Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Crema de lentejas al curry y mero en salsa de ñoras - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

(Sintonía)

Dani, qué alegría. Te gusta, ¿eh?

Me encanta, es espectacular.

Además, siempre, lo veo sobre la bicicleta.

En el gimnasio. Sí.

No eres el único, ¿eh? Mucha gente me manda "stories"

estando en el gimnasio y viéndonos por el móvil cocinar.

Pero te gustaría tener una libreta para ir anotando las cosas.

Es contradictorio, ¿no? Estás quemando calorías y viendo...

Y teniendo apetito. Te apetece terminar antes.

Y queriendo preparar estos platos maravillosos.

Quiero aprovechar que estoy, por fin, acá,

para plantearte mi gran dilema de la ñora, que me persigue.

De repente, sueño con que la ñora está ahí.

Claro. Que la añoro...

Miras la receta y dices: "Añoro la ñora porque no hay ñora",

pero cuando hay, dices: "Pero ¿esto qué es?".

Exacto, ¿qué es la ñora? Porque al principio pensé...

Bueno, evidentemente, en Sudamérica no recuerdo que haya.

Vamos a hacer una cosa, te voy a explicar los trucos

para que puedas usar la ñora. OK, perfectamente.

Pero, voy a hacer algo mejor, que es un trato contigo.

Bueno, a ver...

Normalmente, la gente se queda una receta conmigo,

pero si me ayudas en esta receta, en la siguiente,

hacemos un plato con ñoras. "Oh, my God".

¿Te parece bien? Me encanta. Hecho.

¿Trato hecho? Totalmente. Firmado.

Listo. Y, entonces, ¿ahora?

Ve poniéndote el delantal que voy a saludar a todo el mundo.

¡Muy buenos días a todos!

Hoy está conmigo el gran Boris Izaguirre,

que, como veis, lo he chantajeado para que se quede en mi casa

para hacer las dos recetas del programa de hoy.

Primero, haremos una crema de lentejas al curri

y, después, prepararemos un mero en salsa de ñoras,

para que Boris aprenda a usarlas. Me encanta el pescado, lo sabes.

Vale. Vamos lavándonos las manos, empieza tú.

Muy bien. Perfecto.

Yo iré diciendo los ingredientes de la crema de lentejas al curri.

Sal, pimienta, aceite de oliva, caldo de verduras, lentejas,

ajo, pimentón dulce, curri, cebolla, puerro, pimiento verde,

laurel, perejil, mantequilla, almidón de maíz, zanahoria,

jengibre en polvo y aceite de oliva para freír, en este caso.

¡Muy bien! Cuántas cosas. ¿Listo?

Sí. Me voy a ir lavando las manos.

Muy bien. Yo seré tu pinche todo el tiempo.

Esta cocina es una monada... Es bonita, ¿eh?

Sí, sí, sí. ¿Sabes qué? Me encanta tu mandil, el diseño.

¿Has visto? Tiene un punto sexi...

No me digas eso. ¿Lo habías notado?

No, vengo a cocinar, pero, bueno, hay cocina sexi, también.

Además, tú eres muy sexi. ¿Ah, sí?

Tienes una forma ósea que tiene un público creciente.

Bueno, bueno, me vas a poner colorado, ¿eh?

Muchos de mis amigos consideran que les haces sentir protegido.

¿Por la grandeza de los michelines?

Exacto, tienen una especie de sensación de salvavidas.

Que es muy interesante...

No me habían dicho esto nunca en la vida.

Pero me encanta. Así podemos empezar mejor.

Me estás despistando, con qué plato estábamos.

No, por favor, vamos a centrarnos. Mira, el pimiento...

Lo vas a picar tú, poco a poco. Te voy a dar un cuchillito.

Os voy a contar cómo va a ser esta crema de lentejas, los pasos.

OK. Va a tener algún toque especial.

Tengo una ollita aquí y le voy a ir dando calor.

Va a haber dos fases, digamos, las lentejas para hacer la crema

y, luego, una guarnición especial, que la tengo por aquí,

que es el curri en polvo, la zanahoria, el jengibre en polvo,

el almidón de maíz y el aceite; en este caso, lo que haremos

será la zanahoria crujiente, para eso la freímos.

Las lentejas, como veis, están cocidas, previamente,

que las tengo aquí. ¿Las queréis hacer desde cero?

No hay problemas, simplemente, necesitaríamos más caldo

y un poquito más de tiempo de cocción.

Vale. Pero hoy, las haremos rápido.

El tiempo que usaremos de menos, lo usaré para hacer el crujientito

tan sumamente gracioso, que os encantará, de zanahoria.

En "MasterChef", ya mismo estás de jurado, ya te veo, ¿eh?

Bueno, creo que me voy a quedar allí,

voy a terminar presentando ese programa, ya verás.

(RÍE) Realmente, me hace mucho bien,

me ha hecho una especie de rehabilitación,

desde mi punto de vista. ¿Sí?

Sí, creo que la cocina tiene esa cosa fantástica,

porque es algo a lo que te enfrentas,

y que las posibilidades de fracaso o de éxito son las mismas.

Totalmente de acuerdo.

Eso te da una manera de pensar y de enfrentarte al plato,

como si fuera un auténtico reto, cada vez que cocinas;

y creo que eso te hace mejor persona,

además, luego, tienes la sensación fantástica

de que consigues hacer algo, que es algo importante en la vida.

¿Sabes por qué soy cocinero, lo que me fascino de la cocina?

Por lo que acabas de decir, ahora, cómo con cuatro ingredientes

hacías algo maravilloso; tiene ese punto mágico,

pero, también, peligroso, como decías, y arriesgado,

que del éxito al fracaso hay una línea muy delgada.

Y que es el punto fantástico de "MasterChef".

Ahora, hablamos de tu paso por "MasterChef".

Muy bien. Mientras tanto, mirad aquí.

Esto está picado. ¿Quieres que pique más?

Ahora, estás más cerca del éxito que del fracaso.

Mientras tanto, por aquí tengo el aceite donde echaré el ajo,

y he puesto el otro aceite a calentar para freír...

Muy bien. El crujiente de zanahoria,

que será el siguiente paso que Boris va a hacer.

Te voy a dar un rallador...

Un rallador, rallador de casa. ¿Qué lado quieres?

Por aquí, ¿vale? OK. Vale, perfecto.

Añado la cebolla y el puerro.

Si Rubén voy hoy el programa le dará un ataque de furia,

porque me niego a hacer este tipo de cosas en casa.

Hoy está conmigo, entonces, la historia es otra.

Claro, estoy seduciéndote, que lo pondrá de peor humor, aún.

(RÍEN A CARCAJADAS)

¿Así estamos bien? Así está perfecto.

Perfecto. Momento laurel.

Maravilloso. Hago un hueco y echo el laurel.

Sí... Esa... minicocción de laurel,

ese puntito no tiene nada que ver a si lo hubiera echado dentro

y lo hubiera movido, lo dejo... Aparte.

Claro, y hace que el aroma se multiplique.

Daniel, en este momento, es una maravilla.

Sin tener que quemarse, ¿eh?

Voy a echar el pimiento, ahora entra...

Otro momento. Un tercer ingrediente.

Maravilloso, maravilloso; la pareja abierta.

(RÍEN A CARCAJADAS)

Como sigas así, vamos a tener que emitir el programa de noche.

(RÍEN)

Como veis, hemos puesto la zanahoria con almidón de maíz.

¿Quieres que lo mezcle? Ahí, perfecto.

Vale, muy bien.

Lo hemos hecho así, porque al hacer esta crema

no queríamos meterle gluten a la zanahoria,

para que todo el mundo, para la gente que sea celiaca,

intolerante al gluten, pueda comerla, también.

Muy bien.

Ahora, la escurrimos, un poco, y le doy más calor al aceite.

Hala, qué divino.

Por aquí tengo un poquito de jengibre.

Dani, eres divertidísimo, igual que en televisión.

Me alegro de que te guste.

Totalmente, soy muy fan de tu naturalidad.

A mí, también, me gustas mucho, porque te llevo viendo...

Sí. Media vida.

Pero yo soy falsamente natural, ya lo sabes, ¿no?

No hay nada verdaderamente honesto, nunca.

Tengo mis dudas. Es todo mentira.

En el fondo, hay un corazoncito detrás.

Pero muy detrás. Muy detrás.

En cambio... Pásame el pimentón y el curri.

OK, perfecto, en el orden que lo has dicho.

Al aceite le queda nada, un pelín. Claro.

Mientras, voy a añadir el pimentón dulce y el curri

para hacer estas lentejas. ¡Me encanta el curri con lentejas!

A mí, también, es lo máximo. Me encanta.

¿Le das una vuelta?

Sí, tiene que cocinar un poquito, es importante.

Voy a echar las lentejas...

¡Bravas, bravas! Y, también, las mezclas, ¿no?

Ahora se mezclan, claro. ¿Me dejas un segundo?

Eso te encanta, ¿no? A mí, me encanta,

pero en casa me critican porque me paso horas removiendo.

Haces de todo, ¿no? Bueno, no, básicamente...

He tenido la gran suerte de poder trabajar en televisión.

Soy una persona muy tímida y la televisión me ha dado ser...

Cuando entro en un plató, realmente, tengo la sensación

de que nada malo me puede pasar. Todo es para bien.

Me da una gran seguridad, por eso creo que me ha ido bien,

porque transmito, un poco, esa paz, en realidad.

Volvemos a la receta. Sí, que ya está todo...

Lo que voy a hacer, ahora, es echar el caldito de verduras.

Muy bien. ¿Esto ya no lo tocamos más?

Nada, lo dejamos cinco minutos, porque la lenteja está cocida,

por tanto, no necesita más, solo cinco minutos de integración,

a mí, me gusta que se integre. OK.

Que se hablen entre ellas, casi.

Me encanta... ¡Eso me encanta! Estamos muy compenetrados en esto.

Aprovecho los cinco minutos. Hay que integrarse.

Mientras se hacen las lentejas voy a hacer la zanahoria.

Qué divino como lo haces. Poquito a poco.

(EMOCIONADO) ¡Oh, oh! ¡La magia, la magia!

Este momento ha sido divino.

Los cinco minutos que dedicamos a cocer las lentejas,

vamos a aprovecharlos para freír las zanahorias.

(Música)

(Música)

Lentejas cocidas, bueno, estaban ya cocidas,

lo que hemos hecho ha sido, básicamente, ensamblarlas.

Totalmente ensambladas. Ahí.

Qué momento de colores, por favor.

La moda de ahora es así, con esos colores mezclados.

Además, está el amarillo, está el naranja;

es el sol, el amanecer, al atardecer...

El maravilloso otoño, que es tan maravilloso, claro...

Quiero que eches polvo de curri y polvo de jengibre a tu gusto.

En plan así, ¿no?

Y moviéndolo, un poquito. Muy bien, perfecto.

Mientras tanto, voy a hacer dos cosas;

una es la crema y la otra voy a freír

un poquito de perejil que me gusta darle ese toquecito.

Muy bien. Para hacer la crema

voy a triturar la lenteja con el caldito sin la hojita

de laurel, esas cosas son importantes

porque si no, nos sería igual de válida, pero tendría,

por ejemplo, mucho aroma y sabor a laurel, en este caso,

sería invasivo como decimos también nosotros.

Oh, me encanta. Muy bien, oye, creo que encontré

un punto de curry y jengibre maravilloso.

Exacto, perfecto. Pues ya no le molesto más.

Ahí está. La sal y la pimienta la pondré al final,

primero quiero triturar, quiero ver cómo ha reducido,

cómo ha sacado, un poco, todo ese puntito de sabor y de sal

que, a lo mejor, no es tan necesario

para otras cosas. Vamos a hacer una cosa,

vamos a triturar. Durante el triturado

añadiré la mantequilla y probaré, pero ahí estaremos callados

30 segundos porque si no, no nos escucharán.

O bueno, podemos hablar... No, no.

Podemos hablar y sabe Dios lo que estamos hablando.

Pero a mí lo que me encanta es el momento del triturado.

Lo adoro, a ver, ahí viene. Lo voy a quitar de aquí

porque esto tiene tubo de escape. Oh, OK.

Vaya, entonces me pongo aquí. Ahí, sin miedo.

Oh, oh, el color.

Bueno, ya podemos hablar un poquito,

echo ahora a mantequilla. Antes de añadir la mantequilla

porque sé que la mantequilla va a suavizar.

Está caliente, mira el humo. Muy caliente.

Ahí está. Hay que usar todas esas emulsiones

para la cara, son fantásticas, en serio.

¿Sí? OK, sí.

Me hace falta un poco abrir poros. Te acercas un poco solo

y ya es buenísimo. ¿Puedo probar? Sí, ahora puede estar muy sosa,

no está terminada, pero esa es la magia de la cocina.

Yo lo veo bastante terminado. ¿A que no hace falta sal?

Para nada. Un poquito, a lo mejor.

Bueno, para el público en general

yo diría, pero... Para el público general

añadiría un poquito. Sí, pero un poquito

porque puede fastidiar estos sabores tan naturales.

Y ahora, mira. OK, oh, oh.

Y para el público vegano si no echáis mantequilla,

no pasa nada, sería vegano sin mantequilla.

Qué serían los veganos sin las lentejas.

Y las legumbres en general

para el mundo vegano es fundamental.

Es muy sano. Bueno, le doy un poquito

para que emulsione la mantequilla.

Mira, te voy a sacar aquí. OK, muy bien.

Yo sé que soy muy fino y elegante y tú también.

Sí, sí. Pues lo echo aquí,

vas colándolo y mientras voy a darle

el último toque al plato que tengo aquí el aceite caliente

justo y necesario. "Oh, my God", mira qué divina.

por favor. Ves cómo cambia, eh.

Oh, es como uniforme, completamente,

no tiene nada de... Bueno, voy a freír el perejil

un segundo, esto salta así que, lo ideal es echarlo

y quitarse un poco de en medio. Salta un poquito.

Qué maravilla, maravilla, maravilla.

Perfecto. Ahí estamos, exacto. Y nos ha quedado la parte fina aquí

y la parte, digamos, un poco hollejo.

Claro, esta es la que nos comemos.

Muy bien, perfecto. Esto lo puedes poner

en el esto, lo tenemos ya. OK.

Así. Oh.

Me gusta. A mí me gusta esta finura

y creo que es la textura que tiene que tener una crema,

ni excesiva ni muy espesa.

Voy a emplatar, de momento, uno. Exacto.

Y luego, emplatamos otro. Como diría Vicky Martín Berrocal:

"Sed generosos, sed generosos".

A ella le gusta comer. Aquí, en un ladito.

OK, esta parte. La parte más crujientita.

Bueno, fácil, para casa, divertido.

Qué monada, es monísimo cómo queda. Una cremita de lentejas

con zanahoria crujiente al curry. Perfecta, brava.

Ahí, listo, eh. Lleva tu nombre.

Ahora, vamos a por el mero con ñora.

Oh, bueno, más complicado, estoy seguro.

(Música)

Boris, llega el momento de la receta que esperabas.

Muy bien, perfecto. La ñora.

La ñora. Es la añorada ñora.

Es la añorada ñora y no quiero que sea un mero espectador.

(RÍEN)

Te voy a poner a currar para hacer este mero con ñoras.

Guau, por favor. Primero, vamos a contar

los ingredientes que vamos a necesitar:

Aceite de oliva, sal, pimienta, mero, vino blanco,

tomillo fresco, eneldo fresco, tomate, laurel, cebolla,

azafrán, pimentón agridulce, ñora. La ñora.

Pimiento del piquillo y caldo de pescado.

Guau, por favor. Vaya trancha de mero

que he traído hoy. Es importantísimo este plato.

Claro, viene aquí Boris. ¿Crees que estaré a la altura?

Yo lo veo un poco exigente para mí. Yo creo que sí,

pero mira qué mero más hermoso. Es maravilloso,

pareciera que tuviera un nombre, le podríamos poner Félix,

por ejemplo, Félix, como Félix Gómez.

¿Y de qué te viene? Hombre, porque a Félix lo veo

como muy apetecible, es uno de mis compañeros

en "MasterChef". ¿Tiene cara de mero?

Para nada, por favor. Por favor, Félix, perdón.

Pero, probablemente, tiene una... No lo he probado,

pero puede que tenga una carne tan jugosa y rica

como la del mero y tan nutritiva. Bueno, trancha con pintaza,

pero vamos a ir haciendo una cosa. Tengo un agua por aquí ya

con un poquito de hielo y lo primero que vas a hacer

es escaldar los tomatitos y lo que quiero que me haga Boris

es quitarle la piel, la raíz, lo corte transversalmente,

le quite las pepitas y lo ralle. ¿Te pedí mucho o no?

Que lo deje como un caviar de tomate.

Es elegante, que me dejes la esencia pura de tomate,

lo que necesito de verdad. Bien, escaldemos entonces.

Escaldemos, tienes el agua ahí que ya está burbujeando.

Lo coloco. Lo que hacemos es conseguir

que la piel se nos separe un poco y ahí tiremos, las incisiones

son para tirar de la piel y quitarla entera.

Esto se hace en nada, el escaldado son unos segundos.

Un poquito de sal. Un poquito de sal, muy bien.

¿Le pones solo un lado? No, ahora le doy la vuelta,

le voy a echar pimienta. Claro, es momento como un macerado.

O sea, es que me encanta que además de encantarme

es que es necesario. Y así lo tocas y lo sientes.

El tomate ya lo puedes sacar, Boris.

Vale, perdona, es que estaba fascinado viéndote.

Oh, perfecto. Primero, ese primer paso.

Echo un poco de aceite de oliva aquí porque lo que voy a hacer

es marcarlo primero a la sartén. Mirad qué voy a hacer también,

puse este palillo porque me apetece juntar

las dos ventrescas, digamos, es la parte de las dos ventrescas.

Y le pusiste palillo. Sí, aquí, lo que no he hecho

ha sido echarle aceite a la sartén y no lo voy a hacer

hasta después. Eché el aceite aquí, un poquito para que no se pegue,

pero la sartén tiene que estar ya caliente.

Oh, oye, es como si fuera un churrasco.

Ahí está, pero ahora, no hay que tocarlo, ¿vale?

Por dos cosas: Una, que no se nos pegue,

la primera y la otra que no esté rayadito.

Pero siempre recuerda que se lo dedicamos a Félix.

Rubén verá el programa, pero no pasa nada.

No pasa nada. Rubén y yo tenemos juntos

27 años que es mucho tiempo. 27 años son muchos años.

Muy bien, perfecto. Echo, cómo no,

aceite de oliva virgen extra que, a veces, me preguntan:

"¿Qué aceite de oliva echas?" Virgen extra.

Siempre. Las cosas en crudo

son las que, realmente, me apasionan y me gustan.

Y que es verdad. Cebollita, así.

Oye, creo que lo hice fatal, pero no importa.

Bueno. Muy bien.

Voy a ver cómo ha quedado. Mira qué preciosidad.

Claro, espectacular. Mira qué traje lleva el mero.

Oh, pero, por favor, pero es divino.

Lo que voy a hacer ya es marcarlo también por el otro lado

y meterlo en el horno. Pero pienso que un mero así

es un poco para cocinarlo en compañía y, sobre todo,

bien degustado. Total, y voy a hacer otra cosita

porque no quiero perder estos jugos maravillosos

que se han caramelizado. Exacto.

Y como tengo un poco de vino blanco por aquí, que luego le echaré

al sofrito, aprovecharé un poquito y voy a echar aquí.

Oh. Para despegar.

Qué gran truco. Bueno, para despegar eso,

para no echarlo en la sartén, directamente, mirad, así.

Oye, por favor. Voy despegando los juguitos.

Claro. Y esto voy y se lo echo

por encima antes de meterlo al horno.

Claro, esto siempre es el elemento que te gusta mucho

de incorporar sabores. Bueno, hay que multiplicar.

Exacto. En la cocina no solo hay que sumar,

hay que multiplicar, sobre todo, cuando lo tenemos

tan, sumamente, evidente como aquí. Este mero va ya,

directamente, al horno. Os recuerdo el tiempo

que a mí me gusta y me apasiona

para un bicho de este calibre y de este tamaño.

160 grados,

aproximadamente, 20 minutos, aquí.

160 grados, aproximadamente, 20 minutos.

Es este tiempo porque es un trozo así de grande.

Si fuese la mitad, pues con la mitad de tiempo

nos valdría, pero quiero que se cocine entero.

Nos quedamos con el tomatito y voy a sacar ahora

una tablita verde, mira, porque haremos la ñora.

Antes de la ñora voy a meter por aquí,

así, un poquito de tomillo fresco

y de laurel. Venga, esto ya va cogiendo cuerpo.

Cógete la ñora. Me cojo la ñora, aquí está.

Muy bien, vaya. A ver, ñora.

La ñora entre nosotros que es un título maravilloso.

Te añoraré cuando te vayas. Y yo a ti,

pero la ñora entre nosotros es fabulosa.

La ñora es pimiento seco, normalmente, se debe hidratar

para cocinarse y me gusta hidratarlo

con agua templada casi caliente unos 10 minutos.

¿Qué es lo que nos gusta de la ñora?

Pues le quito la pepita y me quedo...

Con la pulpita. Que con un cuchillito

o una cucharita, lo que tengamos más a mano.

Vas poco a poco... Mira.

Probablemente, lo mismo pasaría con el cacao.

A ver. ¡Oh! Y esto es

lo que vamos a utilizar. Este ingrediente, realmente,

¿qué nos aporta la ñora a otro tipo de pimiento?

Yo creo que al darle el secado, nos deja una característica

absolutamente genial cercano al azafrán,

que le vamos a echar ahora. Tiene un poco ese punto

de sequedad, de profundidad.

Casi ahumado. Estamos entre un pimentón,

entre un azafrán.

Es muy peculiar la ñora y, además, es muy de aquí.

Te toca limpiarla. Le quitas la semillita.

Vale, perfecto. OK.

Ya te he limpiado seis ñoras que tengo por ahí.

Mira. Me voy a ir poniendo todo lo que tengo aquí.

Déjame eliminar esta semilla de un tajo.

La ñora la podemos utilizar para mil preparaciones.

A mí me gusta, incluso, si hago una salsa de tomate,

una boloñesa, una cucharadita de ñora y lista.

Bueno, pimentón. Voy a añadirlo ya aquí,

en un ladito.

Ya sabéis que me gusta que cueza un poquito.

El azafrán lo voy a echar también.

Aunque está ya tostado. Yo siempre reitero

que nosotros compramos el azafrán tostado,

que me gusta. Te gusta mucho más.

Yo creo que he aprovechado un poco de ñora.

Alguna pepita se ha colado, pero no pasa nada.

Ahí. Mira, ya tenemos aquí.

Ya aquí empieza a haber consistencia.

Oye, el olor. ¡Hum! Ya casi lo tienes, ¿no?

Ya estoy echando. Buenísimo.

Te voy a ir quitando toda la ñora que tienes por aquí.

Vale. Sí, la que conseguí sacar. Perfecto.

Sé que en "MasterChef" has aprendido muchísimo de cocina.

Pero en "Prodigios"... Antes, ya eché la ñora.

Voy a echar el pimiento del piquillo.

Cuéntame cosas de "Prodigios". Lo que he aprendido

es cómo tenemos que respetar el talento.

Tú fíjate que estas personas son superjóvenes.

Y es increíble la disciplina que tienen sobre ellos mismos,

cómo se enfrentan a las pruebas

con una naturalidad, una normalidad.

Saben que van a ser valorados por un jurado,

que, además, es increíble. Un jurado muy profesional.

Ainhoa Arteta, Andrés Salado y, por supuesto, Nacho Duato,

que ya el hecho mismo de ver a Nacho Duato,

te da un poco como impresión. Claro.

Una mezcla de emociones. Es una mezcla que te reconcilia,

porque ves tanto talento junto

y es tanto talento español, que piensas:

"Somos un país increíble,

con una formación fantástica". Hay, incluso, campeones del mundo

en muchas disciplinas. En muchísimas disciplinas.

Con lo grande que es el mundo y con lo chiquitito que somos.

Exacto. Ahora voy a añadir el tomate.

Qué rico el olor. Es fabuloso. OK. Vino.

Y el vino un poco para... Vamos a dejarlo nada,

que evapore un segundo.

Además, va a ser rápido por el espacio.

Es importante que las cosas se hagan a lo ancho, no a lo alto.

Sobre todo, este tipo de sofritos. Me gusta tu concepto.

Y el alcohol así se evapora, nada.

O sea, el mundo horizontal frente al vertical.

Voy a aprovechar estos segundos para darte un regalo.

¡Oh! ¡Qué divino! Me encanta. Me encantan los regalos.

Como yo sé que eres escritor... A ver. Yo solo escribo recetas.

Ya. Yo pongo muchas recetas en mis libros.

¡Me encanta! Muchas gracias.

¡Pero qué maravilla! Además, qué guapo sales

en la portada. Muy muy guapo.

Además de estar guapo en la portada,

en el libro "Hacer de comer: Las mejores recetas",

encontraréis muchas de las recetas que elaboramos en el programa.

Ya sabéis que las recetas las hacemos siempre

con las cosas que tenéis a mano en casa.

Va a ser facilito para ti. Perfecto.

Te lo voy a firmar luego. Vale. Divino.

Me hace muchísima ilusión. A mí también.

Oye, en la próxima Feria del Libro compartiremos caseta.

Estaría bien, ¿no? Total. Encantado.

Me haría muchísima ilusión.

Yo feliz. El vino se ha evaporado. Ahí está su olor.

Exactamente. Yo hay veces en un programa que digo:

Ya, con el olor, sabes que el vino ha reducido

y que el alcohol se ha ido.

Me ha salido un pareado. Me pega la poesía.

Te pega. Te va. Es que eres muy poeta tú.

Lo reducimos. Y ahora voy a echar el caldito.

Así.

Con el caldito aquí, lo que vamos a hacer,

es dejarlo durante cinco minutos reducir.

Y después lo trituraremos sin las hierbas.

Mientras, esperamos a que el pescado

se termine de hacer en el horno.

Boris. Está quedando como a ti te gusta,

que tenga como esa textura. Fino. Tú ten en cuenta...

He sido un poco malo hoy contigo. ¿Por qué?

Te he hecho escaldar los tomates, quitarle la piel.

Cuando, realmente... Bueno, no creas.

Triturado tampoco pasaba nada. Vale, vale, vale. Ya veo, ya veo.

El momento de rallar el tomate, quería verte.

Hombre, ese momento que es como ir gustando,

encontrando la pulpa. No hay nada más rico que la pulpa.

Total. En todo es muy importante la pulpa,

porque es la profundidad. Voy a dejar aquí esto un segundo.

Muy bien. Está con un color y una textura monísima.

Recordad que para triturar... He quitado un poco el laurel.

Has eliminado la hierba. Ahí. Exacto.

Ahora voy a hacer una cosa que me gusta hacer.

¡Oh! ¡Oh, por favor! Es ir quitando.

¿Veis? ¿Te imaginas que pudieras hacer

eso en la vida, quitar las espinas que te vas a encontrar?

Los obstáculos, que los pudieras ir eliminando.

Qué cosas me dices. Sería maravilloso.

Si fuera así de fácil. Bueno, hay que cocinarlo bien

para hacerlo. Exacto.

Esto es lo que nos va a decir,

que está perfectamente cocinado. ¡Guau!

Me encanta este momento. Con un poco más de cuidado,

le quito el palillo. Ve probando la salsa,

a ver si hay que ponerla a punto de sal.

¿Qué quieres que encuentre en la salsa para probarla?

Quiero que encuentres el sabor de la ñora, el pimiento.

¡Oh, es lo primero! Ese punto seco.

¡Oh! Está el tomate y le da

un poco de acidez. Están los aromáticos, el lino...

¡Todo eso! (EXCLAMA)

¿Cómo está? ¡Está todo! Ese punto, quizás,

de sal, un poquito. No le hemos echado nada todavía.

Ya, por eso. A ver si coincides conmigo.

La ñora, lo primero. ¿A que sí?

El piquillo. El piquillo. Luego...

La acidez del tomate. Y ahora estás sintiendo el vino,

quizás, un poquitín, ¿no? Ahí está.

Punzante, que se llama eso. El sabor punzante del vino.

Entonces, te hace falta, quizás, como una semilla de sal.

Un poquito de sal. La tienes aquí. Venga, tú.

Yo no me atrevo. Yo soy fatal con la sal.

Salsa de ñora aquí.

Y sal, sin problema, sin miedo. Yo creo que es así.

Muévelo con una cuchara grande, que te voy a dar ahora mismo.

Vale. Ya le he quitado las espinas un poco más gorditas

que teníamos por aquí.

¡Qué mono! Qué divino es cocinar en conjunto.

La verdad es que sí.

Vamos allá. A ver. ¿Quieres que te acerque la bandeja?

Sí. Acércame la bandeja porque esto es un momento...

Ahí está. Aquí.

"Bravi, bravi".

"Bravi, bravi". "Oh, my God!" Mira.

Quiero que veáis una cosa. Quiero que el público vea una cosa.

Mirad qué maravilla, qué punto de cocción.

En un mero... El mero se seca...

Siempre tenemos esa tendencia de secar.

Por eso, a mí me gusta esa temperatura

un poquito más baja y un poquito más larga.

Quiero hacer esto, para que vosotros veáis

esta sensación, que la podéis hacer, incluso,

a la hora de presentarlo.

Mirad. Mirad qué punto de cocción más...

Maravilloso. Es que se me va.

Me está entrando un hambre. Lo voy a dejar así.

Que recuerda que lo vamos a llamar Félix a este mero.

Perfecto. El mero Félix ya hasta casi sin hueso en el centro.

Mira. Yo voy a coger un poco ya. Exacto.

Aquí. La cremita de ñoras.

Aquí un poquito. OK.

Voy a dejar un poco que se vea, ¿no?

Que se vea nuestra... Ese planchado que ha tenido.

Que se vea un poquito también.

Ahí está. Echo a un ladito.

Claro. Queda como un poco desnudo, una parte desnuda.

Me encanta. Yo veo a tus personajes

en tus próximas novelas. Haciendo este mero. Totalmente.

Ahí, haciendo el mero y utilizando ñora.

Sí, sí, sí.

A mí me gusta mucho Daniel como nombre para un personaje.

Pues mira. Yo me presto, eh.

Daniel, Alfredo, son nombres que me encantan.

Seré un personaje que dé abracitos y que cocina.

Bueno, y que es divino. Exacto.

Totalmente. Y que cocina muy bien.

Oye, me encanta cómo está quedando el eneldo.

Sí. A mí me gusta. Pero además de que decora,

es un punto aquí importante, porque hay que tener en cuenta

que tenemos esta salsa. Cuidado, no te vayas a quemar.

Ahí. Perfecto, ¿vale?

Pero hay que tener en cuenta que la salsa tiene

ese punto de sequedad y el eneldo

le va a dar un poco ese punto de frescura.

La frescura, ¿no? Hombre, esto lo vamos a comer ya.

Mero Félix, el mero Félix con salsa de ñoras.

Amadísimo mero Félix.

(Canción "Happier")

Boris, ¿he conseguido resolver tus dudas sobre las ñoras?

Totalmente. Las ñoras ahora no las voy a añorar más.

Las voy a utilizar, a emplear continuamente. Te prometo.

Bueno, me alegro mucho. Y no veo el momento

de deshacer la servilleta y empezar a comer. Por favor.

Ve empezando. Yo, mientras, me despido,

porque vaya dos platos hemos hecho hoy.

Es verdad. Crema de lentejas al curry

y mero en salsa de ñoras.

¡Hum! Todo un menú de altura

para triunfar en cualquier mesa.

Y a vosotros, como os digo siempre, haz la comida y mejora tu vida.

Enhorabuena. ¿Cómo está?

Espectacular. Genial.

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Hacer de comer - Crema de lentejas al curry y mero en salsa de ñoras

08 ene 2020

Boris Izaguirre luce hoy el delantal de Hacer de comer. El chef Dani García le enseña varios trucos y dos recetas para usar las ñoras. Juntos cocinarán dos sabrosas recetas: crema de lentejas al curry y, de segundo, mero en salsa de ñoras. Además, compartirán trucos de cocina y curiosidades

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  1. Raulls

    Buen modo de comer lentejitas. Alguno hizo esta receta y la almacenó en el congelador. Parece que las lentejas son enemigas de ser congeladas pero quizás este método de cocinarlas les vaya mejor. Si alguno sabe de esto será un placer escuchar que resultado obtuvo.

    27 ene 2020