www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
880703
No recomendado para menores de 7 años Cuéntame cómo pasó - Cap.116 - Noy hay mal que por bien no venga
Transcripción completa

Cuéntame,...

...tú que has vivido...

...el despertar...

...de un tiempo que nos cambió.

Volverás...

...a ser un niño...

...al recordar...

...las largas tardes de sol.

Háblame de lo que has encontrado...

...en tu largo caminar.

Cuéntame cómo te ha ido,...

...si has conocido la felicidad.

Cuéntame cómo te ha ido,...

...si has conocido la felicidad.

Sentirás...

...el dulce abrazo...

...de aquellos padres...

...que dieron todo por ti.

El sabor...

...del primer beso,...

...todos los sueños...

...que tú querías cumplir.

¡Pero niños!

¿Qué hacéis ahí?

¡Os vais a enterar!

"Bastaron cuatro días en Sagrillas...

...para asilvestrarnos por completo".

Ahí está.

"Para dos niños de ciudad como Josete y yo...

...el pueblo estaba lleno de misterios y aventuras".

"De la mañana a la noche, éramos dueños de nuestras vidas".

"De la cochinera a cazar ratas de agua".

"Y de allí, al prado, que era fuente de novedades interesantes".

¡Desgraciados!

¡Veréis como os pille!

¡Sé quiénes son vuestros padres!

"Para otros miembros de mi familia, como Toni y mis padres,...

...los días en Sagrillas no fueron unas vacaciones de placer".

"Y todo por Marta, que estaba casada...

...y con la que mi hermano decían que se había amancebado".

"No sabía lo que significaba aquella palabreja".

"Pero el día que lo averigüé, sentí admiración y envidia".

"Pero yo estaba a lo mío".

"Cazar ratones, escuchar a los viejos...

...y comer unos guisos que sabían mucho mejor que los de casa".

"Renunciar a aquella vida fue un auténtico mazazo para nosotros".

"No éramos los únicos para los que aquello fue una triste despedida".

¡Despídete ya, que nos vamos! ¡Ya voy!

Venga. ¡Hale!

Miguel, ¿ya lo pensaste?

Que sí, peque. No seas pesado, vete tranquilo.

¿Cómo me voy a ir tranquilo?

Aquí no vas a poder comprar ni el "Le Monde".

Compraré otras cosas.

¿Otras cosas? Sí.

No le veo la gracia, aunque me gusta el pueblo.

Pero esto es para tres días. No te preocupes.

Tienes muchas cosas que hacer. Las haré.

¿Aquí? Antonio.

De este pueblo se quieren ir todos. ¿Me quieres escuchar?

Vas a parecer un monje. ¡Calla!

Que...

A lo mejor me equivoco. Pero será mi equivocación.

Bueno. Me equivoco porque quiero.

Como si me hablaras en francés.

Siempre he intentado vivir como no me quedaba otro remedio.

No me fui a Francia a estudiar pintura.

Trabajé de peón, después en la Citroen...

Ya lo sé.

Intentando hacer lo que hacían los franceses.

¿Sabes de qué me he dado cuenta? ¿De qué?

Por mucho que intentara ser uno de ellos,...

...me decían: "usted no es de aquí".

¿Verdad? ¿Eso te decían?

Sí. ¡Serán desgraciados!

Tienen mucha mala leche. Mira tu contraria.

Ojalá fuera cosa de mi mujer.

Mira, Antonio.

Tú tienes tu vida, tu gente, tu barrio, tu familia.

Deja que encuentre mi lugar en el mundo.

¿Y dónde lo vas a encontrar, debajo de un chopo?

Aquí. Que no.

¿Quieres ver lo que haré en el patio?

¡No me jodas!

¿Te vas a callar? Pareces la radio.

Se nos va a hacer tarde. Ahora voy.

¡Carlos!

¡Nos vamos sin ti!

¿Dónde pongo los bocadillos?

No sé, ponlos por ahí.

A ver.

¡Por Dios!

¿Tú has cerrado bien mi casa?

Sí.

Y he cubierto los muebles.

Bueno.

¿Estás enfadada conmigo?

No, ¿cómo voy a estar enfadada?

Todo lo contrario.

Me pongo nerviosa de pensar que volvemos al barrio.

Siempre nos queda el pueblo. Podemos venir aquí a vivir.

¿Nos venimos aquí y monto una boutique Meyni?

Lo digo en broma.

Se está tan a gusto aquí, que se me hace cuesta arriba irme.

¡Gregoria, adiós!

¡Adiós!

Venga, nos vamos.

¡Carlos!

¡Venga ya, hombre!

¡A ver si me haces ir a por ti!

¡Venga!

Adiós.

A portarse bien.

Y haced bien las tareas.

¿A mí no me vas a dar un beso?

Merche. ¡Hala!

Ya sabes dónde tienes tu casa. Dentro de nada estoy allí.

-Adiós, tío. -Adiós.

Meteos dentro.

Hace mucho frío. ¡Haced sitio!

Venga.

¡Arranca ya!

Se os va a hacer de noche.

Venga.

Vamos, tira.

Llama, Miguel. Que sí.

¡Eres más pesado que una vaca en brazos!

¡Tira ya!

Lo vas a ver dentro de nada.

-¡Adiós, tío!

-¡Adiós!

¡Cuídate y cuida la casa!

¡Adiós!

¡Cuida la casa!

Adiós.

¿Qué llevas ahí?

Nada. ¿Cómo que nada? Enséñamelo.

¡Por Dios!

¡Qué asco! ¡Para!

"Así dejábamos atrás el pueblo, a mi tío y la vida salvaje".

"Nos encaminábamos al futuro incierto de San Genaro".

"La expropiación pendía sobre nuestras cabezas...

...como la espada de Damocles".

"No sabíamos que las cosas podían ir peor de lo que pensábamos".

"Sólo tardamos tres días en darnos cuenta de lo que nos venía encima".

"Eran tiempos revueltos y yo era consciente...

...de que el 28 de diciembre había que estar preparado...

...para dar todo lo que se esperaba de mí".

"Mientras España esperaba la designación del presidente,...

...yo tenía que convertir el día de los inocentes...

...en una fecha que nadie pudiera olvidar".

Ruido de camiones

"No contaba con que otros tenían la misma idea que yo".

"Y se me habían adelantado".

Pero...

¿Qué es eso que suena? Parece que es en la calle.

Ya están aquí los tanques.

No digas eso.

A lo mejor esperan otro atentado.

Tú quédate aquí.

Quiero ver los tanques. ¡Que no!

Haz lo que te dice tu madre.

¡Parece que se va a venir la casa abajo!

El ruido viene del descampado.

¡No puedes salir!

Cierra.

Antonio, ¿tú crees que son tanques?

Son orugas. Me recuerdan a la mili.

¿Qué es, tía?

¿Qué pasa con los tanques? ¡Qué van a ser tanques!

¡Gracias a Dios! No dé gracias a Dios.

¿Qué hace?

¡Anda!

No.

¿Adónde va? ¡Deténgase!

¿Adónde va, por Dios?

-¡Cuidado! -¡Quita!

-¡El barrio!

¿A que arrambla con el camión? ¡El camión no!

¡Hala!

-¡Antonio!

¡Antonio, baja, que nos están tirando las casas!

¡No digas gilipolleces!

¿Cómo las van a tirar con nosotros dentro?

¡Que sí, mira lo que han hecho! ¡Baja, hostia, baja!

Estos tiran las casas con muebles y todo.

¡Que no! Vamos abajo.

¡Espera, Desiderio!

Nosotros sólo cumplimos órdenes.

-¿Y si les ordenan arrasar a los niños?

¿A la carga con ellos?

¡Díganos si viene por lo de la expropiación!

¿A qué vienen?

-¡Aquí vivimos muchas familias! ¿Van a tirar nuestras casas?

-¡Lo siento, no les oigo!

-¡Y encima, de guasa! -Ten cuidado.

Antonio. ¡Ten cuidado, Antonio!

-¿Qué hace?

¡Ya está bien!

¡No está autorizado! ¿Que no?

Conteste o tiro la llave por ahí.

-¡Muy bien!

¡Conteste! -Que sí.

Nos han dicho que pusiéramos las máquinas en marcha.

Esperen a que llegue el ingeniero.

¡Si nos han tirado la alambrada!

¿Y el ingeniero? Se pasará más tarde.

¡Oiga, ésa no es manera de tratarnos!

Soy un mandado.

-¡Es un sinvergüenza! ¡Son gentuza!

Pues váyase. -Las llaves o llamo a la Benemérita.

-¡Son unos sinvergüenzas!

¡Eso es lo que son!

¡Son unos vendidos!

-¡Te va a dar algo!

Deje la máquina parada, que aquí viven muchos vecinos.

-¡Déjennos trabajar! -¿Te das cuenta?

Así va España.

¿No dices que tú no pintas nada?

¿Por qué no te vas si eres un mandado?

¡Márchate de aquí!

¡Venga! -Vámonos.

Vamos a coger una pulmonía.

Si vienen a tirarme el bar, te juro que me encuentran.

-Y a mí. Tengo en mi casa siete granadas.

¿Quieres dejar las granadas, que me tienes harto?

¡La próxima vez no entras en el bar!

-¡Un día de estos vas a montar la de San Quintín.

-Hablar por hablar.

-Como te pille, te meto en un asilo.

Un asilo de ancianos.

Yo se lo transmito a todos.

Gracias, Cristina, y perdón por llamar a estas horas.

Imagínate cómo estamos. Gracias. Buenos días.

¿Qué ha dicho? ¡Callaos!

No nos van a tirar las casas hasta que firmemos el finiquito.

Eso, de momento. -¿De momento?

¿Y eso cuánto va a durar?

No lo sé, Clara.

Lo importante es no asustarnos, que eso es lo que quieren.

Meternos miedo y que firmemos.

-¿Y por qué no traen tanques y se lían a cañonazos?

-¿Voy a por las granadas? ¡Cállate ya con las granadas!

¡Cállate la boca!

Yo creo que sólo hay una solución.

Que aquí no venda ni el Tato.

-Eso es más fácil de decir que de hacer.

¿Y tú por qué no puedes aguantar?

Porque no estáis casados con mi mujer.

¡Hombre, no, Ramón, tú no! Que te conoce todo el mundo.

¡Ramón, joder!

Si cierras el taller, yo cierro mi boutique...

...y Desi cierra su tienda, esto será sálvese quien pueda.

¡No, hombre, no!

Bueno, ya veremos.

La decisión no la tomo yo solo.

Tendré que consultarlo con la parienta.

Apúntame eso, que me voy al taller.

-Si te piras, avísame, que me debes una pasta.

-¡Con Dios!

-Éste vende. ¡Vamos que vende!

¿Qué miras?

-A ti.

-¿Por qué?

-Porque sí.

-¿Qué te pasa?

-Hay algo dentro del café. -¿Qué?

¡Una cucaracha!

-¡Inocente, inocente!

¡Inocente!

-Que ya somos mayorcitos.

-¿Eres tonta?

-Pero si es de plástico.

-Por eso. ¿A quién se le ocurre?

-Mira cómo me has puesto.

-Perdona, Eugenio.

Yo sé que a Franco le gusta Nieto Antúnez como presidente.

-Ese chochea más que Franco.

-Y a la collares no le gusta.

¿Y Torcuato? -¿Fernández Miranda?

Al viejo no le gusta.

-Es el presidente en funciones. Y no lo está haciendo mal.

-Si me dijeras Quirón, todavía, pero Fernández Miranda...

-Hola.

¿Cuándo te han soltado?

-Ayer por la tarde. No tienen nada contra mí.

-La próxima vez no te librarás tan fácil.

-¿A quién crees que pondrá Franco de presidente?

-No sé. ¿A López Rodó?

-Sí, y a Fraga. ¡No te digo!

-Ni a ti ni a mí nos van a preguntar.

-Seguro.

-Pásate por el despacho. -Claro.

-Quiero hablar contigo. -Ahora voy.

¿Te han pegado?

-Ni me han tocado.

Bueno, muchas amenazas.

Pero nada.

Esta vez no me han tocado.

-Bien.

-¿Y tú qué? -¿Qué?

-¿Dónde te metes?

-He estado trabajando.

-Ya me he dado cuenta.

No has ido a dormir a casa.

-¿Eres mi padre? Tengo vida privada.

-Militando no, Toni.

Militando no.

Sigues saliendo con esa chica, ¿no? -¿Qué chica?

-¡Venga, coño, conmigo no!

Que no soy un social.

-Quién lo diría después de lo del otro día.

-¿Qué querías que hiciera?

-Sí la veo. Sólo somos amigos.

¡Qué ganas tengo de que salga la sentencia!

A ver si todos están a lo que tienen que estar.

Si se les va la mano, ya la tenemos liada.

Si se les va la mano, malo y si no se les va la mano, peor.

¡Me cago en la leche!

La gente quiere trabajar tranquilamente y vivir en paz.

¿Quién no se da cuenta de eso?

Pues no lo sé.

Mucha gente no se da cuenta.

¡Oye!

Tienes una letra muy bonita. ¡Menuda caligrafía!

Me recuerda a la de don Agustín, que era mi maestro.

Si hubieras visto la de mi padre...

El libro de contabilidad era para exponerlo.

Puerta

-¿Se puede? Adelante.

-¡Hombre!

¡Curro!

-Eugenio. -¿Cuándo te han soltado?

-Esta mañana. No he pasado por casa.

¿A qué esperas? Tu mujer te estará esperando.

Quería saludar a los compañeros.

Amparito está acostumbrada.

Vete a casa y tómate la mañana libre.

Esta tarde te quiero aquí. Gracias.

¿Alguna cosa más?

Antonio.

¿Qué pasa, Curro?

No voy a olvidar lo que has hecho por nosotros.

Eres un tío cojonudo. ¡Ah!

Te has portado. Que me he portado, dice.

¡Pues anda que no te he puesto a caldo!

Vete a casa y cámbiate.

Venga. Gracias.

Arreando.

Te veo esta tarde.

-Voy a encender la radio, que están dando la sentencia.

Bueno.

-¿Me permites que me quede?

(RADIO) "La sentencia del proceso 1001 se ha dado a conocer".

"Don Marcelino Camacho, 20 años".

"Nicolás Sartorius, 19 años". -El conde.

-"Miguel Ángel Zamora Antón, 12 años".

-Que te digo que se va. Y la del segundo, lo mismo.

¿Les has explicado lo que ha dicho la abogada?

Pues claro.

No pueden tirarnos las casas hasta que firmemos.

Claro. Como si oyeran llover.

-Tienes que entenderlo.

Hay gente que está muy asustada. Ven cuatro perras y salen corriendo.

¿Qué hacemos? -Nos van a dejar solos.

Así no podemos negociar ni nada.

En el barrio de Pozas les cortaron la luz y el agua.

Pues resistimos. Sí, Merche.

-¿Antonio Alcántara? Es mi marido.

Le traigo la cesta.

¿La cesta?

Pase usted.

Suba, déjela aquí.

¡Por Dios!

-¡Bueno!

¡Qué relaciones tenéis!

¡Dios! ¡Tres pisos!

"Don Fernando Soto, 17 años de cárcel".

"Pasamos ahora a informarles..."

-Lo siento, Curro.

Habrá que esperar el recurso, a ver si se consigue algo.

-No te preocupes, es el pan nuestro de cada día.

Bueno.

Lo dicho, hasta la tarde. No os molesto más.

Curro.

Espera un momento.

Ya sé que estás muy cabreado.

Pero no me la líes otra vez.

Aquí no soportamos una huelga más.

Está claro, Antonio.

Descuida. Hasta la tarde.

¿Descuida?

A ver cuánto tarda en montarnos otra huelga.

-No le faltaría razón.

¡Meterles 20 años por pertenecer a un sindicato!

-¡Ilegal, Eugenio!

-¿Qué es legal aquí? No ponen bombas.

Ya sabemos que las bombas las ponen los de ETA.

Pero los demás no somos del sindicato ni ponemos bombas.

Siempre estamos igual.

¿No tengo razón?

¿Diga? "Soy yo".

¿Qué pasa?

No pasa nada. Bueno, nada malo.

Te han enviado una cesta de Navidad.

¿Y quién la envía?

Hay una tarjeta del ministerio.

¿La abro y te leo lo que pone?

"No, no, no la abras".

Ya lo miraré yo luego.

¿No quieres saber quién te la manda? Así le das las gracias.

Sé perfectamente quién lo envía.

El subdirector general. Déjalo, que luego lo miro yo.

Pablo Súñer, claro.

Acuérdate de comprar el sifón cuando vuelvas.

Yo no tengo tiempo de subir el sifón, Merche.

Que lo suba el chaval.

Bueno, mandaré a Carlos.

Hasta luego.

¡Cómo se pone!

¡Me cago en la cuna que me arrolló!

¿Qué pasa?

¿Cómo que qué pasa?

¡Que me han mandado una cesta de Navidad!

¡Vaya, hombre!

¡Cómo lo siento!

¡Te han mandado una cesta de Navidad!

Algunos no tienen corazón.

-Ni escrúpulos.

Mandarte una cesta en estas fechas.

Hay gente que tiene mala baba.

Dejaos de cachondeo.

Es del subdirector. Tengo que hablar con él.

Que también vivís de las gráficas. ¿O no?

¡Con la tontería...!

-Hay que cuadrar el balance. Ya lo sé.

-Lo siento. Mira el otro.

Buenos días, señorita, soy Antonio Alcántara.

Quiero hablar con el subdirector.

¿Sí?

-"Antonio Alcántara al teléfono". -Pásemelo, Leonor.

Antoñito, qué alegría oírte.

Iba a llamarte ahora mismo.

Pues yo le llamo por la cesta que me ha mandado a mi casa.

¿Qué le pasa a mi cesta?

Me la podía haber enviado a la imprenta.

Mi mujer no sabe que el subdirector es usted.

¡No sabe que trabajo con usted!

Si no te gusta mi cesta, se la das a un pobre y ya está.

Sí, a buenas horas.

¿Aún lleva ella los pantalones?

Sin faltar, don Pablo.

Déjate de gilipolleces, tenemos que hablar de cosas importantes.

¿Ha pasado algo? ¿En qué mundo vives?

Han matado al Presidente.

¿Han empezado los movimientos?

De subdirector para arriba no nos llega la camisa al cuello.

Hay que prepararse...

¡No me hagas hablar por teléfono!

Tenemos que vernos. Mañana comemos a las 2.

¿Dónde? En "Lardy".

Como siempre.

No me falles, es importante.

No se preocupe. A las 2, en "Lardy".

Adiós.

¡Paulino!

¿Por dónde te empiezo a decorar?

¿Te pongo una bola?

Petardo

¿Qué ha sido eso? No sé.

-Parece que hay humo.

¿Qué pasa? ¡No ganamos para sustos!

¿Y esa cesta? -Un regalo para su yerno.

¿Ves algo?

-No. -No se ve nada.

¡Otro! ¿A que se han cargado a otro?

¿Cómo se van a cargar a otro? No digas tonterías.

¡No salgáis! ¿Cómo no vamos a salir?

Sal, sal.

¿Qué ha pasado?

¿Qué hacéis ahí escondidos?

¿Qué hacéis ahí? ¡Será posible!

-¡Te he cazado!

¿Es que no escarmientas, niño?

-¡Por favor, que yo no he sido!

¿Cómo se os ocurre?

-¿Dónde está la pistola?

-Iba a por ella por si las moscas.

-¡Menudo susto me he dado!

Eso no era un petardo.

Era una metralleta. -Yo he oído tres explosiones.

Todavía no hemos tirado petardos.

¿Cómo que todavía?

Vacíate los bolsillos. Tú también.

Nada. ¿Lo ves, mamá?

-¿Y quién ha sido?

Petardo

-¡Fuego racheado, al suelo!

-¡Inocentes, inocentes!

-Para habernos matado. No os digo más.

¡Eres una mema!

-¡Una insulsa! ¡Peor que una niña!

-Eran petardos.

-Si no fueras una señorita, te diría dónde te los metías.

-Desde que está enamorada, está en una nube.

¡Qué envidia! ¡Tonta!

-¡A ver cuándo matas el pavo!

-No tenéis sentido del humor.

-Sentido del humor...

"Habíamos salvado los petardos".

"Pero ¿quién se iba a atrever a tirarlos?"

"Nuestro barrio estaba de los nervios".

"La más pequeña alteración podía provocar un terremoto".

Elijan al que elijan como presidente...

Balbucea

-¡Qué de cosas dices!

¿A que es una monada?

-Sí, es muy guapo.

Las cosas van a cambiar muy poco.

Fernández Miranda, pase. Porque es un aperturista.

Yo creo que Franco no lo va a querer.

A no ser que la caudilla se empecine.

-¿Y si tenemos uno? -¿Un niño?

-Sí, uno como éste, que me mire como tú lo haces.

-Pero ¿tú estás embarazada?

-¿Yo?

¡Ojalá! No, por eso te lo digo.

Para que vayamos a buscarlo. No eso de si me quedo, me quedo.

-Sí, gracias.

400 pesetas y no hemos tomado prácticamente nada.

¡Qué barbaridad! -No me has contestado.

-Cariño.

¡Qué más quisiera yo!

Pero yo creo que deberíamos esperar un poco, ¿no?

Esperar un par de años.

Eres muy joven. Nos lo podemos plantear más tarde.

-Pero ¿por qué esperar?

Tenemos trabajo, nos queremos. No sé...

No se me ocurre nada mejor que tener un hijo contigo.

-A mí tampoco.

Pero tal como está la situación en el barrio...

Igual lo van a tirar. -Si lo tiran.

-Te quedarás sin trabajo.

-Eso es que no, ¿no?

-Eso es que esperemos un poco.

Sólo un poco.

Nosotros no habíamos hecho nada y nos echa la bronca.

Calla y pásame el plato.

Soy inocente.

Pues te aguantas.

¿Qué dice?

Nos felicita las fiestas el del ministerio.

A ver si le llamo mañana y le doy las gracias.

Dáselas de mi parte.

No te preocupes.

¡Qué injusto!

Cállate, que quiero ver las noticias.

(TV) "Han pasado 8 días..."

...desde la muerte del presidente Carrero Blanco".

"El país sigue pendiente del nombramiento del presidente".

-Se me hecho tarde.

¿Han dicho algo? Lo están diciendo ahora.

-"El plazo establecido por las disposiciones legales...

...que prevén un período de no más de 10 días".

No hay quien lo entienda.

Nos hemos pasado toda la vida sin presidente y ahora tanta prisa.

-Total, dirá lo que diga Franco.

¿Qué quieres decir, que Carrero era un pelele?

No, Carrero era otra cosa.

-¿Y por qué?

Contéstale a tu prima.

-Porque Carrero era el sucesor de Franco.

¿Y el Príncipe qué? Haría lo que le dijeran.

-¿Ah, sí?

No hay nada como tener un hijo periodista para enterarse.

Papá, vamos a dejarlo.

Yo también me he enterado de cosas.

Algunos tomaron champán cuando se enteraron.

¡Qué poca humanidad!

Pues yo no lo tomé.

Vamos a dejarlo.

Hablamos de política y no tenemos ni idea.

Déjalo.

No me da la gana. ¿No puedo decir lo que pienso?

Yo en la calle, no me arriesgaría. ¡Toni, hijo!

Porque no hay libertad, ¿no? Pues sí, papá.

No elegiríamos al viejo chocho de Franco.

No hables así del caudillo.

¿Y a quién elegiríamos?

¿A Marcelino Camacho? Si lo quiere el pueblo, sí.

¡Que no puede ser, Toni! ¡La tendríamos montada otra vez!

¿Quieres que te den el paseíllo, como a tu abuelo?

¡No, quiero que me dejes en paz!

¡Todo el día montándome pollos! ¡Siéntate!

Siéntate y no la tengamos.

Pues no me busques, papá.

No me busques.

El fin de semana podríamos ir al monte del Pardo.

Y comemos en el restaurante que tanto te gusta.

-Si quieres... -Me gustaría.

Así cambiamos de aires.

-¿No te abre?

-No, ¿tienes la tuya? -No.

-Se oye la tele.

Debe estar Pili.

¡Dios!

-¿Qué pasa? -¡Dios!

¡Me ha dado un calambrazo!

(AMBOS) ¡Inocentes, inocentes!

-Han picado. ¿A que es buenísimo?

Ha sido Sergio.

Han picado.

-Mira qué cara.

-"La mare que et va a parir".

-¿Cómo?

-¿Quieres que te lo repita?

¡Parece mentira!

¡Con lo que está pasando y vosotros con estas tonterías!

-Oye, que era una broma.

¿Qué pasa? -¿Cómo que qué pasa?

¿Quieres dejarme viuda o qué?

-Ha sido culpa mía, lo siento.

-Quitad esto, a ver si nos quedamos pegados.

-¿Qué pasa? -¡Nada, nada!

¡De verdad!

¿Te vas a ir?

No sé, ya veremos.

No te vayas. ¿Por qué dices eso?

Vas a tener la habitación para ti solo.

Seguro que me meten a María, que siempre está llorando.

Pues si no es este año, será el que viene.

¿Por qué te pones así?

Vamos a echar unos tiros.

¿Ahora? Sí, sin hacer ruido.

¿Qué tal vais en la liga?

Segundos. Nos robaron un partido.

Mira Brabender.

¿Froilán no se ha quejado? No le han hecho caso.

¡Como vaya, os meto la pelota por las orejas!

¡Déjalo ya!

¡Se ponen a jugar a estas horas!

Ya son mayores.

Para otras, son unos niños. Sobre todo, el abogado.

Ya está bien. Ya sabes a qué me refiero.

Venga, vamos a la cama.

Sí.

¡Joder!

¡Inocente!

¿Estás tonto?

Levanta, que me vas a hacer la cama.

Sí, hombre, llama a mamá.

¡Desde luego!

Tendríamos que estar como una piña.

Y no dejamos de reñir.

Precisamente ahora.

Se va a meter otra vez en un lío.

Marta está casada.

Separada.

En España no hay divorcio.

Casada y bien casada.

A saber si no se lió con ella cuando vivía con el marido.

No me digas eso. ¿Cómo pasan estas cosas?

¿Quién es el inocente ahora?

Ya está.

Venga.

¡Qué paciencia!

Inocente doble.

Te digo una cosa, no la quiero tener con papá otra vez.

Inés.

-Sí.

-¿Sigue en pie lo del Pardo? -No sé, no me apetece mucho.

-Ya.

-Buenos días.

-Buenos días.

-Sergio dice que en el Catastro se comenta...

...que hoy nombrarán al nuevo presidente.

-Seguramente.

-Y también dice que va a ser el que menos nos esperamos.

-Si lo dice Sergio...

-Siempre te ha interesado la política.

-Bueno, yo me voy.

Me voy a trabajar.

-Oye, pero...

Eugenio.

Perdónanos, tampoco ha sido tan grave lo que hemos hecho.

No te enfades.

-No te preocupes. No va contigo.

Hasta luego.

-Hasta luego.

-No me esperéis para comer. -Muy bien.

-¿Seguro que esto no va conmigo?

-De verdad, no va contigo.

Si es que... Es igual.

Además,...

...te quiere como a una hermana.

-Así no le importa lo que os voy a decir.

-¿El qué?

-Que...

Que Sergio y yo vamos a vivir juntos.

-¿Ah, sí?

¿Tan pronto? -Sí, bueno...

-Me alegro mucho por ti. -Ya.

-Y por él, claro.

Por los gastos, tranquila, ya nos apañaremos.

-Eso no va a ser problema.

Se viene a vivir aquí.

-Ya. -¿Qué te parece?

-Hombre...

A mí me parece bien.

-¿Sí? -Hay que hablarlo con Eugenio.

-Lo habláis y ya me decís.

Nos haría tanta ilusión...

¡Chaval, apártate de ahí!

¡Que te apartes de ahí!

¡La madre que los parió!

Chaval, ¿estás sordo o qué?

¡Qué cara tenéis!

¿Qué quieres?

¿Que te caliente?

-Tirad vuestras casas.

-¡Mandan a los niños a que nos monten el número!

-¡Id a vuestras casas!

¡Éste es nuestro barrio!

-¡Fuera de nuestro barrio!

-¡Fuera!

-¡Fuera de nuestro barrio!

-¡Fuera!

-¿Me pongo a repartir?

-Ya podrá con una llave inglesa.

A mí no me da miedo.

(TODOS) ¡Carlos, Carlos!

¡Carlos, Carlos, Carlos!

¡Sal de ahí!

-¡Ten cuidado, macho!

-¡Carlos!

"¡Qué triunfo!"

"Me sentía el Capitán Trueno salvando a Sigrid".

"El guerrero del antifaz".

"El Jabato en lucha..."

Vas a coger una pulmonía. ¿Se han ido ya?

Han ido a tomar un bocadillo.

Pero ahora vuelven.

-Vámonos, no nos hacen caso.

"Mi valentía no nos había llevado a la victoria".

"La indiferencia es una de las mejores armas".

"Pero quedaban muchas batallas".

¿Y tenéis que quedar el sábado?

Como si es Viernes Santo.

El cliente es el cliente.

¡Pues vaya ganas!

¿Por qué vas tan pronto? Habéis quedado a comer.

Tengo que pasar por la imprenta.

No te manches.

No te preocupes.

¿Has llamado a don Pablo...? ¿Súñer?

Súñer.

No, no le he llamado todavía.

Le llamo el lunes y así le felicito el año.

Muy buena idea. Claro.

Excavadoras

Nos van a dar también la murga los sábados.

Estos desgraciados no van a parar hasta que nos echen.

Pero con nosotros han pinchado en hueso.

La gente está empezando a flaquear.

Porque son tontos. Ya.

Perdona que te moleste, Mercedes.

Estoy cansada. ¿Te importa que no baje a la tienda?

No, ¿cómo me va a importar?

¿Te encuentras mal?

No, estoy cansada.

No quiero coger frío. ¿Llamo al médico?

No, que no es nada, de verdad.

Te quedas con la niña. Bueno.

¿No le sentarán mal los torreznos, Herminia?

Tienes razón, eso será.

Lleva muchas cosas encima.

Toma.

Y uno de ingleses. No quedan.

-¿Y de paracaidistas? -Tampoco quedan.

-¿Y petardos?

-Ni uno.

¿Qué te pasa, que no tienes de nada?

¡Qué me va a pasar!

Que ya no voy a traer nada.

Para lo que nos queda en el barrio...

Jolín, Cervan, nunca hay que rendirse sin pelear.

Pero si no me dejan. Yo quiero, pero no me dejan.

¿Para qué queréis tantos soldaditos?

Para hacer una batalla en el descampado con los soldados.

Los petardos, para hacer las bombas. ¿Qué batalla?

-La de Teruel.

-¡Hombre, haber empezado por ahí!

En esa batalla estuve yo. Os la voy a explicar.

Yo estaba en el pico del zorro al frente de una batería antiaérea.

Era 15 de diciembre y hacía mucho frío.

-Dame el "Ya", Cervan.

-Ahora mismo.

Estoy pensando una cosa.

Pasaos esta tarde por casa y os termino de contar la batalla.

-¿Y en casa tienes petardos?

-Pues sí, tengo petardos.

-¿Nos los darás?

-Pues si, os los doy.

¡Hecho!

-Hasta luego. -Adiós.

-Hasta luego.

Timbre

El "Daily Telegraph".

Viene un artículo sobre el fin de Franco.

Son conservadores.

Pero Franco tiene...

-¿Me dejas verlo?

-No es buen momento.

-Alejandro habla perfectamente inglés.

Seguro que le interesa mucho.

-Dame. -Venga.

-Aquí.

-Voy a buscar lo que me has pedido. Ahora vuelvo.

-Vamos a ver.

"Un golpe de gracia al régimen de Franco".

"El asesinato de Carrero por la banda terrorista ETA...

...ha provocado desconcierto". -¿Eso dice?

-Sí.

"La continuidad, avalada por un militar cercano al dictador..."

-¿Dice la palabra dictador?

-Sí, míralo.

-Es el final de Franco.

No puede seguir así en Europa.

-Ya lo he encontrado.

Me lo debí llevar con la mudanza.

-Gracias, Marta.

-De nada. -Ya te llamaré.

-Claro.

-Adiós.

-Adiós.

-Te acompaño.

-Hasta pronto.

"Hada maravillosa".

"Me encantaría...

...que me trajera esta tarde esos cuentos...

...para todos los chicos y todos los jóvenes".

¡Ya estoy en casa!

Hola, hija.

¡Princesa!

La reina de mi casa.

Hace calor. ¿Qué haces tan tapada?

Te va a dar algo.

¿A que tienes fiebre?

No.

¿Seguro que no?

Es verdad. Tengo una jaqueca terrible.

¿Te has tomado la pastilla? Sí.

Hace un rato. Se me olvidó.

El médico dijo que te la tenías que tomar en el desayuno.

Esta tarde vamos al practicante a que te tome la tensión.

Estoy bien.

¿Estás bien? Sí.

¿Has comprado los filetes? Sí.

¡Qué gusto cuando paran las máquinas!

¡Hala!

Siéntate aquí.

He ido al mercado. No sabes cómo está todo.

¡Cómo ha subido todo con lo de la Nochevieja!

Menos mal que nos apañamos con lo que trajimos del pueblo...

...y con la cesta que le han regalado.

¡Menuda cesta!

¿Tú te imaginabas que nos iban a regalar una cesta como ésta?

¿Adónde vas? A freír los filetes.

Siéntate ahora mismo.

¡Eres muy cabezona! Bueno, bueno.

¿No ves que estás mala?

Te vas a poner peor.

¡No me riñas, hija!

Muy bueno, gracias.

Perdona, Antonio, llamadas de última hora.

Imagínate cómo estamos en el ministerio.

¿Qué toma?

Un Ribera de Valladolid. Está muy bueno.

¡Quién te ha visto y quién te ve!

Tráeme otra copa a mí.

Así te caigas.

¿Qué pasa?

¿Qué va a pasar, Antonio?

Que ya ha empezado el baile.

Y nadie baila con la más fea.

No entiendo lo que me dice. ¿Qué baile ha empezado?

¿Qué baile va a ser?

El de los puestos políticos.

Mira ése.

Con esa cara de tonto.

Seguro que alguien le ha prometido un puestazo.

¿Y a usted?

Aún no, pero todo se andará.

He llamado a varios amigos. Uno no sabe qué ficha jugar.

Unos dicen Nieto Antúnez. Otros, Fernández Miranda.

Y usted, a cambiar de chaqueta.

De chaqueta sí, pero no de sastre.

Y no bromees con eso. De mi futuro depende el tuyo.

Ya lo sé.

Dígame una cosa.

¿De lo que hablamos no pasa nada? ¿De qué hablamos?

De los libros del colegio.

Yo ya he comprado el papel para las tripas.

Frena todos los proyectos hasta nueva orden.

¿No sabe de lo que estamos hablando?

Sé de lo que estamos hablando. He dicho que lo frenes.

¿Tengo la culpa de que hayan volado a Carrero?

¿De qué hablamos?

¡Me dijo que me metiera con los libros,...

...que sólo faltaba el papeleo!

Vamos a ver las cosas por otro lado.

En este baile de puestos,...

...igual me toca director general de televisión.

¡Joder!

Pues vaya un negocio que hago.

Porque yo tengo una imprenta.

Parece mentira.

Vamos a comer, que esto aún lo paga el ministerio.

Damos vuelta a las margaritas.

Interrumpimos la emisión para darles el avance...

¡Mercedes, ven, que van a decir algo por la televisión!

¿Qué pasa?

¡Marta!

-"El Consejo de Ministros ha decidido designar...

...a don Carlos Arias Navarro como presidente".

-¿Arias?

¿Arias?

-Arias.

¿No era alcalde de Madrid? No.

Creo que sí.

"Don José Solís..."

-Con éste sí que no contaba.

-Ni tú ni nadie.

¡Menuda sorpresa!

-Voy a llamar al periódico.

-¡Qué bueno! ¿No es ministro de Gobernación?

-Le premian por lo bien que lo hizo en el atentado.

Chema, os habéis enterado, ¿no?

Sí.

Sí, estoy al lado. En 15 minutos, estoy ahí.

Tenemos que sacar una edición especial.

¡Quién se lo iba a imaginar!

-¿Y la comida?

-Me encantaría quedarme.

Pero tengo que pedir permiso para ir al lavabo.

-¿Nos vemos esta tarde? -Yo te llamo.

Oye. -Sí.

-Si no te lo pregunto, no me voy tranquilo.

-Qué hacía aquí Alejandro.

-Sí.

-Quiere que tramitemos la anulación.

-¿Era eso?

-Sí. ¿Por qué?

-Por nada, cosas mías.

-Ya.

Ángel.

-Han nombrado presidente a Arias Navarro.

-¿Seguro? -Lo han dicho en la tele.

Ya han nombrado presidente.

Arias Navarro.

¡Joder, qué sorpresa!

¿Por qué?

Pues no lo sé.

¿Es bueno o es malo?

¿Para quién, para España o para mí?

"En 1965, fue nombrado alcalde de Madrid".

"Realizó una eficaz labor de modernización de una ciudad...

...que planteaba serios problemas de circulación y urbanismo".

-Tiene cara de buena persona. Yo no me fío.

Te pareces a tu hijo Toni.

Hola.

Con lo que nos han hecho...

Hola. ¿Qué ha pasado?

Que han nombrado al presidente. ¿Ah, sí?

¿Y entonces?

¿Por qué no le escribimos para que no nos tiren las casas?

¡Como si se arreglase con una carta!

Para el caso que nos hacen... ¿No fue alcalde de Madrid?

Peor me lo pones.

Igual tuvo la idea de pasar la M-30 por el barrio.

Ahora te traigo agua.

Vamos a terminar de hacer la comida.

Ahora pones la mesa.

Sí.

¿Entonces Franco se va a ir?

¡Qué cosas tienes! ¿Cómo se va a ir?

"La verdad es que a mis 13 años aún seguía pecando de ingenuo".

"Y eso que no me parecía tan descabellada la idea".

"De Franco se decía que tenía parkinson".

"Vimos en las imágenes del funeral de Carrero...

...que se había convertido en un tembloroso anciano".

"¿A los dictadores no les llegaba el retiro,...

...como a los profesores o a los mineros?"

Por favor, traiga la cuenta.

¿Entonces qué va a pasar?

¿Va a ser más de lo mismo o va a haber cambios?

¿Eso es lo que quieres, que haya un cambio?

Entiéndame.

Un cambio... Tráigame el abrigo.

Un cambio radical no. Alguna cosa puede mejorar.

Dime una. ¿Una cosa que pueda mejorar?

Eh...

Dime una, tú que lo sabes todo.

Eh...

¿Tienes trabajo? Sí, claro.

¿Hay paz? Claro.

¿Hay tranquilidad? No me quejo de eso.

¿De qué te quejas?

España, con Franco, va bien, pero a ti te va mejor.

Tienes una empresa. No sé qué quieres.

Pues se lo cuento, aunque sea por última vez.

Yo quiero que mi hijo Toni...

...no tenga que esconderse como un delincuente...

...por pedir democracia.

Se ha metido en un lío.

Pues no lo sé, Pablo.

Y no quiero ni saberlo.

Pero no mata a nadie ni está poniendo bombas.

Cuando hay problemas, tiene que esconderse.

Usted lo ha vivido.

¿Qué quieren hacer con esa juventud?

Más peligrosas que las bombas son las ideas.

Hay que extirparlas, porque si no, acaban arrasándolo todo.

¿Qué quieres?

¿Que los comunistas nos expropien a nosotros?

¿Y a todos los empresarios?

¿Y que nos manden a Siberia?

¿Eso quieres?

¡Venga, hombre! Gracias.

Parece mentira que eso salga de tu boca.

Pues no soy el único que piensa así.

Eso es lo malo. Que este país está lleno de desagradecidos.

Bueno.

En fin...

Acuérdate de lo dicho. Frénalo todo hasta nueva orden.

A ver qué les cuento a los proveedores.

Lo entenderán. Como lo entiendes tú.

Tengo que irme. Debo llamar a mis amistades.

A ver si me quedo sin bailar con la más fea.

Felices fiestas.

Felices fiestas.

Menos mal que nos queda el caudillo.

Cuando falte, esto se nos va de las manos.

¡Sois vosotros!

Pensaba que no veníais.

Pasad. Hola.

-¡Jolines!

¡Hala! ¡Qué chulada!

¿Y todo esto?

-Voy a explicaros.

Ya, Cervan.

¿Y los petardos?

Luego. Éste era yo.

El alférez.

Éste era el seminario de Teruel.

Nosotros estábamos aquí rodeando...

...al ejército rojo, que lo mandaba el comandante Líster.

El ejército rojo,...

...al verse atacado, contraatacó.

Empezó un fuego racheado.

Con bombas, con bazookas, con todo.

Nosotros tuvimos que prepararnos. Fue terrible.

Continuamente...

Y nosotros teníamos que evitar que todo...

Aquello era terrible. Por esta parte.

Pero por esta otra, nosotros aprovechamos un momento...

...en que el ejército rojo...

¿Qué os parece?

¡Joé!

Fue emocionante.

El comandante Líster se cabreó.

Veía que nosotros le cercábamos.

Hay que tener cuidado... ¡Cuidado!

No pasa nada.

A mí me dio una en el estómago.

Pero no fue nada.

Yo tenía una cicatriz aquí.

Me rodeaba todo esto.

Y salía por aquí. ¿Comprendéis?

¡La leche!

La leche que tenía la vaca que estaba en medio de...

La vaca.

No, no.

Era un perro blanco.

Una tarde parda y fría de invierno.

Los colegiales estudian.

Monotonía de lluvia tras los cristales.

-Que llueva un poquito.

Que llueva, que llueva, la Virgen de la cueva.

Los pajaritos cantan, las nubes se levantan.

-¡Qué rica está!

-Está para comérsela.

-Ya sabes, Inés, anímate. Todo es proponérselo.

Bueno, no insista.

La gente joven quiere hacer su vida.

¿Qué pasa, se están peleando?

-¡No, no, escucha una cosa!

¡Pero si son Desi y Ramón!

¿Qué les está pasando?

¡Eres un hipócrita, Ramón! -No tengo tiempo de hablar.

-¡Dijiste que ibas a esperar con todos!

Yo tengo un negocio como tú y no lo vendo.

¡Y no soy un hipócrita!

-¡No me pongas la mano encima!

¡Que te doy!

¿Qué os pasa?

-Ramón ha puesto un anuncio para vender el taller.

-Échale un vistazo. Mira qué amigos tenemos.

"Taller mecánico. Buena zona. San Genaro".

¿Cómo vas a vender un taller que te lo van a expropiar?

¡Encima eres un ladrón!

-¡Eso es asunto mío!

-¡Ladrón, engañifa!

Esto no es lo que habíamos hablado. Las cosas no se hacen así.

-¿Y cómo se hacen?

Casi se me llevan por delante conmigo dentro.

-Podemos presentar un último recurso.

-¿Y qué ganamos con eso? Tiempo.

Y luego estaremos en las mismas.

En las mismas no, peor. Sin taller y en la puñetera calle.

-No quiero escuchar más.

-¡Vete, que harás lo mismo que yo!

¡Ya verás!

-¡Dime lo que quieras, pero eso no!

-¿Qué pasa?

-¡Tío mierda!

¡Ya nos veremos las caras!

Yo hablo con él. -No hay nada que hablar.

Escúchame. No.

Danos una semana. Hasta que pase Año Nuevo.

Por favor.

-No nos dejes solos en esto. Somos amigos.

-Bueno, ya veremos.

Pero el cartel no lo quito.

El anuncio no lo quito por si las moscas.

¡Disparad!

¡A los cañones!

¡Hala!

Los petardos.

-¡Joé!

Vámonos ya.

-¡No me cogeréis vivo!

Pero ¿qué...?

¿Qué hacéis con eso?

Cervan.

Es para volar las excavadoras.

¿Las excavadoras?

¿Las del descampado?

-No se lo digas a nuestros padres.

-¿Cómo voy a traicionaros? Aún quedan valientes en el barrio.

-Entonces, ¿nos los vas a dar?

-No, vamos a hacer algo mejor.

Dejádmelo a mí.

"Siempre, Codorniu".

-Tíos, no les he contado una cosa.

Me ha dicho la frutera que está pensando en venderlo todo.

¿Se va a rilar la frutera?

Eso dice. Sólo quedamos los tontos.

No digas eso.

Mañana me ha citado la abogada.

A ver qué podemos hacer.

Nada, porque cada uno va a lo suyo.

El perro de todos se lo comieron los lobos.

Podemos denunciar al ayuntamiento.

Bueno, que lo diga Cristina. Ya.

En Sagrillas no hemos tenido abogados y tan ricamente nos ha ido.

A escopetazo limpio.

Así se arreglan las cosas en Sagrillas.

Pero las cosas se solucionaban más deprisa.

Si tú no los convences... ¿No?

Sí.

Están cansados de oírme decir siempre lo mismo.

No se van a llevar por delante 20 años de mi vida así como así.

¡Pues diles otra cosa! -Hola.

¡Hombre, llegó don puntual!

Lo siento... He tenido trabajo.

Sí, hemos sacado una edición especial.

¡Qué importante! Paquita ha hecho una sopa muy rica.

¿Y qué, Toni?

¿Duermes en casa o tienes plan?

No sé, ahora llamaré a Marta.

¿Vas a ir a dormir a casa de Marta?

En algún sitio dormirá.

No, dormirá en casa de un amigo. ¿A que sí?

Claro, en casa de un amigo.

¿Por qué no me dejáis ir a casa de Josete?

Cállate, ricura.

No puedes, porque eres pequeño.

Tu hermano hace lo que le da la gana.

¿La vamos a tener otra vez? ¿Por qué no?

¿No tengo razón?

¿Piensas en mí cuando haces una gilipollez?

¡Parece mentira!

¿Adónde vas?

Vamos a hablar.

¡Con papá no se puede hablar!

¡Anda y que le den!

Es que...

No te preocupes, Merche, que éste vuelve.

¿Estás dormida?

-No.

-¿Sigues enfadada?

-¿Por qué piensas que tendría que estar enfadada?

-Por lo de ayer, por lo del niño.

-Pues...

No.

No estoy enfadada.

Sólo...

No sé, un poco decepcionada.

-Lo he estado pensando.

Si tú quieres, vamos a intentarlo.

Ya nos apañaremos.

-No se trata de que yo quiera.

Tenemos que querer los dos.

-Inés, por favor.

-No sé.

Mi madre dice que la gente hace bien en esperar un poco.

Debo ser yo la única que quiere.

-Cariño.

-Déjalo.

Estoy cansada. Buenas noches.

Vamos, Marta, cógelo.

Te dije que no tiraras de la cuerda.

Te digo que se va a ir y no va a volver.

¿Eso es lo que quieres?

Hazme caso, ya verás como vuelve.

O no. ¿Cuándo vamos a pasar estas fiestas tranquilos?

Yo estoy tranquilo como si me hubiera tomado una tila.

Yo no. Y todo por la maldita política.

Sí, señor, por la política.

Y por la Altamira, no te lo pierdas.

Todo empezó cuando se conocieron.

Está metido en algo.

Y es ella la que le ha metido en esto.

Tiran dos tetas más que dos carretas.

Pues razón de más.

Acuéstate, mujer.

Si quieres oír tragedias, escuchamos a Encarna.

¿Cómo me voy a acostar?

De verdad...

¿Cómo voy a dormir tranquila pensando que le pueden detener?

No sabemos dónde va a dormir. No va a dormir en el metro.

Me voy a callar.

No sé por qué me voy a callar.

Como sigáis así los dos...

¿Qué dos? Vosotros dos.

Tú estás a la greña todo el tiempo.

Se va a ir. Conozco a mi hijo.

Se va y no vuelve. Que no.

No le conoces, volverá con el rabo entre las patas.

El hombre que lo sabía todo. ¿Qué?

Eso, el doctor Sa.

El doctor Sa.

Timbre

¡Ya va!

-Pregunta antes. -Sí, sí.

-¿Quién es?

-Soy Toni, ábreme.

Hola.

-Pasa, Toni.

-¿Ha pasado algo?

-Lo que tenía que pasar. Me tiene enfilado.

-¿Papá?

-¿Me puedo quedar a dormir?

-Sí, te sacaré una manta.

-Lo siento, Eugenio.

-No te preocupes.

Ya lo sabía yo.

No ha venido, ¿verdad? ¡Qué va a venir!

No sé dónde llamarlo.

Toni es mayor y sabe cuidarse.

Pues eso, que es mayor y lo mismo no vuelve.

¿Te encuentras mejor? Así, así.

Voy a misa. ¿Llegarás a tiempo?

Sí. ¿Seguro que estás bien? Que sí, mujer.

Voy a preparar el desayuno. He quedado con la abogada.

Hola. -Buenos días.

-¿Cómo has dormido?

-Fatal. Esto parece un potro de tortura.

-¡Ay, ay!

-Cuidado. -Perdona.

Bueno, ¿qué? Échate para allá.

¿Me vas a contar lo que ha pasado?

-¿Qué va a pasar? Lo de siempre.

Me suelta sus puyas.

Ayer me harté, le contesté y me fui.

-No podéis seguir así. ¿Quieres que hable con él?

-Con papá no se puede hablar.

Es imposible.

-¿Y qué vas a hacer?

-Pensaba pedirle a Marta que nos vayamos a vivir juntos.

-¿Y no es mejor que esperéis a que las cosas estén más en calma?

-Lo dice doña paciencia.

¡Carlos, Josete!

¿Adónde vais?

-A una cosa.

-¿Puedo ir con vosotros? -Venga.

¡Cervan! -¡Cervan!

-¡Eh, chavales!

¿Dónde os habéis metido? -El cura, que no acababa nunca.

-¡Ah!

¿Y esos cascos, Cervan? Para protegernos.

Sólo tengo dos.

Hay para dos.

Los demás, que se las arreglen.

¿Y ahora qué vamos a hacer?

Volar las excavadoras. ¿No queríais eso?

-¿Con qué?

-¿Con qué?

Con esto.

¡La Virgen! ¿Es de verdad?

¿Qué te creías, que nos tirábamos confetis?

-¿Se lo vamos a tirar a las máquinas?

-Las he puesto debajo de las excavadoras.

He vaciado un petardo.

Haré una mecha que llegue hasta allí.

-No podéis hacer eso.

-¿Y esta Matahari para quién trabaja?

Para nosotros. Bueno.

Venid para acá.

¡Cuidado, no piséis la mecha!

¡Cuidado!

Eso, mucho cuidado.

Vamos a la segunda parte de la operación.

Vigilar que no venga nadie.

Y de esto, ni una palabra.

¡Agachaos!

Antonio.

¿Está enferma Mercedes?

No, hombre.

Ha ido a ver a Cristina y dijo que vendría a la hora.

Sólo quería deciros...

...que Toni está en casa.

¿Que está en tu casa? ¡Menos mal!

Así tendrá con quién hablar de política.

¿Lo dices por mí?

-¡Anda, mira, mamá!

¡Hola!

¡Vaya horas, Merche!

Estaba hablando con la abogada.

¡No os vayáis, necesito hablar con vosotros!

¿Ahora? Sí.

Es muy urgente.

Es importante que lo cuente ahora.

¡Eh! Necesito contaros algo importante.

Callaos. Quiere hablar la presidenta.

-Ya sabemos lo que nos va a decir.

Que recurramos, que no pasa nada.

-Bueno...

Ya sé que todos pensáis que es mejor tirar la toalla.

Y que no podemos hacer nada.

La abogada dice que aún podemos hacer algo.

-Quemarnos a lo bonzo. Cállate.

Podemos hacer uso del derecho de petición.

-¿Qué es eso? ¿Cuál es? Yo no lo conozco.

Está en el fuero de los españoles.

Tenemos derecho a pedir lo que nos parezca justo.

¿Eso no es el recurso?

No, es la petición, que es diferente.

La abogada me ha redactado...

...una petición. Derecho de petición.

La firmamos y la enviamos. A ver.

-¿A quién se la mandamos? A Franco.

¿A Franco? Mirad.

Leedla.

¿Se le puede mandar una petición a Franco?

Yo me voy a ir a casa. No me encuentro bien.

No me asuste. ¿Aviso a su yerno?

No, no, de verdad.

Estoy bien, es un dolor de cabeza.

Carlitos, te corresponde a ti el honor.

Métele caña.

Gracias, Cervan.

Explosión

-¡Menuda ruina!

La dinamita estaba más pasada que los berberechos de Tinín.

-No me lo explico. Tenía que haber explotado.

Vámonos a casa.

Pero...

Tenía que hacer ¡bum!

Ya estoy mejor, se me está pasando.

"Ruego a vuestra excelencia que medie en la tremenda injusticia...

Que lo es. Es una injusticia.

...que se está cometiendo". Bueno, pues yo firmo.

Sí. -¿Vas a firmar?

-De perdidos, al río.

-Yo no firmo. ¿Cómo que no?

Luego te fichan.

¿Cómo te van a fichar por eso? No seas tonto.

-¿Tú crees que esto va a ir a alguna parte?

Pues claro que sí, no te hagas el listo.

Es un derecho que tenemos.

-Como tantas cosas.

Una cosa es la ley y otra, la realidad.

Yo no firmo. -Ni yo. Lo siento.

¿Cómo no vas a firmar?

¡Que no firmo, que con Franco no se juega!

¿Quién está jugando con Franco?

No dice más que tonterías.

No entendéis nada.

Yolanda.

¿Tampoco vas a firmar? Esperad.

-Mercedes, yo, la verdad... Lo veo tan descabellado.

Venga, firma. -Es una locura.

¿Tú también? Me marcho.

Trae. ¡Será posible!

-¡Herminia!

Madre, ¿qué te ha pasado?

¡Por Dios! Tome, Valentina.

Se abre la puerta

Herminia, la dejamos descansar.

Vengo enseguida, madre.

¿Cómo la ha encontrado?

Bueno... Tiene la tensión disparada. 20/14.

Le acabo de inyectar Seguril y espero que en pocas horas le baje.

¿Y si no le baja?

Vamos a seguir con este diurético y espero que haga efecto.

Si no, vamos a tener que ingresarla.

¿Ingresarla?

Si pasa algo, avisadme.

Le acompaño.

No ha dicho que haya que meterla en el hospital hoy.

Gracias.

Tranquila.

La culpa es mía.

Adiós.

No debí dejarla ir a la misa.

Lleva varios días diciendo que no se encuentra bien.

Nos podía haber pasado a cualquiera.

-Lo hemos cogido a tiempo.

Ya, pero si...

Oye, cariño.

Que está bien.

A la abuela no le pasa nada, se va a poner bien.

Son cosas de la edad.

Para.

-¡Ay!

-¿Qué te pasa? -Me duele la espalda.

-¡Cómo lo siento! -¿El qué?

-Que ayer podíamos haber dormido juntos.

-De eso quería hablarte.

-¿Ah, sí?

-Sí, de dormir juntos.

-Me encanta dormir contigo.

-Igual es un buen momento para venirme aquí o buscar algo juntos.

Tal y como están las cosas en casa, no quiero estar ahí.

Me vendría bien.

Y porque en realidad, con quien quiero estar es contigo.

-Ya.

-No hace falta que contestes ahora. Dímelo mañana.

-Ya.

Yo...

No hace falta esperar a mañana.

-¿Entonces?

-No.

Yo te quiero muchísimo y quiero estar mucho tiempo contigo.

Hasta que te canses de mí.

-Ya, ya te entiendo.

-No, no te lo he explicado todo.

A mí me encantaría vivir contigo.

Lo he soñado muchas veces.

Pero ahora no es el momento.

Tú tienes problemas con tu padre y yo, con Alejandro.

Y no se solucionan por irnos a vivir juntos.

Además, no creo que sea bueno que mezclemos las cosas.

No quiero precipitarme contigo.

Yo te quiero mucho, pero necesito tiempo.

Por favor.

-Claro.

"Gracias al trabajo diario de los españoles,...

...nuestro país despegó económicamente...

...y el desarrollo se hizo sentir en todos los hogares".

"Y así llegamos a la noche del día 30".

"Era el día elegido por Franco para decirle a los españoles..

...que el país iba de miedo".

"Y si alguno pensaba que iba a morir,...

...que se lo quitara de la cabeza".

"Pese a los rumores de enfermedades,...

...allí estaba, soltando un discurso cada vez más inteligible".

"Aquel año de 1973...

...se esperaba con especial interés en toda España".

¡Qué viejo está!

No se le entiende nada. ¡Cállate, hijo!

"Es virtud del político convertir los males en bienes".

"No en vano, reza el adagio popular...

...que no hay mal que por bien no venga".

¿Has oído?

Pues sí, Merche.

Que no hay mal que por bien no venga.

-¿Qué quiere decir?

Me parece que se está refiriendo a Carrero Blanco.

¡Ah!

Pero ¿qué pasa?

¿Que se alegra de que se haya muerto Carrero?

Que no, mujer.

Es ferrolano. No sabes si te aprieta los dedos o te quita la mano.

A mí eso no me hace ninguna gracia. Ni a mí.

-"En defensa de la paz..."

Ahí está Antonio.

Que no entre, a ver si ve a Franco y le sale un sarpullido.

-Hola. Hola, hijo.

Inés me ha dicho lo de la abuela. ¿Cómo está?

Mejor.

El médico ha dicho que mucho reposo.

¿Está despierta?

Sí, entra a verla.

Ahora voy a llevarle un caldo.

Antonio.

¿Qué pasa, papá?

Nada, hijo.

Entra a ver a tu abuela.

Pasa, Toni, no te quedes ahí.

¿Cómo estás, abuela?

Pues ya ves, hijo.

Hecha un carcamal.

¿Dónde has dormido esta noche?

Bueno.

No me lo digas. Ojos que no ven, corazón que no siente.

¡Ay, abuela! He dormido en casa de Inés.

Eso está mejor.

Dime una cosa, Toni.

¿Has hecho ya las paces con tu padre?

Abuela, es que...

Sí.

Nos ha costado un poco, pero ya está todo arreglado.

Me alegro. Me alegro mucho.

Ya sabes que tu padre tiene a veces unos prontos...

...que para qué te voy a contar.

Sí.

Pero tienes que entenderle.

Porque él lo hace todo por vosotros.

Ya lo sé, abuela.

Ya lo sé.

Bueno.

Que se enfría el consomé.

Gracias, hija.

¿Cómo te encuentras?

Estoy mejor.

¡Qué cabezona eres! ¡Hay que ver, sois iguales!

Se ve que es hijo tuyo.

No, me lo encontré debajo del puente.

Mamá.

Te lo decíamos de pequeño y te hacíamos llorar.

Me lo trajo...

...un gitano.

"Deseo a todos las mayores venturas para el año que comienza".

"¡Arriba España!"

Himno de España

-Yo me voy a dormir, que si no, me dan las tantas.

-Si no son ni las diez.

-Mañana trabajo, cariño.

Si te quieres quedar un rato más...

-Eugenio, espera. Sergio os tiene que contar algo.

-Si es por lo de venirse aquí, no lo hemos hablado.

-No. -¿Os podéis esperar un poco?

-No, es otra cosa. -Sí.

-¿El qué, ha pasado algo?

-Sergio trabaja en el Catastro y se ha enterado de algo.

-Cuéntanos, nos tienes en vilo.

-Es por la expropiación del barrio.

Se les ha agotado la paciencia y le van a dar carácter de urgente.

-¿Y eso cómo cambia las cosas?

Por muy urgente que sea, si los vecinos no se van...

-Si no se van, se les echa. Es lo que trato de decir.

-Mis padres no han firmado. No puede ser.

-No hace falta.

El dinero se consigna en un juzgado.

Y las casas se las llevan por delante.

-¿Cuándo va a ser eso?

-Ya han enviado las cartas.

En unos días, las recibirán.

Y tendrán un plazo de 30 días para marcharse.

-¡Dios mío, la abuela!

"Y así llegó el amanecer del último día de 1973".

"Sin saber si aquella Nochevieja que se acercaba...

...sería la última que pasaríamos en San Genaro".

"Y abrumados por la enfermedad de mi abuela".

¿Cómo se encuentra, milano?

Yo creo que mejor. Me ha pedido café con leche con porras.

¿Quiere ganar un concurso de la que tiene la tensión más alta?

Ahora le preparo una malta y unas galletas y se las comerá.

¡Ay!

¿Qué haces así, te vas a la imprenta?

Sí, a ver si me llaman del ministerio.

Según el subdirector general, a lo mejor le cesan.

¡Ah!

Bueno, ¿y a ti qué?

¿Cómo que a mí qué, Merche? ¡Hombre!

Si cesan al subdirector, vendrá otro que tendrá su propia imprenta.

Lo de siempre.

No nos sale una a derechas.

¿Has desayunado? No.

Voy a tomar un café abajo.

¿Por qué no te acuestas? Debes estar molida.

Tengo mucho que hacer.

Bueno.

Buenos días. Buenos días, cariño.

¿Qué tal está la abuela?

Mejor. Ha pasado buena noche. ¡Qué bien!

¿Por qué no hablas con él?

¿Está ahí? Sí, en el recibidor.

Anda, que se va a ir.

Date prisa.

Papá.

¿Qué pasa, Antonio?

Quería decirte que lo siento.

¡Ah!

Yo también lo siento, hijo.

Total, para nada.

Anda.

Antonio, hijo.

No sé dónde estás metido ni quiero saberlo.

Será muy importante, pero no quiero saberlo.

Pero tienes que hacerme un favor. ¿Cuál?

Un favor muy importante.

A tu madre no le hagas sufrir.

Por lo que más quieras, hijo.

No le hagas sufrir, que no entiende de política.

Sí.

¿Estamos?

Estamos.

¡Rebajan las penas a los de Comisiones!

¡5 años para Camacho!

¡Oiga!

¡No se lo pierda!

Hola. -Hola.

-Menudo fracaso. Ya.

-¡Carlos! ¡Carlitos!

¿Qué quieres, Cervan?

Te quería preguntar cómo está tu abuela.

Mejor, pero sigue en la cama.

A lo mejor se levanta a tomar las uvas.

¡Vaya por Dios!

¡Eh!

Y esos desgraciados...

...siguen dale que te pego. No hay humanidad.

-Por culpa de las granadas.

-De eso quería hablaros. Os debo una.

Cuando den las campanadas,...

...estad atentos, tengo preparada una sorpresa.

-No tirarás otra bomba, ¿verdad?

-No perdáis ripio.

Ya veréis.

Ya veréis.

Nunca se puede perder la esperanza.

Este Cervan cada día está más loco.

Cualquier día tira una bomba.

"Vayan preparando el espumoso, el champán".

"Las uvas".

Este muchacho que trabaja en el Catastro... ¿Cómo se llama?

Sergio.

¿Van a vivir con vosotros? Parece que sí.

¿Están casados? De momento, no.

Pues no se van a casar nunca, ¿no te das cuenta?

¿Quién manda en tu casa? -Pues todos mandamos.

¿Como una cooperativa? ¡Vaya lío!

¡Dios santo bendito!

-Aquí.

Alegría.

Herminia, a usted no le echo, que se va a poner mala.

No seas así, un sorbito.

Un sorbito, como Carlos.

Yo ya tengo 13 años.

Te faltan cinco para llegar a la mayoría de edad.

-¡Mamá, Paquita, van a dar los cuartos!

Ahora te pongo la tuya.

No me ha dado tiempo a pelarlas.

-Así no vale.

Mira cómo me he puesto.

¡Qué suerte voy a tener el año que viene!

A ver.

Las uvas.

No os confundáis, hay cuatro cuartos.

No haga la barcelonada.

-No he empezado.

-Si comes cuatro ahora, mejor.

¡Mira qué lista!

Campanadas

¿Ya? A ver. ¡Una!

Ésta sí.

Dos.

Tres.

Once.

Y doce.

-Me despistas. Y doce.

-¿Ya?

¡Feliz año!

-Feliz año.

Feliz año.

Feliz año, hija. -Feliz año.

Alcántara.

Feliz año. -Feliz año, Paquita.

-Me he atragantado.

Prima. Feliz año.

Cariño. -Antonio.

¡Ay!

¡Ay, ay!

El brindis.

Ésta es la de Herminia.

A ver. Eso.

A ver. ¿Me dejas a mí?

¿El brindis? Lo va a hacer Merche.

Mi único deseo para el año que viene...

...es que podamos celebrar la Nochevieja aquí.

En nuestro barrio.

Con que tengamos salud, nos conformamos.

Sí.

Vamos a brindar por el barrio y por nuestra salud.

-Feliz año.

Feliz año.

Feliz año.

Feliz año.

-Feliz año. ¿Qué te pasa, Eugenio?

Está riquísimo.

Nada. ¿Por qué lo dices?

Porque estás más raro que un ocho.

Mirabas a mi hija cuando dijimos lo del año que viene.

¿Qué pasa? -Nada, papá.

Bueno, es que...

Tenemos que hablar con vosotros.

Petardos

¡Qué susto!

-Viene de la calle.

A ver. ¿Qué pasa?

¡Mira, mira!

¿Qué pasa ahí?

¡Mira! ¡Anda!

-¡Eh!

Pero si es que...

¿Qué os pasa?

¿Qué son esas caras?

Que quieren hablar con nosotros.

Tranquilo, Cervan.

¡Mira! ¡Qué bonito!

¡Feliz año!

-¡Carlitos! -¡Ahí está!

-¡Felicidades! -¡Felicidades!

-¡Feliz año!

¡Feliz año! ¡Feliz Año Nuevo!

¡Qué ánimo tiene! Mire usted qué bien.

Está todo decidido. Nos van a expropiar.

¡Hala!

¡Qué bonito!

¡Mira, mira!

¡Feliz año!

-¡Carlitos!

-¿No le has ayudado?

Nos dijo que nos daría una sorpresa.

Pues sí que nos la ha dado.

-¡Feliz año!

Ahí está Karina.

Sí. ¡Hola, Karina!

-Hola, Carlos. ¿Bajáis?

-Hola, Carlos.

-¡Dile a tu padre que baje y que no te castigue con la tele!

¡Que se tome una copa!

Anda, corre.

-Podríamos bajar.

Mamá, papá.

Pinta muy mal.

Que dice Desi que si bajamos.

Cervan está dando una fiesta.

¿Qué pasa? -Nada, no pasa nada.

Anda, hijo, abrígate y baja tú.

-Lo siento.

No sabéis la que se ha armado.

¿Qué hacéis aquí?

-Yo voy a bajar.

Bajad, que me quedo con la niña.

¿Qué hacemos, Merche, bajamos?

Yo, la verdad...

Habrá que bajar, están todos abajo.

Me voy a abrigar, que hace frío.

Música

"Conscientes de aquella podría ser nuestra última Nochevieja juntos,...

...el barrio se echó a la calle,...

...como si la cercanía del desastre nos empujara a reír y bailar,...

...imaginando que la expropiación era un mal sueño".

"Hasta mis padres bajaron. Aunque nada más verlos,...

...supe que lo hicieron a su pesar,...

...con el pensamiento puesto en algo bien distinto".

Nunca sabré por qué siento tu pulso en mis venas.

Nunca sabré en qué viento...

¿Qué te pasa?

Nada, cosas mías.

"Y es que aquel 1 de enero de 1974...

...lo que debía ser una fiesta por el comienzo del nuevo año...

...se convirtió en una reunión de amigos cargada de sentimientos".

"Con risas por fuera y una profunda pena por dentro".

Ya siempre unidos, ya siempre, mi corazón con tu amor.

Yo sé que el viento es la brisa que dice a tu alma...

...ven hacia mí, así el día vendrá...

...que amanece por ti...

...la luna de miel.

"Aún recuerdo cómo una sola mirada de mis padres...

...me hizo darme cuenta de lo cerca que estábamos del abismo".

"Comprendí que mi infancia había quedado definitivamente atrás".

Nunca sabré qué misterio nos trae esta noche.

Nunca sabré cómo vino esta luna de miel.

La luna brilla en tus ojos y con mi desvelo...

...besa en tu suelo,...

...reza en tu cielo, late en tu sien.

Ya siempre unidos, ya siempre,...

...mi corazón con tu amor.

Yo sé que el viento es la brisa que dice a tu alma...

...ven hacia mí, así el día vendrá...

...que amanece por ti...

...la luna de miel.

Luna de miel.

Luna de miel.

Cuéntame cómo pasó - T7 - Noy hay mal que por bien no venga - Capítulo 116

29 dic 2005

El día de los Santos Inocentes comienza con una noticia que no es ninguna broma para los vecinos de San Genaro: las primeras excavadoras han llegado al barrio. Los Alcántara deciden actuar, pero cada uno a su manera; mientras Mercedes y el resto de la familia van por la vía legal, Carlitos y sus amigos deciden recurrir a viejos mecanismos de estrategia bélica.

Por si fuera poco, la elección del nuevo presidente tiene a todos los altos cargos del Régimen revolucionados, entre ellos a Don Pablo. Las promesas que le había hecho a Antonio empiezan a desvanecerse y con ella aumentan las preocupaciones para la cooperativa.

Inés y Eugenio tienen sus propios problemas de pareja, además de uno añadido: Sergio, el novio de Pili. Por su parte, Toni no deja de discutir con su padre y sus ganas de vivir con Marta aumentan. Pero en quien hacen mella todas estas preocupaciones es en Herminia, que parece que últimamente anda un poco pachucha.

ver más sobre "Cuéntame cómo pasó - T7 - Noy hay mal que por bien no venga - Capítulo 116" ver menos sobre "Cuéntame cómo pasó - T7 - Noy hay mal que por bien no venga - Capítulo 116"
Programas completos (363)
Clips

Los últimos 2.626 programas de Cuéntame cómo pasó

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos