Estoy vivo La 1

Estoy vivo

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Estoy vivo
Jueves a las 22.40 horas  

Andrés Vargas es un inspector de policía que muere persiguiendo al Carnicero de Medianoche, un asesino en serie que ya ha matado a cinco mujeres. Vargas tendrá la oportunidad de regresar a la vida, pero cinco años más tarde y en el cuerpo de Manuel Márquez, otro agente policial. En su empeño por detener al Carnicero de Medianoche, Vargas, ahora Márquez, tendrá como compañera a Susana, una joven policía. Entre ellos tiene lugar una relación muy especial y juntos se enfrentarán a este asesino que vuelve a actuar cinco años después.

Javier Gutiérrez, Roberto Álamo y Anna Castillo encabezan un reparto, que completan Alejo Sauras, Cristina Plazas, Alfonso Bassave, Fele Martínez, Jesús Castejón, Lucía Caraballo, Zorion Eguileor, Mon Ceballos y Goizalde Núñez y que se remata con la colaboración de lujo de Julia Gutiérrez Caba.

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No recomendado para menores de 12 años Estoy vivo - Capítulo 5 - ver ahora
Transcripción completa

Yo, si pudiera volver a ver a mi marido,

solo le diría una cosa:

que la afortunada de tenerle siempre fui yo.

Voy a volver a conquistarla.

"Estoy vivo", ahora mismo.

Bea, déjalo ya, es que no sé, no hay nada más allá.

(Música)

-Sí, mi padre.

El Carnicero sigue vivo.

¿Y qué quiere de mí?

Que cace a ese asesino.

El Carnicero muere y vuelve cinco años después como yo.

Entonces, mata a esa pobre chica, luego, montó lo de la fábrica.

Quiero verle la cara por última vez.

La Policía ha cerrado el caso.

¿A qué está jugando este cabrón?

¡Señor Márquez, es un hostil!

Los entes hostiles, nuestros enemigos, quieren matarle.

Ah, bueno, eso me deja mucho más tranquilo.

Más tranquilo aún se quedará con esto.

Es un acumulador energético de gran potencia.

Tecnología de la Pasarela.

Situando estratégicamente estos dos dispositivos

voy a crear un perímetro de seguridad

que detectará la presencia de entes sobrenaturales.

¿Dónde has puesto la batería?

En el Cerro del Tío Pío.

Muy bien, pues ya la estás encontrando.

¿Quién me la puede haber cogido?

El Yayo.

Porque la zona de la M-30 es suya y de su gente.

No quiero ser grosero, pero...

no me está contando la verdad.

No son mis resultados, son de mi suegro.

Tiene alzhéimer. Sí.

Arturo, que...

que te queremos decir una cosa.

-¿Qué es lo que quieres decirme,

que tengo alzhéimer?

Pues ya me lo has dicho.

¿Y ahora puedo seguir leyendo el periódico?

¿quién se va contigo al campo?

Pero a ti esto del fútbol como que no...

Bueno... Lo importante no es el fútbol,

sino con quién lo compartas.

Por cierto,

me he enterado de lo tuyo con Susana.

Susana y su familia han sufrido mucho.

Por el bien de todos, espero que no la hagas sufrir más.

¿Qué cojones...?

¡Ah!

-Una amputación post mortem.

Las huellas confirman que se trata de Martin Carranza.

Quiero saber dónde fue cuando se escapó de comisaría.

Vamos a coger al cabrón que hizo esto.

Le cortan un brazo,

lo desentierran, lo vuelven a enterrar,

y se lo tiran a usted. No entiendo. Es un mensaje.

(Vibrador)

Me acaba de escribir Jon.

Me ha dicho que tiene una pieza que serviría para mi radio.

Y me ha mandado una ubicación.

El taller está lleno de material, pero solo te interesa una batería.

¿Por qué? Porque es robada.

Porque no solo es una batería. -¡Quieto todo el mundo!

De aquí no se mueve ni Dios.

No sé qué cojones hay en esa batería,

pero la quiero.

Los niños que se vayan.

Si quieres la batería, vas a tener que matarme.

¿Tienes pelotas, Yayo?

¿Eh, las tienes?

Su estrategia suicida funcionó.

Huyeron al ver que mataron a un policía.

Y yo recuperé mi acumulador.

(Risa)

¿Esto qué es? ¿El Carnicero?

Y sabe quién soy.

(Risa)

(Bullicio)

(CANTAN Y VITOREAN)

(Timbre)

Buenas noches. -¿Tienen habitaciones libres?

Aquí, menos en el Orgullo, casi siempre estoy sola.

Hoy eres el único cliente. -Perfecto.

Te voy a dar una bien soleadita, majo.

(Ladrido)

Feliz cumpleaños, cariño.

Buenos días, amor mío.

(Risas)

(RECUERDA) "Mamá, ¿sabes que papá tiene un regalo para ti?

¡No, no, Bea! Que es una sorpresa.

Pero ¿cómo va a ser una sorpresa, si graba una cada año?

Pero no lo sabemos, boca chancla. Pero no discutáis, hoy es mi cumple.

¿Y los besos?

¿Qué es la cinta que me tiene? ¡No!

¡Vale! ¡No!

Dice: 'Amor, amor'. No, no dice amor.

¿No dice amor? (RÍE)"

¡Susana!

¡Niñas!

¿Dónde estáis?

Se han ido sin decirme nada.

Joder.

(AMBAS) ¡Felicidades! -Me vais a tirar la cafetera.

Pensabas que nos habíamos olvidado de ti.

Pues sí. -La cara de póquer que tenía.

-Felicidades. -¡Arturo, gracias!

¿Dónde estabas tú? -Detrás del sofá.

Casi me rompo la cadera.

Mamá, ¿qué vas a hacer hoy? ¿Eh?

¿Qué vas a hacer hoy? Nada especial.

Yo me pasaré por la Fundación Reina Sofía,

la del alzhéimer.

-Para tu terapia estará muy bien, te ayudará mucho.

-Te va a ir muy bien, ya verás. -Las sesiones son para vosotras.

Que lleváis todo esto peor que yo. (RÍEN)

No os riais, que lo digo muy en serio.

La terapia con familiares es lo más importante en el tratamiento.

Claro que sí, ahí estaremos. ¿A que sí, mamá?

¿Eh? Que ahí estaremos.

Sí, sí, claro. Es muy buena idea, Arturo.

# Ahora que empiezo de cero

# que el tiempo es humo, # que el tiempo es incierto.

# Abrázame fuerte, amor, # te lo ruego,

# por si esta fuera la última vez.

# Ahora, que solo el ahora # es lo único que tengo,

# ahora, que solo me queda # esperar a que llegue la hora. #

Toma.

Dale un par de sorbos a eso y nos ponemos a funcionar.

Quiero coger hoy mismo a ese cabrón. Gracias.

Pero yo ya llevo un par de horas funcionando.

El acumulador energético que nos robó el Yayo...

Bueno, como quiera usted llamarla.

El caso es que ha dejado de funcionar.

Ahora mismo estamos sin perímetro de seguridad.

Mierda.

Este tío se pasaba horas bajo una cama.

Esperando a sus víctimas.

Observándolas.

Le gustaba jugar con ellas antes de matarlas.

Y eso es lo que está haciendo con nosotros.

Por eso he pirateado la cámara de todos los bancos,

centros comerciales y tiendas de Madrid.

Si su cara está grabada, lo sabremos.

(Ruido)

Lo tenemos.

Ese no es El Carnicero.

Ese es Raphael.

Habrá que reajustar un poco el sistema.

¿Quién es Raphael, por cierto? ¿Raphael?

Yo me voy al tajo; tú sigue con esto.

En cuanto lo tengas, me avisas.

Y no hagas nada sin consultarme, y cuando digo nada, es nada.

¡Espere, espere!

¿Y ahora quién es, Chiquetete?

# Alaba, alabimbombam, #

# Rayito, Rayito, y nadie más. #

# Alabí, alaba, # el Rayo Vallecano, ra, ra, ra. #

¿Esto qué es?

El himno de su adorado Rayo Vayecano.

Y al fondo, mire.

El Carnicero.

¿Qué calle es esa?

Localízala.

En cuanto lo tengas, me avisas. ¡Señor Márquez!

¿Ya? ¿La tienes? No, no es eso.

No olvide que hoy es el cumpleaños de su esposa.

Muchas gracias.

Pero ni muriéndome mil veces lo olvidaría.

¡Hola!

-Tengo que decirte una cosa. No le sigas la corriente a Bea.

Nos estamos metiendo en su rollo y acabaremos desenterrando cadáveres.

-¡Chicos, lo tengo todo pensado!

Ya sé cómo recuperaremos la batería. -No.

No rotundo.

Pero ¿tú viste los trastos esos en el taller?

Que se encendieron con solo acercarla.

Que no, que no, que no, que yo paso.

-Jon... -Por una vez estoy con Patri.

Puede ser peligroso.

-A ver, si se la llevó Márquez, tiene que estar en su piso.

Y nosotros vamos a ir a por ella.

Pero... ¿estamos tontos o qué?

Que es policía y está armado.

Además, ni siquiera sabemos dónde vive.

-Eso tiene solución.

¿Tenéis problema si nos saltamos las dos primeras clases?

Susana.

Llevas dos días dándome largas. ¿Podemos hablar?

¿De qué? ¿De cuándo vamos a volver al motel?

No, claro que no.

Ah, claro, es por Márquez.

El gilipollas este ha hablado contigo también.

David, necesito tiempo para pensar.

¿Pensar qué?

Todo.

¿Estás bien?

Marvin Carranza, ya conocéis su historial de memoria.

Desaparecido, muerto, desmembrado. ¿Alguna novedad?

Nada. Hemos preguntado a los jefes de las bandas

y nadie lo ha visto.

¿Y la ballesta?

Si la robó no sería para cazar ciervos por Vallecas.

Sin rastro de la ballesta.

Ya, pero es una ballesta, y no estamos en la Edad Media.

A alguien tuvo que llamarle la atención.

Quiero dos patrullas peinando las calles.

El resto volved a preguntar a la familia.

Nietas, trinitarios y la madre que los parió.

Traedlos aquí si es necesario.

Quiero saber lo que le pasó a Marvin, ¿estamos?

Eso es todo.

Y tened cuidado ahí fuera, que no reparten chucherías.

De las chuches hasta los huevos. Márquez,

te quedas aquí hoy poniendo el día el papeleo.

Lo siento, jefe, pero sinceramente,

creo que puedo aportar más en la calle.

Puede ser, y también te llueven brazos caídos del cielo.

Pero aquí rotamos todos.

Vargas, tú te quedas con él. Qué bien.

Odio el puto papeleo. Te vas a hartar.

En esos sois clavaditos, con el papeleo se pone de mala uva.

¿Tienes claro el plan?

Pues aunque creo que después de la nota,

el mensaje y la notita en mi despacho...

Venga, repítemelo.

A las 21:00 pongo fin a la jornada de compras.

Y me llevo a tu madre a casa. Muy bien. Muy bien.

¿Se huele algo? Que va, ni se lo imagina. Nada.

Perdón...

Perdón, eh. Sí.

¿Qué es lo que no se imagina?

Hoy es el cumpleaños de mi madre, he preparado una fiesta sorpresa.

¿No te ha invitado? No.

Mira que eres pa' dentro cuando te pones.

Hace cinco años que mi madre no celebra su cumpleaños, cinco.

Y me he hartado y he decidido que hoy sí o sí lo celebra.

¿Te vienes luego?

Claro. Sí. Vale, pues ya está.

Puedes traer a tu sobrino, si quieres.

He oído que es un quesito.

Ah, ¿sí? ¿Quién te ha dicho eso? Eh...

Bueno, me voy, que tengo huellas fresquitas,

y no hay quien las identifique.

Que yo lo de...

No que lo digo... Un comentario que hice de pasada.

Mira qué casualidad.

Tu quesito.

¿Has localizado ya la calle del video?

Así es, señor Márquez, calle del Espino.

Pero hay algo más y le va a hacer muy feliz.

Miedo me das.

Sé dónde se esconde el carnicero.

En una pensión de la misma calle.

Y no hay duda, el rastro es reciente.

Lo tenemos.

Bien, escucha, no te muevas de ahí hasta que yo llegue.

Y ni se te ocurra entrar solo.

¿Me has oído?

Sí, señor Márquez. Alto y claro.

(Música)

¿Qué haces aquí? ¿Tú no deberías de estar en clase?

No, tenemos libre.

Venimos a ver a Susana.

Escucha, lo que pasó ayer en el taller...

No se preocupe que no se lo vamos a decir...

Bea, lo que pasó ayer en el taller es una cosa entre nosotros.

Pero si me entero de que vuelves a meterte en líos...

No, seré una niña buena, inspector.

Una última cosa, Bea.

Yo también tuve tu edad.

No hagas alguna tontería de la que luego te arrepientas.

Vale. Muy bien.

Adiós. Adiós.

¡Eso ha sido una amenaza! O sea, nos está diciendo

que como le sigamos investigando nos va a cortar las piernas.

-No lo sé, Patri. Necesitamos saber dónde vive.

Conseguid su dirección, ¿vale?

¡Nos vamos a meter en un marrón que vamos a flipar!

(Campana)

¿Hay alguien?

¿Señora?

¡Despertando, señora!

¡La virgen, qué susto!

Buenos días, señora. Hace un día estupendo, ¿verdad?

Bonito perro. ¿Cómo se llama?

Perro.

Así no se me olvida el nombre.

Has venido a buscar una habitación, ¿verdad, majo?

No, no, estoy buscando a mi primo.

Estuvimos de despedida de soltero

y se perdió por los bares de la zona, ya sabe.

Los de las pilinguis. Esos.

¡Cómo sois los jóvenes!

¿Lo ha visto por aquí?

(Música)

¿Lo ha visto? ¿Seguro que era él? Ven.

Acércate que te cuente.

Voy a volarte la puta cabeza.

¿Perdone?

(VOZ RONCA) ¡Voy a reventarte, cabronazo!

(Música)

(HABLA EN UN IDIOMA ININTELIGIBLE)

(Golpes y gritos)

(Disparos)

(Teléfono)

¡Buah! ¡Cómo están los policías en esta comisaría!

Eh... ¡Hola!

¡Hola! ¿Qué pasa? ¿Ha pasado algo?

Nada, nada, ¿qué va a pasar?

Hombre, tú no vienes mucho por aquí.

Y además, tendríais que estar en clase, ¿no?

Hoy no tenemos a primera. ¿Y tú eres?

Jon. -El novio de Bea.

-¿Qué? ¿Tienes novio?

¡No!

Atiéndeme, he tenido una idea para el cumple de mamá.

Un monologuista.

¿Cómo te suena Leo Harlem?

Leo Harlem, ¿el de la tele? ¿Puedo ir al baño?

Sí, está por allí.

Sí, yo creo que le puede hacer gracia a mamá, ¿no?

Vamos, desde luego es la típica cosa que no se te olvida en la vida.

¿Tú de verdad crees que Leo Harlem va a venir a casa de mamá

a soplarle las velas el día de su cumpleaños?

Siempre cambia de canal cuando ve un monologuista,

se quedó en Monchito, Macario y Rockefeller.

¿Esos quiénes son?

(Música)

Márquez, calle Libertad 37, 1A.

Calle Libertad 37, 1A.

¿Entonces?

Entonces, ¿algo más o me dejáis trabajar?

¿Por qué no? Yo creo que puede quedar bien, ¿eh?

¿Qué te pasa? Nada.

-Tenéis unos baños cojonudos. En las pelis se ven más guarros.

Muchas gracias, Jon.

Bueno, Susana, pues si no lo ves, no lo ves.

Yo era por aportar algo.

Te dejo ahí la idea y tú ya... -Venga, adiós, chao.

Madre mía.

Señor Márquez.

¿No te dije que me esperaras?

Señor Márquez,

tengo que confesarle algo terrible.

¿Qué, estás herido?

No, pero se agradece mucho la preocupación.

¿Y esa sangre?

Es que he matado a una vieja.

¿Cómo que has matado a una vieja?

Joder, qué sangre.

¿Está muerta, verdad?

¿Muerta?

Muerta es poco, mira qué boquete.

Ha sido en defensa propia, señor Márquez. Se lo juro.

Me disparó. ¿Por qué iba a dispararte?

Porque es una hostil. ¿Qué?

Lo que oye. No, no es una hostil.

¿Por qué no? Es una viejecita en una mecedora.

Pues me ha dicho con una voz rarísima

que me volaría la puta cabeza.

Y ha sacado una escopeta y me ha disparado a bocajarro.

Yo diría que es una hostil de manual.

Escucha, quiero ayudarte, pero tienes que decirme la verdad.

La verdad es que es hostil.

¿Lo has comprobado con el detector?

Me lo dejé en casa. Joder.

Te has cargado a una señora.

Te has cargado a una señora mayor. Hablaba muy raro.

Podría haberle dado una embolia o un ictus.

(HABLA EN UN IDIOMA ININTELIGIBLE)

¡Ah!

¡Ah!

¡Ah!

Señor Márquez.

Señor Márquez, ¿ya está bien?

Sigue viva.

(SE QUEJA)

Que sí, María, que sí, no seas pesada.

No, un par de horas de compras y a merendar.

No, no, que yo quiero cenar con mis hijas.

Vale.

Vale, en el bar de Sebas.

Vale.

(Puerta)

(ARTURO) ¡Ya estoy aquí!

¿Te echo una mano? -Sí, claro, Arturo, pasa.

Cuidado.

Arturo, di lo que tengas que decir; como me ponga a llorar, no paro.

-Sé que no es un día cualquiera.

Pero todos sabemos que en días tan señalados

siempre se echa mucho más de menos a los que ya no están.

-Mira, yo sigo acordándome de él como si fuera ayer.

Y sí, es verdad que en días como hoy lo echo de menos todavía más.

Es que yo lo voy a querer siempre, Arturo.

-Lo sé, hija.

Lo sé.

-Seguimos.

Gracias.

Ya está.

Ya.

¿Está todo limpio? Niquelado.

Muy bien. ¿Sigue inconsciente?

No sé, míralo, míralo.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

Parece que ya se ha despertado.

La hemos encabronado, pero bien.

Doña Asunción, ¿está usted bien?

¡Asun! Quédese aquí.

¿Dónde cojones vas?

¿Qué quieren los señores? Nosotros hemos oído tiros.

-Tú no has oído tiros en tu vida, guapa.

En Marruecos yo sí que oí tiros, cuando la Marcha Verde.

Aquello eran tiros.

-¿Y usted quién es?

Señor Márquez, que se nos ha juntado un asilo. ¿Qué hago?

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

Toma, dispérsalos.

A ver, señores,

Policía Nacional.

Están entorpeciendo una investigación policial.

Tú eres poli como mis pelotas, chaval.

-¿Y a doña Asun qué le han hecho?

Aquí nadie le ha hecho nada a nadie Dejen trabajar a los profesionales.

Mal educado.

Ven, ven.

¿Qué hacemos?

Ya hemos pasado por esto, tiene que matarla.

No hay otra salida.

Es una hostil, y muy bestia. Con pinta de abuela.

Yo no puedo matar a alguien que me recuerda a una churrera.

Parece una abuela, pero todo resto de humanidad ha desaparecido.

Es un ser que no conoce la bondad ni el amor.

Mire por la cerradura.

Yo no entiendo de Medicina, pero esto no parece un ictus.

Yo no puedo matar a alguien así, a sangre fría, no puedo.

¿Y por qué no le dispara con los ojos cerrados?

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

Puri,

llama a la Policía. Un disparo.

Lo que faltaba.

¿Tiene usted un plan?

¿Sí?

¿Tienes un minuto? Claro, jefe.

(Puerta)

¿Quería algo, jefe?

¿Sabes lo que significa ser padrino?

Rollo de la mafia.

Vito Corleone.

(RÍE) No.

No, no, más español.

La persona que te sostiene cuando te bautizan.

Tu padrino.

Un padrino siempre estará con su ahijado.

Será como un padre para él cuando este falte.

¿Sabes quién es mi ahijada?

Pues no, jefe, la verdad es que no lo sé, no.

La subinspectora Vargas.

¿Susana?

Exacto.

Susana.

Y adquirí con ella y con su familia el compromiso de cuidarla bien,

de que nadie le hiciera daño. ¿Me sigues?

Perfectamente, jefe.

Me alegro.

Tienes 38 años, una mujer y un hijo.

Tú y yo sabemos que tu relación con Susana

no tiene mucho futuro.

Y ella va a sufrir.

Y si ella sufre, yo me voy a cabrear.

Lo nuestro es mucho más complicado que eso, comisario.

Que va, para nada.

Para nada, no es nada complicado. Al contrario, es muy sencillo.

Tú te centras en tu familia y ella se centra en su vida.

¿Me está pidiendo que la deje?

Por eso te ascendieron a inspector.

Las pillas todas al vuelo.

Si es hoy mismo, mucho mejor.

(Puerta)

Adelante.

Ah... ¿Interrumpo? No. Aranda ya se iba.

Acaban de enviar un informe del brazo cortado.

Han encontrado restos de tierra.

¿Has estado fumando?

Es el único vicio que me queda.

Bueno, posiblemente el cuerpo de Marvin Carranza

fue enterrado antes de la amputación.

Buen trabajo, María. Gracias.

Por cierto, se me olvida, hoy acabamos de recoger el dinero

para el regalo de cumpleaños de Laura, faltas tú.

No. ¿No?

Ya le he comprado algo por mi parte. Ah.

Le has comprado algo por tu parte. Eh...

Inspector. -¿sí?

-Ha llamado una vecina de la calle Espino

diciendo que hay un hombre de traje destrozando la pensión.

-No lo sé, era una señora mayor.

¿Mandamos una patrulla?

-Ya me ocupo yo. Gracias, Cristina.

Nos vamos.

A patrullar juntos, como en los viejos tiempos.

¿Tú y yo por qué?

Hemos recibido un aviso de la calle Espino.

Volvemos a una pensión.

Parece que es nuestro destino.

Ni puta gracia. Me voy a quedar. ¿Y si te digo que es una orden?

Sonríe un poco, que te he quitado todo el papeleo.

Buenos días. ¿Han llamado ustedes?

Sí, señora, estaban dando disparos.

-Era un escape de gas.

Pero han dicho que era un hombre de blanco.

Pero en un idioma desconocido.

Me cago en los hostiles y en la dimensión que los parió.

¡Policía, abran!

(Puerta)

Policía, abran la puerta.

(Puerta)

¡Policía!

Cómo pesa la vieja.

¿Qué haces con el perro?

Tire a la vieja, señor Márquez, y apunte bien, al asiento de atrás.

(CHISTA) No chilles.

¡Policía, abran!

¡Y ahora usted!

¡Sin miedo, que el asiento es blandito!

¿Y si no? Confíe.

Haga lo que haga, se va a regenerar.

Me cago en mi puta vida.

¡Bingo!

Jesús, María y José.

(RESOPLA)

Pide refuerzos, anda.

Que venga la Científica. Casi prefería el papeleo.

Tira.

Si es que esto no debería ser normal.

Yo no debería acostumbrarme a enterrar gente.

Hostiles.

Y no se queje, señor Márquez, que tampoco es para tanto.

Si solo llevamos tres. ¡Ah!

(Crujido de huesos)

Pues sigue tú, anda.

Que todavía tengo el cuello como un muelle.

Si es que...

¿a quién se le ocurre lanzarse de cabeza?

Menudo tirabuzón ha hecho en el aire.

No entiendo nada.

¿Cómo ha llegado esta señora a convertirse en hostil?

¿Cómo se convierten?

Pues...

Es solo una teoría.

Pero yo creo que El Carnicero les mata

y luego les infecta con algún tipo de virus

que les convierte en esclavos.

en soldados a sus órdenes.

¿Y eso ha hecho con Marvin Carranza y con el resto?

¿Qué es, una especie de vampiro?

Más o menos.

Esto ya está.

¿Nos vamos?

¿Dónde vas, dónde vas?

¿Qué? No podemos dejarlo aquí.

¿Usted le ha visto?

No sobrevive ni una noche. No podemos llevarnos a un perro.

Tenga un poco de humanidad, acabamos de matar a su dueña.

Tenemos un compromiso con él.

Está bien, pero solo una noche.

Dijo lo mismo conmigo.

¿Se da cuenta?

Ya somos como una familia.

Arranca y no me toques los cojones.

Luego te veo.

Pero ¿te queda mucho? Deberías estar ya con mi madre.

El trabajo es lo primero.

Ya, pero se nos va a chafar la sorpresa.

Tranquila, que todo saldrá bien. No me falles.

que es una fiesta sorpresa, no la Operación Cóndor.

Que Santos quiere vernos.

(RESOPLA)

No me has esperado.

Te sabes el camino, ¿no?

¿Qué haces?

¿Te acuerdas de nuestro primer turno juntos?

Sí, detuvimos a un camello que iba puesto hasta las cejas.

Si pretendes crear un momentito romántico...

¿Que me calle? Sí, que hablas mucho y no escuchas.

Es que si yo no hablara, solo haríamos una cosa.

Pues hoy quiero decirte algo importante, ¿vale?

(RESOPLA)

Soy un cobarde.

Nunca he tenido cojones de mirarte a los ojos

y decirte lo que siento.

Pues no lo hagas, por favor. Cállate, por Dios.

Es que yo...

No me siento con fuerzas para una relación así.

Escúchame.

Yo me casé muy joven,

y creía que era la mujer de mi vida.

Tuvimos un hijo, que es...

lo que más quiero, por encima de todo.

De hecho, es el único motivo por el que sigo en un matrimonio

que es una puta mentira.

¿Y por qué me cuentas esto?

Me equivoqué con Sandra.

No era ella.

Eres tú.

Solo necesito tiempo.

No prometas nada que no puedas cumplir.

No quiero perderte.

Vámonos.

Cuando llegaron encontraron la pensión vacía,

la dueña no estaba.

¿La puerta del baño estaba reventada?

Sí, desde dentro, y había marcas de uñas en el marco.

Y mucha sangre en la pared.

Joder. ¿La encerraron?

Los vecinos creyeron ver a alguien dentro

vestido con traje y camisa blanca. Puede ser que se la llevara.

¿Y la vieja desapareció sin más?

Como el puto Marvin Carranza.

Joder, ¿qué coño está pasando en este barrio?

Quiero que volváis a la pensión

y que hagan un retrato robot del tío de blanco.

Quiero saber si tiene algo que ver con Marvin.

Eso es todo.

Es esta.

Vale, Patri, tú te quedas vigilando.

Y si viene alguien, nos avisas. -No, no, que yo paso, en serio.

Que es allanamiento, no podemos hacerlo.

Márquez esconde un secreto. Lo sé.

No nos denunciaría.

-Ya, pero ¿y si pertenece a una mafia o es corrupto?

Nunca sabrá que se la hemos robado nosotros.

Quédate aquí, por favor.

Bueno, vale.

Para.

Vale, sigue, sigue.

¿Dónde has aprendido a hacer eso?

Venga.

-Cuanto más discretos, mejor.

-Y rápidos, que no llego al cumple de mi madre.

-Tú por ahí, yo por aquí.

Bea,

la he encontrado.

(Sonido)

¿Qué es eso?

-Creo que es...

la verdadera fuente de energía.

Ya verá como se encariña con él.

Un alien, un poseído y un perro compartiendo piso.

Esto es de tebeo malo, la verdad.

Perdón, jóvenes.

Mirad, es que el otro día vino mi Ignacio a merendar,

y apretó tanto la cafetera que no hay quien la abra.

Si vosotros pudierais...

Dos ancianas hostiles el mismo día es imposible, ¿verdad?

Déjeme a mí.

(HABLA EN OTRO IDIOMA)

¿Tu amigo es vasco?

Eh... No.

No, mi amigo es gallego.

Eh... Déjeme a mí, a ver si puedo.

Aquí tiene.

Dios te lo pague, majo.

Bueno, ya sabéis, eh, para cualquier cosa, 1 B.

Adiós cosita guapa.

No lo toques.

Podría ser peligroso.

(Puerta)

A jugar, pequeñín.

Al armario, corre.

(Ruido)

No, si todavía nos raya el parqué.

¿Qué están diciendo? -Algo del parné.

¿Y eso qué es? -Dinero.

(Pasos)

(Vibración)

Mierda. (CHISTA)

(Vibración)

¿Qué ha sido eso?

(Vibración)

Viene de tu habitación.

(Ladrido)

¿Qué cojones tienes en el armario?

Pues muchas cosas que suenan y que pitan.

Mejor no voy a preguntar. Y tú, deja de gruñir.

Ven, bonito, vamos.

Hala, ven conmigo.

Ya está.

(SUSURRA) ¿Por qué has hecho eso?

No lo vuelvas a hacer nunca.

Vamos a dejar el tema paranormal un ratito.

Yo ahora voy a cambiarme, que tengo prisa.

¿Prisa? ¿Dónde va?

Al cumpleaños de Laura. Nos han invitado.

¿A mí también? ¿A ti también te han invitado?

Así que date vida; de camino tenemos que comprar el regalo.

¿Qué le va a regalar?

(SUSPIRA) Bueno, pues...

Es una sorpresa.

(Ladrido)

(Ladridos)

(Ladridos)

(Ladridos)

(Ladridos)

¡Una fiesta! ¡Que nos vamos de fiesta!

¡Que nos vamos de fiesta!

Tengo que contarte una cosa...

Buena, ¿eh? Buenísima, o sea, nada malo.

-¿Estás saliendo con alguien?

¡Estás saliendo con alguien y no me habías dicho nada!

-Acabamos de empezar, a lo mejor no es nada o sí, pero...

-¿Es un lío de esos de Internet? -No, esos salieron rana.

Esto es mucho mejor.

Un tío de una pieza.

-¿Le conozco? -Bueno, un poco.

¡Cómo que un poco! ¿Le conozco? Que me lo digas.

-Que no. Es que no te vas a creer.

-Que te dejes de misterios y que me lo digas.

-Y esos dos cafés

para las dos mujeres más guapas del barrio.

Buen provecho.

-¡Sebas!

-¿Tú y Sebas? ¡No me lo puedo creer!

-Acaba de empezar, no te hagas ilusiones.

-Es el mejor regalo de cumpleaños que me podías hacer.

-Tonta. -Me olvidaba las cucharillas.

Bueno, ¿a qué viene tanto cariño?

-Pues nada,

que...

que hoy es mi cumple. -Ah. Felicidades.

-Y ya te contaré, porque hay mucho, pero mucho que contar.

-No, no me cuentes nada. Cállate.

-Si quieres, me callo.

(Teléfono)

María, en cuanto termine el informe, voy.

¿Qué hago, me la llevo de compras?

Yo qué sé, llévatela que se tome una caña, no lo sé, dame media hora.

Vale, ahora te veo.

Venga.

Buenas noches, Susana, perdona que te moleste.

Hola, Sandra, qué sorpresa. ¿No está David?

¿Habías quedado aquí con él? En la pizzería.

Los jueves siempre cenamos allí,

pero aprovechando que pasaba por aquí.

¿Te importa si lo esperamos aquí?

Te prometo que Teo no vuelve a tocar nada.

No, claro, claro, sentaos, sentaos.

Teo, ¿quieres pintar?

Mira, siéntate aquí. Te doy para pintar.

Gracias, Susana. De nada.

Si además, David tiene que estar al llegar.

Perdona que me entrometa, Susana, pero...

la verdad es que hemos coincidido poquísimo

a pesar de todo el tiempo que has sido compañera de David

y siempre había querido decirte algo.

Ah, ¿sí?

Eres muy valiente.

Tan joven y con todo lo que te ha tocado vivir,

y siempre has tirado adelante, es admirable, de verdad.

No, no, cualquiera hubiera hecho lo mismo.

Ojalá fuera como tú.

Yo me ahogo en un vaso de agua.

Con Teo me paso el día sufriendo.

Que no quiero ni pensar cómo será con el segundo.

¿Vas a tener otro?

Estamos buscándolo.

A ver si este mes hay suerte. La verdad que...

David es un padrazo.

¿Quieres que llame por radio, me sabe mal que estés esperando?

O... Ya no.

No hace falta. Hola, mi amor.

-¿Ha pasado algo? -Nada.

-¿Qué pasa, melón?

¿No habíamos quedado en la pizzería?

-Ya sé que no te gusta que te molestemos aquí,

pero pasábamos por delante y Teo ha insistido.

-Bueno, venga, vámonos.

-Oye, ¿no querrás venir tú también? Debes estar muerta de hambre.

No, gracias, es que tengo un cumple.

Hasta mañana. -Adiós.

Señor Márquez, estoy un poco nervioso.

Una sensación que tengo en el bajo vientre.

Es la primera vez que me invitan. Bueno, pues sé tú mismo.

O no, no, no, mejor no.

Mejor cuenta hasta tres antes de ser tú mismo

y luego intenta ser otro.

Y, por favor, quítate eso del cuello.

¿No le gusta?

Estás en mi barrio, chaval,

dos minutos más con eso y te dejan en pelotas.

Señor Márquez, tengo que decirle que me hace mucha ilusión

conocer a su mujer, el objeto de esa pasión.

Tú procura ser discretito, anda, y habla normal.

(RESOPLA)

(Telefonillo)

Al final hemos encontrado el regalo que quería.

¿Qué te parece?

Un pelín desfasado.

Muchas gracias. (ARTURO) Santo y seña.

Inspector Márquez, compañero.

(Apertura de puerta)

Ah...

Y recuerda

antes de ser tú, piénsalo tres veces.

Esto es muy importante para mí, ¿vale?

Adelante.

Son ustedes extraños.

Pero les envido.

En La Pasarela no hacemos estas cosas.

¿Los regalos?

Ni regalos, ni cumpleaños, ni nada.

Ah, ¿que no celebráis los cumpleaños?

Ni siquiera sé qué día nací.

Y la verdad es que nunca había pensado en esto hasta ahora.

Buenas.

¿Llegamos a tiempo? Justo a tiempo de inflar globos.

Arturo y yo estamos viejos ya para esto.

Estamos hasta los huevos. Pasad. Vamos.

Le felicito, señor Márquez. Tiene usted una casa llena de vida.

Acogedora, humana... Mediterránea.

No es mi casa, se mudaron aquí cuando yo morí.

Ya decía yo.

Se ve que no tuvo mucho que ver en la decoración.

¿Por qué no ayudas a Sebas en el salón?

¿Qué vas a beber: cerveza o vino? Agua. Del tiempo, por favor.

¿Qué tal, compañero? Aquí me tienes cortando fiambre.

Contra mi voluntad. No, no, no.

Cuántas ganas tenía yo de ver esta casa llena de risas y gente.

Y a mi lado disfrutando.

La quiere usted mucho, ¿no? Ella es la hija que nunca tuve.

Oye...

El otro día, cuando el partido,

"Lo importante no es el fútbol, sino con quién lo compartes".

Eso mismo se lo decía yo a mi Andrés, palabra por palabra.

Es curioso, ¿no crees?

Curioso, sí. Abuelo, perdón, se me hace tarde.

¿Qué tal, Márquez? Bien.

¿Y Bea? Ni ha llamado ni ha venido.

Me ha mandado un mensaje María diciendo que llegan en diez minutos.

Venga, vamos al salón, quedaos aquí con los cuchillos.

¿Es el regalo para mi madre? Sí.

¿Qué es? No seas curiosa. Es...

Bueno... ¡Dímelo!

No, no, no, vamos a mantener el misterio, ¿no?

(Timbre)

Antes no nos han presentado, soy Óscar Santos.

¿Qué tal? Encantado. Soy...

Yago.

Conque el sobrino de Márquez. Sí.

¿Llevas mucho tiempo por Madrid? No, vine con él.

Anda, coño, vinisteis juntos.

Sí... No... Yo vine de Moaña. Moaña.

Bonito pueblo.

Apenas se te nota el acento, rapaz.

Sí.

Si eres de Moaña, seguro que conoces a don José.

Bueno, Josés hay muchos.

Ya, pero alcalde solo hay uno.

Tu alcalde.

José Fervenza Costas.

Un buen amigo.

Eh... Yago. Sí.

Ven un momentito. Sí.

Tu tito te llama. Sí.

Ya seguiremos hablando.

¿Qué te preguntaba?

"Cosiñas galegas". Tengo que estudiarme más mi origen.

Date un paseo antes de que te haga firmar una confesión.

(CHISTA) ¿Dónde vas? No sé.

Al baño, vete al baño.

¿Se puede saber qué haces ahí?

Una cosa es pasear y otra husmear, chaval.

¿De quién es esta habitación?

De mi hija la pequeña.

¿La rebelde?

¿Tú sabes lo que es la edad del pavo?

Bueno, depende.

¿En qué año nació el ave? No, no, es una forma de hablar.

Es una época de la que nadie se libra

donde todo es muy jodido, y comienzan a pasarte cosas,

unas buenas, otras malas.

Digamos que el cuerpo se vuelve un poco loco.

¿Eso es una enfermedad?

Más o menos.

Bueno, mi hija está en esa época, pero ya se le pasará.

Esto es una emisora de radiofrecuencia modificada.

Mi chica siempre ha sido un genio.

Tal vez por eso estaba en el taller.

A lo mejor fue a buscar piezas

para poder cambiar... No toques, chaval.

Venga, vamos al salón, vaya a ser que nos vean aquí.

(Timbre)

Márquez, ¿puedes abrir, por favor? Eh... Sí, claro.

Ve tú y así te alejas del gentío.

¿Te ayudo? No.

Hola. Hola.

¿Está Susana? Correcto.

¿Puedes avisarla? Necesito hablar con ella.

Es un tema de trabajo, es urgente.

¿Y puede esperar a mañana? No, no puede esperar.

Chaval, hazme el favor y ve a buscarla.

¿Nos dejas un momento, por favor? Sí, claro.

¿Qué coño haces aquí? Tenía que verte.

Es el cumpleaños de mi madre, quiero estar tranquila.

Ya sé que es su cumpleaños, solo te pido un minuto.

Yo te pido que te vayas.

Susana, salimos un momento. ¡David, no! Vete.

¿Problemas relacionados con el amor?

Sí, más o menos.

(Ascensor)

Mierda, mi madre.

¡Ya, ya, ya viene, ya viene!

Por favor, todo el mundo callado y apagad las luces. Apagadlas.

(HABLAN ENTRE ELLAS)

Sí, claro, pero tres horas comprando y solo me he llevado un vestido.

Me has utilizado para comprar tú.

¿Qué haces, María? ¿Qué haces? -Sígueme.

-Oye, que me vas a caer. (RÍE) Que me voy a caer.

-Confía en mí. -No, no, un momento.

-Cuidado ahí, cuidado ahí. Vamos, sigue.

-Que me da miedo. No, no. (CHISTA)

-¿Qué te da miedo? Ven, corre.

-¿Qué haces?

-¿Preparada?

(TODOS) -¡Sorpresa!

-Hoy es tu día, hija. Relájate y disfrútalo.

-¡Cariño!

Felicidades. -Hola.

Hola.

De verdad, que lo habéis hecho muy bien.

Ah, sí, claro.

La bebida con burbujas me hace feliz.

Eso se llama emborracharse.

Señor Márquez,

tiene usted una mujer muy atractiva.

Cuidado con lo que dices, chaval, que es mi santa.

No me extraña que intente recuperarla.

Tiene usted una familia maravillosa.

Además, no se confunda, que puestos a elegir,

prefiero a su hija.

¿A qué hija? A la mayor.

Ah.

Y el señor Sebas y la señora María...

tienen rollo, ¡no? ¿Rollo?

Rollo. ¿Se dice rollo? (RÍE)

¿Relación formal o carnal? No, no, no, estos dos ni de coña.

(RÍEN)

Devolverás lo que te has gastado. Se ha gastado 200 euros...

Pues mira, va a ser que sí.

¡Joder con Sebas el conquistador! ¡Uh!

No, no, pero lo que quiero saber es quién lo ha organizado.

Ay, venga mamá, no seas cansina, por favor...

¡Tú calla! ¡Tómate la copita!

Un policía nunca delata a su confidente.

Sí, policías no sé, pero liantes sois un rato.

(Puerta)

Mil veces, tía, te he llamado, ¿dónde estabas?

Ya perdona, estaba con Patri.

¡Cariño! -¡Mamá! ¡Felicidades!

-¿Dónde estabas? -Voy a dejar esto, ¿vale?

Ahora vengo.

¿Dónde está? No lo sé.

(Música)

(TODOS) # Cumpleaños feliz,

# cumpleaños feliz,

# te deseamos Laura,

# cumpleaños feliz. #

(APLAUDEN) Pide un deseo, hija.

(Música)

-¡Ya está! -¡Bravo!

-¿Estás bien? -Sí, muy bien.

-¡Ay, regalos! Pero...

Ah, este es el nuestro y del abuelo.

¡Uy, un masaje! -No, es mucho más que eso, míralo.

Circuito termal completo, aromaterapia, masaje con chocolate

y reflexología. -¡Eso es lo de los pies! Me encanta.

-Bueno, lo que te van a encantar son los masajistas.

-¡María, coño! Si me lo permitís, bueno,

si me lo permite Laura, me gustaría decir unas palabras.

Uy, ¡qué formal! ¿Tenemos que cuadrarnos, comisario?

Hoy es un día feliz para ti, Laura,

y por eso también para todos los que estamos aquí,

sobre todo para los que te conocemos bien.

Para los que te queremos.

Y para los que en algún momento

nos hemos llevado una buena bronca por tu parte.

Creo que la mitad de los presentes.

-Perdona, ¿eh? Lo hago por vosotros y además os lo merecéis.

Seguro que sí. Yo el primero.

Eh, bueno, como decía, muchos de los presentes,

te conocemos, te queremos y te admiramos,

porque fuiste la mujer de mi mejor amigo,

su compañera, su apoyo,

y pese a lo que ocurrió,

nos enseñas cada día que hay que mirar hacia delante.

Que no hay nada por brutal que sea que pueda destrozar una familia.

Si depende de la fuerza y la valentía de una mujer como tú.

Muchas felicidades, Laura. ¡Qué bonito!

¡Gracias!

¡Gracias!

No lo has abierto. ¡Ah! Gracias.

A ver, y esto es...

¿Qué es?

Es una reserva en el restaurante con mejores vistas de Madrid.

(RÍE) Espero que lo disfrutéis.

¿Que lo disfrutemos?

pero también es para Susana, para Bea, para Arturo.

La familia de Andrés también es mi familia.

¡Jo, gracias! Qué detalle. Muchas gracias.

(APLAUDEN)

le está tirando los trastos a mi mujer.

No sé qué decirle, señor Márquez, a mí me ha llegado al corazón.

Me encanta, muchas gracias. Pico de oro.

¡Jo! Ay, muchísimas gracias. Gracias, bonita.

Venga, el suyo.

No, no, no, no voy a hacer el ridículo.

Que sí. Láncese. ¿Qué haces, hombre?

¿Más?

Bueno, sí, uno más, aquí tienes.

Pero señor Márquez, es que no hacía falta.

O sea, me siento fatal con tanto regalo.

Uy, cómo pesa. Gracias por lo de señor.

Ábrelo, hija, ábrelo. -Lo hago yo, un segundo.

Mamá, es por aquí. Un momento. ¡Qué paréis!

Lo abro yo.

¿Un radiocasete?

Un radiocasete.

Ya sé que no es gran cosa, pero como...

lo viejo está de moda, pues...

No, no si...

está muy bien, me encanta.

Me encanta, me gusta mucho. Gracias.

Bueno, que siga la fiesta, ¿no?

¿Estás bien? Sí, sí, sí.

Pero voy a... Guardo esto, ¿vale? Vale.

¿Está bien mamá?

¿Y tú dónde estabas, por qué has llegado tan tarde?

¿Con quién estabas? Cuéntamelo.

Perdona, no sabía que estabas aquí.

Te dejo sola. No, no, no.

Tu regalo...

es muy especial.

Ah, ¿sí? ¿Tú crees?

No sé, como se ha puesto de moda esto de los vinilos, de lo viejo,

Mi marido me grababa cintas.

Cada cumpleaños, solo para mí.

Y yo me las sabía de memoria.

Pero no las he vuelto a escuchar desde que...

desde que Andrés...

Perdona, lo último que quería es que te pusieras triste por eso.

Nada, no es culpa tuya.

¿Cómo lo ibas a saber? Imposible saberlo, claro.

Es una locura, pero...

últimamente siento que...

que mi marido está...

más cerca que nunca.

Te entiendo.

¿Me entiendes?

Sí, te entiendo, porque a mí me pasa lo mismo.

Siento que mi mujer cada vez está mucho más cerca que nunca.

Pero la vida sigue, eh.

Sigue, sí, claro que sigue. Para ti, para mí...

Para todos.

Es que...

Los recuerdos deberían ser un regalo

y no una losa.

¿Entramos?

Sí.

¿Puedo preguntarle algo?

¿Por qué le ha regalado una radio a su mujer?

Quiero decir, sabiendo lo que significa para ella.

Porque no quería que me olvidara.

Y porque todavía no me creo que esté viviendo la vida de otro.

Quiere usted volver a enamorar a su mujer, ¿verdad?

Más que nada en el mundo.

Pues entonces debe asumirlo.

Su vida como Andrés Vargas terminó.

Debe ser Manuel Márquez quien la conquiste.

Conseguir que su mujer olvide a su antiguo yo

y se enamore del nuevo usted.

Y dese prisa, que el comisario se la levanta.

¿Perdón? Qué discurso tan bonito ha dicho.

¿Te quieres callar? Se me ponían los pelos...

¿Cómo dicen aquí en la tierra? ¿Como escarpias?

Que te calles, chaval.

Como escarpias.

"Buenos días, cielo,

mi ángel,

ahora mismo estás dormida y yo estoy grabándote esto.

Mira, vale que no soy Machado ni Lorca,

pero voy a intentar decirte lo que siento. ¿De acuerdo?

Lo que siento al ver tus ojos

es que podría vivir en ellos.

Lo que siento al verte sonreír

es que me rompes en mil pedazos.

Lo que siento al... ¡Andrés!

Ya voy, cariño.

Esa voz que has escuchado es tuya, me obligas a cortar.

Feliz cumpleaños.

Te amo.

Eres la mujer de mi vida.

(LANZA UN BESO)

Yo sé que estás cabreada conmigo por no ir contigo al concierto.

Pero sé que con los años tú me vas a perdonar.

Y espero a que esta grabación ayude por lo menos un poquito.

Mira, da igual el tiempo que pase.

Da igual, mi amor,

porque lo único que yo quiero es verte envejecer junto a mí.

Mamá.

¿Estás bien?

Sí.

¿Son las cintas que te grababa papá?

-Sí.

¿Queréis que ponga otra?

¿Sí?

"Hola, mi amor. Feliz cumpleaños.

Mira, cariño, tengo aquí a dos personitas

que quieren decirte algo, ¿de acuerdo?

A la de una, a la de dos y a la de tres.

¡Mamá, felicidades!

Soy Susana, ¿vale?

Felicidades, mami.

Feliz cumpleaños, mi ángel.

Te quiero, te amo.

Y siempre os voy a amar."

(Risas)

Buenas noches, señor Márquez.

Hola.

Hola.

No, no, no, no.

(Ruido)

¡Señora!

Señora directora.

-Deja de buscar el acumulador.

¿Cómo lo sabe?

Alguien lo ha robado.

¿Quién? Lo recuperaré.

Se lo prometo, lo encontraré sea como sea.

No, no lo buscarás.

Dejarás que todo siga su curso.

Pero es tecnología de la Pasarela.

No podemos permitir que circule por la Tierra.

Es el protocolo.

Si esa piedra cayera en malas manos...

No, no lo hará.

De hecho,

se encuentra en las mejores manos

en las que podría estar.

Se ha iluminado.

El chucho, que se ha iluminado. Es un perro, no un semáforo.

He visto lo que esta piedra es capaz de hacer,

es lo que necesito para volver a contactar.

-Mira qué bien, los corderitos vienen juntos.

-¡Suéltala!

¡No te voy a chupar los putos pies! ¡Dame el móvil!

-¿Qué hemos robado?

Quiere robarle la mujer a Vargas. Su familia, su vida...

Sigue hablando, hijo de puta, que te empapelo.

Esta tarde ponen una sesión de cine de los 80 y tengo dos entradas.

Dos palabras: "Dirty dancing".

Tu mujer no merece que la engañen, tu hijo merece tener un padre,

y yo no ser segundo plato. Voy a dejarla, te lo juro.

David, se acabó.

¡Tres tequilas!

Hay 3.000 millones de mujeres en el mundo

y tú has tenido que acostarte con mi hija.

Besándonos. Me odia.

Yo no busco nada.

Pero la vida sigue... ¡Y para mí también!

-¡Dices que le quieres, pero le estás olvidando!

¡Todos le estáis olvidando!

¡Seguid con vuestras vidas como si nada, olvidad a papá!

Debe usted luchar por lo que quiere.

Vaya a casa de su mujer,

declárese,

sabotee a Santos, haga lo que tenga que hacer.

Estoy vivo - Capítulo 5

05 oct 2017

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