Estoy vivo La 1

Estoy vivo

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Jueves a las 22.40 horas  

Andrés Vargas es un inspector de policía que muere persiguiendo al Carnicero de Medianoche, un asesino en serie que ya ha matado a cinco mujeres. Vargas tendrá la oportunidad de regresar a la vida, pero cinco años más tarde y en el cuerpo de Manuel Márquez, otro agente policial. En su empeño por detener al Carnicero de Medianoche, Vargas, ahora Márquez, tendrá como compañera a Susana, una joven policía. Entre ellos tiene lugar una relación muy especial y juntos se enfrentarán a este asesino que vuelve a actuar cinco años después.

Javier Gutiérrez, Roberto Álamo y Anna Castillo encabezan un reparto, que completan Alejo Sauras, Cristina Plazas, Alfonso Bassave, Fele Martínez, Jesús Castejón, Lucía Caraballo, Zorion Eguileor, Mon Ceballos y Goizalde Núñez y que se remata con la colaboración de lujo de Julia Gutiérrez Caba.

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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Capítulo 13 - ver ahora
Transcripción completa

(Aplausos)

Creemos que robaron los cadáveres para quemarlos en la furgoneta.

(Música)

Yo no soy su objetivo.

Estaba dentro del turulo galáctico que escondía El Carnicero.

Sebas consiguió abrirlo.

Ocho mujeres. ¿A cuántas mató El Carnicero?

A siete. Falta una.

Nada sobre estas ocho.

Como si no existieran.

Beatriz, los poderes de esta piedra están por encima de mí.

Ni siquiera yo sé bien cuáles son.

Papá. Soy yo, hija.

Soy papá.

¿Qué quieres?

Conocí al profesor nuevo. Un poco raro, ¿no?

Sí, me acojona un poco. Aunque me acojona todo.

-Te traigo la información sobre Javier Montes.

¿Hay algo importante? No, nunca ha estado fichado.

¿Javier Montes? ¿Podrías pasar mañana por comisaría?

Más preguntas, algo rutinario.

Déjame. Tengo que irme.

¡No! ¡Arturo!

¿No ves que casi te atropellan?

Voy a buscar a mi hijo,

no me gusta que me espere solo en la puerta del colegio.

Vale. Yo te llevo.

Lo siento, compañero. No, no tienes que sentirlo.

Esto va muy rápido.

Demasiado rápido, joder.

¿Tú te has llevado a mi suegro a dar una vuelta?

-Dile que estoy de puta madre.

Ya lo has oído, ¿no?

Nada, me voy a casa. ¿Por qué no vienes con nosotros?

Y así puedes merendar con Arturo y conmigo.

Vale.

-¿Sabéis qué es lo mejor de hacerse viejo?

No.

Que uno

puede decir lo que le salga de los huevos.

Y no hace falta miraros mucho para saber

que entre vosotros ha pasado algo.

Es sobre tu compañero. ¿Márquez? ¿Qué?

Besó a tu madre.

Yo no sé el gel de ducha que usáis, pero tenéis a todos locos perdidos.

Vamos, tu madre tiene un lío en la cabeza que no se aclara.

Pero parece que el beso le gustó mucho. Le gustó mucho.

(Timbre)

He estado a punto de emitir orden de busca y captura.

Qué intensidad, ¿no?

Creo que voy a hacer una tila.

Susana está enamorada de David,

pero a David no le conviene,

y yo estoy enamorado de Susana,

pero no sé si le convengo.

¿Qué tendría yo que hacer para enamorar a Susana?

Me ha llegado información

de que Susana esta noche sale a cenar con David.

Y si esa cena se produce, estás jodido.

Solo es una cena.

Nunca es solo una cena.

¿Dónde quieres que te lleve a cenar?

Tengo algo que decirte.

¿A mí? ¿El qué?

Tuve que besarla de nuevo

para recordar lo enamorado que estoy de ella.

Sentí esa energía como si fuera...

electricidad.

Tuve una...

una sensación... extraña.

-¿Te gustó? -No, no me gustó.

Sí me gustó.

-Vaya con la viuda alegre, menuda velocidad estás cogiendo.

Si de verdad quieres a mi hija, échale valor y lucha por ella.

Te estoy diciendo que vayas a por ella.

Ya estás tardando.

¿Preparada, princesa?

Esa sensación que te parte en siete cuando besas a la mujer de tu vida.

(LAURA) ¡Ahora vuelvo!

Nunca cogieron al Carnicero porque pensaban

que elegía a sus víctimas de forma aleatoria.

Ese hijo de la gran puta ha venido del futuro.

Su misión desde el principio era matarlas a todas.

Sea quien sea, ese cabrón va a por ella.

(RADIO) "Bueno, amigos, hoy se producirá

el primer eclipse lunar.

La Tierra, el sol y la luna se alinearán durante unos minutos.

Estos eclipses tienen un gran impacto en las emociones,

así que cuidado a quién os arrimáis hoy.

Y ahora una canción para los lunáticos."

(Música)

(TOCA A LA PUERTA)

¡Bea!

Susana, levanta.

La sangre de Manuel Márquez.

¿Bea?

¿Cariño?

¿Bea?

¿Bea?

¿Bea?

Ay... Va, cariño.

Os dejo el desayuno preparado.

Yo me visto y me voy.

¡Vamos!

Si os he traido de vuelta

es porque hoy es el día en que termina todo.

Solo una cría me separa de cumplir mi destino.

Y ya nada la protege.

# Ahora, que empiezo de cero,

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, te lo ruego, # por si esta fuera la última vez.

# Ahora, que solo el ahora # es lo único que tengo.

# Ahora, que solo me queda # esperar a que llegue el ahora. #

(Música)

¡Me voy!

¡Que paséis un buen día!

Vaya fondo, señor Márquez.

Estás en baja forma, Iago.

Menuda soba te estoy dando.

Le prefería a usted cuando estaba siempre cabreado.

Tú sigues con lo de anoche, ¿no?

Vi a su hija subir al coche de David.

Pero eso no significa nada.

Por lo que yo he aprendido en la Tierra,

si quedaron juntos, no fue precisamente para cenar.

Mi hija es lo suficientemente inteligente

como para no acabar con ese gilipollas, te lo aseguro.

Ahora nuestro mayor problema es encontrar a un asesino

que no solo viene de otra dimensión, sino que viene del futuro.

Como Terminator.

Como Terminator.

1984, dirigida por James Cameron.

Esa, esa.

El malo viene del futuro para matar a alguien

y cambiar el destino.

Tenemos que encontrar a la octava mujer de la foto.

¿Qué edad cree que tendrá? No lo sé. 17, 20...

Estoy trabajando en la foto.

Para cuando lleguemos a casa, la tendré modelada.

¿La tendrás qué?

¡Ah!

Me duele, señor Márquez.

¿Qué me pasa?

¿Qué te pasa? Que te estás humanizando, eso pasa.

Eso se llama calambre, Iago. ¿Calambre?

Vamos para casa.

Toma.

(TOCAN A LA PUERTA)

¡Aún falta para el desayuno!

-El tiempo justo para hacer la maleta.

-Hola. -Buenos días.

-¿Cómo has venido tan pronto?

-Ya te lo he dicho.

¿Dónde tienes la maleta? -Laura, de eso ya hemos hablado.

-Ya, ya lo sé, y creo que esta será la última vez que lo hablemos.

Pero yo llevo cinco años, cinco, mirando por todos,

mirando por las niñas, mirando por ti,

y creo que ha llegado el momento de mirar un poquito por mí.

-Siempre te lo he dicho. -Ya lo sé.

Pero es que ahora ha pasado algo en mi vida.

Algo muy bueno que puede que produzca cambios y...

te necesito a mi lado.

-¿Para qué necesitas a un viejo?

-De hecho, creo que te necesitamos las tres.

-Laura... -Laura... Nada.

Que no te estoy pidiendo tu opinión, Arturo.

Que te vienes conmigo, y no se hable más.

¿Dónde tienes la dichosa maleta?

Gracias.

-¿Ese "algo bueno" tiene que ver con Márquez?

Señor Márquez, ¿cómo va? Me estoy quedando frío.

¡Ya voy!

Todo tuyo. Gracias.

Oye, apenas queda gel. Sí, tenemos que comprar.

Sí, pero no compres camomila ni mierdas de esas.

Que luego huelo a choto, a cabra, a monte.

¿Quién eres?

¿Qué te pasa?

Pues no lo sé. Me he levantado rara, la verdad.

¿Tú no entraste ayer en mi cuarto y cogiste una cosa de un cajón?

¿Yo? Todo lo que hay en tu cuarto me da mucho miedo. No. ¿Por qué?

No, por nada.

Oye, ¿y mamá?

¿Sigue sin contestar? Sí. No sé qué pasa.

Pues mira, mejor. Así podemos hablar.

¿De qué?

Pues no sé.

David,

tu cena...

¿Qué pasó? ¿Habéis vuelto?

¿Me estás interrogando? Sí.

Pues la cena fue bien.

O sea, que vais en serio.

(RESOPLA)

Coño, ¿qué pasa?

¿Se han vuelto a ir los plomos? Pero ¿por qué?

¿Solo a nosotros? No.

Bueno, no veo más luz.

¡Ah! Pues ya ha vuelto.

Pues eso...

(Timbre)

Voy a abrir.

Oye, pero no hables con mamá de lo de David, ¿vale?

Que se pone muy pesada. No hay nada que hablar.

¿Abuelo? ¿Tenéis otro?

-Abu, ¿qué haces aquí?

-Si seguís teniendo un cuarto libre,

vais a tener que cuidar de un señor con alzhéimer.

(RÍEN)

-¿Que te vuelves a casa? -Sí.

Oye, ¿has venido con mamá? Sí, pero se ha ido.

¿A dónde? A ordenar cosas.

¿Qué cosas? Cosas.

Adelante.

Hola, Óscar.

Pero bueno, Laura, qué sorpresa.

¿Todo bien? Sí.

Sí, sí, si...

He venido porque quería hablar contigo.

Y ahora no sé ni por dónde empezar.

¿Qué te parece si empiezas por sentarte y tranquilizarte?

Vale. Gracias.

¿Quieres un café? O mejor, ¿una tila?

Parece que la necesitas más. No.

Agua, por favor.

Agua, muy bien.

No puedo aceptarla, Óscar.

Lo siento.

¿Qué pasa?

Tú eres un hombre maravilloso,

maravilloso, una de las personas...

más buenas que conozco.

Y quizás por eso quise intentar algo contigo.

Pero...

Pero creo que nunca voy a estar enamorada de ti.

Vaya.

Se puede decir más alto.

Pero más claro...

Perdona, he sido un poco brusca, lo siento.

Pero no quiero que haya malos entendidos esta vez.

Bueno, ¿y este cambio tan radical...?

A ver, que si necesitas tiempo... No es cuestión de tiempo.

¿Estás enamorada de otra persona?

No lo sé.

Pero creo que sí.

Lo siento, Óscar, de verdad, lo siento.

Mira,

yo siempre he respetado tus decisiones.

Y...

bueno, si quieres devolverme esa gargantilla, adelante,

y si no quieres estar conmigo, pues...

qué le vamos a hacer.

Pero quiero que sepas una cosa,

yo siempre voy a estar a tu lado,

protegiéndote,

a ti y a tu familia, siempre.

Gracias, Óscar.

Uno no elige de quién se enamora.

Oye, vamos cerrando el grifo de la ducha.

No sé en la Pasarela,

pero en la Tierra hay muchos con el agua.

¡No le oigo, señor Márquez, estoy en la ducha!

(Timbre)

Hola.

Hola.

¿Pasa algo? No.

Bueno, sí.

Muy bien.

No sé, ¿quieres pasar, quieres tomar un café?

No, no hace falta, porque va a ser muy rápido.

Pues no sé, tú dirás.

Mira, Márquez, yo no sé lo que me está pasando ,pero es...

es como si me hubiera despertado de golpe.

Pues te despiertas muy, pero que muy guapa.

No me interrumpas, que... Ah, bueno, perdona.

A ver, es que...

he decidido que...

que ya,

que chimpún.

¿Que chimpún?

Sí, chimpún. Chimpún...

Que se acabó.

No, no, que se acabó...

Que a tomar por saco, que...

que se acabó el llanto. Ah.

He roto con Santos,

me he traído al abuelo a casa,

y yo ya sé que una mujer de mi edad no hace estas locuras,

que no se presenta aquí y te dice todo eso, pero...

Bueno, yo he tomado una decisión, yo...

Yo quiero empezar una nueva etapa de mi vida

y me gustaría saber

si tú quieres formar parte de ella.

Y eso.

¿Yo?

Tú.

Eh...

Bueno, a ver, que tampoco hace falta que me lo digas ahora, que...

piénsalo.

No, no, no. No hay nada que pensar.

Claro que me encantaría formar parte de esa nueva etapa.

Y me encantaría que no se acabara nunca.

Pues nada, te llamo. Vale.

No. Llámame tú. Mejor. Sí, bueno.

(CARRASPEA)

(CARRASPEA)

Yo llevo poco tiempo en la Tierra,

pero diría que su mujer le está declarando amor.

Enhorabuena, señor Márquez.

¡Iago!

Iago, que me ahogas, hombre.

No seas empalagoso, por favor.

Me voy a trabajar.

Como diría Karina, viva la vida y arriba el amor.

Lorena Díaz,

asesinada.

Sandra Figueroa, asesinada.

Ana Cobas,

asesinada.

Asesinada.

Margot Deniel,

asesinada.

Asesinada.

Asesinada.

Y tú...

Bueno, ¿qué?

¿Sabemos ya algo sobre su identidad? ¿Sabemos quién es?

No hay ningún rasgo distintivo más allá de esto.

Instituto Espacial Europeo.

O sea, que podría ser de aquí, de Badajoz o de Eslovenia.

Sigue buscando.

(Gaita)

(Vibrador)

(Vibrador)

¿Bea?

Iago, ha pasado algo.

La piedra ha desaparecido.

Dame más información.

Esta mañana me he levantado y no estaba.

¿Estás segura de que no la guardaste en otro sitio?

Sí, segura. No me separo de ella, como me dijiste.

Tranquila, Bea.

¿Cuándo fue la última vez que la viste?

Anoche. Estuve trabajando para un concurso de jóvenes científicos.

¿Qué concurso?

Uno del Instituto Espacial Europeo. ¿Por qué?

Bea, ¿dónde estás?

Voy a salir para el instituto. Voy para allá.

¿Por qué?

¿Iago, qué pasa?

Nada. Espérame allí.

Eres tú, Bea.

Hola, hermanas Vargas. Hola, petarda. ¿Os llevo?

No creo que quieras llevarnos. ¿Por qué?

Porque ha venido tu novio a buscarte.

No es mi novio.

(RÍE) Ya.

-Patri...

ha pasado algo.

La piedra... -Tía, luego me lo cuentas.

Madre mía con el novio de tu hermana.

Buenos días. ¿Qué haces aquí?

¿Vas a venir a buscarme todos los días?

Si es lo que quieres. -Hola. Soy Patricia,

pero puedes llamarme Patri. -Hola, Patri.

-Hola. Yo soy Bea.

-¿Cómo la serie?

Sé perfectamente quién eres, Bea.

Chicas, ¿no llegáis tarde?

No, yo podría quedarme aquí todo el día.

Ya. Si queréis, os puedo acercar.

Las dejamos a ellas primero y luego vamos a comisaría.

No hace falta. Sí hace falta.

Pues sí hace falta. Pues venga, para arriba.

Señorita...

Márquez, ¿puedo hablar contigo un momento?

Claro.

A mi despacho.

(RESOPLA)

Cierra.

Tú dirás.

¿Sabes?

Llevo cinco años teniendo mucha fuerza de voluntad.

Y he dejado atrás muchas cosas.

Pero al final siempre consigo lo que quiero.

Pues enhorabuena, comisario.

¿Sales con Laura?

¿A ti qué cojones te importa eso?

Me importa.

Ya te he dicho que siempre consigo lo que quiero.

No te la mereces ni a ella ni a nadie, ¿sabes por qué?

Porque eres un hijo de la grandísima puta,

Óscar Santos.

¿Seguro? Seguro no, segurísimo.

Y no te meto una hostia en esa cara

porque estás detrás de esta mesa, comisario.

¿Detrás de qué mesa? Ahora no hay mesa.

Eh, ¿qué vas a hacer? ¿Qué vas a hacer?

¡Vale, vale! ¡Vale, basta! ¡Basta! Pero ¿qué estáis haciendo?

Pero que... Sal de aquí.

¿Se puede saber por qué cojones os estabais peleando?

¿Es por Laura? Vamos a dejarlo, María.

De dejarlo nada. Pero ¿te has vuelto loco?

Lo mío con Santos viene de lejos. Inspector.

Acaba de llegar un aviso de la central.

¿Qué pasa?

¿Os acordáis de los cuerpos que quemaron en la furgoneta?

Sí, sí. Los han vuelto a robar.

¿Cómo que los han vuelto a robar? Bueno, esto es cachondeo, ¿no?

-No. Alguien ha ido a sus tumbas y los ha desenterrados a todos.

Me cago en mi puta vida.

¿Me perdonáis un segundo, por favor?

No me lo puedo creer.

(Tono de llamada)

Contesta Iago.

(Tono de llamada)

Contesta, sobrino.

(Tono de llamada)

¡Ah!

(Tono de llamada)

Mierda.

Para aquí mismo. -Pues aquí mismo.

(Sirena)

-Mira, justo a tiempo.

-Bueno, muchas gracias. -De nada.

-Sí, muchas gracias. -Hasta luego.

Enana, te veo luego en casa. Vale.

Venga, tira para adentro.

¡Bea!

Tu novio. ¡Corre, corre! (CHISTA)

Si tu hermana no lo quiere, me lo quedo yo.

-¡Jon!

-Vaya brazos. Me colgaría de ellos como un mono.

-Chicos,

ha desaparecido la piedra. -¿Cómo?

-Esta mañana me he levantado y no estaba.

-Pero ¿la has buscado bien? -Sí.

(Sirena)

¿No nos vamos?

No.

¿Nos quedamos? Estaría bien.

(RÍE)

Quiero enseñarte algo antes de ir a comisaría.

Abre la guantera. ¿Qué es?

Venga, abre la guantera.

¿Y esto qué es? Las llaves de mi nuevo piso.

Ah, es verdad, tienes piso nuevo.

¿Y qué tal? Muy bien.

¿Sí? Muy chulo.

Un salón grande, buenas vistas, dos habitaciones.

Qué guay.

Pues me alegro muchísimo. ¿Nos vamos?

Son tuyas.

No, David, son las llaves de tu piso nuevo.

Quiero que te vengas a vivir conmigo.

A ver...

Quiero hacer las cosas bien por una vez.

Y está claro que tú y yo no podemos empezar de cero.

porque llevamos dos años saliendo, pero sin salir.

¿Por qué no damos el salto?

Joder, David... No tienes por qué contestar ahora.

Yo me he tomado mi tiempo, bien lo sabes,

así que tú también puedes tomártelo.

Voy a esperar lo que haga falta.

(RÍE)

¿Qué?

¿El llavero?

¿Qué le pasa?

Que es el llavero más feo que he visto en mi vida.

Te lo podías haber currado un poquito por lo menos.

Bueno, pues saca tus conclusiones.

Debe ser que...

que te necesito hasta para elegir un llavero.

(IAGO TOCA A LA VENTANILLA)

Hola. Hola.

¿Qué tal? ¿Qué haces aquí?

Traer unos apuntes a Bea que se había dejado en mi casa.

¿Y vosotros?

Pues hemos venido a traer a Bea. Y ya nos vamos.

Claro.

Bueno...

Adiós, Iago. Adiós.

No, no, espera, espera, no arranques.

¿Qué pasa?

¿Ves ese tío de ahí?

Sí.

Pues he quedado para hablar con él en diez minutos en comisaría.

Pues no tiene pinta de que vaya a comisaría. ¿Quién es?

¿Te acuerdas de Estefanía, la chica que desapareció?

Sí.

Pues venga, bájate, ahora te cuento. Vamos a hablar con el profesor.

Espera, espera.

Señorita, disculpe, ¿dónde está el aula de Primero Bachillerato?

¿Por qué? ¿Eres profesor nuevo? No.

Pues qué pena.

El aula de primero, por favor. ¿Qué primero? ¿A, B, C, D?

Primero de Bachillerato. Por ahí.

Muchas gracias.

Perdón, ¿es la clase de Beatriz Vargas?

No, es en el otro pasillo. Gracias.

¡Chicos!

-¿Por qué no me avisaste para interrogarle?

David, porque era cosa mía. Cosa tuya...

Espera, espera. Es él.

¡Javier!

¡Profesor!

¡Profesor!

¡Javier, espera!

¡Eh! ¡Alto!

¡Policía!

(Alarma)

¡Eh!

(Alarma)

¿Y mi hermana? Está en clase.

(Alarma)

Bea, vete a casa. ¿Por qué?

Hazme caso, vete a casa. ¿Qué pasa, Susana?

¡Vete a casa, Bea!

(Alarma)

¿Dónde está Bea? Estaba detrás.

(Alarma)

Bea. ¿Qué haces aquí?

Ven, vámonos. No, no, todos me dicen lo mismo.

Tenemos que irnos.

(Alarma)

Espera. ¡Ah! ¡Ah!

(BEA LLORA Y GIMOTEA)

¡Iago!

Sabía que al final me servirías para algo.

Bea.

Susana.

(Teléfono)

Dime, sobrino.

Es ella, señor Márquez.

La octava científica es ella.

¿Quién? Su hija, Bea.

El Carnicero se la acaba de llevar.

¿Qué?

Lo siento.

Lo siento, señor Márquez.

Hola, Arturo. -Hola.

Hola, María. Cuánto tiempo. -Mucho.

Qué buena pinta tiene eso.

Ya me han contado que te quedas en casa.

-Me voy tres semanas y se lía la mundial.

-No exageres. Oye, ¿has visto mi móvil?

-Está cargándose en el salón.

-Me alegro mucho de que estés aquí, Arturo.

-Entre tú y yo, estaba deseando volverme.

-Me voy con Laura.

-Yo me quedo con las fabes.

¿Queréis un cafelito? -¡Sí!

Yo solo te cuento lo que he visto. -Venga ya, María.

-Bueno, vale, sí, probablemente se estaban dando de hostias por ti.

Pero ¿qué es lo que le dijiste a Santos?

-Le devolví la gargantilla, le dije la verdad, lo que sentía.

-¿Estás segura de tu decisión? -Santos siempre será un amigo.

No voy a engañarme ni engañarle a él.

-Yo hasta Sebas,

la verdad es que no puedo decir que haya tenido relaciones fáciles.

Pero cuando quieres a alguien, lo sabes.

Yo con Sebas lo supe.

-Me estás hablando como le hablo a mi hija.

¿Qué me está pasando?

-Que por fin tienes ganas. -Que no hablo de sexo, María.

-Que yo tampoco.

Estoy hablando de ganas de intentarlo, de ilusionarte.

Y eso siempre es bueno.

-Márquez es...

tiene algo muy especial.

-Yo no quiero opinar.

Pero si tengo que elegir entre el bobo de Santos y Márquez,

me quedo con Márquez.

-Arturo, eres una portera.

-A ver, Santos es del Madrid,

Márquez del Rayo.

No hay color. -No hay color.

(RÍE) -No hay color.

Cristina.

Ven un momento.

Quiero una orden de busca y captura para Javier Montes ya.

-¿El profesor? Sí.

Se nos ha escapado y queremos saber por qué.

Vale.

Estefanía.

¿Estás bien?

Voy a avisar al grupo de menores. -Quiero hablar contigo.

¿Qué ha pasado?

Ven conmigo.

Siéntate aquí.

Ya está.

Estefanía, yo estoy aquí para ayudarte, ¿vale?

Yo te aviso.

Susana está hablando con ella.

Chao.

Necesito que me cuentes qué ha pasado.

(ESTEFANÍA LLORA)

¿Ha sido tu profesor?

¿Javier Montes?

Vale.

¿Qué relación tenías con él?

Está bien.

Mírame. Yo sé que esto es muy difícil.

(LLORA)

Yo sé que esto es muy difícil.

Pero te lo tengo que preguntar.

¿Te ha forzado?

Esta mañana.

En su despacho.

Por eso se fue del instituto.

¡Susana!

Estefanía.

(BEA GIMOTEA) (EL CARNICERO CHISTA)

¿Qué quieres?

Suéltame, por favor. ¡Por favor, suéltame!

-Me temo que eso no es posible.

-¿Quién eres?

-¿Todavía no lo sabes?

Yo soy quien mató a tu padre.

-El Carnicero está muerto.

-No.

Estoy vivo.

Yo soy El Carnicero.

Nunca me gustó ese nombre, ¿sabes? No me hacía justicia.

-Pues mátame a mí también,

porque te juro que como salga con vida de esta, te mato.

¡Te mato, hijo de puta, te mato!

-Una respuesta muy propia de un Vargas.

(GIMOTEA)

No despertarás nunca más.

¿Qué cojones ha pasado aquí?

La cría esta ha intentado matarte.

Igual tiene algo que ver con el profesor.

¿Cómo con el profesor?

¿Qué estás diciendo, que la ha mandado para que te mate?

No tiene mucho sentido, ¿no?

No lo tiene.

Sí, Bea.

¿La hija de Vargas? La hija de Vargas, sí, Sebas.

La ha secuestrado.

¡Señor Márquez! Por aquí, Sebas.

¿Qué tenemos?

Son todas las cámaras de vigilancia de la ciudad.

Si pasan por delante de alguna, el sistema lo reconocerá.

No tenemos tiempo para esto, nos lleva mucha ventaja.

La tendrá escondida en algún sitio. Necesitamos ayuda.

Hay que avisar a la Policía.

Que pongan dispositivos,

que pongan patas arriba esta puta ciudad.

Aunque nos hicieran caso, tardarían horas en prepararlo.

Tiene que haber alguna otra forma.

Y tengo que encontrarla, tenemos que encontrarla.

No sé qué más puedo hacer. Iago...

hoy más que nunca necesito tu inteligencia, ¿me oyes?

Tu tecnología.

No sé, señor Márquez....

No me jodas, Iago, te he visto hacer cosas increíbles.

Tiene que haber alguna forma de contactar con ella.

Contactar...

Sí, puede que haya una manera.

(Teléfono)

Márquez.

Arturo, ¿estás en casa?

A mí nunca me dejan solo, compañero.

¿Estás con Laura?

Y con María.

Vale, necesito que me hagas un favor muy urgente, Arturo.

¿Pasa algo?

Todavía no, pero tienes que confiar en mí, ¿vale?

¿Qué es lo que quieres?

Sácalas de ahí inmediatamente.

Tengo que ir a tu casa y Laura no puede saberlo.

Aquí no entras hasta que no me cuentes que coño está pasando.

Arturo, escúchame, de policía a policía, sácalas ya.

Luego te lo explico, ¿vale?

Pues sí que me lo vas a explicar.

Hasta ahora.

Vamos.

¿Qué haces aquí? Es Bea...

¿Qué? Ha desaparecido.

¿Cómo?

No la encontramos en ninguna parte. -A ver, chicos...

(Timbre)

Ahora mismo vas a explicarme qué está pasando.

¿Estás solo? Sí. Acaba de salir Laura.

Tenemos que entrar en la habitación de Bea.

No se mueve nadie hasta que no me expliques qué pasa.

Es muy importante, si no fuera necesario, no te lo pediría.

Nunca os pondría en peligro. ¿Qué le pasa a mi nieta?

Confía en mí. ¿Qué pasa con mi nieta?

Arturo, por favor.

Tienes que confiar en mí, ¿vale?

Sebas, quédate con él.

Ven, vamos para el salón.

Bea construyó esta radio

para contactar con otros planos de existencia.

Pero ella puede alcanzar esos planos.

Si tiene cerca la piedra.

¿Qué piedra?

La que tenía en la mano cuando contactó con usted.

¿Conmigo?

En el sueño.

Bea.

Bea, ¿me oyes?

Bea, responde.

Encuentra a mi hija, Iago, por favor.

Encuéntrala.

Bea, ¿estás ahí?

Bea.

Bea, ¿me escuchas?

(LAURA JADEA) Están allí, están allí.

-Susana. Mamá...

No te preocupes, no te preocupes.

Bea, responde, por favor.

Déjame.

Hija, soy yo.

Soy papá.

Cariño, necesito que me contestes.

¿Me oyes? Necesito que hables conmigo.

Sé que estarás muerta de miedo, pero yo estoy aquí.

Papá está contigo.

Y siempre va a estar contigo, Bea.

Dime algo, mi amor.

¿Recuerdas cuando eras niña y tenías pesadillas?

¿Y me decías que no me moviera de tu lado?

¿Recuerdas que me entretenías contándome cualquier cosa

para que me quedara ahí contigo?

¿Para que no me separara de ti?

Bueno, pues ahora necesito que me hables, Bea.

Háblame, pequeña, por favor.

Bea...

Te quiero, Bea.

Eres lo que más quiero en el mundo.

No puedo perderte, ¿me oyes?

Otra vez no.

Contéstame, mi amor, estoy aquí.

Papá está aquí contigo, Bea.

¿Papá?

¡Papá!

Hija, te escucho. Soy yo, dime.

Papá.

¿Eres tú?

Sí, mi amor, soy yo, soy papá.

Tengo frío.

Tengo frío.

Cariño, quiero que te concentres.

¿Vale?

Quiero que me digas todo lo que ves.

Dime, ¿estás en un sitio abierto, ves...

ves el cielo?

Hay vigas, son como vigas metálicas.

¿Como una nave industrial?

No lo sé.

Dime, ¿qué más ves?

Veo un letrero, pone...

"Tendido 5".

Está en la plaza de toros.

(LLORA) Sácame de aquí, papá, sácame de aquí, por favor.

Sí, voy a sacarte, mi amor.

¡Él viene, papá, sácame de aquí, por favor!

Enseguida, voy para allá. ¡Vamos!

¡Sebas!

Nos vamos, ya sabemos dónde está. Me voy con vosotros.

No. Eh...

Arturo, no puedes venir.

Te necesito aquí apoyando a la familia.

Iago, vamos a necesitar armas, muchas armas.

Ya lo tenía previsto, señor Márquez.

(LLORA)

Te quiero, papá.

(Teléfono)

Dime, Susana. Márquez, ¿dónde estás?

Escúchame, manda refuerzos... Márquez, mi hermana ha desaparecido.

Lo sé, está aquí, en la plaza de toros.

¿Cómo?

Envía refuerzos y ambulancias, ¿vale?

Márquez, ¿cómo que está ahí, ¿pero está bien? ¡Márquez!

¡Márquez! Joder.

Solo usted puede acabar con ellos.

Y solo con la Martirio.

Un momento.

¿Qué haces?

Tengo que hacer algo si voy a morir.

María.

Estoy pinta muy mal.

Probablemente cuando escuches este mensaje, estaré muerto.

Solo quería decirte que...

En fin,

que estos últimos meses han sido los más felices de mi vida.

Y que nunca pensé

que podría amar tanto a alguien como te amo a ti.

Te quiero, cariño.

Un beso.

Ya podemos ir a matar cabrones.

¿Qué pasa?

El eclipse.

Este cabrón pretende matar a mi hija durante el eclipse.

Con la energía de la piedra puede utilizar el eclipse

para abrir una puerta a otra dimensión

y huir después de matarla.

Pero no la matará hasta tener la huida asegurada.

Joder.

Hola, señor Márquez.

-¿Qué cojones es eso?

¿Qué hacemos, señor Márquez? ¿Qué hacemos?

A tomar por culo.

(Disparos)

Vaya a por su hija, señor Márquez.

Nosotros nos ocupamos.

Joder... Corre, Iago. ¡Corre!

¡Eh, eh, hijos de puta! ¡Venid a por mí!

Bienvenida a la oscuridad, profesora Vargas.

Bienvenida al fin de todo.

Bea.

Bea.

Bea, mi amor.

Bea, mi amor.

No debería estar aquí, inspector.

Por aquí, por aquí.

No los veo

¿Dónde cojones están?

No veo nada.

(Disparos)

¡Hostias!

No sabe cómo voy a disfrutar matándole por segunda vez.

Además, con esta no se regenerará.

Suelte el arma.

Suelte el arma o mato a la niña.

Ella es inocente. ¿Inocente?

Sí.

Su hija es una de las mayores asesinas de la historia.

Es solo una niña. Pero crecerá.

Y junto con sus compañeras inventará una de las fuentes de energía

más poderosas jamás conocidas.

¿De qué cojones me estás hablando?

No le han contado nada allí arriba, ¿verdad?

Vosotros, los humanos, tan ignorantes, tan mezquinos,

destruiréis vuestra propia Tierra.

De hecho, ya lo estáis haciendo.

¿Qué tiene que ver todo eso con mi hija?

Cuando vuestro mundo sea un desierto,

encontraréis el mío y lo arrasaréis.

Utilizando la fuente de energía que ella inventará.

Deja que se vaya.

Yo no soy el malo de esta historia, inspector.

Espero que lo comprenda.

Deja que se vaya, por favor.

No.

Bea morirá esta noche.

Y yo salvaré a los míos.

Estamos jodidos.

Gracias por confiar en nosotros sin condiciones.

Ha sido un honor, Sebastián.

Igualmente, chaval.

Tranquilo, esto no es el final.

El destino ha cambiado,

vuelvo con los míos.

Adiós, inspector.

(Disparo)

(Disparo)

Al fondo, al fondo.

-¿Qué cojones pasa?

Arturo.

Arturo.

Arturo.

Arturo, no te mueras, por favor.

Arturo.

Estoy jodido, Márquez.

No, Arturo, te vas a poner bien, ya verás.

¡Vienen los refuerzos!

¡Voy a buscarles!

¿Has escuchado?

Viene la ambulancia, ¿vale?

Te vas a poner bien, Arturo.

Vienen las ambulancias, Arturo. No te vas a morir.

Tú y yo sabemos que no. Sí.

Sí, escucha.

Escucha, te vas a poner bien, ¿vale? Ya verás.

Cuida de mis chicas, compañero. No, no te vas a morir.

Cuídalas.

Aguanta, por favor.

Arturo, aguanta.

Escúchame, no te vas a morir. ¿Me oyes?

No importa si me encuentro con mi mujer y con mi hijo...

No importa.

Arturo, soy yo.

Soy Andrés, papá.

¿Me oyes?

Papá, soy yo.

He estado contigo todo este tiempo, papá.

Papá, no te mueras, por favor.

(Ambulancia)

Soy yo, papá.

¿Esto para quién es, Papuchi? ¿Eh, esto para quién es?

Iago, por favor, ayúdame con los platos,

están a punto de llegar. Sí.

(TV) "Hoy se cumple un mes del crimen del parque de atracciones,

son muchos los interrogantes que aún no han tenido respuesta."

No te jode, ni siquiera tengo respuestas yo.

¡Apaga eso, Iago, anda!

(Timbre)

Iago, ayúdame.

Qué pronto han llegado.

Ahí. ¿Qué tal estoy?

Está usted hecho un pincel, señor Márquez.

¿Sí? Muy bien.

¿Qué haces, qué haces? Abrir.

No, abro yo. No, abro yo.

Por favor, Iago, venga.

(CARRASPEA)

No, ahora sí que estás perfecta. Y lista para el partido.

Hoy no juega la Selección, pero...

Tú estás guapa te pongas lo que te pongas.

(Pasos)

Uy, por favor. Pero ¿esto qué es?

Os voy a estar vigilando toda la noche.

Muy bien. No seas idiota.

Qué guapo estás. Muchas gracias.

Estás para hacer la primera comunión.

Yo también te quiero, Susana.

Que ya sé que te lo he dicho muchas veces, pero...

Estás muy muy hermosa.

Pues me gustaría que me lo dijeras por lo menos cinco o seis veces más.

Ah, ¿sí? Pues prepárate. No voy a parar en toda la noche.

¡Espera, espera!

Traemos comida para un regimiento.

Ayúdame con esto. -Vale.

-¿Cuándo vais a arreglar el ascensor? Pasa, anda.

¿Ha empezado el partido? Todavía no.

¿Qué tal estás?

¿Que qué tal estoy? (ASIENTE)

Pues bueno, pues después de lo de aquella noche...

después de matar bichos,

la verdad,

es que hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien.

Muchas gracias, Sebas, porque sin tu ayuda,

no lo hubiéramos conseguido.

Oye, Iago,

va a empezar el partido, enciende la tele, hombre.

¡Voy!

(Ladrido)

(RÍE) Qué susto.

¿Qué haces aquí escondido? No, nada.

Buscando un cable para ver el fútbol. Aquí está.

¿Y esto qué es?

Nada, cosas de... ¿Qué?

Juguetes de cuando era niño, los voy a donar a la beneficencia.

¿Y quién iba a querer este...

secador?

Nunca se sabe. Bueno.

¿Qué tal con David?

Pues...

David hace su vida, yo hago la mía...

Se acabó.

¿Se acabó de verdad?

Joder, Iago... Sí, se acabó.

Te lo pregunto por saber cuándo me vas a dar una oportunidad.

¿A ti?

A mí, claro.

Soy el hombre perfecto para ti.

Soy atento,

generoso,

sincero...

Y muy bueno en las artes amatorias.

(RÍE)

Menos lobos, caperucita.

De otro planeta.

Lo dijiste tú.

(Timbre)

Timbre.

(Timbre)

¡Voy!

Hola. Hola.

Pasad. Hola.

Hola, mamá. -Hola, cariño.

Hola, Patri. -Hola.

-Hola. -Hola.

-Eh... Mamá, este es Jon. -Encantado.

-Estaba deseando conocerte. -Y yo.

-Mami, mami... -¿Qué?

-¿Puedo ayudar en algo? Sí, Jon, vente conmigo.

Que vamos a por unas sillas.

Pero qué guapo, ¿no? Es guapísimo. Pero vamos...

-Que está ahí. -Pero cariño...

-Callaos. Dejadme ya, dejadme ya.

Hola, salvador. Hola.

No tienes que llamarme así. ¿Como que no?

Me salvaste la vida, ¿no?

Eres mi superhéroe favorito.

¿Y tú?

¿Cómo estás tú?

Bueno...

Sigo sin acordarme mucho de lo que pasó esa noche.

Pero te lo agradezco.

Gracias.

(Fútbol en televisión)

Oye,

¿sabes que tengo novio? -¿Ah, sí?

-Como Bea. -Qué bien.

¿Y tú qué pasa, eres del Athlétic?

¿Eres vasco tú o qué?

-No.

(RÍEN)

Bueno, ¿me hacéis un sitio?

Escuchadme, un momento, por favor.

¡Por favor! (TOCA LA VUVUZELA)

Gracias.

A ver, un momento.

A ver, hay una cosa que Arturo

apreciaba aún más que el Rayito y el fútbol.

Que es...

La familia. La familia.

Así que supongo que si nos está mirando,

estará muy contento de vernos a todos juntos,

aunque a la mitad no nos guste el fútbol.

A mí Arturo me enseñó muchas cosas.

Me enseñó que...

Que cuando la vida te golpea,

lo que tienes que hacer es levantarte.

Y que si la vida decide golpearte una vez más,

pues lo que tienes que hacer es levantarte otra vez.

Y siempre con una sonrisa.

Y aunque creas que las cosas no tienen solución,

siempre hay alguien a tu lado.

Solo hay que aprender a saber mirar.

Y ya.

¡Por Arturo! (TOCA LA VUVUZELA)

Por Arturo. -Por Arturo.

Bueno, a mí también, perdón, me gustaría decir algo.

Eh...

No os lo vais a creer, pero con Arturo siento que...

que se ha ido mi padre.

Y...

Y ojalá que hubiera podido estar más tiempo con él.

Pero bueno, no solo quiero contaros esto,

me gustaría añadir... Pedirle matrimonio.

-Va, María, por favor. No, no, no.

No, no. ¿No?

No, no voy a pedir matrimonio a nadie.

De momento.

Por favor, por favor.

No, simplemente quería daros las gracias a todos por...

haberme aceptado entre vosotros.

Bueno, no solo a mí, perdón,

por habernos acogido a mi sobrino y a mí, a los dos.

Muchas gracias. Gracias.

Venga, vamos a ver el partido, ¿no?

-Vamos a comer, que se enfría. Están buenísimas, las ha hecho Sebas.

Habrá que probarlas.

(Televisión)

¿Quieres? No.

(Ruido)

¿Y esa luz?

(BALBUCEA)Sí, yo. Es mi madre.

Que me llama por Skype.

¿Por Skype?

Pero cuánta tecnología en Moaña, ¿no?

Sí.

¿Tu madre? Sí.

Creo que vuelvo a casa.

Disculpad.

Bueno, me vais a perdonar un segundo.

No, es que voy a ver qué tal está mi sobrino,

porque creo que todo esto lo ha dejado un poco revuelto.

(Televisión)

¿Qué pasa?

La señora directora.

Tiene algo que comunicarnos.

Es importante.

Mi respuesta es no.

Iago, sal.

Pero señor Márquez... Sal de aquí, por favor.

Señor Márquez.

No van a llevarse a mi sobrino, ¿me oye?

Es un funcionario de La Pasarela. Me da igual, no se lo llevan.

Señor Vargas... Escúcheme usted.

No me dijeron que El Carnicero ya era hostil cuando me lo crucé.

Por eso no murió en el embalse.

Y tampoco me dijeron que su misión era matar a mi hija.

Desde que llegué a la Tierra no han dejado de mentirme

y de ocultarme mil detalles.

Así que no permitiré que se lleven lo único bueno que he sacado.

Que es a este chico, mi sobrino.

Le pertenece a esta Tierra, a mi familia.

Así que ya puede enviar a toda su policía celestial

que no va a moverse de aquí por mis santas pelotas.

Es una buena noticia.

La conexión emocional con su Enlace,

será necesaria.

No le sigo.

Que su Enlace permanecerá con usted.

Entonces, ¿me quedo?

¿No tengo que irme?

Han acabado con El Carnicero, pero su trabajo no ha terminado.

¿Cómo que no ha terminado?

Tienen una nueva misión.

¿Y esa nueva misión es urgente?

No es inmediata.

Mire, señora, aquí al lado está mi familia.

Y creo que me he ganado el derecho a estar un rato a solas con ellos.

Solo un ratito, ¿no le parece?

Está bien, señor Vargas.

Disfrute de su familia.

Necesitará tomar fuerzas para lo que viene.

Jamás he oído a nadie hablarle así a la directora.

Pues bien a gustito que me he quedado.

Iago,

¿¿sabes una cosa?

¿Qué, señor Márquez?

Ahora sí que estoy vivo.

(Timbre)

¿Has invitado a alguien? Yo no.

¿Y usted? No.

Hola. Por fin te encuentro, Manuel.

¿Quién eres? ¿Qué quién soy?

Soy tu mujer.

Estoy vivo - Capítulo 13

14 dic 2017

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