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No recomendado para menores de 7 años Centro médico - 16/03/18 (1) - ver ahora
Transcripción completa

Pero vamos a ver:

¿Tú quieres ser dibujante, o no quieres ser dibujante?

Sí.

No. Sí, no. Dime:

Quiero ser dibujante.

¿Quieres ser dibujante?

¡Sí! ¡Quiero ser dibujante!

Dime:

Me voy a ir a Estados Unidos, voy a estudiar allí

y me voy a convertir

en la mejor dibujante del mundo.

Dilo.

Quiero irme a Estados Unidos,

voy a ser la mejor dibujante de Estados Unidos...

-¡Y del mundo! -Y del mundo.

De todo el mundo. Claro que sí.

¿Se puede saber de qué estáis hablando?

Hola. A ver...

¿Qué?

Bueno, que te quería decir una cosa,

que me gustaría que hubiera sido en otro momento, pero...

Bueno.

Que ya te la digo ahora, ¿no?

Sí, mejor. Dímela.

Pues que me quiero ir a Estados Unidos a ser dibujante.

¿Cómo...?

A ver.

¿Tú tienes algo que ver en esto?

Que no, que no tiene nada que ver. Que es solo mi idea.

Pero ¿y por qué me entero ahora?

Bueno, pues no sé. ¿Por qué te enteras ahora?

Porque a lo mejor,

si me hicieras un poquito más de caso,

te hubieras enterado.

Marta.

-Voy a pedir una excedencia. -¿En serio?

Que tengo la sensación de que tengo que descansar, Soto.

No puedo seguir así.

Y aquí no... No descanso. Estoy agotado.

Y tampoco puedo permitir que el agotamiento, pues...

me haga dudar de la vocación de médico.

No, hombre.

Que yo te lo decía en broma, ¿eh?

Pero... No sé.

Y...

¿Y si te vas y no quieres volver?

Pues será

que no estaba relacionado con el agotamiento.

¿Estás seguro?

Sí.

Antonia acude desde hace tiempo al hospital

para el control de su hipertensión.

Sin embargo, hoy viene sin cita previa.

¡Clara, Clara! ¿Dónde hay otro baño?

Pues otro baño no hay; porque el otro está estropeado.

Pero bueno,

¿qué hace usted aquí, si no le toca la revisión?

¿Cuántas veces te he dicho que no me trataras de usted,

por favor?

Tutéame.

Es verdad. Es verdad.

Ay, discúlpame.

Es que necesito un baño. No puedo aguantar más.

Bueno, pues pase. Eh...

pasa, Perdona,

pero ten cuidado, ¿eh?

A ver si te vas a escurrir.

¡Uf! Es que llevo una semana

con un dolor de barriga y una diarrea...

Me paso todo el día en el baño.

Y luego, claro,

estoy como muy cansada

y no tengo ganas de nada; no tengo fuerzas, ¿sabes?

A ver si me puede ver el doctor Dacaret.

-¡Uy, aquí! -¿Ahí?

¡Uy, me duele mucho!

No apriete tanto, por favor.

Vale, vale. Ya estamos.

Es que la pobre lleva una semana con dolor.

¿Sí?

Bueno, relájate, Antonia, un poquito, ¿vale?

A ver, ¿me puedes definir el dolor?

Empezó con unos retortijones, así, de vez en cuando;

y ahora ya es constante.

-Vale. ¿Y has tenido fiebre? -No, no.

Bueno, te recuerdo que Antonia es hipertensa desde hace muchos años

y está en tratamiento.

Y también tiene asma.

A ver, mira,

donde te duele es justo el hipocondrio izquierdo.

¿De acuerdo?

Cuando hago la palpación profunda no he apreciado ningún tipo de masa.

Y hay peristaltismo,

que es buena señal

porque quiere decir

que el tubo digestivo funciona correctamente. ¿De acuerdo?

Clara,

tenemos que hacer una analítica de sangre y de orina

y le tomas la tensión y la fiebre.

Muy bien. Pues ahora mismo.

Los síntomas de Antonia apuntan a una gastroenteritis,

pero no podemos descartar una diverticulitis;

que se produce cuando los divertículos,

que son una especie de bolsas

que se forman en la pared interna del intestino,

se inflaman o se infectan.

Pues a mí el reloj me encanta.

No, si bonito es.

Pero el doctor Rivera no es tan ostentoso.

¡Ay, Javier!

Que es su jubilación; necesita un regalo a la altura.

Pero no le gusta que llevemos nada.

Vamos, ni gomina; acuérdate la que lio.

Qué tipo con más carácter.

La verdad es que lo voy a echar de menos.

Bueno, pues del regalo te ocupas tú.

Ya veré...

Hombre, Blanco, a ti te iba buscando yo.

Vamos, sí. Sí, sí.

Que tenemos mucho trabajo arriba.

-Sí, sí. Vamos.

Que me está entreteniendo, me está entreteniendo él.

Venga. Hasta luego.

Javier, ¿tienes hora?

Venga...

El hospital está llevando a cabo

una campaña

para la detección precoz del cáncer de mama

en la que el doctor Blanco

atiende a mujeres comprendidas en la franja de edad de riesgo

y a las que se les ha avisado

a través de una carta enviada a su domicilio.

Las mujeres entre 50 y 69 años

deben hacerse una mamografía bianual.

Salvo excepciones que recomiende su médico,

por supuesto.

Para estas pruebas el doctor Rivera y yo

estamos al mando;

aunque esta es su última campaña porque se jubila.

En principio parece todo normal, ¿eh? No hay ninguna sintomatología.

No hay deformidades en la mama,

no hay alteraciones en el pezón y en la areola,

con lo cual, en principio podemos estar tranquilos.

Ya me deja mucho más tranquila, doctor.

De todas formas

sabes que dentro de unos días

tienes que venir

a buscar los resultados de la mamografía.

Y ahí lo confirmaremos todo.

De acuerdo.

Eso sí,

hay que seguir haciendo bien la autoexploración mamaria en casa.

muchas gracias.

Que no se nos olvide, ¿eh?

Ah, aprovecho ya que estáis aquí

para explicaros

cómo hay que hacer la autoexploración.

Lo primero de todo es colocarnos frente a un espejo y observarnos.

Ver que no hay masas, que la mama no está deformada,

que no hay cambio de color en la areola,

que el pezón no está hundido.

A continuación nos palpamos, y sentimos que no hay nódulos.

Es decir, pequeños bultitos. Eso lo notaréis.

Que no hay endurecimientos o que no hay hundimientos.

Si después de hacer todo esto

observáis que hay algo

que no habéis visto o sentido con anterioridad,

debéis acudir a vuestro médico. ¿De acuerdo?

Y ahora os dejo, que me están esperando.

Tengo otra paciente.

-¿Me acompañas, por favor? -Sí.

Bueno,

pues ya nos vemos en la siguiente revisión,

¿de acuerdo?

¿Marisol Molero?

Pase, por favor.

Bueno, está bien.

Teniendo en cuenta que Antonia es hipertensa,

no va mal la cosa: 13,8.

Muy bien.

A ver, Antonia,

dependiendo del resultado de la analítica,

empezaremos con un tratamiento u otro. ¿De acuerdo?

Pero tendrás que quedarte en observación.

Te pondremos suero para hidratarte

y también analgésicos para el dolor.

¿De acuerdo?

Pues mira, perfecto.

Hoy no tenía nada que hacer;

o sea que me va perfecto.

Me habéis arreglado el día.

Desde luego Antonia,

eres de las pocas personas que conozco

que están encantadas de venir al hospital.

Pero si esto de aquí es una pasada.

Si pasan un montón de cosas...,

me lo paso muy bien; mejor que en el cine, fíjate.

Si tú supieras, Antonia...

Bueno, yo os dejo. ¿Vale?

Dacaret,

¿cómo está Marta, tu hija? Debe estar preciosa, ¿verdad?

Está enorme. Ha pegado un estirón...

La verdad que sí. Gracias por preguntar.

-Me alegro. -Bueno, luego nos vemos.

-Vale. Hasta luego. -Hasta ahora.

Bueno, Antonia, que te voy a dar un pinchacito,

¿vale?

Voy a hacerte una analítica.

¡Uyss! ¡Uy, uy!

Que se me escapa. Disculpa,

disculpa... Disculpa.

Espera, que voy contigo.

Para tratar una gastroenteritis, además del reposo,

es muy importante beber agua.

Alrededor de dos o tres litros, en pequeñas cantidades.

Una vez observemos que nuestro cuerpo tolera muy bien los líquidos,

empezaremos con dieta blanda.

A base de pescado

o carne a la plancha y pan blanco tostado.

Y muy importante,

lavarse bien las manos después de las deposiciones.

Pues yo hoy

no he encontrado todavía ningún caso.

Pues afortunadamente yo tampoco.

Bueno,

a ver si sigue así la campaña, ya que es tu última.

Pero qué pesado te pones.

Que sí, que ya sé que me jubilo.

Pero

¿qué queréis, adelantarme la jubilación?

Pues te recuerdo que todavía llevo la bata puesta.

Eh, ey. Espera, espera, espera. ¿Y eso?

No sé. Será sudor.

Aunque... no sé, no estoy sudando.

¿Has tenido algún problema últimamente?

No.

Déjame echarle un ojo.

¡Anda, anda, anda!

Esto será una mancha del café.

Enrique, por favor, no seas cabezón, ¿eh?

¿Qué les decimos a los pacientes?

Que tienen que ser consecuentes con las pruebas.

¡Pues da ejemplo!

Venga.

Al doctor Rivera le tengo un gran aprecio.

Pero sobre todo admiración profesional.

Ha sido un referente en la oncología.

Aunque últimamente su carácter está cambiando.

Está más apático y desanimado.

Tú mismo puedes ver

que la zona de alrededor está enrojecida.

Vale.

Pero eso puede ser de la camisa, que me roza.

Estos tejidos sintéticos es lo que tienen.

Ya.

¿Y esta secreción también es de la camisa?

¿La habías visto antes?

Pues sí.

Pero creía que era un efecto secundario.

¿Un efecto secundario a qué?

Es que lo quieres saber todo.

De los antidepresivos que estoy tomando, ¿vale?

¿Está todo bien?

Pues no, no.

No estoy pasando por mi mejor momento.

Incluso en casa

el ambiente es muy tenso con mi mujer.

Todo por la dichosa jubilación esta.

Ya.

Enrique, sabes cómo va esto.

Tengo que palpar la zona.

¡Anda, anda, anda! ¡Déjate!

Por favor, Enrique. Déjame.

Por favor, Enrique. Siéntate.

Es cierto que algunos medicamentos

como los tranquilizantes o los antidepresivos

pueden provocar estas secreciones

que son algo parecido a la leche.

Y se producen

por la estimulación hormonal de la mama.

Pero podría ser algo más grave también.

Antonia está siendo tratada de su dolor abdominal

a la espera de los resultados de las analíticas.

Es que me encanta.

Ay, Mari, ya me encargo yo, ¿vale? Muy bien.

Es tremenda, ¿eh?

¿Qué pasa, Antonia? Hola, Clara.

Veo que no has perdido el interés por nosotros.

Ay, es que me gusta saber de vosotros.

Además,

esta vez es muy diferente, ¿sabes?

Ah, ¿Sí? ¿Por qué?

Porque estoy escribiendo una novela. Ah, ¿Sí?

Una novela sobre los líos

entre médicos, enfermeras, celadores... ya sabes.

O sea, amores y desamores hospitalarios.

Ah. Pues vas a tener tema, ¿eh?

Mi marido se pasa la vida viajando.

Aún le quedan dos años para jubilarse.

Mis hijas están en el extranjero estudiando

y yo, pues mira,

para pasar el tiempo, pues escribo.

Siempre me ha gustado mucho leer y escuchar y contar historias.

Y además pienso que,

¿qué mejor sitio

para documentarse que este hospital, no?

A ver, cuéntame los últimos cotilleos.

¡Bueno! Hay tantos, Antonia...

Bah, cuéntame uno.

No sé ni por dónde empezar, fíjate.

A ver, ¿qué te puedo contar?

-Hola, Antonia. -Hola.

Clara, ¿me dejas?

-¿Qué tal? -Bien, bueno.

-¿Mejor? -Mejor, bueno, sí.

Vamos a ver, mira,

traigo los resultados de analítica de sangre y de orina,

¿de acuerdo?

Y destaca una anemia y también leucocitosis.

Eso quiere decir

que estás pasando por un proceso infeccioso.

Sospecho de diverticulitis;

pero, para salir de dudas, prefiero hacer un TAC.

Vale. Bueno,

tengo confianza plena,

o sea que haz lo que...,

lo que tengas que hacer, ¿vale?

Perfecto, muy bien.

Bueno, yo me encargo de preparar la sala de Imagen.

-Vale, perfecto. -¿Vale?

-¿Vamos? Venga.

¡Ey, Clara! ¿Y los cotilleos qué?

Vete pensando quiénes van a ser los protagonistas.

Que hay mucho.

-vale. Nos vemos pronto, ¿vale? -Vale.

De verdad...

Oye, Clara, escúchame una cosa,

espero que los cotilleos estos que le cuentas a Antonia,

no tengan absolutamente nada que ver conmigo, ¿eh?

Hombre, pues depende de lo interesantes que sean.

¡Clara!

Que no, hombre, tranquilo.

A ver,

que ya sabes que soy discreta, ¿eh?

Sí.

Y además,

me he dado cuenta la cara que se te ha quedado

cuando te ha hablado de Marta, de tu hija.

¡Ah, por cierto!

¿Hay alguna novedad ya con respecto a lo de Estados Unidos?

Sí. Sí, alguna hay.

Ah, ¿sí? ¿¿Y qué?

Al final me voy a Estados Unidos con mi hija.

¿Cómo? Pero ¿qué dices?

Pues mira,

he estado dándole vueltas y ....

ella es mi prioridad,

así que lo he decidido así.

Pero vamos a ver,

¿qué pasa con tu trabajo?

Y además, ¿qué vas a hacer tú allí?

Bueno, no sé, Clara. Ya lo pensaré.

Bueno, ya ...

hablaremos esto con más calma.

Pero mira, Daca.

Yo creo que antes de irte,

deberías atar tu futuro allí bien, ¿sabes?

Bueno, ya pensaré en eso.

Vale.

Escúchame una cosa,

lo que te he contado,

ni a Antonia ni a nadie, ¿vale?

Hombre, ¡por supuesto! Ya me conoces.

A ver, daca.

Otra cosa no,

pero a mí a discreta no me gana nadie.

Ya, sí... si.

Aquí hay algo.

Es una masa.

Bueno,

pero puede ser un quiste de grasa.

No. Es otra cosa.

¿Qué dices? ¿Un tumor?

Anda, por favor. No digas tonterías.

Mira.

Presenta consistencia elástica,

y no está fija a planos profundos.

Pálpate tú si quieres.

Vas a tener razón.

Vamos a estudiarlo.

Anda, anda. ¿Qué dices?

Por favor, Enrique, vamos a estudiarlo.

¡Que no, Javier! ¡Que pareces mi mujer!

Te recuerdo

que llevo trabajando aquí, sin faltar ni un solo día

por enfermedad,

desde hace años.

Y así pienso seguir hasta que me jubile. ¿Eh?

Soy un doctor.

No soy un jubilado.

Vale.

Eres un doctor

que también puede ponerse enfermo. ¿De acuerdo?

Voy a pedir las pruebas.

¡Voy a pedir las pruebas!

Llevo 30 años siendo la persona que está del otro lado,

la que diagnostica las enfermedades.

Pero, desde que me voy a jubilar,

noto que todo el mundo empieza a perderme el respeto.

¿Un tumor en la mama?

Sí, todo apunta a que sí.

Además,

no está pasando un buen momento personal

y...

La jubilación le está pesando mucho.

Perdón, doctores. Sí, ¿cómo no?

Pasa.

Por eso creo que lo del regalo, por el momento, lo dejamos.

No, si me parece bien.

Pero, con más motivo,

creo que hay que regalarle algo.

Verás, Javier.

Yo creo que Rivera

lo que necesita es algo

que le ilusione y le motive. ¿De acuerdo?

Vamos a hacer una cosa,

tú ocúpate de las pruebas médicas, que yo me ocupo del regalo. ¿Vale?

Ah.

Y luego dile que voy a pasar a verle.

De acuerdo.

Antonia, ¿qué pasa? ¿Qué te pasa?

Ay, que estoy muy mareada, y...

Y echo...

un poco de sangre en las heces. ¿Sabes?

Y...

No sé.

Me parece que tengo fiebre,

y es que no me encuentro, pero nada bien.

Vamos a ver,

¿por qué no me has avisado antes? ¿Eh?

Te había acompañado, venga.

Vamos.

Que voy a avisar al doctor.

Tranquila.

Así.

¿Te mareas? Sí.

Venga, despacio.

Ay, Dios.

El doctor Dacaret

ha decidido hacerle un TAC abdominopélvico a Antonia,

para explorar en profundidad su aparato digestivo bajo.

En el TAC parece que hay una colitis.

Que es la inflamación de una parte del colon,

y que puede ver comprometida su funcionalidad.

Y produce dolor y sangrado.

No he apreciado trombos.

Pero no puedo descartar que los haya.

Así que tendremos que ingresar a Antonia

y dejarla en ayunas hasta que le hagamos la colonoscopia.

Pero si está muy guapa, Antonia.

Perdón. Está muy guapa, no.

Que estás guapísima.

Ahora me has gustado más.

Bueno, ¿qué tal? ¡Ay! Pues mira.

Me he pegado la siesta dentro de un tubo,

porque el doctor Dacaret no ha abierto boca.

No hay manera.

Bueno, Antonia, a ver,

es que yo estoy bajo secreto profesional, ¿eh?

Cuidado.

Ay, ya, ya. Sí, sí. No sabes nada tú, vaya tela.

No. A ver, escucha Antonia. Eh...

Referente a la colonoscopia,

tendrás que tomarte unos sobres, para limpiar el colon.

-Vale. -¿De acuerdo?

Pues nada. Yo os dejo.

Vale. Ya me encargo yo de todo. Muy bien. Hasta ahora.

-Hasta luego. -Hasta ahora.

Bueno, Antonia, vamos dentro de la cama.

Vale. ¿Me quito la bata, o qué? Sí, quítatela.

A ver. Dame... A ver. Bueno.

Antonia, ¿por qué no llamas a algún familiar? ¿Eh?

Que venga a hacerte compañía.

Mira mi marido está trabajando en Suiza.

Mis hijas están estudiando en el extranjero también.

¿Qué voy a hacer? ¿Preocuparles?

De lejos todo se ve...

Se ve...

más importante de lo que es.

No pasa nada.

Ya, pero bueno, que...

Aunque finalmente esto no sea nada grave,

y eso espero...

Es muy importante estar acompañada de los familiares.

Ya, bueno. Ya veremos. ¿Vale?

Tras mostrar síntomas de un proceso tumoral,

al doctor Rivera se le realizó una mamografía.

Se aprecia una lesión sospechosa de malignidad.

Apunta a un tumor.

Pero con los datos que tenemos

no sabemos si es benigno o maligno.

Así que le haremos una ecografía y una biopsia.

¿Puedes girar el monitor?

¿Puedes dejarme trabajar?

Soy oncólogo, Javier. Y puedo afrontarlo.

Ahí lo tienes.

Es una lesión quística de tres centímetros,

bien delimitados, de contorno liso.

Y con un polo sólido de 1,2 centímetros.

Es maligno.

Es un cáncer de mama

que ha desarrollado en su interior un quiste.

Enrique,

sabes que si la biopsia lo confirma

tendremos que intervenirte.

¡Javier, que tengo cáncer!

¡Que esto es el fin!

¡Por favor, no pienses así!

Qué razón tenía mi mujer

cuando decía que ya van a empezar los achaques

y que tenemos que disfrutar de la jubilación.

Que tenemos que dejar de pensar en los demás,

y cuidarnos a nosotros mismos.

¿Pero eso qué significa?

¿Que el resto de mi vida

voy a tener que estar pasando de consulta en consulta,

hasta morirme?

Eres muy exagerado.

Eres joven.

Y sabes que vamos a hacernos cargo de la situación.

¡Por favor!

Vale. Tienes razón.

Haz lo que tengas que hacer.

Eso es.

Te voy a hacer una biopsia ahora mismo.

Clara, además de la colonoscopia,

necesitamos una analítica completa,

y también serologías virales. ¿De acuerdo?

Con hemocultivo, coprocultivo, urocultivo.

Y también,

un estudio de parásitos en heces. ¿De acuerdo?

Vale, pues me encargo yo. Vale. Perfecto, gracias.

¿Vale? Hasta ahora.

Ah, Daca, una cosita.

Dime.

Oye, que...

No puedo dejar de darle vueltas al tema tuyo,

de marcharte a Estados Unidos.

Clara, a ver.

¿Puedes bajar el tono, por favor?

¿Y me lo dices aquí,

en medio del pasillo,

que está todo el mundo escuchando?

A ver, que Dirección no lo sabe.

Y quiero decírselo yo. No que se lo cuente cualquiera.

Bueno, pues si quieres

lo hablamos en un sitio más discreto.

Pero de verdad Daca,

me parece una temeridad, pero una temeridad,

que te vayas así a las bravas. Fíjate.

De verdad, yo es que no...

Da igual. Mira.

Si lo sé no te cuento nada, Clara.

¡Pero bueno!

El doctor Rivera

recibe los resultados de la biopsia que se le realizó.

Viéndoos aquí a los dos juntos, intuyo que no son buenas noticias.

La biopsia ha confirmado que se trata de un cáncer de mama.

Sabes que menos del 1% de los hombres la padece y...

Bueno.

Esto puede ocurrir.

Así que voy a iniciar

las pruebas de preoperatorio habituales

para intervenir lo antes posible.

Enrique.

Tienes que levantar ese ánimo.

Eso es muy fácil decirlo.

A ver. No te pongas en lo peor.

Todavía eres muy joven y tienes muchas cosas que hacer.

Sí.

¿Pero sabes al final de esto qué es lo que queda?

Que voy a dejar de ser un doctor para ser un jubilado más.

Bueno, pero siempre vas a ser nuestro doctor Rivera.

Sí, claro.

Y celebraremos mi jubilación,

yo os pagaré la comida,

vosotros me haréis un regalo estúpido,

nos abrazaremos,

y al final, pasará la vida, y os olvidaréis de mí.

Es una situación complicada médicamente,

pero también lo es psicológicamente.

El doctor Rivera ahora necesita mucha ayuda,

por parte de todos,

y no solamente por su problema médico.

Sino también por todo lo que está viviendo.

Tiempo después,

un especialista le va a realizar la colonoscopia a Antonia,

para estudiar con más detenimiento la causa del sangrado en sus heces.

En la prueba aparecen varias úlceras profundas en el colon,

que obstruyen casi por completo la mucosa.

Y aunque parece ser un proceso infeccioso crónico,

hemos cogido unas muestras para analizar en laboratorio.

Por otro lado,

los resultados de las analíticas son normales.

Lo que vamos a hacer ahora

es empezar un tratamiento

con antibiótico, corticoides y nutrición enteral.

Es decir,

que vamos a suministrar directamente los nutrientes

en el tracto gastrointestinal

mediante una sonda.

Antonia no mejora,

pese al tratamiento

para su posible enfermedad inflamatoria.

Hola, Clara. Hola.

A ver, el tratamiento no ha hecho efecto. ¿De acuerdo?

Sigues teniendo diarrea.

Las serologías virales han dado negativas,

y los cultivos, también.

Tranquila, vamos a hacer una nueva analítica,

y voy a ir al laboratorio ahora mismo,

a ver si tienen

los resultados de las biopsias de las úlceras. ¿De acuerdo?

Clara tenemos que aumentar la dosis de analgésicos.

Venga. En un rato te veo.

¿Qué pasa, Antonia?

Mujer pero si seguramente esto se queda en nada. ¿Eh?

Cierra un poquito el puño. Fuerte. Aprieta.

Eso es.

Con lo fuerte que tú eres, ¿eh?

No, si... Si no es por eso.

Es que sois tan cariñosos conmigo...

A ver Antonia,

yo creo que deberías de llamar a tus familiares, de verdad.

Es que, en estos casos,

el hecho de...,

de preocuparles es lo de menos.

Seguramente

te vas a tener que quedar aquí más días ingresada. ¿Eh?

Vale. A ver si llamo a mi marido.

Oye, si quieres le puedo llamar yo, y hablo con él.

No, no, no, no, que es muy suyo y...

Y... Ya, ya me ocupo yo. ¿Vale?

Cuando estés aquí ya con ellos, con todos tus familiares,

te vas a recuperar en un pispás.

Ya lo verás.

Bueno, pues ahora te dejo,

y ya vendré después, con el doctor y con los resultados.

Y no llores, tonta. Que todo va a ir bien.

Cualquier cosita que necesites,

te dejo aquí el timbre,

me llamas y vengo enseguida. ¿Vale?

De acuerdo. Venga. Hasta luego.

Gracias.

Tras confirmar

que el doctor Rivera tenía un tumor maligno en la mama,

su mujer, Amparo, llegó al hospital.

Y poco tiempo después, se procede a la extirpación.

Se ha obtenido una pieza quirúrgica

de dos centímetros y medio de diámetro máximo,

y un centímetro de alto.

Se enviará a Anatomía Patológica para su análisis,

y bueno...

ahora están suturando,

y solo queda esperar a los resultados.

Hemos resecado los bordes al máximo,

para asegurarnos de que la zona quedaba limpia.

Y ahora, pues...

Sí. Ahora me pondrán el tamoxifeno,

empezaremos con la radioterapia para erradicarlo del todo.

Me sé el protocolo.

Enrique.

Enrique,

tú siempre has sido un hombre directo,

así que lo voy a ser contigo. ¿M?

Deja de lamentarte porque no tienes por qué.

¿Crees que no tengo motivo para lamentarme?

Yo también he tenido un cáncer, y aquí estoy.

Sé que es complicado.

Que se te cae el mundo encima.

Que aparecen fantasmas por todos lados.

Pero hay que encontrar las fuerzas para revertir la situación.

Mira, Javier.

Yo te agradezco todo lo que estáis haciendo por mí.

Tú y el doctor Landó.

Pero en este momento

no me encuentro en disposición de hacerlo.

Después de esto, aunque todo salga bien,

la vida me está diciendo

que ya no voy a volver a ser el hombre que era.

Y eso...

cuesta digerirlo.

Por Dios... Enrique.

Mientras esperamos los resultados de Anatomía Patológica,

al doctor Rivera

le haremos un estudio de extensión

para confirmar que el cáncer no se ha extendido.

Hemos dado un gran paso extirpando,

pero no podemos decir que lo malo haya pasado.

El doctor Dacaret

ya tiene los resultados de la analítica realizada a Antonia.

En ellos, parece haber encontrado un nuevo motivo de preocupación.

La paciente presenta pancitopenia.

Que es una reducción simultánea

de plaquetas, glóbulos blancos y glóbulos rojos.

Así que, ante este nuevo hallazgo,

lo que tenemos que hacer es un aspirado de médula ósea.

Mandaremos el material a analizar,

y espero que con el resultado, pues podamos hacer un diagnóstico.

-Hola, Antonia. -Hola.

Bueno, a ver.

Tengo los resultados de la biopsia de médula ósea.

Y aparece hipocelularidad global.

¿Y eso qué es?

Eso quiere decir

que hay menos células

de las que debería en condiciones normales. ¿Vale?

Esta prueba, esta biopsia,

la hemos hecho

para descartar posibles tumores en la médula ósea,

u otras patologías.

Pero todavía necesitamos

los resultados de la biopsia de las úlceras.

En este punto en el que estamos,

sigo sospechando de un proceso infeccioso.

Pero tenemos que verlo poco a poco.

-¿Vale? -Vale.

-Pero doctor. -Dime. Dime.

¿Por qué no me da algo solo para calmar el dolor y ya está?

Es...

Que sea lo que...

Lo que tenga que ser.

Y si es mi momento, ya me da igual, doctor. Pero...

Pero es que yo no quiero sufrir más.

Me duele mucho y estoy cansada.

-Antonia, Antonia... -Necesito tranquilidad, por favor.

Escúchame.

Te vas a recuperar.

Así que deja de inventarte novelas de las tuyas. ¿Vale?

Me tengo que ir un segundo, pero vengo en breve.

-¿Vale? Hasta ahora. -Hasta ahora.

¡Hola! Hola. Hola, Clara.

Oye... Dime.

No la dejes sola. ¿Vale? Ni que le decaiga el ánimo.

Ah, no te preocupes. Déjame a mí. Vale. Hasta ahora.

Antonia. Hola, Clara.

¿Has llamado ya a tu marido o a algún familiar?

No.

¿Y eso por qué? A ver.

¿Qué pasa?

No tengo marido,

no tengo hijas en el extranjero...

Bueno.

De hecho, no tengo hijas.

Y tampoco estoy escribiendo una novela...

Yo solo quería sentirme arropada y...

Y aquí siempre hay mucha gente y...

¡Y me tratáis tan bien...!

Pero ¿sabes? Mira.

Las mentiras se acaban pagando, ya ves.

No digas eso. Antonia, por favor.

Cuéntame. ¿Qué tal con Rivera?

¿Así está la cosa?

Se ha encerrado en sí mismo.

Tiene respuestas para todo y no hay quien le mueva de su sitio.

Bueno.

Pues quizás podamos hacer algo.

Verás.

Mientras estabais en quirófano,

he estado hablando con Amparo, su mujer.

Y se me ha ocurrido algo.

Lo que está claro

es que Rivera necesita una motivación.

Y quizás se la podemos dar. ¿Eh?

Además,

creo que es el mejor regalo que le podemos hacer

para su jubilación.

Pues ya me dirás qué se os ocurre. Ya me lo dirás.

Voy a consulta. Vale.

Hola. Hola, Clara.

Ya están los resultados de la biopsia de Antonia.

Ah, menos mal. A ver qué dicen...

Claro,

Colitis por citomegalovirus.

Claro.

Pues ya está, ya tenemos la solución.

Escucha.

Hay que empezar el tratamiento con foscarnet,

y quitar los corticoides.

Ah, muy bien.

Y dile a Antonia que, en breve,

estará en su casa

escribiendo la novela de nuevo. ¿Vale?

Eh... Daca, te quería decir una cosa.

Dime.

Pues que casualmente vi su libreta.

Y no había ninguna anotación ni ninguna novela.

¿Cómo que no?

¿Entonces por qué insiste tanto en que le contemos historias?

Yo creo que está muy sola.

¿Sabes que tampoco tiene familia? ¿ni hijos, ni marido ni nada?

A ver, Clara, Clara

¿Esto te lo ha dicho ella?

Mm... Sí.

Parece que hacemos más falta de lo que yo pensaba.

Y no solo como personal sanitario.

Qué pena.

Después de ser intervenido por un cáncer de mama,

el doctor Rivera

fue sometido a un estudio de extensión,

y el tumor extirpado fue enviado a analizar.

Tenemos los resultados de anatomía Patológica.

Pero si quieres

esperamos a que vuelva Amparo.

Creo que estaba con Landó.

No, no. Cuéntamelo a mí.

Ya se lo contaré yo luego yo a ella.

Como quieras.

Es un carcinoma papilar intraquístico.

Pero, por suerte,

el estudio de extensión

no ha mostrado ningún resto de tumor.

¿Me has oído?

Sí, sí.

¡Que no se ha extendido! ¡Es una buena noticia!

Que sí. Que estoy muy contento.

Pero mira, es una alegría interna.

Por eso no la notas.

A ver. ¿A qué viene ese tono?

Mira, Javier,

yo estoy muy agradecido por todo lo que has hecho por mí.

Y obviamente estoy contento de que la cosa no vaya a peor.

Pero es que esto es una señal.

A partir de ahora,

nadie ni nada va a impedir que todo el mundo, incluida Amparo,

me trate como un jubilado enfermo, que no quiero serlo.

¡Hola!

Hola, cariño.

Con estos resultados,

sabemos exactamente a qué tipo de tumor nos enfrentamos.

Así, podemos precisar mucho mejor

el tipo de tratamiento

que le vamos a poner al doctor Rivera.

Amparo, te cuento.

Enrique va a necesitar radioterapia.

Sesiones de radioterapia.

Y aunque va a estar un tiempo convaleciente

y tendrá que pasar revisiones periódicas,

el pronóstico es bueno.

Bueno. A ver. Amigo.

Aquí tienes tu regalo de jubilación.

Gracias. Me encanta.

Que me hables ahora de jubilación es lo que más necesitaba.

Anda. Ábrelo, que te va a encantar.

¿Vale por una cafetera?

Para que no te pases toda la mañana haciendo café.

Que lo haga la máquina.

Sí, porque además

tú vas a estar ocupado en otras cosas.

Verás.

¿Te acuerdas de esas conversaciones que hemos tenido siempre,

de la cantidad de cosas que uno va dejando atrás,

porque no tiene tiempo para hacer?

Bueno.

Pues hemos estado hablando Amparo y yo

y he hecho algunas llamadas.

Ah, ¿sí?

Me vais a apuntar a clases de baile...

No te vendría mal.

Porque, con los dos pies izquierdos que tienes...

No, verás.

Son llamadas a la universidad.

He empezado las gestiones para que retomes la tesis.

Pero ¿qué dices?

¿La tesis ahora?

¿Después de tanto tiempo?

Pero si precisamente la dejé porque no tenía tiempo,

y porque no tenía claro qué estudiar.

Por eso es el regalo perfecto.

Ahora dispones de tiempo, de experiencia,

y de una materia poco estudiada:

el cáncer de mama masculino.

Así que...

seguirás aportando a la medicina.

Y además vas a ser doblemente doctor, Enrique.

-Gracias. -Cariño...

Eh... ¿Los dejamos solos?

Por supuesto.

¿Sí? Descansa. Gracias, ¿eh?

El momento en que detectamos el cáncer,

junto con las medidas tomadas,

nos hacen ser optimistas

en cuanto al pronóstico del doctor Rivera.

Tiempo después,

el doctor Dacaret y la enfermera Clara,

visitan a Antonia

para ver

qué tal se encuentra con la nueva medicación.

-¡Hola, Antonia! -¡Hola!

Bueno. Traigo buenas noticias. ¿De acuerdo?

Tengo los resultados, y...

aparece que hay un descenso de la pancitopenia,

y también de los leucocitos.

¡Eso significa que estás mejorando, mujer!

-¡Ay, qué bien! -Eso es.

Y por otro lado,

con los resultados de la biopsia medular,

hemos visto que no había una causa tumoral.

Sino que es un proceso infeccioso por citomegalovirus.

Vaya.

¿Qué es esto?

"Érase una vez una mujer menuda que vivía en un hospital".

Pero no soy yo, ¿eh?

¿Este es el principio de tu novela? -Sí.

¿Cómo que no eres tú? No.

¡Esta es Antoñita la fantástica!

Bueno, Antonia, escucha:

Yo me tengo que ir.

En breve te vamos a dar el alta. ¿De acuerdo?

Ay, qué pena. Con lo bien que estoy aquí...

Bueno, ya sabes

que las puertas están más que abiertas para ti.

Gracias.

Cuando vengas te recibiremos con los brazos abiertos.

-Gracias. Lo sé. -¿Vale?

Gracias.

-Bueno. Te veo. Hasta ahora. Adiós. -Hasta ahora.

¿Por qué no escribes un libro de verdad?

Pero... ¿Cómo?

¿Qué voy a escribir yo?

Mira, estoy segura

que tu vida es mucho más interesante de lo que tú te crees.

Además, así puedes plasmar tus pensamientos, tus sentimientos.

De verdad que te ayudaría muchísimo.

¿Tú sabes que yo de pequeña estuve en un internado?

Ah, no, no tenía ni idea. Pues sí.

Pues mira. Eso es interesante.

Bueno, pero el regalo de la cafetera ha sido brillante, ¿eh?

Y la cara que puso, todo un poema.

Yo creo que le ha gustado.

¡Sí, hombre!

Lo gracioso será cuando la abra y no sepa cómo funciona.

Oye, Ramón, te quería decir algo.

Gracias.

La idea de la tesis ha sido...

La verdad que ha sido muy buena, y Rivera lo necesitaba.

Pero te digo una cosa,

cuando yo me jubile, yo quiero el reloj.

Sí. De arena, para la mesilla. Anda ya, hombre.

Yo... A mí me regalas un reloj...

Hola.

Os dejo.

Eh... Vale. Te quería comentar.

Verás Eh... El otro día...

El otro día estuvo aquí un paciente.

¿Cabrera no te ha contado nada? No.

Vale. El paciente este, por lo visto, es Borja.

Es el tipo que estaba influenciando en Marcos

y que, junto con su banda,

fueron los que le pegaron la paliza a Cabrera.

¿Pero le ha vuelto a amenazar, o qué?

No, no, no, no, no, no. Qué va. Tú tranquila, tranquila.

Vino la policía, y se lo llevó.

Madre mía.

Te lo digo para que sepas que nuestro hijo está a salvo.

Sí, bueno,

está a salvo porque está en un internado.

O sea...

Muchas gracias, ¿eh?, por contármelo. Nada.

¿Qué pasa, Daca?

Hola. ¿Qué tal tu día?

Normalito, la verdad. ¿Y el tuyo?

Bueno pues más de lo mismo,

curro, curro y más curro, hijo mío.

Al final, te digo una cosa,

que nuestras vidas,

no son más interesantes que la de Antonia.

¿Sabes qué tendríamos que hacer? ¿Qué?

Inventarnos una doble vida o algo así, Clara.

O escribir una novela.

Además tú ahora que te vas a Estados Unidos,

vas a tener tiempo.

Aunque te digo una cosa,

creo que tengo la solución para ti.

Pues no pienses tanto

porque la NBA ya no me va bien.

Soy demasiado mayor.

Oye, pues por talla podrías, ¿eh?

No, es otra cosa.

Es que he estado pensando

que tienes que hablar con Romero, y pedirle que te eche un capote.

¿Y para qué iba a hablar con Romero?

Hombre, porque ella, yo qué sé.

Te puede financiar allí un proyecto de investigación,

o darte los contactos que tiene...

Algo podrá hacer.

Daca, te lo digo en serio, que tú vales mucho, ¿eh?

Pero aquí, en la China y en América.

Gracias, Clara.

Pero si hablo con Romero es solo para pedir sustituto. ¿Vale?

Eso sí que no.

¡Como tú no hay dos, hombre!

¿Qué sustituto?

Ya. Mira, yo te lo agradezco.

Y además de muy discreta, ¿eh?, eres la mejor.

Mira, vamos a hacer una cosa,

para celebrarlo,

te voy a llevar a una pastelería que está aquí al lado,

que hacen un café exquisito.

¡No me digas! Sí.

¿Y viene con madalena incluida?

Ah, no, no te precipites, ¿eh?

Eso ya cuando consiga trabajo allí.

¿Vale?

Y se llama Muffin, allí. Muffin.

Muffin ni muffin.

Aquí, la madalena de toda la vida.

¡Tendrás morro...!

Vale. Venga. Vámonos. ¡Venga!

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Centro médico - 16/03/18 (1)

16 mar 2018

Docuficción basada en un exitoso formato internacional que recrea cada día dos historias basadas en casos clínicos reales, curiosos y atractivos. A través de siete personajes fijos -cinco médicos y dos enfermeras- los espectadores irán conociendo los casos que llegarán a las consultas.

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  1. Lidia

    Como se llama el actor que representa a rosauro Patiño????

    16 mar 2018