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Subtítulos de Cuéntame cómo pasó - T13 - Capítulo 221

Cuéntame... Cómo te ha ido en tu viajar por ese mundo de amor. Cuéntame cómo te ha ido, si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido, si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido, si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido... Cuéntame cómo te ha ido, si has conocido la felicidad. Cuéntame cómo te ha ido, si has conocido la felicidad. El 25 de octubre de 1979 la España de las autonomías estaba lanzada. Los catalanes y los vascos dieron el sí a su nuevo estatuto. Mientras, mi familia emprendía el camino inverso hacia una pérdida total de independencia. -Que me hago pis. -Y yo. -Ay, sí, papá, por favor, sal ya. Antonio, por Dios, los niños se hacen pis. Hola, hija. -Hola, mamá. Buenos días. Qué pesado es el abuelo, ¿eh? Venga, Antonio. Cariño, toca otra vez. ¿Qué pasa aquí? Golpes en la puerta. Antonio no sale. Me los llevo a desayunar. Mejor. María, ven conmigo, mi vida. -Que me hago pis. Bueno, sí. Ay, este niño está muy caliente. ¿Ah, sí? Pues sí, parece que tiene un poco de fiebre. -Sí, ¿se habrá enfriado? No creo, anoche hizo una caca muy fea, con mal color. ¿Cómo olía? Muy fuerte. No me digas más. Me lo llevo a la cocina. Le daré manzanilla. -Pero me hago pis. -No será nada. Antonio. -No será nada. Despertador. ¿Qué va a ser, hija? ¡Carlos! Despertador. ¡Carlos! Despertador. Carlos, hijo. ¿Será posible? Venga, despiértate, hijo. Venga, se ha hecho tarde. ¿Qué hora es? Más de las ocho y mira cómo tienes esto. Con la mudanza y encima, lo desastrado que eres... No tienes tiempo de recoger un rato. Golpes en la puerta. ¡Que está tu padre. Papá, que no llego. Termino de afeitarme. Déjame que me siente un rato. ¿Lleva mucho tiempo? -Muchísimo. Venga, hombre. Ya voy, que no he terminado. Joder, ya voy... Hala. -Anda. Tira de la cadena. Hala... -Ya era hora, ¿eh? Sí, hija. -Madre mía, cómo huele... Hijo, pareces tonto. ¿Qué haces con eso? Se ha caído. Dame esa foto de tu abuela. Mira qué guapa. -No quiero. Si está muy buena. Un poquito de manzanilla y te pondrás bueno. ¿Eh? Ay... ¿Qué pasa, Herminia? Oriol, que está pachucho. ¿Y a ti qué te pasa con el baile de San Vito? -Me hago pis. ¿Ah, sí? Pues debes acostumbrarte a aguantarte. Si te haces pis, te aguantas. Se nota que ya no somos ricos. Bueno, no seas exagerada. (HABLA EN INGLÉS) ¿Qué? (HABLA EN INGLÉS) (HABLA EN INGLÉS) Carlos, ¿vas a hablar por teléfono a estas horas? O la pillo ahora o se va a la universidad. Es una llamada internacional, Carlos. Me cuesta 200 pesetas cada vez que abres la boca. (HABLA EN INGLÉS) (HABLA EN INGLÉS) (RADIO) En el país vasco, los elevados datos de abstención no han sido indiferentes. y han creado polémica entre los nacionalistas del PNV y los partidarios de la fórmula abstencionista, sobre todo, Herri Batasuna. Para los nacionalistas, la abstención es puramente técnica. -Paquita, ¿dónde has puesto las cuchillas nuevas? Con estas me voy a desollar. (RADIO) Para que sean aprobados es necesario lograr dos tercios de diputados y senadores. -¿Qué te pasa? -Nada. ¿No te pasa nada? Si estás llorando... -¿Tú escuchas las noticias? -¿Qué ha pasado? -¿Qué ha pasado? El estatuto ese. -Paquita, no me digas que estás llorando por el estatuto catalán. -No entiendes nada, Miguel. No tienes corazón. Se para la radio. No tienes corazón ninguno. -¿Qué le pasa a la radio? -No lo sé. -Me cago en la leche. No funciona. ¿Cómo va a funcionar? Se ha ido la luz. Estamos siempre igual con la maldita luz y los automáticos. -Eso te pasa por no llamar al electricista. Ten cuidado, no te quedes ahí pegado. Siempre lo mismo. -Paquita, el automático aquí está perfectamente. Oye, habrás pagado los recibos pendientes de la luz, ¿no? Paquita, no me digas que no has pagado los recibos de la luz. Buenos días. -Buenos días. Antonio. -Carles Puig, encantado. Neus Ferrer. Encantado. Veo que miraban este coche. -Sí. Creo que es buena elección. Es un coche fantástico e ideal si tienen hijos. -Pues sí. -Sí, tenemos cuatro. Pues les recomiendo este. Tiene mucha amplitud y un gran maletero. No consume demasiado. -Básicamente buscamos un coche que consuma poco. Tenemos que viajar bastante y... Concretamente, el modelo que ven, que es el que tenemos, consume menos porque tiene menos caballos. -Pues tampoco nos interesa. Queremos que tenga caballos Bueno, Carlos, te digo... -Carlos no, Carles. ¿Perdón? -Que no es Carlos, es Carles. Ah, Carla. -No, Carla no, Carles. Carles, sí, te había entendido, pero creía que Carles era nombre de mujer. -Hostia puta, ¿de cachondeo? Ha sido una confusión. (HABLAN EN CATALÁN) Perdón, no quería ofenderlo. -No pasa nada, muchas gracias. Carles. (HABLAN EN CATALÁN) -Antonio, ¿qué ha pasado? Se ve que he dicho mal su nombre. -Era una venta segura. Vinieron la semana pasada. Lo sé, lo siento. -Lo siento... Antonio. Por decir mal su nombre que no se ponga así. -Se pone como le da la gana. No. -Acaba de dar un pelotazo con los uniformes de la policía. Le han encargado todas las camisas. Joder. -¿Qué te pasa con los catalanes? ¿No sabes decir Carles? Ya está, Carles. Carles, Jordi. Yo le vendía un coche. Es que me ha sonado raro. -Hola. Hola. -¿Eres de la agencia? Sí, soy de la agencia. -Menos mal, perdona el retraso. No se preocupe. ¿Subimos al piso? -Sí, subimos. Venga, pues. Mire, por aquí. Tiene conserje durante todo el día. -Ah, bien. Melodía del afilador. -Está esto aquí. Ya está. Hija, eso me parece muy raro. -Sí, Herminia, pero si no hago esto, tendré que tirar toda la comida. Bueno, si tú lo dices... Ya que estás aquí, súbeme estas cajas al armario. -Claro. A mí me da miedo caerme. -Subo estas de aquí, ¿no? Pues sí, ya estamos terminando. -¿Están terminando? Madre mía, las mudanzas cómo son de... Hija de mi corazón, que son las fotos, mujer. -Lo siento. Ay. Ay... -Bueno, Herminia. ¿Estás bien, Paquita? -Sí. La cocina y la calefacción son de gas ciudad y se incluyen en la comunidad. No sé si tiene alguna pregunta. -No, no, eh... ¿Cuándo vamos al dormitorio? ¿Al dormitorio? Por aquí, el dormitorio principal. Es muy amplio y muy luminoso. Todos los armarios están empotrados. La orientación es hacia poniente. La mejor. -Ya. ¿Y la cama? Bueno, es que no es amueblado. Le voy a enseñar el baño. Merece la pena verlo. Acompáñeme, por favor, y está enfrente de la habitación. Es cómodo. El baño tiene algo muy novedoso. -Ah... Hilo musical. Suena música. Está recién reformado. Y la bañera, como ve, bueno, dan ganas de meterse ahora mismo. -Desde luego, la bañera, dan ganas de meterse ya mismo. ¿Quiere que le enseñe algo más? -Sí. Todo. ¿Perdón? -No iremos a meternos en la bañera vestidos. ¿Qué? -Para eso hemos subido, ¿no? Pero ¿usted se cree...? -Mira, Serena, yo es que no soy mucho de estos jueguecitos. Casi pasamos al asunto y ya está. ¿Serena? -¿No eres Serena, diosa del sexo, vicio y discreción? ¿Usted se ha creído que soy una...? -Una profesional. Pero ¿cómo ha podido pensar eso de mí, por Dios? -No, perdone, de verdad, perdone. No, vámonos de aquí ahora mismo. He quedado con otro cliente, bueno, un cliente normal. ¡Por Dios! -Oiga... Ya... oiga, de verdad, no sé qué ha podido pasar. Ha sido una confusión, perdone, ¿eh? (CHISTA) -¿Tú no serás Rubén? -No, no, gracias. Chica, hay que ver cuánto loco suelto hay por el mundo. De verdad te lo digo. (TV) Otros símbolos de Cataluña son la fiesta nacional, el día once de septiembre, que conmemora la defensa de Barcelona y Cataluña contra Felipe V. -¡Oriol, dámelo! -No quiero. María. -Abuela, que Oriol... Hija, pórtate bien con Oriol, que es pequeño y está malito. -Ya, pero yo no tengo la culpa. Anda. No lo hagas rabiar, dáselo. -¡Abuela! ¡Abuela, ven! Eres tan cabezota como tu padre. -Pero que me la quiero llevar. Aquí no hay quien descanse. -¡Que no quiero! (TV) ...no insiste en una alternativa determinada. (HABLA EN EUSKERA) El crío tiene catarro y por eso está tontorrón. ¿Alguien lo ha llevado al médico? No hace falta llevarlo. No es para eso. Solo es un poco de catarro. ¿Y su madre dónde está? Ahí llega. Inés, hija, tienes al niño malo. Hola. Abuela, ¿ha llamado Karina? Ay, eres tú. No ha llamado nadie. Vaya educación tienes, heredero. Perdona, tengo prisa. ¿Cómo que prisa? ¿Llamas otra vez a Londres? Es una conferencia, Carlos, cuesta un riñón. Sí, la pago yo. Pues eso. (HABLA EN INGLÉS) No grites, que así no te hace falta conferencia. (HABLA EN INGLÉS) Esto lo pagas tú, ¿eh? (HABLA EN INGLÉS) Voy al Bistró. (HABLA EN INGLÉS) (HABLA EN INGLÉS) -Migue, vente, no seas sieso. Lo pasaremos bien. -No seas pesado, Desi, es muy caro. -¿Qué dices caro? Es baratísimo. Casi regaladas. Un botellín. -¡Coño! ¿Qué pasa, Antoñito? Oye, que os podíais venir vosotros también. Irnos ¿adónde? -A la sala Cleofás. Van a traer a un humorista cojonudo. -¿Un humorista cojonudo? Este quiere ver el estriptis. Te lo digo yo. -No ha jodido mayo, las flores. Lo que se comen los gusanos que lo disfruten los humanos. ¿Cuándo es eso? -Mañana por la noche. Una cosa fina, de alto copete. Podemos llevarnos a las chicas. Yo me apunto, que estoy más aburrido que un ocho. -¿Qué os pasa en la cabeza? A mí una chica... ligera de ropa me gusta. -Si os oyeran Clara y Mercedes... -Para ti es fácil, como estás con Paquita. (RÍE) No te metas por ahí. -No, ¿qué dices, listo? -A ver, Miguel, lo digo con todos mis respetos. No te quiero faltar... -Pues no me faltes. Es fácil, no me faltes. -Quiero decir que Paquita al ser más joven, tiene prestaciones de bólido. Las nuestras, más de utilitario. La cagaste, Burt Lancaster. -Mira, lo digo desde el respeto y la admiración. Date una vuelta, anda. -Apúntame el medio. -¿Medio? Tres enteros te has tomado. -¿Venís al Cleofás o qué? Sí, vamos, no te preocupes. Se cierra la puerta. ¿A ti qué te pasa con esto? Si son tres medios, ya lo pago yo. -No, hombre, no es por el dinero. Me da igual. ¿Qué pasa? -Tengo un humor de perros. ¿Ah, sí? -Sí. ¿Paca? -Yo qué sé, está todo el día llorando y comiendo. De lo otro no te cuento, porque nada. Si se pasa el día llorando y comiendo y de lo otro nada, en nueve meses te lo cuento yo a ti. -Que te sientes, Paqui. -Que no llego, Pili. Vengo después. -No puedes ir con ese moño. Además será lavar, secar y te vas. -Venga. -¿Y la toalla qué? -Venga, date prisa. -Me doy prisa. Hola. -Hola. ¿Qué tal ha ido la mañana? -Buf, ni te cuento, porque te echas a llorar. No me digas. Hola, cariño. -Hola, tía. -Pero, bueno, qué requeteguapa vienes hoy. Ni me hables, ¿eh? -Yo te veo muy sexy. -Yo la veo tan guapa como todos los días. -Pili, he de ir a la compañía de la luz. -Lo sé. Hay que arreglarse para gustarse una misma primero. Eso, lo primero es gustarse una misma. -No quiero gustarle ni al lucero del alba. Siempre están con lo mismo. -¿Te pasa algo con Desi? -Está muy pesadito. -Claro, Desi es un hombre y todos los hombres son iguales. ¿A que sí, Paqui? -Tengo prisa, Pili. -Que ya acabo. Además, como la edad ni les afecta ni nada... -Pero, Pili, a mí la edad tampoco me afecta. Pero cuando me meto en la cama solo veo el recibo de la luz, la letra del piso, la universidad del niño. Como comprenderás, ni que se me ponga al lado Robert Redford. Bueno, Robert Redford... Son demasiadas cosas. -Menos mal que no me he casado. Vaya rollo el matrimonio. También tiene momentos buenos, no te vayas a pensar... -Oye, ¿y tú con Miguel? Que no nos cuentas nada. Paqui, que Miguel qué tal. -Bien, bien, Miguel muy bien. -Paqui, ¿nos estás escuchando? -¿Tú me escuchas a mí? Te estoy diciendo que tengo prisa. Mira, me voy. -¿Cómo te vas a ir? Tienes el pelo mojado. -Tengo que darles el papel a los de la luz o no nos la devuelven. -Pero sécate el pelo. ¿Te vas a ir así? -Adiós, tía. Adiós, hija. Pero bueno... ¿Qué le pasa a Paqui? -Oye, Miguel, que no. -Que no ¿qué? -Lo que me pides es ilegal. -¿Qué es ilegal? -Tocar el precinto de la eléctrica. Bueno, lo puedo mirar, pero no te aseguro nada, ¿eh? ¿Lo ven? Como decía mi abuela: (HABLA EN GALLEGO) -¿Qué? Que el que cruce la linde, que se busque abogado. Pues dilo en castellano. Entiendo menos el gallego que el catalán. Anda, quita eso. -Quítelo usted, don Antonio. si le parece fácil. ¿Cómo voy a quitarlo yo? He sido director. -¿Qué tiene que ver? Pues que no tengo ni idea, me cago en la leche. ¿Y por qué estamos en esta situación? -Por culpa de Paquita, porque no tiene la cabeza donde debe. No, por pobres y por desgraciados. Si fuéramos el catalán de hoy -¿Qué catalán? Uno que se hizo de oro con las camisas de la policía. Se le ocurrió a él primero y esta mañana, a comprarse un Volvo. -¿Un Volvo? De alta gama. -Joder. -Tengo un método para tener ideas. Se escribe en un papel lo que quieres que te responda el cerebro. Se mete bajo la almohada y a dormir. -Ya, claro. Luego viene la santa compaña y te obliga a hacer el camino de Santiago andando. -No son supersticiones, es ciencia. Lo he leído en la revista «Puertas a lo desconocido» de parapsicología. Tenemos aquí al Jiménez del Oso de Orense y yo pensaba que allí los haríais de romanos. -Vamos a ver, Pepe, algo tan sencillo como un fusible ¿no podrías arreglarlo aunque sea con telepsique? -No, yo no toco ningún fusible, ni ningún precinto. Ni con el pensamiento. No es tocar, es cortar. Música disco. -A esta te voy a invitar por esos ojazos que tienes. -Muchas gracias. -De nada. ¿Cómo lo llevas? -Mejor que tú seguro. -Ya, gracias. Carlos, ¿dónde anda Marcelo? Ni idea. -¿Cómo que ni idea? ¿Te digo dónde está? Tirándose a algún sarasa. Te digo que ni idea. -Pues átalo en corto, porque no puede ser. Tendría que estar aquí. -No discutáis. -No discuto. Es el amigo de este que... -Estás ardiendo, Felipe. -Estoy bien. Mejor vete, no nos infectes a la clientela. -Vamos, te acompaño a casa. -Métete a la barra a ayudar a Carlos que con este lío no puede solo. -¿Qué más da? Viene Marcelo. -Eso no se lo cree ni él, hija. -¿Estás bien? -Que sí, amor. Te llamo cuando... Qué guapa eres, joder. Encantado de conocerte. Nos vemos por aquí. -Hasta luego. -Hasta luego. Corre el agua. Para el agua. -Ay, menos mal. -Sí, desde luego. Menos mal. No entiendo por qué no me lo has dicho. -Miguel, ¿de qué me estás hablando? -¿No lo sabes? Te estoy hablando del niño. De lo de tu embarazo. -Pero ¿tú estás loco? -¿Yo loco? Eres tú la que está rara. -¿Estoy rara? -Sí. -No, perdona, está raro el mundo. Asesinatos y... paro y bombas todo el tiempo. ¿Crees que traería a alguien en estas condiciones? ¿Para pasarlas canutas? -Por amor de Dios, esto es una circunstancia temporal, nada más. -Sí, temporal... ¿Sabes por qué? Porque va a ir a peor. -¿Sabes lo que necesitas tú? Salir un poco y airearte. Te pasas el día metida en casa. -No, Miguel, yo necesito descansar. -De eso nada. -Tú necesitas acción y movimiento. Y yo te lo voy a dar. ¿Sabes qué vamos a hacer? Tú y yo nos vamos a Cleofás. -¿Qué dices? -A Cleofás. Paquita, a bailar y a ver el show, que por lo visto es una maravilla. Tú confía en mí, a Cleofás. -Lo que tú quieras, Miguel. Ahora me dejas dormir. Ay... Dios. ¿Qué haces, Antonio? Cagarme en la madre que parió a mi hermano, que es la mía. Y en la loba. Con el cable este no cierra la ventana. Vamos a pasar más frío que un turronero. Entra un biruji... Pues eso. Me preocupa mi sobrina. Parece que está como ida. Clara dice que en el Bistró no entra ni el gato. Tal y como está... ¿Y qué quieres, Merche? ¿Sabes qué pasa? Pensábamos que íbamos viento en popa en el barrio de Salamanca y hemos varado aquí en San Genaro. No digas tonterías. No te quejes. Hay muchos peor que nosotros. A ver, Merche, no me quejo. Lo que pasa es que no me conformo. No dejo de darle vueltas a ver si encuentro solución. Deja de darle, deja de darle, Antonio. Qué frío, por Dios. Así no hay quien duerma. Me cambio de camisón. No te cambies de camisón, Merche, que te queda precioso. Chica, desde que vas a la inmobiliaria, estás de guapa... Sí, muy guapa. Estás para ponerte un piso, entiéndeme. ¿Para ponerme un piso? ¿Qué quieres decir? ¿Parezco una buscona? No quiero decir eso. No exageres. No has querido decirlo, pero poner un piso... se le pone a... ¿Qué te pasa, Merche? Yo te he dicho un piropo. ¿No te gusta? Pues me callo la boca. Es un piropo que confunde un poco, la verdad. Confunde, confunde... Anda que te confundirán a ti mucho. ¿Qué pasa? Nada. Me han... No te lo iba a contar, pero... Un cliente me ha confundido con una buscona. ¿A ti? Sí, con una tal Serena. No te rías, que no me hace ninguna gracia. Vamos, que... ¿Cómo te van a confundir con Serena? Pues sí, Serena, parecía de la calle de la Ballesta. Peor me lo pones. ¿Cómo vas a ser de la calle de la Ballesta? En todo caso te confundirán con una de la Costa Fleming. Golpes en la puerta. A 70 000 el viaje. -Mamá, Oriol. ¿Qué pasa? -Tiene casi 40 de fiebre y no deja de vomitar. ¿40 de fiebre? -¿Qué hacemos? Por Dios, llamamos al médico ya. Llama al médico. No pongas esa cara, no te preocupes. Música disco. -¿Por qué no tenéis leche de pantera? A nadie le gusta. -Entonces, quieres decir que tengo mal gusto. Yo no creo que tenga mal gusto. -Lo siento. Y yo eso cómo lo sé. -Perdón, me haces... ¡Ay! Lo siento, de verdad, lo siento. -Pero ¿qué haces, tía? -Perdona. -Me has puesto perdida. El baño está por allí. ¿Se puede saber qué haces? -Ha sido sin querer. -¿Qué ha pasado? Una chica quería leche de pantera. -Y se ha encontrado con un pantera con mala leche. -Le damos agua con limón, pero no se le corta. -Le daremos una patilla y al limón le añadimos bicarbonato. ¿Y la fiebre? -Bajará con la pastilla. ¿Y si no se le corta? -Habría que llevarlo al hospital para tratarlo con suero. -Mamá. -¿Qué pasa, amor? ¿Quieres dormir con el señor Pingüino esta noche? Te hago compañía, pobre... -¿Se ha dormido? -Sí. Y parece que se le ha cortado la diarrea. -Mañana arroz blanco y si le apetece un poco de pescado hervido. -Vale. -Veo que te gusta el cine. -Bueno, sí, ¿a quién no? Si quiere, lo acompaño. -Muy bien. Buenas noches. Buenas noches. -Carlos, antes de irme quería pedirte disculpas por lo de la fresca esa. No era una fresca, pero no me importa. -Ya, pero quería pedirte perdón. Me da igual. Vete a casa. Pero como sigas así, nos dejas sin clientes. Bueno, sin clientas. -Lo siento. ¿Algo más? Canción «Fever». Ay... Ladridos. Ay... -Pero ¿cómo que un «sex shop»? Sí. ¿Has cogido frío en las meninges? Que los «sex shop» son ilegales. No, lo que es ilegal es que dé a la calle. Eso va a cambiar también. -No sé. Hazme caso, Miguel, aquí el primero se forra. -¿Cómo estás tan seguro? Será una visión, como dice Pepe. -¿Por qué es un negocio redondo? Y no me vengas con telepsique. Vaya con el comunista. Sois peores que Santo Tomás. -Si no lo veo, no lo creo. Te voy a decir una cosa. Santo Tomás de cuarta, lo verás con tus propios ojos. Te caerás del caballo. ¿Cuándo vienen a arreglarlo? -En una semana. No tienen operarios en la compañía hasta entonces. No puedo estar una semana sin luz. No, ni yo helándome de frío. ¿Por qué no lo intentas o llamas a alguien? -Venga, lo voy a intentar. Ten cuidado. -Sí, tranquilo. La cosa es quitar el precinto. Eso es lo más fácil. El asunto es meter lo otro, ¿no? ¡Ah! -¡Ay, coño, Antonio! (HABLA EN INGLÉS) (HABLA EN INGLÉS) -Bueno, me voy. Anda que como te vea papá... -Hola. -Huy, qué susto. -Hola. -Hola. -¿Y Oriol, ha pasado buena noche? -Sí, muy buena. Gracias. -Venía a verlo antes de irme a casa. -Claro, bueno, pase. ¡Abuela! -Bueno, pues a ver cómo evoluciona. -Es usted muy amable. -Perdona, pero... pensaba que cuando el niño mejore, podríamos ir al cine. -Pues es que... ahora mismo... creo que no que tengo mucho trabajo. -Bueno, el fin de semana. -Peor, tengo mucho lío. -Si no te gusta el cine, podemos hacer otra cosa. -No, es que... no me gusta salir de noche. Además ahora tengo mucha prisa. ¡Abuela! Ay, ¿qué tal? -Ha venido a ver a Oriol. Ah, muy bien. ¿No te puedes quedar? -No, me tengo que ir. Voy a trabajar. Bueno... Bueno, pase usted. -Hasta luego. -Hasta luego. -Esto está quedando fenomenal. -Sí, estás muy chic para ir al Cleofás. -Se empeña Miguel, yo no iría. -¿Y por qué no puedo ir yo? -Ay, Pili, te vas a aburrir. Es una cosa de parejas y señores mayores, ¿verdad? -Ya, pero... Bueno, ¿qué, preparada? Estamos ya, ¿eh? Una, dos... ¡Tatatachán! ¿Qué? ¿Estás estupenda o estupenda? -¿Qué me has hecho, Pili? ¿Pero tú eres tonta? Pero si parezco Barbarella. -Es la última moda. -¿Qué sabes tú de moda si no has salido de este barrio nunca? -Tranquila, la permanente se baja. -Mira, Clara, te pido que te calles. -Perdona, Paqui. Lo he visto en una revista. -No te perdono, Pili. ¿Has visto cómo me has dejado? -Te lo aliso... -No me vuelvas a tocar el pelo. -Te lo aliso. -¡No! -Pero, Paqui, por favor, que te lo puedo alisar. Pero ¿qué le he hecho? -No sé. A mí me parecía muy moderna. Además he estado en Londres una vez y en Ibiza otra. Que no he salido del barrio... He salido más que ella. (SILBA) Bueno, ¿a ti qué te pasa? -¿A alguien le gusta Supertramp? -A mí, pues mira, ya tienes con quién ir. -Quiero que me invites tú. -Ya, pero ese grupo solo os gusta a las tías y a los maricas. -Roger Hodgson es un artista. -Es verdad. A mí también me gusta. -Carlos, cada día que pasa no dejas de sorprenderme. -Ni a mí, no sabía que te habías vuelto de la acera del amigo. Tienes una amiguita en el barrio. Me voy a tomar una copa. -Y yo. Bueno, a ver, eh. ¿Me dices qué te pasa o no? -Qué cínico, como si no lo supieras. Pues no. -Carlos, a mí no me engañas. Que tienes un lío con Arancha. Sí, ¿y qué? Vamos a ver, ¿tú has visto bien a Arancha? -Piensa, Carlos. Es la novia de tu socio. Timbre de la puerta. -Adelante. Pasa. -Buenas. Muy buenas. (SILBA DE ADMIRACIÓN) -Vaya tela marinera. ¿Qué te parece, eh? -Pues que aquí no viene ni el Tato. Hoy es un día de diario y por la mañana. Esto en fin de semana se pone como el metro. -Hombre, buena revista sí tiene, caray. Sí que es buena, pero deja eso que estamos haciendo una prospección de mercado, no compramos guarradas. -Las guarradas que quieres vender. Yo quiero venderlas, no comprarlas. ¿Entiendes? Venderlas. -Perdone. Sí. -¿Vienen juntos? Sí, sí, venimos juntos. -Ah, muy bien, aquí tienen de lo suyo. Ah. -Tenemos prácticamente de todo. Nos falta por encargar algunas revistas a Alemania. Encargan las revistas a Alemania, Miguel. -Qué bien. Oye... ¿Por qué dice que aquí tenemos lo nuestro? ¿Has visto lo que hay ahí? -Sí. Pensará que somos de la cáscara amarga. -Madre mía, cómo se enteren en el partido... ¿Qué te importa el partido? Rompiste el carné. -Los carnés son de papel y el partido es de piedra. Esto pone aplíquese en... -Eh, perdón. Si compra dos, le regalo uno. Ah, si compras uno, te regala otro. -Ah... Mira. -Muchas gracias. Gracias. -Vámonos de aquí cagando leches. Sí, pero vamos a ver qué tiene, que si no... -Aquí ya hemos vendido todo el bacalao. Hagamos una cosa, compremos algo para que no nos llame la atención. Bueno, te compro esto que eres un caprichoso. -¿Tú eres tonto? Vámonos de aquí, por favor. Tengo mucha prisa. Me pone esto, por favor. -Muy bien. ¿Qué le doy? -1500 pesetas, por favor. ¿1500? Muchísimas gracias. -De nada. Y que lo disfruten. Sí. Toma, anda, toma. -Gracias. Vamos. (INÉS ENTRA TOSIENDO) ¿Qué pasa? ¿Y esa tos? -Hola, no sé, me habré enfriado. Ya... -¿Y el niño qué tal? Ah, muy bien, está dormidito. Tú tienes fiebre. -Exagerada, ¿qué voy a tener? Sí, ya te lo dirá el médico. Lo llamo ahora mismo. -Bueno, voy a ver al niño. Eso pasa por no haberte operado de anginas a tiempo. Si lo sabré yo. Madre mía... ¿Oiga, el ambulatorio? Sí, sí, es para un aviso. Una visita a domicilio aquí, en San Genaro. Sí. ¿Qué médico va a venir? Bueno, es que estuvo aquí anoche un doctor... Eso, eso, sí. Don Alberto Ruiz. ¿Hasta la noche no puede? Bueno, bueno, grave... no está. Yo creo que puede esperar. Además, yo prefiero que venga el médico de la familia porque usted ya sabe que conoce mejor su naturaleza. Claro, claro. Bueno, pues muy bien, sí. Muchas gracias. Buenas tardes. -Paquita, por favor, sal del baño. -No quiero. -Pero mujer, que no es tan grave. -No, es mucho peor. -Ay, Dios mío. -Paquita, sal del baño de una vez, que las niñas están aterradas. -Déjame, Miguel, por favor, déjame. (TV) La reforma agraria... -Abuela, ¿cuándo venía el médico? Yo creo que está al llegar. De verdad que no me voy tranquila, Antonio, mira... Mira la cara que tiene, que tiene unas décimas. Y además Oriol, también lo tenemos pachucho. -Estamos bien, mamá, idos. No pasa nada. Es un catarro, mujer. No, tiene fiebre, por Dios. Y ya Oriol, no sé. Le cuesta trabajo comer, pero... Vamos a dejarlo para otro día. No me des patadas, mujer. Es el único momento que tenemos para estar solos, ¿qué más te da? No digas tonterías. Vamos el sábado y se acabó. Pues nada, vamos el sábado, así no hay manera. No sé cómo has mirado a tu madre, pero la has asustado. (INÉS RÍE) Mírala, qué guapa. Fiebre sí que tienes. Voy a llamar a Desiderio. Verás cómo se pone por fastidiarle el negocio. Iba de reventa. Verás tú. Desiderio. -Que no vamos a ir. Que no te estoy dejando colgado, que te voy a pagar las entradas. Pregunta a Clara, que estaba en la peluquería, a ver qué ha pasado. Eso quisiera saber yo. Hale, hasta luego. Telefonillo. Golpes en la puerta. -Miguel, déjame. -Paqui, soy yo, Pili. Que he venido a arreglarte el desaguisado. -Déjame, Pili. -No, por favor, déjame pasar. He traído muchas cosas de la peluquería. Anda, déjame intentarlo. Por favor, Paqui. Paqui, venga, por favor. Hola. -Pasa, corre. -¿Qué haces con esas tijeras? -Nada. -¿Cómo que nada? Pero vamos, que esto tiene arreglo. ¿Estás loca? -No lo tiene, Pili. -Sí lo tiene. Y es muy fácil, no con unas tijeras. -Lo siento. Siento mucho lo que te he dicho. -Paqui, yo también lo siento mucho, de verdad, yo no... Lo siento muchísimo. -Es que me estoy ahogando, Pili. Que no puedo ni respirar. -Es esta maldita crisis, estamos todos pasándolo muy mal. -No, no es solo eso. Yo miro las fotos y no siento nada. Es como si yo no fuera yo. -Ya... Bueno... Lo que pasa es que no tenías que dejar el bar, ya te lo dije. No dejes la cocina del bar, tú necesitas actividad. -Pili, yo necesito muchas cosas. -Bueno, de momento, vamos a arreglar esto, ¿eh? Música disco. -Oye, ¿crees que está haciendo como si no supiera nada? ¿Quién? -¿Cómo que quién, macho? Arancha. Está ahí, como fingiendo que no sabe nada de lo de anoche. Pues imagino que sí. -Yo sé por qué. ¿No habrás abierto la boca? ¿De qué? -¿Cómo que de qué, Carlos? Estás en la inopia. Pues que ayer no me fui a sudar el catarro solo. ¿Te has liado con la del pipermín? Pero bueno, ¿y Arancha? -Bueno, yo la quiero un montón y es cojonuda, pero ¿tú has visto a la del pipermín? ¿Cómo iba a dejar pasar la oportunidad? Joder, los rojos sois la hostia. Mucho amor libre, pero luego nada. Amor. ¿Cómo va la noche? -¿Qué tal? Muy buenas. -Mejor ahora que estás aquí. -Si me pones un cubalibre... -Te pongo a Fidel Castro si hace falta. -Respira fuerte. (INÉS INSPIRA) -Suelta. (INÉS EXPIRA) -Otra vez. Suelta... Vale. (INÉS TOSE) -A ver esa garganta. Abre la boca. -Ah. -Un poco más. -Ah. -Abre. Sí, las tienes muy inflamadas. Te voy a dar antibiótico. -Ay, antibiótico no. No quiero tomar pastillas. -Si no lo cortamos ahora, irá a más. -Ya, ¿y no hay nada más natural? -Bueno, puedes combinarlo con miel y limón. Y un pañuelo caliente en la garganta te calmará bastante. -¿Vale? -Es que como no estoy operada... Murmullos detrás de la puerta. ¿Qué haces? Nada, nada. Estoy aquí por si necesitan algo. Ya, ya... -¿Un pañuelo para la garganta tendrían? Sí, claro. -Gracias. Un médico es lo que necesita esta familia. Sí, pero de la cabeza. Madre mía... ¿Qué tal Inés? Bueno, ha cogido anginas. Ya sabes que es muy propensa. Ya... ¿Qué llevas ahí? Pues nada, Merche, una cosa. Enséñamela. Venga. Algo que había comprado para después del Cleofás. Por probar algo nuevo. Pero veo que es imposible. Antonio. ¿Dónde lo has comprado? En un súper, no. En un «sex shop». ¿De un sitio que venden esas cosas para...? Sí, un piso. Lo hemos ido a ver mi hermano y yo. No me agrada que vayas a sitios de esos. No te pongas así, no era para nosotros. Hemos pensado poner uno. ¿Aquí? Sí, en lo de Desi. ¿En lo de Desi? Sí, ya hay uno en Barcelona. Seguramente lo permitan, me ha parecido buena idea. ¿Tú estás loco? Oye, que se va a ir el doctor. Llévale eso. Que sí, ya tengo aquí el pañuelo. Es que se te ocurren unas cosas... Pues no se hablan así las cosas, cariño. Es que... Se cierra la puerta. -Eso sí, acábate los antibióticos, aunque te encuentres mejor. -Vale, lo haré. ¿Ya se va, doctor? -Sí, ¿y Oriol? Está más tranquilo. Se ha dormido. -Será mejor que no pase aquí la noche. Duerme con mi madre. ¿Quiere usted un café? -No, abuela. El doctor tendrá cosas que hacer, no lo vamos a entretener. -No, no puedo. Lo siento. ¿Lo acompañas tú? Sí, claro. Pues muchas gracias, adiós. -De nada. ¿Cómo estás? -Me duele mucho la garganta, mamá. Siempre te agarra la garganta. -Sí, siempre. Desde luego... Bueno... Ya se ha ido. Los médicos de ahora, Merche. Vienen por un constipado y parece que te van a operar. Bueno, este es muy atento y parece bueno. Ay, por Dios santo. Quítame esto. ¡Por Dios! Qué lío. Merche. Te habías puesto la combinación, mujer. Tonto, como íbamos a Cleofás... Ya, qué desperdicio, Milano. Si no vamos a Cleofás, ¿por qué no hacemos la segunda parte? No seas tonto, hombre. No seas tonto. ¿Qué te cuesta? Qué más da, tonta. Unas veces lo hacemos con Cleofás... Otras veces lo hacemos sin Cleofás. Es que con todo lo del médico... ¿Quieres que te ponga la crema alemana que tengo? ¿Pero qué hace la cremita? ¿La cremita? Ahora te lo digo. La tengo por aquí. Vamos a ver, dice: «Llena de energía y fuego el contacto con tu mujer». Venga, ponme un poquito aquí. Tampoco nos hace falta. Que un poquito aquí, sí. Siéntate. Ahora dirás tú que hace falta. Esto, por lo visto, te lo pongo en el hombro y te llega hasta el pié. Se me está calentando a mí el dedo, y todo. (AMBOS RÍEN) Ay, sí, así, así. Despacito, no nos precipitemos. Qué suave. No sea que luego no lleguemos al Guadiana. Está calentito, ¿eh? De eso se trata, Merche. Menudos son los alemanes... Ay, sí, por ahí. Voy a seguir, ¿eh? ¿Vas a seguir? ¿Dónde? Sí, voy a seguir. Donde tiene que ser, Merche. Ay, Antonio. Pero se pone caliente, ¿eh? Mejor me lo pones, Merche. Sí. Vamos, que estoy ardiendo. Ay, qué bien. ¡Antonio, esto quema! ¿Cómo que quema? ¡Quema, quema! ¿Cómo que te quema? Que siento que... quítame esto, por Dios. Quítamelo. ¡No, esto no! Sóplame. Sóplame que, que... ¡Que me pica! Se te está poniendo rojo. Y tanto, estoy que ardo. No pone que tiene que escocer. ¿Pero dónde has comprado eso? En el «sex shop». A ver si va a estar caducado. ¿Pero cómo se te ocurre? ¿Te pica mucho? Muchísimo. Estoy que no puedo. ¡Antonio! Voy a por el médico. ¡Pero qué vergüenza! ¡Pero, Merche! Antonio... Por Dios. ¿Pero qué me ha puesto? ¿Será posible? -Carlos, menos mal que todavía no has cerrado. ¿Por qué? -O he perdido las llaves, o se me han olvidado aquí. ¿Te las has olvidado aquí? -Es que si no, las he perdido. ¿No serán estas? -Sí. ¿Y por qué no has ido a casa y llamado al timbre? -¿Y despertar a todos? A mis padres les hubiese hecho mucha gracia. ¿Me las das? No. -¿Y por qué? Pues porque esta noche... no las vas a necesitar. Ay, es que me arde. -¿Duele? Escuece. -¿Pero qué crema es esa? Pues una crema nueva. No la ha comprado en la farmacia. Estos potingues de ahora solo perjudican la piel. -¿Dónde tiene la crema? ¿La crema? Ahora mismo, no... no sé dónde la he puesto. -Si no sé los componentes, no podré diagnosticar. Podría ser envenenamiento por la epidermis. No fastidie. ¿De verdad? -Mejor que vaya al hospital. No, por Dios. Madre, hazle una tila a Antonio, que está nervioso. ¿Estás nervioso? Estoy empezando a estarlo. ¿Por qué no me hace una tila, que me va a dar un algo? Ahora mismo. Permiso, saca la crema, Merche. A mi marido se le ha ocurrido ponerme esto. La he comprado en un «sex shop». -¿«Fuego»? «Fuego», claro. Eso es lo que tengo la espalda. -A ver... Bueno, nada, esto seguramente es una reacción alérgica. ¿Pero me puedo envenenar? -No, mujer. Dese una buena ducha con jabón. Le voy a recetar un antihistamínico y una pomada. En unas horas, estará como nueva. Claro, mujer. Bajo a la farmacia a subirte esto. -Aquí tiene. Gracias, voy a la farmacia. -Bueno, ya salgo yo. Buenas noches. Gracias, doctor. Ah, ya se marcha. Lo acompaño. -Sí, gracias. ¿Será posible? ¿Lo ves como no es nada? ¿Nada? Te voy a poner yo la crema a ti. Baño con jabón. Te voy a dar. Ve a por la crema. Pasa. ¿Qué te parece? -Bueno, tiene menos encanto que la casa de muñecas. Sí, pero aquí no hay hermanos. -¿Y esto, champán? Nada, un detalle. Como este. -¡Dos entradas para Supertramp! ¿Cómo vamos a ir al concierto sin que se entere Felipe? Bueno... Podemos decirle que debemos hacer un trabajo para la facultad y que si no lo hacemos, nos suspenden. -Jolín, Carlitos. ¿Quién te ha visto y quién te ve? ¿Por qué? -Porque el Carlos de antes me gustaba, pero el de ahora me vuelve loca. Adelante. -Quiero devolverla. Me quema. (HABLA EN OTRO IDIOMA) No empieces tú ahora, por favor. (HABLA EN OTRO IDIOMA) -¡Hijo! ¿Pero qué haces con esa guarrada? Intento sacar mi familia adelante, madre. -Pero, hijo, si antes te llamaban el «p'arriba», ¿cómo te van a llamar ahora? -El más «p'arriba». (RÍE) Ahora habla castellano este. -Y esa mujer tuya... ¡Qué poca vergüenza! Madre... Que soy una agente de la autoridad. -Se empieza trabajando fuera de casa y mira cómo se termina. No le daba explicaciones cuando vivía, con que ahora muerta... Merche, no seas bruta. Me saca de quicio. (HABLA EN OTRO IDIOMA) Habla en cristiano. -Que dejéis de pelear, por favor. Si madre ha vuelto desde el más allá, será para decirnos algo. -Hijo mío, no puedes tener queja de tu familia. Tu mujer es algo suelta, pero trabajadora. Es que no tenemos nada, estamos como cuando llegamos, con una mano delante y otra detrás. -No es como el principio, estáis los dos juntos. Ay, hijo. ¿Y qué hago, madre? -«Parla en català». Pues vaya solución. -«Parla en català». (HABLA EN CATALÁN) No entiendo, madre. -«Parla en català». «Parla en català». -«Parla en català». «Parla en català». Sí, en «català». (MIGUEL) «Parla en català». -«Parla en català». «Fill meu, en català». ¡Madre! Madre. -¡Carlos! Eh, tía. -Veo que madrugamos. ¡Qué sorpresa! -No has dormido mucho, ¿verdad? ¿A qué has venido? -¿No sabes nada? No. -Esta juventud... ¿Qué ha pasado? -El Matamulas está malo. Vengo a ver a Paquita. (TOSE) ¿Está malo? -Pues sí. Venga, vamos. -Antonio. Buenos días, señora Ferrer. -Buenos días. ¿Qué desea? -Querría ver un coche. ¿El del otro día? -No, un modelo más deportivo. Acompáñeme. Por cierto, quiero pedirle disculpas por lo del otro día. No quise ofender a su marido. Fue un error. -No se preocupe. Nosotros le debemos una disculpa. Se la debo yo. Yo soy vendedor. Cuando tengo un cliente delante, emprendedor, como su marido, tengo que darme cuenta. -¿Mi marido, emprendedor? ¿No ha tenido la idea para las nuevas camisas de la policía? -No, esto fue idea mía. ¿Fue idea suya? -Sí. Este es el coche. -¿Cuánto corre? Bueno, este es un tiro. Se pone de cero a cien en 9,2 segundos. ¿Quiere sentarse? Los asientos son de terciopelo y esos agujeritos, refrigeración. Es muy cómodo. Va cosido al suelo. Dígame otra cosa, ¿cómo se le ocurrió la idea? -En una manifestación, hace un par de años. Vi que los grises no pegaban como antes y dije: «Esto va a cambiar». Pensé que también acabarían cambiando los uniformes. ¿No lo tienen descapotable? No, este modelo no. -¿Puedo probarlo? Naturalmente que sí. Póngase cómoda. Le traigo las llaves. -Siéntese, Eliferia, por favor. Cuénteme qué ha dicho el médico. -Pues que necesita reposo y tranquilidad, que está muy mayor, pero tiene un corazón fuerte. -Bueno, pues nada. Pues me lo tendré que traer aquí. -Vas lista. Dice que quiere morir en su casa, como Doña Pura. -Será cerril. -¿Dónde vas? -Pues a hacer las maletas. Golpes en la puerta. ¿Sí? Ha venido a verte tu amigo. ¿Pero tú qué haces aquí? -Qué cara tienes, ¿no? Sí. He debido de coger frío. ¡Oye! Pero si estás ardiendo. Hay que llamar al médico. No es nada, abuela. ¿No? De grandes catarros están las sepulturas llenas. De cenas, no de catarros. Bueno, de catarros, más. Voy a llamarlo. ¿Qué pasa? ¿Ha habido un incendio? -Peor. Arancha. (TOSE) ¿Qué... ocurre con Arancha? -No ha dormido en casa esta noche. ¿Hablaste con ella? -Con su hermana, ella no estaba. Qué raro. -¿La viste tontear con alguien? No. -Me cago en la leche. Pero... ¿Tú no eras partidario del amor libre? -Pero no es lo mismo. Porque es una tía, ¿no? -Pues sí, porque es una tía y punto, Carlos. Buen planteamiento. -Ahora necesito que entres tú. ¿Yo, por qué? -¿Puedes quedarte en el bar por mí? ¿Por qué? -Arancha va a un concierto. La voy a seguir y cuando la encuentre con el listillo ese, se va a tragar la discografía de esos babosos. ¿Cuento contigo? Claro. -Mercedes, Mercedes... Oye, ¿qué les das tú a los clientes? ¿Por qué? -¿Por qué? Acaba de llamar uno, un tal Carlos Puig, ¿te suena? ¿Carlos Puig? No me suena. -No te suena. Quiere el piso de la calle Doctor Laguna, esta tarde. Pero eso sí, solo si se lo enseñas tú. No, no, no. Que luego pasa lo que pasa. Además, mira cómo tengo la agenda. -Es un tipo un poco raro. Yo creo que te conoce de algo. ¿Ah, sí? -Mira. Aquí tienes un hueco libre. No, no. Estoy a punto de coger otra cita. Que vaya Beatriz. -No puede ir Beatriz. Mercedes, mira, este piso es demasiado caro. Así que, si el cliente quiere que sólo vayas tú, pues vas tú. Mira no, no tengo tiempo. -Mercedes, fuera del horario puedes hacer lo que te dé la gana. Pero aquí, de diez a ocho, eres enteramente mía. Laboralmente hablando, que quede claro. Menudo fichaje hemos hecho contigo, Mercedes, menudo fichaje. -Respira fuerte. Suelta. (TOSE) -Respira. Suelta. No está tan mal. Antes decía que no podía respirar. No era para tanto. -Vas a tomar este jarabe. Uno cada ocho horas, ¿de acuerdo? Y en una semana, como nuevo. Pero si estoy bien. Tú estarás como el médico diga. -Hola. -Hey... -¿Cómo vas? -Bien, mañana ya voy a trabajar. ¿Y Carlos? -Bien, muy bien. Pues como tengo algo de tiempo, si quieres... -No, no. Yo estoy estupendamente. -Le echo un vistazo a Oriol. -Claro, sí, a Oriol sí. -Vale. Tómate el jarabe, ¿eh? Oye, Inés, ¿os gusta Supertramp? -Sí. -Sí. Esta noche dan un concierto y tengo entradas. Por si queréis ir... -Sí. Vale. -Por aquí. ¿La Srta. Mercedes? ¿Qué haces tú aquí? He quedado con usted para ver un piso. No, que he quedado con un cliente. Anda, vete. Merche, que el cliente soy yo. Que no, que he quedado con Carlos Puig. No, Carlos no. Carles. Como una vedet, Carles Puig. No me digas que eres tú. Sí, Merche. Pero, Antonio, ¿cómo me haces esto? Quiero ver el piso y el baño. ¿Para qué? Para ver esa bañera tan grande. Que no Antonio, que te conozco. Por favor. No. Subimos un momentito, pero bajamos enseguida. Imagínate que soy Carles Puig. ¿Quieres que hable en catalán? Anda, anda. Barcelona es «bona», si la bolsa «sona». Bueno, pues este es el piso. Tiene un «hall» hermoso, como a usted le gusta. Muy bonito. Desde luego, tienes unas ideas... Parqué recién acuchillado. Sí. Carpintería lacada. Muy fina. Eso sí, tiene amplios pasillos. Tres habitaciones y esta es la principal, llena de luz. Con una ventana a la calle, como mi antigua casa. Orientada a poniente. Todos los armarios son empotrados. ¿Cuántos baños tiene? Tres, dos principales y un aseo. Ya, lo mismo que nuestra casa. ¿Perdón? No, que somos muchos en casa y solo tenemos un baño. Ah, uf, pues entonces le voy a enseñar este baño. Es la joya de la casa. El baño principal. Recién reformado. Con hilo musical. Suena música. Anda... Una pared de pavés, que ilumina la bañera. Qué detalle. Sí, precioso. Tú sí que estás preciosa. Antonio... Vámonos ya. Bueno. Eh... Otra cosa. ¿Sí? ¿Tendrá calefacción y agua caliente? Por supuesto, en toda la casa, central. ¿Cree que en esta bañera caben dos personas? ¿En esa bañera? Desde luego. ¿Lo probamos? ¡No! -¿Pero cómo que no? Antonio, no digas tonterías. Antonio, vámonos. Escucha, esto es como los coches. Si no se prueba, no se compra. De verdad... Anda, mujer. Pero muy rápido, ¿eh? Rápido, sí. ¿A quién se le ocurre? Ay, Carles, Carles. Carles... No, Carles, Carles. -Venga, Miguel, un poco más de brío, hombre. -Que ya va, Eliferia, que ya va. -Al final perderemos el autobús. -¿Por qué no os llevo yo en el taxi a Sagrillas? -No, tú nos llevas a la estación y te quedas en el bar, hombre. -Paqui, que no sea nada lo de tu padre. -No tiene buena pinta lo de su padre, no. -¡Coño! El de la luz. -Buenas tardes. -Muy buenas. -Verá, soy el dueño del bar de enfrente. Se lo decía por si le apetece una cervecita antes de... -Tengo prisa. Estoy fuera de mi horario otra vez. -Miguel, no llegamos. -¿Dónde ha ido este hombre? -¿Pasa algo malo? -Pues depende de para quién. -¿Cómo que depende de para quién? -Pues que para el que ha roto este precinto sí que va a pasar. -¿Usted cree? -Se lo garantizo, mire. De momento, le corto la luz. Y como vuelva a tocarlo se puede meter en un lío gordo. -Miguel, ya ha llegado Ramón. Nos lleva él a la estación. -Enseguida estoy. -¿Es usted Miguel Alcántara? -Sí, soy yo. -Nos tenemos que ir. -Pues espere un momentito. -Adiós. -Enseguida acabo, cielo. -Ya le digo yo que acaba. -Pero, bueno, ¿no tenía que venir la semana que viene? -Voy donde y cuando me mandan. Su documento de identidad. -Un segundo de verdad, un segundo nada más. Qué a gusto, ¿eh? Te has pasado con la espuma. Sí, pero es un baño de espuma, Merche. ¿Y si hacemos una obra en casa, le quitamos al cuarto de Oriol y nos hacemos un baño? Quita, quita. Para nosotros... No nos vamos a meter ahora. Y nos damos un baño para relajarnos. Se cierra una puerta. -Los de la agencia se dejan siempre la luz encendida, ¿o qué? Deben de ser los vecinos. No, es la puerta. ¿Cómo que la puerta? -Habrá que bajar un poco el precio, ¿no? Que hay alguien. No fastidies. ¿Que no fastidie? La única con llaves soy yo. -Para regalarlo, lo dejo vacío. -Mira cómo está esto. Al menos un poco de pintura. -Pues píntalo tú. -Sí, hombre. Lo que me faltaba. ¿Y si esperamos una contraoferta? -No, no. Que no. (SUSURRA) Déjalo, Merche. (SUSURRA) Las toallas. El... el desagüe, es que no se va la espuma. Hola, buenas noches. Buenas noches. -¿Quiénes son ustedes? Soy Carles Puig. Ustedes son los propietarios... -Sí, soy el propietario. ¿Cómo se ve un piso a estas horas? El señor Puig, que es un hombre muy ocupado. Vivo en Barcelona. Sí, y no tenía tiempo. Pero ya nos vamos. -¿Y qué? ¿Le ha gustado? ¿Cómo? -Dice que si le ha gustado. Ah, me ha gustado mucho. Me parece un poco caro, eso sí. Además, estoy preocupado porque el desagüe no va. -Ya quedamos que los arreglos van por nuestra cuenta, ¿verdad? Sí, sí, es cierto, señor Puig. Pues entonces, muy bien. Sí, no se lo había dicho, señor Puig. Claro. La bandera. (RÍE) Banderas. Perdonen las prisas, es que el señor Puig es un hombre muy ocupado, pero vamos... -¿Qué ha dicho de la bandera? ¿La bandera? No sé, es catalán... Perdone, perdemos el avión. -Qué poca vergüenza. -A este no le bajamos ni un duro, ¡ni un duro! Ha probado ya la bañera. Y además, gratis. (RÍE) Ay, Antonio, por Dios. ¡Que casi nos pillan! No, nos han pillado. No me ha dado tiempo de ponerme la ropa interior. A mí no ve ha dado vergüenza de estar con mi mujer en una bañera. Nos ha fastidiado. Bañera que no es tuya. Me ha dado susto, eso sí, cuando los he visto entrar. Fíjate cómo son las cosas. Ha sido entrar el tío ese, le he mirado los tirantes y se me he ha ocurrido el negocio para salir de pobres. Miedo me das. Banderas, banderas. ¿Banderas? Sí, para administraciones, para las autonomías, para la policía, para el ejército, para el niño, para la niña. Banderas de todos los colores. ¿No estamos en un momento de cambio? ¿Qué es lo primero que va a cambiar? Las banderas. Sí señor. Banderas y uniformes. -Pasa. ¿Dónde te metes? -Hola, hermano. Miguel, esto parece la cueva de Luis Candelas. -Antonio, que no estoy de humor. No te pongas melodramático, que yo vengo muy contento. Lo tengo. -¿Qué tienes? Lo que nos va a sacar de pobres, me cago en la leche. -Se ha ido, Antonio. Me ha dejado más solo que la una. ¿Quién, Paca? -Sí. Vaya por Dios. ¿Y qué va a hacer la pobre? Si está el Matamulas muriéndose. -Ya... No ha querido que fuera con ella. No querrá tener más lío. No te preocupes. -Que no, Antonio, que no. Ha sido irse al pueblo y recuperar la energía, todo en uno. A lo mejor es eso, que quería marcharse de este agobio. -¿Cómo me tengo que sentir yo? No lo sé, pero tienes que sentirte muy contento. Y en este momento eres la persona que más necesito, ¿entiendes? La que más necesito en el mundo. He tenido una idea brillante. -¿Qué idea? ¿Montar un cine porno? No, hombre. Un cine porno, no. Algo mejor. Banderas. -¿Qué? ¿Qué es para ti la bandera? -¿Para mí? Sí, la roja, con borlón y todo. ¿Qué es para ti? Es algo sentimental, ¿no? Pues eso es lo que quiero. Llenar de sentimientos a todo el país. Tenemos que montar una imprenta de banderas. Supertramp en concierto. Era un momento para todos de cambio, de búsqueda, de crisis. Y la verdad es que la idea de mi padre era buena. En esa nueva España, habría lugar para todas las banderas posibles, que señalaban lo que nos hacía diferentes. Daba igual el color. Era aquel un tiempo para dejarse llevar, para imaginar ese futuro que casi tocábamos con las manos. Un tiempo, en fin, para soñar despiertos. Claro que, a veces, los sueños tornan en pesadilla. Todo se trasformaba a nuestro alrededor. Y no siempre estamos preparados para dejar atrás ciertas cosas, sobre todo si tienen que ver con aquello que más queremos. Canción «Dreamer» de Supertramp.

Cuéntame cómo pasó - T13 - Capítulo 221

20 oct 2011

La familia Alcántara ha vuelto a San Genaro y parece que algunos como Antonio siguen resistiéndose a vivir en esa casa. Continúa trabajando en el concesionario pero su espíritu emprendedor hace que esté constantemente dándole vueltas a nuevos negocios que les permita recuperar el estatus perdido.

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  1. grunx993

    Como se llama la.cancion que suena de fondo cuando Carlitos se lia con la Rubia por fvor??

    30 sep 2014
  2. Laura

    Soy de Uruguay, me encanta cuentame, en particular Ricardo Gomez. El papel que hace de Carlitos es excelente! ademas de ser super lindo ;)

    04 jun 2013
  3. Flora

    Pues para no tener luz, le funcionó muy bien el velador a Paquita, no?

    07 nov 2011
  4. rker321

    Acabo de venir de Espana. vivo en los Estados Unidos, y he tenido la suerte de poder ir a muchas provincias y ciudades. entre ellas a Barcelona, una ciudad bella y con extremada cultura. Tuve la ocasion de ir a una lectura sobre la cultura y historia de cataluna. Pero also que dijeron me decepciono grandemente. Vivo en un pais en donde se hayan todos los idiomas, razas y religiones, pero todos nos consideramos Americanos. Sin embargo los catalanes que viven en Espana, no quieren ser Espanoles, quieren ser Catalanes, no quieren ensenar la lengua de su propio pais. Sin embargo, si Espana va a una guerra, que se hacen los catalanes no van a ir. Y si van, pelearian por un pais que no es el suyo. y moririan por una nacion que no es la suya. Es una filosofia que no la entiendo. pues nosotros somos un pais indivisible todos somos Americanos, no importa nuestro origen, raza, idioma o religion. No hay pais que pueda sostener esa separacion y ser un pais que triunfe.

    01 nov 2011
  5. Raquel

    Yo vivo en Sevilla, hablo castellano, catalán, inglés, francés y un poco de alemán. Mi lengua materna: el castellano. Trato con turistas y me duele ver a un alemán haciendo el esfuerzo de chapurrear el castellano con una guía en la mano, y respondiendo a mis JER JILER (en lugar de Herr Giller, pues cada cual tiene su pronunciación y a unos nos cuesta más que a otros); mientras que algunos catalanes que hablan castellano PERFECTAMENTE se empeñan en hablarme en catalán en Sevilla, y se ofenden como el señor que aparece en esta serie si digo Andrés en vez de Andreu.Es ABSURDO. Por suerte no todos son así, pero unos pocos extremistas y energúmenos acaban dándole mala fama a la mayoría. Yo voy a Inglaterra y hablo en inglés, no me empeño en hablar castellano, y si me llaman Rreichel en vez de Raquel me parece perfecto. Hay que respetar si se quiere ser respetado, y ser razonable. Porque acusan de fascistas a los "centristas" y algunos defienden la patria y la lengua como los nazis de los años 30.

    01 nov 2011
  6. dolors.

    muy buen comentario, Judith!!

    29 oct 2011
  7. ALEGRIA

    JA JA JA JA JA JA JA.......buen comentario pedro ......tu si que sabes escribir---

    27 oct 2011
  8. Judith

    Para Rocio Mari?ana, Entiendo que tal vez se vean nuestras reacciones exageradas y faltas de sentido del humor sobre el infinito tema del catal?n, pero, exc?seme, yo distingo entre sentido del humor, inteligente, fresco, sano ( el que m?s sobre uno mismo) y la burla f?cil...y hay cosas, a mi parecer, en las que no vale hacer burlas f?ciles, sobre todo si ha habido sufrimiento y muerte como es el caso de muchos catalanes que sufrieron humillaciones y torturas por defender su cultura y al fin y al cabo su identidad, machacados por la fuerza y la opresi?n, como es el caso de mi familia. De la misma forma reaccionar?a ante un foro que se burlasen del idioma o de la cultura castellana por respeto a aquellos que perdieron su vida a causa del terrorismo cobarde por hacer uso de ella. ?Se acuerdan de aquella famosa serie inglesa del hotel, Fawlty Towers en la que hab?a un camarero perezoso, retrasado e incompetente? en versi?n original era espa?ol pero en Espa?a se tradujo como que era mexicano..que no ten?a nada que ver con el contexto, no le vieron probablemente el humor de Monthy Phyton. En f?n.. Creo que se pod?an haber encontrado otras maneras mas inteligentes de hacer humor sobre los catalanes, eso es todo...

    27 oct 2011
  9. finlandis

    Excelente. Tengo la impresión de ver y de escuchar un disco burlado y repetitivo como si estos actores, a los que respeto, tubiesen aprendido una lección indeterminada, que " por su aprobación " es taquillera... @mas

    26 oct 2011
  10. pere (que no pedro)

    ya están los centralistas de siempre con los comentarios envenenados y fuera de lugar (va por "alegria" quien, por cierto, comete errores ortográficos en su tan amada lengua).

    26 oct 2011