Presentado por: Jenaro Castro Dirigido por: Jenaro Castro

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Para todos los públicos Informe Semanal - 14/10/17 - ver ahora
Transcripción completa

Hola, saludos a todos.

Y gracias por acompañarnos en Informe Semanal.

Un nuevo chantaje al Estado,

una trampa y una prolongación del desafío y del caos.

Así interpretó, textualmente, la mayoría de opinión publicada

la declaración unilateral de independencia de Puigdemont

con propuesta de suspenso en puntos suspensivos.

En consecuencia, los poderes del Estado,

mediante iniciativa del Ejecutivo y amplia mayoría parlamentaria,

actúan en defensa de la democracia, la Constitución

y la soberanía nacional, activando el paso previo

del artículo 155 de la Carta Magna.

En el siguiente reportaje,

nos adentramos en el dilema de Cataluña,

que ha derivado en fractura social y una crisis económica y política

que va a costar años reparar.

Ante el desafío independentista

llevado a cabo por el Gobierno de la Generalitat

y definido por el rey como "deslealtad inadmisible",

catalanes y españoles se citaron en las calles de Barcelona

para reivindicar su visibilidad y el deseo de vivir en paz

bajo los principios del Estado de derecho.

Yo creo que los últimos acontecimientos

que han sucedido en Cataluña

han despertado lo que siempre se ha dicho una masa silenciosa

que quizás hasta ahora, no veía las consecuencias,

no veía los actos,

digamos que no les veía la cara a los independentistas.

Enviar un mensaje de serenidad al conjunto de la sociedad española,

que está respondiendo de una manera muy positiva

a lo que es un desafío sorprendente y fuera de lugar,

a un sistema constitucional

que ha funcionado durante casi 40 años de una manera muy notable

y muy positiva.

Sí esto se prolonga en el tiempo,

desde luego para Cataluña sería una catástrofe económica.

La sesión del Parlament del pasado martes tenía por objeto

quebrantar el orden constitucional y la unidad de España

mediante la proclamación de la independencia de Cataluña.

Expectación en la calle

y desconcierto en el interior de la Cámara.

Se manejaron hipótesis de todo tipo

para justificar el retraso de 1 hora de Puigdemont,

idas y venidas, rostros tensos,

que se mantuvieron durante toda su intervención.

Asumo el mandato del pueblo para que Cataluña se convierta

Esta declaración retórica seguida de su suspensión

tuvo una segunda parte cuando esa misma noche del martes

en una sala del Parlamento catalán

los 72 diputados del bloque independentista

firmaban en un papel una declaración unilateral de independencia.

Un acto de auto-satisfacción sin valor jurídico

que generó confusión y decepción entre las filas independentistas.

El valor jurídico es sencillamente nulo.

No hay una sesión parlamentaria debidamente convocada,

no hay un acuerdo institucional del Parlamento.

Es un acto que se celebra en la sede del Parlamento

pero que nada tiene que ver con la vida ordinaria de la Cámara

y por tanto carece del más elemental significado jurídico.

La intervención de Puigdemont

tuvo respuesta por parte del Gobierno

tras el Consejo de Ministros extraordinario del miércoles.

Una contestación que Mariano Rajoy había pactado con Pedro Sánchez

y Albert Rivera

El Consejo de Ministros ha acordado esta mañana

requerir formalmente al Gobierno de la Generalitat

para que confirme si ha declarado la independencia de Cataluña

al margen de la deliberada confusión creada sobre su entrada en vigor.

Este requerimiento previo

a cualquiera que las medidas que el Gobierno puede adoptar

al amparo del artículo 155 de nuestra Constitución

pretende ofrecer a los ciudadanos la claridad y la seguridad

que requiere una cuestión de tanta importancia.

Ha llegado la hora de que abordemos la reforma constitucional

en nuestro país.

Y en esos seis meses,

una vez evaluada la situación política catalana

dentro de nuestro ordenamiento territorial y constitucional,

abramos el debate de la reforma constitucional

en el Congreso de los Diputados.

El Gobierno no debe actuar como partido, debe actuar como Gobierno.

Esto tiene que ver con la salud democrática de España

y con ser capaces de armar un proyecto de país

que seduzca al conjunto de los ciudadanos.

Ojalá que el señor Puigdemont

después de lo que lleva liando durante años,

ojalá el procés separatista se acabara con esa carta

pero vamos a ser realistas.

Todos sabemos que el señor Puigdemont

no va a bajarse del burro.

La Generalitat reclama mediación internacional.

Pero el presidente de la Comisión Europea,

Jean Claude Junker, descarta cualquier mediación en Cataluña.

Los países europeos no han dudado en mostrar su apoyo a Rajoy.

Pase lo que pase,

este conflicto se tiene que resolver.

Ya estamos con un referéndum ilegal,

estamos con una vulneración permanente del juego democrático

y estamos con el rechazo absoluto de la Unión Europea

que mira desde fuera no se puede meter en este fuego,

mira desde fuera y dice por favor que no.

Y además las empresas catalanas, los bancos catalanes

todo aquello son señales de mucha preocupación.

Espero que vuelvan un poco a la calma.

Con el respaldo del 72 % de las fuerzas constitucionalistas,

Rajoy explicó en el Congreso los pasos a seguir

y su voluntad de diálogo tras la vuelta a la legalidad.

No hay mediación posible

entre la ley democrática y la desobediencia o la ilegalidad.

El Gobierno ha enviado a Puigdemont un requerimiento

para que antes de las 10 horas del próximo lunes

confirme si ha declarado, o no, la independencia.

El Ejecutivo aplicaría el 155 si Puigdemont no rectifica

antes del jueves 19.

Lo deseable, sin duda,

es que el señor Puigdemont nos aclare a todos los españoles

qué quiso decir en la sesión del martes

en el Parlament de Catalunya

es el paso previo, efectivamente, a la aplicación del artículo155

y naturalmente una respuesta clara y precisa

y sobre todo si es en el sentido

de que no hay tal declaración de independencia,

será un indicio muy positivo

de que no es preciso aplicar el artículo 155.

Si no hay respuesta o la respuesta es ambigua,

muy probablemente habrá que interpretar

que se produjo esa declaración

y por lo tanto el Gobierno estará legitimado

para utilizar los medios necesarios para conseguir

que el orden constitucional se cumpla efectivamente

como es propio de un Estado de derecho.

En torno a un millón de personas

se manifestaron por las calles de Barcelona el domingo 8 de octubre

para mostrar el deseo de vivir en una Cataluña para todos.

Nosotros también somos catalanes, no nos tienen en cuenta.

Hemos salido hoy a la calle porque estamos hartos,

estamos hartos de que nos diga Puigdemont que nos representa.

A reivindicar que Cataluña es España

y que no quiero la separación.

Estamos muy a gusto,

me siento libre perteneciendo a Cataluña,

nunca he tenido ninguna prohibición por lo tanto,

la independencia para ser libre como que no.

Somos libres e iguales.

La llamada masa silenciosa y silenciada

mostró en la convocatoria realizada por Societat Civil Catalana,

su compromiso con la Constitución

y la legalidad en favor de una Cataluña unida a España

y en contra de la ruptura, del quebranto de la sociedad,

de la familia.

En mi familia, ¿cómo lo vivimos?

Pues sí, hay de todo.

Esto ha generado división, fractura.

No puede ser que ahora democracia, paz, derechos humanos

ya no signifiquen lo mismo para todo el mundo.

Ahora defiendes la ley y te llaman fascista.

esto es muy fuerte.

Una Cataluña en contra del fomento del odio entre catalanes,

en contra de focalizar el rencor en el que piensa distinto,

en contra de una educación excluyente

que genera adoctrinamiento social.

Nos están marginando, nos están marginando.

Yo tengo 45 años de cotización en Cataluña.

Nuestros hijos son catalanes, los de mis hermanos, tengo nietos.

Por eso nos sentimos catalanes pero españoles sobre todo.

Somos españoles, como toda la vida ha sido.

Tras casi tres horas de marcha llegaron a la estación de Francia

donde el premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa y Josep Borrel

pronunciaron emotivos discursos.

Es una demostración maravillosa de que Barcelona, de que Cataluña

como el resto de España están por la democracia,

por la legalidad y por la libertad.

Estamos aquí porque nos han convocado

El grito de Barcelona: ¡Basta! Recuperemos el sentido común,

ponía fin a años de silencio.

Hay que pensar que lo sucedido en Cataluña no es un proceso corto,

es un proceso de casi 35 años

de adoctrinamiento ya en las escuelas.

En el momento que se traspasa las competencias de educación

a las Comunidades Autónomas,

Cataluña aprovecha esta situación para adoctrinar a los niños.

Por no compartir la deriva nacionalista,

y por sentirse boicoteado en su trabajo

por las críticas al que fue presidente de la Generalitat,

Jordi Pujol,

Albert Boadella, anunció en su día que abandonaba Cataluña.

Yo espero que los acontecimientos futuros hagan razonar a esta gente

que ha vivido en otro mundo, un mundo de ficción,

seguramente, les hagan razonar

y el día a día, calme sus ansias de venganza hacia España

porque España no ha sido jamás el enemigo de Cataluña,

ha sido todo lo contrario,

hemos formado parte de España por familias, por apellidos,

por todo.

El nacionalismo no bajará

Llegados a este punto,

no se descarta un adelanto electoral en Cataluña

cuyos resultados podrían cambiar la situación.

La división a la hora de unas nuevas elecciones

con candidaturas independientes de Esquerra y del PDCat

y una posible variación a favor de fuerzas no independentistas

podría generar la situación

en la que las fuerzas independentistas

no tuvieran mayoría absoluta

y desde ese punto de vista sería completamente distinto.

En la política, muchas veces las matemáticas no son consecuencia

de un cambio muy fuerte en la sociedad

pero sí el cambio mínimo suficiente

para que dé la posibilidad de gobernar o de no gobernar.

La sola posibilidad

de una declaración unilateral de independencia

ha tenido los efectos de un tsunami sobre la economía de Cataluña.

Desde el 1 de octubre,

más de 500 empresas han trasladado la sede social fuera de Cataluña.

Una de las primeras: Oryzon.

Los empresarios estamos para hacer empresa

y lo que tenemos cada uno es,

que defender nuestros negocios de la mejor manera

y para eso tenemos que estar muy atentos

y obviamente ser muy flexibles.

Como digo este es un entorno de una industria muy internacional

y al mismo tiempo muy regulada.

No se han hecho cálculos precisos

sobre cuánto podría costarle términos de PIB a Cataluña

todo el proceso del desgarro de España,

pero todos tenemos la seguridad de que sería un porcentaje muy alto,

muy importante.

Dentro de España, Cataluña tenía una, sigue teniendo,

una economía muy dinámica, una economía muy equilibrada,

fuera de España esto se rompería.

Oryzon es una empresa fundada en el 2000

que se dedica al diseño de fármacos experimentales

en el campo de las enfermedades neurológicas degenerativas

y de algunos tipos de cáncer como la leucemia.

Entonces, obviamente las empresas como las nuestras

que tienen un entorno regulatorio, estamos en perpetuo diálogo

con las Agencias Española del medicamento, francesa, inglesa,

europea, norteamericana

necesitamos tener un entorno de estabilidad jurídica

y de estabilidad regulatoria.

Aguas de Barcelona, Abertis, Cellnex, Gas Natural,

Catalana Occidente, Renta Corporación, Colonial,

entre otras, también anunciaban su marcha.

La última grande en hacerlo ha sido el grupo Planeta.

Se desangra el tejido industrial pero también de otros sectores.

Pensemos, por ejemplo,

en cómo queda todo el sector turístico en la zona catalana

si Cataluña se convierte, como consecuencia de la ruptura,

en una zona conflictiva mundial

o cómo queda el sector agrícola catalán

si queda fuera de la Política Agraria Común,

de manera que no solo son las que se han ido,

sino todas aquellas que se han ido,

las que se quedan y de todos los sectores.

Los efectos de la deriva secesionista ya se perciben

por la desaceleración en la economía de Cataluña;

lo que obligaría a España a rebajar la previsión de crecimiento.

Las empresas que ya se han instalado en otras partes del país

ya echan raíces en esas zonas

y ya tienen allí un desarrollo mucho mayor de sus negocios,

tienen no solo más clientes, sino nuevos proveedores,

tienen una parte del personal ya procedente de esas zonas

y por lo tanto no es tan fácil volver

y esto lo hemos visto con claridad,

efectivamente, en Canadá donde la zona de Toronto

se ha visto extraordinariamente favorecida

por los problemas de Quebec.

Los últimos informes de las agencias de calificación,

como Standard and Poor's,

alertan sobre la posible entrada en recesión de Cataluña

si continúa el desafío.

Mientras la CUP presiona a Puigdemont,

en el apartado judicial, el mayor de los Mossos, Trapero,

así como los líderes de ANC y Omnium,

Jordi Sánchez y Jordi Cuixart,

están citados de nuevo en la Audiencia Nacional

como investigados por sedición.

Será el lunes, el día que cumple el plazo dado a Puigdemont

para que confirme si declaró, o no, la independencia de Cataluña.

La muerte del piloto del Eurofighter, Borja Aybar,

tras participar en el desfile de la Fiesta Nacional,

puso de luto una jornada

en la que los españoles cerraban filas en torno a la Constitución,

el rey y las Fuerzas Armadas.

De un tiempo a esta parte,

el paisaje urbano y rural se muestra con banderas de España

asomándose a balcones y ventanas en un gesto respetuoso y espontaneo.

En el desfile de la Fiesta Nacional del 12 de octubre

ha confluido ese sentimiento español

sólo comparable a momentos críticos de nuestra Historia

o a expresiones de euforia colectiva como el Mundial de fútbol.

De respeto, libertad y sentimiento va nuestro siguiente reportaje.

Solo Roma llegó a completar el dominio

de toda la Península Ibérica.

Una tierra sobre la que erigieron ciudades y acueductos,

pero, sobre todo, calzadas y puentes para unirla y gobernarla

bajo el nombre de Hispania, una de las más grandes

y prósperas provincias del imperio.

España está ya incoada en nuestra gran tradición grecolatina.

Somos hijos de Roma.

Más de dos mil doscientos años después esa Hispania,

España ha celebrado su fiesta nacional

el pasado jueves doce de octubre,

conmemorando los quinientos veinticinco años

de la integración de los reinos de España en una misma monarquía,

que será el germen de un Estado plural,

que inicia entonces una proyección de lo español

como no se había conocido más allá de los límites europeos.

Luego, ya cuándo podemos hablar de España como una entidad conjunta,

bueno, pues yo pondría después de la gran labor unitaria

de los Reyes Católicos.

La Fiesta Nacional de España se celebra con esta denominación

desde hace treinta años, de acuerdo con la Ley 18/87 de 7 octubre.

Este año, por desgracia, se ha visto ensombrecida

por el trágico accidente de un reactor de las Fuerzas Armadas

que se precipitaba poco antes de alcanzar su base

en Los Llanos, Albacete, cuando regresaba de participar

en la exhibición aérea del desfile.

Borja Aybar, el capitán que lo pilotaba,

fallecía en el acto, dejando viuda y un bebé de cuatro meses.

Una pérdida irreparable para todos los españoles,

en un momento en el que crece el deseo de reflexionar

sobre la propia identidad.

Estamos viviendo una época mala para el sentimiento de España.

Pienso que tenemos que afirmar nuestra nación en la razón,

pero también en el sentimiento de España.

Pues, en días como hoy, un orgullo, y más ver tanta gente por aquí

tantas banderas, y uno se siente orgulloso.

Yo creo que ser español es un sentimiento.

Más que de sentirse español,

hablaría de saberse español, que es lo que nos pasa a todos,

es decir, uno siente un dolor o siente una alegría,

pero, normalmente, respecto al patriotismo,

sabes que eres español y sabes, como en cualquier otro grupo humano,

que a todos nos toca favorecer a los que están cerca de nosotros

y sentirnos más próximos, más solidarios con ellos.

Los medievales hablaban de "ordo amoris",

es decir, de que los seres humanos tenemos un cierto deber abstracto

de amor a la humanidad, pero luego hay un orden de amores

que hace que los más próximos tengan más derecho a ello.

Me parece normal que tengamos, normal en el género humano,

que sentir cierta empatía por lo que tienes alrededor tuyo,

me parece un hecho muy natural.

No es por eso una cosa que sea artificial ni extraña,

sino algo muy normal.

Yo creo que por eso es un orgullo ser español

porque, cuando todos hemos tirado hacia delante,

se ve el potencial que tiene España y se ve en nuestra historia.

Creo que la patria hay que vivirla también desde la infancia.

Y si Rilke, el gran poeta, dijo "mi patria es mi infancia",

teníamos que sacar algunas conclusiones de, efectivamente,

enseñarles que vivimos en un país libre y demócrata,

y enseñarles los grandes valores de la libertad,

que también han sido muy empujados desde España

y desde la historia de España, pero, al mismo tiempo,

transmitirles esa emoción de vivir en un país hermoso,

con un paisanaje también hermoso y también, como he dicho antes,

con ese idioma bellísimo

y con esa tradición cultural tan enorme.

A diferencia de algunas o buena parte de las identidades nacionales,

la nuestra ha sido una realidad nacional

o una identidad nacional en conflicto,

y que ha tenido que construirse continuamente.

A mí eso me parece una gran riqueza.

El problema es que lo que estamos viviendo ahora es otra cosa,

es, cómo decir, es el abandono.

Llevamos cuarenta años de vivir como queremos

y, entonces, lo que no puede ser es que ahora

vaya todo el mundo contra la Constitución.

Yo digo que es sinuoso, es una curva sinuosa,

unas veces lo nacional está por delante

y otras veces está lo local por delante.

Y, en esta semana, está claro

que ha vuelto a renacer lo nacional en España,

sin que se lo haya propuesto el Gobierno ni nadie, vamos.

Quiero decir que no es que, deliberadamente,

se haya propuesto que esta semana, a partir de ahora,

nos vamos a identificar con los símbolos nacionales.

No, es algo espontáneo.

¿Que a qué se debe?

A que lo llevamos dentro, después de todo.

Tenemos suerte de ser españoles

por un legado cultural muy amplio, muy grande,

de vivir en un país democrático, que no todos los países

tienen la suerte de tener este privilegio

y estas libertades que tenemos en España.

Me siento orgullosa de tener un país

que es una democracia constitucional,

donde nosotros podemos opinar y decidir,

y es algo que ni mis padres ni mis abuelos han tenido,

y lo valoro muchísimo, tanto para mí como para mi hijo.

El español debe sentirse orgulloso de pertenecer a un país

que defiende la igualdad y la libertad,

que tiene claro dónde están los derechos del individuo

frente a las posibles injerencias de los distintos poderes del Estado.

Se tiene que sentir orgulloso el español

de que, sobre todo mi generación, ha obedecido a un esfuerzo

que hemos hecho a partir de la muerte de Franco.

Nos podemos sentir orgullosos porque, en un momento determinado,

fuimos también el orgullo del mundo, cuando hicimos una Transicion

desde un régimen dictatorial a un régimen de libertades.

Uno no se enorgullece de ser español

como si fuera un toque divino que ha caído de los cielos,

uno se enorgullece de que en nuestro país,

a pesar de una historia muy movida,

y a pesar de haber tenido grandes dictaduras

y guerras civiles, etc. durante mucho tiempo,

llevamos casi medio siglo viviendo en un país democrático,

en un país próspero, un país que tiene unos servicios sociales

mejores que en casi todos los lugares de Europa.

El sentimiento nacional es muy curioso

porque no solo te identificas con los actuales,

con los contemporáneos, sino con los del pasado,

y hace que, yo qué sé, el Cid Campeador o La Pasionaria,

yo qué sé, personajes del pasado sean parte de tus vivencias.

Eso es maravilloso, esa es la idea de nación.

Por eso, el independentismo en España en este momento,

pues sí, se puede sostener, pero siempre será localismo.

Porque en la historia es muy difícil separar a los catalanes

o a los gallegos del resto de los españoles.

Es que, para precisar, nos hemos casado entre nosotros,

hemos tenido hijos comunes, hemos viajado,

hemos padecido los mismos desastres.

La generación de nuestros padres tuvo que pasar la atrocidad

de la guerra civil más cruel que haya sufrido Europa

en el siglo XX como guerra civil.

La de los de mi edad, los que tenemos sesenta y muchos,

pues tienen atrás una cosa muy negra de narices,

que se llama la clandestinidad, al menos para una parte de ellos,

y la lucha contra una dictadura

y la contaminación que eso te supone

porque, evidentemente, si tú luchas contra una dictadura

cuyos símbolos son la identificación con los arquetipos de la nación,

de lo primero que tienes que librarte,

después de la desaparición de la dictadura,

es de esa identificación entre dictadura y nación,

y eso es difícil.

La bandera española la trajo Carlos III para la Armada,

no de bandera nacional para la Armada,

porque era la bandera del Reino de Aragón,

que, a su vez, se tomó por una decisión pragmática,

porque el rojo y el amarillo se distinguen muy bien en el mar.

En cambio, la bandera blanca que tenía España en ese momento,

desde el Siglo de Oro y la conquista de América,

era la bandera blanca, con la Cruz de San Andrés,

y esa en el mar se distingue muy mal.

O sea, esa es la explicación,

por eso Carlos III la puso en la flota, en la Armada.

Y ya con Isabel II y Amadeo se pone como bandera nacional.

Pero no es una bandera de Franco, esa es otra.

Ese es el localismo otra vez.

Que no, que no es una bandera de Franco,

Franco no tiene nada que ver, es más, a Franco eso de España,

aunque parezca mentira, no le gustaba mucho,

él prefería Estado español.

Eso que ahora, en lugar de España,

dicen los nacionalistas Estado español para no decir España,

eso fue de Franco.

En los sellos, los primeros sellos de Franco,

no pone España, pone Estado español.

El único ciudadano europeo que, cuando dice que es español,

lo dice con un sentido hondísimamente trágico,

y que, incluso, cuando se afirma en esa condición

se afirma desde una desgarradura.

Se quiebra el sentimiento porque durante estos treinta años

nadie ha cantado las baladas de la nación.

Hay un escritor del siglo XXVIII que decía:

"Haced vosotros las leyes,

dejadme a mí cantar las baladas de la nación".

Pero, ¿quién ha cantado en estos treinta años

las baladas de la nación española?

Hemos oído las baladas de la nación catalana, de la nación vasca,

que siempre han sido jaleadas también por la izquierda,

y no permiten, a veces, que las baladas de España

se canten y se oigan.

"Eres, ¡oh España!, madre feliz de príncipes y pueblos,

la más hermosa de las tierras desde Occidente hasta la India,

fecunda y gloriosa"

Son versos del cántico a la nación de los godos,

recogido por Isidoro de Sevilla hace trece siglos.

Lope de Vega, mil años después, en su obra "La Dragontea",

se lamentaba: "España cuántos hechos, cuántas hazañas importantes.

Pues si tienes quién las haga, ¿por qué no tienes quien las diga?"

Nada más.

Les dejamos ya con la programación de La 1,

del Canal 24 horas y del Canal Internacional

de Televisión Española.

Pueden ver de nuevo los reportajes de Informe Semanal

en la web de RTVE.

Gracias.

Y hasta la próxima semana.

Informe Semanal - 14/10/17

14 oct 2017

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