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Para todos los públicos España a ras de cielo - Me voy al pueblo - ver ahora
Transcripción completa

Hoy sobrevolamos España

para conocer a personas que han cambiado su vida en la ciudad

por una nueva en un pueblo.

¿Sabían que los últimos hippies

han transformado un pueblo de la Alpujarra granadina

hasta convertirlo en una pequeña Babel?

Ya llevaba años buscando otros valores y encontré el islam.

Allí convive gente de 60 nacionalidades diferentes

que llegaron buscando la espiritualidad.

-Lo más importante aquí de Beneficio es la libertad.

También viajaremos a un pueblo perdido de la sierra de Francia

donde una pareja de jóvenes recién llegados ha conseguido

un reconocimiento internacional con su aceite gourmet,

recuperando olivos centenarios.

-Son pueblos que todavía conservan mucho las tradiciones.

-Que es lo que queríamos, que era vivir en una zona rural.

Conoceremos la historia de un hombre

que soñó con volver al pueblo que dejó siendo muy joven

para fundar una bodega.

Y hoy vende uno de los mejores vinos del mundo.

-Yo quería y quise siempre hacer, no una bodega, sino la mejor.

Y vamos a ver

como uno de los fundadores del grupo de música Celtas Cortos

ha revolucionado la vida de los vecinos de un pueblo vallisoletano.

Hoy casi todos sus habitantes tocan un instrumento

y han formado un gran coro.

-Aquí nos han hecho también encontrar nuestro hueco y nuestra identidad

y formar parte de una comunidad.

Esto es "España a ras de cielo".

A lo largo del siglo XX,

España ha pasado de ser un país eminentemente rural a urbano.

Casi la mitad de la población vive en solo un 1%

del territorio nacional.

Pero en los últimos 15 años se ha producido un fenómeno nuevo.

Por primera vez son más las personas que dejan las grandes urbes

para establecerse en pequeñas poblaciones rurales

que las que hacen el camino inverso.

Y la pregunta es

qué lleva a un urbanita a dejar la ciudad

para instalarse en un ambiente rural en estos tiempos.

La realidad es que los pueblos ya no son un destino

cuyo único objetivo sea trabajar en el campo.

Ofrecen posibilidades tan diversas

como el número de habitantes que se trasladan a ellos.

Y hoy vamos a conocer 4 historias de personas

que, por distintos motivos, dieron un giro de 180 grados a su vida

al cambiar la ciudad por el pueblo.

Ponemos rumbo a la Alpujarra, al amparo de Sierra Nevada,

para hacer nuestra primera parada.

En esta tierra especial,

plagada de pequeños pueblos blancos que motean el paisaje

y que los moriscos abandonaron solo bajo la imposición de las armas

se encuentra un pueblo muy peculiar

con los habitantes más pintorescos de España, Órgiva.

Como muchas de las pequeñas localidades de esta zona,

durante la década de los 70 Órgiva fue perdiendo habitantes

que buscaban en las ciudades oportunidades laborales

y nuevos estilos de vida que el mundo rural no podía ofrecer.

Pero a principios de los años 80 se produjo un fenómeno curioso,

empezó a llegar gente de todas las ideologías, culturas y religiones

en busca de la tranquilidad y espiritualidad

que les brindaba una vida en contacto con la naturaleza.

Y aunque al principio causaron impacto,

los lugareños terminaron acostumbrándose a su presencia

y hoy en día tanta diversidad ha enriquecido al pueblo.

Los jueves hay un mercadillo en el pueblo muy animado

en el que confluyen los vendedores tradicionales

con los hippies que bajan de las comunas a ofrecer sus productos.

Junto al mercadillo hay una tetería

donde se juntan muchos lugareños y extranjeros de Órgiva

y de toda la Alpujarra.

Un lugar variopinto, de ambiente muy tranquilo y relajado

donde no se vende alcohol.

Su propietario, Qasim, es un vasco musulmán

con una sorprendente historia.

Y qué hace un tío de Bilbao aquí.

-Yo soy una persona inquieta y ya llevaba, digamos años, buscando,

buscando interiormente o exteriormente otros valores

y encontré el islam.

¿Pero había algún motivo personal

por el que buscabas un encuentro con algo espiritual?

Pues cosas mías interiores que no me gustaban, ¿no?

Entonces pues digo por qué, por qué soy así

o por qué me pasa esto o por qué acabo discutiendo o por qué...

Entonces, pues una búsqueda de tratar de estar mejor, ¿no?

¿Y cómo decides venirte aquí?

En esa búsqueda por España encontré Órgiva y vi que, que había,

digamos gente de mi mismo perfil, o sea, musulmanes occidentales.

¿Y tú aquí descubres un mundo nuevo para ti?Pues sí, la verdad que sí.

Digamos que un montón de gente igual que yo.

O sea, ahí era un bicho raro y aquí era uno más.

¿Tienes la sensación que aquí puede haber algo especial, un karma,

podemos definirlo así, distinto? Hombre, visto lo visto yo creo que sí

Alguien dice que es un chacra de la Tierra.

Un chacra de la Tierra.Alguien dice Ajá.Puede ser.

Qasim forma parte de un centro musulmán único en España

compuesto por alrededor de 100 personas

casi todos conversos y europeos de diferentes nacionalidades.

Voy a conocerles,

hoy se reúnen para rezar en grupo y entonar sus cánticos.

Nos recibe su imán, un catalán llamado Umar,

para presentarnos su curiosa comunidad.

-"Assalam Alaykum". "Assalam Alaykum".

Bueno, Umar, ¿cómo llegas tú al islam?

Nací en Cataluña y en un momento dado pues emigré a Andalucía.

Fue un poco antes de la muerte de Franco.

Estaba huyendo de, huyendo, en la huida de, huía de Occidente.

Que no te gustaba. No.

Occidente ha definido la vida humana en este planeta

como un progreso material continuo.

Pero esto nunca ha sido así.

Nosotros,

nosotros queremos progresar espiritualmente.

Conforme uno progresa espiritualmente pues necesita menos y es feliz con...

Esto de libertad espiritual es un poco hippie.

Yo nunca he tenido nómina, ¿sabes?

Nunca he trabajado para ninguna empresa, nunca he trabajado...

¿Puedo preguntarte qué hacías entonces?

Pues sí, hacía como en aquellos tiempos

como tantos y tantos hippies de hoy en día.

Ah, ¿qué tu eras hippie antes? Yo he sido hippie.

¡Ah, qué bueno esto, Umar! Sí, lo que pasa es, que luego,

¿cómo vas a luchar contra el sistema si no tienes fe,

si todo el sistema está montado para que perdamos la fe?

Por lo tanto lo más revolucionario hoy en día, como siempre, es tener fe

Sin fe...Ajá.estamos a merced de lo material.

En el momento en que nos vaciamos el espíritu llega.

Hablamos con Mari Ángeles Blanco, la alcaldesa orgiveña,

para conocer este pueblo cosmopolita donde convive gente de todo el mundo

Me estoy dando una vuelta por tu pueblo y me ha llamado la atención

porque he oído gente de muchas nacionalidades,

mucha gente extranjera aquí. Aquí la diversidad es la normalidad.

Es la normalidad. Vivimos gente de muchos países,

concretamente censados en el ayuntamiento tenemos

59 nacionalidades distintas, aunque luego viviendo hay muchas más.

¿Y has notado un gran cambio de cómo ha evolucionado este pueblo?

La verdad es que sí,

aquí se produjo un gran cambio a finales de los años 70,

cuando salíamos de una dictadura. Ajá.

El buscar un lugar de tranquilidad, donde se viviera bien...

Y de libertad, quizás. Y de libertad,

hizo que mucha gente empezara a venir a la Alpujarra.

Jóvenes de Barcelona, de Madrid, de las ciudades grandes

y mucha gente de Reino Unido y también alemanes empezaron a venir.

Empezaron incluso a vivir en comunidad.

El movimiento hippie que finalizaba en Europa

y casi pues que se venía aquí.

Qué tiene de especial este pueblo para que quiera venir todo el mundo.

Yo creo que Órgiva lo llevamos en la sangre,

históricamente, desde el año 1400 ya se hablaba de que aquí había gente

lo dicen los documentos antiguos, gente yente y viniente,

forasteros que están y que se van.

¿Por qué? Posiblemente por la situación geográfica.Claro.

Estratégicamente, pues bueno, los que iban hacia el mar, hacia la montaña.

Sí, todas estas cosas influyen, claro, claro.

Creo que como alcaldesa debes sentirte muy contenta, ¿no?

Yo, para mí, de verdad, es un honor inmenso.

Además lo bueno que tiene es que en un pueblo tan pequeño

pues nos conocemos prácticamente todos.

Yo me siento muy contenta de que mis vecinos sean de tantos países,

que participen y que, bueno, que podamos compartir ese...

esa parte de que, bueno, pensar siempre que todos somos del mundo

y que da igual donde vivas pero que compartir y conocernos es magnífico.

Gracias por todo.Muchísimas gracias a ti y a todos vosotros

y aquí tenéis vuestra casa.Gracias. Os lo digo de verdad.Muy amable.

Pero además de los europeos que han abrazado la fe musulmana,

en la zona se han instalado los últimos hippies de España.

Vamos a conocer una de las 3 comunas que hay en la zona, Beneficio.

Un crisol de culturas

donde viven 160 personas de 30 nacionalidades diferentes.

Un lugar que comenzó inspirado en los indios norteamericanos

y su respeto a la naturaleza, los animales y el amor.

Y poco a poco se ha visto influido por otras culturas como la hindú,

el chamanismo o los tibetanos.

Las comunidades hippies son cerradas y es muy difícil acceder a ellas.

Pero hoy voy a hacerlo de la mano de uno de los que mejor las conoce,

Iskander, un asturiano que fue marinero

y después de recorrer medio mundo

fijó su residencia en Órgiva hace 6 años.

Tú fuiste hippie.

-Hombre, de alguna manera soy hippie de corazón, ¿no?,

y he sido hippie al morir Franco, que empezó aquí el desmadre,

pero yo he sido hippie con la cartilla del banco.

Con la cartilla del banco.Sí. Era un hippie más fácil, ¿eh?

Claro, pero bueno, el ambiente me gustaba,

pero a mí eso de tener que pedir por ahí o andar pasando hambre...

Pero compartiste esa vida con ellos.

Sí, viajé y dormí y conocí un poco pero nunca me metí completamente.

La primera persona a la que vamos a conocer en Beneficio es Estefanía,

la panadera de la comuna.

Una mujer que ha construido con sus manos

la casa donde vive desde hace 10 años.

Y que parió a su hijo pequeño allí, debajo de un árbol,

en plena comunión con la naturaleza.

-Soy italiana, antes todavía estaba en Italia.En Italia.

Y luego mágicamente llegamos hasta aquí.

Me ha venido... he venido con un niño aquí en mi barriga, ¿no?

Ah, ¿estabas embarazada? Qué bueno. Estaba embarazada.

Este sitio tiene una magia especial con los niños,

hay diferentes mujeres que han venido aquí a parir.

Entonces, la suerte que tienes aquí de poder parir su niño

en tu sitio, en casa, con... con el papá del niño

y en absoluta tranquilidad.

Mi niño ha nacido en 15 minutos y ha sido una experiencia

que, en serio, ha cambiado mi vida, ¿no?Ah, qué bueno.Porque...

¿Ha nacido aquí, en tu propia casa? ¿Te enseño dónde?Ah, ¿puedo pasar?

Sí, me encantaría, a ver.

Claro, tiene que pensar que hace 10 años...Sí.Esto no era así.

No era así. (RÍE).No, era un cacho de bosque, había 2 arbolitos,

que estaban uno aquí y uno un poquito más aquí.

Entonces el padre de los niños puso una cuerda

atada desde un árbol al otro, desde una rama a la otra

y yo me puse con la espalda en esta forma, así.Ajá.

Y el niño salió, ¿sabes?

Mira, exactamente el punto era este. ¡Qué me cuentas! Qué bueno.

Entonces esto me ha dado las ganas de quedarme aquí

y me ha dado las ganas de intentar de hacer algo aquí libre, ¿no?

Y cuando me levanto por la mañana

tengo ese sentimiento libre en mi corazón

de expresarme como yo soy, soy muy feliz.

Eliges tú lo que quieres, o sea...

Mira, hay, hay unos compromisos, claramente, ¿eh?

Porque mis niños van al cole, por ejemplo,

a las 7 de la mañana yo me tengo que levantar.

Hay unos compromisos, por ejemplo yo tengo una madre mayor

que vive en Órgiva.Ajá. Y la voy a visitar y bla, bla.

Pequeño compromiso familiar, pero después ya muy libre.

Un día me apetece y hacemos el pan,

otro día me apetece y hacemos otra cosa.

¿Produces tú tus productos?Mira, ahí...Ajá.Está el pan. ¿Sabes?

¿Aquí os intercambiáis las cosas? Hay un intercambio de muchas cosas.

Claro, aceite de oliva, pan,

otro chico hace un chocolate buenísimo,

hay otra amiga que hace zapatos.

Sí, sí, un intercambio siempre abierto y muy simpático.

¿Y uno descubre un mundo interesante cuando está en estos sitios?

El mundo vive mucho del individualismo,

pero con respecto a lo que estamos hablando

cada uno piensa que su familia esté bien,

que no me falte nada a mí y a mi núcleo familiar, ¿de acuerdo?

Pero nos estamos dando cuenta de qué importante es lo que es alrededor,

lo que es comunitario, lo que es el mundo de tu alrededor

y el futuro es esto.

Vamos un poco a la luz, es muy guapo también el paisaje.

Y me levanto por la mañana y hay los pajaritos, este árbol, el verde..

Oye, y me ha gustado esto que me has contado de tus vecinos,

este intercambio que tenéis, ¿no? ¿Podemos conocer a alguno?

Venga, vamos a ver a Edgar. Te sigo.

Tendría que ganar el premio del mejor vecino

porque siempre le molesto por algo. (RÍE).

Las comunidades hippies se caracterizan

por no tener jefes ni normas fijas.

Pero, aún así, cada uno tiene su función.

La de Edgar es ser el chamán y guía espiritual del grupo.

¿Cómo se vive aquí?

-Aquí no hay reglamentos, lo que hay es acuerdos.

Y lo más importante aquí de Beneficia es la libertad, yo pienso.

Y la libertad de uno termina

donde comienza a estorbar la libertad del otro.

¿Y esto por qué empezó? ¿Fue poco a poco llegando la gente?

¿Fuisteis poco a poco formando una comunidad?

Al principio eran 2, luego 5... 12, 30.

¿Cuántos sois ahora? Yo creo que 160.

Las típicas casi cabañas indias, ¿no?Sí.Muy parecidas a las...

Sí, sí lo son. Lo son.

¡Hala, qué bonita! Por favor, pasa.

Aquí en España el dicho es la casa de un hombre es su castillo, ¿no?¡Sí!

Mi dicho es mi casa es mi templo. Tu templo, claro.

Entonces trato de cuidar, de vivir en una manera... espiritual, ¿no?

-Mira, ahora te presento a Uni. A Uni.Ella es una mujer francesa...

Ajá.Y se ocupa un poquito, es la organizadora de la huerta comunitaria

que está aquí a nuestro lado, ¿eh? Esta es la huerta comunitaria.

Esta es la huerta comunitaria.Ajá. ¡Hola!

¡Hola, Uni! Uni, buenas tardes, ¿cómo estás?

¿Qué estabas haciendo, con los tomates?

-Estoy con los tomates, sí, quitándole las hojas muertas.

¿Y aquí se va plantando diferente gente sus cosas o...?

Aquí hay muchos huertos pequeñitos, huertos de familias...Ajá.

Y un huerto comunal para todo el mundo.

Nos conformamos y además es una elección, con muy poquito,

no queremos que los objetos y las cosas se vuelvan muy grandes,

queremos estar con nosotros mismos también, en paz si es posible.

¿Cuánto tiempo llevas viviendo aquí? 35.¿35?Sí.

¿Estás contenta con tu vida aquí? Sí...Qué bueno.

Hay muchas cosas que podemos mejorar todavía, en ello estamos. (RÍEN).

-Estamos intentando comprar más tierra para liberarla

para que más gente pueda venir porque así como está la cosa,

de verdad, somos muchos. -Para acoger a todo el mundo es difícil

pero la belleza de esta comunidad es que está abierta a todo el mundo

¿Y viene gente joven a llevar este tipo de vida?Jóvenes muchos hay.

Y mujeres con niños, con bebés, incluso vienen a parir aquí.

Pues ha sido muy espiritual y muy enriquecedor para mí.

Muchas gracias por todo, Estefanía, has estado...

muy generosa con nosotros, que lo sepas.

-Has estado muy simpático con nosotros, la verdad.Adiós.

¡Cuidaros!-Adiós.Hasta luego. -Hasta luego.Hasta luego.

En el viaje por Órgiva hemos conocido a un grupo de personas

muy diferentes entre sí.

Vecinos de un pueblo que tienen en común

una búsqueda de la espiritualidad y una comunión con la naturaleza.

Estos nuevos habitantes han convertido esta tierra

en su paraíso particular.

Y así transformaron su fisonomía para siempre.

Desde Andalucía nos trasladamos a Castilla y León

para seguir buscando pueblos que han atraído a nuevos habitantes

que buscaban dar un giro a sus vidas.

Esta comunidad autónoma es la que alberga

un mayor número de municipios del país.

Pero que haya tantos pueblos no quiere decir

que haya mucha población,

ya que el 88% de los municipios de la comunidad

tienen menos de mil habitantes.

Y entre todos sus pueblos nos encontramos con uno muy pequeño,

de apenas 2 centenares de habitantes llamado Herguijuela de la Sierra.

Nos trasladamos hasta lo alto de la sierra de Francia

porque este es el lugar elegido por 2 urbanitas

para emprender un romántico negocio,

trabajar los olivos manteniendo las viejas tradiciones

y obtener un aceite reconocido mundialmente.

Es una aldea tranquila, fiel a las costumbres,

en la que todavía se mantienen muchas tradiciones

como la del tamboril.

La figura del tamborilero es heredera de los viejos seglares

y siempre estuvo vinculada a los actos festivos

como bodas o procesiones.

-La tradición de tamborilero datarla es complicada, ¿no?,

es un instrumento que es un instrumento de pastores,

un instrumento que servía, ¿no?, que servía para...

las largas horas que pasaba la gente con las cabras en el monte,

servían para, primero para entretenerse

y segundo, pues para hacer más llevadero todo ese devaneo

de estar muchas horas en el monte.

Llegamos al pueblo para respirar ese aire puro

que solo se encuentra en la sierra

y para conocer la historia de los lugareños.

¡Hola, buenas tardes! -Buenas tardes.

¿Qué tal?Bien, ¿y usted? ¿Aquí tomando el fresco?

Muy bien, aquí un poquito. ¿Usted es de aquí?Pues sí.

¿Y lleva tiempo en el pueblo? Sí, llevo mucho tiempo, toda la vida.

Mis padres eran de aquí y mis abuelos.

Entonces es lo más auténtico del pueblo.

Bueno, las habrá más auténticas que yo.

¿Desde cuándo tu familia recuerdas... generaciones?

Yo desde 1500 tengo...¿Desde 1500? Por lo menos, sí, si no es antes.

¿Y ha cambiado mucho? Sí, ha cambiado, para mejor.

¿Ah sí?Con nosotros en una escuela habíamos 60 y tantos o para allá

Ah, bueno.De niñas y de niños otros tantos, o sea que, imagine, sume,

por lo menos 120 o 130 críos o más.

Entonces ha tenido mucha más población que ahora.

Teníamos 700-800 habitantes.

¿Y qué hacíais? ¿Os reuníais en el pueblo en la plaza o...?

La gente se reunía, pues sí, los días de fiesta y eso en la plaza,

pero los días de... un día de diario

iba la gente cada uno a su trabajo, no había televisión,

pues luego mucha gente se juntaba, iban de serano, que se llamaba.

Era ir por las noches a las casas unos de otros.

Las más viejitas hilaban.Ajá. Las más jóvenes hacían ganchillo.

A lo mejor asaban una bolsa de castañas.Ajá.

O sacaban unos racimos de uvas y así pasaban la vida.La vida.Sí.

Veo que eres muy curiosa.Sí. Conoces mucho la historia.

Me gusta, soy muy curiosa.

Que tenga usted salud. Lo mismo le digo.

Para seguir bien y seguir trabajando. Gracias por tu cariño.

Hasta luego si Dios quiere. Adiós, hasta luego.Hasta luego.

La tranquilidad de este pueblo se vio alterada

con la llegada de Jesús y María.

Esta pareja de jóvenes no tenía ninguna relación con el pueblo,

pero se enamoraron de la zona y se quedaron a vivir aquí.

Abandonaron sus trabajos en empresas privadas

para recuperar unos olivos centenarios

y crear un aceite extraordinario.

-Vamos a empezarlas a coger en breve porque, aunque no llueva,

hay que cogerlas ahora, en cuanto se empiecen a enverar.

¿Vosotros cuándo las cogíais antaño? -A primeros de noviembre. -Sí.

-¿Cuánto tiempo estaban las aceitunas cogidas

hasta que las entraban en la prensa? -2 meses a lo mejor. -O más, 3 meses.

-¿Estaba buena aquel aceite? -Riquísima. -¿Sí? -¡No había otra!

-Lo que había era mucho hambre. -El aceite era natural, así estábamos

Mira, yo, por ejemplo, tengo casi 80 años

y no he tenido ni un catarro nunca. -¿Cuánto les pagaban por la aceituna?

-Bueno, en aquella época a lo mejor valía 2 pesetas.

Con 10 o 15 kilos pagaba el jornal a un señor. -Sí.

-Cosa que ahora tienes que coger casi 500 para pagar el jornal al señor.

-No te rinde nada. -Sí.

-Por eso la gente de los pueblos tiene que marcharse.

-Nosotros hemos apostado directamente por la calidad

porque si no haces un producto de calidad y diferente,

en cantidad no podemos competir. -No, no, no, no.

-Además yo os admiro y si tuviera que daros una puntuación

os daría un 10, porque habéis venido a este pueblo

y gracias a vosotros este pueblo ya se comenta

fuera de nuestras fronteras, ya se conoce, digamos.

-Yo, los 4 huertos que tengo, los 4 olivos, se los dejaba

para que los trabajara... para él todos.

-Ahora, vosotros sí le habéis echado valor, la verdad,

no cualquiera hace lo que hacéis vosotros, eso está claro.

Tan solo unos pocos reductos castellanos conservan

sus olivos autóctonos.

Pequeñas concentraciones que representan el esplendor olivarero

que un día tuvo la región.

-La recolección está en su apogeo.

Los procedimientos de recoger la cosecha son clásicos

pero eficaces e insustituibles.

Los capachos cargados llegan a la base, dentro del mismo olivar,

donde el rasero inexorable va midiendo cantidades.

La aceituna que gozó del sol

se convierte ya en montón y producción recolectora.

Hace unos pocos años,

los recién llegados al pueblo se pusieron a trabajar los olivos

y mimaron el proceso de fabricación del aceite

como se hacía antiguamente.

Con el tiempo,

Jesús y María consiguieron que su producto apareciera

en la guía de los mejores aceites de oliva virgen del mundo.

-Es uno de los mejores aceites del mundo, por lo menos eso dicen, ¿eh?

-(RÍE). -Para nosotros es el mejor.

Esto está a la altura de Cristiano Ronaldo o de Messi

o de Javier Bardem o de Penélope Cruz porque es la realidad,

está a esa altura porque está entre lo mejor del mundo

aunque la gente no ponga en valor este tipo de cosas.

Después de escuchar las bondades de este aceite,

he quedado con Jesús para probarlo.

Y ya que estamos en faena,

que me enseñe los secretos de su preciado oro líquido.

¡Jesús!¡Qué pasó!Bueno, aquí, me has citado entre olivos.Sí.

¿Eh? Qué hacemos aquí, cuéntame. Estoy preparando una pequeña cata.

Tenemos que ser los primeros los españoles que sepamos diferenciar

lo que es un aceite de oliva virgen extra de, de los demás,

no solo mirando la etiqueta,

tenemos que saberlo también con la nariz y con la boca.

Bueno, vamos a oler a qué huele este.

Pues este es un aceite que yo diría casi con especias.

Es un olor intenso, que te llena la nariz.

Es un aceite fresco, que recuerda a tomate.Sí.

Recuerda a fruta y recuerda a lo mismo que huelen las aceitunas.

Cuando cojamos un aceite y lo olamos y el olor nos recuerde a cocina, mal.

Y cuando olamos un aceite y nos recuerde a campo, bien.

¿Tiene que recordarnos a la naturaleza?

Tiene que oler a campo, tiene que recordar a hierba.

Vamos a hacer una prueba, cataremos 2 aceites,

un aceite convencional y echamos del aceite número 2.

Uno de los aceites que hacemos es un coupage de ocal y manzanilla.

Este lo ponemos en chocolate, ¿vale? ¿En chocolate el aceite?Sí.

¿Y qué es lo que le aporta el aceite al chocolate? Si le aporta algo o no.

Vamos a probar un poquito, si te parece.Vale. Este también...

Gran diferencia noto. Este es distinto, ¿verdad?

Gran diferencia. Ahora sí que noto gran diferencia.

Digamos que este me mantiene más el sabor a chocolate.Sí.

Noto que tiene un poco de aceite,

pero es el chocolate el que predomina.

Aquí coge, adquiere valor el aceite, tiene peso el aceite, le da...

Potencia.Potencia, sabor. Potencia el sabor.Exactamente.

Exactamente. Exactamente.

El primero te deja, simplemente aporta una sensación grasa.

El segundo el picor y el amargor,

ese amargor con el dulce del chocolate contrasta

y aparte potencia mucho ese sabor del chocolate.

¡Lo que acabo de aprender!¿Sí? ¡Magnífico!

Hoy es un día especial,

Jesús y María han organizado un desayuno saludable

para todo el pueblo.

Y lo anuncian por medio de otra tradición del lugar,

la pregonera.

-Se avisa... que la empresa Soleae... invita... a todos... los vecinos...

a un... desayuno... saludable...

Yo soy la pregonera, la alguacila del pueblo.

Me mandan a ir a avisar a la gente, pues voy, a hacer un pregón, voy,

se sale si ha pedido alguien algo,

el alcalde si tiene algún aviso que darle al pueblo.

Mi padre y mi madre estuvieron 53 años en el ayuntamiento.

Murió mi padre y dejaron a mi madre, pero ya lo cogí yo.

El primer bando que yo eché me costó mucho.

Y gané aquel día que lo eché 10 pesetas.

Yo tenía... 12 años.

No me salían las palabras de la boca,

tenía lágrimas en los ojos.

Yo creo que cuando yo me jubile... (RÍE), esto se acaba.

A mí también me han invitado a probar este desayuno tan especial.

Aceite y miel untados en pan horneado con leña,

una auténtica delicatesen.

Buenos días, ¿cómo estáis?

Momento desayuno por lo que veo, ¿no?

¿Está rico? ¿Sí? ¡Qué bien!

El alcalde del pueblo, ¿verdad? -Lo soy.

Qué bueno, ven, que tengo que hablar contigo.Muy bien.

Bueno, qué hacemos aquí, Agustín, qué estáis haciendo.

Pues, vamos a ver, estamos haciendo un desayuno saludable.

Antiguamente, cuando se acababa la campaña de recogida de la aceituna

lo que se hacía era una cosa muy curiosa que era mojar la sopa.

La gente quedaba, en un barreño enorme de barro,

se tostaba el pan y metían allí el pan y se lo comían.

-5 añitos llevamos ya por aquí. ¿5 años aquí?

-Nosotros nos conocimos aquí en la sierra y nos gustó el olivar,

el cultivo de esta zona y por eso... Pero trabajabais en otra cosa o...

-Yo en educación ambiental y estuve por esta zona de voluntariado.

-Yo en el sector forestal y hacía trabajos en esta zona.

Y decidís, de repente, veniros a un pueblo.

-Nos gustó esta zona porque son pueblos muy pequeñitos,

que conservan mucho las tradiciones.

-Y nos enseñaron a cómo cultivar los olivos en esta zona tan difícil

y de difícil acceso.Qué aporta uno al pueblo y el pueblo qué te aporta.

A todo el mundo al principio pues lógicamente le choca,

pero la gente con el tiempo se da cuenta

que lo que estás haciendo es intentar ganarte la vida

y al final vas interaccionando.

Y el pueblo lo que te da, sobre todo que es lo que queríamos,

era nuestra parte del proyecto, era vivir en una zona rural,

donde nuestros niños puedan ir al colegio tranquilamente caminando

y haya una comunidad.

Y en medio de este desayuno popular, la gente comienza a bailar.

En los pueblos el tiempo discurre a su propio ritmo.

Es un día de labor,

pero todos los habitantes se han organizado

para disfrutar juntos de un alegre desayuno.

El aceite, que durante milenios se produjo en la zona para su consumo,

sirve hoy como excusa para un improvisado festejo.

Abandonamos Herguijuela de la Sierra

para sobrevolar la zona burgalesa de Ribera del Duero.

Aquí vamos a conocer la historia de un hombre que tuvo un sueño,

volver a su pueblo para reencontrarse con sus raíces

y montar un negocio antes de jubilarse.

Y lo cumplió con la ayuda de su hija.

Regresar al pueblo natal después de jubilarse

es otro de los motivos por los que algunas personas abandonan la ciudad

Pero en el caso de Gregorio ese no era el único objetivo.

Junto a su hija creó una bodega

que empezó como una pequeña empresa familiar

y que se ha convertido en una referencia mundial.

Sus vinos se exportan a más de 60 países

y acaban de ganar la gran medalla de oro del certamen de Bruselas.

En el pequeño pueblo burgalés de Tordómar

pasó su infancia su fundador.

Años después, Gregorio García ha conseguido volver a vivir aquí.

Hola.Hola, Francis. ¿Gregorio?¡Qué ilusión!

Qué ilusión, me gustas mucho. A mí también, Gregorio, qué alegría.

Qué casa tan bonita, ¿no? No es que sea bonita pero es antigua.

Y es la casa de mis abuelos, de los abuelos de los abuelos.

Mi mujer anduvo investigando y llegó hasta 500 años.

¿Nos contemplan 500 años de piedra? Sí.Impresionante.Sí. Adelante.

Casa castellana, castellana, de verdad.

Aquí nací, aquí viví, aquí vivo. ¿Cuántos años has estado fuera?

Desde los 17 hasta los 60 y bastantes

cuando surgió la bodega y empezamos a trabajar.

Entonces es cuando volví.

Aunque estaba metido de lleno en la industria,

pues mi vocación y mi objetivo final era las bodegas, pues...

y volví aquí, claro, y ya me completa... mi espíritu.

Mi obsesión ya, muy pronto, cuando ya estoy terminando la carrera incluso,

sé que tengo que ganar dinero para hacer una bodega

que tenga proyección... a lo mejor internacionalmente.

¿Con qué apoyo contaste?

Siempre fue absolutamente apoyado y nada contestado por la familia.

Por eso te digo que soy un tío afortunado, de verdad.

Vamos a conocer el apoyo incondicional que ha tenido Gregorio

desde el inicio del proyecto, su hija Yolanda.

Ella también cambió de estilo de vida y abandonó la ciudad

para instalarse cerca de los viñedos y la bodega.

Ahora vive en una finca en el campo disfrutando de la naturaleza

como nunca soñó.

Esta es la casa de Yolanda, no se está mal aquí, no te creas.

No, ya veo, ya veo.-¡Hola! ¡Hombre, Yolanda!¿Qué hay?

Hola, papá. -Hola, hija.

-¿Qué tal?Qué ganas tenía de conocerte.Hola, Francis. Encantada.

Qué hace una chica tan guapa como tú en un sitio como este, Yolanda.

Ya ves... (RÍEN), la vida, yo jamás pensé que iba a vivir aquí,

pero surgió el tema del proyecto, de la bodega

y yo me entusiasmé tanto que dije "tengo que vivir cerca".

-Es inteligente.Sí. (RÍEN).Sin lugar a dudas.

-Llevamos un tipo de vida muy amena, muy divertida.

Tenemos 2 hijas que se han criado, no sé,

no tienen que usar ordenadores para pasárselo bien,

se suben a una encina, montan a caballo, no sé, otro tipo de vida.

¿Y fue una decisión fácil? Surgió la oportunidad

y no fue ni fácil ni difícil, fue espontáneo.

Al final es tu pueblo, es el pueblo de mis antepasados.

Yo me lo planteo desde fuera y digo yo vivo en ciudad,

dejar todo para venirte a un pueblo para cumplir tu sueño,

tampoco es tan fácil.

El vivir aquí te da el que puedas tener caballos... -A pie de casa.

De una manera pues fácil y lo más económico posible...

No me digas que tienes caballos. Tenemos caballos, claro que sí.

¿Y podemos ir a verlos? Por supuesto.Me encantaría.

Esta es de las cosas que solo se pueden hacer en este entorno rural,

lejos de la gran ciudad.

Montar un centro ecuestre propio.

Empezamos así un poco a lo tonto y fíjate la que hemos liado.

Qué bien, qué bien monta. Ventura siente pasión por el caballo.

Qué bueno. ¿Qué tal? ¿Cómo estás? ¿Todo bien?

Qué bonito caballo, ¿eh? -Gracias.Qué bien lo montas.

¿Y compites tú? Sí.

-La doma clásica es un deporte precioso y que educa muchísimo,

también hace que te concentres muchísimo,

te marcas tus propias metas cuando estás montando

y cuando te bajas y has conseguido algo de lo que te habías propuesto

es una satisfacción tan grande...

¡Hasta luego! ¡Ha sido un placer!

Yolanda es una apasionada del mundo del vino.

Aunque al principio se introdujo en el negocio para acompañar a su padre

con los años se ha convertido en la directora técnica de la bodega

y en una auténtica experta a nivel internacional.

Yolanda, ingeniera agrónoma.Ajá. Vives en Madrid.

Tu vida, tus amigos, tu infancia se desarrolla allí

y un día decides que te vienes al pueblo con tu padre

a crear todo este viñedo. Sí.

Yo desde los 13 años tenía claro que me iba a dedicar a la agricultura

Era una vocación que tenía

y después un poco más tarde probé un vino que me entusiasmó

y pensé, pues yo, en esta vida, me voy a dedicar a esto.

Le ofrecieron a mi padre la oportunidad de,

de coger aquí una bodega en el pueblo una cooperativa.

En aquel entonces en la zona no sabían qué hacer con la uva,

la Ribera de Duero no era la Ribera de Duero que conocemos ahora,

comercialmente no tenía nada.

Y mi padre me dijo "oye, Yola, ¿cuento contigo para esto?".

Tenía mis reticencias porque mi padre tiene su carácter y tal,

pero dije, venga, en el momento que acabe agrónomos

hice un máster de viticultura y enología y me vine para acá.

Conocí las viñas viejas que había en la zona

y entonces vi clarísimo que íbamos a ser los mejores reservas

de la Ribera del Duero.

Perdóname, pero yo cojo esto, lo rompo,

esto veo que es tierra de tal y digo de aquí, de aquí, voy a sacar esto.

Las plantas estas tienen solo 3 o 4 racimos como mucho.Sí, sí.

Casi de cada planta sacamos exclusivamente una botella.

¿Sabes que las uvas se catan?

¡Sí!Buenísima está esta. Ahora, ahora empezamos a catar la uva

La chupamos.Ajá.Y mira, y hacemos así y vemos ya si sale color.

Y este pellejito...

nos lo metemos otra vez en la boca y vemos si tiene suficiente tanino.

De cada viña yo sé qué vino vamos a sacar.

Nosotros tenemos 3 reservas distintos

y cada reserva tiene que tener sus características, su espíritu,

y todo eso tiene...Me encanta, me encanta cómo hablas

porque eres como tu padre, esa pasión la tenéis en los ojos,

os brillan los ojos cuando habláis de esto, me parece maravilloso.

Ahora entiendo la vida de estos bodegueros tan vocacionales

que han conseguido plantar 200 hectáreas de viñedos

que equivale al tamaño de la ciudad de Huesca.

Y ahora solo nos queda conocer la espectacular bodega.

3 túneles gigantes excavados en la montaña

que contienen las barricas con el vino

que acabará en restaurantes de medio mundo.

Al fin y al cabo un 65% de su producción se exporta al extranjero.

Para Yolanda la elaboración del vino es una mezcla

de trabajo y creatividad.

Esta es la uva de este año.

El misterio de un buen vino en la Ribera de Duero

es que la uva sea así, pequeñita,

porque entonces hay más piel en relación con la carne

y se transmite más. ¿Y ellos qué están haciendo?

Lo que están haciendo es una cosa que probablemente solo hagamos nosotros

y es desgranar a mano

con el fin de conseguir lo más, más, más de esa uva que ha sido elegida.

Vamos a hacer un vino muy muy especial que saldrá

pues lo mismo dentro de 12, 15 años.

¿Vamos a ver dónde lo tenéis? Claro que sí.

Buenas tardes, ¿eh, señores?, un trabajo ahí mano a mano, ¿eh?

Esta es la zona donde cocinamos a fuego lento.

El misterio es el tiempo que empleamos en las distintas barricas.

¿Quieres que probemos un poquito? ¡Me encantaría!¿Sí?Me encantaría.

Mira, este es un vino...Me siento un privilegiado en este momento.

Este es un vino que hemos metido en julio en barrica,

es una añada 2012

y es un futuro reserva.

Ahora entramos al dormitorio de botellas,

una zona donde se respira una paz absoluta.

Gregorio y Yolanda han convertido este lugar,

donde descansan miles de litros de caldos, en su santuario.

Aquí pueden disfrutar de la tranquilidad

que da haber cumplido su sueño.

-Aquí no había nada, aquí no había más que tierra de barbecho

o tierra de cereal.

Yo quería y quise siempre hacer no una bodega, sino la mejor

y eso lo tenía claro. Costara lo que costara.

O sea... Costara lo que costara.

¿Sabías lo que te iba a costar de desafío, de riesgo...?

Sangre, sudor y lágrimas, todas las que hicieran falta.

Sabes los riesgos que tenías, los asumiste.Así es.

Yo estoy convencido que a la voluntad con ilusión y conocimiento

mueve montañas, sin ninguna duda.

Qué pasa cuando uno ha tenido ese sueño,

ha arriesgado mucho en su vida y un día...Sí.

Uno ve que a su vino le dan el premio al mejor vino del mundo.

Pues que ha merecido la pena por

la consecución de aquello que da tener la mejor bodega

y es la mejor de España que, "joe", es la mejor del mundo.

Como hemos podido comprobar con Gregorio,

el regreso a un pueblo puede ofrecer muchos más alicientes

que recuperar la historia familiar.

También puede ser una fuente de nuevas posibilidades de trabajo.

Esta no es la única motivación que anima a algunas personas

a abandonar la ciudad.

Buscar la inspiración en contacto con la naturaleza

es otra de las razones que hace que la gente cambie su vida urbanita

por una nueva en el campo.

Para conocer un ejemplo nos trasladamos

hasta San Miguel del Arroyo, en la provincia de Valladolid.

Hemos venido hasta aquí para conocer a un músico

del ya legendario grupo Celtas Cortos

que después de recorrer el mundo gracias a las giras

escogió esta pequeña localidad para vivir.

Hay que decir que este pueblo castellano tiene una historia

muy particular.

Hasta los años 70 tenía una calle que partía el municipio en dos,

el Barrio de Arriba de la provincia de Segovia

y el Barrio de Abajo que pertenecía a Valladolid.

Un poblado fronterizo con 2 tiendas, 2 panaderías, 2 iglesias

y rivalidad en sus habitantes

que se plasmaba en las procesiones, fiestas o las bodas.

Pero mejor que nos lo cuenten sus vecinos.

-La calle de Santa Cruz partía el pueblo en dos.

¡Henar! Sal.

Aquí Henar vive en Segovia.

E Ismael y Jose viven en Valladolid. -En Valladolid. -Así es.

-Ya ves que está la calle solamente por medio. -5 metros una casa de otra

-Que los de Valladolid, como éramos más gente,

podíamos a los del Barrio Arriba, a los de Segovia. -(RÍE).

-Si yo quería llamar a mi vecina tenía que marcar otro prefijo

que ya era conferencia y salía más barato gritar que marcar,

porque ellos estaban en Valladolid y yo en Segovia.

En los años 60

a San Miguel del Arroyo le sucedió lo que a muchos pueblos castellanos,

la emigración a la ciudad por falta de trabajo

hizo que pasara de 2000 habitantes en los años 50

a 600 en la actualidad.

-Y yo recuerdo con mucha nostalgia

cuando la gente se marchaba del pueblo.

Había días que salían, pues no sé, 3 o 4 familias enteras

y eso yo lo veía y sí, sí lo sentía muchísimo.

-Se está notando que gente de la ciudad regresa al pueblo

y parece ser que algunos vienen así un poco pues a... a verlo, prueban

y la mayoría se quedan.

O sea que se encontrarán muy a gusto aquí.

La tranquilidad en este pueblo se vio alterada hace 5 años

con la llegada de una pareja de músicos

que revolucionó a sus habitantes liderando un gran coro en el pueblo.

Carlos Soto, el famoso flautista de los Celtas Cortos,

y su novia María, una artista de la Bretaña francesa,

encontraron en esta ermita del pueblo la armonía que necesitaban

para componer e interpretar sus melodías.

-Pues la primera vez que vinimos aquí

lo primero que sentimos todos es la energía del sitio, ¿no?

Eso lo recibimos y por eso estuvimos pues no sé, no sé cuántas horas,

nos dieron la noche y casi, casi la madrugada.

Así que, bueno, fue genial y también ese darse cuenta de que, en realidad,

se podía tocar en otros lugares que no eran el salón de tu casa

y estar... esa sensación que hacía tiempo que no la sentía

de tocar fuera.

Uno de sus amigos, Johnny,

un artesano y músico amante de la vida en el campo,

tuvo mucho que ver en la decisión de que Carlos y su compañera María

se vinieran al pueblo.

-Y yo les propuse pues de venir a visitar el pueblo.

La gente en cuanto se enteró

de que había el músico de Celtas Cortos y tal

que iba a venir aquí a vivir al pueblo pues,

pues enseguida ya dijeron pues nada, que necesitamos un director para,

para el coro de aquí.

Y él también al ser receptivo pues, pues fue la manera de que,

de que se quedase aquí para siempre.

-Yo la verdad es que siendo de Valladolid pues no lo conocía,

tampoco me ha llamado y eso que, bueno,

pues con Celtas hemos recorrido medio mundo, hemos estado de aquí para allá

pero luego te das cuenta que tampoco conoces las cosas cercanas un poco

a tu tierra.

-La verdad es que desde que estamos aquí,

está más abierta nuestra inspiración

y han salido muchas melodías y muchos nuevos proyectos.

-Al estar aquí hemos encontrado un poco nuestro lugar, quiero decir

puede parecer un tópico pero, de alguna manera,

en la ciudad eres alguien invisible, ¿no?

Aquí, bueno, pues nos han hecho también encontrar nuestro hueco

y nuestra identidad y... y formar parte de una comunidad.

Nosotros somos los músicos, hay otro que es el tendero y tal.

-La gente nos ha acogido muy bien

y han sido muy simpáticos desde el principio con nosotros,

así que, bueno,

yo, la verdad es que, para mí, eso era lo ideal.

Está claro que en esta comunidad cada uno tiene una función.

Pero si hay algo que les une a todos es su pasión por la música.

La tradición musical en San Miguel del Arroyo,

centrada sobre todo en dulzainas y jotas castellanas,

es centenaria.

-Este pueblo ha sido un pueblo que ha gustado mucho la música.

A lo mejor no en cosas de instrumento pero sí de cantar. -Sí.

-De hacer mucho chascarrillo.

-Lo que pasaba es que, bueno, estábamos muy dispersos,

había gente que estaba interesada en la música,

pero cada uno más o menos por su parte.

Pues a lo mejor nos juntábamos 2 o 3 o así.

Y luego ya, cuando llegó Carlos, empezó a dirigir el coro

y a raíz de ahí, pues mira, hemos ido hacia delante

y la verdad que muy bien, a mí me gusta muchísimo, si no no estaría.

-Sí que ha habido siempre un antes y un después de,

después de la llegada de María y de Carlos, está claro,

porque... cuando llegaron se nos notó un nivel... (RÍEN). Muy fuerte.

Gracias a la música, Carlos y María se integraron en la comunidad.

Y al igual que el flautista de Hamelín,

ellos han encontrado gente que les sigue.

La música se ha instalado definitivamente en las calles.

Hoy ensayan para ofrecer un concierto especial en el pueblo

con música de los Celtas Cortos.

-Vamos a ensayar "La senda del tiempo".

-El coro, fundamentalmente para el pueblo, ha servido muchísimo

para dar un sentido al tiempo libre y dinamizar la vida del pueblo.

Vamos, nosotros, si no llegan a venir Carlos y María

el coro habría desaparecido.

Cuando salgo de paseo por ahí, porque como estoy jubilado,

pues voy cantando por los caminos

y la gente que me ve dice este está, está del coco.

Y claro que estamos locos porque el coro nos gusta mucho.

Carlos y María tienen una preciosa historia

que camina entre el amor y la música desde hace 10 años.

Escuchándoles, uno se da cuenta de que han encontrado

en San Miguel del Arroyo su lugar.

En el estudio que se han construido crean, componen y tocan su música

con ascendencia celta, como si estuvieran en la mismísima Bretaña.

-Nos conocimos pues en una gira de Celtas Cortos que hacían por Francia,

cuando era adolescente, estamos ya hablando de hace tiempo. (RÍEN).

Pues me gustaba mucho la energía que daba Carlos,

porque le había visto en concierto.

Y luego conociéndole, pues la verdad es que... -No te ha defraudado.

-No. -Gracias. (RÍEN).

Hoy es un día especial en San Miguel del Arroyo

porque actúa el coro del pueblo dirigido por Carlos.

Adultos, niños y gente de avanzada edad se preparan para la actuación.

Y hay una sorpresa.

Viene a tocar Goyo Yeves,

uno de los fundadores de los Celtas Cortos,

que conoce a Carlos desde su adolescencia.

-Fíjate, Carlos y yo nos conocemos,

pues yo calculo que hará unos 30 años o así, más o menos.

En el instituto donde estudiábamos había un colectivo de música

que fue el germen de lo que luego fue Celtas Cortos,

o sea que sí que es verdad que se puede decir

que Carlos y yo pues fundamos Celtas Cortos

junto con otros 2 compañeros también.

La ausencia de Carlos en el grupo fue algo... difícil de asumir

pero entendible también porque él, por lo que nos contó,

le apetecía un cambio de vida.

Tal fue así ese cambio de vida

que no solo dejó esos grandes escenarios y esas giras

sino que además dejó su maravillosa ciudad,

el urbanita de siempre que era Carlos,

para venir aquí, a un pueblo como este, a San Miguel del Arroyo,

y todos dijimos ¡Dios mío! Carlos en un pueblo, no me lo puedo creer.

Va a durar 2 telediarios. Y fíjate, aquí lleva 6 o 7 años por lo menos.

-¡Bueno, hombre! -¡Qué pasa! -Qué bueno verte.

-¡Sí señor! -Me alegra mucho verte aquí, de que hayas venido.

-Increíble, ¿eh? -Qué bien. Ahí le tienes. -¡Hola guapa!

-Ahí lo tienes. -Qué bien.

-Es muy especial este momento porque, fíjate que no nos vemos,

yo la última vez que tocamos juntos, pues...

es mi último concierto en la gira de Celtas en el año... -2003 me parece.

-2003, ya hace 10 años. ¡Joder, 10 años!

-Bueno, entonces bueno, pues el reencuentro es importante.

-Qué guay. -Es emocionante, ¿no?, desde luego. -La verdad que sí.

Con esta melodía que todos conocemos empieza el concierto.

Esta canción, himno generacional de una época, reúne con sus cánticos

a todos los habitantes del pueblo.

A veces llega un momento en que te haces viejo de repente,

sin arrugas en la frente pero con ganas de morir.

Paseando por la calle todo tiene igual color,

siento que algo echo en falta no sé si será el amor.

-Durante mi vida he tenido muchos conciertos, muchas giras

y el hecho de que nos hayamos venido aquí pues no quiere decir

que hayamos dejado de ser lo que somos, ¿no?, y es al contrario,

hemos venido para incentivarlo,

para desarrollar nuestra labor de músicos

todavía mucho más intensamente.

-Lo entrega todo por la música

e intentar hacerlo lo mejor posible y de esta energía que se mueve pues,

es muy bonito y da mucha alegría.

Y al igual que en el cuento de "El flautista de Hamelín",

la historia de amor entre un pueblo, San Miguel del Arroyo,

y 2 músicos recién llegados, Carlos y María, tiene un final feliz

En este viaje por algunos de los pueblos de nuestro país

hemos podido conocer un poco mejor

las razones que llevan a algunas personas

a cambiar la ciudad por una vida rural.

Unos lo hacen impulsados por el deseo de buscar la espiritualidad

y empezar una nueva vida alejados del estrés

y de los ritmos frenéticos de la ciudad.

Otros, porque al jubilarse buscan regresar a sus orígenes.

Los hay quienes jamás han vivido en una zona rural

pero encuentran en estos lugares inspiración

y un contacto vital con la comunidad.

También hay personas que ven en el campo

más oportunidades para establecerse

y desarrollar su profesión en ambientes más tranquilos.

Estos son algunos de los retratos, pero hay tantas historias

como gente que un día decidió cambiar su vida en la ciudad

por una nueva en el pueblo.

Lo que está claro es que en este proceso se produce un intercambio

que beneficia a todos.

Los nuevos vecinos revitalizan al pueblo aportando savia nueva

y reciben a cambio tradición y costumbres.

Subtitulado realizado por Jorge Luis Hernando Méndez.

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España a ras de cielo - Me voy al pueblo

29 sep 2018

Es un programa en el cual se realizará un viaje a lo largo de nuestro pais. Por lo que somos hoy en dia y por lo que fuimos.

Histórico de emisiones:
17/08/2015

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