www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
4683859
Para todos los públicos España a ras de cielo - Tú a Mallorca yo a Benidorm - ver ahora
Transcripción completa

¿Saben por qué nos gusta ver las cosas desde las alturas?

Porque el mundo desde aquí arriba parece distinto.

Bienvenidos a España. Pero una España desconocida:

la que vemos desde el aire.

Esta es la historia de España. Una España diferente.

Desde un lugar privilegiado:

el cielo.

Al igual que millones de veraneantes,

hoy iré en busca del sol.

Viajaremos a las dos costas que más se han transformado

para recibir a millones de turistas extranjeros:

el Levante y las Islas Baleares.

Porque antes esto era sin nada. -Nada.

Veremos cómo Benidorm compite con Manhattan por ser la ciudad

con más rascacielos por habitante del mundo.

Cuando alguien me dice: "¿De dónde es usted?".

Yo le digo que de "Beniyork".

Se sorprenderán con la cantidad de gente

que cabe en la playa más abarrotada del Mediterráneo.

Hoy lo calcularemos.

Vamos a medir cuántos cabemos en la playa. ¿Qué os parece?

Sabremos cómo ha conseguido Mallorca

pasar de ser una isla agrícola

para convertirse en un destino turístico de lujo

que recibe a más de 10 millones de visitantes al año.

Les enseñaremos las mansiones

donde se refugian las personalidades internacionales

que llegan a Mallorca y lo haremos como nunca se ha visto,

desde el cielo.

Esto es "España a ras de cielo".

Los 8.000 km que tenemos en España son uno de nuestros grandes activos

y atraen a 43 millones de visitantes cada año.

Para que se hagan una idea, tres de cada cuatro viajeros

que visitan España eligen como destino el litoral.

Los pueblos y ciudades costeras han tenido que transformarse

para acoger todo este turismo.

Mientras localidades como Benidorm han crecido a lo alto

y se han convertido en destinos populares

que atraen a miles de turistas extranjeros.

Mallorca ha desarrollado sus infraestructuras para facilitar

el acceso a la isla

y se ha focalizado en el turismo de lujo.

Hoy seremos testigos de este cambio desde una vista excepcional:

a ras de cielo.

Son las 6:00 de la mañana.

Estoy en la playa de Levante en Benidorm,

la más concurrida de todo el Mediterráneo.

Los primeros bañistas repiten el ritual de clavar sus sombrillas

para reservar un espacio en la arena.

Aquí, a pie de playa, vive Josefina, una señora que a sus 90 años

es testigo privilegiado del inmenso cambio

que ha sufrido Benidorm en estos últimos años.

¿Todo bien, cariño?

Siéntate, vamos a sentarnos a hablar un ratito tú y yo.

¿Qué te parece? -Muy bien.

-Casi las 7:00 de la mañana y ya estamos en la playa.

-Fíjate, es que gusta ver salir el sol,

el amanecer, la tranquilidad que hay a esta hora.

El mar está muy bonito, me gusta madrugar, me compensa.

-Esa rutina que mantienes de bajar a las 7:00 de la mañana,

¿la llevas haciendo muchos años?

-Pues sí, es que lo he hecho siempre y me gusta.

Además de que me gusta, es que me siento bien.

-¿Aquí la gente se pelea por el sitio?

-Hay mucho público y todo el mundo quiere estar delante del agua.

-Tú has puesto tu sombrilla aquí siempre.

La pones delante de tu casa.

-Sí, la pongo aquí porque estoy en frente de mi casa

y porque me viene cómodo.

-¿Alguna vez has vuelto de tu casa y te has encontrado

que tu sombrilla no estaba o que alguien la había ocupado?

-Alguna vez he visto a alguien

pero bueno, tampoco me preocupa mucho.

-Yo veo que la gente baja a las 6:30 a colocar sus sombrillas

y coger su sitio.

Antes no habría esta necesidad, digo yo.

-Antes no bajaba nadie

porque se pensaba que el mar era nocivo.

Todo el mundo se hacía las casas de espaldas al mar.

-¿Qué tenía el Benidorm de antes?

-Pues el de antes tenía muchas pegas.

No teníamos luz, no teníamos agua, nos costó mucho prosperar

porque no había agua, no hay manantiales

y no existía el agua.

El agua de una manera milagrosa llegó

y se instaló en todas las casas.

Y a partir de entonces empezó el progreso.

-¿Porque antes esta playa eran casas bajitas y pequeñas?

-Aquí no había nada, eran todo arenales.

Y a partir de media playa hacia adelante, era hasta peligroso

porque había charcas y había paludismo.

Benidorm estaba llamado a otro destino

porque tiene unas playas preciosas y maravillosas,

y tenía que ser conocido como es ahora, internacionalmente.

Benidorm no podía estar como estaba.

-¿Tú te has ido adaptando perfectamente?

-Sí, me ha gustado ver el cambio

y me ha gustado conocer a la nueva gente que ha venido.

Y claro, es que la vida es cambiante,

no va a ser siempre igual.

Y este pueblo ha sufrido un cambio tremendo y ha sido para bien.

-¿Cómo ha ido cambiando la ciudad? Todo se ha revitalizado.

-Benidorm ha sido un pueblo de marinos,

aquí todo el mundo se embarcaba y los llamaban a embarcarse.

Hemos tenido más de 40 capitanes de barco,

lo que sí ha sido un pueblo muy culto desde siempre.

-Me estás dejando sorprendido con todo lo que me cuentas.

-Cuando nadie estudiaba, la gente de aquí,

no sé por qué milagro, eran inteligentes

hasta en sus comienzos.

Benidorm es como un hijo mío que he visto crecer,

lo he visto desarrollarse y, además, bien.

Ahora esto tiene vida propia

y me gusta más el Benidorm moderno que el de antes.

-¿Te has bañado hoy, Josefina? -Todavía no, pero me bañaré.

-¿Te vas a bañar? -Sí.

-Pues vamos, venga.

-Le digo adiós aquí porque no puedo entrar en el agua.

Adiós cariño, encantado de conocerte, adiós.

Para Josefina, Benidorm es como un hijo,

lo ha visto crecer y transformarse, cambiando al ritmo de los tiempos.

Pero lo que no ha cambiado ha sido ella, sus costumbres,

su baño de mayo a noviembre, su alegría.

Y mientras Josefina se da su primer baño

yo quiero comprobar con mis propios ojos

el cambio del que ella me habla.

He quedado con Israel, una persona que conoce el litoral

como la palma de su mano.

Juntos sobrevolaremos la Costa Blanca

para ver desde el aire cómo ha cambiado Benidorm

y los pueblos de alrededor.

¿Qué tal Israel? ¿Cómo estás? Me alegro de verte.

-Igualmente. -Veo que estamos en tu casa.

-Sí, estamos aquí en el Aeroclub de Alicante.

-Tú llevas toda la vida volando, me han dicho.

-Toda la vida.

Llevo desde muy pequeñito porque mi padre era piloto,

mi abuelo mecánico de aviones en el Ejército del Aire

y mi afición siempre ha sido esta y la he convertido en mi trabajo.

-Qué bueno.

¿Y cuál fue la primera vez que has volado tú?

-Pues muy pequeñito, con meses.

Luego, con mi padre, todas las veces que he podido ir con él,

y a los 16 años empecé el curso de piloto privado

y luego ya me hice profesional.

-Bueno, pues nos daremos un paseo para ver la costa.

Me enseñarás cómo ha cambiado todo esto.

-Te enseño cómo ha cambiado la costa a lo largo de los años

y para que la conozcas un poco desde el aire.

-Vamos allá.

A todos nos atrae el mar y visto desde arriba,

es más increíble desde arriba.

No me extraña que el hombre se empeñe en conquistar la costa

y construir sus casas mirando a esta inmensa manta.

Ha cambiado mucho esta costa, ¿no? De volar de pequeño a ahora.

-La he visto transformarse.

Todo este grupo de edificios que ves tendrán 12, 13 años. No tienen más.

-Porque esta costa, antes era sin nada.

-Sin nada, todo casita baja.

Con el tiempo, el turismo lo que ha ido haciendo

es que ha permitido a las ciudades estas ir creciendo.

Pues todo esto era nada, se han ido haciendo urbanizaciones

como estás viendo, han ido creciendo cada vez más

y se ha ido extendiendo por toda la costa.

Aquí está el Rincón de Loix, es todo edificio alto,

pertenece al pueblecito que hay allí que no se ve,

y el resto ya es Benidorm.

Si lo quieres coger, lo puedes coger.

-¿Tú crees que podría? -No hay ningún problema.

-Oye, pues me encantaría intentarlo. -Pues tuyo es.

-Impresionante, volando una avioneta por la costa levantina, señores.

Es una sensación distinta a pilotar un avión.

La verdad que ver la llegada de una avioneta

es entrar a Manhattan.

-Es lo que le digo a la gente,

yo en mi oficina tengo las mejores vistas del mundo.

Pues ya estamos en tierra.

-Impresionante, impresionante, qué dulce aterrizaje,

qué dulce despegue.

El vuelo me ha servido para comprobar

en lo que se ha convertido Benidorm y sus alrededores en la actualidad.

Pero retrocedamos 50 años

para ver cómo empezó aquí el "boom" turístico.

Benidorm es un pueblecico alicantino que se ha convertido

en un atractivo lugar de turismo, y al que acuden los veraneantes

atraídos por el pintoresquismo de su paisaje

y de sus rincones típicos.

Corrían los años 50, el "boom" turístico explotaba en Benidorm,

y el antiguo pueblo de pescadores se transformaba en una gran ciudad

concebida para el turismo.

Además de cambios urbanísticos que potenciaron la construcción,

los políticos autorizaron el uso del bikini

y crearon el Festival de la Canción de Benidorm.

Este año Benidorm celebra el VI Festival de la Canción

en plena época estival.

Sus playas, amplias y soleadas,

son una agradable invitación a las vacaciones.

Qué serían de nuestras playas sin los bikinis, ¿no?

Esta fotografía fue tomada

por la persona que mejor conoce Benidorm,

al fin y al cabo, lleva retratándolo desde hace 50 años.

Francisco Pérez, más conocido como Kiko,

es el fotógrafo "oficial" de la ciudad.

Sus instantáneas llenan ya muchos libros sobre el municipio.

Sin duda alguna, es el que mejor puede contarnos

cómo ha evolucionado la ciudad de Benidorm.

Yo estudiaba para radiotelegrafista.

En el 55 monté el negocio, 3 tiendas y un laboratorio fotográfico.

Y de ahí, empecé a hacer fotografías como una...

Lo que digo yo, es un vicio. Me gusta mucho.

Todo el día voy con la cámara arrastras.

He fotografiado gentes ilustres, de toda clase.

Esto es lo que se llama la playa de Levante en el año 58.

Desde aquí se ve la toma exacta, que está tomada en aquella época.

Este mirador ya existía en aquella época también.

Y como podéis ver aquí, solo existen dos edificios actuales,

que es el Edificio Senabre, que es ese de ahí,

y el Edificio Tugart, que es el que está al lado.

Los demás, todo es nuevo.

Como podéis ver, todos eran chalecitos y casas unifamiliares.

Los primeros veraneantes, venían de la comarca de Alcoy

y después los madrileños venían con la familia

y se iba el marido otra vez a Madrid,

y volvía el viernes, y así continuamente.

Cuando yo todavía no hacía fotos, iba con mi bicicleta por ahí

que eso era... pues iba yo solo.

Con mi bicicleta, con mi timbre, no me molestaba nadie

ni atropellaba a nadie ni nada de nada.

Kiko nos ha traído a un lugar muy especial.

Está buscando el punto exacto

desde donde retrató la playa de Poniente hace ahora 50 años.

Y en la época del año 64

se empezó a edificar alguna torre y algún chalé.

Entonces aquí ya había un hotel que se llame el Hotel Brisa,

que es este de aquí, pero que hoy en día,

con tanto rascacielos, está tapado ahí debajo,

y como veréis bien la panorámica, y ahí tenéis el Puig Campana,

aquí, que está nublado, allí tenéis la montaña.

En esta época,

aquí había unos tres mil habitantes que éramos del pueblo,

pero es que hoy en Benidorm hay lo menos 400 mil o más.

Que hay que dar servicio a toda esa gente y claro,

está todo lleno. Bares, restaurantes, hoteles.

Ya ves desde aquí la hora que es y mira cómo tienes la playa.

La diferencia es abismal porque yo estoy viendo aquí

que tengo un terreno enorme lleno de almendros, algarrobos,

naranjos, huertas y de todo.

Y hoy en día, esto ha desaparecido y en vez de todas estas cosas,

son a base de rascacielos y torres enormes.

No puedo decir que no me gusta,

porque no puedo decir que no al progreso.

Cuando me dicen: "¿De dónde es usted?",

digo: "De BeniYork".

Benidorm cuenta con una población

de 75 mil habitantes a lo largo del año.

Pero en temporada alta,

su población puede llegar a alcanzar picos de 400 mil.

¿Cómo se transforma una ciudad

que multiplica su población por cinco?

¿Se imaginan que Madrid tuviera en verano 15 millones de habitantes?

Veamos como Benidorm consigue funcionar sin colapsarse.

Desde el amanecer, Benidorm funciona como un reloj bien engrasado.

Para ello, han tenido que surgir nuevos oficios como el de hamaquero.

En las playas de Poniente y Levante,

diez hamaqueros se encargan de colocar, diariamente,

más de seis mil hamacas y dos mil sombrillas.

La playa se transforma

con la llegada de los primeros bañistas,

que la ocupan con ganas de mar y sol.

Entonces, se forman los primeros atascos y los párquines

se llenan poco a poco hasta llegar al aforo completo.

La playa de Levante con dos kilómetros de extensión,

es sin duda una de las más animadas y concurridas

de la costa mediterránea

y una de las más conocidas de Europa.

Al ritmo de la salida del sol,

se llena de gente, toallas y sombrillas.

Y cuando está en su cénit, concentra su máxima afluencia.

Como podéis comprobar, a estas horas

la playa se ha cubierto por un manto de toallas.

¿Cuánta gente cabrá en la playa de Levante

en pleno mes de agosto al medio día?

Vamos a comprobarlo y lo voy a hacer de una forma muy artesanal.

Bueno, bueno, bueno, vamos a ver cómo nos sale esto.

¿Alguien me podría echar una mano?

Que quiero hacer una prueba para medir esto.

¿No os importa? Vale, perfecto.

Mira quiero medir cinco, a ver, quédate tú aquí.

Voy a medir cinco metros.

¿Lo puedes poner un poco más abajo? Eso es. Cinco metros...

(Balbucea) ¿Qué tal? Buenas tardes, ¿cómo están?

Se está bien en la playa, ¿verdad? bueno, aquí tenemos...

Oiga, ¿no le importaría traer un cono de esos aquí, por favor?

Eso es, muchas gracias, muy amable. ¿Lo podemos poner aquí? Ahí está.

¿Qué tal? Buenas tardes, ¿puedo pasar por aquí en medio?

¿No le importa? Muy bien, muchas gracias.

A ver, cómo es esto.

¿Qué tal? ¿Cómo va la tarde? ¿Bien?

Vamos a medir cuántos cabemos en la playa, ¿qué os parece?

Vamos a ver...

Aquí, necesito otro ayudante que me traiga un cono.

¿Alguien me puede ayudar por favor?

Vamos a saber cuántos estamos en la playa, ¿qué os parece?

Está bien, ¿no?

Aquí está, gracias, muy amable caballero, lo vamos a poner aquí.

Esto es perfecto.

Señora, está usted en medio, pero no se mueva.

Ya se yo resolverlo, lo resolvemos por otro lado, mire usted.

Mira, hazme un favor, coge esto por aquí.

Ponte hasta allí, cinco metros.

Bueno, bueno, está colaborando todo el mundo.

Da gusto trabajar en esta playa de Levante.

-¿Lo pone ahí, por favor? Ya tenemos esto.

Y ahora vamos a ver una cosa.

Vamos a contar los que estamos aquí dentro.

Que nadie se mueva que os voy a contar.

Me salen 20, así que voy a hacer los cálculos.

Tenéis que echarme una mano con las matemáticas

porque soy muy flojo en matemáticas.

Si en 25 metros cuadrados cabemos 20 personas,

en 220.000 metros caben X. Hay que despejar la famosa X,

niñas, las que estáis en el colegio deberíais saberlo.

Yo sigo buscando la X desde que estaba en el colegio.

¿Me puede echar una mano?

¿No tiene nadie una calculadora que me deje?

¿Usted tiene una calculadora? Muchas gracias, muy amable.

Vamos a ver.

220.000 por 20, dividido por 25 igual a, bueno...,

no os lo vais a creer, decid una cifra.

A ver quién se atreve a decir una cifra

de cuánta gente puede caber en la playa.

Si en 25 metros cuadrados caben 20...

-170.000. -Casi.

-156.000. -176.000.

¡Toma!

-Fíjense ustedes, 176.000 personas en una playa

puede ser la población entera de Badajoz.

¿Tú eres de Cáceres?

Pues parece que habéis venido todos este año,

que habéis llenado la playa.

-A medio día la gente se aleja de la playa y se vuelve a sus casas.

Entonces llega el verdadero problema: el agua.

¿Cómo se abastece a una ciudad de secano

cuando se quintuplica la población?

Aunque no lo parezca, el modelo urbanístico

que potencia los hoteles y apartamentos

en lugar de las grandes urbanizaciones de chalés

es un sistema mucho más eficiente en el uso del agua.

Además el suministro se garantiza gracias a nueve depósitos de agua

y una estación de tratamiento

con la que se pueden abrir 7.000 grifos a la vez.

El calor aprieta y muchos veraneantes se dispersan

por los centros comerciales y los restaurantes,

ese es el momento de consumir.

Cada vez que se tira de la cadena, los residuos viajan

hasta la estación depuradora de aguas

que lo reutiliza para la agricultura.

En agosto puede tratar hasta siete millones de kilos.

Benidorm es una ciudad creada para el ocio

y en las tardes veraniegas las instalaciones se masifican.

Los bañistas se agolpan en las piscinas,

los amantes de la naturaleza hacen senderismo y escalada

por los montes de la zona.

Y los enamorados del mar

se vuelven locos con los deportes acuáticos.

Por cierto, la actividad que se ha puesto de moda este año

y que está revolucionando todas las playas es el "fly board".

¿Volar sobre las aguas? Yo no me lo pierdo.

-Hola, buenos días. -¿Qué tal?

-Oye, que me han dicho que no me puedo ir de Benidorm

sin saber lo que es el "fly board".

-Correcto, es el nuevo deporte del verano.

El nuevo deporte acuático.

Es una manguera conectada con una moto de agua

y la propia turbina de la moto de agua

escupe el agua con mucha presión

y te elevas durante los segundos que tú quieras

a 12 metros sobre el agua.

-O sea, que puedo volar sobre las aguas.

-Puedes volar sobre las aguas e incluso sumergirte en ellas.

-¿Y de dónde viene esta moda, dónde surgió esto?

-Pues el inventor del deporte es un hombre francés

que era un antiguo competidor de motos de agua

y se le ocurrió el invento hace dos años.

Hace un año lo empezó a comercializar

y se ha extendido por todas las playas de España

y la verdad que está teniendo muy buena aceptación

por parte de la gente.

-¿Crees que lo puedo probar? -Seguro que sí.

Solamente con colocarte las botas y empezar a levantarte sobre el agua

vas a ver la experiencia de estar sobre el agua

y ver toda la playa de Benidorm. -Eso es lo que más me apetece.

-Pues vamos a practicarlo. -¿Lo probamos? Vamos a probarlo.

Venga, me atrevo. Voy allá.

Ha llegado la hora de la verdad, voy a ver Benidorm a ras de cielo.

-Me separan 200 metros de la plataforma.

Nadar se me da bien, pero ¿qué tal se me dará volar?

-Bueno, un momento increíble. Vuelas, te bajas como un delfín

y vuelves a salir sobre las aguas para verlo desde las alturas.

Hemos visto cómo Benidorm ha sufrido una transformación radical.

Ha pasado de ser un pueblo de marineros en los años 50

a "Beniyork", una metrópolis futurista

con 27 edificios de más de 100 metros de altura.

Los constructores se embarcaron en una carrera

por ver quién levantaba el edificio más alto y el resultado

es la ciudad con más rascacielos por habitante del planeta

superando incluso a la mítica isla de Manhattan.

A diferencia de la isla neoyorkina

cuyos rascacielos son para uso de oficinas,

la mayoría de los edificios de Benidorm son de uso residencial.

El rascacielos que inició la batalla de las alturas

fue la torre de Benidorm de 89 m, que medía casi tanto

como la Estatua de la Libertad de Nueva York.

Desde su construcción en 1971 es una de las más conocidas

de la ciudad por su impactante juego de formas.

La Torre Levante fue una revolución en su época, a mediados de los 80.

Era la primera que superaba los 100 m, más concretamente 120 m.

Es incluso más alta que las Torres Kio de Madrid.

Durante 15 años no pudo ser superada por ningún rascacielos en Benidorm

pero ahora ocupa el 9” lugar en el ranquin.

Al igual que el Empire State de Nueva York,

la Torre Lugano es la cumbre del "sky line" de Benidorm.

Aunque con 158 m no sea el más alto,

este rascacielos de estilo postmoderno

está construido sobre las faldas de Sierra Helada

y su cumbre afilada llega hasta los 237 metros.

No todos los rascacielos son residenciales,

el hotel más alto de Europa con 186 metros

y uno de los más famosos es el Gran Hotel Bali.

Inaugurado en 2002, tras 14 años de construcción,

tuvo a Elton John como uno de sus primeros huéspedes.

Aunque todos los datos quedan pequeños cuando se comparan

con el nuevo techo de Benidorm:

el ganador de la carrera de la altura, el edificio In Tempo.

Estoy en la cima de Benidorm a 200 metros de altura,

me encuentro en la terraza del edificio In Tempo,

el rascacielos residencial más alto de España.

Hoy les voy a enseñar las entrañas de este edificio tan singular.

¿Cómo se ha construido?

He quedado con Guillermo, el arquitecto técnico de la obra

para conocer más sobre él.

Hola, encantado.

Estoy viendo Benidorm a ras de cielo

y he visto este edificio, que aún está en construcción,

pero todo el mundo habla de él como un icono de Benidorm.

-Es un icono de Benidorm,

va a ser una catedral de Benidorm en todo el s. XXI.

-¿Cómo surgió este proyecto? -La idea fue de José Ignacio,

un promotor que una mañana hizo en una servilleta un dibujo.

Se lo pasó al arquitecto, a Roberto,

y a partir de ahí empezó la fiesta de In Tempo.

Empezamos en el 2006, o 2007, y esperamos rematarlo...

Yo creo que para Navidades o enero lo tenemos acabado.

-Llama mucho la atención la forma del edificio.

¿Se debe a algo?

-El edificio se compone por dos torres de planta de 24x15

cada torre separada 20 metros;

y a 150 metros tenemos una percha metálica de 8 m de altura

que pesa 90 toneladas.

A partir de ahí, con hormigón, también hemos fabricado

todo el cono que son 9 plantas. Ya estamos a 192 metros de altura.

-Vaya vistas hay aquí. -Unas vistas espectaculares.

-Guillermo, tú que conoces muy bien la arquitectura de la zona,

¿cómo ha sido?

¿Cómo se ha ido desarrollando Benidorm a lo largo de su historia?

-Benidorm empezó con el Plan General del año 1955.

Empezó haciendo unos edificios de cuatro plantas

los tenemos aquí abajo,

los edificios tranvía que son alargados,

con los que la gente veía el mar de lado.

En el año 63 se modificó el Plan General

y, entonces, los edificios que estaban tumbados

los pusimos de pie, que es sencillo y conseguimos tener mucho jardín,

mucha piscina y que todos los habitantes de las edificaciones

vieran el mar que era lo atractivo.

Esos edificios se han convertido, poco a poco,

en 20, 25, 30, 32 plantas.

La tónica normal aquí, en Benidorm,

ha sido que hemos estado en torno a las 30 plantas

que son edificios que se manejan bien

a nivel de ejecución.

Luego ya pasamos a edificios como la Torre Lugano, o el Bali,

y este que ha sido el colofón de la edificación.

Y ya que estoy aquí, no me voy sin ver su interior.

Voy a ser uno de los primeros en conocer los apartamentos.

Este es un piso con unas vistas impresionantes,

que ya estamos viendo lo que es el mar Mediterráneo.

-¿Tenéis ya vendido mucho, José Luis?

-Bueno, hay vendidos ya alrededor de un 35%.

-¿Cuál es el piso que has vendido más rápidamente?

-Hace cosa de un mes con un cliente ruso,

vino a visitar Terra Mítica,

y cuando estaban en la noria de Terra Mítica,

vio el edificio delante, y la verdad es que se asombró.

Entonces, fue su curiosidad de bajar y visitarnos.

La verdad es que se enamoró del edificio,

quedamos al día siguiente y la verdad que él me dijo

que iba a venir a "tal" hora, yo no lo tomé en serio.

Pensando yo por la noche digo: "Bueno este no vendrá, no vendrá".

Y al final al día siguiente vino con la señal que habíamos pactado,

y bueno, fue una satisfacción que me llevé.

-José Luis, ¿y qué perfil tiene el comprador de una casa como esta?

-En estos momentos clientes de Madrid, todo Madrid,

gente del norte y la verdad que cliente...

un cliente muy selecto.

-¿Y hay en particular gente que tú digas

que le gustan tanto las alturas,

que lo que quieren es vivir ahí arriba?

-Sí, sí, sobre todo el cliente ruso.

El cliente ruso es un cliente el cual quiere poderío.

Todas las visitas que hemos tenido,

principalmente, ellos quieren alturas.

Ellos quieren encontrarse Benidorm a sus pies.

-La verdad que con estas vistas da gusto.

-Me imagino saber que cuando te vayas a Madrid,

te llevas un recuerdo de esta visita.

-No me cabe duda. No me cabe duda.

El edificio In Tempo, culmina el "skyline" de Benidorm.

50 años de cambio,

donde la competición por construir el edificio más alto,

se volvió en una obsesión.

Anochece en Benidorm y se encienden 4.700 bombillas

convirtiendo el paseo marítimo en un tiovivo de colores.

Es el punto de partida para que toda la localidad

encienda sus luces y los rascacielos iluminen su silueta.

Una ciudad que nunca duerme.

También en esto, Benidorm se equipara a Nueva York.

Hemos visto cómo esta localidad alicantina

ha pasado en los últimos 50 años

de ser un pueblo de marineros a una megalópolis,

creciendo a lo alto y transformándose

para recibir a miles de turistas a lo largo de todo el año.

Y yo, me preparo para mi próximo destino,

a 300 kilómetros de aquí: Mallorca.

Estamos sobrevolando el Mediterráneo para dirigirnos a una de las costas

más singulares y visitadas de España: Las Islas Baleares.

Cada año, 9,8 millones de extranjeros nos visitan

en busca del sol y de la playa.

La mayoría son europeos, alemanes, ingleses,

pero también los españoles, entre los cuales, yo me incluyo.

Comprobaremos cómo Mallorca se ha adaptado desde los años 60

para recibir tanto turismo.

Lo ha hecho de una forma radicalmente diferente a Benidorm.

Ha superado las limitaciones de una isla

mejorando sus infraestructuras,

tanto en el aeropuerto como en la llegada del mar,

y se ha focalizado un turismo de lujo,

siguiendo la punta de lanza abierta por los famosos

que han llegado a la isla.

Que Mallorca sea una de las mecas del turismo

no es algo de hoy en día, y sino que se lo digan al señor Fraga.

El Sr. Fraga continúa su jornada en el pueblo español,

donde saluda a la turista 19 millones del año 68, Srta Odette.

Además de la belleza de Mallorca,

hubo otros elementos que facilitaron el "boom" turístico.

Como el plan de estabilización de 1959, que devaluó la peseta

convirtiendo nuestro país en un destino barato

para los turistas de otras nacionalidades,

o la mejora del aeropuerto de Sant Joan

y la aparición de los teleoperadores y los vuelos chárter,

que además de organizar el vuelo para el turista,

ofrecían precios más económicos.

Uno de los momentos más celebrados,

fue la apertura de la línea aérea París-Mallorca.

Por fin los franceses podrían disfrutar

de las cálidas aguas baleares.

Además de ingleses, alemanes y franceses,

unos nuevos turistas se hacen hueco en la costa mallorquina:

Los españoles.

En 1965, la Diputación Balear lanza una campaña para atraer

a los españolitos de a pie que se acaban de dar el sí quiero.

El reclamo publicitario es un éxito, son miles las parejas

que se suben por primera vez en sus vidas a un avión

para disfrutar de su soñada luna de mil en Mallorca.

Otro de los cambios producidos en Mallorca

fue el nacimiento de un turismo selecto.

Las primeras personalidades aparecieron en los años 50.

Vemos a los jóvenes esposos Rainiero y Grace,

príncipes de Mónaco.

Los príncipes de Mónaco llegaron de luna de miel

y con los años les siguieron personalidades

como Balduino y Fabiola de Bélgica, Hassan II de Marruecos,

los Clinton, Jimmy Carter o Gorbachov.

Uno de los protagonistas de los años dorados del turismo de lujo,

es Pepe Oliver, relaciones públicas del mítico Club del Mar.

Pepe fue promotor de innumerables fiestas de la noche mallorquina,

que atrajeron cada vez, a personalidades más importantes,

desde Lagakan, a los reyes de España.

La noche en los años 70, 80 y diría hasta 90,

era lujo totalmente en Mallorca.

La apertura del Club del Mar

fue imprescindible para este turismo de élite,

desde Marc Onassis, populares como Julio Iglesias,

todos se acercaban.

Esta era la discoteca de Club del Mar,

exactamente como era en mis tiempos.

Todo con moqueta,

con esta especie de "sky" plastificado muy llamativo.

En aquél momento, la decoración, fue un gran éxito.

Para los mallorquines era el lujo que en Mallorca no se conocía.

Tuvieron la oportunidad de relacionarse con esta gente

que nunca hubiera tenido ocasión,

sino hubiera sido gracias al Club del Mar.

Aquí pasó una cosa muy curiosa:

del año 65, de no haber nada, el año 70 había de todo.

Las mejores discotecas, los mejores equipos de música,

los mejores "todo".

Una anécdota muy divertida es que habiendo todo esto,

no teníamos los discos, entonces el mayor coste de una discoteca.

En aquella época, era mandar al DJ cada semana o cada mes

a Londres o a Estados Unidos a comprar discos para traerlos.

Los primeros clientes fueron casi todos suecos y nórdicos,

con una mentalidad totalmente diferente a la nuestra,

y entonces vinieron las primeras rubias maravillosas,

y fue el ataque de los mallorquines hacia ellas, lógicamente.

En los 80 llegó otra oleada de turistas extranjeros,

sobre todo alemanes e ingleses, que se enamoraron de Mallorca.

Se produjo una auténtica revolución.

Este turismo no se conformó

con pasar en la isla los meses de vacaciones,

sino que la convirtió en su lugar de residencia.

Actualmente, del número de extranjeros que viven

en las Islas Baleares,

más de 37 mil son alemanes y 24 mil británicos.

Y este auge no habría sido posible

sin uno de los protagonistas de la isla:

El aeropuerto de San Joan.

Me encuentro en el aeropuerto de Palma de Mallorca,

uno de los más transitados del Mediterráneo durante el verano.

Un día de agosto se esperan 142 mil pasajeros

o lo que es lo mismo 100 viajeros al minuto.

Esas cifras solo se alcanzan

haciendo aterrizar o despegar 600 aviones al día,

pero, ¿cómo se organiza un aeropuerto con tanto tránsito?

El aeropuerto es la puerta de entrada a la isla

y un motor para su economía.

Lo primero que me explican

es que todo lo que ocurre en este aeropuerto,

lo controlan en tiempo real

desde el centro de gestión aeroportuaria.

Aquí podemos ver en tiempo real el movimiento de todos los aviones,

desde que llegan hasta que salen,

y cada uno de los párquines o posiciones

en las que pueden estacionar las aeronaves.

Los colores, por ejemplo, aquí se ve una aeronave que está aterrizando.

Está en verde, en una hora podemos tener hasta 62 aeronaves.

33 llegadas, 33 salidas.

Lo que vienen siendo, aproximadamente,

un avión cada dos o tres minutos en una hora punta.

No paramos y menos en un mes como agosto

que estamos hasta arriba.

Este aeropuerto en verano multiplica su actividad por seis.

Veo muchos rubios en los pasillos y no es de extrañar

porque el 35% del tráfico aéreo llega desde Alemania.

El 25% son vuelos nacionales y el 20% de ingleses.

Todos ellos, turistas y residentes, no viajan solos,

siempre lo hacen con sus maletas.

¿Quieren ver qué pasa cuando pierden la maleta de vista?

Vamos a hacer un experimento.

Voy a colocar mi maleta y seguir su recorrido

a lo largo de los cinco kilómetros y medio de cinta transportadora

desde que la dejo en el mostrador

hasta que llegue a los pies del avión.

Todo este camino en un tiempo récord de tres a cuatro minutos de media.

Mientras, Salvador me da un dato que jamás podría imaginarme.

En temporada de invierno, al día,

podemos llegar a 2.400, 2.500 maletas

y en cambio en verano, en un día de agosto,

podemos llegar a las 60 mil maletas.

Al final, la maleta llega al avión.

¿Cuánto tardarán en subirla a la bodega?

Los aviones siguen aterrizando y despegando.

Este verano se esperan 170 mil vuelos.

Mallorca ha cambiado mucho desde los años 60

para convertirse en la meca del turismo que es hoy día.

Todo este cambio no hubiera sido posible

sin su aeropuerto que ha sabido transformarse

adaptándose, también, a las necesidades de la isla.

Además de por aire, Palma de Mallorca

ofrece a los turistas otra entrada por su puerto.

Una llegada que muestra el contorno

de la ciudad medieval mejor conservada de toda Europa.

Este puerto milenario ha necesitado varias ampliaciones

a lo largo de la historia; la más reciente, en los años 60,

que incorporó tierras ganadas al mar.

El puerto de Palma

es uno de los cinco europeos con mayor tráfico de cruceros.

Desde el verano pasado han atracado aquí 470 barcos

que han traído a la isla casi un millón de visitantes.

Uno de los tipos de turismo más en boga, últimamente,

es el de cruceros.

Ya saben,

esas ciudades flotantes repletas de centros comerciales y piscinas

que se deslizan por los mares como ballenas tranquilas.

Es una especie de turismo exprés.

Llegan en buques, toman la ciudad y, muchas veces,

solo tienen entre cuatro y siete horas

para verlo todo y volver a partir.

Muchos "cruceristas" eligen visitar el casco histórico

y maravillarse con la impresionante Catedral gótica de Palma.

Su rosetón es el más grande

de todas las catedrales góticas europeas, con 100 metros cuadrados.

Es más grande que los videomarcadores

del Santiago Bernabéu o del Camp Nou.

Otros viajeros prefieren aprovechar su tiempo en tierra

para disfrutar de la playa y de las terrazas

que ofrece la ciudad.

Cada vez que bajan del barco aumentan las arcas de la isla.

El gasto medio de los turistas en Mallorca es de 103 euros,

batiendo el récord los nórdicos

que pueden llegar a gastar 121 euros al día.

La verdad es que Mallorca tiene un paisaje espectacular.

Hoy hay muchos pilotos volando por pura diversión

y hoy voy a aprovechar

para ver las grandes mansiones que hay en la isla

utilizando el método de vuelo más a la moda: el paramotor.

-Entonces me vas a llevar. -Sí.

-¿Crees que es buena idea? -Yo creo que sí.

-No sé, los estoy viendo y me estoy asustando,

pero vamos a intentarlo.

Marco, ¿cómo nace en ti la pasión por volar?

-Fue un día en la playa que los vi volar en la montaña,

me acerqué, vamos arriba, lo vimos, hicimos un vuelo tándem

y así comenzó todo, hace 15 años.

-Me han dicho que, lo que vamos a ver,

está lleno de mansiones, de grandes mansiones.

De gente muy famosa que viene aquí a descansar unos días

y que no quiere que nadie le moleste.

Espero que tú y yo no les molestemos.

-No, no les molestaremos. -No caigamos en la piscina.

-Marco y yo vamos a intentarlo.

A ver qué pasa en mi bautismo,

aunque no sé cómo me he metido en esto,

señores, no lo entiendo, pero estoy aquí.

-Vamos allá.

-El casco.

-Es importante. -¿Cuánto vamos a subir?

-Eso va a depender un poco de cómo tengamos el aire.

-Subimos un par de metros y no pasa nada,

veo todo a ras de tal.

-Volar bajo es más peligroso.

-Entonces subamos.

Señores, va a ser un momento especial.

El corazón me late a más pulsaciones de lo normal.

Parezco un tío tranquilo y sonriente porque estos señores están sonriendo

pero realmente el miedo va por dentro.

"Quen dixo medo" dicen en mi tierra.

En este momento,

me siento como un pájaro dejándome llevar por el viento.

Desde aquí, las vistas son impresionantes,

estaré por lo menos a 1.000 m del suelo.

Este aparato

es como la máquina de volar que inventó Leonardo da Vinci.

Pero tengo que estar atento porque de vez en cuando

llega un golpe de viento y te puedes dar algún susto.

Ahora hay un viento +7,

lo que quiere decir que puede llegar un golpe de aire

y hacer subir el paramotor siete metros en un segundo.

Voy a aprovechar el vuelo para mostrarles Mallorca

desde un punto de vista menos conocido.

Desde aquí arriba

se ve la naturaleza y la riqueza de la isla

pero también otras cosas que se quieren ocultar.

No hay valla ni muro que nos impida la vista.

Ahí veo algo, parece una mansión y está aislada.

Es posible que sea de algún famoso

porque hay muchos que no quieren salir en las revistas del corazón

y les gusta esconderse.

Pero les sirve de poco

porque estas mansiones son el objetivo de los "paparazzi".

En verano estos fotógrafos son una legión,

llegan a la caza del famoso y es difícil escaparse de ellos.

La isla, sobre todo en verano,

tiene más famosos por metro cuadrado de toda España.

Las alturas son importantísimas, sobre todo para nuestra profesión.

Esta es una de las terrazas donde se divisan

dos de los mejores puertos de la ciudad.

Desde aquí salen muchas embarcaciones

y ya sabemos desde este punto de vista

que si giran a la izquierda, sobre todo, a la zona de Cala Baba,

Porto Pí o a la Isla de Cabrera u otras zonas de Mallorca...

Este yate es uno de los mejores yates

que se encuentran a lo largo de todo el verano.

Pertenece a una de las familias árabes pero, al igual que ellos,

estos días está por aquí una gran embarcación,

que es la de Bruce Springsteen, que está con su familia

y con una tropa de amigos impresionante.

Perdona un segundo. ¿Sí? Sí, puedo ir. Voy para allá.

Venga gracias, hasta ahora.

Cuando a nosotros nos llama alguien,

algún amigo, algún camarero, una señora de la limpieza

de algún hotel, un director de hotel,

alguien que ha visto pasar a algún personaje,

nos tenemos que trasladar corriendo

porque está sucediendo en ese momento.

Hemos venido aquí

porque nos han dicho que en casa de Michael Douglas

posiblemente podría estar Gwyneth Paltrow.

Gwyneth Paltrow

hace unos días estaba paseando con los hijos y su marido

por el pueblo de Valldemosa.

Y Michael Douglas no es la primera vez

que ha traído aquí a su casa a gente famosa.

Ha estado Arnold Schwarzenegger, Danny DeVito, Jack Nicholson.

Son personajes que hemos podido fotografiar

desde que Michael Douglas se compró la casa aquí en Mallorca.

Es uno de los mejores embajadores.

Desde aquí veo la atalaya Cap Andritxol.

Fue construida hace 400 años

y formaba parte de un sistema defensivo de la costa

con varias torres.

Servían para avisar de los barcos enemigos

con señales de humo,

que lo de las señales de humo no lo hacían sólo los indios.

Esa debe ser la antigua mansión de Claudia Schiffer.

Desde aquí es impresionante, está en un lugar privilegiado,

tiene las mejores vistas de Cap Andritxol.

No me extraña que la vendiera por 12 millones.

Esa sí que sé cuál es,

es la mansión de Michael Douglas, se destaca.

Es una de las viviendas más conocidas de la isla,

me contaron que la había construido un archiduque de Austria

hace 150 años y que la visitó la mismísima emperatriz Sissi.

La han restaurado piedra a piedra,

desde aquí veo varios pabellones, jardines y terrazas.

Dejo las mansiones atrás

y disfruto de los últimos momentos del viaje.

Volar sintiendo el viento en la cara

es uno de los privilegios que da vivir España, a ras de cielo.

¿Qué tal te has encontrado? -¡Qué momento!

El aterrizaje ha sido también... impone e impresiona.

-Un poquito.

En el despegue sueltas mucha adrenalina

pero el vuelo ha estado bien.

-Impresionante el vuelo, la verdad que ha valido la pena.

¡Cómo ha sido llegar! Qué bueno, qué vistas.

-Sí, es una pasada. -Era mi bautizo.

-Sí, has quedado oficialmente bautizado.

-Dame un abrazo, muchas gracias.

-Para mí ha sido un placer también.

Nuestras costas han sufrido una brutal transformación

en las últimas décadas.

En el viaje de hoy

hemos visto cómo Benidorm ha sabido crecer en las alturas

para acoger a miles de turistas

creando el "sky line" más espectacular de Europa.

Mientras tanto,

Mallorca se ha especializado en un turismo más selecto

y ha mejorado sus infraestructuras hasta convertirse

en uno de los lugares preferidos por extranjeros de medio mundo.

La costa española se convierte en verano

en patrimonio universal de la diversión y el descanso.

Tú a Mallorca y yo a "Beniyork". ¿Y ustedes con cuál se quedan?

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Tú a Mallorca yo a Benidorm

España a ras de cielo - Tú a Mallorca yo a Benidorm

03 ago 2018

Recorrido por las dos ciudades mediterráneas tan distintas entre ellas: la Isla de Mallorca por su tipo de construcción más en extensión y el contraste que se produce con Benidorm, llena de rascacielos. Se recordará como fueron en los años 60 y como son en la actualidad.

Histórico de emisiones:
24/09/2013
30/10/2015

ver más sobre "España a ras de cielo - Tú a Mallorca yo a Benidorm" ver menos sobre "España a ras de cielo - Tú a Mallorca yo a Benidorm"
Clips

Los últimos 81 programas de España a ras de cielo

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios