto. Sirve para jugar a baloncesto.

Eh... ¿La canasta? No. No, siguiente.

Guárdalo. Hace que te muevas.

Hace que te muevas y está llena de notas.

Hace que te muevas y... Pues la danza.

No, ¡ah! Siguiente.

Tiene agujas, pero no son de coser. Está lleno de agujas.

¿Pero...? Lleno de agujas,

lo que te indica para ir al recreo.

¿El timbre? No, paso. No, siguiente.

En invierno no les gusta trabajar. En invierno no les gusta trabajar.

Les gusta el pescado crudo...

¿Los esquimales? No, siguiente.

Es blanco y negro. Es blanco y negro,

te puedes pillar los dedos, se toca con las manos.

¿Piano? ¡Sí!

Tres. Bien, bien.

Bien, bien, sí, pero...

Tiempo de sobra, queda un minuto, quedan cinco definiciones.

Ahora va a venir Martina, que sus dos primeras pistas

fueron que le salen rayos por la boca

y es como un King Kong en lagartija.

¿Vale? Y luego iremos a Izan, que estuviste cerca.

Tiempo. Martina.

Pisa a la gente como si fueran hormigas.

Pisa a la gente como si...

¡Godzilla! ¡Correcto!

¡Bravo!

Muy bien. Espera, espera, sí, vale.

Cuatro, cuatro.

La mitad del panel, Dafne. Y me quedan 52 segundos.

Te quedan 52 segundos,

pero para adivinar una solo has gastado 3 segundos.

A ver, vamos con Izan ahora, ¿no? Ahora vamos con Izan, correcto.

Hay una en el ordenador, sirve para jugar a baloncesto.

Atención a la tercera pista que creo que es muy definitiva.

O sea, está en el ordenador, sirve para jugar al baloncesto...

Y seguimos con Izan.

Vamos rapidito; si no, vamos pasando.

Venga. Tiempo. Izan.

Cuando está llena hay que vaciarla. Cuando está llena hay que vaciarla.

Basura... ¡Papelera! ¡Correcto!

Vale, vale, vale. Sí...

Bien.

Bien. Sí.

Te faltan solo tres. Basura, papelera.

¡Basura! Faltan tres definiciones,

nos quedan 43 segundos.

Solo has gastado ahora 8 para una definición.

Si sigues a este ritmo, vas bien. Vamos bien.

Nos llega Lluna, que está llena de notas,

hace que te muevas; atención a la tercera pista.

Tiempo. Lluna.

Hay lenta, hay rápida, hay alegre. -¡Música!

¡Claro, claro, claro!

Bien, bien, bien. Vale, vale, me quedan dos.

Me quedan dos.

Hay lenta, hay rápida. No era canción, no era danza;

era música. Corbacho, mírala.

Mira dónde está, mira dónde la tengo ya.

Sí. Mira dónde la tengo ya.

¡Estoy muy cerca!

Será delito...

No te dejes amedrentar. Vale.

No te dejes impresionar. No, no, no.

37 segundos. Venga.

Quedan dos definiciones por adivinar y...

Un momento, ¿crees que los tienes? No.

O sea... No, no, yo te pregunto:

¿crees que los tienes?

Uno a lo mejor sí... Vale.

Y el otro... El otro ya iremos.

El otro ya iremos. Venga, va.

Venga, vamos que lo tenemos ahí. Hay tiempo de sobra.

Como decía Sardà, vamos a ir paso a paso.

Como diría Simeone, hay que ir gallicrak a gallicrack.

¿Te avisa para ir al recreo y...?

Te avisa para ir al recreo y está lleno de agujas.

Atención, Jorge. Tiempo.

Si se para, seguro que llegas tarde.

-Reloj.

¡Sí! ¡Sí, sí, sí!

¡Sí! Esto, perdona, se está acercando aquí.

Se está acercando aquí. Vale.

Cada vez lo tenemos más cerca.

Nos queda solo Teo.

La buena noticia es que nos queda solo una;

la mala noticia es que hay que acertarla.

Ya, ya. Teo va a ir diciendo pistas.

¿Pero le puedes recordar? Porfa.

Sí, le voy a recordar. Hay buenos y malos...

Porque además me está vibrando el móvil.

Dice: hay de verdad y de mentira. Has dicho "japoneses", "chinos";

no los chinos y los japoneses son todos de verdad en principio.

Les gusta el pescado crudo y en invierno no trabajan.

Las tres pistas de Teo.

Pero ahora vendrán la cuarta y la quinta,

y partir de ahí volveremos a la primera.

¿Pero qué tiene que ver...? ¿Vamos allá?

No te pongas nerviosa. Respiremos, todo el mundo.

Es que...

Es que si por una no lo consigo, ¿sabes?

No pasa nada. Sería muy torpe.

No, torpe no, torpe no eres porque has acertado...

Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis y siete.

Torpe no es eso. Vale, venga, es verdad, es verdad.

Torpe no. Ahora bien...

Si lo sabes, dilo;

no hace falta que acaben las definiciones.

Y...

Qué bien iría en estos casos que en televisión podíamos decir:

"Vamos a publicidad", ¿no?

Pero no, no vamos, no vamos. ¿Vamos al tajo?

Es que estoy muy nervioso. Yo también.

Vale, muy bien. Vale. Se te nota, eh.

Vamos allá. Tiempo. Teo.

Llevan un buen abrigo. Llevan un buen abrigo.

Si no, pasamos. Pasa, pasa.

Siguiente pista.

Son muy golosos. Son muy golosos.

¿Los osos?

Los osos... ¡Bien!

¡Bien! ¡Los osos!

(TODOS GRITAN)

Qué bien, muy bien. ¡Bien, bien!

Felicidades, felicidades. Gracias, gracias.

Felicidades. Claro...

Felicidades.

Felicidades. Gracias. ¡Gracias!

Vamos a ver. Los gallifantes que has conseguido,

si yo no estoy equivocado, son 1320.

¡Sí! Ahora vamos a saber

a qué precio se cotiza hoy el gallifante.

¡Oh! ¡Oh, mucho!

Muy alto, ¿no? 7,44,

lo que hace un total de 9821 euros.

¡Qué bien!

Y ahora toma este gallifantazo, es para ti.

Dafne ha conseguido el máximo premio.

¡Gracias! Por favor...

¿Qué tal? ¡Bravo!

-Gracias. Felicidades.

Felicidades.

Bueno, ahora, a pesar de la emoción,

es el momento de que nos digas

hacia dónde se va ese dinero que has ganado.

Pues ahora... Bueno, siempre, pero ahora sobre todo

con los niños. Sí.

Y quiero mandar este dinero a la Fundación Pablo Ugarte,

para los niños contra el cáncer... Sí.

Esa organización, esa fundación, lucha poniendo dinero,

que es realmente donde se solucionan las cosas.

Donde se puede investigar. Eso es, poniendo en I+D.

Pues 9821 que se van a esa organización.

¡Gracias al público

que nos ha acompañado aquí y en casa!

Dicen, dicen, dicen:

"Ilusiona a un niño y moverá el mundo".

Ajá. Qué bonito, qué bonito.

¡Hasta la próxima semana! Adiós.

¿Estás contenta? Muchísimo.

Felicidades.

A mis brazos.

Qué bonito.

Soy policía municipal.

¿Dónde van? De fiesta.

Vas al ayuntamiento a hacer papeles y te dicen: "Vuelva usted mañana",

porque quieren que les lleves más trabajo.

Cristóbal Colón. -No, Marshmello.

¿Quién ha ganado?

Muy bien, ahí estamos.

¡Ya ha pasado por detrás de mi silla!

Pero tú eras famoso. ¡Yo no lo sabía!

¡Oh, qué bueno! (GRITAN)

Se movió un poco el avión y yo me cagué.

-Por eso ya no vamos a la playa hasta que sea...

(ERUCTA) Ay, perdón.

Juego de niños - Alejo Saura y Dafne Fernández

03 ago 2019

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